Recordemos que el fotoperiodismo estaba dando sus primeros pasos con el daguerrotipo y la fotografía en blanco y negro o a todo color. Y ha llegado a lo que Joan Fontcuberta ha llamado posfotografía, bautizando así la fotografía en los móviles digital, ya que la fotografía ha pasado a ser conversacional. Se fotografía en bromas, en memes e inclusive en un supermercado, en ese trasfondo de píxel incluimos los famosos selfies, que tanto postureo han creado. Pero con Goya no sólo empieza la pintura moderna. Comienza el fotoperiodismo, y con él se inicia la inclusión gráfica de el artículo ilustrado, el artículo más creíble. Artículo o noticia, aunque también exista lo llamado acertadamente como Fake News. Pero eso es otra cuestión.
Recordemos también en Goya sus primeros pasos con Los Caprichos y los Disparates, con los que tuvo problemas si no hubiera sido protegido por el rey Carlos IV, ya que era pintor de la corte.
Después vinieron Los desastres de la guerra bajo el reinado de Fernando VII y después, exiliado en Burdeos, vendrían Las Estampas de toros y las pinturas negras. Todo ello gracias a pensadores liberales que querían una España ilustrada y alejada del analfabetismo. Querían estos una España como la que había en la Francia de la ilustración, la Francia culta alejada de la beatería. Aunque eso les supusiera el exilio.
Los desastres de la guerra y las pinturas de la batalla del 2 de mayo donde tienen su protagonismo los mamelucos bajo la voz de mando de los franceses; y los fusilamientos del 3 de mayo enmarca toda una fotografía de lo que Goya vio y vivió. Goya se anticipó al fotoperiodismo criticando y dibujando dibujos de mucho valor gráfico.
En las pinturas negras sin embargo ve y encuentra con gran acierto la negritud de la España y sus propios fantasmas. Que él exorcizaba de la manera que mejor sabía, como por ejemplo Saturno comiéndose a sus hijos o el perro que se hunde, que es la viva imagen de la soledad. También el gran Coloso revelándose contra el pueblo. Pintar como lo hizo Goya solo le hubiese traído problemas en la España de la inquisición. Ya que es en Francia donde pinta las pinturas negras.
Es por esa razón que en los premios de la academia de cinematografía española se utilice la estatuilla De Goya como padre de nuestro cine y del fotoperiodismo por antonomasia.
Pintó a personajes que detestaba, pero también pintó figuras y frescos en Madrid y Las majas, una desnuda y otra vestida. Pues poco le importaba que la iglesia las prohibiera, ya que a fin de cuentas se las quedó Godoy y la Reina en un complot contra Cayetana De Alba, a la que la reina odiaba. Eso hizo que se repartieran sus joyas, pinturas y riquezas. Godoy era sin duda un hombre si escrúpulos. A quien Goya también pintó.
En fin, que Goya era el primer testigo que desafió a la inquisición e hizo concesiones a gentucilla de la España de entonces para acabar sus días en Francia.
Como el personaje Teo, un viejecito que habla con metáforas para entender el mundo yque aparece en el primero de los cuentos, Clara Obligado nos propone en los tres relatos que componen este libro una profunda reflexión sobre la muerte, el amor, la soledad, las relaciones o el propio acto de escribir, entre otros temas, a través de las historias de tres mujeres. La autora va concadenando, como eslabones de una cadena, las diversas reflexiones y, de este modo, crea una atmósfera, que es al fin lo que caracteriza todobuen relato, atmósfera en este caso que crea no poca turbación y que no dejaráindiferente al lector, resulta imposible mantenerse ajenos a un sobresalto continuadoante cada una de las historias. Es en definitiva lo que siempre transmite todo autor que se precie, pero hay también en los tres relatos cierta luz a pesar de las pérdidas y las ofuscaciones que se nos cuentan.
