Jaume Plensa-por Cecilio Olivero Muñoz

 JAUME PLENSA

LA ESCULTURA POSMODERNA

 

Si le dieran a elegir a Miguel Ángel entre vivir en su renacimiento o en nuestra época, estoy seguro de que elegiría la nuestra. O no.

La variedad de herramientas, de posibilidades y de recursos actuales le alucinaría, sin lugar a dudas, como si hubiese tomado peyote o un alucinógeno, si se me permite afirmar.

Es evidente que a Jaume Plensa le ha correspondido la mejor época para vivir y crear, tal y como él ha creado. Ya que es el artista escultórico y plástico más paradigmático después de Antonio López. Aunque sean de disciplinas distintas.

Viendo la obra de Jaume repartida por todo el mundo, no sé si el concepto de belleza sería el mismo que sí nos trasladamos al renacimiento de entonces. Diría que Plensa es el creador que ha sabido optimizar y configurar los recursos de hoy para sus piezas escultóricas, tal y como lo haría desde su lenguaje artístico.

Es todo un innovador dentro de su época, de su revivir y para vivir en torno al arte. Es imprescindible que el arte conviva con las personas en lugar de situarlo en la Capilla Sixtina o en la Academia de Florencia.

El arte de Jaume convive con las personas, convive con los pequeños, con los mayores, con la gente de a pie. Ya estamos acostumbrándonos a convivir con el arte como si fuera patrimonio de todos. Como si tuviera algo nuestro, nuestra impronta.

Los museos ahora nos dan cierta pereza, ya que el arte ha dejado de ser un hábito consumido por burgueses y gente rica, para situarlo en nuestras ciudades, en nuestros lugares emblemáticos a los que siempre acudimos como parte de nuestro paseo y nuestra manera de ser o hacer turismo.

Por ejemplo, hay una obra en Chicago de Plensa donde convive perfectamente con la gente de a pie. Es una obra tan innovadora y expresiva que posee un mundo de generosa convivencia, el hecho de convivir y tender al acto de ser felices, de jugar y reír, de disfrutar, ya que conjuga agua, y vídeo dedicado a la gente, a los niños, a los viandantes. Como si crear fuera una gran dedicatoria para todos.

Imagínense una cosa. La pieza de Jaume es como una fuente y desde la boca de la foto/video sale un gran chorro de agua (que la hace divertida) como si este chorro saliera de la boca y, según cuenta el creador, realizó varias fotografías de distintas maneras y facciones en cada fotografiado. Con lo cual, resultó un video curioso que ejercía de escultura totalmente inusual con leds y con su gran mensaje, ya sea para divertirse o para contemplarla, o incluso para tocarla.

Imagínense a un figurante de la obra que fallece y que los familiares van a verle representado en la fuente, pues es una historia en sí misma. Es decir, que Plensa no sólo ha creado una estatua interactiva, sino que también un memorial para aquellos que ya no estén con nosotros. 

Es ahí dónde está la genialidad de Jaume Plensa, no es sólo un creador de vida. Es la vida en su esencia más pura.

 

Nevando en la Guinea presenta el discurso de Antonio Machado Ruiz para la RAE en voz de José Sacristán

A PROPÓSITO DE ANTONIO MACHADO RUIZ

Este discurso es el que iba a leer Antonio Machado para su ingreso en la RAE. Las circunstancias y el destino trágico del poeta lo impidieron. Estuvo con el bando derrotado, aunque como dijo el propio Machado, «la guerra la hemos perdido, pero no creo en realidad que la hayamos perdido, yo no diría tanto

Se ha tardado demasiado tiempo en poderse escuchar sus palabras en público. Fue José Sacristán su orador. Antonio Machado murió en Colliure (Francia), tres días antes que su madre. Pero puede que en realidad Machado no esté muerto. Su obra persiste y, con ella, su autor.

Esta revista quiere hacerle un homenaje al poeta y a todos aquellos que se exiliaron de España.

Antonio Machado, heredero del modernismo que Rubén Darío trajo a España, fue un adelantado en muchos aspectos. Se preocupó por el medio ambiente y logró trasladarnos una fotografía en sepia de aquella España analfabeta y con hambre. Defensor de la Institución libre de Enseñanza, cuando publicó Campos de Castilla, Unamuno lo definió como lo más espiritual que se había escrito en España.

