34º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea

NELG belleza

34º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA.pdf

34º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA

DIGITAL MENSUAL

NEVANDO EN LA GUINEA

NºLXXVIII desde inicios/03-04-2013

 

 

 

EDITORIAL LXXVIII

Pueblo Gitano

 

El 8 de Abril se conmemora el Día Internacional del Pueblo Gitano. Ese mismo día del año 1971 esta comunidad se dotó de una bandera y de un himno. Pueblo sin territorio y sin Estado, el nomadismo ha sido una de sus características, lo que ha determinado sus rasgos culturales, su forma de vivir durante siglos. No obstante, podemos decir que desde hace ya años ese nomadismo es en gran medida un tópico del cual nos debemos desprender: en muchas ciudades de Europa –donde viven la mayoría de los gitanos del mundo- y de América los gitanos se asientan en barrios o pedanías y llevan una vida sedentaria.

Pero los gitanos son mucho más que un pueblo de pasado nómada, hay una cultura amplia y también diversa, como ocurre con todos los pueblos, más diversa aún al tratarse de un pueblo disperso, con un idioma, el rom o romaní, en algunos lugares ya muy menguado, como por ejemplo en España, donde la variante local de este idioma, el caló, estuvo a punto de perderse y en la actualidad, mal que bien, se recupera, y también con unos usos sociales y costumbres propios de este pueblo y unas formas de expresión que han de mantenerse como una expresión cultural más de la humanidad.

Las relaciones entre las comunidades gitanas y las comunidades de los territorios a los que aquellas se dirigieron y en las se establecieron no fueron fáciles. Se data en el siglo XV la llegada de los gitanos a Europa –antes se establecieron en otros lugares, como Persia o el Magreb-, cuando los Estados modernos iniciaron su proceso de construcción, lo cual requería un proceso de homogenización de la población, lo que mal casaba con la presencia de pueblos, idiomas, religiones, costumbres y cosmovisiones diferentes. Los gitanos, como minoría que eran, como cualquier minoría, fueron blanco de la persecución y la criminalización, comenzaron a ser vistos no como eran, sino como el poder y por ende la mayoría querían verlos. En España en 1539, bajo el reinado de Felipe II, se aplicó la pena de galeras para los gitanos y dos siglos más tarde, en 1749, el Marqués de la Ensenada llevó a cabo la prisión general de los gitanos. España no fue, por desgracia, el único país donde esto ocurría, se les marginó y persiguió con gran dureza en todo el continente, incluso fueron masacrados por el régimen nazi alemán y sus satélites a mediados del siglo XX.

Sin embargo, nadie puede negar la aportación gitana o romaní a la cultura de los países donde residen. La aportación sin duda más evidente se da en el ámbito de la música, con estilos como el flamenco, las rumbas portuguesas, las rumbas catalanas o la fanfara balcánica, que Emir Kusturica dio a conocer como banda sonora de sus películas. Todos esos estilos son fruto del intercambio, de la fusión, con una aportación enorme de la música gitana. Ni que decir tiene que se extiende esta influencia al baile y al cante, con personalidades que se han ganado el aplauso y el prestigio incluso internacional.

Pero este reconocimiento público de artistas gitanos de renombre no quita a que las diversas etnias que componen el pueblo gitano sigan sufriendo marginación y con frecuencia una violencia simbólica que pervive en la mentalidad general, porque existen prejuicios que los estigmatizan como comunidad y como individuos, levantando muros en ocasiones difíciles de franquear. Son necesarias normas que reconozcan y amparen la pluralidad existente en todos los países Llama la atención que Colombia haya establecido la resolución n.º 22 de 2 de septiembre de 1999, de la Dirección General de Etnias en el que se reconocen sus derechos mientras que en España ni siquiera reconoce el caló al mismo nivel que las otras lenguas del Estado. Pero además también, el pueblo gitano debe mostrar toda su riqueza cultural, social y humana, y para ello debe reforzar sus propias organizaciones asociativas, cuya labor es fundamental.

Existen un gran número de entidades en muchos países, entre ellas, en España, Unión Romaní (www.unionromani.org), la Federación Secretario Gitano (www.gitanos.org), la Asociación de Mujeres Gitanas (www.dromkotar.org),  la Asociación Cultural Gitana del País Vasco (www.kaledorkayiko.org), entre otras, y en América Latina hay una federación que agrupa a asociaciones romaníes nacionales, el Consejo de Organizaciones y Kumpeniyi Rom de las Américas – SKOKRA. Estas organizaciones permiten que el pueblo gitano o romaní tenga su visibilidad en los países de lengua española, a la que se ha incorporado, por cierto, palabras romaníes, y en todos los países donde habiten y se asocien, no sólo un día concreto de mero recuerdo, sino todos los días del año para una sana y benéfica convivencia.

 

*************************************************

************************************

*************************

POEMA BASADO EN HECHOS REALES

Por Cecilio Olivero Muñoz

 

ZOZOBRA LA VIDA

 

Cuando la vida austera sentencia

te conviertes en mera sombra,

te piden todos mucha paciencia

ante la broma macabra y la penitencia,

sin desayuno a tu hora particular,

las medicinas se vuelven placer,

gasolina un lujo que no te das,

tener coche sin seguro para qué,

ya no sales ni al umbral del portal,

 vacía mesa donde la usaban tres,

miga que nadie quiere migar,

 lujo es fumar cigarrillos cada mes,

itv sin pasar, plena clandestinidad,

el cine te dice lo que ya no te crees,

ni libros, un derroche que no te das,

date un capricho solo esta vez,

date derroches como comer pan,

miedo le tienes al mes a mes,

miedo también al estatus de cristal,

más miedo imposible no lo es,

miedo que sacias con tu dignidad,

pilas recargables a poder ser,

tus bolsillos fríos de precariedad,

pobre, pues casi tienes para comer,

ya no pisas el comedor social,

un litro de vino a granel osas beber

para no arruinarte la poca paz,

se ahorra para mañana tener y tener,

te privas de noche con electricidad,

debes el agua de este mísero mes,

también debes el superfluo gas,

 gas cada dos meses, agua cada tres,

se vive por que hay que trabajar,

trabaja, hay paro, pórtate bien,

resuelve un carajo, parasitas fatal,

una juerga al mes abre el plantel

pues la diversión no te hará mal,

si gastas en juerga piensa también

que para días de ayuno lo necesitarás,

mejor tomar sacarina que es miel,

mejor toma leche para cenar,

se toma la vida tan bien

teniendo recibos aún por pagar,

se vive flotando como raspa de pez

si posible es vivir en tu propio hogar,

con víveres, tabaco, soledad y café,

con simientes aún por sembrar,

pues siembra uno para recoger,

siembra miseria y mugre recogerás,

carroña de banco hurga en usted

le dejan con sobras y restos, no más,

hace tiempo no me llaman de usted,

desde que empezó esta crisis brutal,

por que lo que sólido era ya no lo es,

el ahorro podrido que no tendrás,

lo que te quitan un tanto después

 es dígito y cómputo de triste orfandad,

que en el invierno es de hielo tu piel,

entre sabayones es dura tu realidad,

amigos que lo dejan de ser

por que nunca pagas y luego te vas,

te vas por que lo tienes que hacer

si sucia ausencia te dejas brotar,

un adiós no dicho con mucho buqué

que apenas se aprecia en el paladar,

a la francesa las cosas no se ven

y aprendes a hacerlas por necesidad,

bares vacíos que te dejas perder,

vida de pícaro que aumenta en edad,

cosas imposibles que vas a tener

si no te curas la gana y la sed sin sal,

números imposibles huyen del papel,

ellos prefieren volar y volar.

 

*****************************************************

***************************************

**************************

MANUAL DE REVERENCIA

 

No pudimos evitar una leve sonrisa al verlo avanzar hacia el despacho de la Directora General. Mientras caminaba, estiró su cuerpo espigado al máximo, tiró sus hombros hacia atrás, removió el cuello y amagó una sonrisa que procuró amable y confiada, pero que a todas luces se vio servil.

Mario, lo sabíamos todos, era ante su jefa servicial y sumiso, un lacayo lisonjero y adulador, un pelota que extendía ante ella, su adorada directora, un amasijo de elogios y loores que ni el más preciado rapsoda hubiera podido imitar. Como la directora, además, le seguía el juego y hasta parecía gustarle que su empleado le lijara la verba con tanto desparpajo y reverencia, evidente sutiliza mediante le invitaba incluso a aumentar la dosis de retórica prosopopeya, entonces cada una de sus recepciones devenía, mucho más que reuniones de trabajo, alegres pláticas de tono más que festivo, porque él asumía el reto y a cada sesión de sometimiento añadía más kilos de histrionismo marrullero que ya ni siquiera disimulaba ante los demás.

Se detuvo unos segundos ante la puerta que le separaba del objeto de sus lisonjas. Se concentró muy serio. Se dibujó la más amable de sus sonrisas y llamó a la puerta con cuatro nudillos de su mano derecha, ni demasiado suave para que no se le escuchara ni demasiado fuerte para no sorprender o asustar con el ruido seco de los golpecitos en cuestión. Pase, se escuchó al otro lado. Mario colocó la mano izquierda en el pomo como si pretendiera acariciarlo, pareció pensárselo antes de proceder, y empujó al fin hacia abajo, abrió la puerta apenas unos centímetros, lo suficiente para que cupiera su cabeza apenas introducida entre la puerta y el sencillo jambaje oficinesco. Se puede, preguntó con voz pedigüeña. Entre, se escuchó apenas desde la cueva devenida despacho. Y entonces Mario, convencido ya de ser aceptado y confiado por la previa admisión, abrió por completo la puerta y se introdujo en la sala, cerrándola no sin antes mirarnos y parecer con su mirada que nos exhibiera la confianza que la máxima autoridad terrena y cuasi celestial proyectaba hacia él, simple mortal ensalzado por voluntad de la gran dueña y señora, y diosa inclusive, de aquel mítico y místico Olimpo administrativo.

Nuestras sonrisas abandonaron a todas luces la levedad y devinieron francas y mordaces. No nos costaba imaginar la escena que se desarrollaba en ese instante en el despacho y veíamos, como si las paredes fueran transparentes, el constante movimiento del lomo de nuestro compañero al doblegarse ante la majestad máxima y expresar en todo momento su aceptación de los encargos que le dirigía la dueña de voluntades de ocho a cuatro.

Volvimos a la acostumbrada seriedad cuando escuchamos y vimos que la puerta se volvía a abrir. Mario salió con la misma sonrisa celestial, se encorvó de nuevo como último homenaje y cerró la puerta, tras lo cual volvió a su posición habitual, su cuerpo regresó a su rectitud espigada, igual que su boca a su horizontalidad un tanto enervada, crispada tal vez, y avanzó por el pasillo hacia su mesa, justo la que se hallaba a mi lado. Se sentó, comenzó a reordenar los muchos papeles que poblaban su puesto en torno al limpio ordenador y apenas escuché un murmullo, «hija de…». No pude entender el epíteto final, pero no me resultó difícil intuirlo, devolviéndole a nuestro colega toda esa humana carnalidad de la ramplona rutina cotidiana a la que, sin duda, nunca había escapado.

Juan A. Herrero Díez

 

 

****************************************************

**************************************

******************************

OTROS POEMAS

Por Gonzalo Salesky

 

DE QUÉ SIRVE

 

¿Quién vio a los vencedores y vencidos?

¿Quién dijo que la victoria es nuestra?

Va el mundo, de a poco, derrotado

y en mi reflejo explotan las tormentas.

No veo los corazones, sólo almas apuradas

por tener lo mejor, por dar de menos.

Para dejar de ser y sólo verse

cada segundo, mejor en los espejos.

¿Habrá un antídoto para esta soledad?

¿Cómo explicar de qué sirve el dolor?

¿Podré salvar tanta desilusión,

tanto soldado herido, tanta pena?

 

ESPEJISMO

 

Volveré a mi tierra prometida,

volveré en secreto a ver la luna.

No pisaré dos veces mi camino,

volveré por otro rumbo y otra alcoba.

Tendré que ser la huella de mi tiempo,

un dios que apaga la luz y espía a oscuras.

En el desierto, tan sólo un espejismo

y en madrugada, semilla en la penumbra.

 

DE LUTO

 

Sabes que un día, al fin, no volveré.

Sabrás que la nostalgia es buena consejera.

Sabíamos qué poco iba a durar.

Supimos que la aurora,

en soledad, no sirve;

sé que la luna

no sabe de mi luto.

 

YA NO ESPERA

 

Quisiera ver que el tiempo se congele

y que mis años no pasen. Es verdad

que nada nunca llega a su momento.

Deseo encontrar en otra piel

el bálsamo de todas mis heridas.

¿Será más fácil soñar en soledad?

Tu miedo y mi silencio nos retrasan,

aún es temprano para tocar el cielo

con las dos manos. Mi sombra ya no espera.

Porque el invierno dura más que una estación,

la vida pasa. No encontrarás tus sueños

si haces de cuenta que no existe el dolor.

 

VOCES

 

No quiero evitar la madrugada.

Acallaré las voces

que dentro de mí gritan tu nombre.

Sueño con algo más

que este gris sin matices,

con esta imagen ridícula

de mí. Verás,

yo sé que siempre puedo

caer mucho más bajo,

aquietando las voces

que susurran tu nombre.

Despierta,

la noche sigue lejos.

Tus pasos

vendrán por mi plegaria.

Te insisto,

tendrás que ver la luna

sin voltear, esta vez,

ningún espejo.

¿Sabías que siempre vivo

latiendo sin alma,

secando mi sangre con mis lágrimas?

Trato de ser menos y no puedo.

Trato de ser pena sin nostalgia.

 

ALGO MÁS

 

¿Para qué piden un signo?

El ritmo de la historia se detiene.

Las hordas se dispersan,

se acabará el vacío.

¿Da más temor un hombre que no sueña?

Seré algo más que el coraje del viento:

un talento y un don,

un par de lágrimas.

Un poco más de tiempo…

un corazón.

 

ANTES DEL INVIERNO

 

Vida y muerte,

letra y cava.

Mirada cerril,

ceniza ausente.

Espíritus que tocan mi cabeza

prefieren la noche

para no dejar huella.

En mí,

cada vez más,

pequeñas sombras

perciben el invierno antes que llegue.

Encuentro las máscaras

de noche, por el suelo,

y todo, como siempre,

me lleva a tu miseria.

Lucho por vivir sin recordar,

borrar de mi retina

lo que no valió nada,

todo lo que no supe decir basta.

Ignoro si es inútil

pero me alojo en tu sed y en mi nostalgia.

 

LOCO

Cuando me nombres

volveré a ser en tu vida

algo más que un loco en mi cordura.

Algo menos de lo que siempre esperas,

otra lágrima gris,

otro fracaso,

un suburbio alejado de la aurora.

Cuando suspires mi nombre volveré

a ser la tierra en la que siembres tus heridas.

Seré el culpable del coraje del viento,

un manto negro de piedad, una vasija.

 

HACIA NINGUNO

 

Botellas vacías después de la fiesta,

del ruido,

del mar,

del grito obsceno.

De tantas noches perdidas sin mis sueños.

De cada paso dado en la oscuridad

hacia ningún lugar,

hacia ninguno.

Premura ausente,

silencios que no llegan.

