Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Emma Crespo
La soberana del Reino Eterno
Editorial Malas Artes

Bruno Bettelheim escribió una obra, Psicoanálisis de los cuentos de hadas, ahora muy cuestionada e incluso superada por las teorías actuales del psicoanálisis, pero que sigue teniendo alguna incidencia en los estudios literarios, en la cual analizó la influencia de la fantasía feérica en la formación moral e intelectual no sólo durante la niñez, sino también entre los adultos, por su contribución al sentido de la vida y a su comprensión. Presenta los cuentos de hadas como espejos mágicos en los que reflejar algunos aspectos de la existencia. Tal es también la función de la mitología, en la que hay muchas variantes de hadas a lo largo y ancho del mundo.


No pocos han sido los escritores que se han interesado por las hadas en particular, por la fantasía en general, no sólo para el ámbito infantil, también para todos los públicos, aunque es también cierto que durante mucho tiempo se ha contemplado la literatura fantástica como algo marginal, infantil o juvenil, un mero entretenimiento, un subgénero alejado de los cánones serios, como mucho una forma de alentar la lectura. Pero se está superando esta visión, sin duda Tolkien y otros autores han contribuido a que la literatura fantástica recupere su importancia.


A este ámbito pertenece La soberana del Reino Eterno, de la escritora vizcaína Emma Crespo, y que posee algunos de los rasgos expuestos por Bettelheim. La presencia de un hada se cruza en la vida de Rebeca cuando era una niña, en un momento complicado y difícil, la acompañará como recuerdo hasta que reaparece en su juventud, cuando su vida cambia por completo y surgen los miedos e incertidumbres de la vida adulta, en paralelo a una lucha de poder en el reino de las hadas.


La evolución de las dos historias que acabarán cruzándose avanza con breves reflexiones sobre la libertad, los errores que se cometen en la vida, el libre albedrio, la toma de decisiones, la responsabilidad, temas todos ellos que afectan sin duda a los personajes, humanos y a los feéricos por igual. Aun cuando la autora se ha centrado más en los acontecimientos del Reino de las hadas, y puede ser esta una lectura posible, legítima, cabe otras lecturas, como ocurre siempre que un libro pasa a los lectores, en mi caso reconozco que me ha interesado algo más todo lo relacionado al personaje de Rebeca, su evolución y su situación frente a la realidad, tanto la real como la encantada. En todo caso, cualquier lector, joven o adulto, se verá reflejado o incluso exhortado a reflexionar sobre el existir, a contemplar el relato como un espejo de su propia vida, y en este proceso qué duda cabe que Rebeca se vuelve central.


No es casualidad por otro lado que a medida que se avanza en la lectura de la novela aumente el interés por saber hacia dónde se dirige la trama, en ningún momento pierde fuelle, señal de que hay una buena estructura. Hay incluso un giro inesperado de los acontecimientos, imprevisto por completo. Puede resultar esta novela, por tanto, para el lector poco avezado, una buena forma de entrar en un tipo de literatura que va ganando terreno. Para el más habituado a la fantasía, una buena experiencia.

Reseña Literaria (Cecilio Olivero Muñoz)

Pablo Méndez Jaque

Cenicientas o Madrastras

Ilustraciones: Eugenio Rivera

ED. Nuevo Círculo de Lectores, 2022

Nada más lejos de todo tópico afirmar que este libro está bien escrito. Lo está. Pero sobre todo repara en la mujer como protagonista y portadora de secretos desentrañados a través de la grafología. Huelga decir que Pablo Méndez es un gran conocedor de esta práctica, además de un gran conversador.

Es un libro para todos los lectores, hombres o mujeres, que habla de mujeres con cierta relevancia. A través del estudio exhaustivo y pormenorizado de la letra escrita a mano, tanto de firmas como de la escritura de textos, el autor lleva a cabo un análisis desgranando cada virtud, cada defecto, cada característica de su personalidad. Siempre con mucho rigor y respeto. Aunque este libro sea un homenaje a la mujer tanto del siglo XX como del XXI, es un libro que se aparta de cualquier amarillismo cutre e irreverente. No está de más señalar que no es lisonjero ni adulador, son retratos de mujeres emancipadas y liberadas de patrones machistas o conservadores. Es decir, mujeres de nuestra época. Porque eso es este libro de Pablo, un retrato configurado con la palabra, con la grafología y con la agudeza del pintor retratista Eugenio Rivera. Imposible no añadir que se trata de un trabajo redondo.

