A propósito del apropiacionismo-por Cecilio Olivero Muñoz

La pregunta es básica y elemental, no sé cuál será el motivo por el que los demás se plantean el apropiacionismo. Tampoco me interesa. Pero apropiarse de algo que no te pertenece no es un robo, por así decirlo, es un préstamo sin intereses ni prerrogativas por las dos partes. La una, del artista que creó la obra, y el apropiacionista que se apropia de aquello que no es suyo.

 

En mi caso diré: no sé dibujar, no sé pintar, el caso es que tengo buen ojo para hallar fondos en ilustraciones ya trabajadas por otros/as. Soy un recolector del trabajo de otros. Soy un campesino de la píxelcracia, soy pangeista, creo en el software libre, y todo esto viene en relación con mi vida de antaño. No uso imágenes mías. Se me da mejor trabajar mezclando o mixturando detalles y fondos que transformo y manipulo.

 

Todos los artistas lo han hecho. Al menos los más importantes. He leído el libro de Austin Kleon: Roba como un artista y me ha fascinado. En el subtítulo de la obra subraya, o mejor decir recalca, las 10 cosas que nadie te ha dicho acerca de ser creativo, y está en lo cierto en cada una de ellas. Está publicado el libro por Aguilar. Todo un ejemplo que encarna a los artistas y nos muestra una parte que desconocíamos del hecho de crear, del plagio, la epigonía, del apropiacionismo, es la base del arte.

 

Yo creo en el copyright, aunque apropiándome del trabajo de otros, unos con más mérito que algunos, me hago artista y creo de la manera que mejor sé. Es mi manera de ser creativo. Soy un apropiacionista, sí, pero justamente ahora es cuando los filtros, las máscaras, los stickers, los trabajos de otros están a mano de cualquier fulano o mengano no por causalidad, es por la maravillosa Red de Redes. El Internet ha revolucionado muchas cosas, y ha conseguido que pasemos a ser artistas todos aquellos que somos hijos del fragmento, del retazo, del jirón, del retal de una obra específica y la hacemos nuestra.

 

Es importante decir que nuestro trabajo sea protegido, remunerado, y respetado. El arte, al igual que el software, debe ser libre pero no gratuito. Cada creador debe cobrar lo que le pertenece. Los derechos de autor son importantes, por eso cuando me apropio de algún detalle en Internet lo devuelvo a Internet de manera gratuita. Respeto muchísimo al artista que cede sus derechos, que lo comparte y también respeto a todo creador que no quiera compartir y desprecie el apropiacionismo como estilo creativo.

 

En eso el mundo del cante Flamenco es precursor y aún hoy lo sigue siendo. Muchos cantaores y cantaoras se han apropiado, o han versionado, las letras de algún cantaor antiguo. Muchos aficionados al flamenco imitan o se apropian del cante flamenco de Camarón, de Fernanda y Bernarda de Utrera, de la Paquera de Jerez, de los hermanos Mairena, la antigua y legendaria saga de los Pavón hizo escuela ante los puristas. Los Morente y los Habichuela también, aunque actualmente tengan un concepto de miscelánea, es lo que llaman flamenco pop.

 

Es un deleite rememorar a los antiguos creadores del todo. Desde aquellos hombres que pintaron en las cavernas y milenios después lo llamaron “arte” siempre o casi siempre el apropiacionismo ha asomado la cabeza. Pablo Picasso decía Todo arte es un robo y estaba en lo cierto. Ya que él se inspiró en la artesanía africana para lo que más tarde, mucho más tarde, se llamaría Cubismo.

 

El arte es lo que codiciamos y lo llamamos o hacemos nuestro. Andy Warhol se introdujo en sus serigrafías inspirado quizá en la fotografía de otros medios para crear aquello que llamarían pop art. También del cómic contemporáneo se ha aplicado el pop art. También Robert Rauschenberg utilizó material reciclado para sus collages desde una manera distinta de crear Arte Pop.