En la distancia, nostalgia. En el perdón,

un poco más de luna y madrugada.

En el olvido,

mar calmo y el dolor

de ser un poco menos,

cada día.

 

AUNQUE NO HAYAS PARTIDO

 

Seré, una vez más, secreto a voces,

la noche en que los ángeles se vayan.

No creas que tu Dios te ha abandonado,

que deja todo a suerte,

que pierde su tiempo en otros soles.

No pienses que el presente

es peor que lo pasado.

Esperaré, aunque no hayas partido.

 

ANTES DE PARTIR

 

El horizonte previo a la tormenta

quiere olvidar adónde he abandonado

mis sueños. ¿Adónde habré sembrado

las huellas que vi, antes de partir?

Antes de partir, tuve el consuelo

que hoy ya no tengo. Fueron mil fantasías,

y esa seguridad que había en mi vida

ya no me encuentra. La noche me ha vencido.

Como dicen los sabios o los locos,

el bien se vuelve mal desde el pasado.

El viejo resplandor sigue asomando

aunque el día esté gris. Aunque la luna…

aunque en la oscuridad, yo siga vivo,

te llamo, descalzo y en silencio

para que veas cómo quedó mi alma.

 

AL BORDE

 

Como un boxeador ciego

esquivo y lanzo al aire

los últimos suspiros de mi sangre.

Miento si pretendo excavar mucho

en mí. Tu alma siempre estará

al borde de la mía, siempre al borde.

Tendrás que estar atenta,

la vida es mucho menos.

El cielo estará lejos si lo llamo.

El camino hacia la libertad

es algo más que un banquete vacío.

Las perlas del collar siguen cayendo

alrededor del llanto, del sudor.

Tus sueños, mis sueños, nuestra vida

hoy se parecen menos a la aurora.

Habrá una apuesta más, una señal

para saber si todo está en el viento.

DISTANCIA

Detente,

no sigas.

El vértigo te llama pero no,

no esperes demasiado.

Despacio.

Hoy no sabrás

que nada nunca llega a su momento,

que todo cuesta cada día más.

No escuches.

Sólo adentro

tendrás esa respuesta.

Y el llamado,

mi llamado,

te seguirá de lejos.

Las horas que quedan

esperan sin suerte.

Tengo en mis puños dos llagas,

mis ojos nublados

y esta risa, temblando por lo bajo.

Los días que restan

castigan,

contagian.

¿Qué vas a llevarte contigo?

 

LAS HORAS QUE QUEDAN

El fuego no se apaga,

mucho menos de día.

Tampoco el sol deja ver las estrellas.

Tus ojos y la brisa,

mis látigos de hielo.

Afuera, nada salva,

nada queda

fuera de la agonía.

¿Y el dolor?

Tendrás que ver

cómo sueño despierto,

cómo paso mi vida deseando,

perdiendo y encontrando

las horas que quedan.

No te inquietes por mañana,

ya no sufras

si me ves doblando en otra esquina.

No puedo hacer nada más que prepararte

para el camino más largo, para el tuyo.

Será duro como nunca

y aunque cierres los ojos

estaré, como siempre, en mi tibieza.

 

UN BUEN SECRETO

 

Un viejo hechizo

parece arrebatarnos la cordura.

Aunque la tentación sea tan fuerte,

aunque el veneno…

Un buen secreto jamás se ocultará,

nunca se ha dicho.

Habrá una imagen más de aquello, inútil:

un viejo souvenir de la tristeza,

un accidente en la ruta,

una quimera.

Camino por sombras

buscando en la arena

restos de tu brisa.

Siento en la marea

el vértigo enfermo de lo que no olvido.

Aquí, estarás siempre

aunque empiece a odiarte.

Fuiste lo que nunca

supe, lo que pude amar.

¿Lo que di de menos?

Mirando los caminos que marca la luna,

contesto, una a una, tus respuestas.

En un recorrido tan vano,

no hay certezas, y la rutina asalta.

La piel siempre descubre el engaño

y la canción es la misma, aunque no quieras.

 

*************************************************

************************************

************************

SELECCIÓN DE POEMAS

Por Rachid Boussad

 

 

Iras y derrotas 

A Mohammed Kirsit
¿Cuántas pasiones fogosas
Yacen desgraciadas
Bajo las medievales cenizas;
Cenizas cretinas de la indiferencia y la displicencia?

¿Cuántos tesoros de glorias
Yacen inservibles
Bajo las medievales cenizas del descuido?

Por las mañanas y por las tardes,
Corren prisas y jadeos,
Caras ensucias de vidas,
Caras mustias, pálidas,
Consumidas y sin sonrisas,
Y nunca jamás se sabe
Con qué sedes salen,
De casuchas destartaladas,
Con qué hambres menos pensadas se nutren,
Y con qué aires extraordinarios respiran.
¿Qué neblinas vagan por sus entornos?
¿Qué luceros las iluminan y qué lunas?

Pintan sus días a lo suyo,
Las horas y los años.
Los atuendos, ni de majestad impregnados,
Ni de simplicidad saciados, ni calmas,
Ni de placeres amantes,
Ni sus parientes se atreven
A interesarse de si sus amores
Acontecen en primaveras,
Éstas de goces, jazmines y azucenas,
O en singulares febreros,
De sombras acuáticas y nevadas.
Las sendas por donde andan de por vida
Se les ofrecen galantes y sin extremos,
Y más aún pedregosas y empinadas.
Quizás les sorprendan, o tal vez les estrangulen
Sus horas de últimas palabras
Y mortajas.
Quizás les salga de repente el camino
Llamando a chubascos, riadas y truenos.

¡Ay! Dense por bien firmadas,
Las postreras sentencias y con récord
Entre las innatas certidumbres y las dudas.

¡Ay de la muchedumbre desprovista de ilusiones!
Distraída y abstraída
En el cavarse las mudas moradas,
Con los picos entristecidos y onustos,
Y con el hurgarse los dedos en las narices,
Se desgasta.
¡Ojalá no desparrame
Su último brindis y trago
De su jarra impasible y silenciosa!
¡Ojalá no se hubiera enterrado
A sí misma desde tiempos longuísimos y envejecidos!

Quédense toditos sabedores
De que nunca jamás se sabía
Que a un tal señor de burro
Se le antojaba alguna vez
Darle a la buena de su noria heredada
Alguna vueltecita al revés.

 

La noche y yo     

Fatalidad, fatalidad…

No tengo tu amor

Nada si no tengo tu amor

Sólo un corazón envuelto en llamas

                    Miguel Mateos

 

La noche y yo,

Dos estrellas solitarias

En el inmenso e infinito firmamento.

La noche y yo,

Un silencio cómplice y sensato,

Silencio de mi esencia,

De su presencia,

Y de tu ausencia, amor mío.

La noche y yo,

Simetría y armonía entre lo real y ficcional,

Hermanamiento emocional,

Homogeneidad y complementariedad incondicional.

 

¡Oh noche serena de abril!

En tus ojos diviso mi alma rota

Mas, tu venir aguardar me fascina,

Tu llegar imperioso al sereno tanto me consuela,

Para navegar cual barco

En el océano de tus párpados,

Mirar y admirar tus palpitaciones rítmicas,

Abrazar tu sombra y penumbra,

Escuchar tu mutismo absoluto…

 

Cierta vez, la noche el silencio rompió

Era muy pero que muy atrevida

Tal vez, la curiosidad sus entrañas carcomía

Para saber lo que yo padecía

Y a preguntarme se ponía:

 “¿qué te ha pasado, que aún no te veo sonreír?

¿Qué disgusto has traído?

Un susto me has dado:

¿Qué tendrás?

¡Qué alicaído se te ve!

La tristeza se escapa de tus labios de fresa

Tu boca de rosa sabe a sinsabores,

Tu voz de azucena huele a pesares,

Tus dos soles; dos astros decrépitos y llorosos,

Tu corazón, un río nostalgia fluir:

Cierto un idilio sufrir”.

Desahógate.

Fíate.

De mí, no tengas sospecha

Ama, ama y el alma ensancha.

 

Yo siento,

Yo siento en el alma un calvario truculento.

“Contigo platicar solicito

Contigo desahogarme necesito.

 

Ya no pido ni anillos ni castillos,

Ni astros ni estros.

Serenidad espiritual tan solo deseo”.

 

Nada te turbe

Alégrate  la cara

Tan linda está la vida

No te entristezcas. No te apenes.

Yo soy el bálsamo de tu desdicha,

El elixir de tus congojas.

Ten anhelo. Tenlo más que nadie

El mundo es un pañuelo

No te salves. Lucha y además lucha

Ya volverás con tu muchacha”.

 

A la soledad

 

                   “la tinta en el papel.

                    El pensamiento

                    Deja su noche”.

                            Javier Sologuren

Óyeme, soledad, oye

Pues tú eres mía

Y yo soy tuyo.

Soy tu suelo natal.

Tú eres mis vestigios perennales.

Mas, en el aire de tu mutismo,

Ardor de tristuras e inquietudes

En mis facciones se patentizan.

Sonrisas ahorcadas

En la muralla de mi semblante

Trágicamente se pintan.

 

¡Qué crueza tan cruel!

¡Oh soledad, soledad!

¡Piedad, y más piedad!

¡Sé un bálsamo de mis angustias!

A paladinas,  a paladinas

Yo mal no obro contigo,

Y que yo sepa,

Es la más alta crueza,

Ésta, ésta que puedes usar conmigo.

 

¡Qué desazón del alma!

¡Oh soledad, sombra adlátere!

En mis soles y lunas,

Levantas tu bandera bordada

De mis nostalgias vulneradas;

De tormentos, terremotos, titubeos y sorpresas.

 

¡Oh soledad, sombra acompañante!

Algunos recuerdos vetustos emergen

En tu sombra diáfana y desnuda.

Si tienes oídos, que oigas:

Los recuerdos nacen y nunca jamás fenecen

Solo de lugar en la memoria mudan.

La ausencia no se da a la olvidanza,

Ni siquiera causa olvido.

La verdadera amada,

Sólida firme duradera,

Cuando ya bien ausente o perdido está.

Óyeme, Majakech, oye

¿Sigues marcando aún las sendas con tus pasos,

O si por debajo de la tierra

Un silencio elocuente envuelve tu calavera?

 

La reclusión solitaria
                 “Le grand mal de la vie, c’est l’ennui”.
Stendhal
En aquesta serpiente de vapor,
-Depredadora de carne humana,
Ávida de sangre inmaculada-,
Que tediosa su marcha reitera;
Cuitado yo y bien depredado,
Por ayeres de pesares y sinsabores.
Desollado de mi propio yo

Buscando incesantemente
pero no sé qué.
Vacíos me envuelven,
Me despedazan anhelos
Y carencias me transportan
Hacia no se sabe dónde.
¡Qué descarrío flagrante!
¡Qué desorientación acompañada!
¡Qué mañanas tan amedrentadoras!
¡Qué sonrisas la mar de amonestadoras!
Desesperanza, desesperanza, desesperanza.
La esperanza se va, se va, se fue.
Acaso Dios El Observador y El Todopoderoso,
Condenó a esta serpiente de vapor

A la misma imagen cotidiana y rutinaria;
Y yo a la sempiterna reclusión solitaria.

 

 

 

 

      Oscuridades y caídas

                     A Majda Meskrot

 

Es un pecado capital ser:

Un ángel con alas de polvo,

Una abeja neutra hallada

En un macón,

Un desierto con dunas espinosas,

Y con oasis de sangre y veneno,

Una charca de agua estancada,

Y putrefacta… ¿!y sin más!?

Un ruiseñor enmudecido

En un árbol imperio de arrugas,

Un largo túnel preñado

De promesas yacentes,

Ausencias perniciosas, sonoras y silencios;

Un inmenso ponto colmado

De estelas engorrosas,

Y Baratarias de congojas.

 

¡Ay! ¿De qué otros pecados,

Sí, sí, otros más capitales guardar el bulto?

Vivencias sin la miel de tus presencias,

Convivencias con la hiel de tus ausencias.

 

 

 

 

 

Gritos silentes

Écrire, c’est hurler en silence !”

                             Pénélope Damman

 

 

 En los pómulos de la luna,

El firmamento populoso de estrellas infinitas,

Dibuja sarcásticamente…injustamente…

Tu óbito escamoteado.

 

En la cuna de estas sombras sonoras

Saltan y resaltan mis desmadres,

Nacen y fenecen mis manantiales,

Y mora mi vida sufrida, desdicha imperecedera.

 

¡Ay, qué ayeres y qué hoyes tan reñidos

En este mar de bramido proceloso!

¡Ay, qué bravías luchas huérfanas entabladas!

Todo falta do faltan las fragancias de tu palmeral.

 

En el santuario de mis noches de insomnio,

Deseos suicidas el alma entona.

Recuerdos de arco iris y relámpagos

Yacen sin soliloquio.

 

En el umbral de mis hoyes insurgentes,

De rayos y truenos sobrantes,

El céfiro circula asaz curioso

Queriendo rastrear mis silencios sonantes y tonantes

 

Y con voz urgente me echa a la cara:

¿! A quién embalsamas decentemente

Estos gritos callados, estos barrancos amigables!?

A Majakech, eterno nombre. Idilio sempiterno.

 

 

***************************************************

*************************************

**************************

 

 

 

 

EL MARAVILLOSO SONETISTA

RODOLFO LEIRO

 

CIERRO MI VENTANA

 

Y cierro mi ventana, esta ventana mía,

tan amplia y tan humana, que tiene

la desgracia de dar sobre la vida

Luis Bernardino Negreti

 

Como el genial poeta que menciono

decido que se cierre mi ventana,

desde el postín feraz de mi mañana

al verbo que en mi verso promociono;

 

ya no encuentro la paz, no me emociono

observando tu rostro en la fontana,

era el tiempo feliz, el que me llama

después de tu polígamo abandono;

 

quisiera hoy entonar y desentono

como llegando a fiesta en un kimono,

bien pintada mi cara de hombre viejo:

 

es mi forma de ser donde despisto

el momento de azar en que te he visto.

Se ríe del disfraz mi loco espejo.

 

Construido a las 14,40 del

2 de septiembre de 2012 para mi

Libro “Renglones desprolijos”

 

***

 

YO NO

 

Yo no transo con  la usual utilería

y su infausto proscenio de falacia,

no me apoyo jamás en la desgracia

para ensayar el rombo de mi día;

 

también surca el dolor mi poesía

empeñado en untarle paz y gracia;

 la quiero, ya provenga desde Tracia

o de la milpa astral de mi osadía;

 

y la ofrezco sensual, en sintonía,

con el lampo vital de mi energía

o el corazón gigante que me mueve;

 

ya dibujo un soneto en geometría

y llevarlo al Parnaso, como estría

que te enrola, deleita, te conmueve.

 

Construido a las 9,47 del

5 de septiembre de 2012

para mi libro “Renglones desprolijos”

 

 

***************************************************

************************************

*************************

SELECCIÓN DE TEXTOS

Por el Gran Boris Gold

 

“LA MUJER”

 

No tengo palabras

cuando me dirijo,

hacia lo más grande

de la humanidad,

la que con dulzura

es bálsamo divino,

y a su vez conmueve

con …su lealtad.

Es el fiel soldado

que antepone todo,

en bien de sus hijos

marido y hogar,

siempre en movimiento

en pos de la causa,

es como una playa

en un manso…mar.

Quién puede hacer esto

y a su vez ser diosa,

solo la sublime

y preclara mujer,

que nunca nos falte

su acertado criterio,

por eso y mil cosas

las he…de querer.

Santa, más que santa

por hacer que todo,

sea como un cuento

de magia y placer,

yo andaba a los tumbos

y perdido el rumbo,

ella entró en mi historia

y me vi…renacer.

Me cuesta creerlo

que andando muy solo,

creí en un momento

en esa realidad,

me causa hasta miedo

cuando pienso en eso,

ella me ha enseñado

que hay otra…verdad.

No interesa como

ni donde ni cuando,

un altar merece

ese amado ser,

en ellas hay pedazos

de Dios y de cielo,

mil veces benditas

las honro…MUJER.

Boris Gold

(simplemente…un poeta)

***

 

HASTA LOS FANTASMAS TE TOCAN EL TUJES

 

Buenos Aires es un hervidero de gente y a cierta hora es como patear un hormiguero y yo como muy normal no soy, me gusta salir a caminar a esa hora, a lo mejor es de puro retorcido  nomás, porque mirándome en el espejo de sus caras, me doy cuenta que para el psiquiátrico todavía no estoy.

En medio de mi deambular y a lo lejos, vislumbro una sombra venir hacia mi, es una figura borrosa, si digo que se apareció de la nada, corro el riesgo de pasar por mentiroso, sigue acercándose y a medida que lo hace, se va pareciendo cada vez más a un ser humano.

La gente siempre apurada va de aquí para allá, sin darse cuenta siquiera de esa presencia y en ese instante me atacó el temor por lo siguiente, ¿acaso el único que lo veía era solo yo?, no lo podía creer.

De golpe y porrazo se presenta en todo su esplendor y caminando a mi lado, pero ignorándome olímpicamente.

Al estar tan cerca  mío lo pude observar  “de cuerpo entero” y lo que ví no me agradó precisamente, si lo tuviera que definir diría que era una figura fantasmal con todo lo que ello implica, pareciera que no tuviera los pies en la vereda,  flotaba sobre ella y su atuendo era muy antiguo.

Observaba todo con mucha curiosidad, tanto los edificios como la ropa de todos los caminantes, moviendo la cabeza en un gesto de no entender nada.

Pero de golpe se comportó algo errático, fue como si se hubiera dado cuenta que estaba a su lado y noté con mucha bronca la cara de tujes que puso al hacer el recorrido por mi vestimenta.

Primero miró mis zapatillas, luego mis bermudas, deteniéndose en mis piernas peludas y por último en mi camiseta que tenía escrita Y LOVE y finalmente posó sus ojos en mi cara, juntó sus manos miró hacia arriba y noté que de sus ojos brotaban un par de lágrimas.

Yo andaré falto de neuronas, pero hay ciertos momentos en que mi cabeza trabaja casi humanamente y me doy cuenta de algunas cosas, en este caso que yo era para él, un gran pelotudo digno de la cinta azul de la popularidad,

Siempre envidié a los que decían que vieron o se les habían aparecido algún fantasma, pues es una experiencia por demás extraordinaria, pero esto que me pasó a mi, habla elocuentemente de mi reputísima vida.

La única vez que veo un fantasma y el vago se dedica a sacarme el cuero y para colmo de males al mirar hacia arriba escuché en un susurro que decía:

PADRE SANTO, ESTE BOLUDO ES UN FIEL EXPONENTE DE CÓMO SON TODOS LOS HUMANOS.

Como verán lo mío no es nada fácil, para mi señora soy del inventario, a los reyes magos nunca les interesó pasar por mi casa cagándome mi infancia y ahora esto, tener que irme con el rabo entre las patas por “esta cosa” que ni siquiera se que carajo es.

Pero a esta historia le falta la última parte, fue  cuando frente a nosotros(eso y yo) apareció otro engendro parecido al antedicho y enojadísimo le dijo: dejáte de joder Pancho, y hagámonos humo cuanto antes, te dije mil veces que aquí

en la tierra no ibas a encontrar nada bueno y que los humanos después de tantos años, no aprendieron nada.

Y siguió con su perorata, de esta gente no vas a aprender un pomo, son todos iguales, inclusive el viejo loco que tenés al lado, que por lo rarito que es …no me extrañaría que sea poeta.

ESTAMOS TAN DESCREÍDOS DE TODO, QUE HOY POR HOY ¡NI EN LOS FANTASMAS SE PUEDE CREER!.

                                                                    Boris Gold

****************************************************

*****************************************

***************************

Textos concebidos por Rolando Revagliatti a partir de “Rol de Cornudos” de Camilo José Cela, “El cuerpo lesbiano” de Monique Wittig y “La pipa de Kif” de Ramón del Valle- Inclán.

 

 

“ROL DE CORNUDOS”

 

 

A buscarse en la resumante especificidad

y exquisita consistencia

en tal constelación y refriegue

humanísimos

al principio aflora el acaponado

y florece luego el bragazas

y no nos damos cuenta y pisamos un poquito

al floripondioso cagón

 

Sí avisamos al de confiada evidencia:

en el fabuloso jardín no faltará el escamoteado

el fogueteiro, el gótico flamígero

en sus macetas, sin salirse, predestinados

retoñantes, en sus canteros, con las respectivas

y confusas o epigramáticas traducciones al

[pima-papago

al familia ges, al charrúa, al familia tupí-guaraní

en carteles retorcidos por el sol

expuestas las variedades a miradas

[serviocroatas y rumanas

y tropezones escoceses, indodravídicos y suahelíes

en venta, en alquiler y hasta en conquista los

[variopintos

hurtables, coleccionables

para eventualmente exhibirse en paquetas vitrinas

Aun el más suburbano

cada cual un espejo florido

hiperclorhídrico

inasequible al desaliento allí lo posee

si sociable, el jonjabero

(podrá con él reírse a sus anchas)

si conciliador, el krausista

si olfateable, el lavándula

 

Hay variantes de las variaciones

castizos desde luego muchos

y con motes tales: meapilas

(y van por lo menos dos con deyecciones)

nazi, ñiquiñaque, otorrinolaríngeo, por

    [usucapión

o prescripción adquisitiva

 

Ya lo veis, nadie podría quedarse sin alguno

nadie podría quedarse sin ser por accidente,

[alguno

alguno es vuestro o alguno sois

por transparencia o por desidia

o por tantas y tantas

hay que encontrarse

insisto, estetas

podéis recrear modelos, tomar de aquí y de allá

añadir, comprimir, suturar

 

Trazo para los cronistas este mapa gentil

conoceréis más tarde el exhaustivo

que encararéis lineal o atravesadamente

libres sois para pecar y comprender

(atados por vuestra inalienable condición)

sois vosotros mimados en este jardín interesante

que devino museo por el quiritario, el

[reconcomido

el susceptible de contagio de amor

el tránsfuga del buen sentido

para obsequiar a celosos y celados os

[recomiendo al ultra

(en dosis morigeradas)

el vivalavirgen (por ese no sé qué de equívoco)

el wagneriano (señero)

el xifoide (ver  página doscientos siete)

el yambo (ver página doscientos once)

y el zurriburri (ver página doscientos dieciséis).

 

 

*

 

 

“EL CUERPO LESBIANO”

 

 

Las ingles

en las encrucijadas

(y en la actualidad

de estas mismas arenas)

 

Los talones

por  preciosismo

de esos miembros del ala

a cargo de la ambulación

 

La sangre

por inherente a lo conectivo

entre las regiones convalidadas

por sus

secuaces representativos

 

La lengua

por desplazamiento de su población

persuadida de la necesidad

de los desmanes

 

El clítoris

por arraigo

la linfa

por sistema

las supuraciones

por energía

los brazos

por destino.

 

 

 

*

 

 

“LA PIPA DE KIF”

 

 

En este libro de lona

crea un circo

 

En este circo crea

y administra

su libro

 

18 poemas en la arena.

 

 

*

 

 

Julio 2012

***********************************************

**********************************

***********************

SELECCIÓN DE TEXTOS

Por Irene Mercedes Aguirre

 

Miré mis manos

 

Y me miré las manos y he notado

la huella de caricias repetidas.

Por los años la piel envejecida

acusa, aquí y allá, tiempo pasado.

 

Y me miré las manos y he pensado

que cuando van a tono con la idea

dan perfección y encanto a la tarea

en la sublimidad de lo logrado.

 

Y me miré las manos y he sentido

sus curvaturas y su movimiento

como   afinado y prístino instrumento

que explicita la acción con su sonido.

 

Y me miré las manos y he palpado

cada arruga y sus líneas perfiladas.

En brumas de milenios, condensadas

encierran los ensueños  apretados.

 

Y me miré las manos y he soñado

con un mundo mejor. Con  diez  perfectos,

magníficos  apoyos, firmes, rectos,

¡a diestra y a siniestra acompasados!

 

***

 

DISOCIACIÓN POÉTICA

Brote y rebrote

que me acaricia cada mejilla

cuando aparece con sus espejos

y  me disocia todos los tiempos.

Donde se acoplan

uno por uno, fantasmas mudos,

coros de anhelos.

Como una música,

como sonidos de altas esferas

se contonean paso tras paso,

y se introducen

músculo a músculo,

por mis arterias.

Látigo y risas,

cantos, sollozos, por esas puertas

que se entreabren

como una marcha de otros destinos,

hacia otras rutas que no son éstas,

y que conducen a no sé dónde.

Parece a veces que es hacia abajo,

que por abismos camino sola

tras laberintos de ásperas grutas

que están muy lejos y a la vez dentro.

Como gemido del ser desnudo

que se interroga

sobre infinito

¡Como un lamento!

Y otras parece que fuera el mundo,

éste, presente, por el que fluyo,

con recovecos de imperceptibles,

altos ensueños,

que me recorren, que nos recorren

a los humanos, la vida en ristre,

¡Cántaros plenos!

Pero otras veces

por áureo espacio subo, gozosa,

y a Gea percibo,

siempre preñada con los mil brotes

de imperceptibles, ocultos sueños.

Son los esbozos de nuevas metas

del transcurrir y del develar.

¡Brote y rebrote,

péndulo al cielo,

y en el gran Tiempo, todos los tiempos!

 

® Irene Mercedes Aguirre, Buenos Aires, Argentina

 

***                                                                                                                                                                                                                  

MEMORIA DEL OCÉANO

 

      El hallazgo del viejo baúl lo había conmocionado.  Permanecía, casi ignoto, olvidado, en el cuartito del fondo, donde  se  guardaban  las cosas en desuso. El  hecho      había    acontecido hacía ya unos días.  Entreveradas, como en un bazar persa del sentimiento, sus manos tropezaron con los escarpines de Lucía, su hija mayor, ya casada y con hijos; el primer cuaderno de Francisco, hoy en Estados  Unidos, y el vestido de novia de Ramona, su difunta esposa.  Debajo, muy al fondo, un manojo de cartas amarillentas, recibidas a través de los años, desde el otro lado del  Océano.

Fue como reencontrar el pasado, así, todo de golpe, bajo la tapa del vetusto arcón.

Releyó palabras de su madre, de trazo grande y desparejo, por donde circulaban, como torbellinos, el  amor y  la nostalgia por el hijo lejano. Repasó los consejos de su padre, escritos con aquella letra alta y apretada que le era tan propia.  Volvió a verlos de nuevo tal como los conservaba en la memoria, grandes,  fuertes, llenos de energía y calidez.  Ambos habían muerto hacía mucho tiempo, pero en ese momento, se irguieron frente al hijo emigrado como si  estuvieran presentes, con una plenitud de presencia que sólo  pueden alcanzar los seres que se han amado profundamente.

Los signos gráficos, algo desdibujados, le decían en una de las misivas: “Y recuerda que tu  madre y yo rezamos siempre por ti. Confiamos en poder verte algún día, cuando la economía lo permita”. Una rebeldía inusitada se le fue infiltrando en su espíritu con  esas invocaciones y evocaciones  tan hondas ¿Dónde quedó su antiguo hogar, la estructura familiar de la que había emergido? ¿La existencia era esto, sólo esto? ¿Todo consistía, simplemente, en nacer, crecer,  construir lazos, perder lo construido, y volver a  comenzar?  Se resistía a pensar así.  Buscaba, sin darse cuenta, algún punto de apoyo, sólido, invulnerable, al cual aferrarse, ya en  su vejez. Año tras año, sus movimientos se iban volviendo más débiles, y su estructura ósea se resentía visiblemente. Un poco encorvado, las manos sarmentosas, y el rostro, anguloso y cuarteado por  los años, esa era la imagen que el espejo del lavabo le ofrecía cada mañana.

Matilde, su hija menor, seguía soltera. Vivía en la casa con él. Juan trató de disimular en lo posible su estado de ánimo por el hallazgo, para no preocuparla.  Esa tarde, aunque desganado, se fue a jugar un partido de bochas al club. No quería perder el dominio de sí mismo.- ¡Basta de sensiblerías!-  se dijo.  Por lo menos a la vista de los demás. Reconocía su carácter reservado, testarudo y un tanto patriarcal. ¡Y bueno, qué se le va a hacer! A él también lo habían criado así.  – como Dios manda- no  como la juventud de ahora que anda toda  revuelta-  sentenció para sus adentros.

Había hecho lo posible para inculcar férreos principios a sus hijos, pero no le fue  fácil. La mansedumbre  y paciencia de Ramona, que siempre los “apañaba”, disculpando y no pocas veces,  disimulando sus travesuras  desde pequeños, le  había dificultado dicho propósito.

Quizá esa actitud era producto del propio ambiente argentino, que llevaba a conductas más sueltas, menos rigurosas. Porque aquí todo era enorme, extendido, difícil de aprehender y someter  a moldes más o menos rigurosos.

Visualizaba el país como un territorio provisto de   una vastedad impensada en el suyo, pero a la vez  reconocía un sinnúmero de semejanzas entre ambos.

Eran parecidos  y diferentes, más allá de las apariencias, debido a los  sincretismos tácitos, los potenciamientos  y la obcecación comunes, llevados a la quintaesencia de sus aspectos positivos o negativos. Un aquelarre cultural, desosegado y fascinante, que nunca terminaba de entender del todo.  Los argentinos poseían, a su juicio, una fórmula secreta para conjugar la Babel que los conformaba.

En su propio barrio, en ese sentido, podía constatar un mosaico inmigratorio  realmente sorprendente.  Sus vecinos de la derecha, eran descendientes de japoneses, los de la izquierda, de italianos. Enfrente, se alojaba una familia de raíz caboverdiana y en la esquina un matrimonio de judíos emigrados  de la última  guerra mundial. Completaban el complejo cuadro interracial un paraguayo y dos peruanos  cerca de la esquina opuesta -¡Vaya mezcla!- suspiró.

Claro que en su pueblo natal, cercano a las montañas,  tampoco faltaron ocasiones en la historia para  la presencia de grupos diversos de toda clase, cultura y coloratura. Sólo que en Argentina todo era aluvional y reciente, mientras que en su   tierra originaria las mezclas habían ido decantando en una población que estabilizaba sus rasgos  culturales y sus costumbres  con mayor firmeza, según él creía.

Contaba, entre sus coterráneos, con “un amigo de ley”, como se dice en Argentina. Se llamaba Martín Pérez.  Existía entre ambos una estrecha amistad y solidaridad, dado el trasfondo común que los hermanaba. Era con él con quien Juan recuperaba los aromas, los olores, esas sensaciones del animus  de un ambiente que sólo pueden comprender aquellos que han vivido las mismas experiencias y han compartido emociones similares de vida. Los unía, asimismo, la sutil melancolía del exilio autoimpuesto.

Reconoció que todos esos pensamientos tenían que  ver con el episodio del baúl. Porque el desasosiego que le provocó lo llevó a replantearse quién era él  en realidad.

¿Podía considerarse un español, por haber nacido allá, en la península, donde pasó su infancia y primera juventud? ¿O era casi un argentino, por los largos años transcurridos aquí?   El océano volvió a su memoria, iluminado por la nostalgia y  las aprensiones de aquel gigantesco cruce de  una a otra de sus orillas, junto a tantos otros seres doloridos como él. Provisto de una valija de cartón y algunas escasas pertenencias, sus emociones  durante la travesía  oscilaron  entre  el  deseo de echarse  al agua (como los marineros de Ulises ante el canto de las sirenas) y nadar de vuelta a su patria desolada, y la esperanza de  una vida mejor  en la mítica  tierra rioplatense. Se mantuvo melancólico durante el viaje. Pero era joven, y lleno de esperanzas. Al acercarse a Buenos Aires, se sintió más animoso. Tenía la vida por delante. Por entonces, no se cuestionaba tanto las cosas.  Aún no sabía de la amargura que provoca la muerte de los seres queridos, la vejez, la soledad cada vez más solitaria….

Pronto recibió el mote de “gallego”. -¡Estos argentinos, que creen que todos los que venimos de España somos gallegos! ¡No conocen nada de nuestra geografía! -criticaba con sus

compatriotas .  Lo cierto es que estaban a la recíproca. Tampoco conocían  ellos demasiado de este país y sus provincias.

Consiguió trabajo de dependiente de almacén por la zona de San Telmo. El sitio le agradaba. Con sus calles angostas, sus plazas recoletas y las  viejas arquitecturas circundantes, le traía una vaga recordación de su terruño. Tomó la costumbre de visitar seguido el Parque Lezama, cubierto de frondosos árboles centenarios, en la barranca que delimitaba, durante la época colonial, el río y la ciudad de Buenos Aires.  En el extremo norte, sobre la calle Brasil, se alzaba el museo Histórico Nacional, y, como la entrada era gratuita, lo recorrió en múltiples  oportunidades. Le agradaba sobremanera la semipenumbra del lugar, los pisos relucientes y las numerosas vitrinas que conservaban valiosos objetos del ayer.

Se detenía largo rato frente a los cuadros, y meditaba sobre las escenas representadas. Procuraba interpretar el sentido de la obra de cada autor.  Gustaba incorporarse  imaginativamente a la situación presentada.  Así,  junto a Cristóbal  Colón, el gran Almirante de la Mar Océana, compartió la emoción del desembarco en Guanahani, y revivió el asombro mutuo de navegantes e indígenas al verse por primera vez. En la pintura de las Invasiones Inglesas,  se ubicó al lado de Santiago de Liniers  para recibir la espada del  vencido Guillermo Carr Beresford.  Se sintió orgulloso del valor y del heroísmo de los criollos en la defensa de la ciudad de Buenos Aires.

Frente al óleo referido al Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810  se vio envuelto en un conflicto difícil de solucionar.  Finalmente se posicionó, como era dable esperar,   junto a los que exigían la continuidad del virrey Cisneros –  ¡Estos revolucionarios! -se indignó.  A cada mueble u objeto lo ubicaba, durante sus habituales visitas al Museo,  en aposentos imaginados, animando las escenas con los personajes de los óleos o bustos circundantes.  Eso sí. Él, siempre él, como protagonista o como acompañante, pero integrado sin vacilaciones en la mismidad de la representación respectiva.

No comprendía entonces que esos juegos inocentes a los que se entregaba, eran un intento de rescatar su entorno sin pérdidas de identidad. Quería, casi sin darse cuenta, reencontrarse con sus raíces,  vincular a la nueva patria con la  de origen.  Su fantasía trabajaba en ese hueco  de tiempo suspendido  que le brindaban las salas del lugar,  y donde podía religar  el trasfondo común que unía a España con   Argentina.

Al paso del tiempo, otras experiencias vitales lo reclamaron más. Noviazgo, casamiento, hijos, un  negocio de almacén propio,  en fin, la esforzada vida de un hombre honrado  y sencillo, que luchaba  arduamente para conseguir la felicidad.

La muerte sorpresiva de su esposa lo desmoronó.  Fue por un infarto. El año pasado.  Se quedó con el peso de la soledad sobre sus hombros.  Extrañaba a  “su” Ramona, criolla, querendona y comprensiva como pocas. Siempre había sabido perdonarle sus arranques temperamentales.  Lo entendía muy bien.  Incluso después de una discusión, sabía dejar a un lado rencores  y se daba tiempo para cebarle unos mates de reconciliación ¡Esos mates de los dos, bajo el cómplice silencio nocturno, mientras los niños dormían, los unían a través de un grato vínculo de afecto y distensión!  -Qué tiempos!¿Por qué  debe acabar así la felicidad?- se lamentó.

Matilde notaba  que su padre era presa de la melancolía. Lo veía cada vez más abismado en sus pensamientos y más callado que de costumbre. Para animarlo, lo instó a realizar una excursión al noroeste argentino a través de la institución  que nucleaba a los jubilados. Los precios eran accesibles y el costo  se descontaba en módicas  cuotas mensuales.

La novedad del viaje lo  distrajo un poco de sus lucubraciones.  La mañana del 5 de enero subió al autobús que lo llevaría  a la Quebrada de Humahuaca, no sin antes atosigar  a su pobre hija con  mil recomendaciones y advertencias a tener en cuenta durante su ausencia.

Cuando llegó al lugar, después de un largo trayecto,  debió reconocer que el paisaje era  soberbio. Le  agradó sobremanera el pintoresquismo de las ciudades enclavadas  en los valles, llenas de tradición  indígena y de edificios coloniales.  Pudo observar a los nativos, descendientes de las antiguas civilizaciones del lugar,  diezmados cada vez más por los continuos mestizajes o desplazamientos.

Al verlos en su hábitat, todos sus preconceptos se esfumaron como por encanto. Comprendió la grandeza de esa cultura  que había conocido sus días de gloria y admiró la silenciosa altivez  y  sobriedad  de que hacían gala. Aún en medio de su pobreza extrema, eran discretos y educados con el forastero.

Lo conmovieron los chiquillos, uno de ellos vagamente parecido a su nieto menor, claro que más moreno.  Trató de calcularle  la edad, pero la desnutrición que se percibía en él lo hacía ver más pequeño de lo que en realidad debía ser. Le quedó grabado en su memoria el rostro sufrido de la madre, su expresión triste y resignada frente a una vida sin mayores perspectivas.  Con sus polleras superpuestas, su sombrero pequeño y el  cuerpo moreno, se confundía casi con el paisaje circundante. La mujer repercutió en sus sentimientos con una fuerza impensada y visceral, tal como si cayera una venda de sus ojos y supiera, por fin,  que no había nada humano que otro humano no pudiera sentir y comprender. Porque el desasosiego que él tenía era similar, en el fondo, al de la colla  con su drama a cuestas. ¡De tan lejos venía él! ¡De tan lejos era ella! Y sin embargo, allí estaban, frente a frente, ambos sin hallar su lugar, su sitio, su locus. El uno , por haberse trasplantado de su país, la otra, por no ser reconocida en el suyo. Eran dos caras de una misma moneda y a los dos los perseguía la misma inquietud: saber quiénes  eran y para qué.

Un acontecimiento fortuito trajo nuevas respuestas a los interrogantes de Juan sobre su identidad. Unos meses después, a comienzos de octubre, Martín lo invitó al club para escuchar la conferencia de un famoso historiador que se referiría al V Centenario del Descubrimiento de América. Al cierre, habría música  y cantos alusivos a  la  conmemoración. -¡No podemos faltar, Juan- enfatizó -¡Tenemos que sumar españoles para esta noche! ¡A ver si los italianos, que son mayoría en la zona, quieren birlarnos  nuestro aporte, anteponiendo la figura de Cristóbal Colón a la de los Reyes Católicos!- enfatizó .Debió convenir que era verdad lo que su amigo le decía y, aunque a regañadientes, aceptó ir.

 

A las 7 en punto, apareció en el salón. Era temprano, pero él siempre tenía la costumbre de llegar temprano al trabajo, y no la modificó ni aún de jubilado. Se lo veía distinto. Traje dominguero, zapatos lustrados, camisa blanca. Eso sí,  no transigió con lo de la  boina. La llevaba puesta, imperturbable a las críticas de Matilde  que la consideró inoportuna para un atuendo formal. Se sentó en la segunda fila. La primera era para  las autoridades y visitantes expectables. Allí aguardó pacientemente la presencia del resto de los concurrentes. A las 8 apareció el orador. Lo flanqueaban, solemnes, el Presidente  de la institución y un Concejal municipal. Una jarrita con agua presagiaba, sobre la mesa, la exposición  del estudioso.

De manera amena y didáctica, el especialista explicó, entre otros temas, por que a estas tierras se las denominó “Las Indias”.  América era considerada por entonces como parte integrante de Asia, dividida así en cuatro partes: La India Infragangética;  la India Pregangética; la India propiamente dicha o Gangética y la India Posgangética u Oriental, que es en realidad esta en la que vivimos. – Por eso éramos “Las Indias” –  aseveró.  Se sabía que navegado cierto tiempo hacia el Oeste se llegaría a esta India Oriental, tal como antes los viajes al Lejano Oriente lo hacían, desplazándose hacia el Este. Dado que esta última  ruta se había vuelvo imposible por la presencia de los turcos que cerraban ese camino, no hubo más remedio que realizarlo por el extremo opuesto, cruzando el Mare Tenebrarum , hoy Océano Atlántico- expresó.

Al escucharlo, una emoción inexplicable invadió a Juan. -¡Yo también crucé el Océano!- pensó. Entonces, este no era un país perdido, allá, en el sur,  desvinculado del mundo  del que provenía.  Los contactos habían existido desde tiempo inmemorial, de cabo a rabo.

El historiador abordaba ya otro  tema crucial: ¿Con qué objetivo navegó Colón hacia el Oeste? Pues para llevarle unas cartas al Gran Khan de Mongolia de parte de Fernando e Isabel. Actuó como un diplomático con una misión singular: construir la alianza con los Tártaros contra el  Islam. – No olvidemos que en aquella época los musulmanes eran una tremenda preocupación  para la Cristiandad. Dominaban el Mediterráneo, habían tomado posesión del Santo Sepulcro de Jerusalén y en 1453 se apoderaron  de Constantinopla, la hermosa ciudad capital del Imperio Romano de Oriente – señaló el orador.

– ¡Ni que hablar de la lucha dentro del propio territorio español1- enfatizó. Largos siglos de ocupación y reconquista, de  puebla y repuebla,  obligaron a los españoles al ejercicio permanente de la defensa y el ataque contra el invasor –. Aún más, esa contienda de cientos de años  fortaleció particularmente la fe y el espíritu de lucha de los hispanos. Por eso, sus monarcas fueron capaces de expulsar a los moros del territorio en forma definitiva pocos meses antes de la epopeya colombina-, recordó.

-Animados por ese espíritu ecuménico, también concibieron la posibilidad de concertar la alianza con el Lejano Oriente,  como antes les mencioné- remarcó el distinguido profesor.

-Como pueden comprender, mucho antes de la existencia de los mass media y de los satélites,  el hombre ya concebía emprendimientos planetarios, que hoy no se recuerdan a menudo. Como hacen la mayoría de  los historiadores, remató su conferencia con la consabida conclusión que usan como latiguillo: -Si entendemos el pasado, actuaremos mejor en el presente y nos proyectaremos con más posibilidades hacia el futuro- aseveró.

Juan se levantó transfigurado.  Sus antepasados eran aquellos hispanos que tanto habían hecho por la fe y la libertad. Ellos pusieron en práctica la concepción abarcadora de todo el planeta. Vaya, vaya, resulta que lo de “aldea global” ya nos la sabíamos nosotros!- fanfarroneó con Martín a la salida del club.  Sintió el ramalazo  emocional de su identidad.  No de una identidad personal, egoísta, individual, tenazmente aferrada a un entorno fijo. La suya era la gran Identidad Humana. El también, como  los grandes españoles del descubrimiento, había cruzado el océano, siguiendo la ley humana de búsqueda de nuevos y esforzados horizontes. Ley que recién ahora entendía.  Ley del cambio, del movimiento y de las transformaciones.  A Las Indias había llegado él. A una de  ellas.  Y por eso, para siempre, formaba parte  indubitable de  esa estirpe generosa y aventurera, volcada hacia todas las regiones de la Tierra. Él. Juan Abaurre. Sí señor.

 

 

**********************************************

**********************************

************************

TEXTOS DE LA MANO

DE LEO MORGAN

 

23-ESPECTROS ANDANTES SOBRE UNA PASARELA SIN FIN

 

¿Qué importa la dirección

en la que miran sus senos?

y qué si sus ojos son verdes

o sus cuencas están vacías?

Lleva una falda floreada

prepara una mermelada de moras

y canta una canción

que habla de una nena

que halló un poroto mágico

en la oreja de un monigote de nieve.

 

Un auto destartalado

se detiene ante una casa

que parece ser su novia

llega un hombre

¿ importa si es gordo o flaco,

o si los pelos

marchitaron en su cabeza?

Lleva un gorro de lana

y se le apagó la pipa

trajo harina y manteca

café, miel y tabaco,

y unas cuantas manzanas

en un bolsillo

tiene una pequeña cajita

envuelta

en  un coqueto papel azul,

besa con cariño

a la mujer de la falda floreada

que continúa cantando

parece que la niña prospera

contrabandeando paraguas

hacia el mundo de los sueños

en tanto los perros

ejecutan la danza  de la  alegría

y todo es tan hermoso

que  revienta el corset

de los parámetros

y a los necios incendia su pijama.

 

 

24-COLORINCHES

 

 

La belleza de Ámsterdam

es una belleza de cuento de hadas

es la ciudad helada  de chocolate

y de almendras

sin esa indigesta bruja

que cuando asqueada se arrancó

la máscara de la virtud

se tornó más tremenda y repugnante;

En vez de brujas hay hermosas chicas

vestidas de colores estridentes

cubiertas de caramelo y vainilla

guiando con destreza sus bicicletas

através de los canales y los puentes.

 

Jan es un gigante bondadoso

armado con un saxofón,

que ha decidido adoptarme

hemos pasado la tarde

en su casa, inclinada

borracha  y surreal

como las casas de Amsterdam

comiendo pan de centeno esponjoso

y quesos amarillos, blancos y azules

bebiendo cerveza fuerte

y jugando al ajedrez

-Hoy es Queen’s Day

la fiesta de la reina, me dice Jan

-Ah, ¿tienen una reina?

-Sí, y hoy es su fiesta, jaque.