Lo apunta una de las mujeres, la que protagoniza el segundo de los relatos: «Escribir es cantar y fantasear con la eternidad, escrutar la muerte, la tuya, la de todos. Sentir pena por tu propia ausencia, llorarte». Se transmite mucho desasosiego, al fin y al cabo, se afirma en el libro, no se puede escribir si hay belleza, pero cabe también en este libro mucha esperanza gracias a la actitud de las personajes que resulta, en los tres casos,muy digna, y que lleva de forma inevitable a simpatizar con ellas, a apasionarnos con sus avatares, a identificarnos incluso con sus vidas y con las reflexiones que se van desprendiendo en cada párrafo.
La prosa contribuye a que el sobresalto en el lector sea mayor, unas frases que son como punzadas, que turban, que envuelven lo que se cuenta y lo que se dice, con una maestría que sorprende e incluso conmueve. Sin duda estamos ante un libro que hay que leerse con calma, degustando el estilo, e incluso puede que requiera releerse sin mucha tardanza una vez se haya acabado su primera lectura.
Por otro lado, hay también un diálogo con otros autores, la mexicana Socorro Venegas o la canadiense Alice Munro se vuelven en algún momento interlocutoras de la autora, y sobre todo este libro establece un hilo conversacional con la Odisea, o quizá sean las tres protagonistas quienes tienen a Penélope como interlocutora mientras la esposa de Ulises teje su sudario. Al fin y al cabo la originalidad es eso, volver una y otra vez a los orígenes y a los libros que nos inspiran para reescribir la vida una vez más.
A mayor sufrimiento en vida del poeta o la poeta que se suicida, mayores serán las dádivas y los homenajes póstumos. Pero si en vida no le hacían ni caso, después de muertas todo serán elogios.
Hablaré de mujeres poetas. Por ejemplo, Alejandra Pizarnik, en vida no querían su poesía, aburría, cansaba, bostezaban de tedio, pero, una vez muerta, todo eran halagos y reconocimientos. Cuando ya no le iban a servir de nada. Porque dejó este mundo apartándose del carnaval rutinario. Otro caso que me llama la atención es Virginia Woolf. En vida era una lesbiana loca con esquizofrenia y justo cuando murió ahogada en un río todo devino lisonjas y buenas críticas. Se tiene muy poco en cuenta y nadie dice nada, pero estas mujeres están relegadas al olvido en vida y tienen el denominador común de que vivas no eran leídas, y fueron suicidas ejemplares. También ocurre el caso de Sylvia Plath. Hasta que no murió por el monóxido de carbono del horno de gas no tuvo ningún reconocimiento. Y todas eran unas grandes poetas, pero la vida ha sido mala e injusta con estas mujeres.
Decía Jim Morrison: —quieren tu muerte, hecho pedazos (…). Y sí es así la vida de un escritor/a, no vale la pena el agasajo estando ya muerta. Hay mujeres, muy buenas poetas, que imitan a estas tres mujeres. Pero, en fin, peor es que no hablen de ti ni muerto. No es cuestión de vanidad, es justicia poética.
Es malévolo el porvenir hipócrita hacia estas mujeres y huelga decir que tanto hombres y mujeres suicidas han escrito con ese destello tan extremadamente brillante por tener la valentía de plasmarlo en negro sobre blanco. Eran poetas atormentadas, su legado es el mayor homenaje que podemos tener, leerlos, disfrutadlos, aunque ellas no estén presentes está su palabra valiente.
Decía Shakespeare: —quien se quita la vida se quita el miedo a la muerte.
Hace unos años, después de haber publicado su primer poemario, Del mar y la muerte, en laEditorial La Carmensita, Noelia Cortés, poeta y activista gitana, declaró en un medio digital, en VOGUE ESPAÑA nada menos, que le hubiese encantado conocer a poetas gitanas ancianas.
La poesía, hace al menos un siglo, ya ensalzó la musicalidad de la poesía rimada en mujeres que lograron grandes proezas musicales. Estas eran poetas porque creaban sus propias letras, no sin dejar de ser profundas y hondamente sentimentales, que no sentimentalistas.