 

Ahora estamos en tiempos del cryptoarte y este movimiento o vanguardia viene para quedarse, se ha adaptado ya. Todavía es pronto para dar un pronóstico concreto, pero puede que el arte pop y el arte apropiacionista sean sus padres, y tal vez el cryptoarte venga ya a matar el padre y a cortar el cordón umbilical de aquello que empezó en tiempos de tecnología analógica. En el transcurso de eso que llaman Postmodernidad Tardía.

 

22º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Imita como un artista-Cecilio Olivero Muñoz

La película Postcards from London, del director Steve McLean, es un homenaje al arte pictórico, una oda a la homosexualidad donde los chaperos son o se hacen pasar por narradores. Examina el arte en general y en especial el arte creado por gays.

La película se centra en el vínculo entre culturalismo y sexo homosexual. El protagonista, llamado Jim, sufre el Síndrome de Stendhal. Cada vez que ve una obra de arte hermosa y bella se desmaya. Le fascinan los pintores del Renacimiento. Caravaggio mayormente.

Importante es recalcar a Leonardo Da Vinci hasta Miguel Ángel, pasando por Caravaggio, y otros artistas que han sabido plasmar el arte sacro con gran talento.

Gran talento tenían, por su parte, Goya o Velázquez, que también crearon arte sacro. De Goya se ha dicho por algún artista que es el precursor del arte moderno.

Goya solía decir que seguía aprendiendo. Las Majas, las Pinturas Negras, los fusilamientos del 3 de mayo. Los Caprichos y Los Desastres de la Guerra son los primeros precursores de fotoperiodismo y no es casualidad que los premios que llevan su nombre en la cinematografía de la Academia Española utilicen su efigie. Goya decía que había aprendido de Velázquez, de Rembrandt y de la naturaleza.

De Picasso es conocida su inspiración que lo llevó a crear desde la imitación del arte africano. Y muchos artistas, tanto en cinematografía, como en pintura, o fotografía han imitado a veces con gran brillantez, otros con menos acierto.

En literatura también imitamos unos de otros. Imitamos de los clásicos, de los contemporáneos. La imitación es algo que está muy presente en el arte callejero.

Innovar en algunos aspectos es posible. Veamos el ejemplo de Lita Cabellut, y sus craquelados, sus retratos realistas y a la vez modernos, y también su manera de crear. También se innova en arte, pero está claro que todos somos herederos de lo que vemos. Y codiciamos lo que nos fascina e imitamos.

Todos imitamos unos de otros. Desde que se pintó el motivo o la acción de cazar el alimento, el ser humano ha copiado.

Roba, aprópiate, sé creativo, háztelo tú mismo. Pero crear arte está basado en la imitación, hazlo en todo caso sin que sea perceptible. Que no se note. Como si innovaras. Ahora, en tiempos de Hiperrealismo, cuando se habla de Antonio López se habla de un hombre sencillo con un arte asombroso. Es el pintor con más mérito de estos tiempos. Es toda una excepción.

O por ejemplo la obesidad de un Botero es una imitación de la voluptuosidad de Rubens. A veces el arte posmoderno, o abstracto ha tenido cierto éxito innovando. Pero no es el mismo arte un Miró o un Gordillo o un Tapies. Son conceptos diferentes.

El arte fotográfico de Chema Madoz es poesía, y la poesía es visual. Así lo demuestra Joan Brossa.

Si te apropias del recurso de un pintor o un dibujante tienes que tener claro lo que quieres del artista, y encontrar lo que más te inspire. Innovar es muy difícil pero tanto el pop art de Andy Warhol como Jean Michel Basquiat imitan arquetipos iconoclastas. Y si nos vamos a España gente como Juan Grande, Gabriel Moreno, o la magnífica Maruja Mallo son imitadores que disimulan muy bien el carácter importante de innovación. Hay muchos artistas en España que innovan.

Pero ahora es el arte callejero lo que más parece ser que tenga acentuada su gran repercusión, ya que se aleja éste de los museos. Imitar no es malo, todos imitamos, aprendemos con ello, pero en todas las disciplinas hay precursores. Entendamos que todos somos creadores que se inspiran con otros antecesores.

Tres poemas de Mirta Susana Biedma-Seis poemas de Paulina Juszco de su libro “Escaparates”- Recitados por Rolando Revagliatti

Umberto Eco- Por Cecilio Olivero Muñoz

La biblioteca de un escritor es, en efecto, aquel espacio en el que guardamos los libros que leemos y releemos, algo además fundamental para quienes escribimos. En este sentido, la de Umberto Eco fue una biblioteca enorme y que deja la biblioteca de cualquiera, la mía propia, con cierto complejo de inferioridad. No es extraño que en El Nombre De la Rosa el monje franciscano Guillermo de Baskerville le diera tanta importancia a los libros hasta el extremo de arriesgar su vida para salvarlos del fuego. La mayor biblioteca de un escritor, es a mi parecer, la de Umberto Eco.

En ella guarda joyas tanto de la Edad Media como libros ilustrados tan interesantes y valiosos que se considera una de las bibliotecas más importantes del mundo. Al fallecer Umberto Eco, su familia la donó al Estado Italiano.

Ahora la Biblioteca está repartida entre la Universidad de Bolonia y la Nacional de Milán. Ha sido una aportación valiosísima no sólo ya por los volúmenes, manuscritos y papiros, sino por la gran cantidad de libros únicos. La familia de Umberto Eco fue extremadamente generosa.

Umberto Eco se atreve a vaticinar que el hipertexto contribuirá a seleccionar aquellos libros que merecen y no merecen perdurar. Eso no es extraño, ya que el hipertexto, al igual que el algoritmo, permitirá mantener y difundir las obras.

De esta manera la biblioteca digital es un nuevo medio para difundir este patrimonio de la memoria humanística.

Si hay un escritor con una gran biblioteca entre libros antiguos y libros en papel, libros, algunos, deteriorados por el tiempo, ésta es la del autor italiano; he sabido de otras bibliotecas, pero ninguna como la de Umberto Eco.

Tiene textos en los que se apunta que el verdadero autor de la obra de Shakespeare es Francis Bacon y se formula la pregunta de si ese es el gran secreto de Shakespeare. Esto está fuera del tema en sí, pero tiene la biblioteca de Eco bastante bibliografía al respecto. Cosa que no me parece extraña, sabida es la erudición del autor sobre la literatura del renacimiento y la Edad Media, sobre todo de grandes clásicos como La Divina Comedia de Dante Alighieri.

No es de extrañar que Umberto Eco nos brinde ensayos magistrales sobre temáticas diversas. Por ejemplo, tiene un libro titulado De la estupidez a la locura que es una verdadera joya.

Vale la pena leer sus libros. Ya no sólo por su gran aporte al ensayo riguroso, sino por su gran magnanimidad bibliográfica. Es envidiable, justamente ahora que estamos en la era del libro digital.

Ahora las bibliotecas no ocupan espacio, ocupan Gigabytes, cambia la manera de leer y de escribir.

Eco es un gran ensayista y un intelectual que puede hablarnos de libros tan antiguos y sobre desconocidos autores, también nos habla de los nuevos avances en literatura electrónica.

Tiene perlas entre sus libros ilustrados y libros electrónicos. Justo es tenerlo en cuenta ahora que los libros están recobrando cierto interés en varios formatos. Son joyas de las que el gobierno italiano tiene el deber de custodiar. Y guardar con gran importancia para las generaciones futuras que se interesen por el libro en formato impreso. Ya no sólo como el gran invento que fue la imprenta de Gutenberg, sino también por la aportación de los copistas de los tiempos monasteriales y de las grandes bibliotecas de antaño.

Los Gipsy Kings (Cecilio Olivero Muñoz)

Cree la gente que los Gipsy Kings son originarios de Francia, pero en realidad son de Barcelona (Catalunya). Fueron los patriarcas del clan, José Reyes y Ricardo Baliardo, quienes crearon el grupo que se compone de la familia Reyes y los hermanos Baliardo, emparentados como clan gitano. Eran unos guitarristas y cantaores espléndidos. Pero por cuestiones de la vida no conocieron el éxito que posteriormente su clan sí consiguió una vez establecidos en Francia. Hacían espectáculos por las plazas y grandes espacios abiertos en Barcelona antes de la Guerra Civil, tanto en tablaos improvisados como delante de una multitud de aficionados.