 

 

Hay una energía en el ambiente

una embriaguez clara y bendita

que juega haciendo danzar

divertidos grupos de átomos

De unas máquinas marca “Febo”

Jan saca unas croquetas

“es mejor que comas algo

porque si el día ha sido largo

la noche lo será aún más”

Exquisitas primogénitas de Apolo

garganta abajo

exacerban mi sentido del gusto

y por si fuese poco

también  recibo una especie especial de hongo

que mastico con  pura conciencia.

 

Fiesta sobre las barcas iluminadas

fiesta sobre las fiestas

músicas que se entrecruzan

bailando una música total

en un bote una chica toca el violín

y un tipo canta ópera con voz tonante

un gaitero

secundado por unas damas medievales

con antorchas

y un juez con peluca blanca

nos impiden el paso a otro canal

debemos golpear una pelota con una maza de cricket

hacerla pasar por un tubo,

que caiga en un inodoro rojo

y luego en un minuto

pinchar 3 globos con un paraguas.

Jan está del otro lado

justo en el tiro 88.888.881

y cuando ya  creo que

me voy a pasar la noche allí

la pelota emboca al inodoro

hago con los globos

lo que un gallo a 3 granos de maíz

pum pum pum

y por fin, entre hurras, paso

llegamos a unos canales que se han congelado

seres extravagantes, con sombreros

y bufandas rayadas

patinan sobre el agua sólida:

 

¡QUIERO PATINAR, LO NECESITO!

-No, Morgan, me dice el gigante

patinar sobre hielo no es nada fácil

y podrías romperte una pierna.

-¡Menefrega!

Necesito unos patines ¡Ya!

a gritos les ruego a los patinadores

que me presten los suyos

pasan riéndose, diciendo cosas que no entiendo

me siento el peor de los mendigos

desesperado

excluido de la maravilla

Jan me consuela

diciéndome que encontraremos patines de alquiler

y por ellos pagaré

toda mi fortuna, sin retacear un centavo

pero son pasadas las 2 de la mañana…

cuando vislumbro una palangana naranja

que junto a un sauce, apoyada aguarda

deslumbrante y misteriosa

el Hada Helada la ha depositado para mí

lo sé y se lo agradezco

Bajo al canal y le digo a Jan que me empuje

Zuuuuuuuuuuuuuummmmmmmmm

su fuerza celestial me lanza al más allá

Wwwwwwwww esto es fenomenal

todo pasa hacia atrás , todas luces y colores

suspensión y velocidad

gravedad cero

voy volando

llueven cerezas

inclinándome hacia uno u otro lado

puedo girar agarrando la palangana de los bordes

Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiijaaajjjjjjjjjjjjjjjjyyyy

grito, salvaje, aborigen

un mapuche en la fiesta de la reina

¡God save the queen! ¡God save the queen!

Aullo, estoy bien loco

God save the queen, me grita otro borracho

con aires de que la salvación de la reina

le tiene tan preocupado

como a mí  los puntos de ebullición completa

de los pesados metales

Iiiiiiiiiiiiiiiiiiiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaajjjuuuuuuuuuuu

el culo a medio congelar, indiferente

dentro de la palangana naranja.

así , me deslizo dentro del Paraíso

:-Che, san Pedro, vení  vamos a dar una vuelta,

avisále a  Pablo.

 

 

25-CANTANDOLE A LOS ANGELES en la Santa Madre Rusia.

 

Várvara  Mijailova………….

asintió con los párpados

su corazón me golpeó en la nariz

y el mundo giró tres veces

salto a mi trineo

azuzo a la yegua negra

hacia el infinito

Várvara Mijailova dijo sí con sus ojos

y todo lo transforma

fluyo sobre la alfombra de Aladino

para colmo júbilo

mi mano tropieza

contra la botella de buen vodka

que me  traje

por si acaso la tristeza

Hecho la cabeza hacia atrás

en los labios de Várvara Mijailova

estampo un beso larguísimo

viendo guiñar sobre mí

a todas las estrellas del cielo

una calidez bendita se derrama

y  esparce en mi interior

¡Hurra!, estallo en la  gloria

¡Pruf!

un puñado de grullas se eleva de pronto

un mendigo violinista toca

apostado contra un farol

le tiro 3 pesados  rublos de oro

y canto

conozco esa vieja canción campesina

“el trigo está segado

y guardado en el corral

los cuervos que pasaron

ya no van a cenar

San Vladimir bendito…

no me hagas enojar

cuida de los cerditos

pon leña en el hogar…”

Rodeo la catedral de San Petersburgo

las cúpulas brillan tanto

soy un insecto atrapado en la luz

otra vuelta más

y otra

cantando alegremente

Várvara Mijailova dijo ¡Sí!

y aquí nos casaremos

nieva

ángeles alborotados

caen en copos sobre mi barba

sobre mi gorro de piel

sobre mis guantes

y están doblando las campanas

salgo disparado en línea recta

derritiendo la blancura helada

un  rayo negro que escapa

pero una felicidad rampante

pronto me da alcance

clava sus garras en mis hombros

y me lleva.

***************************************************

**********************************

************************

SELECCIÓN DE POEMAS

Por Adriana Delfini

 

En el  silencio…

 

Silencio…guardas silencio

bien guardado, como un tesoro

atesorado, sin sembrar

nada aún, ni cosechado.

Palabras que no nacen,

palabras que ensordecen

como un grito sordo,

te enmudecen.

Callas a la vida, a tu entorno

¿qué dolor o alegría no compartes?

sin omitir palabra…no hay retorno,

susúrrame algo…vengo a invitarte.

Omitir la voz…a veces es discreto

adivinar qué  piensas es en vano,

sabiduría hay en el silencio…(el Tao)

el poder de la voz…es enclaustrado

 

***

 

Lazos invisibles

 

Lazos invisibles que nos atan,

faliblemente al amor sofoca,

almas sin domar, que se desbocan

desdichas que se sueltan, se desgraban.

Reliquias de la caja de Pandora,

que reprime virtudes en el fondo,

necesidad de hurgar, algún despojo

de encontrar una voz, algo sonora.

Impredecible afán de perder velos,

que la lujuriosa intimidad sonroja,

amar lentamente…sin recuerdos.

¿Virtudes o defectos?…paradoja

amor de seres imperfectos,

soltando pétalos de amor, que se deshojan.

 

 

***************************************************

************************************

***************************

 

POEMA

Por Teresa Palazzo Conti

 

POEMA DE BÚSQUEDA

 

Dónde fueron mis piernas

a enredarse en caminos.

 

Adónde la armonía de mis ojos lineales y perfectos.

 

Me quedé sin palabras en las manos

y en mi vientre,

apenas un mendrugo de humedad.

 

Adónde se volaron

los labios que en la noche,

en cruz sobre tu boca

dibujaban el mundo.

 

Ya no tengo recuerdos

de haber sido cercana;

de encontrarme

y armar sobre tu historia

el otro abecedario.

 

Si alguien sabe de mí,

que me rescate desde la fosa impura.

 

La recompensa,

sólo un latido desarticulado

y la memoria andrajosa

de mis candados principiantes.

 

Si alguien sabe de mí,

que ponga mi destino entre paréntesis

y me busque algún nombre mentiroso.

©Teresa Palazzo Conti

 

****************************************************

***************************************

**************************

*****************

*********

****

**

*

33º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea

NELG reir

33º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA.pdf

33º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA

DIGITAL MENSUAL

NEVANDO EN LA GUINEA

NºLXXVII desde inicios/05-03-2013

 

EDITORIA LXXVII

Cultura y Espectáculo

 

Este mes de Febrero hemos asistido a dos galas del cine ya convertidas en tradicionales por esta época del año, una de ámbito universal, los Oscar, no en vano los Estados Unidos pueden considerarse en buena medida el país del cine (y de cine, por la amplitud de sus temas, sus paisajes, su narrativa), y otro más local, los Goya del cine español.

Y siguiendo el canon, las dos galas se desarrollaron según el fastuoso guion tradicional y en el que por desgracia, a nuestro parecer, se desenvuelve la cultura en estos tiempos, esto es, la cultura como espectáculo, donde incluso la crítica política y social se incorpora al libreto, se espera incluso como un ingrediente más de morbosas pinceladas agridulces.

Ni qué decir tiene que podemos estar conformes con un reconocimiento a la labor desarrollada en el cine –como en la literatura, las artes plásticas o el teatro-, reconocimiento tanto a los creadores –directores, guionistas, autores, poetas, pintores- como a los actores y otros especialistas que intervienen en la creación, pero mostramos de nuevo nuestro rechazo a la banalización de la cultura, a concebir el arte como algo superfluo, un mero entretenimiento, un lucimiento inútil.

“Lo verdadero, lo bello y lo bueno se encuentran unidos a lo útil”, afirmaba Humboldt y nosotros estamos completamente de acuerdo. Útil porque la verdad, la belleza y la bondad que hay en el arte nos sirve para vivir, incluso en época de crisis como la que sufrimos. Ojo, no es una ayuda para sobrevivir, para superar los problemas, el arte forma parte de la comprensión de la realidad y con esto no rehuimos del divertimento tan necesario con frecuencia, la diversión es también, como el juego para los niños y también para los adultos, una forma de afrontar la realidad.

El capitalismo salvaje ha convertido todo en mercancía, incluso a las personas. La cultura no ha quedado al margen. Por eso hemos de dar la vuelta a las cosas, a la realidad, y luchar por una cultura útil, que no utilitarista. Útil para entender lo que nos rodea, comprender la vida, reflexionar y también como medio de superación, es el concepto que queremos dar a la utilidad de la cultura. Que no quede en un mero espectáculo del que somos mero público, que seamos partícipes con todas las consecuencias. Éste es nuestro deseo.

 

**************************************************

**************************************

***************************

UN BUEN RATO DE BUEN ROLLO

 NO NOS HARÁ NINGÚN DAÑO,

PERO MEJOR QUE SEA PARA SIEMPRE

Por Cecilio Olivero Muñoz

 

SOY LO QUE NO SE VE

LO QUE NO PARECE

Soy el yerno aquel

que no quieren las suegras en casa,

soy el raro fiel a la causa inexacta

que cruza todas las rayas,

soy el solitario ese

al que le escuecen

todas esas cosas

que se le escapan,

soy el outsider ese que se rasca

hasta salirle sangre

sobre su antigua sarna,

soy, aunque os pese,

lo que florece cuando en el erial

abre semilla la helada,

soy la mala peste,

la mala sombra también,

y la malaria,

soy un ser oscuro

y levanto muros

allí donde hubo la calma,

soy el escorbuto,

el bicho crudo

y la tela de araña,

soy un estornudo en toda la cara

de aquel que tuvo una gripe curada.


***

 

POEMA EN PROSA

LA SOLITARIA PRESENCIA DE LOS DOS

 

Me da pena de ti y de mí, tú que cada mañana respiras de una ilusión nueva, de una nueva ilusión, se renueva tu esperanza sin rastros de hojarasca tras el suspiro del tiempo, me da pena de mi, por que guardo una pesada ancla en mi pensamiento libre dispuesto a saquearte, los dos amputados de pureza andamos subiendo los escalones del piso de arriba, buscando una respuesta al enigma de las constelaciones grabadas en nuestro sueño pesado, sueño que no quiere marcharse de nosotros, tú y yo somos las víctimas del desorden del poema, vemos un horizonte que se duerme en la costilla vieja de Caín, rastreamos nuestros nombres de liberados en la arena del asfalto colindante a los retornos, nos duelen a todos los pies de andar por las cloacas para que no adivinen que nuestras esperanzas aún no han terminado, han acabado desnudas en los bares apoyadas a una barra, y deseándose la victoria como hermanos que parten hacia una misma guerra, nos queda la fiesta de los contrastes, allí bailaremos el último tango y diremos adiós a donde el corazón nos lleve.

***

 

TÚ CREES

 

Crees, tú crees, bang, bang,

Tú crees que no lo sé,

Bang, bang, tú crees,

Cuando el sulfuro se hace yodo,

Bang, bang, tú crees,

Tú crees, bang, bang,

Que el agua no se pudre,

Bang, bang, tú crees,

Tú crees que no sé

que el futuro tiene un ojo,

Bang, bang, lo sé, lo oigo,

Lo indago, bang, bang,

Tú crees, que de vicio no sé,

que no entiendo la sarna,

que no conozco la pólvora,

que ignoro el por qué,

Bang, bang, tú crees,

Tú crees, bang, bang,

que el agua nace quieta

y no se pone enferma, lo sé,

de tanto volver, volver, tú crees,

Bang, bang, tú crees,

Tú crees que no lo sé,

Tú crees que lo que no se ve

No tiene cómo ni por qué.

Bang, bang, ciempiés,

Si le falta uno al viento

le faltan los cien, bang, bang,

lo sé, que de ciento

sobran cien, quién, quién es,

lo que vuela o va a pie.

Bang, bang, lo sé.

Me subyace aquí en la sien.

 

***

 

PRESENTE

 

Estoy en este minuto quieto sentado

ciego de futuro y porvenir,

estoy aquí postrado

sin la ansia del devenir,

busca verdad en el pasado,

ese no es lugar donde vivir,

si quieres, hermano,

yo tengo un lugar adonde huir,

es el sueño, tránsito vano,

sustancia de negra matriz,

estoy en este minuto quieto sentado

viéndolas todas venir,

acomodarse aquí a mi lado

sin que me eviten a mí,

estoy quizá asustado

pues el pasado causó en mí

presentes de canto afilado

con una sombra a ras de sí,

pasado que me ha manchado

e hizo lo que soy sin ti,

pasado con el presente ha topado,

tedios y bostezos en yermo jardín,

jardín de flores mutilado,

mutiladas en la piedra que resentí

caer en el fondo usado

de tan manoseado sentir.

***

 

DIME TÚ A MÍ SI NO

Dime tú a mí si no es buen corazón
aquel que ríe contigo, bromea, comparte mesa,
aquel que te da abrigo, roce, y sonrisa lesa,
dime tú a mí si no es buen corazón
ese que ciego ante ti una esperanza sopesa,
aquel que siempre contigo tantea, y conversa,
no te pide nada a cambio, sabe de tu pureza,
dime tú si no es buen corazón
aquel que contigo respira de una esperanza nueva,
aquel que es tu amigo y no te conoce,
no sabe si odias, si amas, a qué santo rezas,
dime tú a mí si no es buen corazón
aquel que ve un mismo sol abra o cierre flaquezas.
Dime tú si no es lo mismo
aquello que sonreía antes y ahora, y más ahora,
y antes, igual que antes, da lo mismo,
si sigues tu camino, te apartas de destino
o destinada le besas.

 

****************************************************

************************************

***********************

 

Porque estamos en guerra

 

−No pareces guardia.

Vuestras miradas se cruzaron y por un instante estuviste a punto de sonreír. No era la primera vez que te lo decían y tal vez, viniendo de ella, se trataba de un intento por romper el hielo, por variar la aridez que había mostrado hasta ese momento, pero te mantuviste seria, aunque tus rasgos se tuvieron que suavizar por fuerza y la mujer se dio cuenta de ello porque te sonrió amable. Para ella no debe de ser fácil tampoco, pensaste. Al fin y al cabo os consideraría desde siempre el enemigo, el invasor, la txakurrada, habría vivido toda su vida en una larga noche de miedo y opresión, de violencia, rabia desatada en forma de rebeldía y victimización, claro que maldita la gracia que te hacía sufrir una aparente guerra que no era ni de lejos la tuya, ¿acaso no dejaba de ser todo aquello consecuencia de lo que pasó hace ya más de treinta años, cuando tú ni siquiera habías nacido?

