Cinefilia-Cecilio Olivero Muñoz

La voz de Hind (2025)

Kaouther Ben Hania

Dejar que la gente se desangre no es óbice para ganar las guerras. Pues fermenta la rabia, y también el odio.  Atenazar a la gente inocente es un macabro plan que desatará la ira.

Esta película habla de los servicios de la Medialuna Roja en Gaza. La impotencia que estos agentes padecen es menor que el sufrimiento que el pueblo sufre. Pero es igual de aberrante, puesto que están en primera línea de fuego en el conflicto árabe-israelí, estos profesionales sanitarios, sean de la religión que sean, están siendo los primeros testigos de esta masacre contra niños y ancianos inocentes. Digo árabe porque es un conflicto que ya no sólo sufre el pueblo palestino. Lo sufre gran parte de los pueblos vecinos a Israel.

Huelga decir que los productores son actores como Brad Pitt, Joaquín Phoenix y Rooney Mara, sensibilizados con la causa palestina. Se ha premiado la película en todo el mundo y se considera un prodigio que despierta un enorme interés en todo el planeta.

Conocemos todos las últimas noticias en el Líbano y en Irán. Todos somos testigos de cómo ha actuado el público estadounidense en el debut de Irán en el actual mundial de fútbol. Esto está tomando unas directrices imperdonables para el sentido común y la ética personal de cada individuo.

En estos días de guerras de la paz es necesario hacer hincapié en el sufrimiento de esta gente que vive a diario.

La película enfoca los prolegómenos a seguir en un caos que afecta a los palestinos, y estos, de una manera absurda y sin sentido, se ven en una tesitura terrible por el protocolo que los asesinos sionistas han desencadenado de manera arbitraria y autoritaria en todos los pueblos que bombardean.

Ya no padecen solamente niños y ancianos, la padecen el pueblo llano, en definitiva, los civiles.

Todo el decorado donde se fundamenta la cinta es un decorado de oficina. Una oficina simple de los servicios de emergencias palestinos, una oficina parecida a la que nosotros acudimos en momentos de necesidad.

La Medialuna Roja es un servicio relativamente ineficiente debido a que dependen de las directrices del Ministerio de Salud israelí y la Cruz Roja internacional, ya que está todo supervisado por el protocolo de la OMS, y se rigen por los siete principios fundamentales de la institución de socorro (medialuna Roja). En todo momento deben de hacer saber sus emblemas, su localización y sus siete principios fundamentales en la evacuación y el rescate de seres humanos. Pero es una situación que muchas veces se ve boicoteada por los militares israelíes que burlan su misión de ayuda humanitaria, Las Fuerzas Armadas israelíes asesinan y represalian a sus empleados y colaboradores. La medialuna roja palestina busca ayudar y dar auxilio a toda la población civil del territorio ocupado de Palestina y ayudar en la evacuación de la población en peligro, imposible a menudo ya que son objetivos directos del fuego de los militares israelíes.

Y esto no es un problema palestino, es un problema global. Somos testigos en estos tiempos de mundiales como han abucheado a los iraníes en su debut en estos momentos en los que su pueblo es acribillado con el consentimiento de Trump y sus secuaces. Estaría bien que no hagamos de esto un acto de total ceguera aberrante, y que los principales culpables no hagan de la barbarie una moneda de cambio para redimir de culpas a una sociedad que somos todos.

Reseña literaria-Juan A. Herdi

Walter Tevis

El rey ha muerto

Los relatos completos

Traducción de Juan Trejo

Editorial Impedimenta, 2026

De todos es sabido el lugar eminente que ocupan los relatos breves en la tradición narrativa norteamericana. Cuenta con escritores extraordinarios en este ámbito, con gran dominio del lenguaje y de las historias, y que influyeron en la literatura de no pocos países y en otras lenguas, sobre todo en la literatura latinoamericana, muchos de cuyos autores reconocieron incluso la deuda enorme que tenían con ellos. En absoluto es baladí la lista de escritores norteamericanos que mostraron su maestría en la narrativa corta; quien guste del reto de lo breve tiene en ellos, a todas luces, una experiencia placentera.

Uno de dichos autores es Walter Trevis (1928-1984), un escritor reconocido por sus novelas, algunas de las cuales sirvieron de guiones para el cine, como la inolvidable El color del dinero, que Martin Scorsese trasladó a la pantalla, y cuya narrativa completa, veintiséis relatos, nos ofrece ahora en castellano la editorial Impedimenta, sin duda una buena forma de iniciarse en la obra de este escritor si no se conoce o de adentrarse en ella todavía más.

Son cuentos bien trazados, apenas una anécdota, muchos de ellos nos ofrecen el retrato de un instante, aunque los habrá también que se expanden en un tiempo narrativo más extenso, con el resultado todos ellos de contarnos una historia que absorberá al lector. Algunos de estos relatos se mantienen en un hiperrealismo muy propio de la tradición norteamericana, pero los hay también que se adentran en la ciencia ficción o incluso en un cierto absurdo imaginativo que enlaza con el realismo mágico tan presente en la tradición latinoamericana.

 Llama la atención los personajes tan bien descritos por Walter Trevis y que forman parte de la periferia, la de los derrotados, sin que por ello se resignen al fracaso que les envuelve, intentan siempre superarse, son buscavidas que se enfrentan a las circunstancias, sin que teman hundirse todavía más, asumiendo la posibilidad de caer más bajo, sí, lo que les ocurrirá en algunos casos, pero siempre con el empeño de afrontar lo que son y lo que viven. A todas luces, el escritor no los juzga e insta al lector a no hacerlo, a contemplarlos en una atmósfera que logra describir de un modo magnífico.

Estamos ante un libro imprescindible para los amantes de la narrativa breve o para introducirse en este subgénero que ahora mismo sigue ganando adeptos entre los lectores en castellano, no sólo en América Latina, donde el cuento literario es un pilar fundamental, también en España, donde a estas alturas podemos decir que goza ya de buena salud.

33ºNúmero de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf