La imagen de la mujer en el refranero amazigh-Rachid Boussad

La imagen de la mujer en el refranero amazigh 

Rachid BOUSSAD

Rachidboussad01@gmail.com

Profesor de español y doctor

Universidad Hassan II – Ain Chock (Marruecos)

Resumen 

La presente contribución tiene por objetivo ofrecer un amplio panorama sobre la imagen de la mujer en el seno de la sociedad amazigh. Para tal cometido, presentamos un corpus de diez refranes del amazigh con sus respectivas correspondencias en español, en que se planean cuestiones relativas a la imagen positiva y negativa de la mujer en la sociedad amazigh. 

Palabras Clave: Refranero; mujer; imagen; negativa; positiva; amazigh; español.

I. Introducción 

El fenómeno refranesco aparece siempre como una parte integrante e indisociable de la lengua – cultura de las comunidades. No hay sociedad, sea “atrasada” o “desarrollada” que no posea todo un tesoro de refranes. 

Cada sociedad ha sabido, desde tiempos muy remotos, fijar y tejer su sabiduría, su visión del mundo, sus experiencias empíricas de miel y de hiel, sus costumbres, sus normas de convivencia, sus orientaciones filosóficas, culturales y religiosas… 

La sociedad amazigh  no se descarta, ni tampoco se exceptúa de lo dicho anteriormente, dado que es una sociedad milenaria que posee un venero irrestañable de refranes y el resto de la familia paremiológica. 

Los refranes se consideran una manifestación espontánea de la sabiduría popular, son dichos populares y sentenciosos muy antiguos y engloban un tipo de literatura con “[…] origen perdido en las brumas del tiempo […]” . Añádase, son unos micromódulos del mundo, signos que van más allá de “nos idées, de nos pensées, de nos perceptions, de nos automatismes sélectifs neuronaux” . 

Conviene destacar que los refranes contienen valores humanos y son “[…] un espejo en que se ven reflejados las reacciones, los sentimientos, las ambiciones, los sueños y los fracasos…” . De más está decir que son una parte inseparable de la vida e historia de cada pueblo, y son “manifestaciones folklóricas del discurso repetido incorporado a la competencia de los hablantes que forman una misma comunidad idiomática” . Además, son dichos populares, breves, simbólicos, alegóricos, expuestos en forma poética y expresan “un pensamiento a manera de juicio, en que se relacionan por lo menos dos ideas” . 

Son muchos y muy variados los refranes que abordan la temática de la mujer. Pero, ¿cómo se ve simbolizada y reflejada la mujer en el imaginario social del universo simbólico amazigh?

 Responder a esta pregunta es el objetivo que guía y orienta este estudio basado en nuestra tesis doctoral que, en uno de sus capítulos, se ha pretendido descubrir y descifrar el fondo lingüístico y valorativo de los refranes, que configuran verdaderos campos semánticos forjados y configurados en torno a las mujeres como colectivo social.

Para tal cometido, en esta contribución, nos hemos basado en un corpus  de 10 refranes con el propósito de tener un amplio panorama sobre la imagen de la mujer en el seno de la sociedad amazigh, o sea, plantear algunas cuestiones relativas a la imagen positiva y negativa de la mujer en el refranero amazigh. 

II. La imagen positiva de la mujer en el refranero amazigh

En el imaginario social del universo simbólico amazigh, la mujer se ve simbolizada y reflejada en los siguientes aspectos positivos:  

1) Laboriosidad 

[1]: ⵜⴰⵍⵍⴰ   ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   ⵜⴰⵎⴰⵃⵔⵓⵛⵜ   ⵜⵉⵍⵉ   ⵜⴰⴼⵔⵔⵓⵙⵜ                                                                             

Transcripción latina: [Tal-la tamaṭuṭ tamaḥrusht, tili tfarrust].

Traducción literal: (Hay la mujer hacendosa y la holgazana). 

Español: La mujer buena, de la casa vacía hace llena. 

2) Honestidad

[2]: ⵣⴰⴳ   ⵜⴰⴷⴰⵔⵜⴰⵏⵙ   ⵖⴰⵔ   ⵙⵉⵙⵏⵏⴰⵍ   

Transcripción latina: [Zag tadartans gar sisannal].

Traducción literal: (De su casa a la sepultura).

Español: En la vida, la mujer, tres salidas ha de hacer: al bautismo, al casamiento, 

               a la sepultura.

3) Estima – Agradecimiento – Alabanza

[3]: ⵎⴰⴽⵎⵉⵜⵛⴽⴰⵔ   ⴰ ⵜⵉⵙⵍⵉⵜ?   ⵜⴰⵏⵏⴰⵙⴻⵏ:   ⵉⴱⴱⴰ   ⴷ   ⵉⵎⵎⴰ   

Transcripción latina: [Makmitshkar a tislit? Tannasen: ibba d imma].

Traducción literal: (¿Quién te alaba, novia? Ella les contesta: mi padre y mi madre).

Español: ¿Quién alabará a la novia, sino su madre?