Al comienzo de su andadura emigraron las familias a Arlés (Francia), otros los sitúan en Montpelier. Aunque en sus primeros pasos se hacían llamar Manitas de Plata y eran cuatro los componentes, pero los líderes del grupo eran José Reyes y Ricardo Baliardo. Emigran de Barcelona para irse a Francia durante la Guerra Civil e interpretaban rumba catalana, como también flamenco, por ejemplo palos como Tangos y Fandangos. En la actualidad el grupo tiene ocho miembros, tres de la familia Baliardo y cinco de la familia Reyes.

Los Gipsy Kings, que mezclan el francés del sur, el catalán y el español, fueron teniendo cada vez más seguidores alrededor del mundo. Es el único grupo rumbero que ha logrado la proeza de vender 60 millones de discos en su prolífica carrera. Han actuado en los mejores escenarios, a los que acuden miembros de la comunidad gitana o de cualquier otra etnia. Su música bebe de muchas fuentes, ya que se interesan por sones de todo el mundo y el grupo en sí es mestizaje puro con los nuevos integrantes tanto en la percusión, como en teclados y guitarras eléctricas. Tienen reminiscencias árabes y están presentes en fiestas y festivales de alto copete.

Los Gipsy Kings, dicho por ellos mismos, son como un mosaico dentro del panorama flamenco hispano. Invito a que los escuchen, los bailen y los disfruten. Sus letras tienen la impronta de ser canciones repletas de buenos sentimientos. Eso los hace únicos y gitanos nobles. Que no dejan indiferentes a payos ni a gitanos. Sus letras están cargadas de sentimiento y buenas intenciones. Son reyes gitanos. Tienen un sonido propio que los hace inconfundibles con sus guitarras rumbeando al unísono, pero las voces también tienen una gran personalidad y son sonoras con gran fundamento en los idiomas antes citados. Muestran la realidad evidente y clara del gitano bueno. En sus canciones lo reflejan debido al gran sentimiento y a la pasión desbordada que guardan en su custodia de flamencología a la francesa. Escuchen a Los Gipsy Kings. No se arrepentirán. Es música de la que merece la pena ser disfrutada y sobre todo bailada.

Como colofón añadiré que siempre han sido fieles a la rumba catalana, logrando así ser verdaderos reyes. Los componentes son: Nicolás Reyes-vocalista principal; Andrés Reyes-Guitarra; Luis Reyes-Guitarra; Joaquinito Reyes-Guitarra; Andre Reyes-Gitarra; Tonino Baliardo-Guitarra principal; Diego Baliardo-Guitarra; Paco Baliardo-Guitarra.

Camarón de la Isla, Bambino y Paco de Lucía- Talento a raudales-Cecilio Olivero Muñoz

Camarón de la Isla decía El flamenco es de noche y se oculta de día, el flamenco es cimbrear el cobre, que muera la hipocresía. Camarón de la Isla, Bambino y Paco de Lucía eran los reyes del flamenco que compartieron época y andaduras. Cantaor, cantaor, el pueblo gitano se quedó sin voz. Eso cantaba Lole en una actuación con el clan Montoya. Bambino era el rey del flamenco de cabaret. Era salvaje, artista nato, escribía sus propios temas, con mucho talento, por cierto.

Ahora hijo de Camarón prosigue en el artisteo llamándose “Mancloy” y es un rapero muy bueno. Sus hijas también cantan. Pero su hijo hace un rap mezclando la música que le perteneces a los suyos, que son mujer e hijos, la música que creó su padre. Camarón tenía tanto repertorio que probó con todos los palos flamencos. Sin duda era apoteosis y majestad. Bambino era un salvaje desatado. Paco un fenómeno.