Noelia Cortés se nos presenta como poeta romántica y hace alusión a Sylvia Plath, Federico García Lorca, Oscar Wilde, y Miguel Hernández. Poetas muertos. Sin duda hace hincapié al mar como telón de fondo y a la muerte como destino ineludible. Pero nos recomienda a Papusza, poeta gitana importantísima en las letras de la indiferencia literaria, aunque desconocida, dejó su impronta gitano-polaca. No olvidemos a Nora Luca, cantante rumana y poeta gitana a su manera de gran importancia, recordamos su repertorio retomado en el film del director gitano-francés Tony Gatlif, llamado Gatjo Dilo, Extranjero loco (traducido). Sin duda, Noelia, reivindica dando un grito de guerra perseverante su lucha contra el Antigitanismo. Orgullosa de su andalucismo desde su poesía y su blog sobre flamenco.
Si nos paramos a escuchar su cante, éstas reivindican un feminismo puro y contundente. Estas mujeres flamencas, poetas y gitanas ya conocían de lo que iba el mensaje de reproche al machismo en tiempos en que éste estaba muy acentuado.
El mundo poético gitano no es sólo Federico García Lorca y su romancero. Estas mujeres hablaban de su feminidad y eran víctimas de hombres llamados ‘machos’, ya que en sus letras Bernarda y Fernanda de Utrera dejaban caer estos versos… La noche del aguacero dime donde te metiste que no te mojaste el pelo… Sin duda es un reproche femenino a su hombre.
Hay también otras cantaoras/poetas como La Perla de Cádiz, La Paquera de Jerez, la Niña de los Peines, La Negra (Antonia Rodríguez Moreno) y si nos vamos a poetas gitanas actuales tenemos a la gran Lole Montoya cantando el repertorio de su exmarido fallecido Manuel Molina, también a la hija de ambos, Alba Molina Montoya, cantaora de estirpe que fusiona jazz y flamenco pop. No olvidamos a La Nitra. También otra poeta con sus propias letras y actual es Inés Bacán. Todas estas mujeres son poetas. Grandes rapsodas e intérpretes agraciadas con el flamenco más puro y reivindicativo de un feminismo no demasiado combativo, pero sí repleto de pureza y hondura.
Alba Molina Montoya
Hay flamencas que exigen y expresan su vida de mujeres sufridas a través del cante flamenco con más acierto y trasmiten dentro de la poesía actual proclamándose con el estandarte de la experiencia y la sabiduría poética, pues las letras son salidas desde el corazón para verterlo desde sus gargantas.
Noelia Cortés, Almería, (1996). Es activista y poeta. Pueden encontrarla en toda su esencia en el blog Peineta Revuelta. Donde se puede comprobar que esto Noelia ya lo conocía de muy buena tinta. Electrónica en este caso. http://peinetarevuelta.wordpress.com
El año termina con un regalo literario de enorme valor: la publicación de Los papeles de Admunsen, la primera novela, hasta hoy inédita, de Manuel Vázquez Montalbán, en una edición del profesor José Colmeiro, quien plantea en un breve pero interesante prólogo muchas de las claves contenidas en el relato y que en gran medida, como él mismo señala, anticipa las preocupaciones, motivos y técnicas del autor barcelonés.
Escrito a la manera de una crónica novelada, forma muy propia de Manuel Vázquez Montalbán, la novela cuenta varios momentos en la vida de Admunsen, publicista en un país no identificado, nórdico sin duda, pero tras el cual no es difícil reconocer una España aún bajo los efectos de la dictadura, pero con elementos que anticipan el tránsito hacia una modernidad consumista y a todas luces conformista, a pesar de las críticas y la actitud activa de su protagonista, no exenta de muchas dudas por su parte acerca de la realidad social que contempla y la viabilidad en las formas de reaccionar ante ella.
