LA ANIMALADA

 

LA ANIMALADA

 

Todo un zoológico

de diversa fauna

enseña su colmillo

y extiende su garra

a toda una humanidad

desheredada

que come su triste sopa de telaraña

viendo la caja tonta que ni es caja

ni es tonta.

Es ilusión lejana

que se esconde en el engaño del mundo.

Es escaparate de maniquíes de ficción y oropel

que visten su traje de poliéster

en el vacío del sueño.

Es quimera de alcohol

que se evapora fermentando belleza en los anaqueles.

Los buitres negros presumen

de la soberbia de la cazuela,

las hienas lloran

su noche oscura a la luz de las velas,

los leones custodian las patrias

del miedo,

y las aguilas son simbología

inexacta de una libertad

en el subsuelo y el sótano.

Las mortajas son jerarquías

del perro que aulla

de hambre,

en los cielos los zopilotes

se arrancan del pico

la limosna incesante

de los basureros del mundo.

Una estampida de caballos

salvajes buscan una sed

relinchando a muerte bajo los vencejos.

Los gorriones lamentan

el día gris en que nacieron,

los fantasmas son la carroña

que abren la quijada hambrienta del mundo,

los gatos son misterios

del oro en el valioso tiempo

que lloran como recién nacidos

bajo el calor de los motores de coche.

Los mofetas se esconden en los camiones

y huyen de la luz de las linternas,

los pingüinos son navegantes

clandestinos de la vida

que navegan en la volteleta del agua salada

que pesa más que el agua dulce.

Los monos y los gorilas

herederán la tierra

por que son el futuro del mundo

y el ayer es mañana.

Los lagartos quieren ser cocodrilos

y lloran lagrimeando pura sal

que es la única esperanza

que el río anhela.

El rinoceronte y el hipopótamo

son grises historias

que pasan de tribu a tribu

y de generación a generación

por que es la luz de sus ojos el secreto del viento.

Los mochuelos ya no son primos

del búho,

los lobos desprecian la dentellada

del perro,

los buenos corderos patean a la oveja negra,

y las gallinas prefieren pollo sumiso

antes que gallo que las domine.

Las ranas amarillas son bestias del mundo

del insecto y el parásito hecho satélite,

y los sapos azules son ángeles

del inmundo aspecto,

los loros y las cotorras

han hecho colonia en las ciudades de Europa,

y los jabalíes son almas cándidas

que no huyen del alba.

Las grises monotonías de cemento

reparten relojes-calculadora

los días primeros de cada mayo,

y los elefantes blancos levantan su trompa

en los cementerios del mundo.

Las esferas de humo son monedas

falsas con que pagar el confort,

y las panteras albinas y los osos del invierno

se comen la perla

que esconde

la mezquindad de la hormiga.

Ya no hay necesidad de armas

pues las armas necesarias

tienen su origen en la cuchara y el tenedor.

Delfines borrachos de océano ungido en chapapote

comen chanquetes repletos

de divinidad nociva.

Las llamas no llaman

a la gratitud princesa,

la llaman prostituta

que para vacía en la desnudez de la esquina.

Colibríes son heraldos de muerte en la carcajada

y amigos del desorden mental que descompone

al niño.

Las grandes verdades

están repletas de pequeñas mentiras

y los coyotes se ríen de las solemnes fronteras,

el condór es ave que exige un azul en el cielo,

y las ratas grises de la ciudad

sin nombre

son los testigos de la injusticia ciega

que a todo hombre toca caprichosa.

Las ardillas rojas

le buscan el rastro

a los monederos

y los pirañas en tropel

le hurgan en los bolsillos a los enfermos del alma.

Las miradas son lobos

que buscan carnaza,

los besos son garrapatas

que buscan un oportunismo granate abrazado al te quiero,

los ratones son la bombilla de la ciencia

y el único tesoro y fuente de las maravillas.

Hay mundos que no conocen mundos.

Hay verdades que no conocen verdad.

Las ladillas son honra

que llevarse a los labios,

y los gallos duermen la batalla del ácaro

y no cantan en la primera luz del amanecer.

Los cerdos cotizan en bolsa

y el conejo es un asesino

en la angustiada ley del silencio.

La cárcel del mundo

es el mañana.

La oportunidad es un fracaso.

La mentira es diario

del hoy y del pasado-mañana,

y el ocaso es un sueño que pinta lejano.

Los ratones de biblioteca

han perdido la esperanza

de cambiar el mundo,

y las mulas son mujeres

que nacen marchitas de paz y de amor,

los asnos son banderas de burla y bombas trampa

y los pájaros

son un manojo de ilusiones que escapan

del sueño.