En el disco Potro de Rabia y Miel denuncia cantando el robo de sus derechos de autor alegando La talega m’han randao. En el tema Yo vendo pescaito. Los derechos de autor es asunto que manejan las gestoras culturales. A Camarón le ocurrió lo mismo que a Paco de Lucía, pero no a Bambino. Camarón no se preocupaba mucho por esos detalles, a él le interesaba cantar y grabó joyas irrepetibles en el panorama flamenco. Fue innovador y precursor de lo que hoy llamamos Flamenco Pop. Eso lo demuestra en su disco La leyenda del tiempo.

El legado de Camarón, Bambino y Paco es potente como sus grandiosas voces y sus talentos artísticos. Camarón era la clase de cantaor que dejan una huella indiscutible imposible de borrar. También Paco y Bambino. En doscientos años de flamencología no se había escuchado algo similar. Camarón, Paco y Bambino eran dioses del flamenco. Duende y hondura, talento que no todos tienen.

Paco de Lucía recuperó su legado por la lucha de sus descendientes. Pero, ¿y Camarón? ¿Su familia luchó por lo que le pertenecía? Sufrió dos golpes en un último año de vida. Descubrir el robo de sus derechos de autor y el cáncer pulmonar del que murió. Camarón era tan grande que dejó escrito en un papel un consejo para los nuevos flamencos. Camarón de la Isla era, sin duda, el rey del flamenco. También Jaime Chavarrí dirigió una película a la que no lo reconocen sus hijos alegando muchos detalles del filme; opinan por ejemplo: —Mi padre no era así. Mi padre no tuvo un amigo cocinero. Camarón, Paco y Bambino serán eternos. Ellos eran grandes entre las cosas sencillas. Camarón de la isla es el símbolo gitano. Bambino era Miguel Vargas Jiménez, el salvaje hombre con carisma y astro con luz propia. Y paco que nos dejó con esplendorosa gloria. Bravo por los tres.

Reseña Literaria- Por Juan A. Herdi

Cecilio Olivero Muñoz

Prosimetrap

Universo de letras

 

Montaigne escribió en el prólogo a sus Ensayos que él mismo era la materia de su libro. Habrá quien afirme que cualquier autor-persona está siempre presente en su obra, que ésta se constituye irremediablemente en su espejo. Así es como se ha estudiado al fin y al cabo la literatura, partiendo del propio autor, de su biografía y de sus traumas, aunque ahora hay nuevas perspectivas. La literatura se convierte de este modo en el testimonio de una vida. Entiéndase vida también como el cúmulo de emociones y sentimientos. Por otro lado, si entendemos la escritura como diálogo entre un escritor y un lector, ambos en su más absoluta soledad, sin que importe que entre ellos haya distancia física o vivan incluso en tiempos distintos, entonces qué duda cabe que el autor y sus fantasmas se constituyen en el tema de la conversación, aunque aquí el interés estriba también en cómo interpreta el lector lo que le comunica el escritor y cómo aquel lo asume y adopta en su experiencia vital propia.

Todo esto resulta tal vez más evidente en la poesía, prosa poética incluida. La poesía, nos dice Cecilio Olivero, «se diluye entre tiempo y sueño». Por tanto, el testimonio queda a merced del tiempo –el sentimiento es emoción madurada por el pasar de los años– y el sueño, parafraseando (mal) a Goya, contribuye a que los fantasmas propios se vuelvan monstruos. Aunque monstruos compartidos.

Haber comenzado con Montaigne pudiera indicar que esto de la literatura del yo o literatura testimonial tampoco es algo nuevo, ni lo sería la autoficción, nuevas etiquetas inútiles más allá de las meras referencias académicas. La literatura es sobre todo mestizaje, más en estos tiempos extraños. Pero al fin nada es nuevo y la originalidad supone también volver una y otra vez al origen, que es a lo que se refiere strictus sensus la palabra. Todo ello nos lleva a reconocer que estamos ante un libro de análisis de la identidad propia, de exploración íntima, con una voluntad de revelar y exhibir lo que uno arrastra, en este caso lo que arrastra el autor, y confrontarse a lo que uno es. Esto es, mirarse a sí mismo y compartir esa mirada. No es casual que el libro se cierre con un apartado titulado Los espejos. El autor nos expone a golpe de verso y de prosa los fantasmas propios, pero que también son colectivos, aun cuando cada cual los viva a su manera.

