ENTREVISTAS (2009)

 

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ENTREVISTAS_2009

39º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA NEVANDO EN LA GUINEA

E-MAIL: nevandoenlaguinea@hotmail.com

39º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA

NEVANDO EN LA GUINEA*

NºXXXIX   02-01-2.010

 

*Número dedicado a Zoila Rosa Villar Otero, con esperanzas.

 

EDITORIAL XXXIX

La poética de la crisis

Se acaba el 2009 y comienza el 2010. Si hay una palabra que protagoniza este cambio de año, es la palabra crisis. No es para tomárselo a broma, nada más lejos de nuestra intención: muchas personas, sus familias y su entorno lo pasan mal, el desaliento es enorme, la falta de expectativas resulta angustiosa. Al mismo tiempo, para un amplio número de personas, no lo olvidemos, la situación no ha empeorado por la sencilla razón de haber sido siempre mala, incluso en épocas de bonanza. La crisis supone un retroceso para los sectores más desfavorecidos, los que siempre pagan el pato. Entonces, ¿por qué hablamos de poética? 

Porque la crisis (re)plantea muchas cosas y sobre todo cuestiona el (des)orden de este mundo.  Porque nos enfrenta a una realidad que en épocas de bonanza se distorsionó. Porque nos lleva a mirar nuestra situación con crítica, sin falsa satisfacción. Porque nos obliga a pensar en profundidad. Desde luego, no creemos que la pobreza sea romántica ni atrayente. Pero cuando muchos países se creían los amos del mundo, verse en dificultades les permite ponerse en su propia realidad.

Y eso tiene mucho de poético.

El sistema capitalista más neoliberal ha querido despojarnos de la cultura en beneficio del lucro, de la reflexión a favor de lo rentable, lo ha convertido todo en negocio y si algo no servía para sus fines, se dejaba fuera. La reforma universitaria en Europa, el denominado Plan Bolonia, es una prueba de ello: el saber supeditado a la rentabilidad, la cultura ensombrecida por las hojas de resultados.

Si esta crisis nos permite abrir los ojos colectivos, bienvenida sea. No nos alegramos del sufrimiento de mucha gente, pero sí que hemos de saludar que las cosas se relativicen y reflexionemos sobre nuestras capacidades. Sólo así la cultura saldrá reforzada. Porque cuestionar la realidad conlleva dar alas al pensamiento. Eso nos llevará a una época más creativa.

Cuestionar el (des)orden del mundo nos hace libres. Pero hemos de tener herramientas para poder llevar a cabo dicho cuestionamiento. De ahí que hayamos dedicado algunas editoriales al preocupante estado de la educación. Es evidente que al poder le interesa que la gente salga de la escuela dóciles, por tanto incultos. Un individuo culto es un individuo que puede llegar a conocerse a sí mismo y a su entorno, no hay nada más peligroso para el poder: un ser humano con herramientas para pensar y sacar conclusiones le da más miedo que todos los fanáticos armados, porque éstos son una baza para la represión; aquel, por el contrario, puede cuestionarle.

De allí que desde Nevando en la Guinea deseemos prosperidad para el 2010, sí, pero sobre todo reflexión, cultura, poesía, todas ellas armas subversivas que nos alientan a cuestionarlo todo. Por tanto, a ser mejores.

NO ME ENCONTRARON

 

Federico, ¿dónde está tu voz?

¿dónde está tu suspiro carnal y trémulo?

¿qué voz se esconde tras tu piano alegre?

Esa voz inusitada que busca a tu nombre

en los senderos de mortaja y de silencio sometido.

La voz del poeta silenciada tras el vínculo

de sangre, de páramo y de teorema punzante

que avisa de que el hombre es oscuridad y abismo,

es injusticia y venganza que espera traicionera,

(la rencilla es más poderosa que el griterío del mujerío).

Tu voz es una noche que parte entre el misterio,

una noche donde la pólvora del cazador

te encuentra rodeado de vírgenes profanas

y sirenas de mares nuevos que lo yermo acaparan

y rezan salmos a la inercia de tus párpados,

tus párpados cerrados, entre ceniza y musgo,

tierra donde la tierra es sólo el horizonte,

es hoyo de nadir arrodillado,

es linde con su límite dormido.

Esta sombra lleva tu nombre tatuado de símbolo

y desnudez floral, patio vacío es tu mutismo,

parturienta de noches en toque de queda,

tu canto parte desde las entrañas de la Tierra.

Eres voz cautiva con toda su libertad sedienta.

Soy poeta por ti, divino poeta sin voz,

soy poeta perdido entre la incógnita fría,

te ruego el abrazo del mar a su costa,

te doy mi firmamento compacto

entre constelación inquieta y escalofrío de astro,

que indaga en tu susurro de canción e imagen tardía,

sendero rumiante que escojo en tu pulso,

pulso de rabia redonda y gitana donde la espiga

quiere ser pájaro vertical, y el sueño

quiere ser doliente calma en la siesta bajo el roble,

silencio es tu voz de cenit y paisaje que dormita

con toda la hermosura de mi plegaria encendida,

que como tú, está predestinada al silencio

del vinilo y el magnetófono

de las psicofonías que buscan la voz asesinada.

Por Cecilio Olivero Muñoz

Pensamiento positivo

 

 

– La cuestión es tener un pensamiento positivo. -me dijo, yo me la quedé mirando, extrañado, como si me hablara otro idioma ininteligible- Por ejemplo, quitarte ese miedo que te atenaza.

– No es tan fácil -repliqué-, tú no eliges el miedo, sino que el miedo te elige a ti. -En realidad, no me apetecía mantener una conversación psicológica con una recién licenciada en psicología que conservaba además toda la pasión por su disciplina.

– Ya, pero se trata de mantener controlado todo ese miedo … -Y aquí comenzó un monólogo del que simplemente me desentendí.

         Beatriz era sin duda una mujer maravillosa, atractiva, poco neurótica, inteligente, hablaba de literatura con conocimiento, el de quien ha leído mucho y bien. El único problema es que consideraba que los problemas, todos, tenían solución. Sobre todo los que ella creía poder curar.

         No me había enamorado. Sólo sentía una enorme confianza y comodidad junto a ella. Desde que la conocí, me la presentó Sara, charlamos largo y tendido muchas tardes que nos encontrábamos en el Café Atlántico. Ambos vivíamos cerca, por lo que nuestros encuentros comenzaron a ser frecuentes. Nos reuníamos casi a diario y sólo cuando algún compromiso se lo impedía dejábamos de vernos. Esas tardes, cuando no la veía, la echaba de menos. Nuestros encuentros se habían convertido en una costumbre que me gustaba conservar.

         De allí a cenar de tanto en tanto fue un paso fácil de dar. Los dos vivíamos solos, nadie nos esperaba. Estrechamos nuestra amistad con eso que Matías llamaba, había elaborado incluso una curiosa tesis, derecho a roce, sin que habláramos / teorizáramos sobre esas relaciones que no nos planteábamos siquiera, simplemente sucedían. Pero es curioso que a partir de aquella vinculación digamos que más carnal empezamos a hablar más de nuestras almas. Hasta ese momento nuestras conversaciones habían girado sobre todo sobre cine, novelas, autores, poetas y libros en general. De tanto en tanto charlábamos de amistades comunes. Pero fue acostarnos una noche, de esa primera noche ya había pasado dos o tres semanas, y comenzar a indagar sobre estados de alma, dolores de espíritu y otros males interiores. Por su parte, claro, que para mí tales menesteres apenas despertaban un mínimo interés, escaso por lo demás. Aunque ella decía que sí, que me ocupaba mucho de todo ello en mis relatos, algunos de ellos inéditos se los había dado a leer, y en la novela publicada poco antes de que la conociese.

– ¿Has leído mi novela? -pregunté sorprendido, no era yo muy dado a hablar de mi obra y a ella ni siquiera se lo había comentado, que ya tenía una novela publicada con una difusión harto discreta.

– Sí, me pareció fascinante, por cierto.

         Esa noche parecía dispuesta a sorprenderme: no sólo me había empezado a psicoanalizar hablándome de mis temores, sino que sabía más cosas de mí de las que yo mismo le había informado.

– Volvamos a mis temores. -Le dije no sin sorna.

– Ves, ese es el problema, nunca quieres hablar de ti, de tus cosas, es como si hubieses levantado un muro.

         Temí que de repente se mostrara neurótica. Cierto que tenía un poco de razón, que yo intentaba siempre mantenerme alejado de los demás, que nunca me había gustado mostrar mi interior más allá de lo que uno ha de mostrar por fuerza, no siempre, cuando escribe, pero justo lo que me había gustado de ella era que sabía mantenerse fuera de esa tendencia a querer rebuscar en el interior de los otros. 

– Eres un maniaco depresivo, aunque no lo sepas.

         Disimulé mi enfado por aquel comentario. No era cuestión de enfadarme con la única mujer con quien, hasta ese momento, mantenía una relación absolutamente satisfactoria. Pero no me gustó que me dijera eso. ¿Quién si no uno mismo para conocerse y saber lo que se era y lo que no? Reconozco que poseo una tendencia enorme a la melancolía, pero nada que ver con lo de maniaco depresivo.

         Opté por acariciarla, besarla y callar. Sin duda fue la mejor opción. Ella me siguió y dejó de hablarme de almas heridas, pensamientos positivos y otras florituras. No obstante, en el fondo, no pudo menos que dejarme preocupado. Me aterraba que supiera más de mí mismo que yo.

Juan A. Herrero Díez

BREVES HISTORIAS

(La importancia de lo que puedan decirte)

 

A veces vas a una boda con tu mujer

y un bocazas te critica porque escribes versos por las noches

y te reprocha que deberías estar jodiendo

-quizá como él lo haría- pero haces oídos sordos

y follas cuando quieres, o cuando le vienen las ganas a tu mujer.

A veces alguien te inoportuna con una impertinencia,

a veces es tu cuñado, otras un amigo, otras Pepito Grillo,

y muchas veces tienes que callarte, porque si no el barro

sería tantas veces por ti masticado, que buff, -y eso tú ya lo sabes-

y callas y pasas la página, como si nada hubiese ocurrido.

A veces te avergüenzas porque sales en pijama a la calle,

y vas a comprar el pan, entonces se pone la panadería abarrotada,

se va llenando de gente, unos te miran sonriendo,

tú pones cara de enfadado, te miras en los ventanales,

y piensas que más te valía haberte vestido.

A veces vas en el coche y te vienen súbitas ganas de orinar,

te desesperas conduciendo, te mueves para calmarte,

y ves que no puedes más, y meas en cualquier sitio,

y justo en plena meada pasa una anciana con un perrito.

A veces paseas por Lima “la bella-la horrible”, y de repente,

te apetece comer algo, ves un puesto de perritos calientes,

y la mujer del puesto te pregunta que de dónde eres,

tú le dices que español y ella te contesta:

que eres uno de los que se llevaron el oro del Perú.

A veces vas a un recital de poesía y están todos fascinados,

no por ti, sino por un poeta venido de Barcelona,

beben todos de su fuente, los deja boquiabiertos,

el poema trataba de la soledad del mundo.

A veces estás nervioso por algo y te preguntas por qué ¿?

Te preguntas si eres tú el culpable de sus males,

haces el milagro de sostener con dos dedos tu verdad,

aunque te vienen súbitas ganas de apretar el gatillo,

pero piensas en hacerlo cuando todo acabe,

te despides de ellos, y los miras a la cara,

y ellos no lo hacen por si acaso la realidad les escupa.

A veces ves a un amigo que hacía tiempo ya no veías,

haces por saludarlo y él finge no conocerte,

piensas en lo que has cambiado, o si tanto has engordado,

aunque la verdad es otra muy, muy diferente.

A veces vas al psiquiatra y en la sala de espera

todo el mundo te mira con sumo interés,

piensas si algo les debes por qué quieren cobrártelo

justamente en el único día que quisieras morir,

piensas que por favor te llamen, que todo termine deprisa,

y cuando ves al doctor un sol gigantesco te abraza,

pero cuando ves al doctor comprendes

que en la calle siempre hace más frío

y el doctor acaba llamando a otra persona,

no te queda otra que seguir esperando en la sala de espera. 

Por Cecilio Olivero Muñoz

************************************************

Continuación del No-Libro escrito por Juan M. G.

 

Noche

Anochece y hace buen tiempo. Estupendo.

Me complazco plácido en el cielo llovido.

Tengo donde dirigirme, lo que significa que la escena actual es estéril.

Tengo convicción, que por otra parte, quiere decir que no tengo nada a la vista.

Plenitud rítmica: pronuncio voz apagada, extinguida y terminante, y a fe mía, disimula crueldad (dirán tristeza).

El cielo llovido (me apaga, extingue y fulmina) me apunta: fiera, desafiado, baldosa suelta, linaje oscuro, intenso y devoto. Todo esto quiere decir: qué gloria y qué pena, qué mísera ironía.

Pertenezco, a fe mía, a una espantosa señal endiablada, que me consume incipiente, incumple promesas y enluta.

La fútil existencia prestada languidece, y es bien sabido, que anochece y hace buen tiempo.

 

***

 

 

Inhara

“Conjuro”, jamás mejor dicho.

Labios de ceniza, ojos de siglos…

Que el Ángel de sueños desplomó su vieja estrella,

De colores sólo vistos cuando duerme;

Allí eterniza en plenitud  poses vehementes,

Por la fantasía soñada de infundados astros,

(Anillos de humo y lluvia de estrellas).

La descolorida luz diluye  la noche al llamarte,

Pálida de prisa, harta espera

En uno de esos días de soles de medianoche,

En un mundo resuelto a declinarte,

Por la triste razón que decepciona;

(Demasiada gente, demasiadas horas)

***

 

Canción

Avanzaba claro y tenaz,

Calzado con la salvación condenada y espectral,

Célebre por su secreta tristeza,

Que evidencia en su crueldad.

Con alas rotas en los talones

Y el sol a mano, confuso

Recuerda insensible un sueño

Que dio sentido al ocaso.

Se sepulta perdonado,

Con su timidez mejor dispuesta

Mientras mancha al sol suave

Del arranque del olvido.

Despuntando pleno extravío

De esperar eternamente

Bajo esplendores de roseta

La pasión que más prospera.