III. La imagen negativa de la mujer en el refranero amazigh

En el imaginario social del universo simbólico amazigh, la mujer se ve simbolizada y reflejada en los siguientes aspectos negativos:  

1) Despilfarro 

[4]: ⴰⵎⴰⵜⵔⴰⵡ   ⵍⴰⵢⵜⴻⵜⴻⵔ   ⵜⴰⵎⵟⵓⵟⴻⵏⵙ   ⵍⴰⵜⵚⴻⴷⴷⴰⵇ                                                                      

Transcripción latina: [Amatraw layteter, tamṭuṭens latṣeddaq].

Traducción literal: (El miserable pide limosna, su mujer la regala).

Español: Padre guardador, hijo gastador.

2) Astucia – Peligro

[5]: ⵜⵓⵄⴰⵔ   ⵜⵎⴰⵟⵓⵟ   ⵜⵓⴳⴰⵔ   ⵉⴱⵍⵉⵙ   

Transcripción latina: [Tuεar tmaṭuṭ, tugar iblis].

Traducción literal: (Peligrosa es la mujer, y supera a Satanás). 

Español: Dijo la mujer al diablo, ¿te puedo ayudar en algo?

[6]: ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   ⴷ   ⵉⴱⵍⵉⵙ   ⵟⴰⴷⴻⵏ   ⵣⴰⴳ   ⵉⴷⵊ   ⵏ   ⵢⵉⴼ                                                                       

Transcripción latina: [Tamṭuṭ d iblis ṭeden zag idɣ n yif].

Traducción literal: (La mujer y Satanás mamaron de una sola teta). 

Español: Dijo la mujer al diablo, ¿te puedo ayudar en algo?

3) Desconfianza 

[7]: ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   ⵓⵔⴷⵉⴽⵙ   ⵍⴰⵎⵉⵏ                                                                      

Transcripción latina: [Tamṭuṭ urdiks lamin]. 

Traducción literal: (La mujer no es de confianza).

Español: Dijo la mujer al diablo, ¿te puedo ayudar en algo?

4) Necedad

[8] ⵜⵃⴰⵔⵛ   ⴱⴰⵔⵔⴰ   ⵏ   ⵓⵅⴰⵎ   ⵜⴰⴼⵔⵔⵓⵙ   ⴳ   ⵜⴰⴷⴰⵔⵜⴰⵏⵙ                                                                                                            

Transcripción latina: [Tḥarsh barra n ujam, tfarrus g tadartans].

Traducción literal: (Hacendosa fuera de casa, perezosa en su casa).

Español: Abandona a su hijo que llora, y va a consolar al de su vecina.

5) Desprecio 

[9]: ⵡⴰⵏ   ⵉⵜⴰⴳⴳⵉⵏ   ⵔⴰⵢ   ⵉⵜⵄⵢⴰⵍⵉⵏ   ⵉⵡⴰⵜ   ⵔⴰⴱⴱⵉ                                                                       

Transcripción latina: [Wan itagg-in ray itεyalin iwat rabbi].

Traducción literal: (Quien escucha los consejos de las mujeres, resulta maldecido por                                     

                                 Al-lah).

Español: La mujer no tiene edad ni dice la verdad. 

6) Engaño – Hipocresía

[10]: ⵉⵎⵟⴰⵡⴻⵏ   ⵏ   ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   

Transcripción latina: [Imṭawen n tamṭuṭ]. 

Traducción literal: (Lágrimas de mujer). 

Español: Lágrimas de mujer y cojera de perro, no las creo. 

IV. Conclusiones

Generalmente, el conjunto de refranes ilustrados en esta contribución demuestra que hay valoraciones positivas y negativas sobre la imagen de la mujer, siendo las valoraciones negativas las que más abundan.

Basándose en los refranes del corpus, hemos constatado que la literatura oral amazigh vertida en el caudal paremiológico da cuenta de la concepción negativa de las mujeres que predomina en la cultura popular amazigh, ya que muchos son los refranes que señalan aspectos negativos como despilfarro, astucia, peligro, desconfianza, hipocresía, holgazanería, necedad, engaño, inutilidad, odio, rencilla…

Dada la gran e ingente cantidad de refranes que señalan aspectos negativos sobre la imagen de la mujer, se da la impresión de que uno de los caracteres peculiares, particulares y significativos del refranero amazigh es su misoginia. Este caso no se da solamente en amazigh, sino también en español. Quizá sea un carácter universal.  

Referencias bibliográficas

– AMARY, Paul (2018). Entreprise moderne et culture africaine –Quelle stratégie de management ?, 

                 Tome 2. Paris: Editions L’Harmattan.

– CARLOS SÁNCHEZ, Juan (2017): “La historia de los dichos y los refranes y el significado de algunos de ellos”, en Periódico Gama. Sección Entretenimiento, n 164 (24-10-2017), Ciudad de México, p. 9, disponible en línea en <https://somosgama.com/2017/10/24/los-dichos-los-refranes/&gt;.  [Citado en: 15/01/2017 11:13 AM].

– CASARES, Julio (1992). Introducción a la lexicografía moderna. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones 

                    Científicas. 