Fue un ilustre catedrático de francés, lengua culta por antonomasia. Y consiguió su cátedra a pesar de su mala letra. Escribió sobre el asesinato de Federico García Lorca. Siempre Federico. Siempre Don Antonio.

Recordemos unos versos que definen a la España que todavía hoy persiste en cierto modo, la España de siempre:

 

Por las tierras de España (III)

 

El hombre de estos campos que incendia los pinares

y su despojo aguarda como botín de guerra,

antaño hubo raído los negros encinares,

talado los robustos robledos de la sierra.

Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares;

la tempestad llevarse los limos de la tierra

por los sagrados ríos hacia los anchos mares;

y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra.

Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,

pastores que conducen sus hordas de merinos

a Extremadura fértil, rebaños trashumantes

que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.

Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,

hundidos, recelosos, movibles; y trazadas

cual arco de ballesta, en el semblante enjuto

de pómulos salientes, las cejas muy pobladas.

Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,

capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,

que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,

esclava de los siete pecados capitales.

Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,

guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;

ni para su infortunio ni goza su riqueza;

le hieren y acongojan fortuna y malandanza.

El numen de estos campos es sanguinario y fiero:

al declinar la tarde, sobre el remoto alcor,

veréis agigantarse la forma de un arquero,

la forma de un inmenso centauro flechador.

Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta

—no fue por estos campos el bíblico jardín—:

son tierras para el águila, un trozo de planeta

por donde cruza errante la sombra de Caín.

 

 

A propósito de Alba Molina Montoya-por Cecilio Olivero Muñoz

Si tuviera que elegir un par de discos de Alba Molina, escogería Despasito y Nuevo día. Ambos son discos que le vienen como anillo al dedo, también los más sensatos. Todos sus discos me gustan. Unos más que otros. Pero su flamenco-fusión, cuando lo fusiona con pop-rock y algo de jazz, son muy buenos. No se le puede quitar mérito, el flamenco lo domina bien. Muy bien.

Canciones como Se alquilan años, o como, por ejemplo, Despacito son canciones que muestran su autenticidad. Ella lleva la fusión en las venas. Y todo lo que se diga acerca de su estilo y temple en su voz suave, nada chillona, ni tampoco superficial o lineal, tampoco empalagosa, es poco. Tiene algo que la hace precursora, si se me permite el término, y es en definitiva la fusión. Tiene la fuerza de sus progenitores. Pero con un sentimiento a flor de piel que la hace decantarse por otros caminos. 

Pero en sus discos encontrarán otra voz, otro estilo. 

Como anécdota diré que tiene energía suficiente, lo mismo para cantar, como la valentía suficiente de irse a hacer un bolo enferma. Y eso es de valorar y de agradecer. 

La canción 25pts. es pura poesía que nos llena de nostalgia. Pero su disco llamado 25 años resulta muy difícil, aunque ambicioso, mezcla géneros como el soul y el hip hop aflamencado, pues versiona a cantantes conocidos junto a sus propias composiciones. Pero es buen disco, aunque se echa de menos la fuente flamenca de la que en discos anteriores hizo alarde. Sinceramente, es un disco ambiguo entre el ámbito pop, el soul, el rap y el jazz. Me gusta su base flamenca, pero el jazz es un camino difícil y distinto aún más que el flamenco, ya que el flamenco es de compás binario y el jazz es puro swing e improvisación, tanto en la melodía, como en el swing, un ritmo que ofrece placer y en esa parcela también anda el flamenco. Aunque su trabajo tiene swing y fuerza jazzística, solo basta con escuchar Vida Nueva es un directo totalmente a piano, y es ahí donde innova. Recuerda a las grandes divas enamoradas del piano.

No seré yo el que le aconseje. Pero con lo enferma que estuvo en un concierto este año en Santa Coloma de Gramanet, hizo protagonista al público que la sigue en la red social como Instagram. Sabe cómo manejarse porque tiene tablas. Recuerdo un video en que recordaba su infancia junto a Camarón de la Isla. Ella ha vivido el flamenco en primera persona. Recuerda a su madre y versiona a su padre (gran poeta), a Federico y a otros. 