Inmóvil se extenderá  soñando

Mostrando las piernas torpes

Y cualquiera de estos días

Pesará por fin su fin.

***

Hoy

Esta mañana lo primero que pensé fue en esas palabras…

“¿nos vemos mañana?”

¡Cuan maravillosa declaración!

En lugar de posponer la cita infinitas veces como creí en un principio, (cosa que nunca ocurrió), por fin nos conoceríamos.

Todo me era exaltación, y me di cuenta de lo que se desplegaba a los ojos desmentiría los plausibles incógnitas.

Yo había llegado temprano aquel día (y todos los demás también), el punto de encuentro fue en callao y corrientes, ella había decidido que sea en un café a tal hora. Yo llevaba nimiedades: algún dibujo, una carta y un poema.

Salí apurado, por más que estaba llegando temprano.

Fui pensando posibles temas de conversación, por más que tuviéramos visiones, gustos, tanto en común, ¿qué me podía significar eso? Eso no la entretendría…

A mitad de camino no pude evitar pensar en posibles fines, hasta llegar a los adversos,

¿Y si fuera un recibimiento inconcluso…? Es decir… ¿si no aparecía ella? Aún así, yo ya estaba en camino y llegando, sólo me faltaba esperar que se hiciera la hora.

Ya había tenido que combinar colectivos, después tuve que cruzar esas avenidas anchas… ¡justo, justo lo que no me gusta!

Pero por fin, el lugar dicho. Traté de darme ánimos, relajarme y procurar estar auxiliado por alguna fuerza del destino; aún así no logre calmarme lo suficiente, no me sentía cómodo… hasta me impedí irme varias veces, porque a fin de cuentas ¿quién me creía yo acaso? …

***

Final I

Unos 10 minutos antes de la hora acordada (yo había llegado 30 min. antes), llegó al sitio en su feminidad más amplia una belleza seductora que invadió todo el sitio.

Habíamos dicho de sentarnos en una mesa cercana a la puerta de entrada, y de ser posible junto a la misma. Y así lo hizo, el lugar estaba libre y se adueñó de aquella mesa sin decir nada a nadie, parecía esperar encontrarse con alguien. Hasta me pareció ver que bajo su natural gracia, estaba de buen humor.

Para cuando se hizo la hora exacta, la miraba y sabía. Aquello reclamaba. 

Yo empecé a pensar en la operación…

Entonces me pareció frágil, quizás no habría tenido un buen día ¿qué imagen podía yo darle ahora? Me levanté de mi sitio, pagué lo que consumí y me dirigí donde ella para cruzar de golpe la puerta. Entonces esperaba que entrara alguien, no que saliera, así que ni me notó.

No supe más nada de aquella.

La reacción que tengo ahora pensando en ello…ah, sería imposible entrar en detalles.

***

Final II

Como estaba ocupada incluso cada hora del día, era casi imposible poder verla.

Al principio me sentía hasta víctima de una broma cruel, de su autoría o del destino.

Sin embargo, había prometido darme cita en aquel café, que según creía al pie de la letra “me lo debía”.

Quizás por eso no podía evitar sentirme así, yo saliendo 2 horas antes con tal de poder verla, y cuando por fin me lo concedía, yo no era más que una de sus múltiples actividades, quizás una de “las que hacen diferente cada día” (la ultima cosa que quisiera sentirme!). De hecho, ni nos tuteábamos. Aún así, no me habría ido satisfecho de no llegar al cometido: averiguar su verdadero nombre.

Unos 10 minutos antes de la hora acordada (yo había llegado 30 min. antes), me avanzó distraído esta muchacha que no me explico dónde salió

-ya llegué- sentenció

Como me aturdió su presencia, además de frustrar mis planes de fuga, solo acerté decirle torpe: “sí, me doy cuenta”.

Del 1er vistazo, puedo decir que su piel blanquísima me seducía y sus antebrazos tenían cierto influjo indecente.

Hablamos de todo y con simpatía. Recuerdo que especialmente expliqué el asunto de “gracia” que ella entendía como sinónimo de bromista, cuando en verdad es una cualidad, un atractivo, un encanto, una naturalidad plena y hasta un don divino, y yo se lo adjudicaba todo. Habría comentado que gracia es hija de Venus, y personifica la belleza seductora, pero no lo creí propicio.

Obviamente caímos en el infame tema de la edad, que siempre me ha desfavorecido el asunto, pero por suerte ni mención de la nubosidad.

Me invadían pensamientos de Chaplin! Pero lejos de por querer evadirme de la charla, ella me resultaba un gran estímulo. Me miraba fría y perpleja en mis emociones, no comprendía lo que significaba para mí, y yo tampoco.

De Chaplin insistía recordar sus clichés: “Je vous adore.

Je vous ai aimé la premiére fois que je vous ai vu.”

Pero además de inoportunos e inútiles, resultaban impronunciables.

Yo estaba embrujado por ella: incrédulo del destino, tanta dulzura, tanta minuciosidad, me avergonzaban y amargaban.

-vos esperás demasiado-dijo solemne en algún momento, no respondía a lo que hablábamos, pero fue de lo más coherente.

No entendí su observación en todo su significado. Entonces, tuvo que irse.

Final inspirado en episodio de “mi autobiografía”, del gran Charles Chaplin.

***

Sueño y mentira

¿Qué hacer? No tiene sentido

Su manera siempre joven

Y a menudo atenta

Su gracia indócil

Que tanto inquieta.

Y un poco a veces

Se victimisa

Y su mirada tiembla

Y se revela ausente.

Cuanto posa en plenitud es inútil

Como quien ya no puede

Como si fuera gigante

Perderse en el “da lo mismo”.

Y yace, presa, se aleja

Golpea en la tarde azul

Y por primera vez la escuchas

Pero ya es inútil.

No oirá mi queja

Que florece en lo profundo de mí

Como quien llega y no puede

Darse paso a cumplir.

Y que ha llegado al despliegue

Donde rescata su obrar

Que al paso de las promesas

Se tilda en aparentar.

Hasta que un día reflexionas,

Y te das cuenta que es perfecta.

Y prueba que no fue más

Que un sueño y una mentira.

***

 

Faustina

Decía llamarse Faustina, pero se identificaba como Fer… esa aparente contradicción fue lo primero que noté en ella que llamara mi atención. 

Lo recuerdo bien, la charla resultó aburridísima, hasta el colmo que me tomé la libertad de comer en medio de la misma. Ella bromeó con el asunto, por mi desconsideración y (según ella) mi mal gusto, entonces rió: “Já”; seco, cortante, frío, certero.

Yo dije amar su risa en algún momento; no se si me entenderán, pero era perversamente simpática, y subrayé que no estaba siendo irónico. Debió apreciar mucho el cumplido, porque de ahí en más se rió constantemente. Siempre una oración perfectamente pronunciada, para finalizar con un hiriente jaque gritando su “Já”.

Hablaba paradójicamente. En determinado momento noté que creía en anchas llevarme la delantera, pese lo cual seguí ignorándola, porque “no valía la pena” pensé. Se me ocurrió leerle algunos de mis poemas, los cuales escuchó con desdén, sin el menor asomo de disimulo. Un rato más adelante ella ofreció, según cómo pudo recordar, uno de los suyos (sería justo decir un fragmento de uno), que no se comprendía en su totalidad, faltaban palabras, salteaba secciones enteras, y las consecuencias no correspondían con lo anteriormente dicho.

Sería incapaz de repetirlo, tanto por mi desgana al escucharlo, como por lo confuso del texto. Aún así, bosquejo un modelo según como lo recuerdo:

 “Renacía el corcel-viento….

El espanto clareaba…

Transcurría el tiempo extinto…

Mirada fijada atrás….

La pendeja.

La muy pendeja.”

(El poema era un poco más extenso.  Tampoco sabría señalar correctamente donde es que termina)

 Ella creyó con toda su modestia, haber estado brillante. Según me explicó, se trataba de la llegada de la primavera. Comenté que era evidente. Dijo haberlo escrito en su periodo creativo que tuvo hasta cerca de los 12 años, siendo de sus 10 años o antes. Había llegado estar en el círculo literario y granjearse favores, comentó orgullosa. Al parecer yo tenía que aprender de ella.

También dijo gustarle el teatro, pero al nombrarle obras como “esperando a Godot” de Beckett, o “el deseo atrapado por la cola” de Picasso (las cuales desconozco en absoluto, pero por su carácter de populares bien me figuro sus nombres), no salió airosa al interrogatorio y confesó ser inculta en la materia.

Primero me desconcertó saber que estaba en pareja. Dato más inesperado para mí, que hacían ya 6 años nada menos, y peor aún, decía “amarlo y ser amiga del sr.” (La frase sonaba poco feliz). Para aludir a una figura, su historia no me resultaba redonda, no me cerraba por ningún lado.

Se me fue insinuando que ella me conocía más que lo que admitíamos. Caí en la cuenta  de que la charla que se daba a lugar era un constante guiño, aunque no entendía como podía ser, no tenía ningún sentido, ¿Qué significaba aquello? Era todo tan explícito, y a la vez inexplicable.

Bromeé por algún motivo que ni recuerdo sobre lo lejos que vivíamos, la escasa posibilidad de cruzarnos, y allí los dos, superando toda estadística. Se animó mínimamente la charla, pero todavía era un bodrio, cuando fue tan inquietante al oírle decir “aferrarse a la distancia es una actitud tan pobre…”, para rematar luego con su interrogativo “Já”. Pedí que argumentara, ante lo cual re-preguntó algo… la acusé de vaga y ambigua. Sólo rió.

“Es raro encontrar gente como vos”, su cumplido me dio mucha rabia.

¿Qué podía pensar de ello? Llegado el momento decidí seguirle el juego. Yo también respondí con los guiños correspondientes, y para mi sorpresa, de manera cada vez más afilada y certera ella. No podía tratarse de una casualidad, bajo ningún concepto. Aún así, no me explicaba lo que sucedía… ¿Qué explicación podía darse?

Yo a la vez, pensaba tanto en ella…

Llegamos hasta a hablar de bombones, que (según dijo) jamás le habían regalado.

Convencido del todo por sus comentarios bromistas como “me acabo de dar cuenta, nos vigilan” (Y demás palabras sueltas que capté como “comunicado”) no cabía  más duda respecto a ella. Decidí ser franco, pero me salió pésimo. Le advertí de mi sorpresa ante todo lo que me contaba; así logré ofenderla.

 Insistía en que me disculpe, se había irritado (quizás) por mis comentarios sobre la duración de su noviazgo o algo por el estilo, y de hecho ofrecí mis disculpas, pero (según parece) un tanto bromeando, cosa que tomó muy a mal. Cuando quise arreglarlo, sólo empeoré el asunto: la situación se repetía cabalmente. Yo no entendía que hacer. Que era imprecisa, ya lo había señalado, y lo tenía bien presente.

Lo tenía tan en claro que me llevó a ese punto, sus palabras fueron “te doy otra oportunidad para disculparte”. Con eso lo admitía todo, pero todavía se prestaba a confusión. 

La situación era irreal y me rehusé a creer, puede decirse que actué de mala fe cuando dije necio “me niego”…“Sos dejado negarte” o algo así de grandilocuente fue lo que ella retrucó (y por supuesto que rió).

El ambiente cambió por completo en ese preciso instante, no habría más complicidades, su resolución no me daba lugar a dudas. Hasta casi confundí sus nombres, y por poco no me contuve de decir todo lo que quería soltarle.

Sí, su risa ya me era odiosa y bien se lo dije. Entonces me achacó de ser yo el ambiguo. Cuando me decidí por restarle protagonismo, solamente me había prestado a su juego de alienación sin darme cuenta. Constantemente creí estar a punto de entenderlo todo, pero nada más lejos de la realidad.

Era ya de madrugada y quise irme, me perturbaba la situación. Le pregunté con caballerosidad cuando era que terminaba su noche, aún pensaba acompañarla, y respondió como premeditadamente “mi noche termina cuando empieza tu día… -Hizo una pausa- y cuando te despiertes te darás cuenta que no fui más que un sueño, el más bello de todos”. Me desconcertó con su lirismo, sólo acoté que era gentil y cruel, y eso  cerraba todo (no se porque esas palabras).

Hacia el fin de la cita, creía saber que quería de mí y no me atemorizaba. “¿Entonces, como sigue esta charla?” dije cómplice, palabras  pronunciadas y contempladas antes, y que no podía olvidar de ningún modo. De no ser un incauto, habría dado fe esta vez que sería menos fácil, pero no… Tuve que repetir la pregunta, ella volvió desviar el tema.

El fin estaba a mano, de modo que empezó con sus conclusiones y enumeró:

Que era mal escritor, mala persona, mal amigo, mal compañero (esta en particular me dolió), etc. No me quejé, y hasta puede decirse que asentí. Fue muy persuasiva. “Me decepcionaste, en cierto sentido” dijo… tuvo algo de consideración al ser imprecisa allí.

Como para consolarme, me dijo que podía  ser mucho mejor. No le creí.

Yo sólo esperaba el fin, y significó un alivio realmente. Aquella noche de nuevo: ella y yo; por fin  recibiría mis bombones y escucharía mi “adiós”.

***

X

El rayo de luna y rosas, entre casas y palacios, terminó por desvanecerse en un punto lejano e indescifrable, mientras bajaba la lluvia, que la mitad  llenó de sueños y de frío.

Así, con los ojos cerrados y oyéndolo todo, en su lúcida inmersión, soledad sólo se abisma, pese a la exigencia despótica (léase lunfarda) de la tirana experiencia (léase poeta), del impulso decisivo oculto, llamado sueño.

***

XX

 

 

Me hubiera gustado ver su cuerpo, sus maneras y su gracia,

Ser presa de todo cuanto le circunda y rodea,

Mientras se adueña del ideal, joven y cruel.

Llevaría el mundo prestado en su bolsillo, y sin espanto ni juego,

Dulce y encantadora, sería instrumento vibrante

De encantos y majestades, que fraguan su desconcierto sobre la fluida amante.

El tiempo, torpe y pesado, se enluta y tiñe

Los decorados de la fútil existencia incipiente languidecen

El delirio atroz de tus brazos encantados…

 

***

 

XXX

 

 

No hay nada más claro que entender, allí estabas: en las nubes, visión  celeste, con tus pies en la luna.

Y una piedra grabó delante un puente, en un incierto desierto, implacable y que remuerde, que me sucede alrededor en cordones, y asumido en arruinarme, consientes.

***

Z

Sentida pérdida, sonrisa tenue

Y por costumbre prefiero arder.

Ante mis ojos, la muestra;

Separas la vista y la dicha…

Y pienso mejor dos veces.

No por creer en algo y confiarme al azar,

Despunte la perdida del sentido.

No porque encuentre salida, entonces huya.

La disensión en inmensa

Y el desconcierto intenso.

***

 

Sin ritmo y ningún sentido

¿Sabes cómo te imagino, a veces? Tendida resuelta a recitar letras, sin ritmo y ningún sentido, con una expresión vaga y sin tiempo.

Tus ojos dulces (la fuente de la expresión vaga)  te delatan, te dan a conocer. Pero revelan sutiles, que son en gran medida desconocidos.

No sé bien con que efecto, y quizás (aunque no lo crea) me equivoque, porque tal como adornada, yacen en tiempo perdido y estrellas, riegan tu luz en llanto y hacen de su rocío joyas.

En el vuelo de una tarde, perseguís la dulce noche, y al segundo, realizada.

Cómplice, tus besos sin piedad queman en al azul del tiempo.

¿Sabrás que te creo una canción?

***

Su voz es siempre el poder tenue, donde mueren las excusas.

La huella del tiempo se expresa en papel, el corazón cansado halla sitio entre las hojas

Una espera se presenta y amerita ser escrita.

Citas y comentarios la confían temblor del aire, en su ternura desatada.

La historia de sentimientos rítmicos y excedentes,

La dulzura conjugada en tercera persona.

***

Cuando suspende el hombre su triste pensamiento

Y cae en manos de la  música

Vuélvese en sueño a tal punto a su acecho

Que ha de tomar por fortuna que mienta su voz

No conocerá la tumba su desgracia

Y ni un soplo de paz dará alivio

Crecerán sus miedos, con todo derecho

Y adorará sus ilusiones de por vida

Cuando el éxtasis se abre paso en el silencio

Nutre las esperanzas, da reposo

No han sonado las notas fugitivas que inquieten

Un débil espacio se asombra no ser sentido

***

La noche avanza, puntual.

Cuarenta y ocho horas después, sale el sol.

Sol poniente, prejuicio de una tarde mística.

Crepúsculo con música.

Deseo, cansancio.

Los sentidos se alzan, se inclinan, se encierran en sí.

Sueño de una mujer que se angustia.

Efecto nocturno, canción de otoño.

Nueva aurora boreal.

Dicho es todo, tutela invisible:

Todo es ficción al reexaminarse.

Los pasos al contacto, perpetuos desde el reflejo.

O del ayer.

Fin intranquilo, en abril de mi infancia.

Ensueños claros como claveles, fábulas de fuentes que no entienden de dolor.

Música y tristeza, dos sediciones. Sólo hasta ahí puedo llegar.

Infieles pechos dormidos, de pronto, los pasos.

La súplica. Imagen impecable.

Se desliza la memoria, de noche.

De lejos, con ternura.

Voluptuosa llora.

Enlutada sin tregua, detrás de un amor infantil.

Ya es tarde para primicias.

Se enciende, luego se aleja.

Sus ojos le hablan a la luna de luto.

Esto, escrito en pasado.

Mi orgullo rústico, errante, incomprendido.

Red del día, indócil.

Más brillante que libre, sostuvo:

La vaguedad es clave para la precisión. El olvido es una creencia, que ignoro.

Pienso en la verdad y otras mentiras. Ya nada merece el recuerdo (quiero decir,antes sí).

La noche avanza conforme. No por nada se irá en silencio.

Bronce y sueño. Resignación, desencuentro. Cansancio, sueño

Correspondiente.

Perdida en su actitud bastante vista. Descontenta, temerosa, deleite.

A una mujer le angustian mis poemas.

***

El amor secreto es una mezcla tan rara de mañana con oficio de poeta (poesía entendida así como la distancia, entre un sueño sin realizar y un gesto sin entenderse).

Las decisiones, pequeñas creencias, conforman (a distancia, siempre a distancia)

su elemento como ausencia, la derrota en su motivo.

La inpasión es otro modo de sentir así las cosas.

Por verte y más, oculto un fuego.

Reposa el mundo en tu copa. Tu corona.

Viaje en el viaje. Ligera caricia en tus manos de luz. Se reparte, se acerca a donde voy.

Por dormir, precisamente no existo. Escucho la voz inaccesible de este nudo, cerrado y grueso.

Los ojos colmados de luna. Ni tus ojos ni tu voz. Ni mi escondido amor secreto

infinito esclavo de la tristeza. Mañana el juego comienza otra vez.

Instrumento en mis manos. Vicio más bien que oficio.

Sus breves alas, lentas, acallan la ilusión que no es. Como lleno de lejanías, traigo a colación esta nota que te dejo. Sonido inútil bajo las sombras.

Abandono el deseo. La noche, constantemente necesaria, brilla por última vez.

No puedo respirar más.

Entre tus manos, algo a veces se oye quebrandosé.

***

Ninguna muerte entre las manos, ningún instante en las tres y diez. Ningún espejo descubría la inutilidad de su propia imagen.

Podrido de estrofas, requiero versos.

Triunfo iluso sobre la tristeza.

Las hojas que llevo, siempre en mi bolsillo, no habrán de ser leídas. Siempre atadas.

Conozco de nombre las calles. Los árboles escuchan mi secreto.

Posible llamado a las alturas, por rendirse.

A mi primera pregunta dijo que sí. Dejó de mantenerse desconocida.

Lo único que le quedaba era belleza.

Quiero.

Notas que olvido y releo. Que tacho y paso en limpio. Que guardo y regalo. Poemas que quemo. Secretos, confesiones, quejas. Insinúo

Llevaba encima poemas.

Alba que no será. Flor enjaulada lenta. Voz derramada en llanto.

Te extraño, lo confieso. Entre duerme y vestirse, se mira como un regalo.

Sospecho incluso por las dudas. Agosto conmigo.

Sin tiempo, desata los espacios. Pone orden al descanso, interrumpe los miedos. Atenta contra mi soledad, la amenaza. Duelen los juegos cuando terminan.

Ternura ajena a mi presencia.

Hablando de ti, me confundo.

Se llevaba puesto el océano. Rechazaba los retornos, los ecos y lo eterno. Se prendía de las horas, para después perderlas. Levantaba un monumento a la vida, sufriendo. Su mirada viajera no se detenía. Aún vuela por la luna, sin saber la hora.

Esquina en forma de cruz.

En la puerta de su sonrisa. Doy un paso. Sin esperanzas de convencerme.

Mi enemigo ese lugar

Tan extraño y común

Llevaba encima una enseñanza desconocida.

Viene la noche, dormida. Con los ojos cerrados. En ellos nadan un río sin cauce.

Viste ramas romance, silencios muere de frío. Por no llevar un paraguas

equivoca un llanto genuino. Colgando un suspiro, mi adiós.

Acaso una sonrisa sea todo lo que espera el poeta

Que encuentra irónica la gramática, lo profundo

Puente universal a un abismo ancho gentil

Acaso una sonrisa es todo lo que espera el poeta.

***

Otoño al oído.

Las velas conspiran por última vez.

Muy a menudo.

La eternidad llega a su fin.

A penas indeleble, tu pensamiento deductivo me rechaza.

Acto cerrado. Aquí tiempos de nostalgia.

Como ya casi. Ya.

Escribe amaneceres siempre intactos. Duerme. Callando me dice todo, ya veo.

Colores pálidos, quisiera abolirlos.

Música en silencio, perdida en el aire de mi sueño.

Noche vacía y en pie. Mi vida.

Rumor a tientas, casi dulce.

Silbando a tumbos, se desenlaza hacia un sueño. Andando.

La música dormida, ardiente y delgada. Mil labios te acarician caída.

Por celebrarte en palabras

Prácticamente extraña. Dame tiempo noche y silencio. Y enséñame a ser poeta.

***

-Dibujaba un cielo al regresar, al alcance de un verso. Parecía la proclama de recuerdos, distancias y olvidos. Visto apenas, llevaba en la voz sonámbulos versos misteriosos, mezcla de ilusión y consuelo. La esperanza hacía un lugar sólo a modo de prólogo. El corpus era distinto. En fin. Lo cierto es que no lo entiendo Charpentier,

¿y quién lo entiende? Hago silencio.

-Hace bien. La poesía es un relieve del silencio. Esteban Charpentier.

***

Juega. Sus osados dedos se divierten, encontrándose en su espesa cabellera.

Esa selva infinita, donde ya han pasado otras manos y otros besos, la misma emoción.

     Sabe que no es suya, lo es sólo por un instante.

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SELECCIÓN DE POEMAS

POR ENRIQUE GRACIA TRINIDAD

 

“EPPUR SI MUOVE”

La ropa a veces, mientras duermo, se me marcha a la calle,

juega en parques lejanos y navega columpios,

siempre termina en algún bar

donde a los camareros, anfibios de fatiga, no les importa nada

que las últimas copas de la noche

resbalen por un cuello de camisa que no lleva cabeza.

Suelen ser húmedas las calles,

por eso viene luego mi ropa destemplada, tose por el pasillo,

y me despierta,

cuenta extrañas historias de relojes

acudiendo a su cita con el tiempo de nadie. Casi nunca la entiendo.

Dice que hay un ilustre papagayo

que se mira las plumas en el borde afilado de las últimas luces.

Entre sueños me esfuerzo en regañarla,

le digo que no es hora de andar con cuentos raros,

que como tantas veces me quedaré despierto por su culpa.

Ella siempre sonríe como un niño más triste y más travieso que la Luna,

y se vuelve a dormir

en el respaldo de una silla.                                  

 

 

(De “Crónicas del laberinto”) 

 

ARTE CISORIA   

(Con agradecimiento a Enrique de Villena, claro) (1)

Quisiera hacer un verso con filo de cuchillo para cortar el pan.  Algo daga de asalto, como el hacha sin culpa de un verdugo que no encontró otro oficio.

No un verso sanguinario sino un verso certero, afilado y agudo para tajar, hender, abrir sin pausa, rajar sin detenerse.

Un verso que en silencio haga trizas el aire, desnude la razón, abra en canal, despiece, penetre sin cesar, hiera lo que hay que herir.

Verso para cortar tan diestro y tan exacto como lo quiso aquel juez de Venecia: “¡una libra de carne! ¡ni una gota de sangre!”

Eficiente navaja que separe las horas, su distancia, el papel donde anidan los versos que son grieta, raspadura, arañazo en la espalda de la vida que se aleja sin tregua.

Un verso como el filo de una hoz con sus

hambres de mies y rama seca, curvilínea guadaña puntiaguda. Quiero decir espada para escena de cine (no me digáis que es falso, lo sé, pero ¿quién sabe?)

Verso, cuchilla ciega, para cortar el pan, o la carne, o el tiempo.

 

(De “Siempre tiempo”)

 

 

 

(1) Enrique de Villena (1384-1434), interesante polígrafo, siempre rodeado por la leyenda,  merece nuestra gratitud por haber escrito uno de nuestros primeros libros de “técnica” poética titulado Arte de trovar. Hombre culto medieval, fue a un tiempo un humanista del prerrenacimiento. Además de interesantes traducciones clásicas y libros curiosos sobre astrología y magia, escribió también nuestra más antigua obra sobre el arte culinario, a la que hace referencia este poema: Arte cisoria o Tratado del arte de cortar con cuchillo.

 

RAZÓN DE ESCRIBIR

Escribir para un tiempo

en el que no estaremos para nadie,

y en el más favorable de los casos

seremos una máscara de polvo

maquillando los libros de alguna estantería.

Escribir para un siglo, si es que llega,

menos oscuro y torpe que este siglo.

Dejar impresa la memoria:

papel, disquetes, vidrio, cerámica esmaltada,

ámbar, cuarzo o moléculas de gas.

Hacer que las palabras naveguen al futuro

como si fuesen barcos de papel

que sobrevivan hoy a su naufragio.

Escribir por si alguien, algún día,

tiene un dolor de corazón idéntico

o sufre una alegría semejante.

(De “Siempre tiempo”)

CALLE MADRID

(JUNTO A PLAZA DE LA VILLA)

No vive nadie en esta calle,

sin portales, sin niños que marchen al colegio,

sin mujeres que vuelvan del trabajo,

sin automóviles, ni gatos, ni comercios,

sin árbol, ni geranio, ni señales,

sin un escaparate,

sin un adiós, vecino… hasta mañana, amigo.

Vacía como el tiempo de la siesta de agosto,

como el ojo del náufrago,

como la espalda del deseo.

Calle que esta ciudad se dio a si misma

para que nadie diga que presume.

(Del libro inédito “Mentidero de Madrid”)

GLORIETA DEL ÁNGEL CAÍDO

                                               “…este pobre cabrito del sótano

                            me sirve si acaso de merienda.

                            No voy a darle mi alma

                            a un tipejo envidioso.”

                            (Enrique Valle)

Para vender mi alma a este fulano

tendría que hacer —él— muchos más méritos.

Y, para qué engañarnos, el muy torpe

anda desorientado en estos tiempos,

el mismo Vaticano le confunde

—“ahora existe”, “ahora no”, ¿qué juego es este?—.

Así no hay quien apruebe oposiciones

a notario del mal y sus infiernos.

Cualquier político del tres al cuarto,

aspirante a fingidas democracias

le deja como a un niño con pañales;

cualquier malvado de los que circulan

ahora por el mundo, le supera.

No hay hijo de vecino que no luzca

más méritos, más cuernos y más rabo,

más pezuñas y más olor a azufre.

Cayó del cielo y ahora de la tierra:

¿dónde se va a meter el pobre diablo?

No le hace caso ni su madre,

así que el alma me la guardo, y punto,

para alguna ocasión que lo merezca.

(Del libro inédito “Mentidero de Madrid”)

CALLE ANTONIO MACHADO

Hoy soñé que soñaba lo que estaba soñando. Otra vez el espejo impertinente dedicado a su indigna tarea de observarnos.