– CHUKRI, Oumar (2015). “المثل الأمازيغي، مقاربة أنتروبولوجية” <El refrán amazigh, un enfoque antropológico>, en 

                Periódico Al-Itihad Al-Ishtiraki, el 23 -12- 2015, p. 13. 

– LÁZARO CARRETER, Fernando (1978): “Literatura y folklore: los refranes”, en Biblioteca Virtual Universal, facilitado por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (2010), pp. 1-7, en especial p. 140, disponible en línea en: < http://www.biblioteca.org.ar/libros/155766.pdf > [Citado en: 01/01/ 2016 9:13 AM].

Rumba flamenca Vs. Rumba catalana (Cecilio Olivero Muñoz)

RUMBA FLAMENCA VS. RUMBA CATALANA

Para ser buen rumbero hay que centrarse en variadas y distintas disciplinas, como la de palmero, o saber tocar bien los bongos. Ahora se ha incorporado la caja peruana, descubierta en Perú por el gran Paco de Lucía, y digo incorporado, ya que en Cuba tocan a su manera timbal y palillos, pero también hacen percusión con un cajón de los muebles de casa para que suene el guaguancó. 

Se es rumbero desde que se nace, se es rumbero vistiendo, se es rumbero en el sentimiento, se es rumbero porque no hay otra manera de expresarse más bella, ya sea en Ciudad Real, Madrid o Barcelona, La Habana, San Juan o Lérida, Badajoz y Chiclana. Digamos que la rumba, tanto la flamenca o la catalana, beben de las mismas fuentes. 

La rumba flamenca comienza con Los Chunguitos, pero también con Los Chichos, Los Calis, Los Chavis, el Junco, y un largo etcétera. Éstos podemos clasificarlos como parte de la Rumba Flamenca, y como he dicho antes, la Rumba catalana bebe de la misma fuente que la flamenca. 

Existen muchos tipos y maneras de llevar la rumba a cabo, pero la mejor rumba empieza por la guitarra. Son muchos los músicos de Rumba catalana, está el Peret, también Ramonet, el Paló, éstos gitanos provienen del barrio barcelonés de Gracia. Hasta allí que se fue el Gato Pérez a aprender la rumba que entonaban els gitanets; también grupos como Los Rumberos Catalanes, también el Pelos y los Marus, rumberos estos fascinados por el pueblo marinero de Lloret de Mar, aunque estos últimos sean rumba de Los años setenta. También recuerdo la rumba de Pocholos, la simplicidad de Antonio y Aquilino, recomiendo un disco antiguo: Gitanos de Hoy, este disco está un tanto sesgado remarcando a los Tangueros Portugueses, y el Gitano Portugués. Y un gran rumbero es también el Tony el Gitano. La rumba es un género mundial que traspasa fronteras. En Cuba y Puerto Rico se hace salsa que es rumba, también está la guaracha, como también, el antes citado, como guaguancó. 

En Panamá vive Rubén Blades, un músico rumbero con los pies en la tierra. Ha habido salseros rumberos como Celia Cruz, El gran combo de Puerto Rico, Ismael Rivera, Willie Colón, y ya nos vamos a citar al gran Tito Puentes, también hacen sonar a través de la rumba una música de Ida y vuelta. Se rumbea en América y también en España, incluso en Francia, escuchen si no a unos gitanos de raíces catalanas que son Los Gipsy Kings, es un elenco de guitarristas con gran habilidad para muchas guitarras, son verdaderos rumberos los Gipsy Kings, son (repito) un grupo que reside en Francia y en sus vídeos denotan orgullo de sus raíces catalanas y de sus costumbres gitanas. Escuchen rumba, bailen la rumba. 

Recuerdo cuando yo lo hacía en Maggoty. Mi mejor época. Soy rumbero flamenco y catalán y no hay que olvidar a rumberos como el Zíngaro, con sus sonidos arabescos y gitanos más que las gachas. La rumba ahora la escuchan los siempre fieles, como lo son los gitanos, algunos nostálgicos, y se recuerda, la de Maggoty como una etapa gloriosa. Después de Maggoty no hubo nada. Lo bueno de ser rumbero que se diluye con el flamenco y en Andalucía se quedan perplejos de escuchar a artistas que tenemos aquí en Barcelona como, por ejemplo, el Currichi. Ya lo dijo La Perla de Cádiz, Barcelona es trono gitano. También lo dijo Tijeritas en su canción sobre Barcelona, siempre alegre. Rumba en el cine quinqui, rumba en los solares de La Habana, Rumba en Tokyo, Rumba con tambores en verano, Rumba de Manu Chao, rumba por doquier. Se baila en cualquier parte. 

