febrero 10, 2024
Categorías: Vídeos . Etiquetas: Cecilio Olivero Muñoz, media fotode los dos, nevando en la guinea, revista literaria trimestral digital, video . Autor: nevandoenlaguinea . Comments: Deja un comentario


Cuando te acariciaban mis manos mi mente las guiaba hacia dónde querían llegar. A ese rincón tuyo, tan tuyo, que parecía nuestro, de los dos; por donde me dices sin tapujos y sin palabras lo mujer que eras, donde me insinuabas gimiendo lo azul de la noche cobalto. Mis manos acariciaban tus pechos, y los confabulaba con tu sombra benevolente, y los dos nos perdíamos en la cumbre del orgasmo, en la cual subíamos, sin lugar para cuestiones ni argumentos que nos contradijeran, solamente afirmamos un sollozo, el gemido placentero y mi saliva contra la tuya. En una vorágine de flujos bajo los influjos de la conexión. Era mi gozo un mar que chocaba enajenado contra las rocas, las rocas postradas en tus gravedades firmes e inamovibles. Allí estaba mi final en un mundo húmedo y completo donde cometíamos todos los poemas prohibidos y más primigenios cuando los convertíamos en vestigios frescos de la claridad del sol de invierno, que es frío aunque frente a él es escalofrío y fiebre caliente, como un sueño incoloro, como un onírico deseo de tu carne y yo adentro, muy adentro, tan adentro que me hacía aguas liberadas de la quietud y del tuétano que traducían en mi semen todo el magma que pegajoso y fecundo hacía de nuestro sudor y nuestros jugos una mezcla perfecta con la que nos reíamos de la fría piedra y de la invisibilidad del viento. Así. Así. Con la suavidad del roce. Con la erógena carne que siempre nos será efímera, pero en esos momentos parecía eterna.

Ismaíl Kadaré
Tres minutos
Sobre el misterio de la llamada de Stalin a Pasternak
Traducción de María Roces Gonzáles
Alianza Editorial. 2023
Una de las características que más llaman la atención en la narrativa de Ismaíl Kadaré es una curiosa combinación de realidad y ensoñación. El autor albanés logra confrontarse a tramas que adoptan a menudo no poco absurdo, sin que oculten por ello todo el horror que hubo detrás de la cotidianidad bajo los regímenes del Este europeo y más en concreto, en la mayoría de sus obras, el régimen de Albania. Si no fuera por lo trágico que a menudo hay detrás de ese largo período bajo la égida de Stalin y de sus acólitos e imitadores, darían lugar a extravagancias esperpénticas. De hecho, son muchas lasironías en varias de sus novelas que nos hacen cuanto menos sonreír. Recuerdan incluso una película del escocés Armando Iannucci, La muerte de Stalin, que resulta delirante en su planteamiento. Pero no podemos olvidar lo que significó el estalinismo para millones de personas víctimas de su represión, para las que perdieron la vida o sufrieron prisión en condiciones infames o para las que, en el mejor de los casos, vivieron bajo la confusión y el miedo. No en vano el autor nos recuerda en esta misma novela que en la mayoría de las lenguas europeas la palabra «terror» suena parecida. Quizá porque en este lado del telón tampoco podemos alardear de no contar con horrores varios.
La anécdota que se plantea en este relato-reflexión dura apenas tres minutos, que es laduración de la llamada de Iosif Stalin a Boris Pasternak en junio de 1934 para preguntarle sobre Ósip Mandelstam, poeta caído en desgracia por un poema sardónico sobre el gran dirigente, breve conversación de cuyo contenido nadie tiene certeza, cabe que ni siquiera existiera, y de la que se dan hasta trece versiones distintas, nada menos. Las aporta el narrador, un antiguo estudiante albanés de literatura rusa que regresa a Moscú mucho después de la caída del Telón de Acero, y mucho más tiempo después de su salida de la URSS por la ruptura de relaciones de Albania con la potencia soviética,las explica incluso, cada uno de ellas, las pone en contexto, lo cual nos sirve de pasopara un repaso de la literatura rusa del momento y también para una reflexión sobre la relación entre la literatura y la realidad, muchas veces en forma de tiranía.