Son muchos los espejos de Madrid, tantos que se confunden con el aire, tienen la mueca del olvido, los reflejos de un rancio desacuerdo, la agobiada esperanza de los tristes.

Seguí soñando aunque no estoy seguro de si estaba dormido o en vigilia, de si era en realidad sueño o deseo. Y me atrapó la tarde.

Estas calles lejanas de sí mismas, siempre esperan la tarde para alzar la vida, para urdir las patrañas más hermosas. Entonces la ciudad siempre te encuentra descuidado, te zarandea, te aprisiona los ojos, te descubre la espalda en que pensabas marcharte sin mirarla.

Cuando empieza la noche, no es la noche, es la tarde que se ha puesto sincera.

(Del libro inédito “Mentidero de Madrid”)

EL SILENCIO DE LOS CORDEROS   (Jonathan Demme)

CARTA AL DOCTOR HANNIBAL LECTER   (ISLAS BAHAMAS)

Muy señor mío:

Le envío unos bombones de licor

aunque sé que prefiere carne humana,

pero aún no la venden, que yo sepa.

Si está libre, quisiera contratarle

para una próxima película.

Dispongo de polillas de la muerte

bien cebadas con miel,

y he guardado un montón

de láminas del Duomo de Florencia.

Prometo efectos especiales de lo más truculento

y algún bolígrafo olvidado.

“Quid pro quo”,

usted hará de malo y de bueno a la vez.

(A Jodie Foster,

alias Clarisa Starling, ni palabra)

(Del libro inédito “Butaca de entresuelo”)

EL SÉPTIMO SELLO (Ingmar Bergman)

Da igual que viéndote perdido

derribes el tablero de ajedrez,

la muerte nunca olvida

dónde estaban las piezas.

(Del libro inédito “Butaca de entresuelo”)
UNA NOCHE EN LA ÓPERA (Sam Wood)

El mundo es un repleto camarote

donde ya no cabemos,

y alguien sigue pidiendo huevos duros.

Total, ¡y qué más da!

Insisto: No cabemos.

Cuando abran la puerta

se va a armar la de dios en el pasillo.

(Del libro inédito “Butaca de entresuelo”)

SONETO APÓCRIFO DE UNA VECINA DE L. A.

DE CUENCA, HARTA DE CONSPIRACIONES

DE OPERETA EN SU DESCANSILLO 

                                               “NUESTRA VECINA

                                                              (A Javier del Prado)

                                     Tiene, Javier, nuestra vecina un talle

                                      que resucita a un muerto, y unos ojos

                                      que derriten el plomo y dan antojos

                                      a quien se los tropieza por la calle.

                                     

                                      Hay que trazar un plan que no nos falle

                                      para descerrajarle los cerrojos

                                      y pasear en triunfo sus despojos

                                      cuidando hasta el más mínimo detalle.

                                     

                                      Tú en el portal y yo en el descansillo,

                                      siempre al acecho, cristalina media

                                      velándonos la cara y un cuchillo

                                     

                                      afilado. Si Dios no lo remedia,

                                      de la vecina haremos picadillo

                                      y de un cuento vulgar una tragedia.”

                                               (Luis Alberto de Cuenca)             

Menudo vecindario me ha tocado

en suerte. No me explico cómo puedo

salir del ascensor, bajar sin miedo

la escalera, si un tal Javier del Prado

y un poeta famoso y descarado

andan urdiendo planes con denuedo

para hacerme escabeche. Y lo hacen quedo,

huidizo el cuerpo, el rostro enmascarado.

En el portal ocultan su colmillo

acechando el palmito de mi menda

y dicen que han de hacerme picadillo.

Mujer al fin, decido la contienda:

No hagáis más el canelo en el pasillo

y pasad a mi casa que hay merienda.

(Inédito en libro. Soneto dedicado a mi amigo Luis A. de Cuenca que responde a otro sonetos suyo)

PENSÁNDOLO BIEN

Es oficio de vértigo este asunto

de acuchillar palabras al papel,

juego de locos,

inútil alboroto de campanas,

pretencioso ejercicio que no sabe 

si vive sueños o si arrastra vida.

La verdadera profesión

de los poetas

debería ser el silencio.

(Del libro inédito “El peluquero de Midas”)

CONSEJO MALVADO

 

            (Cuenta la leyenda que el gran poeta Li Po escribía versos             en pequeños papeles y los arrojaba al agua, disfrutando

         al ver que sus discípulos casi se ahogaban para rescatarlos)

 

Imitar a Li Po es sin duda elegante:

escribir unos versos y hacer con ellos barcos de papel

que la corriente del río se lleve poco a poco..

Exquisito, sin duda,

pero procura tú ser cuidadoso

y guardar lo que escribes,

que bastantes basuras se arrojan a las aguas.

(Del libro inédito “El peluquero de Midas”)

NO  (*)

No hay bandera que valga un sólo muerto.

No hay fe que se sujete con el crimen.

No hay dios que se merezca un sacrificio.

No hay patria que se gane con mentiras.

No hay futuro que viva sobre el miedo.

No hay tradición que ampare la ignominia.

No hay honor que se lave con la sangre.

No hay razón que requiera la miseria.

No hay paz que se alimente de venganza.

No hay progreso que exija la injusticia.

No hay voz que justifique una mordaza.

No hay justicia que llegue de una herida.

No hay libertad que nazca en la vergüenza.

(*) Este poema fue incluido en la antología “Contra el olvido”, editada con ocasión de los sangrientos atentados del 11 de marzo de 2004, en las estaciones de Atocha, El Pozo y Santa Eugenia, de Madrid.

 

(Del último libro “Pentimento” 2009)

NOTICIA

Alguien vino a decirme que el último unicornio tiene el lomo ensangrentado, la mirada turbia, las crines enredadas en la parra de tiempo.

Dicen que cuando muera, comenzará en el mundo una terrible edad oscura.

La noticia debe ser muy antigua porque esa oscuridad hace ya tiempo que nos envuelve.

(Del último libro “Pentimento” 2009)

 

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SELECCIÓN DE POEMAS

POR AMADO STORNI (Jaime Fernández)

 

 

YO POR TI

YO por ti contaría las estrellas

y una de ellas, la más bella,

la guardaría para ti.

Yo por ti como unos labios sin dueño

haría tuyos mis sueños

para estar dentro de ti.

Yo por ti me rompería en mil pedazos

yo tan lejos de tus brazos

y sin saber donde ir.

Yo por ti le robaría al mar las olas

para que cuando esté sola

todo me recuerde a ti.

No me culpes de no haber sabido

ser la musa de tu inspiración

el Amor es cosa de Cupido y hoy juega contigo…

y con mi corazón.

Y saber donde estás cada momento

si mi aliento es el aliento

que tu Amor respira en mi.

Y saber si a la sombra de tu olvido

alguna vez tu has sentido

lo que siento yo por ti.

En mi corazón.

 

 

 

 

AGARRADO A LA CINTURA DE TU RISA

 

 

AGARRADO a la cintura de tu risa

hipnotizado por los pliegues de tu falda

deambulante como un gato en las cornisas

dibujando corazones en tu espalda.

Inventándome “te quieros” de tornillo

arrastrado como un sapo que no salta

me he metido tus besos en los bolsillos

para que cuando no estés no te eche en falta.

He invertido mi talento en acertijos

con los besos que tus labios no me han dado

el amor nunca ha tenido un sueldo fijo,

la pasión es un bombón envenenado.

Intentando razonar con los espejos

me emborracho con licor de agua bendita

solo sigo siendo fiel a los consejos

que me dan las hojas de las margaritas.

Tanto amor

descorchado en tantas noches de locura

apagado por los rayitos del sol

reciclado en los cubos de la basura.

No seré yo quien te cuente

que un corazón que no ve es como un corazón que no siente

que aunque el mundo crea en mí cuando me tocas

esta noche tus besos no dormirán sobre mi boca.

No seré yo quién te diga

que llevo a cuestas tu amor como una hormiga

que cargué a la espalda mil granos de trigo

aunque este invierno corazón

yo no lo pasaré contigo.

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SELECCIÓN DE POEMAS

POR PATRICIO RASCÓN FERNÁNDEZ

 

Tres palos

Una dolencia crónica

Libró a mi mujer de algo tan abominable

O más

Que la enfermedad

El trabajo

Que dignifiquen esa palabra

Todo lo que quieran

Los ignorantes

Y los interesados en que la ignominia prevalezca

Pero

El sustantivo trabajo

Viene del verbo trabajar

Y este vocablo procede

Del latín tripaliere

 

Tripaliere viene de tripallium

Tripalium era un yugo hecho con tres palos

En los cuales amarraban a los esclavos

No para cubrirlos de dignidad

Sino para azotarlos

***

Salud mental (2)

El siquiatra me dobló la dosis de antidepresivos

Y me concertó una cita con la sicóloga

Ni se le pasó por la cabeza recetarme una renta digna

Que me permitiera emprender una vida

Y alejarme del trabajo asalariado

Velaba por el negocio

No podía permitirse el lujo

De dejarme salir de allí sano

***

Navidad rojinegra

Tu uniforme es rojo

Y el mío negro

Como las plumas de los gallos de pelea

De quienes hablaba en su canción Chicho Sánchez Ferlosio

Pura coincidencia

Papá Noel

Nuestro reñidero es un centro comercial

Nunca nos miramos a los ojos

Y nos acostamos

Cuando sale el sol

Sin cantar

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SELECCIÓN DE POEMAS

POR LUCILA SORIA (ARGENTINA)

 

 

Transformación

La fortaleza

se perfila en mi cuerpo

ignoro de donde viene.

¿Será herencia de la tierra

de mis raíces indias?

Hay días

que voces claras

venidas desde lejos

me llaman.

Mi universo

se transforma.

Quiero correr

a su encuentro ancestral

danzar con ellos

emitir gritos

sostenidos de libertad.

Veo crecer

mis alas

y emerger vívida

entre esas manos

y esos rostros

dueños de todos los soles.

 ***

Negros aerosoles

Voces complejas

se escuchan en mi puerta.

El sol se ha ido ya.

La noche ingresa desafiante.

Los aerosoles de la vida

pintaron mi día de azabache.

Las nubes

se unen con los grises

para hacer más oscuro

ese momento

y quedan…

están en mi.

Hay un vacío de palabras.

Busco un atajo

vuelvo a mi mundo

soy yo.

Sin miradas indiscretas

ni palabras cóncavas

ni alegrías mentidas.

Tengo la manía de una risa

que intenta claridad

en las tormentas.

Yo, que soy altisonante

me acostumbré al silencio

y a la soledad

que me acompaña.

Quiero dormir, soñar, volver

y cuando abra los ojos

en la aurora

mi plegaria sea un canto

de alabanza.

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SELECCIÓN DE POEMAS

POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ

 

COMO CHINO EN QUIEBRA

 

Fumar y fumar, era todo lo que hacía.

Los cigarrillos llenaban mi aura

de un humo gris y azulado, pensar y pensar.

En Perú cada vez que un chino quebraba,

dicen los que lo vieron, que fumaba más de la cuenta.

Yo ahora estoy en quiebra, estoy y no estoy,

estoy inmerso en una crisis totalmente existencial.

Fumo y fumo, no sé qué destino me aguarda.

La lógica se suspende como una voluta de humo,

una nube de espesura física

que puede que acabe conmigo, pero es lo único

que ya puedo hacer. Es lo único que me queda.

El espacio físico del tabaco.

La incógnita de un futuro incierto,

la verdad desnuda que generan las cifras.

Me veo escribiendo este poema que grita,

como gritan los hombres desesperados, nadie oye,

pero intento dar consuelo a este caos sembrado a plazos,

a esta calada al cigarro de la autocomplacencia.

***

NO-FUTURO

 

Soñé que un calor seco

poblaba el universo;

la gravedad es un secador de pelo

inflando un globo agujereado;

no existen indicios de un futuro

sin hacer conciencia de un presente.

***

EL DIOS DE LA CONCIENCIA

Y SU FRUTO.

 

Paredes en simetría con la verdad

desembocan al mismo paso y a la ventura,

dios equivocado, dios de la orfandad,

todo presagio y remordimiento se cura.

Diestra mano y dicha en reciprocidad,

huele a sangre ajena tu hermosura,

existe el dios de la diversa libertad,

existe el párpado abierto, la travesura,

existe culpa, rayo de dios es electricidad,

existe un dios profano sin dentadura.

Caes a un infierno de dura hostilidad,

 caes al inverso páramo de la cordura,

te limitas entre bárbara contrariedad,

le echas carne al filón de la lisura,

subes de un espasmo a tu gran ciudad,

donde todo es litigio con su locura.

Creo en un dios de abstracta veracidad,

creo en la física de magma de la Tierra pura,

creo en la conciencia y en la realidad

por eso se anda en una luz del todo oscura.

Veo en tu alma toda la profundidad,

veo en ti una religión demasiado dura,

si aprendes de todo su naturalidad,

aprenderás que el ser de su mal no cura,

aprenderás que la espiga también es pan,

aprenderás que no todo poeta es cura.

Prefiero ser consciente de mi saciedad,

prefiero mirarte desde la flor madura,

tú sabes cual es mi temida debilidad,

ya que asomas y hallas una cerradura,

yo me apropio de tu huella de divinidad,

del perfume que precio paga a mi atadura,

pero dios ve cual es aquella equidad

y es por eso que nacemos para la desventura.

***

ENTRE ERICA Y VILA-MATAS

 

Cogimos mi coche para irnos a Barcelona,

al lugar donde vivía por entonces mi suegra,

nosotros vivimos en Torre-Romeu (Sabadell),

a unos 23 km. de la ciudad que tanto odio.

Íbamos en el coche y mi mujer estaba

un tanto preocupada y consternada,

su madre llevaba en Barcelona siete años,

uno más que nuestro matrimonio, seis más

que ella misma; tenía que irse por motivos

ajenos a su voluntad, por motivos de salud.