Y la Rumba ya no es lo que era. Se le ha borrado el estigma marginal, que era como una cicatriz en la cara, para engalanarse mucho después de las Olimpiadas del 92. Han tomado posiciones gente como Sabor de Gracia, los patriarcas de la rumba, Gertrudis, Ojos de Brujo, Estopa, Melendy, y etc. No podíamos olvidarnos flamencos del sur, pues hay muchísimos, están Los Ketama, sin olvidarse tampoco de Bambino, un artista en toda regla. Pero bueno, cantar lo que se dice cantar han cantado mucho como dúo Lola Flores y el Pescailla (Antonio González) su particular rumba, ya que Antonio ideó el ventilador (estilo musical dentro de la rumba catalana). También hay que recordar a los Amaya, con sus canciones bien trabajadas, los Amaya han compuesto canciones versionadas por grupos incluso no rumberos. En Andalucía surgió el género flamenco pop, pero de esto ya les hablaré en otro momento. El flamenco pop tiene mucha miga. 

13º Número de la revista literaria Nevando en la Guinea.pdf

Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Almudena Sánchez

Fármaco

Random House, 2021

Estamos ante un libro inquietante. No sé si es el calificativo adecuado, pero sí es lo que produce, una vaga inquietud que va en aumento a medida que se avanza en su lectura. A pesar de la ironía, que ayuda bastante a comprender lo que se cuenta. O se narra. A pesar de que intuimos que el final será feliz, de lo contrario no tendríamos el libro entre las manos. A pesar también de que muchos lectores avanzarán por sus párrafos con ansia de comprender un proceso que asumimos que existe y que nos puede ocurrir también a cualquiera, con independencia de las circunstancias de cada cual, buenas o malas.

Almudena Sánchez nos habla abiertamente, sin tapujos, la expresión viene muy al dedo aquí, de su depresión, de ese estado anímico durante mucho tiempo incomprendido, antaño denominado melancolía, y que además, con la pandemia, adquiere una nueva carta de naturaleza: se ha extendido, visible o no, un profundo malestar en todos. La autora nos ofrece una confesión, aunque sin el significado que le da el catolicismo, no hay propósito de enmienda ni petición de perdón, aun cuando en algún momento lo pidiera en la realidad, pero su escritura no lo es. Más bien cumple, creo, con una de las funciones, de los porqués, que se atribuye a esta manía de escribir: comprender(se), incluso poner algo de orden. Busca romper con esa mudez con la que no sólo la autora ha crecido, todos la hemos padecido y la padecemos de un modo u otro, con mayor o menor énfasis.

Estamos por tanto en un relato testimonial que nace, sin duda, de una necesidad, la de curarse también mediante la escritura, pero que al final, una vez desprendido el texto de las manos de su narradora, se vuelve sobre todo útil para el receptor, para el lector, como si el libro, en cierto modo, estuviera concebido a su vez para cumplir con las pautas de la teoría literaria de la precepción. Porque tal vez deberíamos analizarlo no por lo que es en su origen, sino en los efectos que pueda producir en los lectores y en la capacidad de comprensión de un estado de ánimo que se convierte en enfermedad. Y que permite afrontar un tema como el de la depresión o, en general, de la salud mental, con sus estereotipos manidos y el peligro de la estigmatización

Una comprensión facilitada por la literatura. No hay duda de que es la literatura la que permite muchas veces entender la realidad, más que los sesudos estudios analíticos. En definitiva, la prosa literaria convertida en vademécum para aprehender los mecanismos más sombríos de la vida. En este caso, además, hay mucha poética, hay ironía, hay un bello juego del lenguaje, hay dureza también. Ello convierte el relato en un perfecto artefacto, aun cuando rompa con todos los preceptos literarios, que para eso son las reglas también, para infringirlas y romper con lo más aséptico del formalismo literario. 

Reflexiones de una ondjundju-No quiero conformarme-Juliana Mbengono

NO QUIERO CONFORMARME

¿Quién no ha escuchado que para triunfar se debe tener claro lo que se quiere e ir a por todas? 

Antes de entrar en contacto con los círculos feministas y de empoderamiento de la mujer, ya sabía que debo estudiar para ser “una mujer de valor para la sociedad”. Cuando entré en contacto con esos círculos aprendí un poco más: “sólo estudiando sería una persona realmente libre. Tendría un trabajo digno y una vida cómoda. Podría elegir al hombre que quisiera, en vez de conformarme con cualquiera que sea capaz de cubrir mis necesidades más básicas. Sería respetada en la sociedad, etc.” 

Estaba tan entusiasmada con todo lo que me predicaban que, a los 16 años, ya ansiaba cumplir los dieciocho para ser independiente, largarme de la casa de mi tía donde vivía con mi madre y otros parientes, tener un trabajo bien pagado mientras estudio en la universidad y alquilar una casa con el chico guay que yo eligiera. 

Estudiar era la salida que conocía para no ser otra comerciante del mercado Semu que pasa el día bajo sol, se pelea con los clientes y a veces recibe golpes. Era la salida para no ser otra madre incapaz de comprarle leche a sus hijos…. Lástima que no fuera entonces cuando nuestro primer ministro dijo que debíamos aspirar a oficios que nos den de comer al día en vez de pasarnos años en la universidad, me habría ahorrado mucho tiempo.

