Fragmentos sobre Roger Wolfe

29ºNúmero de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Cinefilia-por Cecilio Olivero Muñoz

 BIGAS LUNA Y SU FILMOGRAFÍA

 

La filmografía de Bigas Luna es de una intensa sugerencia sexual, con una violencia de género que no te deja indiferente. Posee imágenes de erotismo con fantasías provocadoras que, viendo la gran filmoteca que abarca, le convierte tal vez en todo un advenedizo filántropo sexual.

 

En ellas encuentras fantasías erótico-sexuales y también surrealismo. Algunas de sus películas están catalogadas como películas de culto. En una película de culto debe haber un factor original y que hagan meditar al espectador o destapar, también, las tendencias más hilarantes y corrosivas por medio de las imágenes donde repasa toda una clase de atributos dentro de la sexualidad para quien que las vea.

 

El cineasta catalán lleva al erotismo todo un sinfín de imágenes que convierten al espectador en voyeur único de la experiencia cinematográfica. En todas sus películas hay un sugerente guiño al espectador. Encumbra lugares como Bilbao, la Catalunya de la costa, Barcelona, al tiempo que homenajea el mar y todo lo que eso conlleva.

En algunos casos resulta inquietante, transgresor y es un innovador en la filmoteca catalana y española. Creo que sería importante enumerar grandes películas.

Como por ejemplo Caniche y Lola, también Bilbao y Jamón, Jamón, o Bambola, en todas ellas hay una vertiente sexual, pero también violenta en los que concierne al aspecto masculino contra la feminidad.

Es cine erótico, la mayoría, ya que en sus películas resalta temas como la zoofilia, la vertiente masculina y femenina en un plan muy acentuado sexualmente destaca toda la curiosidad del sexo como un gran tótem de alta tensión. Le gustan las imágenes sugerentes que en el argot erótico tienen mucha versatilidad.

Cabe destacar películas que se han aposentado en nuestro ideario colectivo como lo son Huevos de oro, o La teta y la luna. Donde hace todo un homenaje a la charnegada del momento.

Pero en otras películas se pone serio, y además de atraer hacia el voyeur fílmico cierto bagaje de culto, también es capaz de hacer crítica social, crítica histórica, y crítica algo chovinista a ratos, siendo detractor y admirador de una gran dignidad en los aspectos más plurales de la España de esta catalanización, tan actual como frenética.

Huelga decir que empezó escribiendo relatos, y estos fueron llevados a la pantalla en lengua catalana. También es un gran admirador de Dalí y las barretinas, y del estereotipo surrealista por antonomasia. Siempre fecundo en el mundo de los sueños. Es un gran entusiasta de los planos oscuros en su filmoteca de los primeros años como cineasta. Pero en última estancia resulta más luminoso y todo un gran admirador del mar y su guiño al espectador que haya visitado la costa catalana en alguna ocasión.

Podemos catalogar a Bigas Luna como un gran entusiasta de contar historias haciendo énfasis en la feminidad y en detalles primitivos, a la vez que modernos. Es todo un lenguaje visual que nos hipnotiza y nos evade abstrayéndonos hacia la perversión sexual y la moraleja que todo narrador de historias debe llevar a cabo.

Son personajes todos muy de la tierra de España, con elementos icónicos y representativos de la cultura occidental, y con detalles humorísticos y también trágicos. Su actor fetiche es Javier Bardem. Este director toca todas las vertientes musicales, desde el folclore francés hasta el flamenco, desde la música clásica al ambiente psicodélico, desde la música máquina a las sevillanas.

Es preciso recordar títulos como Yo soy la Juani donde fotografía de manera excelsa la juventud de extrarradio alrededor de las grandes urbes catalanas.

Es todo un crítico de la sociedad actual. Vean al gran Bigas Luna. Vean su filmoteca. Murió en 2013, justamente el 6 de abril. El mejor homenaje que se le puede hacer es ver su cine.

 

Leopoldo María Panero después de Leopoldo María Panero

Jaume Plensa-por Cecilio Olivero Muñoz

 JAUME PLENSA

LA ESCULTURA POSMODERNA

 

Si le dieran a elegir a Miguel Ángel entre vivir en su renacimiento o en nuestra época, estoy seguro de que elegiría la nuestra. O no.