El libro en cuestión tiene tres partes (o portadillas) la primera: El sitio del corazón; la segunda: La robusta debilidad; y la tercera y última: Un poco más cerca, donde culmina la obra entrevistando a Margarita Salas y a Cristina Almeida. Es importante decir que hace énfasis en dos personas ya fallecidas: Margarita Salas y Almudena Grandes.

El libro es un testimonio gráfico y literario que no dejará al lector indiferente. Pues habla de mujeres importantes, un compendio de mujeres fundamentales pero no infalibles, como cualquier persona. Aunque sí de un interés que del que prefiero no adelantar mucho más, salvo la variedad de personajes femeninos de los que se puede dilucidar mucho.

Reseña Literaria- Juan A. Herdi

Natasha Trethewey
Memorial drive. Recuerdos de una hija
Traducción de Mariano Peyrou
Errata naturae, 2022

Qué duda cabe que la historia también es en gran medida la historia de la emancipación humana. O mejor dicho, de las diversas luchas que se han dado a lo largo de todas las épocas por emancipar a algún grupo humano de los límites dados. No podemos olvidar que, contra lo que se pueda a veces sostener, la marginación, la opresión, la esclavitud, el racismo o la dominación de unos sobre otros, cualesquiera que sean los motivos que se esgriman, no son elementos naturales, no brotan como las plantas en primavera, sino que son consecuencias de una organización social, de unas relaciones de poder, de unas condiciones económicas, culturales, políticas.
Algunas de esas luchas por la emancipación se van integrando en nuestra conciencia colectiva. La lucha de las personas negras en los Estados Unidos, por ejemplo, forman parte de nuestro acervo cultural. Inundó la realidad de aquel país durante los años cincuenta y sesenta sobre todo, en un grito de denuncia que debemos mantener, por desgracia, hoy. Del mismo modo, dentro de unos años, cuando se contemplen estos años que ahora vivimos, la lucha por la emancipación de las mujeres será uno de los hitos de nuestra época. Qué duda cabe que las conquistas en este ámbito son conquistas para el conjunto de la sociedad. Y que también, por desgracia, costará llegar al objetivo de una sociedad de personas libres, cualquiera que sea las circunstancias o las condiciones de vida.
No podemos olvidar al mismo tiempo que todas estas luchas emancipatorias están conformadas por pequeñas historias, muchas veces, la mayoría, repletas de dolor, de traumas, de zonas obscuras y palabras que cuestan destrabar y que a menudo se llevan incluso en soledad, un punto aislado en el tiempo y en el espacio, pero que están estrechamente vinculado a otros hechos puntuales para conformar un cuadro general, esa escena que constituye un tiempo. De eso trata este libro, de uno de esos hechos, un punto concreto, la historia de una tragedia, la muerte infausta de una mujer cuya hija transforma el dolor en un relato que describe todo su proceso de asunción de la vida. A veces la literatura también es eso.
«Para superar un trauma, debemos ser capaces de contar una historia sobre él», nos indica Natasha Tretheway, y qué duda cabe que ese proceso de superación no sólo la liberará a ella, ya lo justificaría por sí mismo el lograrlo, sino que nos emancipa a todas las personas que asistimos a la reflexión de la autora, en la medida en que confrontarnos a su escritura nos permite también dar un paso más en el reconocimiento de ese duende lorquiano al que se refiera ella misma, que no sólo contribuye al arte, sino a la vida entera. ¿Acaso arte y vida no forman parte de lo mismo?
De este modo, este libro se convierte en un relato testimonial a tener en cuenta, importante para procurar un entendimiento de la condición humana, cualquiera que sea el punto de partida de cada cual. Nos saca de la zona fría y general de los análisis sociológicos o de la estadística para trasladarnos a lo concreto y nos da una perspectiva sin duda mucho más real de una cuestión que nos sobrecoge todos los días, como es el de esa violencia mortuoria tan inasumible.