Nos encontraremos con temas eternos, como la soledad, el miedo, la conciencia de sí mismo, la fragilidad y las dudas, las relaciones interpersonales o el desamor. Todos estos temas aparecen hilados por un sentimiento profundo de malestar, que sin duda a muchos lectores va a perturbar, que es función también de la literatura. Todo ello pasado por la experiencia personal e intransferible de Cecilio Olivero. También hay una reflexión sobre la escritura o la literatura y sus funciones. La escritura deviene no pocas veces en pura necesidad, por tanto no está tan clara la línea que separa la literatura y la vida.

El libro se divide entre poemas concisos –«un poema debe ser concreto», nos aclara el autor– y prosas poéticas que no son tan concisas, se alargan por derroteros un poco más amplios. No se plantean disyuntivas, hay una unidad entre ellas, pero sin duda el lector podrá acomodarse en cualquier de las dos formas literarias, al fin y al cabo son piezas sueltas, con sentido por sí mismas. Por eso mismo el lector puede decantarse por unas o por otras, y quien suscribe se decanta sobre todo más por los poemas que por las prosas, es una opción.

El libro, por lo demás, no da pie a mucha esperanza, –«La esperanza es una acacia imposible»–, aunque tal vez no tenga mucha importancia, la poesía se nos presenta al fin y al cabo como el único ámbito posible de vida.

Félix Grande-Escribimos libros porque tenemos miedo- Cecilio Olivero Muñoz

FÉLIX GRANDE

“ESCRIBIMOS LIBROS PORQUE TENEMOS MIEDO”

Recomiendo la conferencia del gran poeta Félix Grande (1937-2014). De él se han dicho cosas maravillosas, siempre por razones evidentes. Fue un gran orador, flamencólogo experto, y sobre todo poeta y articulista excelente. Nos ha enseñado a amar la poesía. Nos ha enseñado a ser mejores personas y nos ha mostrado que a través de la poesía los miedos pueden diluirse por completo. Fue el padre de Guadalupe Grande y esposo de Francisca Aguirre.

Obtuvo numerosos premios y distinciones. Empezó a tocar la guitarra flamenca y la abandonó por la literatura. Un acierto en lo que se refiere al mundo de las letras. Perteneció a la generación del 50, fue articulista del periódico El País y escribió también novela. Pero el homenaje o reconocimiento que quiero dedicarle es por su gran humanismo. Sin duda se lo aportó haber sido hombre erudito, no sólo en el flamenco, en la poesía en general.

De él se ha dicho que era un hombre bueno, y por razones obvias. Recomiendo la conferencia realizada en la Fundación Juan March, titulada “Escribimos libros porque tenemos miedo” y que podemos escuchar en el vídeo aquí incluido. Lo que nos cuenta en la conferencia es de una coherencia enorme y contiene un sentido humano de la poesía, con referencia a algunos poetas que nos estremece por las bondades que refiere hacia los mismos. Me conmovió su conferencia. Sugiere e invita a la poesía sin resentimiento ni hostilidades.

Nos habla de varios autores con cuyos versos exquisitos logra proyectar luz en la noche más oscura. Nos habla de poetas de España y de Latinoamérica.

Es sin duda su charla de una lucidez enorme que incita a meditar acerca de la poesía y su utilidad. Explica a la perfección cómo la poesía nos puede hacer mejores personas. Y por qué no decirlo, más humanos y con más conmiseración hacia poetas y no poetas. Hacia nuestros semejantes. Cuenta anécdotas de la guerra civil que ponen los pelos de punta. Se trata de un alegato de la importancia de la poesía y de quienes la sustentan. Distintas son las voces con una misma finalidad.

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