Se intercalan en el relato los escritos íntimos del propio Admunsen, con reflexiones acerca de la propia vida y de lo que la envuelve. Así, convierte el texto en un ejercicio de composición que muestra bien a las claras la dificultad de conformar una mirada sobre lo real que permita aprehender en toda su envergadura lo que ocurre a nuestro alrededor, entenderlo y asumirlo. El autor refleja en esta primera novela, escrita a principios de los sesenta, muchas de sus preocupaciones, las preocupaciones emocionales y sentimentales de un autor fundamental, y nos ayuda a comprender mejor los mecanismos de integración personal en un contexto social cada más complejo y distanciado de nuestra individualidad.
Resulta imposible no congratularse con esta publicación, nada menos que veinte años después de la muerte de su autor, y que contribuye a recuperar a uno de los escritores más interesantes de la segunda mitad del siglo XX español, uno de las más finos observadores de la realidad, que a su vez permite entender los entresijos de una sociedad cambiante, con una intrahistoria que necesita airearse, sin duda, porque nos permite comprender no pocos aspectos de lo que somos como sociedad.
Leonardo da Vinci era ambidiestro y solía escribir con la izquierda. Como la tinta no se secaba, le disgustaban mucho los borrones provocados en sus apuntes y escritos, ya que escribía de manera «especular». Es decir, de derecha a izquierda. El Códice Madrid ha sido restaurado por los encuadernadores de la Biblioteca Nacional.
Se trata de un libro elaborado y digitalizado de forma laboriosa por grandes conocedores de la obra de Leonardo. El facsímil es un proyecto ambicioso en total acuerdo con la Biblioteca Nacional de España, lo difunde una editorial española con el permiso de la Biblioteca Nacional de España, en un fantástico trabajo completo y con una frescura, a pesar del tiempo transcurrido, que lo convierte en un símbolo del universo renacentista, desde Miguel Ángel, Rafael Sanzio, Donatello, Tiziano, Boticelli y, en un último lugar, el gran Leonardo da Vinci, aunque en España está en un lugar destacado debido a que El Códice Madrid es una verdadera obra maestra. Con toda clase de estudios sobre geometría, mecánica y arquitectura. Un verdadero ingeniero en tiempos renacentistas.
El hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci
El Códice Madrid es una pieza inigualable, se entiende así la inteligencia con dotes de pura creatividad e inventiva. Se trata de una verdadera joya para todo aquel que quiera y guste con excelente paladar adentrarse tanto en los libros como en la época de Gutenberg, tal como se realizaban: cosiendo página a página y encuadernando el libro, que consta de dos partes. Es de tapa dura y forrado con piel de cabra. Va en un estuche verde y tiene algo que lo vuelve más completo: es un espejo con el dorso ilustrado con un autorretrato del mismo Leonardo.
Sobre Leonardo da Vinci se han hecho demasiadas conjeturas y afirmaciones. Como por ejemplo que dormía cuatro horas al día y que era homosexual. Cosa poco importante. Lo que sí era un creador de belleza y creador del icono de todos los tiempos, Mona Lisa, o la Gioconda. Leonardo era una mente privilegiada. Todo un ejemplo de creatividad con verdadera capacidad para las artes, la ingeniería y su gran aportación hacia los parámetros del espíritu renacentista.
Se puede interpretar de la obra completa de Leonardo toda una diversión que aún hoy interesa a aumentar el interés por lo que llegó a aportar en la cultura mundial. Leonardo da Vinci era ante todo un innovador en sus tiempos. Todo un ejemplo a seguir ante la creatividad brillante y, al adentrarte en las páginas del Códice, descubres su verdadero talento en la geometría y otras disciplinas.
Las Meninas de Don Diego Velázquez
Ha trabajado diferentes formas compositivas pero la más usada es la proporción áurea. Utilizadas también composiciones modernas como la composición fractal. Pero la Gioconda y otras grandes obras de Leonardo están realizadas con la proporción áurea, siendo así pura geometría y matemática al servicio del arte. El gran artista florentino era todo un artista volcado en el respeto a la proporción áurea que matemáticamente es el número 1,618034. Son leyes de la física artística que otros muchos han seguido un camino estilístico y compositivo.