Reseña Literaria-Juan A. Herdi

Julia Otxoa

Tos de perro

Eolas ediciones, 2021

Qué duda cabe de que la escritura alimenta en gran medida ese fuego de la memoria tan necesario como fundamental para conformar y reconocer lo que somos. La autora de este libro, Julia Otxoa, lo expresa perfectamente a través de las palabras de su propia madre: «(…) nuestra historia, escrita en todos los muros de la ciudad, y en cada grano de arena del desierto, y en los océanos, y en el rostro de la primavera, está por todas partes», y es lo que la autora lleva a cabo en cada una de las píldoras de recuerdos que componen su breviario, lo que es en cierto modo este libro, un breviario, de acuerdo con la cuarta acepción contemplada por el diccionario de la RAE y señalada como en desuso, la de libro de memoria o de apuntamiento. De este modo nos habla de sus propios granos de arena y sus gotas de agua, y a través de ellos nos habla del sereno, de la trilla, de las casas de San Sebastián o de Eulate, ese pueblo navarro de donde procedía su madre, también de los animales, los gestos o los nombres de los árboles, todo lo cual conformó su infancia, su origen, su personalidad.

En Tos de perro se hallan todos esos detalles que contribuyen a la memoria, que vuelven una y otra vez al presente y se quedan pétreos a través de la palabra escrita, pero al mismo tiempo, asomando como sombras que se vuelven presente, aparece la tragedia, la colectiva, la histórica, y que nos afecta, se vuelve también rutina, se integra en nuestra cotidianidad, va a apareciendo entre penumbras para conformar a su vez nuestro recuerdo. Lo expresa el resto de esa cita final de la madre, antes mencionada: «Cuanto fuimos arde en el fuego que ilumina la memora, porque más fuerte que el olvido, nuestros nombres fueron recuperados y en nuestros huesos puede leerse, como en un libro abierto, la barbarie».

La tragedia del abuelo o la del tío Clemente, la de una guerra no del todo comprendida en su plena envergadura, son recuerdo de esa barbarie. Se incorpora a la expresión escrita sin aspavientos ni alaridos, no es menester, se palpa todo el dolor de esa cotidianidad construida también a través de los mazazos de la violencia o de la maldad que convive en la rutina con la bondad y la empatía, y se recoloca como se puede en los recuerdos, en la memoria, en nuestra identidad, tanto la colectiva como la individual, si es que no son la misma.

De este modo, por medio de este breviario, Julia Otxoa comparte con los lectores esas briznas de su propia vida, nos regala su memoria, la volvemos nuestra a través de unas vivencias particulares que se vuelven colectivas y por tanto son también parte fundamental de lo que somos como comunidad. La historia también ese eso, tan valiosa como la de los grandes hechos.

Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Paloma Chen

«Invocación a las mayorías silenciosas»

Letraversal. 2022

 

«Mi raza es la ansiedad / n-o soy suficiente» escribe Paloma Chen en este poemario. Indica de un modo claro y directo un estado de ánimo, el de quien está entre dos mundos metafóricos, dos culturas, dos idiomas y, en muchos casos, dos etnias reconocibles, visibles en unos rasgos que no debieran prestablecer referencias culturales o una identidad que nunca es absoluta, al final se individualiza, se incorporan tantos factores como posibilidades hay en cada cual y que están allí, como reflejos perennes en un espejo.

Pero atención, no nos habla esta autora del impacto que se da en una primera generación, la de los inmigrantes, la de quienes dan el salto y traspasan fronteras, impacto en dos sentidos, el de quienes emigran y se deben adaptar a otra sociedad, el de la propia comunidad de acogida o recepción con sus tópicos, a menudo absurdos, una fase que está, o que debería estar, superada en España, sino que da un paso más y plantea el reto de las segundas generaciones, la descendencia de quienes vinieron a España y que nacieron aquí, que estudiaron en los idiomas oficiales y se socializaron en ellos, que asumieron otra forma de entender la vida y a sí mismo a través de los lazos de amistad y afectivos con otras personas, cualquiera que sea su origen, lazos de amistad y de formación tan importantes como los familiares, por muy importantes que sean los conceptos de familia o de comunidad propia, como ocurre con el colectivo chino.