No olvidemos que estamos ante una Rusia con una literatura impresionante, con movimientos literarios variados y una pléyade de autores que han influido y enriquecido sin duda la narrativa, la poesía y la dramaturgia universales. La Revolución Soviéticasupuso para muchos de estos autores, los coetáneos, pasar de una época burguesa a otra bien distinta. Y para muchos de ellos no fue nada fácil, sobre todo cuando la etapa denominada comunista derivó en una mera tiranía que nada tuvo que ver con lo esperado. De este modo, la novela de Kadaré nos muestra el ambiente obsesivo y demencial que fue dominando la vida cotidiana, el miedo siempre presente que promueve un estado de sospecha perenne donde toda palabra, actitud o titubeo pasa a ser analizada y juzgada de forma obsesiva. Sin duda, una pequeña joya para los seguidores de este autor y para los interesados por la literatura rusa, que no son pocos,

Hace unos años, después de haber publicado su primer poemario, Del mar y la muerte, en laEditorial La Carmensita, Noelia Cortés, poeta y activista gitana, declaró en un medio digital, en VOGUE ESPAÑA nada menos, que le hubiese encantado conocer a poetas gitanas ancianas.
La poesía, hace al menos un siglo, ya ensalzó la musicalidad de la poesía rimada en mujeres que lograron grandes proezas musicales. Estas eran poetas porque creaban sus propias letras, no sin dejar de ser profundas y hondamente sentimentales, que no sentimentalistas.
Noelia Cortés se nos presenta como poeta romántica y hace alusión a Sylvia Plath, Federico García Lorca, Oscar Wilde, y Miguel Hernández. Poetas muertos. Sin duda hace hincapié al mar como telón de fondo y a la muerte como destino ineludible. Pero nos recomienda a Papusza, poeta gitana importantísima en las letras de la indiferencia literaria, aunque desconocida, dejó su impronta gitano-polaca. No olvidemos a Nora Luca, cantante rumana y poeta gitana a su manera de gran importancia, recordamos su repertorio retomado en el film del director gitano-francés Tony Gatlif, llamado Gatjo Dilo, Extranjero loco (traducido). Sin duda, Noelia, reivindica dando un grito de guerra perseverante su lucha contra el Antigitanismo. Orgullosa de su andalucismo desde su poesía y su blog sobre flamenco.
Si nos paramos a escuchar su cante, éstas reivindican un feminismo puro y contundente. Estas mujeres flamencas, poetas y gitanas ya conocían de lo que iba el mensaje de reproche al machismo en tiempos en que éste estaba muy acentuado.
El mundo poético gitano no es sólo Federico García Lorca y su romancero. Estas mujeres hablaban de su feminidad y eran víctimas de hombres llamados ‘machos’, ya que en sus letras Bernarda y Fernanda de Utrera dejaban caer estos versos… La noche del aguacero dime donde te metiste que no te mojaste el pelo… Sin duda es un reproche femenino a su hombre.
Hay también otras cantaoras/poetas como La Perla de Cádiz, La Paquera de Jerez, la Niña de los Peines, La Negra (Antonia Rodríguez Moreno) y si nos vamos a poetas gitanas actuales tenemos a la gran Lole Montoya cantando el repertorio de su exmarido fallecido Manuel Molina, también a la hija de ambos, Alba Molina Montoya, cantaora de estirpe que fusiona jazz y flamenco pop. No olvidamos a La Nitra. También otra poeta con sus propias letras y actual es Inés Bacán. Todas estas mujeres son poetas. Grandes rapsodas e intérpretes agraciadas con el flamenco más puro y reivindicativo de un feminismo no demasiado combativo, pero sí repleto de pureza y hondura.

Hay flamencas que exigen y expresan su vida de mujeres sufridas a través del cante flamenco con más acierto y trasmiten dentro de la poesía actual proclamándose con el estandarte de la experiencia y la sabiduría poética, pues las letras son salidas desde el corazón para verterlo desde sus gargantas.