Era muy triste contemplar a Erica así,

se me hacía difícil mirarla sin abrumarme;

lleguemos a la Travessera de Dalt,

me acordé de los libros de Vila-Matas,

él la llama “Travessera del Mal”, debe ser,

ya que es una travesía con mucho tráfico,

también trasiego de peatones, porque cerca

está el Parc Güell de Gaudí, mucho turista,

sobretodo mochilero, mucho japonés,

mi mujer se bajó, iba a por el equipaje,

yo me quedé en el coche fumando,

miraba a la gente pasar, miraba los pisos,

altos con balcones, pisos grises y tristes,

pensé que en uno de ellos estaría él,

el gran Vila-Matas ficcionando su vida,

o también haciendo suyas las vivencias

de otros, de seres conocidos, autoficción.

Mi autoficción debería ser muy distinta

a la suya, mi suegra se marchaba, se iba,

sentía tristeza por la causa por lo que se iba,

hubiera preferido que se fuera como otras veces,

de vacaciones, por mero ocio, por disfrute,

salí del coche, ya estaba agobiado, impaciente,

estaba cansado de tanta espera, muy cansado,

mi mujer no venía, tardaba, preparaba quizá,

todo el equipaje que mi suegra acumuló

en los siete años de vida en Travessera,

me puse entre el límite imaginario del borde

de mi coche y el borde de la calzada

de la tremenda pista de Travessera del Mal,

me acordé de que Vila-Matas dice en sus escritos

que vive en un apartamento pequeño; me paré,

 me paré en seco, justamente un autobús pasó,

justamente delante de mí, casi me atropella,

me pasó rozando, me quedé aturdido,

¿qué hubiera pasado si me llega a atropellar?

Me atormentaba la idea de la colisión

entre el autobús y yo, ya que el conductor

era imposible que me hubiera visto, perplejidad,

y al mismo tiempo, espanto, horror, asombro,

me hubiese hecho picadillo, imaginad a mi mujer

venir con tanto equipaje y yo muerto en el borde,

qué espanto de cadáver, qué horror de fiambre,

el autobús pasó a una velocidad considerable.

Pensé otra vez en Vila-Matas, pensé en mi mujer,

pensé en mi suegra, pensé en mí,

-la vida es un segundo nada más-, es brevedad

a veces de un zarpazo, otras un goteo continuo,

la muerte está ahí en cada pestañeo que damos,

pestañeos breves, muy breves; vino mi mujer:

¿qué haces fuera del coche? Te van a atropellar.

     -La verdad tiene la estructura de la ficción-

Alguien lo dijo, quizá Vila-Matas, o otro, no sé.

***

UNA BOLA RODANDO

EN EL PISO DE ARRIBA

 

Estando en casa solo y en penumbra,

un invierno es frío y espesa la melancolía.

Mi apartamento está oscuro y mi soledad

medita cerca de una estufa eléctrica,

el silencio es un ecosistema necesario

para quien lo anda buscando,

de pronto cae la bola y suena rodante

en el suelo, parece que la regalen

al comprar un apartamento con vecindad,

me pregunto por qué una bola

 suena en el piso de los de arriba,

ahora que es de noche y la ciudad duerme.

Como esa bola que rueda en el silencio

así suena para ti mi corazón,

crees que lo que suena es una bola,

aunque pudiera ser cualquier otra cosa.

***

QUE NO LA LLAMEN BELÉN, BELÉN

Princesa del pueblo te llaman,

pero existe pueblo y existe populacho,

dices matar por tu hija

pero te llenas la andorga en tu ceguera,

eras imitada por actores en necesidad

y ahora (operada) imitas tú a esos actores,

el destino te destina al juguete roto

para cuando se canse el vulgo de lo mismo;

la televisión se enciende y se apaga

y tú serás un electrodoméstico usado

que molesta cuando opina sobre su banalidad.

Tu vanidad desemboca en tu banalidad.

Que no la llamen Belén, Belén,

que no viene. No, no viene.

Aunque por un cheque con más de dos ceros

es otra cosa. ¡¡¡Menudo Personaje!!!

***

 

EN EL MANICOMIO

 

Ves que hay locos que no lo son tanto,

Otros son locos desde/hasta la eternidad,

Ruina, pesadilla, retroceso y espanto,

Adelanto(des)igualdad, asocial sociedad.

Si callo, si cierro la boca, si me achanto,

Si hago, (des)hago, contra la contrariedad,

Unos en dosis de veneno buscan cuanto

Les otorgue la señora de la lenta equidad.

Vacuidad desde el rincón de tu orfandad,

Eres ángel profano y morboso santo,

Eres el NO del bullicio gregario de bar,

Huyes de tanto en tanto, eres fugacidad,

Eres el NO de la libertad del llanto,

Eres fatalidad que te asoma de par en par,

Torpe palabra precisa, torpe oportunidad,

Eres habitación y cerrajería a cal y canto,

Aprendes otra verdad, después de tanto dar.

(Después de haber dado tanto)

Comprendes que el mar siempre es mar.

***

POEMA PARA LOS SANTOS INOCENTES

 

Me repugna el pan que di, la misa que yo os debo,

la plegaria que aprendí, cortar aquel crisantemo,

el broche donde a vos me uní, se me eriza en frío el cabello,

la paz que supliqué, la intención de aquellos rezos,

sentirme engañado otra vez, la flor muere en lamentos,

la paz replica su dicha, el calvario siempre adentro,

alta y sorda pared, ciego el agnus dei ambidiestro,

para y por mí, por y para quién, se hace ira este sosiego.

[JA, JA, JA, JA, JA, JA, JA, yo también me sé reír.]

(es una broma)

***

MADRE SIN DESCANSO

 

Por Cecilio Olivero Muñoz

 

A mi suegra.

 

35 días después del 30 de enero

nació una noche en el Callao

Doña Zoila Rosa Villar Otero

entre dos hermanas y dulce melao.

Tuvo adolescencia alegre y buena,

hermano pequeño muy colorao,

lejos estaba de oxidadas cadenas

y al colegio iba como está mandao.

De muchacha pregonaba alegría,

remedio tenía para la pena,

mirada pura, ella la sostenía,

se sonreía coqueta y serena,

bella muchacha, vals de zalamería,

linda flor perucha en tu luna nueva,

risa, sazón, belleza de luz y platería,

dulce rincón proscrito donde Eva

mecía matriarcados de Ave María,

reina del cocinar, ese altar la eleva,

entre comida criolla y baño maría

corona de gualdas tu cabello lleva,

y en tu cintura fina es pura joyería,

y en tu corazón la magia es buena,

y en tu horizonte es bella la florería,

y es tu verdad de miel mansa colmena.

Si se pone su traje de pedrerías

  va a traer cuatro hijas de piel suave,

ella tuvo cuatro Marías,

por eso Dios y todos saben

que ángeles puros desatarías;

si sabes a mar, si afloras sales,

dibujas lunas en tu imaginería

y en tu corazón todas te laten.

Madre de todas las Rosalías

entre dichas coses los males,

las llevas al colegio entre tropelías,

ya que dicen que todas lo valen,

ya que dicen que por ellas aflorarías

para hacer una enagua de naturales

 besos calientes que engarzarías,

y un suspiro de prisas vegetales

que en la cocina de Sara enseñarías

a tus niñas lo que tú tanto vales,

lo que tú por demás sabías

en polladas y vísperas de Carnavales,

y es esa dicha, esa fresca alegría,

cuando vienen inviernos australes

vienen primaveras con todos sus días,

vienen alondras a tus ventanales,

y en ti no existe la guachafería,

y en ti hay esencias del todo estivales. 

2º Especial de la Revista Literaria Nevando en la Guinea

2º Especial de la Revista Literaria Nevando en la Guinea

E-MAIL: nevandoenlaguinea@hotmail.com

37º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA NEVANDO EN LA GUINEA

E-MAIL: nevandoenlaguinea@hotmail.com

37º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA

NEVANDO EN LA GUINEA

NºXXXVII    02-11-2.009

 

EDITORIAL XXXVII

 

POSTMODERNISMO TARDÍO

DESDE LA MÚSICA

 

Estamos en la era de la información dicen unos, otros dicen que estamos en la era digital, y Agustín Fernández Mallo y otros, nos dicen que estamos en un postmodernismo tardío que para nuestro parecer hace tiempo ya se inventó en lo que a música se refiere. En el flamenco letras conocidas por todos los aficionados de artistas anteriores al “camaronismo” como Manolo Caracol, Antonio Mairena, Chacón, la Paquera de Jeréz, Fernanda y Bernarda de Utrera, y otros muchos, fueron “apropiadas” por estos cantaores y muchos otros, en un pasado no tan lejano. Estas letras y las de otros cantaores se fueron usando durante siglos y ahora nos encontramos con esta supuesta “novedad” llamada apropiacionismo de la que nos habla Fernández Mallo en su libro Postpoesía, Hacia un nuevo paradigma, que dista de novedoso para el flamenco, ya que este apropiacionismo germinó en tiempos en el que el flamenco estaba totalmente relegado a un sustrato de marginalidad y a un reducto de subcultura tabernaria. Y ya no hablemos de Camarón de la Isla, que siempre, es por todos sabido, se ha nutrido de las letras de sus predecesores desde sus comienzos, como también lo han hecho cantaores de la talla de Enrique Morente, José Mercé, Diego Carrasco, Lole y Manuel, y si miramos a flamencos más jóvenes tenemos a Miguel Poveda, Juan Cortés (Duquende), Pedro Peralta, Estrella Morente, Pitingo, y un largo etcétera.

Con esto queremos decir, que el postmodernismo tardío  hace tiempo ya existía en el flamenco. Pero en otras músicas también existe ese apropiacionismo del que nos habla Fernández Mallo.

Por ejemplo, en la música o movimiento Hip Hop se hace gala de ese apropiacionismo  no en las letras, aunque si en los sampleados, remezclas y en los estribillos que se mezclan en una casi perfecta yuxtaposición de resortes y elementos sonoros, para que ese flow tan sumamente exaltado en el rap haga su acto perpetuo de presencia postmodernista. Con esto, intentamos decirles, que como nada es casualidad, mucho menos existe esa casualidad a la hora de buscar un nuevo camino para la literatura de hoy. Pues lo que nos ha enseñado a todos los poetas Agustín Fernández Mallo ya estaba inventado, aunque solamente Fernández Mallo ha tenido cojones para exponerlo en nuestra literatura contemporánea. Otros escritores también utilizaron métodos de estilo ahora promovidos por Agustín, ya no sólo por Walter Benjamín o Julio Cortázar, (Walter en ese zapping literario y Julio en tocar exacerbadamente el tema del absurdo) sino por la música popular, y sobretodo por el flamenco.

Es por todos sabido, que muchas otras músicas también ejercían ese método de expresión artística llamada por Agustín, apropiacionismo.  Es el ejemplo del Jazz en constante experimentación, el Pop-Rock y su diversidad de géneros dentro del mismo, y la música Folk que siempre sorprende con algún tesoro sonoro casi olvidado por la memoria colectiva y popular.

Pero llama mucho más nuestra atención el apropiacionismo que ha tenido lugar en la música hispano-americana desde tiempos, estos sí, bastante remotos. Digamos que ha habido entre España y América una perfecta simbiosis y un perfecto (feed-back) retro-alimentario (valga la redundancia) entre nuestros pueblos y nuestras no tan diferentes culturas. Ponemos como ejemplo canciones poco escuchadas en España que tuvieron gran repercusión y éxito y fueron paridas por compositores latino-americanos. Es el caso de Alcy Acosta, Víctor Jara, la recientemente fallecida, Mercedes Sosa, Agustín Lara, José Alfredo Jiménez, Simón Díaz, Atahualpa Yupanqui, Chabuca Granda, y muchos otros; y más recientemente, Franco de Vita, Mario Alberto Domínguez Zarzar (Mario Domm), Ricardo Arjona, Diego Torres, Gianmarco Zignago Alcóver (Gianmarco), Fidel Roberto Sorokin (Coti), Alberto Aguilera (Juan Gabriel),  y muchos tantos más, que escribieron letras que acabaron musicadas por nuestros cantantes. Aunque también géneros musicales tan distintos a los nuestros como lo son la salsa, los valses (netamente peruanos), la bachata, la cumbia, inclusive el tango, también han aportado algo de riqueza a la música española, ya fuere, como canción ligera, canción popular, copla “española”, rumba flamenca, flamenco-rock, incluso desde el pop más clásico al más tardío, y hasta si nos ponemos a generalizar, hasta de los intérpretes de Operación Triunfo, que tanto (malo) o (bueno) han aportado a la música de nuestro país, no sabemos si para mejor, aunque lo que si sabemos es que son precursores de esta pseudo-cultura de musicales estúpidos y de parques temáticos, de la que ya hemos hablado en números anteriores, que no creemos que aporte nada de bueno hacia el panorama de las humanidades.

 

*******************

Aquí les exponemos en este número poemas de la autoría de Cecilio Olivero Muñoz, donde se expone y se usa ese apropiacionismo del que en Nevando en la Guinea y en otros blogs periféricos nos hacemos eco. Con esto no queremos decir que lo de Agustín Fernández Mallo no tenga mérito, que lo tiene, y bastante, sino que intentamos divulgar o dar nuestra opinión en consonancia con todo lo que se está diciendo sobre el postmodernismo tardío. Porque lo que Fernández Mallo nos dice en su libro es que si todas las artes como la música, la pintura, el cine, el teatro, y muchas más, dieron ese salto hacia el postmodernismo, la literatura en castellano no lo hizo, y es aquí donde la Revista Literaria Nevando en la Guinea se involucra queriendo dar ese paso tan necesario para nuestra literatura. Y exponemos estos poemas que son una coctelera de recursos, tanto de cine, de radio, de televisión, incluso de las ciencias y la publicidad, que Cecilio ha escrito tras la lectura de las ideas que Agustín aporta al panorama literario español actual. Esperamos que no les decepcionen. 

 

 

 

 

 

 

 

 

COMO DECÍA EL DULCE ALEX

(descubrimiento de la postpoesía)

 

A Agustín Fernández Mallo.

 

Descubrir un nuevo estilo para mí

es encontrar un cuerpo flotante en una mar oscura.

Es una salvación para los poetas

saber o cerciorarte de que la incomprensión

es un fruto sumamente escogido para quien escribe.

El poeta es un eterno solitario errante.

