Reflexiones de una ondjundju-Esta mierda no fue así-Juliana Mbengono

ESTA MIERDA NO FUE ASÍ

(Begase Na Fê Xîf)

Es difícil que una obra teatral comience con un vergonzoso fragmento de realidad malabeña y que no sea interesante o, como mínimo, divertida. Así arranca Begase Na fê Xîf, con la voz del presentador del programa “Vivencias” de la Televisión Nacional de Guinea Ecuatorial (TVGE) anunciando a una mujer a la que “… esto de la calle no le va bien…. Las andanzas nocturnas no la traen buena suerte.” El elocuente presentador reconoce que la mujer tiene la libertad de “andar y salir cuando quiera” y a los actores (audiencia) les sorprenden que el novio la haya golpeado “sin estar casados”. La voz del presentador no es un montaje para la obra, es un fragmento de las tantas veces que la mujer había sido grabada denunciado el maltratado.  

Cuando Santa María era un pedazo de selva con chabolas, los llantos de las mujeres llegaban con claridad a todas horas. Por un tiempo, creí que los hombres del barrio ya no eran violentos, hasta que llegó la selectividad y tenía que levantarme a las tres para estudiar: a estas horas se oye el llanto de las que viven en casas amuralladas y el de aquellas que duermen en el piso de un barracón. Los hombres no sólo golpean de noche, cuando SEGESA nos corta la luz por unos segundos, llevándose el ruido de los televisores y la música, deja al descubierto los insultos y el llanto de las vecinas.

Una de las características que conozco del teatro ecuatoguineano es que está muy comprometido con la sociedad. Bocamandja, Amea, y Biyeyema, por citar algunos de los tres grupos más antiguos y conocidos en las dos ciudades principales de Guinea Ecuatorial (Malabo y Bata), son grupos que, entre cantos, bailes y diálogo nos hacen ver y pensar en lo que vivimos en silencio.

Rizoma, que es definido por su director (Jorge Avante) como “un proyecto de teatro comunitario”, además de nuevo, es diferente y semejante a los anteriores. Diferente porque, sus funciones reúnen a ecuatoguineanos y europeos por igual, (aunque luego se queden separados en grupos de blancos y negros o, según Luna, en grupos de gente que se conoce entre sí); también es el único grupo en Guinea Ecuatorial que está dirigido por un joven casi punk de piel blanca y padres españoles (en realidad, Jorge no es español ni ha sido blanco o negro durante su estancia en Guinea Ecuatorial. Él no es un color. Sólo le ha faltado beber el agua del grifo como todos nosotros, lástima que le de diarrea); Rizoma tampoco ha incorporado el canto en sus representaciones que por ahora no superan la hora; esta brevedad siempre me ha dejado con la sensación de que falta una segunda parte.  

Rizoma es semejante a los otros grupos porque habla de los problemas de la sociedad ecuatoguineana (lo cual cabrea a muchos ecuatoguineanos que no ven con bueno ojos que un “blanco español sea quien nos venga a hablar de nuestros problemas cuando en su país los hay de sobra). Igual que la compañía Amea, Rizoma está compuesto en su mayoría por jóvenes annoboneses y en sus obras se añora tanto la isla de Annobón que, en las dos que conozco, se incluyen expresiones en fa d´ambo que nadie traduce o yo no me doy cuenta de cuando han sido traducidas.

Volviendo a Esta Mierda No Fue Así, me pregunto cómo es que la protagonista pude no estar segura de que vive un infierno, ¿acaso es la rana esa de la cazuela que se calienta lentamente? 

En la obra aparecen las jóvenes conocidas en Guinea como cucuyons y coyots: mujeres que se acuestan con cualquier hombre dispuesto a cubrir sus gastos. Estas son criticadas por la sociedad y, al mismo tiempo, son envidiadas por ser dueñas de sus vidas y sus cuerpos: no son prostitutas controladas por proxenetas y tienen la facilidad de echar a un hombre de su vida. También vemos a las cristianas que creen en el matrimonio, apagadas y ridículas, son esas que han encontrado el amor y el hambre en la misma persona, un hombre que no puede «ayudar a la familia».

A pesar de que la protagonista de la obra reconoce que su familia era un infierno con un padre ausente, exigente y maltratador; quiere creer que su caso es diferente. Ella no fue entregada en matrimonio como quizá habrá ocurrido con su madre, se casó con un chico del que se enamoró. Pero siente que está esclavizada y, aun así, quiere creer que ella decidió llevar esta vida por amor. 

 Nuestros problemas son como la red de redes: no tienen un punto central que se pueda atacar y ya. Están interconectados entre sí y forman una enorme red que se va regenerando mientras nos alejamos para desactivar otros nodos.

 “Una mujer debe permanecer en su casa porque ella es el pilar. El hombre puede irse, los hijos también, pero si se va ella la familia se acaba” canta un romántico en bubi. En una de las canciones del mejor artista ecuatoguineano del momento, el romántico Romy So Love, el chico le dice a su pareja que “cuando la pega, es el corazón de él el que sufre”. Romy So Love y el romántico bubi no son de la misma etnia ni de la misma generación, pero viven en el mismo país, los dos son artistas románticos, los dos normalizan la desigualdad de género y los dos tienen más seguidores que cualquier grupo teatral de Malabo.

Las mujeres seguirán acudiendo a la televisión para denuncian su maltrato, porque la policía no les hace caso y sin embargo quiere cobrar por cada denuncia. Y, como dicen los protagonistas de Esta mierda no fue así, “es fácil apagar la televisión”. Al apagar la tele, se queda el silencio y en ese silencio se perpetua la violencia.