 

Es una precursora con una voz suave y sin cambios inoportunos. Y sin ambages, pues lo que más se valora de ella es la originalidad. No esperen en un concierto encontrar a Lole y Manuel, aunque los haya cantado y los seguirá cantando. Es una cantante distinta que sabe llevar el compás en una bulería como pocos, pero no la busquen en los recónditos rincones de la pureza flamenca. Lo suyo no es ni ser flamenco ni una dama del jazz, ella es fusión a raudales, y en eso está.

 

Damilola Shobowale por Cecilio Olivero Muñoz

LA INNOVACIÓN DE DAMILOLA SHOBOWALE

 

Omo iya mi

La Inteligencia Artificial puede incidir en el arte al volver accesible el arte gráfico a un público más amplio. Pero esto no es nuevo. Lo nuevo es que el apropiacionismo es la base del arte moderno, por no decir actual.  

En literatura es absurdo crear a través de la Inteligencia Artificial, pero en el arte plástico y digital es un recurso bastante utilizado.

Estamos creando funcionalidades a partir del arte digital, y este ha llegado a un punto de decadencia creativa, ya que no se crea desde lo verdaderamente artístico, se crea desde la inteligencia artificial porque el arte, y en esto incluyo el criptoarte, es ya un logro que económicamente ya es demasiado caro. 

Las redes sociales como Pinterest han llevado el arte en píxeles al alcance del público. En Pinterest puedes encontrar desde afrofuturismo hasta criptoarte, desde dadaísmo hasta cubismo. Pero existen los derechos de autor, algo importante que nos aleja del pirateo, aunque puedas descargarte las imágenes que quieras. 

Ahora el arte se está decantando por la IA como base creativa, pero esto no es nuevo hoy por hoy. El arte pictórico ha evolucionado y revolucionado el concepto artístico. La fotografía se ha convertido en conversacional y ha adaptado el término de Posfotografía. 

Cuando encontré por casualidad la obra Omo iya mi, de la pintora nigeriana Damilola Shobowale, que expongo en esta publicación, me dije, el nuevo paradigma posmoderno también ha repercutido en la África más talentosa. Sin duda África tiene mucho que decir en el arte moderno actual o posmodernismo tardío. 

Hablando con Damilola, ella me dijo que esta obra significaba la consolidación en las relaciones entre las hermanas de la misma madre pero de distinto padre. Simboliza, me dijo, el parentesco y consolidación de las familias. Es la llamada de la sangre. Pero yo he visto en ella arte, por ejemplo, al usar imágenes parcialmente pixeladas y conjugar el juego mundialmente conocido como Tetris con todo lo que representa la consolidación parental, aunque también reivindica su identidad, en este caso africano. Es parte, sin lugar a dudas, del afrofuturismo. Sería pretencioso por mi parte hacer analogías con otras pintoras famosas. Aunque ella es totalmente innovadora, no cabe duda que llegará lejos. Pues ya expone en Nueva York y en distintos países. Tiene su innovadora manera de crear, utilizando recursos como estampados textiles e imágenes siempre africanas, una reivindicación totalmente combativa, sin parecerse a nadie.

Por eso creo en su innovación artística. Tiene un talento que te deja helado. Su arte tiene una connotación increíblemente inteligente y es un concepto paradigmático que apela por el futuro del arte africano. Descubran a Damilola, su obra llamada en yoruba Omo Iya Mi, que significa el hijo de mi madre en castellano, posee una concepción singular y una religiosidad, que debido al colonialismo y  la esclavitud, es conocidísimo, entre otros, en lugares como Brasil, como Cuba, en Haití.

Me alegra haberla encontrado. Su arte pictórico tiene mucho que decir. Hay una creatividad generosa, una nueva mirada que sin duda hará conocido el arte nigeriano.