La Santa Cena de Leonardo da Vinci
Uno de los misterios más grandes aparte del hecho de quién era en realidad la Gioconda, otro misterio que nos ofreció Leonardo es en la Santa Cena. Donde un personaje femenino aparece y nos hace preguntarnos sobre quién era en realidad. Cineastas como Luis Buñuel hicieron alusión a la Santa Cena del florentino da Vinci.
Las matemáticas utilizadas y la geometría compositiva son un componente más en las obras más famosas del arte renacentista y por ende este recurso tiene lugar con la proporción áurea son un recurso que se ha generalizado dentro del mundo del arte, tanto renacentista como contemporáneo. Ya que, Dalí, además de usar la proporción áurea y la pintura nuclear, así, como también el método paranoico, donde la perspectiva juega un papel crucial.
El silencio de las bibliotecas es un silencio plagado de palabras susurradas y captadas por la mente. Me da pena, tanta pena, tener que dejar mi biblioteca querida que tantas lecturas me ofrecía. Ahora las bibliotecas son digitales. Bibliotecas de clásicos esenciales y contemporáneos necesarios. Sólo aquel que descubre el susurro en el silencio de las bibliotecas conoce el valor de los libros. El papel impreso, las librerías, y aún menos, las bibliotecas pueden perderse en las tinieblas de la ignorancia. Solamente aquel que ama los libros no entiende de precios y dinero sucio.
Un libro te puede acompañar toda la vida. Regalar un libro es regalar una memoria del pasado y un conjunto de imágenes imaginarias que conllevan un territorio inexplorado de distracción, y al mismo tiempo es una fuente de sabiduría.
El que ama los libros es un gran descubridor de la elocuencia, ya que entre trasmisor y receptor hay una comunicación. Un salvoconducto particular y solitario.
Una biblioteca es un lugar donde está guardada y custodiada la memoria de los libros de todas las épocas y son una clase de obras que sugieren, que invitan, que acreditan, que dialogan con los humanos que quieran exorcizar sus demonios, como también encontrar un camino hacia la imaginación.
Imaginación que nos puede llevar a la locura. Las bibliotecas son el testimonio de la humanidad. La verdadera razón por la que los hombres han constatado sus pensamientos e ideas. Con bibliotecas la vida es más bella. La ficción es el verdadero testigo de que la imaginación provoca monstruos, pero como dijo el maestro Goya, también es el origen de las maravillasy las artes.
Hablar de lo que nos influye en la literatura es un bálsamo reconstituyente de todo el pensamiento que debiera ser libre intelectualmente. El hombre necesita las bibliotecas, ya sean estás en formato papel o digital. Es cuestión de resarcirnos de la soledad y sus verdaderos ámbitos de ignorancia que son el retraso intelectual de los hombres.
Saliendo desde el pozo roero, por delante de las escuelas, hacia las “cañadas” de la médica hasta la finca del “Hoyuelo”.
En la entrada de la finca encuentro una cancela (a pesar de que es camino real) con un cartel que dice… “atención reses bravas”, paso y vuelvo a cerrar la cancela, al principio voy con precaución, pero conforme avanzo veo que por allí no hay más señales en el suelo, que las de haber pasado algunas ovejas o cabras.
Continúo caminando entre encinas centenarias, hasta llegar al barranco el “molinillo”, descanso un momento y giro a la izquierda siguiendo su cauce, salvando los obstáculos que encuentro, dirección a su desembocadura en la “Ribera de Huelva”.
El margen del arroyo está cubierto de grandes adelfas, acebuches y chaparros, los juncos y el poleo cerca del agua, son refugio de ranas y pececillos, en algunos recodos se forman pequeñas charcas, (que suelen haber sanguijuelas) y se ven huellas de animales en la orilla del agua.
Este arroyo me trae muchos recuerdos, pues la primera vez que lo atravesé, fue con mi amigo Quico Collado (el guitarra) camino del cabezo, en el “burro” donde su familia estuvo guardando ganado una temporada.
