CLICKEAR ABAJO EN EL ENLACE:

RUPTURA A LA CASH-CONVERTERS
Por Cecilio Olivero Muñoz
Para vengarme de esta ruptura, de tu desamor
y tu desprecio punzante, de tus desaires,
de tus insultos y tus provocaciones, para vengarme
de la soledad a la cual me has condenado,
para sodomizarte como a una puta,
para contradecirte como a una loca,
para desacreditarte como a una borracha,
para hacerte el corazón añicos,
para jugar con tu verdad cambiante,
para reírme en tu cara de idiota
he venido al Cash-converters más cercano.
He vendido tus regalos embusteros
y tus obsequios secos de cualquier cariño,
tus recuerdos cargados de veneno,
tus oportunismos plagados de doble sentido,
he vendido los regalos de Navidad,
los de San Valentín, los de mis cumpleaños
y nuestros aniversarios que me enllagaban el olvido,
les he dado una patada por cuatro perras.
Cuatro perras que me vendrán bien
para sentirme del todo vengado y cobrado.
He vendido nuestro anillo de prometidos,
tus Cd’s escogidos con cariño,
tus libros regalados por Sant Jordi,
he vendido mis caprichos frente tu nula aprobación,
mientras los vendía, me reía de tu cara de sorpresa,
me reía y gozaba por ello,
me imaginaba ver brillar tus lágrimas en la oscuridad,
carcajeaba de gusto al ver
tus regalos irse de mi dominio de dueño vengado,
veía irse en su derrota lo que me perteneció,
fui dueño de tus momentos de dicha,
de tu felicidad en mi regazo de resplandores,
gozo viéndote llorar por lo que fue tuyo.
Y ahora, precisamente ahora,
precisamente ahora que el dinero me gasté
el que llora soy yo, y solo yo.
Me dieron una mierda por tus objetos vendidos,
me los gasté fugazmente
en drogas y borracheras sin alma,
me los gasté en putas con sumo interés,
interés que tú no tenías. Interés por mi dinero efímero.
Te eché de menos a ti y a tus obsequios.
Siento que ya no te tengo;
que todo lo que tenía tuyo de mí se ha marchado,
me siento vacío.
Quise recuperarlos pero fue tarde ya.
Otro los había comprado
y ahora eran a él a quien pertenecían.
Vengarse de los demás es hacerlo de ti mismo.
A la hoguera los recuerdos
y los huecos sin tu presencia.
Me cago en el amor materialista.
EL AMOR VALE PASTA
Por Cecilio Olivero Muñoz
Amantes a la carta para casados aburridos,
Prostitutas de lujo que prometen la dulzura,
Venta de objetos en cash-converters tras una ruptura,
unos dicen así olvidar, otros solo tratan de eludir la basura,
Sodomía fiada y sweet love con Mastercard,
Agencias Matrimoniales ofrecen rusas a precio de saldo,
El amor por interés ya no se finge de cara a la galería,
Chats hacia el vacío, Nube de Tags calentitos,
Megabytes que pululan otros hemisferios,
Oxigenadas madames y gentlemans de pelo chuzo
se han vuelto empresarios de Tupper-sex a domicilio
y/o seudo-parques temáticos del placer inmediato.
Compañías low-cost se apuntan
a las relaciones humanas. Homosexuales buscan
la seda morada del amor eterno sin previo aviso.
La poesía amorosa se ha edulcorado
como un dime y direte casposo
que gusta a las ancianas aburridas y a las marujas.
Se ha democratizado el corazón latino.
La Banda magnética arrastra el satén por los veladores,
Improvisados regalos para San Valentín
rojos de terco empache, brillantes en su repetición,
se amontonan en la sección de devoluciones.
El Corte Inglés reinventa la semana de ella,
la de él, es otra campaña salvaje ofrecida
a los nuevos peleles del siglo que llaman
al cero-dieciseis para burlarse de la teleoperadora.
Los gigolós existen, los inventó Mercadona,
La industria del amor también existe,
son aquellos socialdemócratas en paro
que imaginan un mundo encoñadísimo.
En los bares sirven la fruta de la pasión,
es visceral, es morbosa, carece de amor propio,
y le late el corazón 24 veces por segundo.
Se ponen de moda exóticos paletos horteras
que van de Adonis engominados
cantando hits de medio pelo por Lloret de Mar,
les hacen la competencia a los italianos de antaño,
si, aquellos, aquellos que nos quitaban las novias.
Bandadas de melómanos incordian a las musas,
les piden incompasivos derechos de autor,
trabajan para la SGAE y son todos cocainómanos.
Plagio de proxenetas negreros y explotadores,
Arcadas dan las princesas contra sus sapos verdes,
En ellas existe la noche solo los fines de semana,
Príncipes rosas musculosos con pajarita y torso desnudo
sirven a cuarentonas un nuevo amor como volcán.