Translated into english:

THE INNOVATION OF DAMILOLA SHOBOWALE

Artificial Intelligence can impact art by making graphic art accessible to a broader audience. But this is not new. What is new is that appropriationism is the basis of modern, if not current, art. In literature it is absurd to create through Artificial Intelligence, but in plastic and digital art it is a widely used resource. We are creating functionalities from digital art, and this has reached a point of creative decline, since it is not created from what is truly artistic, it is created from artificial intelligence because art, and in this I include crypto art, is already an achievement that is already too expensive economically. Social networks like Pinterest have brought pixel art to the public’s reach. On Pinterest you can find everything from Afrofuturism to cryptoart, from Dadaism to Cubism. But there is copyright, something important that keeps us away from piracy, even though you can download the images you want. Now art is opting for AI as a creative basis, but this is not new today. Pictorial art has evolved and revolutionized the artistic concept. Photography has become conversational and has adapted the term Postphotography. When I accidentally found the work Omo iya mi, by the Nigerian painter Damilola Shobowale, which I exhibit in this publication, I told myself, the new postmodern paradigm has also had an impact on the most talented Africa. Without a doubt, Africa has a lot to say in current modern art or late postmodernism.

Speaking with Damilola, she told me that this work meant the consolidation of the relationships between the sisters of the same mother but a different father. It symbolizes, he told me, the kinship and consolidation of families. It is the call of the blood. But I have seen art in it, for example, by using partially pixelated images and combining the game known worldwide as Tetris with everything that represents parental consolidation, although it also claims its identity, in this case African. It is, without a doubt, part of Afrofuturism. It would be pretentious of me to make analogies with other famous painters. Although she is totally innovative, there is no doubt that she will go far. Well, he already exhibits in New York and in different countries. He has his innovative way of creating, using resources such as textile prints and always African images, a totally combative claim, without looking like anyone else.

That’s why I believe in its artistic innovation. He has a talent that leaves you cold. His art has an incredibly intelligent connotation and is a paradigmatic concept that calls for the future of African art. Discover Damilola, his work called in Yoruba Omo Iya Mi, which means my mother’s son in Spanish, has a unique conception and religiosity, which, due to colonialism and slavery, is very well known, among others, in places like Brazil, like Cuba, in Haiti.

I’m glad I found it. His pictorial art has a lot to say. There is a generous creativity, a new look that will undoubtedly make Nigerian art known.

 

¿Por qué escribimos poesía? por Cecilio Olivero Muñoz

No tiene fácil respuesta. Si nos ponemos a pensar el porqué de escribir poesía, no lo tiene claro nadie. Pero si nos remontamos al origen de la causa de toda poesía, coincidiremos en que la escribimos porque nos duele la vida. Nos calma el tic poético y nos redime de muchos factores dañinos.

Un poeta no lo es en absoluto si éste no conoce la gran verdad de la vida. Cierto es que se empieza por escribir ripios y se acaba muerto en vida. Ese es el germen de la poesía. La vida agotada y desengañada de los poetas.

Parte de la lucha del poeta por hacer acopio de palabras para poner luz ante la oscuridad implacable, y que nos empuja a leer unos versos, se debe a las maneras de percibir una libertad característica como síntoma inigualable del mundo hostil en el que vivimos.

Digamos que el poeta, el verdadero poeta, está muerto, y el hecho de revivir es la base de su poesía. Es como perder la esperanza y también la desesperanza.

Todo el mundo, o casi todo el mundo, escribe poesía por no convertir sus lágrimas puras en posología de vademécum. La ciencia aconseja escribir lo que piensas para exorcizar tus propios demonios.

Muchos grandes poetas han ladrado como perros y otros han aullado. Pero ahí están. Son parte del dietario lector que estos han colmado en deseosa virtud de sacar a su manada del tedio, o la verdad aplastante.

Existen poetas que creen adentrarse en los cimientos superficiales como ponerse a hombros del escritor experimentado y olvidan sus formas expresivas. Con lo distinto que sería si todos tuvieran la suerte de colmar su vida para con la flor de la noche… que es sin duda un mérito. Perdonen que me ponga poético. Pero la vida de un poeta siempre ha sido una cuestión baladí que camina al unísono con su poesía. Existen malos poetas llamados poetastros, otros con más acierto son llamados a ocupar el parnaso. El vil parnaso. Como si estos encontraran la piedra filosofal. Un poeta bueno escribe sin poner sentimientos en galeras. Sin andarse con ambages. Las medias tintas nos evocan a la incomprensión poética.