La variedad de herramientas, de posibilidades y de recursos actuales le alucinaría, sin lugar a dudas, como si hubiese tomado peyote o un alucinógeno, si se me permite afirmar.

Es evidente que a Jaume Plensa le ha correspondido la mejor época para vivir y crear, tal y como él ha creado. Ya que es el artista escultórico y plástico más paradigmático después de Antonio López. Aunque sean de disciplinas distintas.

Viendo la obra de Jaume repartida por todo el mundo, no sé si el concepto de belleza sería el mismo que sí nos trasladamos al renacimiento de entonces. Diría que Plensa es el creador que ha sabido optimizar y configurar los recursos de hoy para sus piezas escultóricas, tal y como lo haría desde su lenguaje artístico.

Es todo un innovador dentro de su época, de su revivir y para vivir en torno al arte. Es imprescindible que el arte conviva con las personas en lugar de situarlo en la Capilla Sixtina o en la Academia de Florencia.

El arte de Jaume convive con las personas, convive con los pequeños, con los mayores, con la gente de a pie. Ya estamos acostumbrándonos a convivir con el arte como si fuera patrimonio de todos. Como si tuviera algo nuestro, nuestra impronta.

Los museos ahora nos dan cierta pereza, ya que el arte ha dejado de ser un hábito consumido por burgueses y gente rica, para situarlo en nuestras ciudades, en nuestros lugares emblemáticos a los que siempre acudimos como parte de nuestro paseo y nuestra manera de ser o hacer turismo.

Por ejemplo, hay una obra en Chicago de Plensa donde convive perfectamente con la gente de a pie. Es una obra tan innovadora y expresiva que posee un mundo de generosa convivencia, el hecho de convivir y tender al acto de ser felices, de jugar y reír, de disfrutar, ya que conjuga agua, y vídeo dedicado a la gente, a los niños, a los viandantes. Como si crear fuera una gran dedicatoria para todos.

Imagínense una cosa. La pieza de Jaume es como una fuente y desde la boca de la foto/video sale un gran chorro de agua (que la hace divertida) como si este chorro saliera de la boca y, según cuenta el creador, realizó varias fotografías de distintas maneras y facciones en cada fotografiado. Con lo cual, resultó un video curioso que ejercía de escultura totalmente inusual con leds y con su gran mensaje, ya sea para divertirse o para contemplarla, o incluso para tocarla.

Imagínense a un figurante de la obra que fallece y que los familiares van a verle representado en la fuente, pues es una historia en sí misma. Es decir, que Plensa no sólo ha creado una estatua interactiva, sino que también un memorial para aquellos que ya no estén con nosotros. 

Es ahí dónde está la genialidad de Jaume Plensa, no es sólo un creador de vida. Es la vida en su esencia más pura.

 

Nevando en la Guinea presenta el discurso de Antonio Machado Ruiz para la RAE en voz de José Sacristán

A PROPÓSITO DE ANTONIO MACHADO RUIZ

Este discurso es el que iba a leer Antonio Machado para su ingreso en la RAE. Las circunstancias y el destino trágico del poeta lo impidieron. Estuvo con el bando derrotado, aunque como dijo el propio Machado, «la guerra la hemos perdido, pero no creo en realidad que la hayamos perdido, yo no diría tanto

Se ha tardado demasiado tiempo en poderse escuchar sus palabras en público. Fue José Sacristán su orador. Antonio Machado murió en Colliure (Francia), tres días antes que su madre. Pero puede que en realidad Machado no esté muerto. Su obra persiste y, con ella, su autor.

Esta revista quiere hacerle un homenaje al poeta y a todos aquellos que se exiliaron de España.

Antonio Machado, heredero del modernismo que Rubén Darío trajo a España, fue un adelantado en muchos aspectos. Se preocupó por el medio ambiente y logró trasladarnos una fotografía en sepia de aquella España analfabeta y con hambre. Defensor de la Institución libre de Enseñanza, cuando publicó Campos de Castilla, Unamuno lo definió como lo más espiritual que se había escrito en España.