Asistía a conferencias y presentaciones de libros, me relacionaba con escritores que piensan y hablan, depositaba expedientes en todas partes explicando que aprendo rápido y puedo hacer cualquier trabajo. Durante dos veranos estuve depositando la solicitud de “Trabajo de Verano” en la Oficina Nacional de Empleo; el buen funcionario del ministerio de trabajo nunca me dijo que no me llamarían para un trabajo antes de cumplir los dieciocho, pero me presentó a un señor que conseguía trabajos para chicas en bares y restaurantes, con un salario de no más de 150.000 francos CFA a cambio de un 10% mensual. Cuando empecé a comprar y vender perfumes me sentí en la gloría, estaba “emprendiendo” y eso es lo mejor de lo mejor para ser más libre, hasta que noté que mi rendimiento en los estudios había bajado y muchos de mis clientes se habían vuelto morosos.

A medida que pasaban los años, me daba cuenta de que las cosas no eran tan sencillas como me imaginaba. De hecho, acabo de cumplir veinticinco y sigo en la misma casa. No me han faltado oportunidades para mudarme: he tenido pretendientes y, diría, parejas que me han pedido que me fuera a vivir con ellos; normalmente, es así como salen las chicas de las casas de sus padres. Pero no era lo que yo quería. No quería mudarme a la casa de nadie pudiera echarme a la calle después de golpearme. No quería sentirme mantenida ni obligada a servir a toda la familia de nadie porque dormía bajo su techo. Alguien se preguntará ¿y con qué clase de tíos te has cruzado? Con los mismos que se cruzan todas las que se mueven en los mismos entornos que yo. La diferencia es que para algunas es lo normal; tener hijos y dormir al lado de un hombre que trabaja es todo lo que piden y la verdad es que son muy inteligentes. Otras soportan el maltrato, la miseria y los abusos por tener las necesidades aseguradas. Otras han tenido la suerte de encontrar el amor y lo comparten con alguna que otra amante, lo que cuenta es que “ellas” viven bajo el techo del hombre y la segunda Otra es “la de la calle”. Las no son las relaciones ni la vida a las que el feminismo y el empoderamiento de la mujer me hicieron aspirar; sigo esperando al hombre atento, empresario joven, defensor de los derechos humanos, guapo, romántico, fogoso, educado, enamorado hasta las trancas, moderno, feminista, culto, detallista, negro y con una envidiable melena afro trenzada en rastas que se apunte a bajar el cielo conmigo. Tengo claro lo que quiero y, ya que les hago caso a los gurúes del éxito y el desarrollo personal, no me conformaré con menos.

Tampoco me ha faltado empleo; de hecho, soy quien siempre ha dimitido y nunca ha sido despedida de un empleo. Al principio creí que tenía un problema grave, pero, después de meditar, me di cuenta de que un trabajo de cincuenta horas semanales por un salario de entre cien mil y doscientos mil francos tampoco era lo que quería; aunque no estuviese “cualificada” ni tuviese “experiencia previa”.

Ahora, cuando me aconseja una feminista que se acuesta con los maridos de otras o que está casada con un machista retrógrado, entiendo que se ha conformado y acepto su consejo. Una cosa es la teoría del mundo perfecto que buscamos, otra cosa es nuestra realidad. 

PD: No soy feminista ni aspiro a serlo.

Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Irene Reyes-Noguerol

De Homero y otros dioses

Maclein y Parker, 2018 

(2ª edición 2021)

Afirmaba Anatole France que todos los relatos del mundo se podían concentrar en apenas un puñado de temas, muy pocos. Lo que los caracterizaría, por tanto, no sería lo que cuentan, sino la forma de contarlo, la capacidad de mantener el interés del lector, esa atracción por una narrativa que nos mantenga atado al libro. En esto consiste la originalidad, no en la novedad, sino, como indica la propia palabra, en ese volver una y otra vez al origen, resituarlo en nuestro momento y mantener en candelero la buena literatura. Y qué duda cabe que la mitología está en la base de nuestra narrativa, de nuestros sueños y de nuestras claves.

De todo esto ha de saber mucho Irene Reyes-Noguerol, o puede ser más bien que lo intuya, se trata de una escritora muy joven que se asoma a la literatura con los dones suficientes como para esperar de ella una obra más que interesante. No necesita tampoco disimular: acude a las fuentes de la Grecia Clásica y nos ofrece una colección de relatos que poseen una fuerza enorme. Son cuentos que hablan del presente, pero guardan un perfecto paralelismo con los relatos míticos, como si los trasladara a nuestros tiempos, en un ejercicio de reescritura permanente que, intuimos, es la base de toda literatura de calidad.

Pero además son textos cálidos, poéticos, algunos de ellos de una perfección absoluta. Léase por ejemplo el más corto de los veinte relatos, Gran carnívoro, que nos retrotrae a Licaón, y que en dos páginas ofrece una sensibilidad difícil de alcanzar. Se ha de ser muy buena escritora para encandilarnos de esa manera. Cada uno de los textos nos atrapa hasta el embelesamiento, sin caer por ello en lo empalagoso, muy al contrario, es una prosa bien trabajada, precisa, con la dosis suficiente de poética y concreción, sin que sobre ni falte nada, un preciosismo estético que convierte a Irene Reyes-Noguerol en una autora a todas luces encomiable, prometedora.