Es una excelente metamorfosis; todo poeta que se precie debe de plasmar lo que de verdad siente. Además de ser valiente. Ya que la poesía verdadera es de acero inoxidable.

Buscamos belleza, y como parte de la belleza, somos testigos de nuestro esqueleto. De nuestra muerte en vida.

Pero huelga decir que la poesía es como la música. No podríamos vivir sin ella. Y en ella siempre, o casi siempre, está el aliento de Dios.

 

Aquellos años 90-Cecilio Olivero Muñoz

AQUELLOS AÑOS 90

 

Recuerdo bien aquellos años noventa. 

 

El 1992 fue año olímpico. Pero el que recuerdo mejor fue aquel en que se bailaba rumba. Hasta llegar 1993 (el siguiente año sería fatídico), el lema era Amigos para siempre de los Manolos y también vete de los Amaya, Era el año que se emitió también el MTV unplugged in New York de Nirvana. Todo parecía tambalearse en los noventa.

 

 Cuentan que Kurt Cobain y su grupo dudaban si tocar para un sello corporativo. Pero al final aceptaron. 

 

En el 1994 aquel escenario haría historia por el álbum y el vídeo de la grabación en directo que se vendería más que los churros. Kurt pidió fervientemente que decoraran el escenario con velas encendidas y con lirios del tipo Stargazer. 

 

Y el productor, Alex Coletti, le insinuó: — como en un funeral, y Kurt dijo: —Exacto. 

 

Nadie presagiaba lo que aquellos años deparaban en un futuro temprano, demasiado temprano. La muerte y la calamidad.

 

Kurt Cobain se pegaba un tiro con una escopeta en su casa. 

 

Se acababan entonces los años 90. Entre aquellos años se podía ver en VHS la película Trainspotting (1996) basada en la novela de Irvine Welsh, muy acertada como mensaje para la juventud de entonces. Pero el suicidio de Cobain cerraba un amplio capítulo negro en la generación X. Kurt estaba en las garras de la heroína y no pudo soportar la noria. O el tiovivo de subes y bajas constantes. 

 

Entonces era la edad de piedra para la tecnología que nos marcaría a todos en un futuro más milennial.  Entonces el arte eran los ideales que cada uno tuviese y la época grunge que abanderaba Kurt Cobain. 

 

A los admiradores del flamenco, entonces, nos ocurrió otra fatalidad: se nos fue el rey del flamenco, Camarón de la Isla. Y se publicaba su obra última Potro de Rabia y Miel (1992). Álbum que evidenciaría la adicción a la heroína de José Monge Cruz, el divino Camarón.

 

Y otros que nos dejaron por sobredosis de heroína fueron Ray Heredia y Enrique Urquijo, de la banda Los secretos. Sin duda, toda una generación perdida. El cine patrio cerraba ese capítulo con el film Báilame el Agua (2000), protagonizado por el actor vasco Unax Ugalde junto a Pilar López de Ayala. Tiempo en que el viento se llevaba el espíritu de las dormideras dobles. 

 

Las madres luchadoras obedecían su instinto cuidando a sus hijos, tanto de las drogas como de todo lo demás. Así en el año 2000 se cerraba un ciclo y era el comienzo para la generación Z y en el 2002 los años del euro.

 

De todo aquello reparo en una conclusión. Y es que todos aquellos años fueron fatales. Para algunos era como luchar contra un potro de rabia y miel, y otros no llegaron a contarlo. Pero fueron unos años en los que la juventud no tomaba drogas de diseño, aunque sí cocaína y heroína. Aparte de la hierba, que no la considero droga. Atrás quedaron unos años que nos marcarían para siempre a muchos. Y puedo decir que ojalá volvieran, hubiese querido evitar de un modo más enérgico alguna muerte.

 

Madregilda (un retrato de la posguerra) Cecilio Olivero Muñoz

MADREGILDA

UN RETRATO DE LA POSGUERRA 

Sólo una película que no te hable a ti directamente puede ser un retrato que comprendes a la perfección. Las historias de la posguerra han ido de boca en boca desde su inicio hasta los veinticinco años de paz, en los años 60. Todavía se siguen escuchando en tiempos de democracia. Pero fue en aquellos años cuando se realizó el bodrio de película que da culto a la personalidad de Franco. La película es Franco, ese hombre. 