−A mí marido lo matasteis –con que gusto le responderías, si pudieras o quisieras polemizar, que tú no habías matado a nadie, pero preferiste guardar silencio, no seguir el juego o aceptar, en un acto de distanciamiento o incluso de empatía, que en modo alguno significaba debilidad ni renuncia, que la otra parte podía tener razones, aunque estabas segura que no era el caso, por muy esposa y madre que fuera, por muy cierto que hubiera una muerte, la del marido, en una guerra o durante una dictadura con las que tú no tenías que ver, había ocurrido todo eso hacía mucho tiempo, o tal vez sí que lo tuvieras, algo que ver, porque a lo mejor no dejaba de ser cierto que las consecuencia eran los compañeros acribillados a balazos o despedazados por las bombas trampas-, ahora venís a por mi hijo –y su voz volvió a ser árida.

Su hijo era miembro de un comando. Seguían mitificando una guerra que sólo existía, estabas segura de ello, en sus cabezas, y que les llevaba a considerar como políticos el asesinato porque políticos consideraban a los presos condenados ya por sentencia firme. Vuestras miradas se volvieron a cruzar. La mujer tenía unos ojos azules muy claros, casi transparentes, muy distintos a los tuyos, tan negros. Pensaste que podría tener la edad de la tuya, de tu madre, y que ellas podrían ser incluso amigas, al fin y al cabo tu madre había tenido amigas como ella, de nariz aguileña, de carácter recio y opiniones no muy diferentes.

Oíste ruido en la escalera y te diste la vuelta un momento para ver a un par de compañeros bajando cajas de cartón. Viste tu reflejo en el espejo del aparador y consideraste que, en efecto, tu aspecto no era el de una guardia civil. Vestías de negro, unos tejanos y un jersey de cuello largo, estabas muy delgada, habías adelgazado bastante en las últimas semanas, tu pelo estaba revuelto y las greñas caían sobre tus hombros, tapaban tu frente, podías pasar por una de esas jóvenes que frecuentaban los bares del casco viejo, la hippie te llamaban en el cuartel, lo sabías, de buen rollo, eso sí, porque te apreciaban, te respetaban, siempre habías cumplido bien el trabajo, nunca un fallo ni un desatino, hablaban de un gran porvenir profesional, el tuyo, pero era cierto que no resultabas nada marcial y hasta el bulto de la pistola a tu espalda, bajo el pantalón, el mango a la vista sobre el jersey, parecía ajeno a ti por completo, como si fuera de juguete.

Sonó tu apelativo entonces en el walkie-talkie que había dejado sobre la mesa. Contestaste.

−Ha llegado el hermano de la mujer, está subiendo –te anunciaron.

−De acuerdo –respondiste.

No hizo falta decírselo, lo había escuchado y se había movido del sofá para poder mirar cómodamente hacia la puerta de la sala de estar. El hombre no tardó en llegar, vestido aún con la ropa de faena. Era agricultor, sin duda en alguno de los caseríos cercanos, sobre la que llevaba una pelliza. Se pusieron a hablar en vasco y te miraron de reojo, tal vez convencidos de que en un momento dado les pedirías que hablasen en castellano para poderlos comprender, para que nada quedara fuera de control, de vuestro control, pero no les dijiste nada, miraste hacia el suelo como si les indicases que respetabas su intimidad. Claro que no sabían, ni se lo imaginaban siquiera, que les entendías, que tú hablabas su lengua que en parte era la tuya también, hasta cierto punto lengua materna, nunca mejor dicho, a pesar de que formaras parte de ese enemigo que, creían ellos, perseguía todo lo suyo.

El hombre le preguntó qué estaba pasando y la mujer le explicó la detención de Julen, el hijo, el sobrino, cuando aún no había amanecido todavía, y ahora honek, «éstos» -notaste de nuevo el desprecio en su voz- registraban el caserío. El hombre te miró entonces y te extrañó que no hubiera rabia en su mirada, ningún reproche, nada que ver con el odio que mostraba la mujer.

−¿Por qué? –te preguntó a ti en castellano, para que no te cupiera duda de que te tenía por interlocutora, como si tuvieras todas las respuestas o fueras tú quien dirigiera aquella operación policial, quisiste creer que los nervios le empujaban a formular una pregunta a todas luces absurda o innecesaria, dado el contexto, aunque seguías notando que no había en él ese desdén de la mujer-, Julen no, no puede ser.

Sabías que había otro hijo preso. Tuvo dos causas, pero una se anuló porque la confesión de un detenido que imputaba al otro hijo se obtuvo mediante malos tratos. Hubo malestar en el cuartel, malas palabras hacia los jueces, se creen más a esos asesinos que a nosotros, dijeron, pero no siempre las cosas funcionaron como debían, era lo que tú pensabas sin que te atrevieras a decirlo, no sería entendido, claro que tú nunca habías visto nada y, vale, somos humanos, pero las cosas estaban así, y pensaste que para aquella mujer las cosas resultaban duras y la miraste de nuevo, se cruzaron vuestras miradas otra vez, y aunque no tenía razón, de sobras sabías que no la tenía, te hubiera gustado entender y que ella entendiera. Por qué, volvió a preguntar el hermano, su hermano, como si fueras tú la sola destinataria posible y por tanto quien tuviera que responderle. Pero fue la mujer quien contestó, tajante, categórica, de un modo que te impresionó porque aun cuando contestara en vasco, sin saber ella que tú lo hablabas, parecía que te dirigiera a ti sus palabras de reproche, de odio.

Hau guda bat dalako eta denok guda hontan gaude.

Porque esto es una guerra y todos estamos en esta guerra. Era como aquellas canciones antiguas en las que las madres lanzaban a sus hijos al fragor de la batalla para convertirse en héroes y volver como hombres. Te estremeciste y por un momento deseaste no estar ahí.

 

Juan A. Herrero Díez

***********************************************

*********************************

********************

SELECCIÓN DE POEMAS

Por Gonzalo Salesky

 

 

CADA PALABRA

 

Sólo buscaré el destino eterno,

el manto vacío y el milagro

de saberme vivo a cada instante.

Tendré mis páginas listas,

mi sudario, hoy lleno de preguntas

y aquel reloj, sin ninguna respuesta.

Sabré que aún falta lo que sobra,

por siempre me esperará la luna

y en tu voz, soñaré cada palabra.

SILENCIO DORMIDO

Debajo de mi vida encontraré

tu velo y tu augurio, tu vacío.

Tu carne hecha sangre, tu regreso

y aquel silencio dormido en tu canción.

Debajo de vos, no buscaré.

Sé que el incienso perfumará tu historia

y así sabrás que no vale estar despierto,

no sirve ver la luz con otros ojos.

¿Para qué estar atento a los detalles?

Debajo del amor, está el olvido.

LEJOS DE MI PERDÓN

Oirás mi voz, desde lejos.

Sólo seré tu adiós, tu vida entera,

lo poco que no fui. ¿O fui tu meta?

La nada que di, tu corazón.

Te veré llorar cada vacío,

cada promesa al viento, cada nudo.

Y en esa oscuridad,

estarás siempre lejos

de mí,

de mi perdón,

de mis plegarias.

VOCES EN SILENCIO

La incertidumbre juega con mis sentidos.

Creo reencarnar,

veo mis cenizas,

volaré muy alto

pero el final no llega.

No llega, no existe,

no viene a buscarme.

Algo me dice

que estuvo entre nosotros,

que pronto volverá

y le daré la espalda.

Que rumbo a mi historia

hay voces en silencio.

Que en el dolor

no queda más que sangre

y que en la noche,

sólo en esta noche,

voy a tropezar con mis secretos.

POCO Y NADA

 

Seré sólo la mitad

de un espacio vacío.

De una sonrisa al viento,

de mi espalda.

La triste quimera de un sediento,

la suma de todos mis fantasmas.

Verás que no es difícil.

Adivinar detrás de los espejos

no tiene precio, siendo tan poco y nada.

Esa tormenta anunciada desde siempre

no existirá solamente en tus sueños.

El campo de batalla no es el cielo,

tampoco la nostalgia.

No es tu mirada quien nos cubre,

borrando todas mis huellas con lava.

Tampoco es el deseo quien nos guía.

Somos ángeles perdidos,

entrañas sin dueño,

sables del pasado que se aleja.

LA VERDADERA HISTORIA

Es triste ser uno más

de los que extienden la mano

sólo para arrojar primeras piedras.

Que olvidan el pasado y su destino,

que borran con el codo

lo escrito con la sangre.

Es cruel ser uno más de tantos

hipnotizados por sueños,

con vidas felices pero ajenas.

Degustando ese placer ajeno,

viendo pasar la verdadera historia.

PODRÍA SER

 

Brindaré por esta vida vana,

por tu refugio y mi armadura. Por el cielo

y aquel castillo de arena en tu mirada.

Podría hablarte de tanta indiferencia…

y ser aquel que irrumpe en tu silencio,

el que te escribe a oscuras, quien te cela.

Podría ser quien cierra tus heridas

pero no elijo ser yo, ni ser la sombra

de todo lo que alguna vez fue amor.

Me quedo… con la nostalgia pura.

UNA VEZ MÁS

 

A veces dudas… y es lo mejor.

Si no te escondes

voy a tu encuentro.

Quizá el destino sea el de siempre

y nos despoje del misterio,

de la brisa.

¿Salvas mi piel de tanto orgullo?

No te arrepientas jamás de tu pasado.

Miles de noches pensando en lo prohibido,

en cada manzana dispuesta a morir

sin tanto pecado.

Esquivo los golpes de la culpa

y pienso que no he perdido todo.

Habrá otros arco iris y, de noche,

el sol verá la luna una vez más.

NUNCA LLEGA

 

Como la magia de espejos, como el vino

que duerme y encarcela tantas vidas…

sueño con el vértigo,

con mapas sin nombres

como ese tren que nunca,

nunca llega.

En cualquier momento tendrás algo de mí

y no habrá más matices, más preguntas.

Sólo tu voz escuchará mi aliento

que nunca llega a hablarte,

nunca llega.

Estaré dos mil años

susurrando tu nombre,

soltando en el viento mi tristeza.

Se acumulan las cruces,

quisiera elegir una,

pero la lluvia en el mar no deja huella.

AUNQUE NO ENTIENDAS

 

Vi negro sobre blanco,

vi estaciones.

Vi trenes subterráneos,

vi poesía.

Allí donde no hay nada más que sombra

hay bruma, hay nostalgia.

Está tu orilla.

Están tu sueño y el mío,

está la brisa clavada en los rincones.

Va el dolor,

susurrando mi adiós,

dictándome estas líneas al oído.

Leyéndolas en vos

(aunque no entiendas).

En el mismo rincón sigo esperando

como un beso apagado,

como una vieja lámpara.

Como un sombra fría,

te cansaste de verme,

atada a aquellos tiempos

en que todo era nada.

El mañana llegó:

no somos la esperanza,

sólo el pasado a prueba.

¿Y qué más da?

Si lo eterno no existe,

si el hoy se va en segundos

y este mundo, sin vos,

no vale nada.

YA ES TARDE

 

Me hablás del tiempo perdido,

de la noche.

De tu promesa y final,

de lo que fuimos.

Susurrando mi nombre en otro idioma,

me dejarás caer.

Ya es tarde para crear otoños,

para abrigar silencio.

¿No lo ves?

Hablás de la vida y de la muerte,

del vacío que quedará en tus días.

Y esa puerta…

tu puerta no me abre.

Igual voy a escapar:

ya es tarde,

aunque tu corazón no quiera verlo.

SERÉ

Seré tus ojos durante la batalla.

Seré tu aldea.

Seré la nada y todo lo que quieras,

seré las voces que susurran tu herida.

Seré la música en colores

para que cada sol y cada luna,

sepas que estás en mí desde aquel día.

MADRUGADA

 

Su santo y seña, mi vida y mi cordura.

Su espíritu y su Dios sobre mi espalda.

Su llanto y su veneno, mi condena

y aquel delirio, fugaz, en madrugada.

Aunque sigan callando tantas voces

sabré salir, de frente, a la tormenta.

Tu adiós hablará de mi locura

cuando el sol salga, fugaz, de madrugada.

*************************************************

************************************

**************************

SELECCIÓN DE POEMAS

Por Rolando Revagliatti

“ESTIMADOS CONGÉNERES”

 

Entre estimados

nos turnamos para espiar

tu libro

entre congéneres

nos espiamos por riguroso turno

 

Entré en tu libro

 

A cinco minutos de concluida la lectura

de tus discursos dedicados

estamos

a cinco minutos de apaciguado el certero despliegue

 

Me asaltó tu ciudadanía

¿cómo no tentarme?
si fui también un comensal

durante todos

estos

años.

 

 

 

 

*De “Leo y escribo”

 

 

 

 

 

 

 

*“PROOF”

 

 

Absorbidos por su cámara

los apuntados por su cámara

revelados

éramos descriptos

ya desligados de su cámara

 

Lucíamos como perros

flores y personas

asediados por detalles

circundados por la descripción

 

y en evidencia.

 

 

 

 

 

*De “Trompifai”

 

 

 

 

 

 

“Repulsión”

 

 

La manicura se come

las uñas

 

Los crepusculares crescendos de la enormemente deseada

y devastadoramente deseante

ya en su mirada infantil

 

Grieta a la vista

agrietando la vista

 

Tendida

taladrándole también los oídos

la manifestación sonora de un crescendo

fraterno

 

Máculas a la vista

desinmaculando

 

Son los sentidos invitados a esta cena

con plato único:

conejo.

 

 

 

 

______________

“REPULSIÓN”, filme dirigido por Román Polanski.

 

 

 

 

 

 

De “Fundido encadenado”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Sabrás de la garrapata de mis versos

o si no

no sabrás nada.

 

 

 

*

 

 

Las margaritas que tiraron

a tus chanchos

 

mis vacas

                se las comen.

 

 

*

 

 

 

De “Del franelero popular”

Altas cumbres

 

 

Al macanudo tótem de la monogamia saludo

despego desde célibe sin par hasta amante esposo

de lo cual laboriosamente me impregno cada día

 

Pecador en el llano y en mi juventud

desde las altas cumbres de la madurez

yo me solazo

con picarona repugnancia.

 

 

 

 

 

 

 

*De “Corona de calor”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y aunque el mate esté frío

 

 

Nos estamos cayendo en el dos mil

y el pescado sin vender

gaucho entre los gauchos

y atraviesa el malón la polvareda

el buenón en cambio juega solo a la taba

crisis de identidad la del buenón

que poco capea sus contradicciones

del todo contraindicado el buenón

aires de pampa mía cavándole el hoyo

pa’ quel hueserío haga hito

como la traición entre las tradiciones

y el esmero del inveterado malón

al pervertir a las infamélicas y consanguíneas

hembritas insosteniblemente vaporosas

y a las regionales y desencantadas esposas de los intendentes

meta rasgueos de guitarras

 

Y aunque el mate esté frío, doña Dominga

doña Venancia, doña Azucena, doña Hilariona

no dejo de payar en estas circunstancias

confusas para este acreditado paisajista

de acendrado calar nacional

y popular

 

Síganme

pobretes y ricachos a las puertas del amor de un día

por la inmensidad tanto como por la circunscripción

que no los voy a defraudar

macho

gaucho

y guacho

que no los voy a fotografiar con zoom en la estaqueada

en esta superproducción reproductiva.