Errar por el camino de las letras

teniéndote a ti mismo como a único testigo.

Tantas veces pensé ocupar otro lugar

en la nueva poesía contemporánea…

Pero sólo Agustín Fernández Mallo

tuvo los cojones para digerirla y difundirla.

Encontrarlo a él fue un alivio.

Hallar la teoría de la postmodernidad tardía fue:

[¡Qué paz! Qué paz celestial.

Eran la suntuosidad y la untuosidad

hechas carne.

Como un pájaro de un raro metal celeste

o como un vino de plata fluyendo en una nave espacial.

La ley de la gravedad ya no cuenta para nada,

mientras escuchaba, vi imágenes maravillosas.]

La postpoesía es un presente tardío.

Unos lo llaman experimento

y tienen toda la razón,

aunque también es hallazgo-literario, lapso-afterpop

y germen-nocilla.

Semilla que quiere ser planeta.

Cumbre de todos los estilos.

[…entonces videé el camino a seguir…]

 

(En cursiva: fragmentos de narración

del protagonista (Alex) en  La Naranja Mecánica, 1.971,

                                     dirigida  por  Stanley Kubrick).

Por Cecilio Olivero Muñoz

 

 

 

 

EL EDIFICIO

 

 

         El edificio aparece hoy desolado, en el más absoluto abandono y destrucción. Pero en su momento, me indica Mario, fue el no va más de la modernidad y el progreso. Lo miro, primero de reojo, como con miedo a molestarle, a ofenderle por mi falta de credulidad, el edificio sigue allí, en efecto, con todo el esplendor de su yerma decadencia, luego lo contemplo abiertamente, sin disimulo de mi falta de creencia en que aquello fuera antaño un edificio fastuoso, con toda la intención de dejárselo claro, no me lo puedo creer, e intento sin embargo descubrir algo en él que sea prueba de lo que me dice mi amigo. No lo encuentro. Nada veo en ese montón de ladrillos descoloridos, carcomidos, sucios, con agujeros donde antes debió de haber ventanas y grietas que son verdaderas hendiduras, que señale ni un ápice del esplendor vivido y referido. Sólo las palabras de Mario me inducen hacia el esfuerzo de intentar imaginarme una época mejor que la actual. El barrio en el que están ubicados aquellos vestigios de un, otrora, palacio de exposiciones y congresos no está mal del todo: casas bajas, de ladrillo rojo bien a la vista, con jardineras, perfecta y armoniosamente ordenadas, y patios de hierba y flores, todo ello compone un apacible y humilde conjunto que conforta al paseante y sin duda sosiega al habitante. Sólo el edificio con el que das de frente al cruzar una esquina te produce de pronto una profunda desolación por la ruptura del conjunto.

– Por qué no lo arreglaron -pregunto a mi amigo.

– Por su significado seguramente -responde.

         Mi mirada deja claro que no entiendo su respuesta. Mi condición añadida de extranjero le lleva a comprender que hay muchas claves que al fin y al cabo no acabo de entender. Me las explica, al menos lo procura, en concreto las que tienen que ver con aquel lugar.

         La dictadura terminó hace veinte años. Aquel barrio fue inaugurado por el dictador, a su vez veinte años antes de aquel final, para mostrar al pueblo el alto grado de desarrollo que se había alcanzado y además quiso hacer creer, de un modo sin duda pretencioso, como suele ser habitual, por otro lado, en tantos y tantos países. que era el pueblo y nada más que el pueblo el único destinatario de tantos planes industriales y de prosperidad colectiva. Y nada mejor para que este pueblo agradeciera ser el receptor de la gloria que situar en el centro del barrio-regalo un palacio de exaltación al régimen. El único problema, detalle tal vez, es que ese pueblo estaba de su dictador y su régimen hasta el moño, por ser finos, y nada quería más que despojarse de la figura sonriente en mil retratos, fotos y bustos exhibida y distribuidos a lo largo y ancho del país.

         Para colmo el palacio en cuestión, por un desmesurado gusto que le tomó el tirano, pronto devino el epicentro de su inmensurable actividad y ahí se presentaba día sí y día también para presidir festejos, actos deportivos, muestras de todo tipo, reuniones de exaltación, exposiciones artísticas, culturales o deportivas, exhibiciones de fervor patrio o loas colectivas a un mundo que parecía ya no sólo ser el mejor posible, sino el único que merecía mantenerse a lo largo de los siglos.

         Pero torres muy altas, me dice Mario, cayeron antes de esa fecha y más altas que caerán. El régimen se hundió en un colapso monumental y aquel edificio se quedó sin que nadie supiera bien a las luces qué uso darle. Estaba además excesivamente ligado a la dictadura y era sin duda su maldición.

– Pero todo el barrio fue obra del régimen -le digo-, por buena lógica lo tendrían que abandonar también.

– Se planteó en algún momento, no creas. Pero eso sería muy complicado, vive demasiada gente y costaría demasiado reubicarla lejos de aquí -responde Mario, con absoluta normalidad, como si fuera imposible, aun cuando fuera por una cuestión práctica análoga a la idea de mantenimiento del barrio, aplicar ese mismo criterio a un triste y abandonado edificio.

         Contemplo entonces a aquellas ruinas con la vaga idea de que hay símbolos que los carga el diablo.

 

Juan A. Herrero Díez

 

 

 

DOBLE-DIARREA-MENTAL

 

Llegué tan tarde de ese antro de mala muerte…

bebí demasiada cerveza, masqué demasiada libido

mirando a mujeres educadas para príncipes azules,

y cuando llegué a mi casa, a mi hogar, mi dulce hogar,

todo parecía arrasado, desmantelado; un desastre,

sin rastro de ti, todo eran restos de tu huida; soledad aparente.

Lo nuestro ya eran cenizas humeantes.

(…) (¿?) (…)

Encendí la luz de la sala, colgué el teléfono.

Encendí la radio. Emitían “hablar por hablar”:

[…Bien Fernando, cuéntanos tu caso:

gracias Mara…mi caso es el siguiente…]

Me acordé del hecho injusto

de quedarme sin parking

por obra y gracia de mi vecina del primero…

(mezquina) (puta) (acaparadora)…yo vivo en el segundo…

… encima de ella… me acordé de la sonrisa…

… cínica y socarrona de su marido rumano…

[…el caso es que ella me quiere,

pero sus padres no quieren verme con ella…]

Yo ocupaba ese parking de nadie desde hacía meses.

[Radiooo-Barcelonaaaa…Cadena seeeer…]

[…Si quieres Hablar por Hablar…]

[… llámanos al 900 100 800]

(bla, bla, bla) (…) (¿?)

[Hola Mara, te felicito por tu programa]

[gracias Isa, cuéntanos tu problema]

De repente me entraron inmensas ganas

de ir al baño; un dolor de estómago,

demasiada cerveza, demasiada insatisfacción:

(bálsamo diarreico para la insatisfacción)

me puse manos a la obra… me acordé

de mi vecina… justo debajo de mí…

chop…chop…chop…chop

[leche, cacao, avellanas y azúcar]

[NOCILLAAAAAA]

¡Qué placer, qué orgasmo, qué venganza!

[VOZ DE MARA: ahora vamos a dar paso

a Meritxell:-Hola Meritxell, ¿de qué quieres hablarnos?]

[Hola Mara, mi caso es un poco especial…]

[VOZ DE MERITXELL: el caso es que a mi me gusta

que se caguen en mi cara]

[VOZ DE MARA:¿¿¿Cómo???]

[VOZ DE MERITXELL: -Si, me explico:

el tema es que soy masoquista y me gusta que me humillen-]

[bla, bla, bla]

Meritxell, toma que toma, pastillas de goma,

come mierda guarrona, ¿quieres mierda? pues toma.

CHOP, CHOP, CHOP, CHOP

glup, glup, glup, phisss, phisss, phisss,

sssssssssshhhhhhhhhhhhhiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

tiré de la cadena y seguía pensando en la vecina,

aunque también en Meritxell…

mientras, sonaban los Rolling Stones en la Radio:

[I can’t get no satisfaction, I can’t get no satisfaction,
‘Cause I try and I try and I try and I try.
I can’t get no, I can’t get no,
When I’m drivin’ in my car, and that man comes on the radio;
And he’s tellin’ me more and more about some useless information,
Supposed to fire my imagination.
I can’t get no, oh, no no, no, hey, hey, hey
That’s what I say.]
 

[I can ‘t get no satisfaction, I  can ‘t  get no satisfaction]  

(…) (¿?)(…)

Y tenían razón a veces, aunque por el momento,

yo en una sola sentadilla había matado

a dos pájaras de un sólo tiro.

Y me quedé muy satisfecho. Muy satisfecho.

 

Por Cecilio Olivero Muñoz

 

 

 

 

 

LOS ASTROS SON CIEGOS

 

El horóscopo sólo es favorable

en esas vísperas de aniversarios fríos,

yo soy Tauro, tú eres Piscis,

él es Géminis y ella Capricornio,

y los cuatro nos enfriamos la cena mutuamente.

Mi ombligo es el centro de mi alma

y ese lunar invisible en mi entrecejo

es mi equilibrio arrodillado,

tus senos son dos planetas que suspiran

y tus labios mojados satélites perdidos.

El agua se multiplica en agua,

yo soy agua, tú eres agua;

estanque mágico en la noche vemos.

Sombra visceral de tu mirada,

frágil tacto te busca, ceguera sabia es la pasión.

 Tupper-Ware de plástico

en tu cocina, mundo conservado

al vacío. Vacío en un nano-espacio.

¿Se pudre el ser sin gravedad?

¿Existe otro universo detrás de tus ojos?

¿Porqué tu alegría es levedad?

Precio soterrado el que yo pago,

burla de ácido y azufre del ser dañino.

Sólo los astros son ciegos aquí,

donde se suma el resto con la traba.

Me gusta el orbe que sostienes

porque parece hecho por lágrimas,

mira si es terco el puente de mis ojos

que miro y no veo y prefiero ser astro.

Los astros son ciegos a jornada completa,

quizá me salve el suelo del tropiezo de verte. 

Pero nada me salva porque todo es breve.

 

 

Por Cecilio Olivero Muñoz

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SELECCIÓN DE POEMAS

POR FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER

 

MI PATRIA VERDE EDÉN DE BRISAS PERFUMADAS

 

“Doquier los oiga esta tierra

De juventud coronada,

Y a la que el sol de los trópicos

Con rayos de amor abrasa:”.

 

GERTRUDIS G. AVELLANEDA

 

“¡Cuántas veces la estrella matutina

Alumbró con fulgores argentados,

. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

“Del horizonte hasta el confín difuso

La onda marina sollozando rueda”.

 

JULIÁN DEL CASAL

 

Mi patria verde edén de brisas perfumadas

de sonoros arroyos y radiantes luces

natural hermosura que los espíritus traspasa

con savias de armoniosa fragancia,

lumínica estrella en el azul de los trópicos

de penetrantes destellos de amor que abrasa.

¡Cuánta resplandeciente belleza en su mirada!

empalidecida por voraces fragores

germen de turbias y envilecidas codicias

provocadoras de lágrimas argentadas

amargas ondas de horizonte difuso

que abraza con mares de desesperanzas.

 

 

 

 

JUBILOSO ENTUSIASMO LIBERA MI PECHO

 

 

“Gracias a Dios que al fin con entereza

Rompe Cuba el dogal que la oprimía

Y altiva y libre yergue su cabeza”.

 

JOSÉ MARTÍ

 

 

Jubiloso entusiasmo libera mi pecho

a sones de gritos de esperanzas

diamantinos destellos de luz de gracia

de un pueblo alzado noble y bravo,

que al fin se desprendió de las garras

que le mantenía herido y esclavo

oprimido sin la luz de los sueños

que nutre la esencia del alma

fulgor de sonoras y dignas miradas

libres de infame dolor cautivo

hijo de soberano derecho impuro

extraviado por la luz de Yara.

 

 

ALUMBRADOS POR LUMÍNICOS Y LIBERADORES RAYOS

 

“Cuando agitas tu cendal/ -sueño eterno de Martítal

emoción siento en mí,/ que indago al celeste velo

si en ti se prolonga el cielo/ o el cielo surge de ti…!”.

 

AGUSTIN ACOSTA

 

“Al volver de distante ribera

con el alma enlutada y sombría

afanoso busqué mi bandera

¡Y otra he visto además de la mía!”.

 

BONIFACIO BYRNE

 

Alumbrados por lumínicos y liberadores rayos

llegaron los días en que la ensoñación criolla

dejó de ser magnánima quimera

su bandera ondeó en el azul de su cielo

símbolo de intrínseco magma de mixtura

de forjadoras centurias de anhelos.

Argentados días de sombríos cielos

de acorazados lazos en las bahías

que envilecen el cendal de la cubanía

ondear cautivo de incipiente libertad

oprobio de arrogancia y opresión

experto dogal de alevoso imperio.

 

********************************************

 

 

TESTIGO MUDO ES EL VIENTO

 

A Juan A. Herrero Díez

 

Testigo mudo es el viento de rimar bravo este verso

pues redimir quieta a esta voluntad quisiera,

pues tengo un lado oscuro, respiro de algo perverso,

camina conmigo una voz, se me levanta adentro una fiera,

 

[(Discrepo) con el hombre que siempre (me abandona)

-quien habla solo espera hablar a Dios un día-;

mi soliloquio es plática con este (falso)  amigo

que (te) enseñó el secreto de la (misantropía).]

 

La soledad es un espejo donde tú copias y pegas,

copio y después pego al ritmo de vacío y delirio,

cuando en el Messenger distante soledad agregas

esperas una nada que acecha fría con Narciso y Porfirio.

 

Fríos saben el porqué de tus acopios y de tus pegas,

resabiados mequetrefes acuden a los improperios hechos cirio,

soy espectáculo, soy outsider, soy la verdad que niegas,

soy quien derrama su sed en un espejo contrito.

 

[Y al (fin), (si mal os pago); (os debo) cuanto he escrito.

A mi trabajo (falto), con mi dinero (me endeudo)

(la ruina) que me cubre y (el mundo) donde habito,

el pan que me (pertenece) y  el lecho donde (soy solo yo).]