Tanta animalada se comete

entre tanto raciocinio…

tanta barbaridad entre tanto animal…

tanta inmundicia que avarician

los mosquitos

que ya no se unen

en la quimera de sangre

que los vivos y los muertos tenían.

Las jirafas no llegan al alto final

del mes en su sombra,

las moscas verdes no creen en la mierda,

las luciérnagas se extinguieron

en los oscuros pesares que la naturaleza creó,

y los escorpiones andan a espalda cubierta.

Los zorros se creen que la noche está loca

y las avispas son monedas

que meter entre los dedos.

La comadreja es hermana del cuco

y ellos son artesanos negros del esqueleto

que se llevan las hurracas a sus nidos brillantes

donde esconden austeras la avaricia del siglo XXI.

El puma y el otorongo

se han hecho antropófagos

y ahora el puma y el otorongo

si comen puma y otorongo.

¿Toda esta fauna existe en el mundo?

¿qué cielo gris del alba se vuela?

¿qué estorbo tan grande es un diminuto

problema?

¿qué aliento de Dios

se nos vuelve a pegarnos?

¿qué traición existe a la vuelta de la esquina?

¿qué confianza ciega

nos ataca por la espalda?

Así es la naturaleza, amigo,

la pureza se corrompe

y lo impuro se hace luz.

Así es la mutación del hombre

pues se vuelve animal

de tanto imitarlo.

Nos imitan los perros,

nos imita el papagayo,

nos imita la muerte,

nos imita la vida,

y todos nosotros imitamos

la inocencia,

todos nosotros imitamos

a lo salvaje.

Así es la ley de la selva,

así es cómo sobrevive el más fuerte.

Así es cómo sirven la vida cruda,

así es cómo el hombre

es jardinero de muerte.

Así es cómo se vive entre muerte.

Así es cómo todo es ley de vida.

Así es cómo se esculpe un mundo en locura.

Por Cecilio Olivero Muñoz

 

 

 

 

 

NEVANDO EN LA GUINEA

 

NEVANDO EN LA GUINEA

Torre-Romeu

 

 

 