Noelia Cortés, Almería, (1996). Es activista y poeta. Pueden encontrarla en toda su esencia en el blog Peineta Revuelta. Donde se puede comprobar que esto Noelia ya lo conocía de muy buena tinta. Electrónica en este caso. http://peinetarevuelta.wordpress.com

Mañana despediremos al viejo año, rápido pasa el tiempo, sin dudar el desconcierto por lo vivido y las esperanzas en el nuevo año viven entre nubes para mí, las veo cruzar cada amanecer cual palomas; mi mensajera ideal.
Hoy, son nubes de invierno, ellas vuelan vuelan… sin rival, dónde estarán los sueños, da igual si ellas interceptan estelas en mi mar.
Nubes, mar, sueños, esperanzas; las observo. De mis grandes amores bebo cada palabra, en mi pensamiento las puedo dibujar, todo para mí describen, cada letra se entrelaza por aquí y por allá, ustedes… andan así, y al andar de ese modo veo mis sueños, mis desesperanzas; siento el latir de cada minuto, quedan pocas horas del año 2023 y percibo… ¡cómo de a poco todo todo se va; no más!
Les deseo a todos mucha salud y prosperidad en el 2024 Dios los bendiga.
Sábado, 30 de diciembre del 2023.

Hacía poco que habían inaugurado el local y él había estado fuera todo el verano, así que estaba decidido a comprobar lo que le habían contado y para eso el mejor día para hacerlo era este. No solía ir por este tipo de locales pues el baile no era su fuerte y para tomar una copa con los amigos prefería otros sitios más tranquilos, pero sabía que ellos estarían allí y quería celebrar su vuelta del veraneo. Para el día de la semana que era le sorprendió la cantidad de gente que había, sus amigos le esperaban junto a una de las barras del bar, porque no habían conseguido mesa por estar todas reservadas, así que se dispusieron a tomar algo y cuando se cansaran saldrían a alguna de las terrazas existentes en el exterior. Así fue como coincidieron con un grupo de chicas que como ellos habían salido a la terraza para descansar y tomar algo al aire libre. Estaban en mesas contiguas y él se quedó mirando a una de las chicas a la que no tardó en reconocer pues era una antigua compañera de instituto, pero que hacía varios años que no la había vuelto a ver El cambio que esos años habían realizado en su cuerpo fue lo que más le impresionó, era guapísima, su melena morena, los ojos grandes, alta y un cuerpo exuberante.
Ella se dio cuenta que la miraba y al cruzar sus miradas le sonrió, lo que le confirmó que también le había reconocido, eso le sirvió para levantarse de su silla y dirigirse a saludarla. Él se acercó un poco cortado y no sabía cómo expresar su alegría… ¿con un beso en la mejilla y cómo estás? ¿darle la mano y qué tal?… en ello pensaba cuando llegó a su altura y cuando reaccionó estaban abrazados con sus cuerpos estrechados, tras un fuerte abrazo por parte de ella su corazón latía como un caballo desbocado. A continuación empezaron con las preguntas y los recuerdos durante un buen rato, que se despidieron de sus respectivos grupos de amigos para irse a otro lugar donde estuvieran más tranquilos y disfrutar del reencuentro con más calma, pues ella también se había quedado sorprendida al reconocerlo y el volver a encontrarse prometieron no tener que estar tanto tiempo sin verse. Han pasado muchos meses desde aquel reencuentro y las cosas no pueden ir mejor, al cabo de unos meses se habían ido a vivir juntos, y cada día eran más felices, pues sus vidas se habían adaptado incluso tenían en mente pasar por el altar, pero antes pensaban pasar unos días de descanso antes de la época estival y que tenían planeado hacía tiempo. La casa rural estaba en un pueblo de montaña y como era primavera el campo estaba como un jardín lleno de flores y rebosante de colores, por los arroyos corría el agua transparente y fría del deshielo de las montañas cercanas que habían estado nevadas durante todo el invierno. Era como la estampa que les había hecho elegir ese lugar para celebrar el primer año juntos y todo estaba saliendo como ellos habían planeado, los días que llevaban allí eran los más felices que podían imaginar y así fue hasta la última tarde que después de comer decidieron dar un paseo por los alrededores antes de partir y dejar la casa. A la vuelta para recoger sus cosas de la casa vieron que la puerta estaba abierta y la habitación de la entrada toda revuelta, oyeron un ruido en el piso superior que los sobresaltó, e intentaron salir de la casa pero al volverse se dieron cuenta que había una persona en la puerta de la entrada que les impedía el paso con un arma en la mano, esto les hizo retroceder hasta la mesa que estaba en el centro y parar en seco.