La mixtura es el futuro-Cecilio Olivero Muñoz

El tropicalismo es originario de Brasil, pero las nuevas corrientes musicales en español lo han restaurado. Es indiscutible que el mestizaje es ahora parte y razón de ser en nuestro mundo que da vueltas y vueltas en su transcurso de 365 días. Logran el fruto de la mixtura. La mixtura es el futuro. Las civilizaciones no son las mismas, han cambiado en lo sustancial, aunque no en lo más profundo de cara a las viejas costumbres. Puedo nombrar estilos que forman parte del tropicalismo, y que han sabido desarrollar una música novedosa, siempre acentuando las raíces del hemisferio sur. Hablo de la bossa-nova, o la samba, en el cono sur existen géneros como el Neo-tango. En España encontramos el flamenco pop. También el flamenco chill out. Han sabido unir la música flamenca y el Tango a géneros que predominan en sí mismos por su calidez. 

Existen grupos en español que han llevado el tropicalismo a su quintaesencia, como por ejemplo, Gecko Turner y su tema famoso Toda mojadita, o por ejemplo, Mi swing es tropical que ha sido compuesta por Quantic & Nickodemus. También están en el tema Tempo, y The Candela allstars. Todos estos nombres vienen de Puerto Rico. También hay que poner énfasis en el mestizaje español en un disco de Raimundo Amador, a raíz del 60 Aniversario en el que nació, con un directo en casa. Tienen un tema llamado Plata o Plomo que cuenta con la participación del rapero y actor Langui; en el mismo álbum tiene un tema llamado A mi Ray, en referencia a Ray Heredia, compositor y cantante que murió de sobredosis, pero del que no hay que olvidar su talento. Un talento merecedor de algún homenaje, que por desgracia se pueden contar con los dedos de una mano.

Hemos hecho un breve repaso por la música de aquende y allende los mares. También, siguiendo la inercia del mestizaje, mejor llamarlo mixtura. Se puede realizar una conclusión al respecto. La música es aquella parte de nosotros que esperábamos nos viniera a calmarnos el tedio con sonidos ya ancestrales, y otros de nuevo cuño. La música, ese lugar que empieza donde acaban las palabras. Es de agradecer la música que nos ate a la vida. Ya lo dijo Jim Morrison, que la música es tu amiga especial. Por eso debe ser que los músicos y “las músicas” son parte de nuestra banda sonora. Cuando un tema solamente te habla a ti quiere decir que eres un amigo especial. A cada cual le corresponde su sonido.

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Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Cecilio Olivero

Cibernética esperanza

Ediciones Vitruvio, 2021

En 1985 el editor Enrique Murillo apuntaba el inicio de un cambio en el panorama literario español. Preveía la aparición de nuevos autores con historias que contar, narradores puros los denominaba, frente a los escritores que ilustran verdades preconcebidas mediante ejemplos y que constituyen, estos últimos, en gran medida, la tradición literaria española, tan dada al realismo. Estos nuevos autores, según Murillo, evitan en cierto modo la trascendencia en el relato y lo conciben como experiencia. Sin estar del todo de acuerdo con su apreciación, me parece que las categorías nunca son cerradas y ha habido de todo en todo momento en la literatura española, sí que es cierto que a partir de los ochenta se aposentan y surgen escritores que ya escriben de otra forma, los tiempos y la sociedad española son distintos, y hay nuevas influencias y vínculos con otras maneras de contar.

Pero además, en estos últimos lustros, desde poco antes del salto de siglo hasta ahora, creo que se están dando otra vez síntomas de renovación en la literatura. Hay que tener en cuenta el reto que supone la aparición de nuevos medios y hemos de asumir el predominio actual de lo audiovisual, reforzado por esas nuevas herramientas que parecen ya absolutamente dominantes en nuestra sociedad, y no sólo entre las generaciones más jóvenes. Desde luego, no creo que la literatura corra peligro de desaparecer, no lo estuvo con la eclosión del cine, no lo está hoy, pese a todo, y si lo está, será más por la excesiva comercialización editorial y por la no poca ramplonería desatada en nuestros días, con demasiados escritores más de pose que de esfuerzo.

La literatura actual ha de asumir en todo caso el reto que le permita seguir incidiendo, de ser algo importante, y esto pasa en mi modesta opinión otra vez por la experimentación y por el rigor, también por la necesidad imprescindible de ser penetrante y aguda. Como muy bien indica Enrique Murillo, y con ello estoy por completo de acuerdo, «todo relato que no produzca alguna forma de catarsis es un relato fallido».

Experimentación está habiendo bastante, es verdad. Aunque frente a ello haya una reacción de las editoriales a fórmulas en exceso convencionales, novelas y formatos que se repiten una y otra vez bajo una maquinaria de marketing que muchas veces es ajena a la literatura pausada y reflexiva. Imagino que toda época de cambio produce miedos a los saltos al vacío y tampoco las editoriales quieren perder oportunidades de negocio, pero esto es otro debate que no viene al caso, o tal vez sí, pero no tengo espacio suficiente para desparramarme al respecto. En todo caso, hay experimentación, algo que resulta imprescindible ahora mismo.

Claro que no siempre la experimentación sale bien. Pero creo que ahora mismo es de agradecer que se nos ofrezcan nuevos formatos, que se tantee con las palabras y los estilos, que se pruebe, aun cuando los resultados no siempre sean los esperados. En la literatura y sus procesos sí nos podemos permitir los experimentos; es más, son de agradecer.

Viene todo lo anterior a colación por este libro sobre el que pretendía escribir, que iba a ser una reseña, pero que al final me ha llevado por otros derroteros. Cibernética esperanza es ante todo uno de esos experimentos y tendrá sus claroscuros, quizá algunas rarezas, tal vez ciertas imprudencias, pero que apunta a una necesidad intensa de escribir con valentía, osadía y clamor. No es baladí recordar aquí que la escritura tiene mucho que ver con la vida. Es más, cada vez tengo más claro que no puede haber distingos entre literatura y vida, ni siquiera entre ficción y realidad. La verosimilitud forma parte de lo real, al fin y al cabo.

