NEVANDO EN LA GUINEA

 

NEVANDO EN LA GUINEA

Torre-Romeu

 

 

 

15-08-2.008

Nevando en la Guinea es una revista que debe su cometido a causas tan injustas que los hombres de acero suplicarían su paz merecida a la canción que de ellos habla. Debe ser el lugar donde se expresen nuestras libertades y también nuestras represiones. En África la ley del talión y la injusticia son pan de cada día, pero tenemos que conseguir esa fuga necesaria de la realidad y sopesar todos los nefastos dolores que esta vida nos causa, y comprometernos con ese dolor, en un mundo, que está cada vez más corrompido. La agonía de África la hemos provocado todos. Debemos volver al origen del hombre desde su tribu y partir desde la esencia más recóndita del ser humano. El origen del mundo no está muy lejano y el hombre debe reconocer su paraíso perdido donde tenía que cazar y luchar y defender su territorio para sobrevivir. Hay partes del mundo donde viven al día y se intenta sobrevivir de una vida llena de calamidades y necesidades. Hoy en día no conocemos lo que un africano tiene que luchar para llevarse el pan de cada día a la boca, y no sólo en África, si no en casi toda Latino América y Centro América, y también en algunas zonas de Asia. La realidad de la vida es un mundo que no conocen los ciegos del corazón y del egoísmo superficial. El hambre es un mal que prevalece inexpugnable en la lucha de muchos hombres que dejaron sus trabajos y sus hogares y sus familias para irse a luchar contra ella. El hambre es la epidemia de esta era, (sin olvidar al SIDA) es una epidemia que debemos eliminar de este mundo con constancia y con el alma en vilo acechándola lustro tras lustro hasta erradicarla de la faz de la Tierra. Pero somos incapaces de dar la mano a nuestro vecino y apoyarlo en la carencia y la desgracia y sólo tenemos el don estúpido de la ceguera insensible que nos aleja de un mundo extraviado en su verdad. Pero yo digo: ¡que vamos a ganar la batalla! Por que invoco a los luchadores más excelsos y fuertes para que, codo con codo, suprimamos el dolor que parte en dos mitades a la Tierra y la hagamos una sola como ejemplo de buena dicha que une por las manos a los hombres. Suena una música en mi interior, un canto arcaico y ancestral, una divina voz que emana desde la verdad hasta la mentira que todos contemplan. Uníos todos, hombres del agua pura, hombres de la sabiduría del galeno sin lucha, hombres combatientes con ideales impertérritos llenos de coraje rojo, hombres que emergen desde el fuego hasta la mina del diamante, hombres dispuestos a darlo todo por la verdad, hombres capaces de llegar a saborear la victoria contra el hambre, hombres que nacieron para luchar por sus hermanos, hombres buenos, fuertes, sensibles, humanos, uníos todos en mi hemisferio tropical y salid desde vuestras penumbras de asfalto y cemento y combatid la injusticia de esos otros hombres que no reparten su pan. Venid y abrazad la única fe que hace al hombre libre y lo convierte en el ser divino y salvaje que un día acunó esta Guinea de fértil magnificencia y noche antigua donde los hombres ancianos esculpieron la puerta de la única realidad del mundo. Venid y uníos a nuestras ensoñaciones y verted sobre los mezquinos el puño calloso del hombre y su trabajada tierra. La tierra debe devolverse al hombre que la trabaja, que la labra y la fecunda, que la hace al injerto y a la simiente, que llora cuando el granizo estropea su cosecha, que sufre en las heladas y deja caer su sudor en ella. De dos en dos partirán los bueyes hacía el misterio del agua y los hombres se harán acero y luz ante la ceniza del dolor. El hombre conquistará el altivo reino del rinoceronte y con un cuerno de toro en la mano divisará la aurora que asoma tras la montaña y señalará en ella su horizonte innegable. El hombre será piedra y tronco de la palmera y luchará por la justa armonía de los pueblos del mundo. El hombre será invierno, verano, primavera y otoño y será fuente del pasto de su ganado y la esencia de la vida. El hombre cortará la espiga de la paz y emergerá desde la acequia hasta la cumbre del sol. El sol será testigo de la inmensa proeza que cambió a la Tierra. La luna será vértice de luz para que la cosecha brote en la flor de la tierra que el hombre encumbró. La lluvia será fuente de riqueza y permanecerá inmortal ante los ojos del hombre. La nieve será copo de azúcar y harina de chuño. La nieve será el símbolo eterno de la luz de los ojos del ser humano. La nieve será delicia turca y mazapán de Estepa. La nieve será la ceniza de las estrellas y el sueño del pelicano azul que voló en los bosques de palmeras. La nieve será pétalo de sal y dicha del cielo. La nieve será lamento blanco que de noche llora la ausencia del hombre. La nieve será la paz que baje del cielo y florezca en las ramas del cerezo anunciando una vida nueva. No pararemos hasta escuchar el infinito sonido de la frase: Nevando en la Guinea. Esa infinita frase que hace al hombre dueño de su destino. Gracias por leernos.