Al momento otro individuo salió de la habitación dirigiéndose al del arma y le dijo que no había encontrado nada de valor y que lo que tenían no era lo que buscaban, mientras el primero seguía amenazándoles, el otro les ató las manos atrás pidiéndoles todo lo que tuviesen de valor y una vez que se lo entregaron a él le golpearon en la cabeza dejándolo aturdido y lo sentaron en el sofá, a ella la violaron una y otra vez en la alfombra mientras gritaba de dolor y a él le apuntaban con la pistola en la frente. Así durante un tiempo que se les hizo interminable hasta que por fin los asaltantes decidieron marcharse y dejarlos tirados en el suelo. Estaba ya anocheciendo cuando ella pudo quitarle las ligaras de las manos, estaba bañada de sangre y no dejaba de llorar, él una vez libre la llevó al baño y ayudó a que se aseara un poco, no deba crédito a lo ocurrido intentaba consolarla pero era tanto lo sufrido que no podía tranquilizarla, buscó entre el desorden de la estancia la llave del coche para llevarla al hospital más cercano, cuando por fin dio con ella se dispusieron a marchar sin recoger nada pues los habían dejado sin los teléfonos móviles y sin el dinero. El estado de nervios que llevaba él y el desconsuelo de ella eran muy grande y la carretera estrecha llena de curvas se hacía interminable, cuando ya se divisaban las primeras casas de la población el coche se salió de la carretera y se precipitó por un terraplén dando varias vueltas de campana. Él salió despedido del interior del vehículo sin darse cuenta de lo ocurrido, perdió el conocimiento y no lo recuperó hasta pasadas varias horas en la habitación de un hospital. Ella quedó atrapada en el vehículo y sin vida, a causa de los golpes como consecuencia de las vueltas que dio el coche hasta el fondo del barranco y cuando llegaron las asistencias no pudieron hacer nada por ella. Desde entonces él no puede con la pena por la pérdida de la persona que más quería y que nada pudo hacer por ella cuando tuvieron el fatídico accidente, por culpa de unos indeseables para robarles sus vidas y la felicidad de dos personas que se amaban. Ahora con la caída de la noche le llega la tristeza, cuando duerme las pesadillas le hacen despertar con sobresaltos y miedos que no puede controlar, esto le pasa desde recobró la conciencia en el hospital donde estuvo ingresado y desde entonces vive con una gran amargura, por haber perdido a la persona que más ha querido. Desde el fatídico accidente deambula cada noche por los barrios más problemáticos de la ciudad y no sabe muy bien lo que busca pero tampoco se lo ha planteado nunca, se limita a dar vueltas por las calles y de vez en cuando entra en algún bar a tomarse una copa y observa a los clientes que hay, porque sus pensamientos siempre están los asaltantes que por su culpa perdió su amor y trágico final que tuvo. No se le borran las caras de los dos agresores y el sufrimiento al que les sometieron con el bárbaro y salvaje abuso sexual a ella, nunca lo podrá olvidar porque es como un puñal clavado en su pecho. No ha imaginado cómo reaccionaría si se los volviera a encontrar, pero tiene la esperanza de que algún día se hará justicia aunque el tiempo pasa y las autoridades no han avanzado en sus averiguaciones a pesar de tener las referencias personales del aspecto físico de los asaltantes. A ellos les podrán juzgar por el asalto por la violación cuando los detengan, pero él mismo también se siente culpable por no haber tenido calma en la conducción en una carretera tan peligrosa que apenas conocía, los nervios y la rabia le jugaron una mala pasada con la precipitación que le condujo el asalto y trágico final. En esto pensaba mientras caminaba por una calle cuando de uno de los locales salían gritos de auxilio y el sonido de un disparo le llamó la atención, corrió hacia la puerta de entrada, pero al llegar algo le detuvo en seco y cayó al suelo, le paso una persona por encima apresuradamente y acto seguido un nuevo disparo sonó en el interior, pero no llegó a dar en el blanco, pues a quien iba dirigido ya había escapado corriendo y giraba