Una cuestión a solventar es cómo podemos catalogar este libro. Cecilio Olivero ha dicho alguna vez que se trata de una novela. Sin intención de impugnarle o de contradecirme a mí mismo, ya que vengo hablando tanto de experimentación, yo no lo creo. Combina prosa, introduce también poesía. Hay una narración temporal de hechos y unos personajes, más o menos reales o imaginados, si es que podemos apurar tanto en estos tiempos, y visto lo visto, los límites de la realidad y de lo ficticio. Pero me decanto más por el lado de la poesía. Aunque sólo sea porque me resulta muy evidente que Cecilio Olivero es un poeta, un animal poético, aunque a veces le dé por la prosa con resultados en mi opinión muy por detrás de su poesía. Pero ha experimentado con la prosa y el resultado le ayudará a sacar algunas conclusiones de su labor literaria, espero.

Aconsejo por tanto leer este libro como un ejercicio más poético que prosístico. Incluso la prosa es poética, aunque aquí he de reconocer que con resultados no siempre homogéneos.

Respecto al contenido, a todas luces no resulta fácil ni grato mantener el tipo ante lo que se cuenta. No es un libro amable que intente apaciguarnos ante la descripción de lo crudo que tiene vivir, del dolor y el desasosiego que entraña la existencia o incluso, cabe entenderlo así, la falta de heroicidad para el reto de luchar consigo mismo. No tranquiliza, sino que inquieta y algún que otro lector no quedará ajeno ante la figura del personaje o personajes.

Sin duda estamos ante un nuevo tipo de formato que nos invita a otros escenarios en esta sociedad del espectáculo global que estamos conociendo. Al menos es una oferta interesante.

Reflexiones de una ondjundju-¿Un golpista investido como presidente? Se entiende-Juliana Mbengono

¿UN GOLPISTA INVESTIDO COMO PRESIDENTE? SE ENTIENDE

Pocos medios importantes se han mostrado indiferentes a la investidura del coronel Assimi Goïta como presidente de Mali (07/06/2021) después de dirigir dos golpes de estado en menos de diez meses. De lejos resulta horrible, triste y casi vergonzoso que en pleno siglo XXI se siga accediendo al gobierno de un país mediante la violencia; pero, casi igual que Begase Na Fê Xíf, yo también digo que esta mierda no fue así. Igual que el comunismo en China y Rusia, la democracia en Estados Unidos y Europa; probablemente la dictadura ya se deba aceptar como el sistema de gobierno que impera en África.

Mientras que todo el mundo condenó el escandaloso adiós de Donald Trump, en África hemos investido a un golpista con alegría y júbilo.  No me extraña, ni me sorprendería que esto se repitiera en otros países a lo largo y ancho de todo el continente.

Estados Unidos, por su «larga tradición democrática», pudo estar de acuerdo en condenar el intento de golpe de estado de Trump. Los americanos saben que cuando un presidente no da la talla, simplemente, deben esperar a las elecciones para echarle por más que intente aferrarse al bastón. En cambio, en África, donde nuestros presidentes son vitalicios y, una y otra vez, ganan las elecciones con mayorías aplastantes a pesar de que los ciudadanos no están contentos con sus gobiernos; un golpe de estado es el horror que muchos desean, pero nadie se atreve a implementarlo. 

Antes de llegar al golpe de Estado, se habrá intentado hacer las cosas por la vía democrática que predica occidente, pero este es un camino que garantiza un 99 % de fracaso cuando se trata de países africanos. Aunque no seamos un país, compartimos muchas desgracias, y la peor de todas es la dictadura. Seguimos necesitando apoyo y ayuda de países europeos y americanos cuando nuestros presidentes y sus familiares pueden contarse entre las personas más ricas del mundo, si las empresas que se encargan de hacer esas encuestas hicieran la vista gorda sobre el origen de los bienes.

 Yo, por ejemplo, vivo en un barrio donde falta agua constantemente, sí, nos apiñamos por las mañanas en el grifo público a esperar a que abran el agua que a veces cae en un chorro tan fino que tarda cinco minutos en llenar una botella de un litro; en ese mismo barrio, los lavados de coche nunca están cerrados por falta de agua. ¿Qué los lavados que no pueda hacer el gobierno para que en los barrios de Malabo haya agua todos los días?

Alguien dirá que los ciudadanos debemos hacer y no esperar todo del gobierno. Es cierto, pero pero teniendo en el gobierno a gente que cree que ha alcanzado la oportunidad de vivir en la gloria y hacer lo que pegue la gana, está claro que la carrera de los ciudadanos no llegará muy lejos o será bien complicada.

En un país donde la política sigue siendo un tema del que se debe hablar con candados en la lengua y miedo a quienes te escuchan, por que nunca se sabe hasta qué grade es la fidelidad de nuestro amigo a los grandes movimientos de masas de nuestros gobiernos; en este contexto, un golpe de estado, igual que una guerra, es repudiable y se debe condenar, pero si ya se ha dado y producido un cambio, tampoco se va a deshacer. Lo triste es que los golpista acaban mutandose con el tiempo en los mismos sapos egoístas a los que criticaron. Es como si todos los africanos fuesemos el protagonista de la novela «Me alegraría de otra muerte», de Chinua Achebe.

Reflexiones de una ondjundju-Annobón es poesía-Juliana Mbengono

ANNOBÓN ES POESÍA

Me pregunto si es posible hablar de Annobón sin hablar del mar. Me pregunto si existe mejor lengua materna en Guinea Ecuatorial que el fa d´ambo para declamar unos versos. 

Los annoboneses que conozco, raras veces escriben sobre su quería Ambo sin hablar del mar o del lago O´pot; y todos, en Guinea Ecuatorial, sabemos que esa pequeña isla está aislada de todos por el mar, que ahí los hombres y los niños se pasan el día pescando en el mar y los vidjiles se construyen a la orilla del mar.

Más que sangre de ballena, como los llaman algunos con la clara intención de ofender, los hombres de Annobón tienen sangre de poesía. Las canciones en fa d´ambo no son tan agradables como un recital de poesía en la misma lengua, ni el mismísimo portugués puede compararse al pidging que se habla en esa isla cuando se trata de declamar. Puede que yo sí haya escuchado declamar a los mejores poetas annoboneses y que los funcionarios de la embajada de Portugal en Guinea Ecuatorial que declamaron mis poesías no tengan idea de cómo se hace.

  No me extrañan que los versos de Francisco Ballovera sean tan potentes, ni que Leoncio Marqués y Nánãy-Menemôl Lêdjam tengan varios premios de poesía: son hijos de Annobón.

De todos los poetas annoboneses que he conocido, Nánãy-Menemôl, el autor de Búdjigêl, es mi favorito. Y Búdjigêl es un precioso poemario lleno de gusanos de seda y otros bichos que ahuyentarían a muchos de los pocos lectores ecuatoguineanos que viven en Yupilandia. 

Yo soy una cría, un clon, un plagio o una copia de Búdjigêl. Después de releer esa obra que leí por primera vez en 2014, me he dado cuenta de que muchos de mis poemas en “Barro en mis pies”, ya estaban escritos en él con títulos como “La niña del barrio” o “El niño asamsé”; y no me avergüenzo ni me asusto, me enorgullezco de mí misma. Los versos de Nánãy-Menemôl me llegaron hasta el fondo, echaron raíces y germinaron como semillas.

No sabría explicar la sensación que produce leer una obra en la que se habla de ti. Miedo, alegría, vergüenza, orgullo… eso sentí cuando leí la “niña del barrio”, porque yo, de pequeña, fui la niña del barrio, antes de conocer a Nanãy. Y conozco a niños asamsé. No sabía que un buen poeta podía no ser Bécquer, ni que en las calles de Guinea había suficiente belleza para hacer poesía sin hablar de amores no correspondidos. 

Otro poeta annobonés es Leoncio Marqués, mi compañero del instituto y de aventuras como Capullos Literarios y Más Letras. Leoncio es de los que me hacen sentir que me queda mucho por aprender cuando les leo. Tenemos casi la misma edad y nos movemos en los mismos entornos, habla igual o peor que yo, pero cuando escribe… cuando escribe habla del dolor y la pena como si Bécquer hablara del amor y la poesía.

Cuando la gente habla de Annobón es muy fácil que piense en el mar y en esa isla aislada a la que el buque nacional visitaba pocas veces al año, donde se habla un pidgin del portugués, de dónde salen los hombres y mujeres del grupo étnico de Guinea Ecuatorial que se sigue marcando la piel con cicatrices para identificarse. Yo también pienso muchas cosas de Annobón, pero, sobre todo, que es de ahí surgen los mejores poetas que tenemos. 

La imagen de la mujer en el refranero amazigh-Rachid Boussad

La imagen de la mujer en el refranero amazigh 

Rachid BOUSSAD

Rachidboussad01@gmail.com

Profesor de español y doctor

Universidad Hassan II – Ain Chock (Marruecos)

Resumen 

La presente contribución tiene por objetivo ofrecer un amplio panorama sobre la imagen de la mujer en el seno de la sociedad amazigh. Para tal cometido, presentamos un corpus de diez refranes del amazigh con sus respectivas correspondencias en español, en que se planean cuestiones relativas a la imagen positiva y negativa de la mujer en la sociedad amazigh. 

Palabras Clave: Refranero; mujer; imagen; negativa; positiva; amazigh; español.

I. Introducción 

El fenómeno refranesco aparece siempre como una parte integrante e indisociable de la lengua – cultura de las comunidades. No hay sociedad, sea “atrasada” o “desarrollada” que no posea todo un tesoro de refranes. 

Cada sociedad ha sabido, desde tiempos muy remotos, fijar y tejer su sabiduría, su visión del mundo, sus experiencias empíricas de miel y de hiel, sus costumbres, sus normas de convivencia, sus orientaciones filosóficas, culturales y religiosas… 

La sociedad amazigh  no se descarta, ni tampoco se exceptúa de lo dicho anteriormente, dado que es una sociedad milenaria que posee un venero irrestañable de refranes y el resto de la familia paremiológica. 

Los refranes se consideran una manifestación espontánea de la sabiduría popular, son dichos populares y sentenciosos muy antiguos y engloban un tipo de literatura con “[…] origen perdido en las brumas del tiempo […]” . Añádase, son unos micromódulos del mundo, signos que van más allá de “nos idées, de nos pensées, de nos perceptions, de nos automatismes sélectifs neuronaux” . 

Conviene destacar que los refranes contienen valores humanos y son “[…] un espejo en que se ven reflejados las reacciones, los sentimientos, las ambiciones, los sueños y los fracasos…” . De más está decir que son una parte inseparable de la vida e historia de cada pueblo, y son “manifestaciones folklóricas del discurso repetido incorporado a la competencia de los hablantes que forman una misma comunidad idiomática” . Además, son dichos populares, breves, simbólicos, alegóricos, expuestos en forma poética y expresan “un pensamiento a manera de juicio, en que se relacionan por lo menos dos ideas” . 

Son muchos y muy variados los refranes que abordan la temática de la mujer. Pero, ¿cómo se ve simbolizada y reflejada la mujer en el imaginario social del universo simbólico amazigh?

 Responder a esta pregunta es el objetivo que guía y orienta este estudio basado en nuestra tesis doctoral que, en uno de sus capítulos, se ha pretendido descubrir y descifrar el fondo lingüístico y valorativo de los refranes, que configuran verdaderos campos semánticos forjados y configurados en torno a las mujeres como colectivo social.