Este segundo aspecto, el de los descendientes, con sus expectativas y sus procesos imprecisos, a caballo entre dos mundos, es nuevo en España y se halla muy presente en este poemario.

Paloma Chen, alicanchina como se define en un momento dado, nos plantea con poemas muy directos, a veces incisivos, pero muy bellos, repletos de plasticidad, su propia experiencia en esa dicotomía de vivir en la hibridez y verse siempre obligada a elegir, a definirse. «¿Es mi cuerpo territorio neutral cuando sufre una / disociación entre / mi(s) nombre(s), / mi rostro y mi recién estrenada / nacionalidad?». Se acaba viviendo en un estado de ambigüedad, que al final se vuelve verdadera condición en quienes  viven en este conflicto latente entre el nosotros y el ellos, y que sale una y otra vez a la palestra obligando, parece ser, a plantear siempre la cuestión, incluso generación tras generación, «mis hijos escribirán sobre heridas y fronteras». Pero no sólo es algo que procede únicamente de la sociedad llamada de acogida –¿de acogida cuando han nacido y vivido siempre en ella?–, tan sujeta a los tópicos y a la dificultad de asumir que compartimos referencias y un mundo simbólico, que los rasgos no son a la larga tan definitorios, también de esa sociedad de origen, de la que no sólo se heredan dichos rasgos, ante la cual hay una vaga nostalgia que conduce a buscar en la infancia, en la cocina de la infancia, no encajonarse en la condición de apátrida.

Sin duda es un poemario muy válido tanto por el propio mérito de los poemas, por su originalidad, por la belleza de sus imágenes y su sonoridad, como por la expresión de una vivencia sobre la que se habla con frecuencia y se escriben a menudo sesudos ensayos, pudiendo encontrar en su lectura el impacto emocional de quienes a todas luces son parte de nuestra normalidad.

Reseña Literaria-Por Juan A. Herdi

Remedios Zafra

«Frágiles»

Editorial Anagrama

Es evidente que la pandemia ha acentuado un malestar ya existente antes de que nos recluyeran en la más absoluta provisionalidad. La sociedad estaba cambiando, sí, las nuevas tecnologías aportaban otra forma de relacionarse y de estar en el mundo, el modelo económico y social mudaba por completo la vida colectiva e individual, nos topábamos de golpe con que el triunfalismo de un capitalismo aparentemente invicto, que se expandía bajo la bandera de la globalización, tenía los pies de plomo, pero podía y puede seguir haciendo daño, y de pronto la palabra malestar comenzó a poseer un nuevo sentido, con todas sus consecuencias, entre ellas un cuestionamiento de lo que somos como personas y como colectivo, porque, como señala Remedios Zafra, toda toma de conciencia deriva de un malestar. Un malestar que se vuelve un espejo donde reflejarnos y darnos cuenta de que algo no funciona en nuestras vidas.

De ahí, claro está, deriva también la conciencia de nuestra fragilidad. La situación durante estos dos últimos años nos ha mostrado bien a las claras que somos frágiles, con la percepción clarísima de todas las consecuencias de serlo, la asunción de los miedos y las incertidumbres, de las culpas y la mala conciencia. Ya el título del libro nos confronta a lo que somos, a lo que intuíamos que éramos y que la pandemia nos ha confirmado de un modo brutal y ha puesto en primera línea la consecuencia de este sistema en los últimos lustros, la mercantilización absoluta de la vida.

De esta fragilidad y de la asunción de la vida es de lo que nos habla Remedios Zafra en su libro «Frágiles». Científica titular del Instituto de Filosofía del CSIC, ha optado por una forma curiosa de reflexión, mediante cartas que dirige a una hipotética interlocutora y que se convierten en capsulas breves de descripción y meditación, evocación formal a Montesquieu o a Cadalso, que no se quedan en una visión descriptiva, sino que describen nuestras emociones, sentimientos y pasiones, campos de batalla actuales en la conformación de nuestras identidades colectivas y personales.