Recuerdo que en los primeros años de la transición vivía en mi barrio un hombre represaliado por la guerra y afectado por la posterior miseria de las cartillas de racionamiento, también de paseos marciales de la posguerra donde los más pobres son los más perjudicados, como siempre.

El hombre, al que llamaban Marcos, cuando de chiquillos soltábamos la consigna maldita de ¡viva Franco!, él nos replicabacon gran libertad y rabia enajenada: ¡Hijos de Putaaaa! Nosotros entonces no lo entendíamos, solamente reíamos. No sabíamos ni quién era Franco. Pero el hombre este debió de pasarlo realmente mal. Era evidente dada su reacción. 

Y toda esta perorata, sin más preámbulos, me invita a hablar de la película por antonomasia de la posguerra. La película es (Madregilda, 1993). Es una tragicomedia que retrata muy bien esos años de inviernos interminables y de colilleros de cigarros puro como de reuniones clandestinas de los vencedores.

Es una película que, aunque refleja en cierta forma la posguerra y una tragicomedia, hace gracia a ratos. Militares chusqueros, unárabe lameculos y mamporrero, España negra, ya no gris, invernal total. 

El elenco de actores es una gozada. Lleva a cabo un paralelismo de la España beata y aburrida de aquellos años a la sombra de su eterna noche de vaho en los cristales. 

Aunque nada fiel en el aspecto físico, muy gracioso en el marco de una partida de Mus que tiene fijada la fecha todos los primeros viernes de cada mes por cuatro militares, uno, un cura artillerointerpretado por Antonio Gamero, Millán Astray interpretado por Juan Luis Galiardo, y el personaje interpretado por José Sacristán, llamado Longinos y el Franco que refleja lo absurdo de una dictadura. Juan Echanove le quita negritud al film con su gran habilidad interpretativa y una gracia que se desarrolla en toda la cinta trasmitiendo a través de un caudillo cómico y a la vez pueril. 

A través de los rojos, víctimas todos ellos, y por medio deltrasluz, se crea una perspectiva de la posguerra gracias a la buena dirección de Francisco Regueiro quitándole hierro mediante la parodia a los duros años del hambre después de nuestra guerra.

La protagonista en Gilda es Rita Hayworth (interpretada por Bárbara Auer) que hace de madre del niño matutero Manuel, la película Gilda no es más que una mirada atenta a los huérfanos y a los niños abandonados. Toda una metáfora donde Gilda es la madre de esta película y de la posguerra franquista.

Vídeo sobre Fernando Pessoa—Escribir Poesía-Cecilio Olivero Muñoz

ESCRIBIR POESÍA

Por Cecilio Olivero Muñoz

¿De dónde he heredado el hecho de ser poeta? Quizá ni lo sea, quizá sea un impostor, quizá no sea ni lo uno ni lo otro. Porque ¿para qué sirve la poesía? No te da dinero, te hace vulnerable como en este post publicado al desnudo, a corazón abierto, desde la piel al tuétano.

 La poesía es un lastre, una pesada carga, las humanidades hoy por hoy son inhumanas. ¿Dónde está agazapado el genoma en mi ADN que me dice y me da la razón en el hecho de ser poeta? Eso si lo fuera. Porque dudo a todas horas. Me desnudo ante una caterva de desconocidos que no saben si es real o ficticio lo que escribo, o quizá sea una exageración. Una manera más de hacerme notar. ¿Vanidad? Puede valer. ¿Romanticismo empalagoso a veces? También. Los poetas nacen del fracaso y de la derrota, uno es masculino, y la otra femenina.

Pero los dos son la misma cosa. Yo como poeta me declaro ausente, una incógnita, no quiero ser petulante. A veces no soy yo quien escribe, es una fachada de cara a una plaza pública donde nadie me conoce, no me conoce y me juzga.

 Afuera está la primavera, pero yo no la logro ver ni la consigo entender. Ya no me sirven en los bares y molesto como un grano en el culo. ¿Ganar un concurso te hace poeta? No. Simplemente te colmas de ego y presumes que has ganado esto o aquello, pero los corazones todavía se rompen en pedazos.