También recuerdo cuando mi madre iba a rebuscar cascarillas de carbón, una vez recogidos los “boliches” o carboneras, mientras yo me entretenía cazando ranas en el arroyo o buscando pájaros por las encinas.
Pero algo que me gustaría saber, donde fue apresado mi padre, junto a varios paisanos mientras cogían bellotas del arroyo, antes que la corriente las llevara a la ribera, para sacar algún dinero en unos tiempos que había más necesidad que trabajo.
Cada recodo, charca o grupo de adelfas y juncos, los imagino con el agua hasta la cintura, de noche y rodeados de guardias civiles apuntándoles con las armas para que no escaparan.
¿Qué crimen estaban cometiendo? Cuando lo hacían para poder dar de comer a sus familias, con el dinero que sacaran de vender las bellotas, que se llevaba la corriente y se perderían en la ribera, donde solo servirían para alimentar a los peces…
Con lágrimas en los ojos, continuo bajando con el corazón encogido, hasta llegar a la ribera cerca del puente del empalme, en la antigua vía del tren de Cala, donde desemboca este arroyo.
Sigo ribera abajo y tras pasar dos cancelas que cortan el paso, llego a la carretera de cantarranas, descanso en los merenderos junto a los aparcamientos, para comer y refrescarme un poco, antes de emprender la subida de casi cuatro km. hasta el pueblo.
Este último trayecto podría hacerlo con los ojos cerrados, por las veces que lo hice desde niño y cada vez que visito el pueblo.
***Una vez me llevó a una mina donde trabajaba, en el camino vimos subiendo por una loma, a una loba y sus cachorros, cuando yo me di cuenta le abracé muerto de miedo a él, pero me dijo…
¡No temas, porque la loba no nos hará nada, solo quiere irse para proteger a sus cachorros!
Los lobos solo atacan cuando tienen hambre y van en manada, a los animales más débiles e indefensos.
¡De los que tienes que temer, es de las malas personas, que te encontraras en la vida, ellas son las que te pueden hacer daño, si no sabes con quien te relacionas, no te fíes nunca de aquellos que te dan algo, que no hayas ganado honradamente!
Estas palabras no las olvidare nunca, aunque tengo que decir que las he llevado siempre muy presente, aunque no he sabido transmitirlas de forma que otros las tengan en cuenta.
***Cuando volvía de sus continuas ausencias me gustaba mirar en las alforjas, por si me tría algo que hubiese encontrado en el campo, alguna chuchería o los cortadillos de azúcar que iba reuniendo del café que tomaba y que él solo le ponía la mitad.
Recuerdo cuando mi madre me mandaba algún domingo, al salir de misa a buscar a mi padre para comer, iba recorriendo por los bares del pueblo, hasta que lo encontraba, (normalmente en La Punta el Verde) me gustaba el olor que salía de las distintas cocinas, de las tapas que ofrecían a sus clientes para comer o acompañar las bebidas, en cada sitio tenían su especialidad.
Me encantaban las costillas fritas de la Punta el Verde, mi padre cuando me veía entrar le pedía a su primo José «el cateto» que me pusiera un platito, que siempre me sabía a gloria.
Si tengo que decir como recuerdo a mi padre, diría que fue un hombre con dos personalidades muy diferentes.
La primera que era una persona buena y cariñosa con nosotros.
Pero cuando estada ebrio cambiaba totalmente el carácter y se volvía irritable por cualquiera cosa y no se le podía contradecir.
Él estaba acostumbrado a frecuentar lugares de todos los ambientes, a tratar con gente de toda índole y no dar explicaciones a nadie, durante toda su vida había sido así, por pasar mucho tiempo fuera de casa.
Eso me hizo comprender su forma de ser y las, consecuencias que le acompañó toda su vida.
La pregunta es básica y elemental, no sé cuál será el motivo por el que los demás se plantean el apropiacionismo. Tampoco me interesa. Pero apropiarse de algo que no te pertenece no es un robo, por así decirlo, es un préstamo sin intereses ni prerrogativas por las dos partes. La una, del artista que creó la obra, y el apropiacionista que se apropia de aquello que no es suyo.