Las cartas analizan varios aspectos de esa relación yo-nosotros, de nuestra condición de seres trabajadores (seres productivos) pero también de seres creativos, con nuevas profesiones y condiciones que nos exigen nuevas asunciones de deberes, aunque sin haber cambiado esquemas añejos, con una precarización laboral y vital que entorpece el desarrollo como personas. Las cartas, agrupadas en cinco capítulos o ejes temáticos, requieren una lectura pausada, quienes las lean se sentirán sin duda interpelado al tener que incorporar los aspectos planteados a sí mismos. Porque las cartas logran eso, más que convencimientos argumentados, procuran planteamientos de vida, una puesta en común de aspectos intuidos que nos permiten pensar en la vida, en la de cada cual, pero también en lo colectivo.

Sin duda el libro apuntale al observador atento varios aspectos de la vida propia y de lo que la rodea, cabe que no se esté del todo de acuerdo con algunas de las apreciaciones, pero desde luego supondrá un puesta en orden de ideas y sentimientos que a cualquiera nos han rondado estos últimos años, lo que a todas luces vuelve necesaria la lectura del mismo.

Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Nazareth Castellanos

«El Espejo del cerebro»

La Huerta Grande, 2021

Cada vez resulta más evidente que la separación de los saberes, su encajonamiento en compartimentos estancos, es un error. Incluso la división básica entre ciencias y letras ha sido una equivocación que por desgracia hemos padecido muchas generaciones en nuestra formación escolar y académica. Durante mucho tiempo se diluyó por completo el ideal renacentista, ideal este presente también en tantas otras épocas, de que las personas desarrollaran una visión de conjunto de la realidad, y se trata no sólo de los planes de estudio o de la curiosidad, el interés y el conocimiento de varias disciplinas, sino también, sobre todo, de la capacidad de saber relacionar aspectos que la vida no ha separado de un modo tan categórico como lo han organizado los sistemas de formación. La ciencia ha sido en cierto modo castigada por tal segregación, tal vez por habérsele otorgado un lenguaje complicado que la volvía difícil de entender para quienes optaban (optábamos) por otras sendas, pero también por una excesiva delimitación de lo que consideramos cultura. La importancia actual de las ciencias y de la tecnología en nuestra sociedad, pero también para la vida individual, para la conciencia de sí mismo, obliga a un cuestionamiento de tal separación.

Por ello es de agradecer que surjan divulgadores de las diferentes materias científicas que nos permitan entender, sin perder por ello rigor, aspectos fundamentales de las mismas.

Tal es el caso de Nazareth Castellanos, que en apenas cien páginas nos presenta algo tan fundamental para cada uno de nosotros como es el funcionamiento del cerebro. Sin duda la materia posee una complejidad mayor que la que pueda difundirse en un libro tan breve, pero a todas luces es una magnífica introducción, muy bien expuesta además, con una claridad que quien suscribe agradece absolutamente.

Pero no estamos sólo ante una mera exposición neutra de los mecanismos neuronales, sino que este libro tiene un objetivo claro, la asunción de los cuidados añadidos por la vía de la meditación como ejercicio fundamental que permita la toma de conciencia de la realidad, de sí mismo, y la importancia de la atención plena, algo que además relaciona la ciencia con la vida, con la cotidianidad, con la propia filosofía de la existencia, esto es, con la actitud ante el vivir. Algo fundamental en nuestra época, en la que se tiende no poco a la dispersión.

La autora ha sabido vincular la descripción física del cerebro con otras disciplinas, con referencias a obras y autores que han planteado aspectos expuestos por ella. Sin duda estamos ante un libro clave, fundamental, una magnífica forma de adentrarse en la materia y así que pueda el lector adentrarse en la conciencia de su propia vida, más allá de la mera existencia.