 

 

Entre corchetes versos del poeta  Antonio Machado,

del poema “retrato”,  estrofas 7 y 8, salvo en paréntesis y negrita.

 

Por Cecilio Olivero Muñoz

 

***********************************************

 

PIEL DEL NEÓFITO POETA

 

 

¿ Porqué será que no escribe el poeta?

Acaso la noche helada no le ha vuelto a ver.

Dime niño,

¿Dónde esta el poeta?

Dicen que se fue, para no volver,

Ya no quiso soñar…

 

Sus manos estaban frías,

Porque las nubes no se juntaban a conversar,

¡ Sí !,

Los sueños están en el aire,

Sólo hay que mirarlos sin molestar.

 

¿ Pero dime niño?

Si las palabras se escondieron,

Para no sentir el frío de sus manos

¡ No ¡

Ellas se embriagaron por su partida,

Y se fueron, para el mundo recorrer.

 

¿ Dime?, si es que no escribirá el poeta,

Porque alguien lastimo sus letras.

¡ Sí ¡

Parece que un Amado y experimentado poeta,

menosprecio los sueños y la letra del

Neófito poeta.

 

 

¡ Niño ¡

La poesía no ha muerto,

Seguirá siempre viva

Respetando los sueños

De quien escriba.

 

Ven niño poeta,

Sigue escribiendo a la luna,

Aunque sus versos sean amargos

No desprecies a ninguna.

 

¿ Dime niño,

Quien es el dueño de la poesía y la letra?

Sin el sueño de los amantes,

La poesía  no existiera.

 

Para que las noches no sean eternas,

Debo escribir lo que el alma ordena.

Creyendo que la poesía descansa en los sueños

De las personas nobles y buenas.

 

Luis Chinchilla Elizondo  08/09/2009

Grecia, Alajuela, Costa Rica

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DOS CANCIONES, DOS SOLEDADES

 

Ahora los sábados en vez de divertirme,

nos aburrimos.

 

Rafael Sarmentero

 

El otro día veíamos la tele juntos:

hacía calor, el ventanal estaba abierto.

Vimos un anuncio muy gracioso

y tú reíste enajenada, reíste forzosamente,

me dio miedo escuchar tu risa.

(Risa sufriente entre alegría fingida

y sorbo de una vida insatisfecha).

Pasó ese rato, gracias a una música.

Sonaba en el piso de al lado… era Chavela Vargas,

[Anteanoche fui a tu casa,

tres golpes le di al candado,

tú no sirves para amores

tienes el sueño pesado.]

(…) (¿?) (…)

[Ay, Sandunga, Sandunga

Mamá por Dios,

Sandunga no seas ingrata,

Ay Mamá de mi corazón.]

(…) (¿?) (…)

[Mosquito no mortifiques

con tus cantos mal sonantes

si me cantas  no me piques,

si me picas no me cantes.]

(…) (¿?) (…)

[Ay, Sandunga, Sandunga

Mamá por Dios,

Sandunga no seas ingrata,

Ay Mamá de mi corazón.]

(…) (¿?) (…)

Después todo era silencio

y se diluyó el hielo en nuestros vasos,

hielo frío en el que tropezamos,

 hielo donde los dos resbalamos.

Cuando la luna no es luna

nosotros, rabiosos perros nos azuzamos,

cuando el sol es solo sol

otro día, en los claroscuros buscamos.

Seguíamos viendo la tele

y la música sonaba insinuante,

palabras son solo palabras,

aunque sentimientos no duelen de balde.

Sonó otra canción de Chavela

y nadie hubo ya aquí, más nadie:

[Ponme la mano aquí Macorina,

ponme la mano aquí…

Tus pies dejaban la estera

y  se escapaba tu saya

buscando la guardarraya

que al ver tu talle tan fino;

las cañas azucareras

se echaban por el camino

para que tú las molieras

como si fueras molino.

Ponme la mano aquí,  Macorina,

ponme la mano aquí…

Tus senos, carne de anón,

tu boca una bendición

de guanábana madura,

y era tu fina cintura

la misma que aquel danzón.

Ponme la mano aquí, Macorina,

ponme la mano aquí…]

 (…) (¿?) (…)

Yo me pregunto a menudo,

me suelo preguntar tantas cosas…

Me insinúo luego me desdigo,

me contradigo arrancándome

las costras.]

Me suelo decir que cambiarás,

que eres un dulce demonio y un ángel amargo,

me suelo engañar tantas veces

y más que me he de engañar.

Busco aquella canción,

aquella que nos hace pájaros,

ninguna nos hace pájaros

por que nuestra verdad no es canción.

 

 

 

Por Cecilio Olivero Muñoz

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SELECCIÓN DE POEMAS

POR AMADO STORNI (Jaime Fernández)

 

EN UN FRASCO DE CRISTAL

 

 

DONDE fueron los pétalos en flor

 

que al bosque de hermosura perfumaban,

 

aquellos que de Amor se deshojaban

 

pidiéndole respuestas al Amor.

 

 

Donde fueron las bolas de alcanfor

 

que del bosque el aroma conservaban,

 

aquellas que del sueño despertaban

 

oyéndole cantar al ruiseñor.

 

 

Aquellas que acabaron tropezando

 

con los pies de un Amor que ya sin ganas

 

le puso a nuestros besos un bozal.

 

 

Aquellas que acabaron decorando

 

la mesa de algún cuarto sin ventanas

 

metidas en un frasco de cristal.

 

 

 

 

MATAR A CUPIDO

 

 

¿ES cierto que ha venido

 

promiscuo de intenciones el Amor,

 

pidiendo por favor

 

que maten a Cupido?

 

– ¡Cogerlo! cuando esté desprevenido,

 

que pruebe de su propia medicina,

 

matar al que asesina

 

rompiendo corazones.

 

Caínes de Cupido las traiciones

 

del odio y la rutina.

 

 

LA HISTORIA NO TE OLVIDA COMPAÑERO 

 

 

EN este invierno frío y duradero

 

de gripes y catarros mal curados,

 

de sueños imperfectos de pasados,

 

de besos que no riman tus “te quiero”.

 

 

 

En este invierno tan de invernadero

 

ausente de Nerudas y Machados,

 

de todos son las voces que han gritado:

 

“¡la Historia no te olvida compañero!”.

 

 

 

Enfermas ilusiones concebidas

 

a golpes que oxidados dictadores

 

nos dieron de un futuro en subjuntivo.

 

 

 

El tiempo cicatriza las heridas,

 

la Vida memoriza sus errores

 

y Salvador Allende sigue vivo.

 

 

 

 

DONDE ESTÁN LOS POETAS

 

 

AHORA que el Amor es transparente

 

y el miedo se refleja en los espejos,

 

ahora que se cobran los consejos

 

y el odio es el más fiel de mis clientes.

 

 

 

Ahora que olvidamos los errores

 

y el sueño nos despierta pesadillas

 

ahora que la vida se maquilla

 

y huelen a sudor todas las flores.

 

 

Por qué se han escondido los poetas

 

ahora que el Amor más necesita

 

de versos que se inventen los “te quiero”.

 

 

El hombre siempre ha sido marioneta

 

del beso que de Amor la princesita

 

al príncipe convierte en prisionero.

 

 

 

VIVIENDO COMO VIVO

 

 

VIVIENDO como vivo en este gueto

 

de artistas y poetas de salón

 

igual le meto mano a una canción

 

que corto las orejas de un soneto.

 

 

Bebiendo como bebo del delito

 

de no seguir patrón, normas ni leyes,

 

igual pierdo la grande con tres reyes

 

que gano veinte a pares con dos pitos.

 

 

Invéntense ridículas razones

 

para esta despedida tan urgente;

 

a veces la ilusión no es suficiente

 

para que coman tantos corazones.

 

 

Yo solo quise ser por un momento

 

“Quijote” de los mundos que me invento.

 

 

A JOSÉ TOMÁS

 

 

EN deuda están contigo los poetas,

 

las musas, el silencio, los cobardes,

 

la Muerte a la que citas cada tarde

 

poniendo el corazón en la muleta.

 

 

En deuda están contigo “los del Siete”,

 

la mano izquierda, el temple, los puristas,

 

tu triunfo es el saber que eres artista

 

pues has resucitado a Manolete.

 

 

Te fuiste deshojando calabazas

 

de ausencias que prendidas de alfileres

 

volvieron a inventar la Primavera.

 

 

Esconde tanta magia tu chistera

 

que Dios deja pendientes sus quehaceres

 

por verte torear en cada plaza.

 

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SELECCIÓN DE POEMAS POSTPOÉTICOS

POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ

 

(APROPIACIÓN INDEBIDA)

 SOMIATRUITES

 

¡Qué a gusto estaba siendo niño!

Era feliz con cuatro coches en miniatura,

soñaba, jugaba, reía y lloraba

¿Por qué me cuesta tanto llorar ahora?

[Hi ha una  escola perduda al mig del Montseny
On només hi estudien els nens que somien amb truites
És l’escola dels somiatruites
On només hi estudien els nens que somien amb  truites.]
Cuando era niño sentía brotar los colores vivos como la carne

de una espesura de imaginación y disparate.

[I el Joan que somiava que el seu llit tenia ales
I a mitjanit despegava i volava, volava i volava.
I la Lídia que somiava que el seu nóvio era un llop
I es passaven les nits senceres udolant sota la lluna plena
Au, au, au i auuuuuuuuuuuuuuuuuu]

La niñez es la patria del hombre, decía un poeta,

yo digo que es lo único que nos queda de verdad puro.

Los niños del mundo son el futuro de nuestros sueños,

las flores distantes nos hacen parecer tan serios…

militar en la infancia es dar otra oportunidad a la esperanza.

[I la Fina que somiava que respirava sota de l’aigua
I mai s’ofegava i es feia unes arracades amb perles marines
¡Ah!  i a més i a més era íntima dels dofins i els taurons i
les gambes.]
[I la Marta que somiava que la terra era quadrada
I se n’anava a passar les vacances a una altra galàxia.
I el Fidel que somiava que li fotia una pedrada al rei
d’Espanya.]

El poeta es un niño responsable de lo que dice,

yo juego y juego uniendo palabras con otras palabras,

me aparto de lo retóricamente premeditado,

de la redundante verdad que duele al lector futuro,

busco tesoros sonoros en las planicies del sueño,

me hago novio de mil verdades que mueren suspirando

por mi derrota de papel manchado.

[I el Gerard que somiava que era un gat
Que somiava que era en Gerard que somiava
I la Joana somiava que el seu pare mai la pegava
I la Roser que somiava que la mare mai la renyava
I la Cristina que se n’anava xino-xano a la Xina
I parlava xinès de la Xina :
Xino xao, xao xao ping, xano xino, xino xano]


Así soy niño siendo poeta, me acuerdo de Platero,

me acuerdo de un lucero en tus ojos mojados.

Cien jazmines adolescentes muerden con sus dientes de leche

la tierna parábola que nos hace buenos, por que somos breves,

más breves que un suspiro y más mínimos que una mota de polvo. .

[I l’Albert que somiava, somiava, somiava i somiava
I de tant que somiava mai  es despertava
I a l’escola és clar mai s’hi presentava
Però la senyoreta mai li posava una falta i sempre
l’aprovava]

 

Sueño ser creador de mentiras pequeñas, breves como un beso,

sueño la verdad colgada patas arriba, un mundo al revés,

patria eterna del poeta, (niñez)es acaramelado  silencio,

nadie pide responsabilidad a un niño, la razón pone trabas

a la infancia.

[I és que l’Albert estudiar no estudiava
Però somniar carai si somiava
Carai quina senyoreta que simpàtica que era
I somiava que era una marreca que somiava
que cantava com una gitaneta a les nits de lluna :
ole, ole, ole….]

 

Con su manita dijo Adiós, INFANCIA

te echo tanto de menos… ¿Cecilio? ¿Eres Tú?

Despierta…despierta… NO QUIERO.

[Hi ha una escola perduda al mig del Montseny
On només hi estudien els nens que somien amb  truites
És l’escola dels somiatruites.]


Los sueños llevan mi nombre en sus labios de esponja y peluche,

quiero imitar a la sombra de lo que fui
con la única manera que de veras me queda,

ese niño es mi refugio caliente, es placenta y es volteleta,

es sorpresa al amanecer y es alegría efervescente

como una burbuja que se multiplica y se preña

de la única alegría que la inocencia custodia.


[I el Ramon que somiava coses tan estranyes
Que és impossible explicar-les
I en fi sobre les coses que somiava la Laura
És millor no saber-les.
I és que hasta el conserge pintava escoles sense muralles,
ni classes,
Ni reixes, ni mestres, ni tonteries d’aquestes,
Amb finestres obertes per on feien carreres
els somnis dels nens i les nenes
I mentrestant la Fina nedava amb sirenes
Gluglgugluuuuu……..]

Buenas noches Mamá…Hasta mañana…Te quiero mucho.

Te querré siempre.

 

 

 

DURMIENDO CON LA TELEVISIÓN

ENCENDIDA

 

[Buenas noches, comenzamos en Informativos

Telecinco y empezamos con una noticia abrumadora]

¡Será perra mi suerte! ¡Mi crisis! ¡Mi desgana!

[…Atentado multitudinario en Irak…]

Cuánta sangría en el Telediario de la noche, ¡carajo!

VOZ DE MI MUJER: CEEEECIIIII, ¡¡¡¡acuéstate en el cuarto!!!!

Me relamo la barriga con gran dosis de eufemismo.

[…y ahora en el apartado cultural

vamos a dar la gran noticia de la presentación de un libro…]

¿Qué libro? Mi libro, mi letra k, mi almohada está mojada.

[…es el libro de Agustín Fernández Mallo, Nocilla Lab,

es todo un acontecimiento literario, es, lo llaman,

alter-pop, zapping-literario, postmodernismo tardío, bla, bla, bla…]

¡Qué listos son esos tíos! Saben inglés y catalán.

Yo quiero ser de ellos. Soy cero en to’ el medio.

[…es la nueva generación Nocilla…]

Eso, eso, Nocilla, leche, bacalao, avellanas, y xucla.

Son listos estos cabrones, más que el Papa.

El Papa viste de verde y lleva zapatos de Aladino.

[…el arzobispo se entrevistó con el Santo Pontífice…]

Quiero una merendilla de crema catalana para todos,

¡INVITO YO!