En mi caso diré: no sé dibujar, no sé pintar, el caso es que tengo buen ojo para hallar fondos en ilustraciones ya trabajadas por otros/as. Soy un recolector del trabajo de otros. Soy un campesino de la píxelcracia, soy pangeista, creo en el software libre, y todo esto viene en relación con mi vida de antaño. No uso imágenes mías. Se me da mejor trabajar mezclando o mixturando detalles y fondos que transformo y manipulo.
Todos los artistas lo han hecho. Al menos los más importantes. He leído el libro de Austin Kleon: Roba como un artista y me ha fascinado. En el subtítulo de la obra subraya, o mejor decir recalca, las 10 cosas que nadie te ha dicho acerca de ser creativo, y está en lo cierto en cada una de ellas. Está publicado el libro por Aguilar. Todo un ejemplo que encarna a los artistas y nos muestra una parte que desconocíamos del hecho de crear, del plagio, la epigonía, del apropiacionismo, es la base del arte.
Yo creo en el copyright, aunque apropiándome del trabajo de otros, unos con más mérito que algunos, me hago artista y creo de la manera que mejor sé. Es mi manera de ser creativo. Soy un apropiacionista, sí, pero justamente ahora es cuando los filtros, las máscaras, los stickers, los trabajos de otros están a mano de cualquier fulano o mengano no por causalidad, es por la maravillosa Red de Redes. El Internet ha revolucionado muchas cosas, y ha conseguido que pasemos a ser artistas todos aquellos que somos hijos del fragmento, del retazo, del jirón, del retal de una obra específica y la hacemos nuestra.
Es importante decir que nuestro trabajo sea protegido, remunerado, y respetado. El arte, al igual que el software, debe ser libre pero no gratuito. Cada creador debe cobrar lo que le pertenece. Los derechos de autor son importantes, por eso cuando me apropio de algún detalle en Internet lo devuelvo a Internet de manera gratuita. Respeto muchísimo al artista que cede sus derechos, que lo comparte y también respeto a todo creador que no quiera compartir y desprecie el apropiacionismo como estilo creativo.
En eso el mundo del cante Flamenco es precursor y aún hoy lo sigue siendo. Muchos cantaores y cantaoras se han apropiado, o han versionado, las letras de algún cantaor antiguo. Muchos aficionados al flamenco imitan o se apropian del cante flamenco de Camarón, de Fernanda y Bernarda de Utrera, de la Paquera de Jerez, de los hermanos Mairena, la antigua y legendaria saga de los Pavón hizo escuela ante los puristas. Los Morente y los Habichuela también, aunque actualmente tengan un concepto de miscelánea, es lo que llaman flamenco pop.
Es un deleite rememorar a los antiguos creadores del todo. Desde aquellos hombres que pintaron en las cavernas y milenios después lo llamaron “arte” siempre o casi siempre el apropiacionismo ha asomado la cabeza. Pablo Picasso decía Todo arte es un robo y estaba en lo cierto. Ya que él se inspiró en la artesanía africana para lo que más tarde, mucho más tarde, se llamaría Cubismo.
El arte es lo que codiciamos y lo llamamos o hacemos nuestro. Andy Warhol se introdujo en sus serigrafías inspirado quizá en la fotografía de otros medios para crear aquello que llamarían pop art. También del cómic contemporáneo se ha aplicado el pop art. También Robert Rauschenberg utilizó material reciclado para sus collages desde una manera distinta de crear Arte Pop.
Ahora estamos en tiempos del cryptoarte y este movimiento o vanguardia viene para quedarse, se ha adaptado ya. Todavía es pronto para dar un pronóstico concreto, pero puede que el arte pop y el arte apropiacionista sean sus padres, y tal vez el cryptoarte venga ya a matar el padre y a cortar el cordón umbilical de aquello que empezó en tiempos de tecnología analógica. En el transcurso de eso que llaman Postmodernidad Tardía.