Es muy de agradecer la apuesta de una editorial pequeña por autores nuevos que consiguen escribir con gran valía, se cumple así con la función que ha de tener toda editorial que se precie, la de descubrir nuevos valores, la de mantener ese hilo rojo de la literatura que a todas luces sigue adelante pese a los tiempos.

Nos quedamos por tanto a la espera de lo que nos ofrezca Irene Reyes-Noguerol en el futuro. De momento, sólo cabe recomendar De Homero y otros dioses.

Fausto 5.0 (de Goethe a la Fura dels Baus) Cecilio Olivero Muñoz

Si comparamos el cine con la literatura, algunas veces pierde el cine y otras, la literatura. Sobre todo si hablamos de Fausto. La obra de Goethe es de largo recorrido, y se ha representado tanto en cinematografía como en Ópera. 

Pero analicemos primero la obra literaria.

El Fausto de Goethe tiene dos partes, como El Quijote. Su primera parte es ingeniosa y fácil de leer. La segunda, en cambio, es más difícil para el lector, por eso es de agradecer las notas a pie de página, ya que aclaran toda la simbología en personajes tanto de la Grecia clásica como de la Roma clásica. También recurre a la mitología clásica alemana y en ella se diluyen las épocas de esplendor contemporáneas al autor. A mí me divierte más la primera parte. Pero de lo que vamos a hablar es de este clásico llevado al cine muchas veces, no siempre con la exactitud argumental de la obra clásica.

En el cine podemos ver una película con una atmósfera un tanto claustrofóbica, hablo de Fausto 5.0. En la versión literaria el demonio se hace llamar Mefistófeles. Pero en la película a Mefistófeles se le llama Santos Vella, con dos eles, como mozarella. Al protagonista se le llama Doctor Fausto, interpretado por Miguel Ángel Solá, y el papel del diablo bromista y gracioso lo interpreta Eduard Fernández. 

Antes he dicho que la atmósfera de la película es claustrofóbica y futurista, no asoma humanidad en ningún lugar de la película. En ella se quiere hacer un cuadro argumental donde prima el deseo. Nuestro Fausto es un hombre que trabaja en la planta de desahuciados de un hospital carente de humanidad, donde la muerte campa a sus anchas de manera tétrica y misteriosa. Tiene detalles que no tienen nada que ver con la obra literaria. Hay lugar para el deseo: una adolescente suspira por nuestro perdido Fausto, se llama Margarita y está interpretada por la actriz Raquel González. 

Lo que no llego a entender el papel que juega la enfermera del Doctor Fausto, Julia, interpretado por la gran actriz Najwa Nimri. Al parecer el doctor no está muy pendiente del verdadero deseo que le acompaña cada día. Y nuestro Doctor Fausto se va de aventura con el demonio Santos Vella. 

Recomiendo el libro de Goethe y la cinta Fausto 5.0, en la que la performance y el ambiente que se obtiene gracias a la FURA DELS BAUS es inmejorable. Está dirigida por Álex Ollé e Isidro Ortiz. Disfruten la obra de Goethe, obra universal donde tiene distintas vertientes y diversos puntos de vista, que al lector y al espectador no dejará indiferente. 

No tiene desperdicio. 

Franco Battiato (Juan A. Herdi)

¿Podemos equiparar la labor de un cantautor y de un poeta, y que aquel reciba en consecuencia un premio literario? Es lo que se preguntó mucha gente cuando en 2016 le otorgaron a Bob Dylan el Premio Nobel de literatura. Lo fundamental, desde luego, es responder la primera parte de la pregunta, lo de los premios no es ni de lejos tan crucial, y decidir por tanto si un cantautor realiza la misma función que un poeta, pero de otro modo. Recuerdo que a José María Valverde, el gran maestro de la Teoría de la Estética y poeta encomiable, no le gustaba que le pusieran música de fondo a los poemas, a los suyos o a los de cualquiera, decía que la poesía tenía ya su tono, que la música molestaba. No sé si esto incluía las versiones cantadas de algunos poemas.

Escucho al mencionado Bob Dylan, al canadiense Leonard Cohen, y más cerca de nosotros por cantar en castellano a Luis Pastor, a Silvio Rodríguez, a Luis Eduardo Aute o a Rafael Berrio, por citar a los que me entusiasman, hay muchos otros, desde luego, y al final no puedo dejar de pensar que sí, que hay una labor común a cantautores y a poetas, puede que a la larga sean lo mismo ya que esa labor consiste en la palabra como base, como herramienta y como elemento clave de comunicación, a pesar de los formatos distintos.

Viene este tema a colación porque acaba de morir Franco Battiato, que es otro de esos cantautores que se pueden equiparar perfectamente a los poetas, con esas letras que se te quedan grabadas en la cabeza cuando las oyes y que repites una y otra vez. Para muchos, Franco Battiato forma parte de una banda sonora, la banda sonora de nuestras propias vidas. Ha estado presente a lo largo de estos últimos lustros. Ni qué decir tiene que nos ha embelesado el tono de sus canciones desde que en 1971 se dedicó a experimentar con varios estilos, música electrónica incluida, en un minimalismo conceptual que no dejó indiferente a nadie. 