Ahora está de moda el sexo idiota por web cam,
Ahora está de moda que lagartas y lagarteranas
den el coñazo de su vida por un ciber-poema erótico
que provoca jaqueca y sentimiento de culpabilidad.
Puteros que pagan por hablar un rato en la cama,
Viejos verdes que quieren amor solo por un día,
Perritos falderos financiados con un crédito personal
ladran celosos cuando se acercan los novios recién duchados,
Soledad amputada con amplios vacíos al dorso
de las postales,
insatisfacción anudada al hilo de lo nunca visto,
frikis que se conocen al dedillo
lluvias artificiales, meandros y meapilas,
y el aeropuerto escupe turistas de la homosexualidad,
infraestructura demasiado oportunista y cutre.
Fermentados besos entre climas tropicales,
Paquete turístico donde se turnan los escaparates,
Sicodélicos tugurios y bosquimanos del viagra,
Vouayers miran la revolución sexual por los coches
en las áreas de servicio de las autopistas.
Negocio del amor en dosis de principiante,
Absurdo invento con el que nos duermen la moral,
Caricias mágicas, argucias y artimañas,
Florilegio y atadura, cortejo para cretinos,
Seductoras cifras, oropel en los embudos.
Aunque acabes siendo yonqui del amor edulcorado
que vaga las calles
nunca estarás preparado para tanta mentira.
Interés mediocre y primario, germen del capitalismo,
¿Para qué tanto interés y sentimiento de mercadillo?
No hay nadie más sabio que un divorciado.
ENTREVISTA AL ENSAYISTA
ELOY FERNÁNDEZ PORTA
Por Cecilio Olivero Muñoz
Eloy Fernández Porta es el autor de libros como Afterpop: La literatura de la implosión mediática, Homo Sampler: Tiempo y Consumo en la Era Afterpop y, desde hace bien poco, €®O$: La superproducción de los Afectos, un breve apunte:
Eloy Fernández Porta (Barcelona, 1974), profesor de Nuevos Ámbitos Literarios en la Universitat Pompeu Fabra, colabora en Culturas, en salonKritik y, con Agustín Fernández Mallo, en el dúo de spoken word Afterpop Fernández & Fernández. Ha publicado los libros de relatos Los minutos de la basura (Montesinos, 1997) y Caras B (Debate, 2001), la antología Golpes (DVD, 2004, con Vicente Muñoz Álvarez) y los ensayos Afterpop (Berenice, 2007; Anagrama, 2010) y Homo Sampler (Anagrama, 2008). Afterpop, «el ensayo más rompedor de 2007» (Pablo Muñoz, Barcelona Metrópolis), fue escogido Ensayo del Año por Quimera y seleccionado por Go entre los libros del año. Homo Sampler, saludado como «una escritura que obliga a redefinir lo que entendemos por teoría de la contemporaneidad» (Cristian Palazzi, Càtedra Ethos), fue incluido en la lista de los libros de la década por la revista francesa Fric Frac Club y por la web argentina LDF Lounge.
Hola Eloy,
-Es notable que tienes tablas para hablar en público, pero ¿cómo consigues retener tanto texto sin olvidarte de nada? Suelo reescribir bastante los textos, en parte porque me importa mucho el trabajo sobre el estilo… y en parte porque la primera redacción no se me da bien, jaja. Cuanto más reescribes, más fácil resulta memorizarlo. Además, en el trabajo de revisión el texto siempre se vuelve más rítmico. Por otra parte, en algunos tramos de mis ensayos incluyo recursos más propios de la lírica que de la prosa: frases en octosílabo o en endecasílabo, oraciones bimembres, anáfora, rimas internas, etc. Y, claro, esos recursos son también mnemotécnicos. Retener un fragmento en prosa de dos páginas no resulta mucho más difícil que recordar la letra de una canción. Lo más importante es encontrar un ritmo interno, una cadencia, y dividir el texto entre momentos álgidos (que vienen a ser como el estribillo de la prosa) y fases de transición.
-¿Qué significa el término Afterpop? Cuando lo propuse, creí que significaba una superación del viejo paradigma de la cultura popular de masas por una nueva forma de relación con el material audiovisual y de consumo, que tiene un ámbito subcultural, una potencialidad crítica, una dimensión contrainformativa y una política anti-establishment. Luego, ese término ha sido usado por periodistas literarios, artistas, críticos de música u especialistas en cultura de tendencias, y cada cual le ha dado su propio uso, que no siempre coincide con la intención original. Algunas interpretaciones han puesto el acento en el carácter sofisticado o incluso erudito de la relación del artista contemporáneo con el complejo informativo; otras se han interesado más por el tema del humor y la parodia; otras, por la cuestión estratégica, es decir, el posicionamiento del creador por oposición a los media.