Fue un ilustre catedrático de francés, lengua culta por antonomasia. Y consiguió su cátedra a pesar de su mala letra. Escribió sobre el asesinato de Federico García Lorca. Siempre Federico. Siempre Don Antonio.

Recordemos unos versos que definen a la España que todavía hoy persiste en cierto modo, la España de siempre:

 

Por las tierras de España (III)

 

El hombre de estos campos que incendia los pinares

y su despojo aguarda como botín de guerra,

antaño hubo raído los negros encinares,

talado los robustos robledos de la sierra.

Hoy ve a sus pobres hijos huyendo de sus lares;

la tempestad llevarse los limos de la tierra

por los sagrados ríos hacia los anchos mares;

y en páramos malditos trabaja, sufre y yerra.

Es hijo de una estirpe de rudos caminantes,

pastores que conducen sus hordas de merinos

a Extremadura fértil, rebaños trashumantes

que mancha el polvo y dora el sol de los caminos.

Pequeño, ágil, sufrido, los ojos de hombre astuto,

hundidos, recelosos, movibles; y trazadas

cual arco de ballesta, en el semblante enjuto

de pómulos salientes, las cejas muy pobladas.

Abunda el hombre malo del campo y de la aldea,

capaz de insanos vicios y crímenes bestiales,

que bajo el pardo sayo esconde un alma fea,

esclava de los siete pecados capitales.

Los ojos siempre turbios de envidia o de tristeza,

guarda su presa y llora la que el vecino alcanza;

ni para su infortunio ni goza su riqueza;

le hieren y acongojan fortuna y malandanza.

El numen de estos campos es sanguinario y fiero:

al declinar la tarde, sobre el remoto alcor,

veréis agigantarse la forma de un arquero,

la forma de un inmenso centauro flechador.

Veréis llanuras bélicas y páramos de asceta

—no fue por estos campos el bíblico jardín—:

son tierras para el águila, un trozo de planeta

por donde cruza errante la sombra de Caín.

 

 

La locura como género literario-Cecilio Olivero Muñoz

LA LOCURA COMO GÉNERO LITERARIO

 

 Las editoriales se frotan las manos cuando de hablar de locura se trata. Ya que la locura vende. Recordemos a locos en el mundo de la literatura como Antonin Artaud, o Jean Cocteau, Nietzsche y en España recordemos a Leopoldo María Panero.

No voy a decir la editorial a la que hago alusiones porque prefiero ser discreto, pero existen montones de editoriales, grandes y pequeñas que tienen en sus catálogos escritores locos, o con problemas de misantropía y otros trastornos significativos.

Se hacen justamente para vender antologías de locos, ya que existe demanda porque la sociedad está estigmatizada y los locos y los perdedores son un reflejo de la sociedad actual. Muchos escritores han sido trasmisores de la locura, en el caso de Leopoldo María Panero y su hermano Juan Luis y también el hermano menor Michi Panero (aunque no escribiera) han sido siempre los raritos. Y si no han sido raritos, han participado y se han confeccionado una máscara de locos que han utilizado para sobrevivir. En el cine grandes personajes que tras la muerte de Franco resucitaban a sus muertos y enarbolaban una sinceridad que no sé hasta qué punto pudiera ser sarcástica y ácida, a la vez que maleducada y carente de tacto.

La película en sí es El Desencanto de Jaime Chavarri, unos años después Ricardo Franco tomaría el relevo desde otro punto de vista, para hablar de los Panero.

En un mundo cada vez más estresante, con una vida difícil, a la vez que precaria y demasiado cara, es normal que la gente acuda a la consulta para exorcizar a sus demonios interiores. Muchos libros han sido superventas debido al gran e interesante mundo de cómo se vuelven locos los demás, y los lectores, que son receptores de un trasmisor que les ofrece ese tipo de material, adquieren libros sobre esta temática tan en boga hoy y que, con el tiempo y con altas dosis de rutina y tedio plomizo, comprobamos que la gente quiere verse reflejada en las experiencias personales, como también en biografías de grandes perdedores, tanto de escritores como de todo tipo de fauna enferma.