Antes, había probado un poco de todo, desde las canciones románticas, ganó en 1965 el Festival de San Remo, al rock psicodélico de la banda que ayudó a fundar, Osage Tribe, pasando por diferentes versiones de canciones pop. Pero fue en la década de los setenta cuando empezó a llamar la atención por ese tono tan personal y polifacético en lo musical y también en lo artístico. Al igual que Luis Eduardo Aute, era pintor, empleaba un pseudónimo: Süphan Barzani, y se adentró a su vez en el lenguaje cinematográfico. Cantó en castellano –en todo caso, entendíamos sus letras en italiano– y también en árabe, idioma que estudió de joven y en el que cantó en Bagdad en 1992 como gesto de solidaridad hacia un pueblo que padeció el mal de la guerra y que, por desgracia, volvió a sufrirlo después de este concierto.

A pesar de ese gesto, no podemos decir que fuera un autor/cantautor comprometido, al menos en el sentido más clásico: nunca habló de política en público, a pesar de su época tan intensa y de su país, tan extremo en tantas cosas. Su ámbito era la música y ese choque con la realidad que suponían las letras de sus canciones. Quizá porque el verdadero compromiso es darle la vuelta a la realidad, a la vida, y pensar la existencia a partir de las palabras y de los huecos que dejan entre sí en nuestro interior. Su propuesta era crear una atmósfera con sus letras, el tono de su voz, sus melodías.

Es un tópico, sin duda: seguirá vivo si seguimos escuchando su música. Pero es cierto, estará con nosotros mientras suene Centro di gravità permanente y su voz melosa nos permita imaginar mundos posibles transmitidos por Radio Tirana. 

Reflexiones de una ondjunju-El COVID-19 en África-Juliana Mbengono

LAS MEDIDAS DE PREVENCIÓN DEL COVID NO ESTÁN PENSADAS PARA ÁFRICA 

Se sabe que el coronavirus está teniendo menos impacto en África. Pero es muy probable que se quede con nosotros por los siglos de los siglos aumentando la brecha intelectual, tecnológica, democrática, económica, etc…que hay entre nosotros y el resto de continentes. 

Quizás nuestro primer error haya sido copiar las medidas de prevención de occidente sin analizar nuestra situación.

Si en Europa se habla de confinamiento, también se habla de clases por internet. Pero, si yo que soy universitaria no tengo clases en línea porque la universidad apenas está capacitando a los profesores para ello, no hace falta hablar de mis hermanitas que llevan un año sabático y dos cursos casi perdidos desde que el Covid llegó a nuestro país el 14 de marzo del año pasado. Puede que sus maestras sí estén capacitadas para dar clases a través de WhatsApp, que es la vía adoptada por algunos de mis profes para encargar trabajos, pero mis hermanitas no tienen teléfonos inteligentes ni tabletas y si los tuvieran ¿Quién cubriría el coste mensual de la WiFi cuya tarifa más barata se aproxima a la mitad de lo que cobra la mayoría? 

Hablar de cultura es hablar de vida y hablar de vida es hablar del día a día y el día a día en Guinea Ecuatorial con la pandemia no difiere mucho de países africanos.

Sí que África no es un país, pero las naciones que lo forman comparten muchas miserias, entre ellas: la falta de agua corriente, electricidad, comunicación y un largo etcétera que incluye que internet cueste un ojo de la cara.

Meses atrás, mi primito y yo seguíamos un concierto en homenaje a un señor llamado Amed Bakayoko. Estábamos seguros de que se trataba de una redifusión de algo que ocurrió hace años, hasta que apareció uno de los más grandes artistas y activistas que tenemos en todo el continente, el inventor de la palabra democratura (democracia y dictadura): Alpha Blondy.

El viejo estaba vestido de Blanco como el abuelo de Kirikú y con sus canas blancas parecía más santo que el papa, sólo le faltaba el halo de luz en la cabeza, pero iba escoltado por varios militares ya que el público irrumpió en el estadio. Toda esa gente quería tocar al mítico Primer Bandido, Alpha Blondy. Parecía algo de otra época, hasta que un hombre blanco con un cámara apareció junto a otros dos que cargaban micrófonos y los tres llevaban guantes y mascarillas: el homenaje era algo reciente y posiblemente se emitía en directo.

Como en el concierto en homenaje a Bakayoko, la gente vive apiñada en todos los países de África y no es precisamente porque se esté rebelando contra las medidas de prevención del coronavirus: las medidas de occidente no están hechas para África.

Por citar un ejemplo, se recomienda mantener la distancia para evitar el contagio, pero cómo se mantiene la distancia si todas las mañanas debemos apiñarnos en el grifo público para coger agua antes de que lo corten; o en el peor de los casos, en los barrios como Santa María y Los Ángeles que llevan meses sin agua ¿cómo la gente cumplirá con la norma de lavarse las manos constantemente? Lo más gracioso es que cuando me fui al hospital para ponerme la vacuna había tanta gente que era imposible mantener la distancia; igual que cuando llega el fin de mes y todos se van al banco a pagar la luz y cobrar.