BIENVENIDA A LOS LECTORES

BIENVENIDA A LOS LECTORES

Torre-Romeu

 

 

 

 

14-08-2.008

 

Damos la bienvenida a todos los lectores. Queremos dar un cómplice guiño a esos seres que andan solitarios por el mundo buscando una razón que parte de la utopía, esa isla remota llamada utopía que tan buenos frutos nos puede brindar. Queremos difundir, a través de la poesía, otra visión del mundo, otra visión de lo real, otra perspectiva desde la cual todos puedan apreciar una nueva visión de la vida, de su vida, y de la realidad, de su realidad.

Queremos esparcir nuestros deseos y anhelos en pos de una libertad de expresión, en pos de una infinita fe, en pos de un magnánimo deber de coherencia que no dista mucho de las verdades o grandes verdades que el mundo nos pueda ofrecer.

Buscamos otro sendero donde las estrellas son luz-guía de un sur, de un hemisferio tropical, en el que de debería nevar una paz de pureza que acentúe la verdad extinguida por la hipocresía del poder y los intereses creados. Anhelamos una aurora azul de sueños. Debemos frecuentar las tabernas de unión y divisar los lugares bellos de ubérrima libertad en pos de la virtud de la vida, que es el amor por ella misma. Debemos unir océanos, unir orillas, unir culturas, unir los soles con las lunas, y unir también ideas con opiniones de luz y cándidas almas desfloradas. Seremos rumbos y senderos y vías de escape por las que salir de la opresión, de la desidia, del tedio, de la mentira, y de todo aquello que nos desplaza de lo que de veras somos. Debemos conseguir ese estado de trance que sólo la buena literatura puede darnos. Debemos partir desde la poesía hasta la realización completa que se aleja sin pensarlo de nuestras frustraciones. Debemos abrir los ojos, bailar en las hogueras, emborracharnos de alegría, inventarnos un nuevo mundo, extasiarnos de amor, huir de las devociones, crear una locura totalmente sana y llena de gozo, cabalgar entre los sudores del cuerpo, imitar a la vida, reírnos de los hipócritas, insultar a los moralistas, pecar en los rincones, ahuyentar a los aburridos, follar en las terrazas y en los balcones, espantar a los reprimidos, retomar el amor, culminar la batalla de los luchadores que desfallecen, florecer de placer en noches ancestrales, emerger desde los sueños imposibles, unir a los pesimistas con las virtudes de los optimistas, gustar a los disgustados, soñar con estrellas púrpuras, creer en lo que de verdad importa, invocar a la belleza, despreciar a los que nos juzgan, liberarnos de los dogmas y las doctrinas, perpetrar amores en las esquinas, unirnos a los puros y a los felices, otorgarles una nueva visión a los deprimidos, caerles mal a los que caen bien, habitar las selvas, habitar los oasis, habitar en los desiertos, caminar desnudos por la vida, llenar de licores y pitanzas a los desheredados de la tierra, descubrir las silenciosas noches, cantar la canción de los momentos de luz, fomentar la paz entre las gentes, luchar por la verdad en la tierra, escapar de las prisiones del alma, pero sobretodo entender de una vez por todas que está: Nevando en la Guinea (ese lugar del mundo donde la utopía es posible). Gracias por leernos.