 

 

 

 

 

 

 

*De “Desecho e izquierdo”

 

Febo

 

 

La cucharita que Flavia aferra

dentro del pocillo vacío

es tratada

con la energía cómica

que asoma

ya sus rayos

iluminan

nuestra historia.

 

 

 

 

 

 

 

*De “Sopita”

 

****************************************************

***********************************

**********************

SELECCIÓN DE POEMAS

Por Francisco Jesús Muñoz Soler

 

QUIÉN ESTÁ CUERDO

¿Quién está cuerdo en este mundo de locos?

yo, ustedes, es algo que me gustaría saber

descubrir quiénes son cuerdos

los sanos, los hijos de la sonrosada tez.

Estamos en un mundo gobernado por reglas

costumbres e intereses imperturbables

generadores de tabúes en serie

emblema declarado de la cordura sana.

Todo se ha de hacer como más convenga

a la sociedad dentro del orden establecido

por la bendecida tradición oficial.

Anoche soñé que un loco recogía un clavel

en un cruento campo de batalla ¡entre bombas!

en un campo lleno de muerto, de alienados héroes.

DICIEMBRE

Diciembre última hoja prendida

de un alicaído y ajado calendario

que triste se despide en su caída

con la llegada del invierno áspero.

Se desearán las clásicas bienaventuranzas

se regalarán millones de obsequios

pero no se remediará

el frío y la prisión de unos forzados.

La nostalgia del calor de sus hogares

es el mayor anhelo de esa juventud violentada

que se pregunta las razones que le apartaron

del gozo de sentirse persona.

 

AL VIAJE

Al viaje… que absorbe mis sueños

mantiene viva la llama

de mi azarosa vida, me transporta

a las llanuras del consuelo.

Al viaje… que castiga mi cuerpo

mi cansada y soñolienta presencia

portadora de mi alma y mis instintos

cada viernes camino por la libertad.

Al viaje… que se clava en mis entrañas

cada vez que me reclama, imperturbable

me llama y me lleva, sistemáticamente

pellizca mis doloridas vísceras.

Al viaje… que se introdujo en mi vida

lo exalto con sinceridad solemne

por la belleza de su paisaje

y por la angustia que me produce sin cesar.

AQUÍ ESTOY QUÉ PUEDO DECIR

Aquí estoy qué puedo decir

que me persigue la mala suerte

que soy simplemente un necio

balanceado como una cometa inútil.

Que tiene como destino vagar

sin remedio, inconsecuentemente

al son de sus sueños estériles

y al zumbar del viento que lo azota.

Desorientado con vaivenes de cometa

aturdido pero íntimamente consciente

de que no soy material sin lucidez

sino un ser humano que busca su realidad.

LA VIDA ES ESPERANZA

Que lánguida es mi vista

que vacuo es mi pensamiento

sólo lo puebla el hastío

y la obligación de una promesa.

Que corto el recorrido

por donde pululan mis piernas,

que reducida la esfera

donde gravita mi destino,

que grande es mi pecho

que profundas mis venas

ay, que gruesas mis cadenas

que sombrío es mi horizonte

solo diviso sombras y vacío

lleno de aburrimiento, necedad y abismo,

y al final la inquietud de la muerte.

(Mi vacío

lleno de aburrimiento,

necedad y abismo,

no lo llenaría ni todas

las aguas de la mar.)

No todo es hastío y tristeza,

que febril es mi imaginación

que álgidos mis sentimientos

que fecundos los huertos de mi alma,

rotundamente no todo es tristeza

no son solo tristezas las sensaciones

que perciben las vísceras de mi ser

además hay una vida por amar

una luz perenne por encontrar

una dicha que me llega y se desvanece

que me embarga y me seduce

una dicha llamada felicidad

además está mi firme voluntad

que alienta mi decaído pensamiento

que aviva la llama de mis deseos

la firme voluntad de realizarme como persona.

(Todas

las aguas de la mar

no llenaría la alberca

que riega continuamente

los huertos de mi alma.)

Cómo describir, cómo desglosar

la celestial corporeidad, la sublime sensación

que inunda mi espíritu, mi alma, mi cuerpo,

cómo transcribir su nombre con palabras,

Sin ella no puede haber un mañana

ni peor ni mejor, ni siquiera mediocre

representa la ilusión del presente

y la fe de un futuro lleno de humanidad,

es el palo mayor de mis velas

punto y guía de mi destino,

sin ella mi vida carecería de sentido,

de dirección, de ilusión, de armonía,

a ella me encomiendo noche y día

en torno a ella me concentro aglutinando todo mi ser,

renovando y fortaleciendo mi espíritu celeste

porque es la esencia de mi existencia.

(Todas

las células vivas

de la Naturaleza

se nutren de nuestra Madre

Esperanza.)

RAÍZ

Desde mi esencia

lucho por superarme cada día

para ayudar mejor a los demás

origen de gran gratificación.

 

CARTA DIRIGIDA A MÍ MISMO

A todas las esencias de mí mismo

escribo esta carta

para que me guíen en mis dudas

y fortalezca mi ánimo

para que enciendan en mí un fuego

que ahuyente la zozobra

que me ocasiona las sombras

frías y mórbidas del tedio

para que me prevengan de los falsos

orgullos senos fieles que amamantan

la hija mayor de los pecados: la envidia

para que den luz a mis sentimientos

y templanza a mis sentidos

ante serpenteante amenaza

que nos acecha sin descanso: la hipocresía

para que me guarden de seres enanos

llenos de complejos y resentimientos

que no dudan en aplicar en su provecho

para que aparten de mi corazón

la más dolorosa y cruel de las heridas:

la insensible indiferencia

hacia todo amor

para que mi vida

se complazca en el espíritu de la belleza

que satisface a sus hijas que ahítas de ella

contemplan el mundo

esta realidad llena de escarnio

displicente desamor y amarga retórica

pero sobre todo lleno de integridad

armonía, luminosidad y amor.

*****************************************************

****************************************

****************************

LES PRESENTAMOS AL MARAVILLOSO

Rodolfo Leiro

 

¡DESPIERTA!

 

Si al despertar tu póstumo coraje,

 ya cerca del final irreversible,

encuentras en tu arteria irrepetible,

la fibra de tu místico engranaje;

 

y ya estando yacente, tu ropaje,

de un antiguo valor inextinguible,

levantas ese puño indestructible

ajeno a todo signo del ultraje;

 

pues si debes morir, tu fiel cordaje

elevará hacia el cosmos tu celaje

que fuera prisma y luces de tu estío.

 

En el postrer suspiro, virtual  tatuaje,

dejarás como emblema tu voltaje.

¡Tu canto irá a enrolarse con el mío!

 

Construido a las 19,10 del

20 de octubre de 2012 para mi Libro

“Renglones desprolijos”

 

***

 

SONETO EN AZUL

 

A mi hijo Eduardo Oscar Leiro (1992)

 

Yo no tengo un azul en mi retina,

ni es azul el color de mi ventana,

no es azul el color de mi mañana

ni hay azul en la tarde que declina.

 

No hay azul en mi noche de desvelo

ni en la vasta planicie de mi día,

no dibujo en azul mi sinfonía

ni gesto algún azul del azul vuelo.

 

No dispongo de azules compañeros

que surcando la mar, azul maderos,

flotando en un azul de mi azul viaje,

 

me arrojen sus azules esplendores

para pintar de azul mis viejas flores

con el azul pincel de mi coraje!

 

**************************************************

*****************************************

*****************************

DOS POEMAS

Por Adriana Delfini

 

Alas derretidas

Con tus alas de cera derretida

te escabulliste anoche de mi sueño

furtiva y ágil fue la despedida

entibiada de amor como un ensueño.

Amada por tus alas encendidas

con lumbre de cristales transparentes,

aturdido, pícaro aletear de ida

fragante resquemor entre la gente.

Armaré con tus alas de agonía

y panales de dulces mieles

transmutando en hilos de ambrosía

Vagones de locuras sobre rieles

emulando al Dédalo volátil,

dime al oído lo que quieres.

***

Carta a Dios…

 

Le he escrito una carta a Dios

para ponerlo al tanto…

porque  El a veces está ocupado,

y yo agradezco con bríos.

Siento que el deber es mío,

contarle de mi alegría

las bondades de la vida,

desde que te conocí a vos…

Él fue siempre el portavoz

honorable y sencillo,

que con luminosidad y brillo

sigue acompañando mi voz.

Quería con amor sugerirle…

si no es mucho pedirle

 si un día al cielo ha de llamarte

no se olvide de mí…

y me permita acompañarte.

***************************************************

***********************************

*********************

SELECCIÓN DE POEMAS

Por Rachid Boussad

 

El vate…

«El Poeta es un pequeño Dios»

Vicente Huidobro

Es un nómada infatigable,

Y un ubicuo movible.

En todas partes presente

Acá y acullá siempre oyente

Por cuestas abajo y por arriba sudando.

¿Qué vientos terribles lo arrastran más allá de sí…, y de los mares?

¿De dónde hubiera sacado lo divino en él abrigado?

Dos veces cantor:

Versos de miel, de cara a la aurora,

Y aquéllos de hiel, con el crepúsculo platicando.

En su balanza encinta de seda y marfil,

Van desparramadas sus quimeras y sus inquietudes.

Soñador de soledades, misterios y madrugadas.

Fontanar de aires y aguas incesantes.

Relámpago de suspiros alumbrando abismos.

Dueño de fuegos encendiendo patrias sin visado.

Las sombras persigue de amores fugaces,

Y el hálito de las brisas nocturnas acompaña.

¡Alma cándida y oficio ahogado en las penumbras

De su ocio hortelano y duradero!

 

¡Oh bajel de alegrías hacia puertos nebulosos!

¡Oh jardinero llorando por árboles deshojados,

Sus almas dolidas, y sus rosas mustias y polvorientas!

Ensánchate y aférrate a tu voz ¡oh Poeta!

Yo te tiendo la mano y yo te pregunto:

¿Qué sería de los paisajes tétricos,

De los pajaritos lúgubres,

De las sonrisas lánguidas,

De los rostros héticos,

De los corazones taciturnos,

De las lágrimas derramadas,

De los mares embravecidos,

Y de los cielos entristecidos,

Si de mis orejas viniesen a faltar tus sombras sonoras y quijotes?

¡Ay de ti, demiurgo de tinieblas y recovecos!

¡Ay de ti si te acaban en basura de dejamientos y olvidos!

Si tú te murieras en soledad y sin testigos,

¿Qué sería de las voces “escasas”,

Pletóricas de orfandad mortuoria

En aquellos oídos nutridos de sombras y fantasmas de arena?

 

***

 

 

El heraldo deseado

A las santas piedras,

A las manos atrevidas.

Mientras las palomas vuelen intrépidamente

Entre balas y cohetes;

Mientras las manos impávidas e impertérritas luchen

Con piedras y hondas y tirachinas;

Mientras se vea que las flores se destruyan

Con sus sépalos y pétalos,

Sin que algo de nuestras callejuelas

Se mueva y se conmueva;

Mientras haya pueblo desflorado,

¡Habrá sombras sonoras y gritos ígneos!
Mientras se observe que los fusiles

Repartan muerte en perdidos arrabales;

Mientras los aviones dejen calles ensangrentadas;

Mientras los cañones arenguen al averno

En la franja aquélla,

Aquélla que los sucios vampiros defraudan;

Mientras haya cuerpos descuartizados:

Almas derruidas acá,

Y destinos envenenados acullá,

¡Habrá sombras sonoras y gritos ígneos!

Mientras se ensanchen las piedras;

Mientras las vistas apunten,

Apunten hacia más adelante,

Y en los ojos haya lágrimas rebeldes y ufanas;

Mientras no se obstruyan las sendas;

Mientras haya madrugadas y ruiseñores, siempre

¡Habrá sombras sonoras y gritos ígneos!

 

***

 

Entre el cariño y el daño

                        

                  “Es tan corto el amor,

                  y es tan largo el olvido”

                                   Pablo Neruda

 

Un viernes tan flébil de abril,

La tristura…taurina,

En mi lengua anidaba

Por haberme perdido la mujer

Que tanto yo amaba…

 

Tan corto fue…fue

Con ella el veraz cariño,

Y tan largo es…, pero es

Sin ella el tenaz daño y movedizo.

 

¡Qué ayeres y qué hoyes tan reñidos!

Un calvario sañudo

Que nunca jamás sella en mi pecho

Idas y abandonos.

¡Qué desvelo eternal!

 

***

 

 

Mi cumpledaños

                    

Adiós quizá para siempre!…

Te digo este adiós llorando

Desde la orilla del mar.

No olvides tú mi amor

Si muero de soledad…

   Rosaría de Castro

 

 

En mi cumpleaños

De mariposas alegrosas;

Fuiste un “cumpledaños”

Y perdidas  lloré tus rosas.

 

En la opacidad de la noche

Aguardé en balde tu ángel fugaz.

Y entre las estrellas apagadas,

Saludarte, ufano yo y maestro,

Por las espaldas largo tiempo tranquilizadas,

Veía yo pardo lejano y nocturno.

 

¡Ay! ¡Qué pedregosos

Se han puesto mis nubes,

Y qué páramos mis cielos!

 

He aprendido como sufrir

Sin sufrimiento

Como llorar

Sin derramar lágrimas.

 

Adiós, Gloriosa! vestigios indelebles,

Sueños…sin dueño,

Delirios desencadenados y desbocados sin poniente,

Praderas sin fragancia sin azahares.

¡Adiós hasta que amanezcamos,

Y anochezcamos con las luces de la podredumbre!

¡Adiós quizá para siempre!

 

***************************************************

************************************

*************************

POEMAS DE LA MANO

DE LEO MORGAN

 

14-GRATITUD,  ALLA ARRIBA Y EN LO ALTO

 

Pocas cosas hay tan nobles

como trabajar en la casa

de un amigo que construye su casa.

Con “Zinzetto” tomamos cervezas

sudando fuerte

bajo el sol de Caprarola

reímos y contamos historias

y al final del día

el trabajo ha sido hecho

y lo hemos  pasado tan bien

que muchos domingos me sorprenden

aguardando la llegada del lunes.

.

Sentados en el tejado

descansando y fumando un cigarrillo

vislumbramos  un   palacio de mármol

que se hizo en la montaña el Papa Farnese

Pero de pronto

“Zinzetto”  se ha puesto serio:

“Morgan,  hay algo que debo decirte:

supongamos que, Dios no lo permita,

tuvieras un accidente…

yo haría un buco en la tierra

y te enterraría aquí

arriba  te plantaría

una planta de limones

para disimularte,  je je

nadie encontraría al “aryentino”…

poeta ispiradíssimo

¡Tragado literalmente por la tierra… eheheh!

Porque si  se te ocurre morirte

en mi casa, Morgan  del cazzo…

un extranjero ilegal….

¡A mí se me combina

un  “casino” infernale !

Pensé——————–

en  las raíces del árbol

cosiéndose  en mis costillas

en una  fioritura blanca

silbada por la madre naturaleza

y ciempiés y gusanitos limpios

de tierra negra

jugando escondidas

por entre mi ausencia de nariz

y ojos,

proyectándome

verde invencible

hacia mis ramas abigarradas

de limones  fragantes y rotundos,

balanceándome plácido

en el viento de un verano italiano

mientras me salpican

6 mariposas amarillas

rutilantes de  ácida felicidad.