Lo llaman la literatura de la experiencia desde los años de posguerra en adelante. Y ya en los comienzos de una transición se creyó que la película El Desencanto traducía los grandes outsiders y los weirds como las verdaderas víctimas de la dictadura y todo el encorsetado país católico apostólico romano que reflejaba una especie de efecto secundario ante la figura de los Panero, creyendo no sé hasta qué punto eran éstos víctimas del régimen franquista.

Con desencanto o sin él, ahora, la más elemental de las tragedias es que mientras a los pobres les pasan los años, 1 de cada 10 personas en España está en tratamiento psiquiátrico o psicológico. La vida cada vez es más difícil. Eso no es nuevo. Pero los que se agazapan en la literatura adquieren un género literario apoyado en las enfermedades psíquicas y las fobias y las obsesiones de cada hijo de vecino.

Muchos escritores, sin estar locos, han tocado el tema de la locura. Recordemos a Kafka, a Dostoyevski o en España a Rosa Montero. La locura en esta vida al borde del abismo siempre vende y venderá. Y es porque tanto los locos como los que no lo son tienen una ventana que les ayuda y les consuela en un cliché estereotipado de loco o gente al margen de la “normalidad”, de puro malditismo también, y de mujeres y hombres que cruzan la frontera de la megalomanía errando por el subsuelo del interés del público lector, que los mira desde una cierta lejanía de la que prefieren no adentrarse demasiado.

 

Nevando en la Guinea presenta Monográfico a Mario Vargas Llosa

Mario Vargas LLosa

 

La noticia nos ha descorazonado a muchos, aun cuando fuese esperada. Su salud, sabíamos, se hallaba resquebrajada desde hacía tiempo. Pero quienes hemos pasado horas dedicadas a la lectura y relectura de sus obras –sus novelas, verdaderas obras maestras, sus artículos literarios, de ironía profunda muchos de ellos– no hemos podido menos que sentirnos de pronto algo huérfanos, desolados, tristes. Mario Vargas Llosa forma parte a todas luces de nuestras referencias literarias, un autor fundamental, imprescindible y al que admiramos y respetamos. El último, además, de aquel grupo genial que ha pasado a la historia de la literatura con el nombre, desacertado tal vez, de boom latinoamericano y que reconstruyeron lazos entre las diferentes literaturas en lengua castellana y también influyó en las letras españolas. Hubo en ese grupo literario una profusión enorme de estilos y formas, y quienes lo conformaban renovaron sin duda la literatura del continente americano y también la de España, reestableciendo el diálogo intercultural en las letras en español.

Con una vida intensa y una curiosidad inmensa por numerosas materias, autor disciplinado, tenaz y perseverante en su escritura, la obra de Vargas Llosa nos ofrece una visión de la realidad americana amplia y profunda. A través de sus páginas, somos testigos de un escenario social en los que contemplamos un sinfín de detalles, detalles que constituyen la intrahistoria de la vida social que vamos descubriendo a través de personajes curiosos, vehementes e impetuosos, fruto de esa pasión por la escritura del novelista. Pero además Vargas Llosa reflexionó sobre el propio hecho literario –La verdad de las mentiras, Historia secreta de una novela, El viaje a la ficción– y sobre otros escritores como Gustave Flaubert, Victor Hugo, Joanot Martorell o Rubén Darío. Fue a su vez un conversador formidable, y uno de estos diálogos se produjo en la Universidad Nacional de Ingeniería de Lima, en septiembre de 1967, tras la invitaciónpor parte de los organizadores a Gabriel García Márquez, y con quien habló sobre la novela en América Latina y que se publicó mucho tiempo después en España con el título de Dos soledades. Ambos aportaron títulos que son claves para la literatura mundial.

Porque es por sus novelas por las que sin duda se le recordará, se le debería recordar, unos artefactos literarios correctísimos, cuidados, exactos. Al igual que Flaubert, Vargas Llosa corregía sus textos hasta la extenuación. Buscaba la fluidez. Por ello llevaba a cabo una tarea previa e intensa de documentación, para que todo cuadrara con precisión, contenido y forma. El resultado son novelas, cualquiera de las suyas lo logra, que atrapan. Incluso para el lector que no es latinoamericano, que ni siquiera ha estado en cualquiera de sus países, le permite vivir en el propio texto y reconocer un espacio físico, un territorio. Uno de los ejemplos de esta labor fue Conversación en la catedral(1969), tal vez la más icónica de sus novelas, la que consideraba él mismo su predilecta, aunque es difícil decantarse por una en concreto.