[…es la víctima 48 en lo que va de año…]

Erica, no quiero desayuno, yo quiero merendar.

[…los llevaron a declarar a la Audiencia Nacional

donde el juez Garzón les tomará declaración…]

Han matao a un gato por llevar calcetines rojos.

Yo no quiero llevar chaleco, ni bufanda detrás del agua.

ERICAAAAAA, la almohada ¿Adónde está mojada?

[…buenas noches a todos, comienza Sálvame Deluxe,

que tiene nombre de puti-club…]

El dictador ese es manco y tiene cagalera azul.

VOZ DE MI MUJER: CECIIIII, TIRA PA’ LA CAMA YA

[…yo por mi hija, matooooooo…]

¿Quién grita tan hueco? parece una ristra de ajos

colgada desde la cocina a la alcoba.

Soledad te estás poniendo, corre que se afloja.

[…Paquirrin dicen las malas lenguas

que tiene novia y es de Sevilla…]

Dile a esa que se calle, que el Farruquito es buen chaval.

VOZ DE MI MUJER: CEEEECIIII, ANDA A LA CAMA, TÍO.

Ya voy, ya voy…y se fue.

(Continuará)

 

 

VÍA MUERTA

(Apropiacionismo)

 

A Josep Moya, único testigo

de mi vía muerta.

 

[Rossinyol que vas a França, Rossinyol,

encomana-me a la Mare, Rossinyol,

amb el meu pare i a la mare, Rossinyol,

d’un vell foscatge, Rossinyol, d’un vol.]

 

Allí donde muere la vía

empieza un arduo camino a pie,

allí donde se amontona una colina de suspiros

existe toda una plegaria que comienza,

allí donde el fin es un lamento

existe una esperanza ya vencida,

allí donde la derrota empieza a respirar

suspira un alma por todo aquello que ha sido.

 

[Rossinyol que vas a França, Rossinyol,

encomana-me a la mare Rossinyol,

amb el meu pare i amb la mare, Rossinyol,

d’un vell foscatge, Rossinyol, d’un vol,

Encomana-me a la Mare Rossinyol

amb meu  pare no pas gaire, Rossinyol,

d’un vell foscatge Rossinyol, d’un vol.]

 

 

Todo allí es una culpa que se redime de negra,

todo es muerte y palabra agonizante,

nada se olvida si no termina luego

la causa que lo hizo antes realidad,

por que un corazón roto es eso,

un pobre corazón ya roto.

La vida sustrae de lo imposible

a todo aquello que fue posible antaño,

se quisiera retroceder un suspiro

después del largo sollozo del resoplar,

la vida es un parto en cada cuneta

donde existe una carretera que va,

la vida es una vía muerta,

consecuencia de un camino vacío.

 

[amb el meu pare  no pas gaire, Rossinyol,

encomana-me a la Mare, Rossinyol,

d’un vell foscatge Rossinyol, d’un vol.]

 

La vida es una penumbra distinta en cada

hora que nace y se desvanece 

y todo camino concluye en uno mismo.

Todo lugar donde se sufre es un paso atrás,

es un camino cerrado y un amargo retroceso,

es olvido que abre los ojos

en la antesala del interior.

 

[Rossinyol, que vas a França, Rossinyol,

encomana-me a la Mare, Rossinyol,

Encomana-me a la Mare i al meu Pare

Rossinyol, d’un vell foscatge , Rossinyol, d’un vol.]

 

 

Entre corchetes: canción popular catalana,

versionada por Ovidi Montllor en la película “La fuga de Segovia”, Dir: Imanol Uribe.

 

 

MUCHA FÍSICA Y MUCHA QUÍMICA

 

Para todo existe un límite agazapado en la niebla

y una sombra tras las apariencias en el aire.

Nunca un miedo a una fórmula médica se aproximó tanto a tu vida de mujer mecánica,

quizá fuera por que tratar con la química es lo mismo

que follarte con una camisa repleta de alfileres.

Cada suspiro un alfiler, cada vacío un agobio,

cada agonía un accidente, cada mentira una causalidad.

Miligramo a miligramo, micra por micra,

lejanía y desesperanza, precaria salud frente a la enfermedad.

Mi enfermedad: principio activo de la violencia y de la insolencia.

Morbo insano contra un rumor escondido bajo la alfombra.

El efecto placebo es jugar a la gallina ciega,

es dar una volteleta con los ojos tapados.

Nuestra frontera: [lactosa monohidrato, almidón de maíz,

celulosa microcristalina, estearato magnésico, sílice anhidra coloidal, laurel sulfato sódico, hipromelosa, dióxido de titanio, propilenglicol, talco, amarillo-naranja aluminium lake y amarillo de quinolina.]

Mi respiración es una puesta de sol que se destruye sola.

Mi voluntad es un pestañeo morado de súbita muerte.

Nuestra realidad: [lactosa monohidrato, povidona,

hidrógeno fosfato de calcio dihidrato, celulosa microcristalina,

almidón glicolato de sodio Tipo A, estearato de magnesio,

hipromelosa, macrogol 400, dióxido de titanio.]

Nuestra mañana suda química, se lamenta y es depresiva.

Aunque te quiero con la violencia del monóxido de carbono.

Mi locura es una profunda verdad de outsider entre Nicotina y Alquitrán.

Tú, mientras, te consuelas con la física de unos rayos catódicos.

 

 

 

 

CRÓNICA NEGRA

DEL GRAN HERMANO XIII

 

Vamos todos a ver el escaparate repulsivo

del raiting vencedor arropados en el filo frío del cuchillo

en el horario masivo de media noche de gala.

Veamos el espectáculo inofensivo

de ver a la presentadora del reality show en pleno ejercicio

de una moral pachorra y viejarrona

resumida en unas breves notas de petulante prepotencia.

Todos verán el edredoning mascachapas

de la puta de España con el machito musculado

que se envalentona solamente cuando va borracho.

Siéntense y vean la burda mentira de la realidad estupefacta.

Acomódense sin hacer zapping

 y vean como los viciosos productores televisivos

 usan a la juventud,

con la varita mágica de la ley del embudo,

como si fuesen monigotes de trapo que golpear como a un saco.

Apresúrense a ver la tórrida escena de la chabacana

del extrarradio pelear con la mentira del mundo

en una ordinaria riña de verduleras pregonando carencias.

No se asombren de nada.

Esto es el pan de cada día.

El Amén es una escalera de luz

que buscan los chicos deseosos de fama efímera y rentable

 desnudando su alma si fuere preciso,

perdiendo la dignidad si se lo piden, humillándose si encarta.

Cuando junten los cuatro duros para montar un pub donde

las chiquillas se abran de piernas y los afortunados sean alcurnia,

de nobleza de bambolla y ralea con aire de grandeza,

se impartirá la lección magistral y elitista de la estrategia

inteligente de brincar como un mono.

Vean y disfruten del orgasmo hecho sueño de oropel

con que engañan a los niños tontos y torpes.

¡ATENCIÓN, ATENCIÓN!

Conectamos en directo con la casa:

¡Se ha producido un subidón de audiencia!

Y es que el muchacho musculado se le ha ido la olla

y ha lanzado un aparato conectado a la electricidad al jacuzzi

lleno de agua y espuma de jabón

donde estaban sumergidos varios concursantes del programa.

¡Han quedado totalmente achicharrados!

¡Señoras y señores!

¡Qué buen invento el de la vida en directo!

 

 

 

LO QUE LA VERDAD ESCONDE

 

A Milicxsa, con cariño.

 

Si sabemos que la maldad

se vuelve en nuestra contra,

nos da la espalda

y vuelve el malicioso deseo

como un boomerang ciego de sed.

Si sabemos que lo bueno

crece de dicha y el rincón oscuro

es sol

porque la bondad es mañana

de lucidez y de esperanza.

Si sabemos que lo malo

nos destruye y nos hace daño,

si sabemos que lo bueno

es paz, es alegría, es sentimiento,

si encontramos la verdad

en cada suspiro que brota,

si buscamos allí dónde esté.

Hallaremos verdad

en los sueños, que en los cuales,

no creemos.

 

 

DESNUDO ES MEJOR

 

Me crié entre la España Cañí de mi abuelo materno

y la beatería autocomplaciente de mi abuela paterna,

mi padre era trabajador (emigrante andaluz) en una fábrica,

mi madre: Ídem de Ídem; yo:

me eduqué con la televisión todo el día encendida,

mi hermano mayor (imaginario): era una mezcla

entre “El Torete”, Sid Vicious y Espinete,

mi hermano menor (verdadero): es un ejemplo

que me da vergüenza seguir, por aquello de ser menor que yo

y más responsable que yo.

Toda mi infancia ha sido una ficción amplificada.

Una ficción fantasiosa inventada por mí mismo.

Mi empanada mental: [¡Dale caña Torete!

¡Vaca, yo contigo no tengo zuzto!

…Gitanos de piel morena con sus mujeres de seda,

danzan sus cuerpos esbeltos alrededor de una hoguera…]

Veía películas sobre delincuencia juvenil,

mi música era una mezcla de Tony el Gitano

e Iron Maiden, de los Chichos y AC/DC,

de los Chunguitos y Obús, de Camarón y Barón Rojo.

He cometido faltas terribles, he odiado por amor,

pero en realidad he sido un inocentón,

aunque la vida me ha hecho desconfiado,

pero yo, prefiero culpar a la sociedad y a la naturaleza.

Mi madre decía:-Vas con malas compañías-

quizá razón tuviera, pero yo era quien elegía.

(Por si existen dudas:)

Mis padres me dieron buena educación,

colegios de pago, me acompañaron desde párvulos

hasta 8º de E.G.B en el trayecto de casa a la escuela,

y del colegio a casa, y pacientes esperaban en la puerta.

(Siento dolor recordándolo.)

De muy temprano comprendí que los estudios

no eran lo mío. Malas calificaciones.

Comencé a fumar. Las drogas vinieron más tarde.

También vinieron los líos, los juicios, los encierros,

las palizas, las borracheras, la pérdida de amistades,

locura transitoria, y después, enfermedad mental.

Luego, ya mayor, quise enmendarme, como decía mi padre.

Mis compañeros del colegio, unos acabaron abogados,

otros informáticos, otros banqueros,

y yo acabé siendo un pensionista, osease, un parásito,

un mero parásito social, un paria, escoria.

Mis compañeros de fechorías, unos acabaron presos,

otros presos de sí mismos, otros en el cementerio.

Me apunté a un curso de fotografía,

me saqué el carné de conducir, quería enmendarme.

Podría hacerme pasar (por un tiempo fue así)

por un exdelincuente totalmente reinsertado

en una sociedad que marginaba tan sólo escuchándote hablar.

Nadie, si me viera por la calle o hablara conmigo

diría que ahora escribo poemas, veo programas

de televisión sobre literatura, compro y leo

muchos libros; me he metido tanto en mi papel,

en mi papel de poeta, de amante de las letras,

de amante de la poesía, que ahora no sé salir de él.

Me he fabricado un mundo para mí sólo.

Paso los días en mi jaula de oro, en mi urna de cristal.

Sigo haciendo las mismas cosas que de niño,

antes jugaba con coches en miniatura,

ahora juego con las palabras.

Miento mucho, cada vez que escribo miento en algo,

aunque muchas veces digo verdades desnudas.

Ahora no sabría vivir sin la poesía.

Me miro en el espejo y veo a un niño-poeta

que reflexiona acerca de cosas de perdedor-viejo.

Esta dicotomía no es inventada, es una realidad.

Mi vida se rige entre esta dicotomía y entre lo que me invento.

Veo las cicatrices del tiempo y hago inventario

de las cosas ya pasadas y guardo distancia, miedo y recelo.

He vivido demasiado deprisa,

aunque tengo la ilusión de un niño en vísperas de Reyes.

Ese niño al que ahora conozco,

tanto, que quisiera asesinarlo para después echarlo de menos.

La inocencia es peligrosa, es un atentado contra la humanidad.

Hay gente que dice: -me encanta la inocencia-

-qué bonita es la inocencia de los niños-

Hay niños inocentes pero la mayoría de ellos son crueles,

y siendo aún niños, tienen esa impura putrefacción que existe

en el planeta Tierra, en el Mundo, en los Hombres.

En mi adolescencia hice dos descubrimientos:

uno, que en mi infancia la gente me trasmitía falsedad positiva,

y el otro, que en mi adolescencia la gente me trasmitía

falsedad también, aunque en este caso era negativa.

El mundo está tan condicionado y tan sometido

que es falso, más bien parece irreal, irracional, es materia y nada.

Es dos mundos dentro de uno. El de las apariencias individuales

y el de la conciencia colectiva.

Por eso ahora soy dos personas,

soy lo que dejé en el camino y lo que me encontré en él.

He aprendido y también he desaprendido.

La falsedad positiva es sentirte querido, tener amigos, tener amores, tenerlo casi todo,

aunque es una ilusión en el aire que se esfuma,

que se evapora, se difumina, se gasifica,

y cuando se esfuma del todo, entonces es falsedad negativa

y ahí es cuando te sientes solo. Muy solo.

Y entonces te encuentras a ti mismo; eres tú pero lo desconocías

y te cuesta aceptar que tú eres ese,

y esa es la única y verdadera gran verdad.

La gente sólo te quiere en ese momento de inocencia

y falsedad positiva; cuando existe putrefacción

y falsedad negativa, ya no te quieren. No.

Te desechan, te usan y se cansan, se van a otra cosa.

Es sentirse mujer preñada y después abandonada,

es sentirse viejo, usado, manipulado, gastado.

Por eso nadie, o casi nadie, quiere a los viejos,

salvo cuando media el dinero.

Trato de buscar a ese Cecilio siendo aún un niño y decirle:

-Niño, vete a otra cosa, NIÑOOOOOO-

-A OTRA COSA, CARAJOOOOOOOOOO-

Y no me escucha, no me escucha, no me hace caso.

    

 

 

Entre corchetes: fragmentos de las películas

“Los últimos golpes del Torete”, Dir: José A. de la Loma,

y de “Yo, El Vaquilla”, Dir: José A. de la Loma. También fragmento de un tema de Los Chichos, Gitanos de piel morena.