 

-Bueno, no está  tan mal.

-Grazie tante  Morgan,

¡sabía que lo entenderías!

-“Zinzo” querido,

ya va siendo hora

de que sea yo

quien te dé las gracias,

por todo, gracias.

 

 

 

15-DOS CANGREJOS Y MEDIA BOTELLA

 

Para entonces ya había rodado suficiente

y creía haber aprehendido todo

acerca del oro, los vidrios de colores

y el trueque.

Por eso cuando bajé a la playa de Natal

les hice un gesto displicente

a los tres muchachos negros que me llamaban

“estos ilusos creen que soy un turista

y que me van a sacar plata

más les valdría intentarlo

con esas rocas, jejejejejj”

pensé, metiéndome en el mar.

Me seguían llamando insistentemente al salir,

fastidiado y alerta

me acerqué a ver qué querían

estaban hirviendo dos cangrejos grandes

en un tachito

y les quedaba media botella de cashaça

querían compartirlo todo conmigo.

Eso querían .

Cashaça en ayunas y bajo el sol del mediodía…

¡auch!

pero ciertas cosas

no deben ni pueden rehusarse,

tomé la botella del cuello

bebí y la pasé…

quisieron darme los 2 cangrejos

pero avergonzado por tanta generosidad

sólo  quise tomar mi parte

mas me obligaron a aceptar el doble.

Luego la cashacita

me aflojó la mandíbula

y reímos.

 

Vestidos de reyes

acostumbran trepar por mis recuerdos

ciertamente, no los olvidaré jamás

ellos en cambio

me tienen anclado

en las aguas del olvido

más profundo y más lejano

hasta puedo sentir las algas

enredadas en mis pelos

después de todo

yo no fui  apenas más

que otro gringo carapálida;

un caminante que pasó

a quien colocaron en el morral

una lección de vida;

dos cangrejos y media botella

pal’ camino, de yapa.

 

22-CHACHALOVE Y LAS BOLAS DE CRISTAL.

 

(El literato,

el señor cabrón

y el religioso.)*

 

 

Hoy toca limpiar la casa

¡por Dios!

fuera la mugre

hoy sí que toca.

 

Y ahí abajo

en la mazmorra

todos nosotros

dentro de mí

aullamos

¡Oh Cielos qué horror!

esto es peor

que  luchar  contra la Hidra

¡Socorro!

¡Piedad!

entonces aparece:

no Míster Músculo*

con más culo que cerebro, sino

el Hada de la Claridad

reflejando azules transparecias

pintándolo todo

con nieve:

“Cuando hayas conluído

lloverá para ti una gracia.”

FFFFFFFFFFFFFFFFF

ffffffffffffffffffffffffffff+

Me pongo en el asunto.

 

Eternidades después

hasta el inodoro

reluce sonriendo

en espera de sus desatentos huéspedes.

 

Reclamo mi premio

El hada rodea el espacio con los ojos

y dice al fin:

–Ahora  parece un chiquero adorable,

y supongo que un poco de polvo

no le hará mal a nadie.

Recibe mi merced:

limpus  volimpus

zacah latrakah:

“que la casa quede

más o menos siempre así!”

la varita dibuja

un círculo brillante por el aire

y una melodía

me cubre dulcemente:…..

mientras me balanceo al compás

con los ojos cerrados

como una serpiente

fuera de la canasta

“no tendrás que limpiarla

nunca más……..

no…..no……no…

nunca jamás,

Que lo disfrutes……”

 

¡Oh my Lord !

 

Estremecido por un rayo amarillo

y plateado del más puro amor

de rodillas, postrado caigo

de feliz emoción llorando:

¡Oh bendita tú seas entre todas

las hermosas hadas del Paraíso,

tú la más hermosa……………………………

¡Oh,  Hada de la Claridad

aún entre las sabias, afortunada!

Velas, rosas y bombones

para tu santo

por fiel y por seguro.

 

************************************************

***********************************

*************************

EL GRAN BORIS GOLD

 

“Y SERÁ JUSTICIA”

Si existen feriados

Y días alusivos,

Para recordar a héroes

O a alguna deidad,

Me parece justo

Que esto así sea,

Honremos a los justos

Y a…la libertad.

Hay fechas recordadas

Como las del buen cartero,

A los muertos queridos

Y a nuestro señor,

A pesar que hay muchos

Problemas cotidianos,

Mostremos al mundo

Que nos sobra…amor.

En el día del niño

Se imponen los juguetes,

Y en el de la madre

Pedestales de fe,

Un homenaje válido

A la escarapela,

Y yo me pregunto

A los viejos…¿Qué?.

Se inventan seguido

Los feriados largos,

Y nadie que se precie

Sabe el porque,

Estos son recreos

Para la gilada,

Y las gracias le damos

A vuestra…merced.

En serio lo pienso

Que llegó la hora,

De honrar al que nunca

Pelota les dan,

Yo voto por un premio

Acorde a sus años,

Pues no solo hermano

Se vive…de pan.

Que Dios mande un regalo

Para todos los abuelos

Y que al unísono tengan

Una gran erección,

Que las viejas tiemblen

Al ver a estas bestias,

Babeando de ganas

Y mostrando…el cañón.

***

 

“ACARICIANDO RECUERDOS”

 Entre las mil cosas

Que nos da la vida.

Las hay muy variadas

Y de todo color,

Las malas y buenas

No se discriminan,

Hoy risas y alegrías

Y mañana…dolor.

Soy y siempre he sido

A pesar del tiempo

Un tierno a ultranza

No lo puedo evitar,

Si elegir debiera

Lo que  más aprecio,

Un par de recuerdos

Que me hacen…palpitar

Mi memoria guarda

Como algo sagrado,

Cosas que he grabado

En el corazón,

La calle de tierra

Del barrio perdido.

Y un patio con glicinas

Que las cuidaba…Dios.

Era un cuadro hermoso

Pintado quien sabe,

Por las manos mágicas

De un sensible pintor,

El mate entre amigos

Y un chico corriendo,

Tras una mariposa

De un lindo…color.

Doy gracias sinceras

Por guardar intactos,

Los bellos recuerdos

Del lejano ayer,

Tiempo de inocencia

Y altivos principios,

Yo soy ese pibe

El que quise…ser.

Que lindo sería

Que el día señalado,

Para mi partida

Me pudiese llegar,

Hasta la calle soñada

Recostarme en mi barrio,

Y con olor a glicinas

Al cielo…volar.

***

 

SENTIDO Y VÁLIDO HOMENAJE A UN

VETERANO DE GUERRA

Todos los países democráticos del mundo que se precian de tal, tienen destinados un día específico del año para  recordar a  aquellos que ofrendaron todo, hasta su vida por una causa por demás sagrada.

Y cada uno a su manera y a su buen sentir prepara su recordatorio, acordes a los usos y costumbres del lugar.

Hasta aquí estoy completamente de acuerdo en tenerlos presentes y también apoyo  los justos homenajes que les ofrecen, en mi vida he conocido varios de esos valientes que en el fragor de la batalla murieron gritando viva la patria.

Esto es altruismo puro, digno de imitar por nuestros jóvenes, que con sus vidas disipadas,  lo último que harían seguramente es jugarse enteros por algo tan puro, les interesa tres pitos   su nacionalidad.

Sin desmerecer en absoluto la valentía, el coraje  y la abnegación de estos mártires, hay que reconocer que la mayoría de ellos han sido partícipes de una sola guerra y nunca que yo sepa nadie se acordó, ni siquiera con unas líneas en algún diario de los que pasaron su existencia en miles de batallas, sin dejar a su paso lágrimas ni dolor.

Y no solamente batallas donde las dos partes salían victoriosas, a veces eran verdaderas guerras en pos de penetrar por algún flanco al adversario.

No seamos egoístas ni mezquinos a la hora de recordar, con cuanto amor y dedicación

estos soldados olvidados por la historia nos dieron todo sin pedir nunca nada, al contrario, siempre buscaban alguna otra batalla para estar en forma., eso habla de su idoneidad.

Por eso yo, desde el humilde lugar que me toca bajo el sol, propongo una masiva marcha hacia el congreso para exigir que de una vez por todas, los diputados salgan de la inercia en que se encuentran y voten ya, una ley que revindique por fin a estos veteranos de “GUERRS MEMORABLES”

Para comenzar esta campaña de recordación, he colocado sobre una tarima  en la puerta de mi habitación, dos fotos grandes de mi querido combatiente…UNA DE FRENTE Y OTRA DE PERFIL.

¡QUE ASÍ SEA!

Mi intención con esta líneas, es que no se aPENE nadie con ellas.

***************************************************

**************************************

**************************

TEORÍA Y PRÁCTICA DE LA MARIPOSA

Aleteando a contraluz es oscura,

en plenitud de sol es naranja

junto al verde que la sustenta.

Si se posa en un tallo, gozo

el manso lienzo de sus colores.

Cuando parte hacia la sombra de un árbol

sé que no la volveré a ver

la mariposa es un instante.

Mariano Shifman

(Del libro “Material de interiores”, Proa Ediciones, Buenos Aires, año 2010).

*****************************************************

*****************************************

****************************

TEXTO ESCRITO

Por Susana Falcón

 

Se dice que la Fe mueve montañas, la Fe es ciega, la Fe lo puede todo…
La pregunta es: en todas las circunstancias de la vida?
Crecemos amparados por esa lógica de la Fe, que nos ayuda a transitar los momentos constantes del vivir.

Mientras recorremos ese camino, vamos adquiriendo experiencia y abrumadores choques existenciales, cuando contabilizamos años, alegrías, sinsabores y dolores profundos, tu universo cambia, se transforma, y vos con él…
Y te das cuenta entonces que eso que llaman Fe…SOS VOS MISMO… solo vos.
Convertido en el artífice de mover montañas, de ser ciego ante cualquier elección personal, o creer que lo puedes todo… o no…
Cuando aparecen las preguntas sobre la muerte, descubrís que se nutre de tus pensamientos… trascender?, ir hacia otro plano?, el temor ante ese evento?, la negación a la ausencia definitiva tuya o de tus afectos?
Cuando sucede…desapareces… eso es todo… ni el libro, ni la calle con tu nombre, ni la sangre generacional…simplemente desapareces… No generalizo, expongo hechos solamente. Es mi pensamiento…
Mi padre decía una frase que para mí lo resume todo, “Pobres lo que se van, porque los que quedan, entre lágrimas y sonrisas…”
Y es así, se sigue con la vida…
El recuerdo pasa a ser efímero en su accionar…
Cuando la muerte te arrebata un ser, es definida, cuando la vida te despoja de un amor que se va, es también una manera de muerte definitiva, cuando la muerte llega sesgando una joven vida, es más definitiva aún…
Es en esas circunstancias es donde para uno, o para mí, no existe la Fe, no existe Dios, no existe el consuelo…menos las palabras… necesitas solo el silencio…

Ese dolor negro que casi no te permite respirar, te sumerge en una gran nada…cuando esa negrura se apiada de vos y te regala un resquicio de luz para ascender… o no…, entonces nuevamente al aferrarte a la existencia, sos nuevamente tu propia Fe… VOS… Y de nuevo el mundo gira…
Evolucionamos, y en el camino vamos desarmando el andamiaje que estructuró nuestra mente con diferentes slogans que nos inculcaron desde nuestra niñez y adolescencia: BUENO-MALO, CIELO-INFIERNO, VIRTUD-PECADO, DESCREER-FE.
Comienzas a diferenciar y a sostener tus propias reglas y en lo cotidiano integras lo bueno y lo malo como un todo, modelàs tu propio cielo y lo adornas con lo que tienes ganas, con un Ser supremo… o lo dejas desierto y es simplemente tu cielo vasto…
Y parís tu propio infierno con esa fibra tortuosa que tenemos todos, pero es tu infierno sin fuego, no quema, te regenera en su caos…al pecado lo transformas de una palabra nefasta, en goce, sexo, felicidad, amor, sensualidad, sentimientos plenos…

Ahí tenès tu virtud-pecado enaltecido por vos…

(Yo amo la palabra pecado, me hace sentir INTENSA…)
Regresamos al significado de la Fe, creo o no, la tengo o la repudio…
Al reflejarte en tu yo más profundo, al ser tu lucha constante con él porque eso es la vida, ahí habita la Fe, o como quieras llamarla, resurgiendo siempre…Vos le das existencia…

 

 

****************************************************

*****************************************

****************************

POEMA DE ROLANDO REVAGLIATTI

 

Tonadas

 

 

El dinero, cuando no alcanza, tiene una tonada

Cuando alcanza con lo justo, tiene otra

Cuando alcanzando te deja unas monedas o unos

/pesitos

es otra la tonada que tiene

 

Como es otra cuando te sobra mucho y empezás a

/ahorrar

o a invertir o a viajar por el mundo

 

Pero cuando lo que te sobra es muchísimo

no hay tonada en tu montaña de dinero

tu dinero es áfono,  infecta

 

nos infecta

y enmudece.

*****************************************************

***************************************

***********************

En el mes de mi cumpleaños, tributo a mi Madre.

Febrero azul y verde,
piernas abiertas y el grito redondo;
fuerza en las costillas de la tarde.

Zulema,
quizás Magdalena o María,
quién sabe,
nadie anotó por ella
la cascada de sangre amarillenta y dura,
las aguas de su cuenco en mi garganta,
los dientes apretados
y la sonrisa escondida.

El parto
de las voces
bajo el sol,
adentro mío;
yo en su adentro.

El parto de la carne tibia
en el ardor desigual,
impertinente.

Nadie la vio retorcerse y esperarme;
secaron la piel lisa, acalorada,
sola.

Yo en los lagos de su verano.

Zulema,
quizás Magdalena o María,
ahora más madre
pariendo a quien seré desde sus ojos
en el otro febrero de mi olvido.

Ángeles.

Copyright Teresa Palazzo Conti

 

***************************************************

*************************************

************************

 

POEMA

Por Libia Beatriz Carciofetti

 

*SOY LA VOZ*

 

Soy la voz de los que tienen

por sufrir…

la garganta enronquecida.

Sufren hambre, frío

están sin techo

y en el alma

tatuadas las heridas.

Les robaron sueños, esperanzas

y ya no saben

lo que es esbozar una sonrisa.

Son esos “jóvenes viejos”

que deambulan por las calles

sin premisa.

No tiene apuro por llegar

porque no los espera una familia.

Son los surcos sin arar

porque nadie a plantado una semilla.

Crecen al completo desamparo

en una sociedad materialista.

Sin fuentes de trabajo ni esperanzas

que los incentive

en el duro trajinar de esta vida.

Hoy me hago eco ya que al verlos

entrar sin pudor a una comisaría

desafiando a las autoridades competentes,

me pregunto: ¿Qué pasó con nuestros niños?

y con tanta inocencia perdida.

Si no tomamos carta en este asunto

el mundo se convertirá en una isla.

La PAZ se convertirá en utopía

y el AMOR dejará de ser

PALABRA DIVINA.

 

Libia Beatriz Carciofetti // Argentina

Derechos reservados N° 452298

libypoesias@arnet.com.ar

 

****************************************************

***************************************

************************

*************

****

**

*