Para tal cometido, en esta contribución, nos hemos basado en un corpus  de 10 refranes con el propósito de tener un amplio panorama sobre la imagen de la mujer en el seno de la sociedad amazigh, o sea, plantear algunas cuestiones relativas a la imagen positiva y negativa de la mujer en el refranero amazigh. 

II. La imagen positiva de la mujer en el refranero amazigh

En el imaginario social del universo simbólico amazigh, la mujer se ve simbolizada y reflejada en los siguientes aspectos positivos:  

1) Laboriosidad 

[1]: ⵜⴰⵍⵍⴰ   ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   ⵜⴰⵎⴰⵃⵔⵓⵛⵜ   ⵜⵉⵍⵉ   ⵜⴰⴼⵔⵔⵓⵙⵜ                                                                             

Transcripción latina: [Tal-la tamaṭuṭ tamaḥrusht, tili tfarrust].

Traducción literal: (Hay la mujer hacendosa y la holgazana). 

Español: La mujer buena, de la casa vacía hace llena. 

2) Honestidad

[2]: ⵣⴰⴳ   ⵜⴰⴷⴰⵔⵜⴰⵏⵙ   ⵖⴰⵔ   ⵙⵉⵙⵏⵏⴰⵍ   

Transcripción latina: [Zag tadartans gar sisannal].

Traducción literal: (De su casa a la sepultura).

Español: En la vida, la mujer, tres salidas ha de hacer: al bautismo, al casamiento, 

               a la sepultura.

3) Estima – Agradecimiento – Alabanza

[3]: ⵎⴰⴽⵎⵉⵜⵛⴽⴰⵔ   ⴰ ⵜⵉⵙⵍⵉⵜ?   ⵜⴰⵏⵏⴰⵙⴻⵏ:   ⵉⴱⴱⴰ   ⴷ   ⵉⵎⵎⴰ   

Transcripción latina: [Makmitshkar a tislit? Tannasen: ibba d imma].

Traducción literal: (¿Quién te alaba, novia? Ella les contesta: mi padre y mi madre).

Español: ¿Quién alabará a la novia, sino su madre?

III. La imagen negativa de la mujer en el refranero amazigh

En el imaginario social del universo simbólico amazigh, la mujer se ve simbolizada y reflejada en los siguientes aspectos negativos:  

1) Despilfarro 

[4]: ⴰⵎⴰⵜⵔⴰⵡ   ⵍⴰⵢⵜⴻⵜⴻⵔ   ⵜⴰⵎⵟⵓⵟⴻⵏⵙ   ⵍⴰⵜⵚⴻⴷⴷⴰⵇ                                                                      

Transcripción latina: [Amatraw layteter, tamṭuṭens latṣeddaq].

Traducción literal: (El miserable pide limosna, su mujer la regala).

Español: Padre guardador, hijo gastador.

2) Astucia – Peligro

[5]: ⵜⵓⵄⴰⵔ   ⵜⵎⴰⵟⵓⵟ   ⵜⵓⴳⴰⵔ   ⵉⴱⵍⵉⵙ   

Transcripción latina: [Tuεar tmaṭuṭ, tugar iblis].

Traducción literal: (Peligrosa es la mujer, y supera a Satanás). 

Español: Dijo la mujer al diablo, ¿te puedo ayudar en algo?

[6]: ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   ⴷ   ⵉⴱⵍⵉⵙ   ⵟⴰⴷⴻⵏ   ⵣⴰⴳ   ⵉⴷⵊ   ⵏ   ⵢⵉⴼ                                                                       

Transcripción latina: [Tamṭuṭ d iblis ṭeden zag idɣ n yif].

Traducción literal: (La mujer y Satanás mamaron de una sola teta). 

Español: Dijo la mujer al diablo, ¿te puedo ayudar en algo?

3) Desconfianza 

[7]: ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   ⵓⵔⴷⵉⴽⵙ   ⵍⴰⵎⵉⵏ                                                                      

Transcripción latina: [Tamṭuṭ urdiks lamin]. 

Traducción literal: (La mujer no es de confianza).

Español: Dijo la mujer al diablo, ¿te puedo ayudar en algo?

4) Necedad

[8] ⵜⵃⴰⵔⵛ   ⴱⴰⵔⵔⴰ   ⵏ   ⵓⵅⴰⵎ   ⵜⴰⴼⵔⵔⵓⵙ   ⴳ   ⵜⴰⴷⴰⵔⵜⴰⵏⵙ                                                                                                            

Transcripción latina: [Tḥarsh barra n ujam, tfarrus g tadartans].

Traducción literal: (Hacendosa fuera de casa, perezosa en su casa).

Español: Abandona a su hijo que llora, y va a consolar al de su vecina.

5) Desprecio 

[9]: ⵡⴰⵏ   ⵉⵜⴰⴳⴳⵉⵏ   ⵔⴰⵢ   ⵉⵜⵄⵢⴰⵍⵉⵏ   ⵉⵡⴰⵜ   ⵔⴰⴱⴱⵉ                                                                       

Transcripción latina: [Wan itagg-in ray itεyalin iwat rabbi].

Traducción literal: (Quien escucha los consejos de las mujeres, resulta maldecido por                                     

                                 Al-lah).

Español: La mujer no tiene edad ni dice la verdad. 

6) Engaño – Hipocresía

[10]: ⵉⵎⵟⴰⵡⴻⵏ   ⵏ   ⵜⴰⵎⵟⵓⵟ   

Transcripción latina: [Imṭawen n tamṭuṭ]. 

Traducción literal: (Lágrimas de mujer). 

Español: Lágrimas de mujer y cojera de perro, no las creo. 