No soy un poeta de concursos, tengo miedo escénico, y no me considero un poeta en toda regla. En este mundo de la poesía hay mucha envidia, celos, malentendidos, escarnio, y te aconsejarán aquellos que, de los cuales, tienes que decantarte por el lugar contrario al que te dicen que te dirijas. En el modernismo se ha hablado más de palomas y de proclamas políticas, que es pura obsesión, que alguna poesía es aburridísima. Algo parecido a lo que pintaba el Padre de Pablo Picasso, que pintaba siempre palomas. Yo no envidio a nadie, quizá mienta, ya que si alguien gana un concurso me da envidia, sin embargo, si alguien es un derrotado total que se lanza a la escritura como modo de supervivencia me da pena, o quizá sea yo quien dé pena.

Gastarás un montón de dinero. Y aún así los objetivos marcados son presuntamente quimeras y sólo eso. Bueno, que no, que no, no soy un poeta en toda regla. Mi ambición es otra. Mi ambición es la de amar, una experiencia sexual y dejarme de gaitas.  

Contrabandistas de Antonio Miguel Oliveros Quiroga.pdf

Francisco De Goya como fundador del fotoperiodismo-Cecilio Olivero Muñoz

Recordemos que el fotoperiodismo estaba dando sus primeros pasos con el daguerrotipo y la fotografía en blanco y negro o a todo color. Y ha llegado a lo que Joan Fontcuberta ha llamado posfotografía, bautizando así la fotografía en los móviles digital, ya que la fotografía ha pasado a ser conversacional. Se fotografía en bromas, en memes e inclusive en un supermercado, en ese trasfondo de píxel incluimos los famosos selfies, que tanto postureo han creado. Pero con Goya no sólo empieza la pintura moderna. Comienza el fotoperiodismo, y con él se inicia la inclusión gráfica de el artículo ilustrado, el artículo más creíble. Artículo o noticia, aunque también exista lo llamado acertadamente como Fake News. Pero eso es otra cuestión.

 

Recordemos también en Goya sus primeros pasos con Los Caprichos y los Disparates, con los que tuvo problemas si no hubiera sido protegido por el rey Carlos IV, ya que era pintor de la corte.

 

Después vinieron Los desastres de la guerra bajo el reinado de Fernando VII y después, exiliado en Burdeos, vendrían Las Estampas de toros y las pinturas negras. Todo ello gracias a pensadores liberales que querían una España ilustrada y alejada del analfabetismo.  Querían estos una España como la que había en la Francia de la ilustración, la Francia culta alejada de la beatería. Aunque eso les supusiera el exilio.

 

Los desastres de la guerra y las pinturas de la batalla del 2 de mayo donde tienen su protagonismo los mamelucos bajo la voz de mando de los franceses; y los fusilamientos del 3 de mayo enmarca toda una fotografía de lo que Goya vio y vivió. Goya se anticipó al fotoperiodismo criticando y dibujando dibujos de mucho valor gráfico.

 

En las pinturas negras sin embargo ve y encuentra con gran acierto la negritud de la España y sus propios fantasmas. Que él exorcizaba de la manera que mejor sabía, como por ejemplo Saturno comiéndose a sus hijos o el perro que se hunde, que es la viva imagen de la soledad. También el gran Coloso revelándose contra el pueblo. Pintar como lo hizo Goya solo le hubiese traído problemas en la España de la inquisición. Ya que es en Francia donde pinta las pinturas negras.

 

Es por esa razón que en los premios de la academia de cinematografía española se utilice la estatuilla De Goya como padre de nuestro cine y del fotoperiodismo por antonomasia.

 

Pintó a personajes que detestaba, pero también pintó figuras y frescos en Madrid y Las majas, una desnuda y otra vestida. Pues poco le importaba que la iglesia las prohibiera, ya que a fin de cuentas se las quedó Godoy y la Reina en un complot contra Cayetana De Alba, a la que la reina odiaba. Eso hizo que se repartieran sus joyas, pinturas y riquezas. Godoy era sin duda un hombre si escrúpulos. A quien Goya también pintó.

 

En fin, que Goya era el primer testigo que desafió a la inquisición e hizo concesiones a gentucilla de la España de entonces para acabar sus días en Francia.