Por otro lado, es difícil que la gente deje de creer que el Covid es un invento y su vacuna un arma para reducir la población mundial. Anteriormente bastaba con decir que se ha hablado de tal cosa en la Televisión Española y cualquier ecuatoguineano se lo creía, la TVE era una referencia fiable para nosotros. Pero con internet revelando, desmintiendo y desacreditándolo todo y los gobiernos cuya ineptitud ha quedado al descubierto, ya no sabemos en quien confiar.

Lo más triste es que, las medidas impuestas sólo afectan a quienes viven en los barrios marginales, sin olvidar que casi todos nuestros barrios son marginales; mientras que los pijos pueden permitirse el lujo de celebrar cumpleaños, bodas y lo que les pegue la gana. 

Con esta situación y el agobio que causa ver a tantos militares armados en la calle, no es de extrañar que en el corazón de los barrios la gente se pase las medidas de prevención por el forro y que estas nunca vayan a cumplirse aquí.

En Guinea Ecuatorial, el plan de erradicación del paludismo incluía el rociamiento gratuito de los hogares acompañado de la donación de telas mosquiteras; también recuerdo que se solía ir de casa en casa vacunando a los niños contra la polio, lo mismo se debería hacer con la vacuna del Covid en vez de esperar a que la gente se apiñe en los hospitales. En algunas ciudades, el gobierno ha puesto un grifo para cada casa, incluso en el patio de las casas en las que todavía se está levantando el fundamento; adoptar la misma medida para los Barrios de Malabo y Bata que son las ciudades más pobladas sería muy costoso, pero de gran ayuda. Tampoco estaría mal que el gobierno ofrezca internet de manera gratuita o a bajo costo para facilitar el acceso a internet de los estudiantes que deben enviar y recibir ejercicios a través de WhatsApp. 

El Covid se quedará con nosotros por los siglos de los siglos, pero no nos matará tan pronto como lo harían el hambre y la sed si nos quedamos encarcelados en nuestras casas. Así que no nos quedaremos encerrados, no podemos.

Descubrir a Joan Manuel Serrat-Cecilio Olivero Muñoz

DESCUBRIR A JOAN MANUEL SERRAT

Pocos músicos españoles poseen la calidad de Joan Manuel Serrat. Estos días me han venido unas ganas locas de escucharlo. Serrat es sin duda el cantautor más pulcro y atractivo de entre los que provienen de la canción ligera. 

Junto a Serrat, está el extraordinario Joaquín Sabina, pero cada cantautor tiene su particular estilo. Las letras de Sabina son buenas. Pero las de Joan Manuel son verdadera poesía, con su elegancia y sus letras hermosas. Serrat tiene temas bellísimos, es compositor, poeta y cantautor, pero sobre todo es un hombre justo.

Si tuviera que elegir una canción, elegiría El romance de Curro el Palmo, pero tiene otras como Penélope, Lucía o Señora con letras excepcionales. ¡Y qué decir de Hoy puede ser un gran día o de Mediterráneo! Es el letrista más versionado en lengua castellana, aun cuando sea catalán, normal en un cantante con una calidad poética enorme, en cualquiera de sus dos lenguas. 

Recomiendo que vean el vídeo del directo Dos pájaros de un tiro, donde Joaquin interpreta canciones de Serrat, y éste de Sabina. Joaquin Sabina lo llama el Nano, y recomiendo una entrevista en El Francotirador de Jorge Bayly, se puede encontrar en YouTube. Se trata de una entrevista a dos cantautores conocidos en toda Latinoamérica. 

Hay que decir que ha cantado poemas de Antonio Machado y también las Nanas de la cebolla, de Miguel Hernández. De Antonio Machado ha publicado hasta un disco con los poemas del poeta sevillano, con temas como La Saeta o Cantares

Encontramos profundidad en temas como De vez en cuando la vida o Paraules d’ amor. Tuvo que exiliarse a Argentina durante la dictadura franquista porque es hombre comprometido y con ideales. Hay que decir que compuso en catalán el Lalala, tema que finalmente cantó Massiel en Eurovisión y lo ganó, aunque en castellano. En aquellos años en España se limitaba el uso del catalán o de otras lenguas que no fueran el castellano. 

Serrat ha versionado en sus directos otras canciones y a otros cantantes, como con Un mundo raro, del gran letrista José Alfredo Jiménez, mexicano y un poeta excelente. También ha interpretado poemas del poeta uruguayo Mario Benedetti. 

Ahora se dedica al hermoso empeño de viticultor, tiene su propia viña y su propio vino a la venta. El vino se llama El priorato, y ha sido presentado en diversos países de Latinoamérica.  

Joan Manel Serrat, poeta, viticultor, fiel esposo y padre de tres hijos. Un hombre sencillo donde en sus canciones emociona. 

Háganme caso: escuchen a Serrat.