la esquina. El hombre con el arma en la mano se paró en la puerta y al verlo en el suelo, le ayudó a levantarse mientras no dejaba de mirar al que yacía en medio del local, se fue hacia él y comprobó que aún vivía, inmediatamente llamó a la policía y se aseguró que no podía escapar. No tardaron en llegar policías, ambulancias y curiosos, que se acercaron al escuchar el jaleo… pero la sorpresa fue cuando las asistencias giraron la cara del herido él no lo podía creer… era uno de los asaltantes de su desgracia, así se lo comunicó al policía que le estaba interrogando como testigo, era el que le ató las manos y vigilaba mientras el otro violaba a su novia…En la declaración del dueño del establecimiento contó que estos dos individuos eran muy conocidos en la zona y aprovecharon en el momento que no había nadie en el bar para intentar robarle , le encañonaron con la pistola pero en un descuido él se la quitó de las manos al que parecía llevar la voz cantante el otro intentó apuñalarle y por eso disparó, al verse desarmado el primero, salió corriendo y tropezó con el que acudió al auxilio pero consiguió escapar antes del segundo disparo. Al herido consiguieron reanimarle las asistencias aunque la herida era grave y tardaría en recuperarse. En su pensamiento ahora está el saber qué pasará con su caso, la policía ya sabe quiénes fueron sus asaltantes, el herido está detenido y el cómplice en busca y captura, es cuestión de tiempo su detención según la policía. Estos dos individuos no son ajenos a los arrestos por pequeños robos y asaltos a viviendas, pero nunca habían utilizado armas de fuego ni habían sido denunciados por violación, así que en esta ocasión pasarían varios años en la cárcel. Pero a él… ¿quién le quita la pena y el sufrimiento de su corazón?

Manuel Vázquez Montalbán
Los papeles de Admunsen
Edición de José Colmeiro
Narvona Editorial, 2023
El año termina con un regalo literario de enorme valor: la publicación de Los papeles de Admunsen, la primera novela, hasta hoy inédita, de Manuel Vázquez Montalbán, en una edición del profesor José Colmeiro, quien plantea en un breve pero interesante prólogo muchas de las claves contenidas en el relato y que en gran medida, como él mismo señala, anticipa las preocupaciones, motivos y técnicas del autor barcelonés.
Escrito a la manera de una crónica novelada, forma muy propia de Manuel Vázquez Montalbán, la novela cuenta varios momentos en la vida de Admunsen, publicista en un país no identificado, nórdico sin duda, pero tras el cual no es difícil reconocer una España aún bajo los efectos de la dictadura, pero con elementos que anticipan el tránsito hacia una modernidad consumista y a todas luces conformista, a pesar de las críticas y la actitud activa de su protagonista, no exenta de muchas dudas por su parte acerca de la realidad social que contempla y la viabilidad en las formas de reaccionar ante ella.
Se intercalan en el relato los escritos íntimos del propio Admunsen, con reflexiones acerca de la propia vida y de lo que la envuelve. Así, convierte el texto en un ejercicio de composición que muestra bien a las claras la dificultad de conformar una mirada sobre lo real que permita aprehender en toda su envergadura lo que ocurre a nuestro alrededor, entenderlo y asumirlo. El autor refleja en esta primera novela, escrita a principios de los sesenta, muchas de sus preocupaciones, las preocupaciones emocionales y sentimentales de un autor fundamental, y nos ayuda a comprender mejor los mecanismos de integración personal en un contexto social cada más complejo y distanciado de nuestra individualidad.
Resulta imposible no congratularse con esta publicación, nada menos que veinte años después de la muerte de su autor, y que contribuye a recuperar a uno de los escritores más interesantes de la segunda mitad del siglo XX español, uno de las más finos observadores de la realidad, que a su vez permite entender los entresijos de una sociedad cambiante, con una intrahistoria que necesita airearse, sin duda, porque nos permite comprender no pocos aspectos de lo que somos como sociedad.