 

SER INMIGRANTE EN ESPAÑA

 

SER INMIGRANTE EN ESPAÑA

Torre-Romeu

09-08-2.008

Queridos lectores, ser inmigrante hoy en España es para nosotros una aberración. Y es por que no nos acordamos cuando en tiempos del “general “ salíamos como temporeros hacía Alemania, Holanda, Suiza, etc… cierto es que tampoco nos querían, pero no teníamos alternativa. No nos acordamos de los exiliados españoles en México, Perú, Colombia, Cuba, Argentina, Chile y otro largo, etc… tenemos muy mala memoria.

Ahora el inmigrante además de tener un trabajo precario y, a veces no muy digno, tiene que sortear peligros, malas caras, malas contestaciones, agresiones verbales, indiferencia, humillaciones, desprecio, y dejamos entrever esa carencia de educación y de sensibilidad que no todos tenemos.

El hecho de solicitar un documento, o el hacer una simple pregunta, se convierte para el inmigrante en una temeridad, ya que, siempre, o casi siempre, la respuesta es con un alto grado de despotismo y muy carente de tacto y sentido común. Debemos saber que son ellos los que cuidan de nuestros ancianos, son ellos los que recogen nuestra fruta, son ellos los que nos sirven las consumiciones en el bar, y son ellos los que aguantan nuestra incomprensión.

Muchos se quejan que mandan dinero a sus países, pero están en su derecho. Ellos se lo trabajan, pues tienen el derecho de hacer con su dinero lo que les plazca. Tenemos que aprender a convivir con ellos. También es cierto que algunos vienen a cometer delitos y hacer desordenes en nuestras rutineras vidas, pero también los hay que vienen a trabajar y a buscarse la vida. Ser inmigrante hoy es jugarse la vida y la salud. Ser inmigrante hoy es desprenderse de tu entorno y tu familia para tener una vida digna, la cual, no la consiguen en sus países de origen.

Gracias por leernos.

LA POESÍA NO TIENE PRECIO

 

LA POESÍA NO TIENE PRECIO

Torre-Romeu

09-08-2.008

La poesía debe estar al alcance de todos. Debe ser el infranqueable reducto donde todos nuestros pesares y nuestras frustraciones, donde todos nuestros problemas y vicisitudes, encuentren la paz en la poesía. La poesía es ese lugar donde está la imagen entre lo imperceptible, que apenas se ve, y ese profundo sentimiento que dejamos silenciado y en la poesía encuentra su quinta esencia. La poesía debe salir del corazón, debe ser el corazón, el único nacimiento de manantiales donde el amor logra su cima y enlaza con la esperanza de la vida. La literatura es dar la vuelta y dar luz a oscuridades provenientes del sentimiento recíproco o no correspondido. La poesía debe imitar bien los derroteros de la vida. Debe dejar caer su luz disimuladamente, de tal forma, que no llegue a ser perceptible para el visible ojo clínico humano todo el tesoro que de ella se sustrae. Para mí la poesía debe ser el perfecto estado entre lo notable y lo que no se percibe. Debe estar en yuxtaposición con el amor fraternal de los hombres. Debe surgir de un aflore hacía una temática viva del sentimiento. La poesía puede ser en imágenes o en descripciones, y debemos dejar que en ellas se contemple un panorama excelso sobre lo que se quiere llegar a contar. Debe ser un análisis filosófico, literario, psicoanalista, e inclusive, diametralmente opuesto a intereses materialistas. La poesía es la única expresión artística que está en paz con los intereses creados en pos de la expansión del arte. Es el único arte que no está podrido y tocado por la varita insaciable del dinero y del poder y sus intereses materiales. La poesía es lo único decente en nuestras vidas. Con esto quiero invitarles a que conozcan más sobre la poesía y decirles que todo sentimiento de amor y cariño debe estar más en alza que la estúpida ideología de la superficialidad que hoy día amortiza su valor en alza. Espero que tengan una vida a codo con codo con el poder que ella emana de sus carnes hechas palabras que pululan de humanidad. Salud, revolución y poesía. Gracias por leernos.