Reflexiones de una ondjundju-Sobre Sollozos de Mujer, Esperanzas del Corazón-Juliana Mbengono

Un comentario sobre “Sollozos de mujer, esperanzas del corazón”

Antes de que mi amiga Anita Ichaicoto Topapori presentara su segunda novela, Sollozos de Mujer, esperanzas del corazón, tuve la oportunidad de leerla. La leí incluso antes de que enviara el borrador a la imprenta, pero el resultado final no se parece tanto al borrador que leí por primera vez. Ya que Anita es feminista, guerrera y bubi, su literatura siempre reivindica la igualdad de derechos y esta vez no ha sido diferente.

Entre reflexiones y recuerdos, la protagonista principal, Leoner Belako, va narrando su historia de amor con Wilelo, su novio de la infancia; también nos muestra como algunas mujeres prefieren ser infelices en la opulencia antes que ser libres en la miseria. La novela tiene 20 capítulos breves en 144 páginas, es muy fácil de leer; pero no de entender, los recuerdos y las reflexiones hacen que sea necesario prestar atención a cada línea.

Antes de continuar, quiero decir que esto no es una reseña. Al terminar de leer la novela, me di cuenta de que, a pesar de que llevo 21 años en la isla de Bioko, no sé casi nada de los bubis; también tuve ganas de tener a Ana de frente y decirle un par de cosas: como que muchas mujeres alrededor del mundo son madres solteras por haberse topado con padres irresponsables e insensibles, por tanto que muchas mujeres bubis hayan tenido que criar solitas a sus hijos no las convierte en revolucionarias. Lo que sí considero de revolucionarias es que esas mujeres siempre buscaban su independencia económica y no esperaban que un hombre fuese la solución, sino una pieza clave, aunque no imprescindible, para alcanzar el éxito.

Anita, nunca pierde la oportunidad de decir que su etnia no es matrilineal porque sí, que las mujeres pelearon para que sea así; sin embargo, esto parece una teoría y nada más. Es verdad que son las tías, y no la madre, quienes toman la delantera en la boda de una hija, lo mismo pasa en otras etnias; al fin y al cabo, quienes toman la palabra en el último momento son los hombres y el primer apellido de los hijos es del padre.

Lo que realmente me resulta sorprendente es que en la etnia bubi la mujer logró mecanismo para proteger su herencia. Por ejemplo, desde tiempos remotos, según se narra en Sollozos de mujer, esperanzas del corazón, las hijas bubis siempre han tenido derecho a heredar igual que los hijos. Y eso no es todo, una madre de familia bubi tiene derecho a proteger su herencia tras la muerte de su marido; por eso, los hijos no podían heredar los bienes comunes del matrimonio. Ella seguía siendo la dueña y responsable. Me atrevo a decir que, en este aspecto, los bubis se adelantaron a muchas culturas alrededor del mundo.

Quizás la novela de Ana no enganche tanto por esa historia de amor tóxico con un final feliz; pero tiene esa magia que atrapa a los lectores sedientos de cultura. Sollozos de Mujer, esperanzas del corazón podría ser un libro de historia sobre la cultura bubi, un ensayo feminista para hombres y mujeres o una historia de amor. Todo depende de las gafas que se ponga el lector antes de abrir el libro de tapa blanda.

Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Javier Pérez Andújar

«El año del Búfalo»

Editorial Anagrama 2021

Quien conozca la trayectoria literaria de Javier Pérez Andújar sabe ya que se va a enfrentar una vez más con un artefacto narrativo cuanto menos singular, una novela que no se ajusta ni de lejos a lo que suelen llamarse los cánones al uso, si es que existen cánones al uso o normas que deban seguirse en esto del oficio de escribir. Porque este autor revuelve en todos los fundamentos y técnicas que, dicen, conforman la narrativa, el arte de contar, les da la vuelta, los mezcla, o simple y llanamente los emplea a su antojo, juega o reflexiona en serio, coloca alguna que otra pulla a esta realidad desasosegante, expone ideas y descripciones, cambia los muebles de la novela por arte de birlibirloque, y tras todo ello, como si tal cosa, nos la ofrece y el lector queda por completo embelesado por una creación que lo sumerge a todas luces en un mundo muy particular. No falla.