IV. Conclusiones

Generalmente, el conjunto de refranes ilustrados en esta contribución demuestra que hay valoraciones positivas y negativas sobre la imagen de la mujer, siendo las valoraciones negativas las que más abundan.

Basándose en los refranes del corpus, hemos constatado que la literatura oral amazigh vertida en el caudal paremiológico da cuenta de la concepción negativa de las mujeres que predomina en la cultura popular amazigh, ya que muchos son los refranes que señalan aspectos negativos como despilfarro, astucia, peligro, desconfianza, hipocresía, holgazanería, necedad, engaño, inutilidad, odio, rencilla…

Dada la gran e ingente cantidad de refranes que señalan aspectos negativos sobre la imagen de la mujer, se da la impresión de que uno de los caracteres peculiares, particulares y significativos del refranero amazigh es su misoginia. Este caso no se da solamente en amazigh, sino también en español. Quizá sea un carácter universal.  

Referencias bibliográficas

– AMARY, Paul (2018). Entreprise moderne et culture africaine –Quelle stratégie de management ?, 

                 Tome 2. Paris: Editions L’Harmattan.

– CARLOS SÁNCHEZ, Juan (2017): “La historia de los dichos y los refranes y el significado de algunos de ellos”, en Periódico Gama. Sección Entretenimiento, n 164 (24-10-2017), Ciudad de México, p. 9, disponible en línea en <https://somosgama.com/2017/10/24/los-dichos-los-refranes/&gt;.  [Citado en: 15/01/2017 11:13 AM].

– CASARES, Julio (1992). Introducción a la lexicografía moderna. Madrid: Consejo Superior de Investigaciones 

                    Científicas. 

– CHUKRI, Oumar (2015). “المثل الأمازيغي، مقاربة أنتروبولوجية” <El refrán amazigh, un enfoque antropológico>, en 

                Periódico Al-Itihad Al-Ishtiraki, el 23 -12- 2015, p. 13. 

– LÁZARO CARRETER, Fernando (1978): “Literatura y folklore: los refranes”, en Biblioteca Virtual Universal, facilitado por la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes (2010), pp. 1-7, en especial p. 140, disponible en línea en: < http://www.biblioteca.org.ar/libros/155766.pdf > [Citado en: 01/01/ 2016 9:13 AM].

Rumba flamenca Vs. Rumba catalana (Cecilio Olivero Muñoz)

RUMBA FLAMENCA VS. RUMBA CATALANA

Para ser buen rumbero hay que centrarse en variadas y distintas disciplinas, como la de palmero, o saber tocar bien los bongos. Ahora se ha incorporado la caja peruana, descubierta en Perú por el gran Paco de Lucía, y digo incorporado, ya que en Cuba tocan a su manera timbal y palillos, pero también hacen percusión con un cajón de los muebles de casa para que suene el guaguancó. 

Se es rumbero desde que se nace, se es rumbero vistiendo, se es rumbero en el sentimiento, se es rumbero porque no hay otra manera de expresarse más bella, ya sea en Ciudad Real, Madrid o Barcelona, La Habana, San Juan o Lérida, Badajoz y Chiclana. Digamos que la rumba, tanto la flamenca o la catalana, beben de las mismas fuentes. 

La rumba flamenca comienza con Los Chunguitos, pero también con Los Chichos, Los Calis, Los Chavis, el Junco, y un largo etcétera. Éstos podemos clasificarlos como parte de la Rumba Flamenca, y como he dicho antes, la Rumba catalana bebe de la misma fuente que la flamenca. 

Existen muchos tipos y maneras de llevar la rumba a cabo, pero la mejor rumba empieza por la guitarra. Son muchos los músicos de Rumba catalana, está el Peret, también Ramonet, el Paló, éstos gitanos provienen del barrio barcelonés de Gracia. Hasta allí que se fue el Gato Pérez a aprender la rumba que entonaban els gitanets; también grupos como Los Rumberos Catalanes, también el Pelos y los Marus, rumberos estos fascinados por el pueblo marinero de Lloret de Mar, aunque estos últimos sean rumba de Los años setenta. También recuerdo la rumba de Pocholos, la simplicidad de Antonio y Aquilino, recomiendo un disco antiguo: Gitanos de Hoy, este disco está un tanto sesgado remarcando a los Tangueros Portugueses, y el Gitano Portugués. Y un gran rumbero es también el Tony el Gitano. La rumba es un género mundial que traspasa fronteras. En Cuba y Puerto Rico se hace salsa que es rumba, también está la guaracha, como también, el antes citado, como guaguancó. 

En Panamá vive Rubén Blades, un músico rumbero con los pies en la tierra. Ha habido salseros rumberos como Celia Cruz, El gran combo de Puerto Rico, Ismael Rivera, Willie Colón, y ya nos vamos a citar al gran Tito Puentes, también hacen sonar a través de la rumba una música de Ida y vuelta. Se rumbea en América y también en España, incluso en Francia, escuchen si no a unos gitanos de raíces catalanas que son Los Gipsy Kings, es un elenco de guitarristas con gran habilidad para muchas guitarras, son verdaderos rumberos los Gipsy Kings, son (repito) un grupo que reside en Francia y en sus vídeos denotan orgullo de sus raíces catalanas y de sus costumbres gitanas. Escuchen rumba, bailen la rumba. 

Recuerdo cuando yo lo hacía en Maggoty. Mi mejor época. Soy rumbero flamenco y catalán y no hay que olvidar a rumberos como el Zíngaro, con sus sonidos arabescos y gitanos más que las gachas. La rumba ahora la escuchan los siempre fieles, como lo son los gitanos, algunos nostálgicos, y se recuerda, la de Maggoty como una etapa gloriosa. Después de Maggoty no hubo nada. Lo bueno de ser rumbero que se diluye con el flamenco y en Andalucía se quedan perplejos de escuchar a artistas que tenemos aquí en Barcelona como, por ejemplo, el Currichi. Ya lo dijo La Perla de Cádiz, Barcelona es trono gitano. También lo dijo Tijeritas en su canción sobre Barcelona, siempre alegre. Rumba en el cine quinqui, rumba en los solares de La Habana, Rumba en Tokyo, Rumba con tambores en verano, Rumba de Manu Chao, rumba por doquier. Se baila en cualquier parte. 