15-08-2.008

Nevando en la Guinea es una revista que debe su cometido a causas tan injustas que los hombres de acero suplicarían su paz merecida a la canción que de ellos habla. Debe ser el lugar donde se expresen nuestras libertades y también nuestras represiones. En África la ley del talión y la injusticia son pan de cada día, pero tenemos que conseguir esa fuga necesaria de la realidad y sopesar todos los nefastos dolores que esta vida nos causa, y comprometernos con ese dolor, en un mundo, que está cada vez más corrompido. La agonía de África la hemos provocado todos. Debemos volver al origen del hombre desde su tribu y partir desde la esencia más recóndita del ser humano. El origen del mundo no está muy lejano y el hombre debe reconocer su paraíso perdido donde tenía que cazar y luchar y defender su territorio para sobrevivir. Hay partes del mundo donde viven al día y se intenta sobrevivir de una vida llena de calamidades y necesidades. Hoy en día no conocemos lo que un africano tiene que luchar para llevarse el pan de cada día a la boca, y no sólo en África, si no en casi toda Latino América y Centro América, y también en algunas zonas de Asia. La realidad de la vida es un mundo que no conocen los ciegos del corazón y del egoísmo superficial. El hambre es un mal que prevalece inexpugnable en la lucha de muchos hombres que dejaron sus trabajos y sus hogares y sus familias para irse a luchar contra ella. El hambre es la epidemia de esta era, (sin olvidar al SIDA) es una epidemia que debemos eliminar de este mundo con constancia y con el alma en vilo acechándola lustro tras lustro hasta erradicarla de la faz de la Tierra. Pero somos incapaces de dar la mano a nuestro vecino y apoyarlo en la carencia y la desgracia y sólo tenemos el don estúpido de la ceguera insensible que nos aleja de un mundo extraviado en su verdad. Pero yo digo: ¡que vamos a ganar la batalla! Por que invoco a los luchadores más excelsos y fuertes para que, codo con codo, suprimamos el dolor que parte en dos mitades a la Tierra y la hagamos una sola como ejemplo de buena dicha que une por las manos a los hombres. Suena una música en mi interior, un canto arcaico y ancestral, una divina voz que emana desde la verdad hasta la mentira que todos contemplan. Uníos todos, hombres del agua pura, hombres de la sabiduría del galeno sin lucha, hombres combatientes con ideales impertérritos llenos de coraje rojo, hombres que emergen desde el fuego hasta la mina del diamante, hombres dispuestos a darlo todo por la verdad, hombres capaces de llegar a saborear la victoria contra el hambre, hombres que nacieron para luchar por sus hermanos, hombres buenos, fuertes, sensibles, humanos, uníos todos en mi hemisferio tropical y salid desde vuestras penumbras de asfalto y cemento y combatid la injusticia de esos otros hombres que no reparten su pan. Venid y abrazad la única fe que hace al hombre libre y lo convierte en el ser divino y salvaje que un día acunó esta Guinea de fértil magnificencia y noche antigua donde los hombres ancianos esculpieron la puerta de la única realidad del mundo. Venid y uníos a nuestras ensoñaciones y verted sobre los mezquinos el puño calloso del hombre y su trabajada tierra. La tierra debe devolverse al hombre que la trabaja, que la labra y la fecunda, que la hace al injerto y a la simiente, que llora cuando el granizo estropea su cosecha, que sufre en las heladas y deja caer su sudor en ella. De dos en dos partirán los bueyes hacía el misterio del agua y los hombres se harán acero y luz ante la ceniza del dolor. El hombre conquistará el altivo reino del rinoceronte y con un cuerno de toro en la mano divisará la aurora que asoma tras la montaña y señalará en ella su horizonte innegable. El hombre será piedra y tronco de la palmera y luchará por la justa armonía de los pueblos del mundo. El hombre será invierno, verano, primavera y otoño y será fuente del pasto de su ganado y la esencia de la vida. El hombre cortará la espiga de la paz y emergerá desde la acequia hasta la cumbre del sol. El sol será testigo de la inmensa proeza que cambió a la Tierra. La luna será vértice de luz para que la cosecha brote en la flor de la tierra que el hombre encumbró. La lluvia será fuente de riqueza y permanecerá inmortal ante los ojos del hombre. La nieve será copo de azúcar y harina de chuño. La nieve será el símbolo eterno de la luz de los ojos del ser humano. La nieve será delicia turca y mazapán de Estepa. La nieve será la ceniza de las estrellas y el sueño del pelicano azul que voló en los bosques de palmeras. La nieve será pétalo de sal y dicha del cielo. La nieve será lamento blanco que de noche llora la ausencia del hombre. La nieve será la paz que baje del cielo y florezca en las ramas del cerezo anunciando una vida nueva. No pararemos hasta escuchar el infinito sonido de la frase: Nevando en la Guinea. Esa infinita frase que hace al hombre dueño de su destino. Gracias por leernos.

LA POESÍA NO TIENE PRECIO

 

LA POESÍA NO TIENE PRECIO

Torre-Romeu

09-08-2.008

La poesía debe estar al alcance de todos. Debe ser el infranqueable reducto donde todos nuestros pesares y nuestras frustraciones, donde todos nuestros problemas y vicisitudes, encuentren la paz en la poesía. La poesía es ese lugar donde está la imagen entre lo imperceptible, que apenas se ve, y ese profundo sentimiento que dejamos silenciado y en la poesía encuentra su quinta esencia. La poesía debe salir del corazón, debe ser el corazón, el único nacimiento de manantiales donde el amor logra su cima y enlaza con la esperanza de la vida. La literatura es dar la vuelta y dar luz a oscuridades provenientes del sentimiento recíproco o no correspondido. La poesía debe imitar bien los derroteros de la vida. Debe dejar caer su luz disimuladamente, de tal forma, que no llegue a ser perceptible para el visible ojo clínico humano todo el tesoro que de ella se sustrae. Para mí la poesía debe ser el perfecto estado entre lo notable y lo que no se percibe. Debe estar en yuxtaposición con el amor fraternal de los hombres. Debe surgir de un aflore hacía una temática viva del sentimiento. La poesía puede ser en imágenes o en descripciones, y debemos dejar que en ellas se contemple un panorama excelso sobre lo que se quiere llegar a contar. Debe ser un análisis filosófico, literario, psicoanalista, e inclusive, diametralmente opuesto a intereses materialistas. La poesía es la única expresión artística que está en paz con los intereses creados en pos de la expansión del arte. Es el único arte que no está podrido y tocado por la varita insaciable del dinero y del poder y sus intereses materiales. La poesía es lo único decente en nuestras vidas. Con esto quiero invitarles a que conozcan más sobre la poesía y decirles que todo sentimiento de amor y cariño debe estar más en alza que la estúpida ideología de la superficialidad que hoy día amortiza su valor en alza. Espero que tengan una vida a codo con codo con el poder que ella emana de sus carnes hechas palabras que pululan de humanidad. Salud, revolución y poesía. Gracias por leernos.