Quien no haya leído ninguno de los libros anteriores de este escritor que sepa que se va a embarcar en un paseo extraño repleto de recovecos. A bote pronto se enfrenta en esta su última novela a una polifonía que, sin embargo, no dificulta la lectura, al contrario, se va cosiendo de un modo perfecto, nada chirria, se asume incluso ese grado de absurdo que no es de la novela en sí, contra lo que pueda parecer, sino que pertenece al mundo que vivimos, ¿qué más absurdo que el último cuarto del siglo pasado y este primer cuarto de este que vivimos?, y que el libro refleja a la perfección. Se expande un plano alrededor de ese confinamiento o encierro de cuatro personajes cuanto menos curiosos que parecen interactuar alrededor de un autor finés enamorado de España, se establecen varias polifonías y un sinfín de notas a pie de página de diversos personajes, la madre del escritor, su traductora, un ministro de humanidades, el propio autor ficticio, entre otros, con múltiples referencias a la realidad y a sus forjadores, y que constituyen sin duda un relato paralelo.

Al final, encontramos un mapa extendido de los últimos diez lustros y uno siente que ha paseado por ellos. Porque el paseo, ya sea por un espacio físico, por ejemplo el extrarradio en el último tramo del Besós, río barcelonés fundamental para el autor, ya sea por el tiempo, resulta esencial en la narrativa de Javier Pérez Andújar, un ejercicio de flâneur literario y particular. La referencia a Modiano en la novela sin duda no es casual. También es un paseo alrededor de una generación que vivió el desencanto con especial intensidad. De este modo, con este cóctel nada menos, nos encontramos una vez ante un texto atractivo, intenso, irónico, de uno de los escritores más interesante en el panorama español actual.

Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Miguel Martínez del Arco

Memoria del frío

Hoja de Lata Editorial, 2021

Da la sensación de que la literatura posee ahora mismo una mayor idoneidad que otros ámbitos para llevar a cabo esa labor de memoria comunitaria, mucho más que el político por ejemplo, sin ir más lejos. Tal vez por una capacidad mayor de aportar esa intrahistoria tan necesaria de recuperar y conocer con toda su amplitud lo que pasó, con lo que a todas luces cumple mejor con una función testimonial. Por su parte, el debate político actual con respecto a la memoria, y más en concreto a la memoria de esos años terribles de guerra civil y dictadura franquista, está muchas veces afectada, aún ahora, cuando ya han pasado unos cuantos años, por intereses partidistas o por esa necesidad de establecimiento de un relato que tiene mucho más, me temo, con la imposición de versiones oficiales que ayuden a tales intereses.

De ahí que resulten tan necesarios libros como este de Miguel Martínez del Arco, Memoria del frío, que nos muestra, novelada, la historia de sus padres, que pasaron años en la cárcel o atosigados en los periodos de libertad, la historia propia también, como afectado indirecto, personaje secundario, se presenta a sí mismo, aunque al final directo, de una represión atroz, cruelmente caprichosa. Es una novela, hay ficción, o como aclara el autor situaciones ficcionadas, pero los personajes y las circunstancias sucesivas y concretas son reales, la narración viene intercalada además por la búsqueda de datos y de la percepción de sensaciones del narrador, no se ocultan por otro lado las posiciones y compromisos de cada cual, eso forma parte al fin y al cabo también de nuestra Historia colectiva, las diferentes ideologías presentes, pero no hay ni un juicio al respecto, el eje del libro no es ese, el acierto o no de las opciones de cada persona, sino las consecuencias terribles de una dictadura para las personas desafectas al ideario oficial, incluidas aquellas que disintieron desde el mismo, pero también para la sociedad en general, mucho más pobre si se cercenan las ideas. Huye también, todo hay que decirlo, de equiparaciones absurdas o equidistancias. Escandaliza ahora en todo caso, y no debería de importar la posición política del observador actual, que estas cosas hubieran ocurrido.

En cuanto a la novela, destaca su estilo directo, cuasi impresionista, con esos retazos que son sus frases cortas y que se van clavando en el lector, al que le costará salir de la historia a medida que avanza en la lectura. Señal inequívoca de que estamos ante buena literatura, la de esta primera novela de Miguel Martínez del Arco. Imprescindible en todos los sentidos.