Y la Rumba ya no es lo que era. Se le ha borrado el estigma marginal, que era como una cicatriz en la cara, para engalanarse mucho después de las Olimpiadas del 92. Han tomado posiciones gente como Sabor de Gracia, los patriarcas de la rumba, Gertrudis, Ojos de Brujo, Estopa, Melendy, y etc. No podíamos olvidarnos flamencos del sur, pues hay muchísimos, están Los Ketama, sin olvidarse tampoco de Bambino, un artista en toda regla. Pero bueno, cantar lo que se dice cantar han cantado mucho como dúo Lola Flores y el Pescailla (Antonio González) su particular rumba, ya que Antonio ideó el ventilador (estilo musical dentro de la rumba catalana). También hay que recordar a los Amaya, con sus canciones bien trabajadas, los Amaya han compuesto canciones versionadas por grupos incluso no rumberos. En Andalucía surgió el género flamenco pop, pero de esto ya les hablaré en otro momento. El flamenco pop tiene mucha miga. 

Reseña Literaria (Juan A. Herdi)

Almudena Sánchez

Fármaco

Random House, 2021

Estamos ante un libro inquietante. No sé si es el calificativo adecuado, pero sí es lo que produce, una vaga inquietud que va en aumento a medida que se avanza en su lectura. A pesar de la ironía, que ayuda bastante a comprender lo que se cuenta. O se narra. A pesar de que intuimos que el final será feliz, de lo contrario no tendríamos el libro entre las manos. A pesar también de que muchos lectores avanzarán por sus párrafos con ansia de comprender un proceso que asumimos que existe y que nos puede ocurrir también a cualquiera, con independencia de las circunstancias de cada cual, buenas o malas.

Almudena Sánchez nos habla abiertamente, sin tapujos, la expresión viene muy al dedo aquí, de su depresión, de ese estado anímico durante mucho tiempo incomprendido, antaño denominado melancolía, y que además, con la pandemia, adquiere una nueva carta de naturaleza: se ha extendido, visible o no, un profundo malestar en todos. La autora nos ofrece una confesión, aunque sin el significado que le da el catolicismo, no hay propósito de enmienda ni petición de perdón, aun cuando en algún momento lo pidiera en la realidad, pero su escritura no lo es. Más bien cumple, creo, con una de las funciones, de los porqués, que se atribuye a esta manía de escribir: comprender(se), incluso poner algo de orden. Busca romper con esa mudez con la que no sólo la autora ha crecido, todos la hemos padecido y la padecemos de un modo u otro, con mayor o menor énfasis.

Estamos por tanto en un relato testimonial que nace, sin duda, de una necesidad, la de curarse también mediante la escritura, pero que al final, una vez desprendido el texto de las manos de su narradora, se vuelve sobre todo útil para el receptor, para el lector, como si el libro, en cierto modo, estuviera concebido a su vez para cumplir con las pautas de la teoría literaria de la precepción. Porque tal vez deberíamos analizarlo no por lo que es en su origen, sino en los efectos que pueda producir en los lectores y en la capacidad de comprensión de un estado de ánimo que se convierte en enfermedad. Y que permite afrontar un tema como el de la depresión o, en general, de la salud mental, con sus estereotipos manidos y el peligro de la estigmatización

Una comprensión facilitada por la literatura. No hay duda de que es la literatura la que permite muchas veces entender la realidad, más que los sesudos estudios analíticos. En definitiva, la prosa literaria convertida en vademécum para aprehender los mecanismos más sombríos de la vida. En este caso, además, hay mucha poética, hay ironía, hay un bello juego del lenguaje, hay dureza también. Ello convierte el relato en un perfecto artefacto, aun cuando rompa con todos los preceptos literarios, que para eso son las reglas también, para infringirlas y romper con lo más aséptico del formalismo literario. 

Reflexiones de una ondjundju-No quiero conformarme-Juliana Mbengono

NO QUIERO CONFORMARME

¿Quién no ha escuchado que para triunfar se debe tener claro lo que se quiere e ir a por todas? 

Antes de entrar en contacto con los círculos feministas y de empoderamiento de la mujer, ya sabía que debo estudiar para ser “una mujer de valor para la sociedad”. Cuando entré en contacto con esos círculos aprendí un poco más: “sólo estudiando sería una persona realmente libre. Tendría un trabajo digno y una vida cómoda. Podría elegir al hombre que quisiera, en vez de conformarme con cualquiera que sea capaz de cubrir mis necesidades más básicas. Sería respetada en la sociedad, etc.” 

Estaba tan entusiasmada con todo lo que me predicaban que, a los 16 años, ya ansiaba cumplir los dieciocho para ser independiente, largarme de la casa de mi tía donde vivía con mi madre y otros parientes, tener un trabajo bien pagado mientras estudio en la universidad y alquilar una casa con el chico guay que yo eligiera. 

Estudiar era la salida que conocía para no ser otra comerciante del mercado Semu que pasa el día bajo sol, se pelea con los clientes y a veces recibe golpes. Era la salida para no ser otra madre incapaz de comprarle leche a sus hijos…. Lástima que no fuera entonces cuando nuestro primer ministro dijo que debíamos aspirar a oficios que nos den de comer al día en vez de pasarnos años en la universidad, me habría ahorrado mucho tiempo.