Reflexionó sobre la realidad. La política fue otra de sus preocupaciones. Se comprometió con lo político, desde joven, con una reflexión que le llevó a modificar su mirada. Aquí no entraremos en el tema, no es el lugar, ni tampoco tenemos que estar conformes con todas las opciones que adoptó. Al final nos quedamos con su obra, con sus novelas, sus ensayos y un sinfín de artículos sobre literatura y cultura. 

Seguiremos deleitándonos con la obra de Mario Vargas Llosa, con una maestría sin igual. Quien aún no lo haya leído tendrá la ocasión del descubrimiento y desde luego esuna buena escuela para quienes comienzan su labor literaria o simplemente se interesen por la creación.

A propósito de Alba Molina Montoya-por Cecilio Olivero Muñoz

Si tuviera que elegir un par de discos de Alba Molina, escogería Despasito y Nuevo día. Ambos son discos que le vienen como anillo al dedo, también los más sensatos. Todos sus discos me gustan. Unos más que otros. Pero su flamenco-fusión, cuando lo fusiona con pop-rock y algo de jazz, son muy buenos. No se le puede quitar mérito, el flamenco lo domina bien. Muy bien.

Canciones como Se alquilan años, o como, por ejemplo, Despacito son canciones que muestran su autenticidad. Ella lleva la fusión en las venas. Y todo lo que se diga acerca de su estilo y temple en su voz suave, nada chillona, ni tampoco superficial o lineal, tampoco empalagosa, es poco. Tiene algo que la hace precursora, si se me permite el término, y es en definitiva la fusión. Tiene la fuerza de sus progenitores. Pero con un sentimiento a flor de piel que la hace decantarse por otros caminos. 

Pero en sus discos encontrarán otra voz, otro estilo. 

Como anécdota diré que tiene energía suficiente, lo mismo para cantar, como la valentía suficiente de irse a hacer un bolo enferma. Y eso es de valorar y de agradecer. 

La canción 25pts. es pura poesía que nos llena de nostalgia. Pero su disco llamado 25 años resulta muy difícil, aunque ambicioso, mezcla géneros como el soul y el hip hop aflamencado, pues versiona a cantantes conocidos junto a sus propias composiciones. Pero es buen disco, aunque se echa de menos la fuente flamenca de la que en discos anteriores hizo alarde. Sinceramente, es un disco ambiguo entre el ámbito pop, el soul, el rap y el jazz. Me gusta su base flamenca, pero el jazz es un camino difícil y distinto aún más que el flamenco, ya que el flamenco es de compás binario y el jazz es puro swing e improvisación, tanto en la melodía, como en el swing, un ritmo que ofrece placer y en esa parcela también anda el flamenco. Aunque su trabajo tiene swing y fuerza jazzística, solo basta con escuchar Vida Nueva es un directo totalmente a piano, y es ahí donde innova. Recuerda a las grandes divas enamoradas del piano.

No seré yo el que le aconseje. Pero con lo enferma que estuvo en un concierto este año en Santa Coloma de Gramanet, hizo protagonista al público que la sigue en la red social como Instagram. Sabe cómo manejarse porque tiene tablas. Recuerdo un video en que recordaba su infancia junto a Camarón de la Isla. Ella ha vivido el flamenco en primera persona. Recuerda a su madre y versiona a su padre (gran poeta), a Federico y a otros. 

 

Es una precursora con una voz suave y sin cambios inoportunos. Y sin ambages, pues lo que más se valora de ella es la originalidad. No esperen en un concierto encontrar a Lole y Manuel, aunque los haya cantado y los seguirá cantando. Es una cantante distinta que sabe llevar el compás en una bulería como pocos, pero no la busquen en los recónditos rincones de la pureza flamenca. Lo suyo no es ni ser flamenco ni una dama del jazz, ella es fusión a raudales, y en eso está.

 

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