Asistía a conferencias y presentaciones de libros, me relacionaba con escritores que piensan y hablan, depositaba expedientes en todas partes explicando que aprendo rápido y puedo hacer cualquier trabajo. Durante dos veranos estuve depositando la solicitud de “Trabajo de Verano” en la Oficina Nacional de Empleo; el buen funcionario del ministerio de trabajo nunca me dijo que no me llamarían para un trabajo antes de cumplir los dieciocho, pero me presentó a un señor que conseguía trabajos para chicas en bares y restaurantes, con un salario de no más de 150.000 francos CFA a cambio de un 10% mensual. Cuando empecé a comprar y vender perfumes me sentí en la gloría, estaba “emprendiendo” y eso es lo mejor de lo mejor para ser más libre, hasta que noté que mi rendimiento en los estudios había bajado y muchos de mis clientes se habían vuelto morosos.

A medida que pasaban los años, me daba cuenta de que las cosas no eran tan sencillas como me imaginaba. De hecho, acabo de cumplir veinticinco y sigo en la misma casa. No me han faltado oportunidades para mudarme: he tenido pretendientes y, diría, parejas que me han pedido que me fuera a vivir con ellos; normalmente, es así como salen las chicas de las casas de sus padres. Pero no era lo que yo quería. No quería mudarme a la casa de nadie pudiera echarme a la calle después de golpearme. No quería sentirme mantenida ni obligada a servir a toda la familia de nadie porque dormía bajo su techo. Alguien se preguntará ¿y con qué clase de tíos te has cruzado? Con los mismos que se cruzan todas las que se mueven en los mismos entornos que yo. La diferencia es que para algunas es lo normal; tener hijos y dormir al lado de un hombre que trabaja es todo lo que piden y la verdad es que son muy inteligentes. Otras soportan el maltrato, la miseria y los abusos por tener las necesidades aseguradas. Otras han tenido la suerte de encontrar el amor y lo comparten con alguna que otra amante, lo que cuenta es que “ellas” viven bajo el techo del hombre y la segunda Otra es “la de la calle”. Las no son las relaciones ni la vida a las que el feminismo y el empoderamiento de la mujer me hicieron aspirar; sigo esperando al hombre atento, empresario joven, defensor de los derechos humanos, guapo, romántico, fogoso, educado, enamorado hasta las trancas, moderno, feminista, culto, detallista, negro y con una envidiable melena afro trenzada en rastas que se apunte a bajar el cielo conmigo. Tengo claro lo que quiero y, ya que les hago caso a los gurúes del éxito y el desarrollo personal, no me conformaré con menos.

Tampoco me ha faltado empleo; de hecho, soy quien siempre ha dimitido y nunca ha sido despedida de un empleo. Al principio creí que tenía un problema grave, pero, después de meditar, me di cuenta de que un trabajo de cincuenta horas semanales por un salario de entre cien mil y doscientos mil francos tampoco era lo que quería; aunque no estuviese “cualificada” ni tuviese “experiencia previa”.

Ahora, cuando me aconseja una feminista que se acuesta con los maridos de otras o que está casada con un machista retrógrado, entiendo que se ha conformado y acepto su consejo. Una cosa es la teoría del mundo perfecto que buscamos, otra cosa es nuestra realidad. 

PD: No soy feminista ni aspiro a serlo.

Fausto 5.0 (de Goethe a la Fura dels Baus) Cecilio Olivero Muñoz

Si comparamos el cine con la literatura, algunas veces pierde el cine y otras, la literatura. Sobre todo si hablamos de Fausto. La obra de Goethe es de largo recorrido, y se ha representado tanto en cinematografía como en Ópera. 

Pero analicemos primero la obra literaria.

El Fausto de Goethe tiene dos partes, como El Quijote. Su primera parte es ingeniosa y fácil de leer. La segunda, en cambio, es más difícil para el lector, por eso es de agradecer las notas a pie de página, ya que aclaran toda la simbología en personajes tanto de la Grecia clásica como de la Roma clásica. También recurre a la mitología clásica alemana y en ella se diluyen las épocas de esplendor contemporáneas al autor. A mí me divierte más la primera parte. Pero de lo que vamos a hablar es de este clásico llevado al cine muchas veces, no siempre con la exactitud argumental de la obra clásica.

En el cine podemos ver una película con una atmósfera un tanto claustrofóbica, hablo de Fausto 5.0. En la versión literaria el demonio se hace llamar Mefistófeles. Pero en la película a Mefistófeles se le llama Santos Vella, con dos eles, como mozarella. Al protagonista se le llama Doctor Fausto, interpretado por Miguel Ángel Solá, y el papel del diablo bromista y gracioso lo interpreta Eduard Fernández. 

Antes he dicho que la atmósfera de la película es claustrofóbica y futurista, no asoma humanidad en ningún lugar de la película. En ella se quiere hacer un cuadro argumental donde prima el deseo. Nuestro Fausto es un hombre que trabaja en la planta de desahuciados de un hospital carente de humanidad, donde la muerte campa a sus anchas de manera tétrica y misteriosa. Tiene detalles que no tienen nada que ver con la obra literaria. Hay lugar para el deseo: una adolescente suspira por nuestro perdido Fausto, se llama Margarita y está interpretada por la actriz Raquel González. 

Lo que no llego a entender el papel que juega la enfermera del Doctor Fausto, Julia, interpretado por la gran actriz Najwa Nimri. Al parecer el doctor no está muy pendiente del verdadero deseo que le acompaña cada día. Y nuestro Doctor Fausto se va de aventura con el demonio Santos Vella. 

Recomiendo el libro de Goethe y la cinta Fausto 5.0, en la que la performance y el ambiente que se obtiene gracias a la FURA DELS BAUS es inmejorable. Está dirigida por Álex Ollé e Isidro Ortiz. Disfruten la obra de Goethe, obra universal donde tiene distintas vertientes y diversos puntos de vista, que al lector y al espectador no dejará indiferente. 

No tiene desperdicio.