-¿La literatura española está dentro de los parámetros postmodernistas? Un sector de esa literatura sí, desde luego. El posmodernismo es un fenómeno sociopolítico y, sólo en segunda instancia, una corriente artística que representa y cuestiona a la vez ese fenómeno. Hay “artes posmodernas” en España, como las hay en Estados Unidos, en México o en Sudáfrica –Coetzee es un ejemplo muy claro de ello, al menos en sus primeras novelas. Los inicios de la literatura posmoderna española pueden retrotraerse a la literatura experimental de los años setenta: el Juan Goytisolo de Juan sin Tierra, el Luis Goytisolo de las Fábulas o, en poesía, el Pere Gimferrer de La muerte en Beverly Hills y el Leopoldo María Panero de Así se fundó Carnaby Street. Esta primera versión del posmodernismo es más metalingüística, más textualista, más influenciada por el estructuralismo en varios casos; está más centrada en la idea de la literatura como problema, en los vacíos de la lengua, en la oposición entre lengua normativa y delirio. Las versiones siguientes del posmodernismo estarán algo menos centradas en la tradición y más dirigidas a la actualidad; pondrán más el énfasis en los objetos de consumo y el imaginario audiovisual (y en este aspecto la obra de Panero es precursora) y darán lugar a expresiones literarias planteadas como puntos nodales entre distintas manifestaciones creativas: música, arte, cómics, etc.
-¿Cuáles son para ti los parámetros importantes donde debe residir el postmosdernismo tardío? ¿Coincides con Agustín? Bueno, más que parámetros hay corrientes y constantes; creo que en este aspecto Agustín diría algo parecido, considerando la corriente postpoética como una de ellas, una importante. Aquí hay que considerar que hasta los años noventa el mundo literario español estaba dominado por el paradigma filológico. La mayor parte de las personas que tenían el poder (críticos, editores, periodistas culturales) habían estudiado filología, de modo que incluso los autores que procedían de otras áreas –como, por ejemplo, el clásico novelista que ha estudiado Derecho-, cuando accedían al campo literario, recibían una presión constante para formular su experiencia de escritor en términos filologicos: “¿cuáles son tus influencias dentro de la literatura nacional?” “¿cuál es tu canon español?” “¿cómo te relacionas con el realismo?”. Este paradigma sigue existiendo, pero ha sido contrapesado, y en parte contestado, por un segundo paradigma: el que ha presentado la primera generación de autores formados en el Giro Cultural, en la era de la teoría, con un bagaje de conocimientos en teoría literaria, psicoanálisis, arte contemporáneo, políticas de la diferencia, etcétera. Este ha sido el cambio más relevante que se ha dado en términos de sociología literaria en los últimos tiempos. Y este cambio es el traslado a la escena literaria de un fenómeno que ya venía sucediendo en la universidad, en las luchas interdepartamentales y en el reparto de asignaturas, desde finales del siglo pasado… ¡para que luego digan que la academia es una jaula de oro!
-¿Crees que el amor ha mutado debido al capitalismo bestial o a la social-democracia? Diría más bien que el amor, considerado como conjunto de prácticas, actitudes y actos de consumo, es un canal por el que circula la ideología de cada época histórica –que, en nuestro caso, es la socialdemócrata, claro. Esa ideología circula “mejor” por ese canal que por otros, precisamente porque el amor suele ser percibido como un fenómeno ahistórico o transhistórico, que “ha existido siempre”. Yo creo que las formas de subjetividad y de relación actuales no habían existido nunca, porque son el resultado de legislaciones, políticas y economías que no existían en la época precapitalista, ni tan siquiera en el capitalismo temprano. Así que, aunando el romanticismo con el cinismo, diría que, como el amor y con él, también el capital arrasa con todos los valores establecidos y moralidades respetables.
-¿Qué opinas acerca de las injusticias cometidas por los jueces en los procesos de divorcio comunes y habituales? ¿Crees que tu libro tiene algo que decirnos al respecto? Luc Boltanski, a quien cito en varios pasajes de €®O$ a propósito del tema de la ruptura sentimental, sostiene que los procesos de divorcio, al articularse por medio de canales administrativos y legales, no “ponen fin” a la relación sino que la prolongan por otros medios –porque el litigio, con sus dimes y diretes, es también una fase del vínculo, y puede incluso fortalecerlo, como demuestra el caso de Amy Winehouse. Por lo demás, no hay divorcio “justo”: la ruptura es injusta por definición, porque en ella se evalúa la historia de la relación en términos de don y recepción, se echan cuentas, y, como sabemos, las cuentas nunca cuadran.
-¿Cuáles son para ti los cánones literarios que no deberíamos dejar de leer? Hay una parte de la crítica cultural contemporánea que propone refutar el canon, repensarlo en términos micropolíticos, reescribirlo de arriba abajo. Aquí va otra propuesta: trasladar las obras de un canon a otro. ¿Por qué no considerar el 69 Love Songs de los Magnetic Fields, que es una obra canónica dentro de la música pop, como un texto de referencia en la poesía amorosa, o en la poesía moderna in extenso? Otro tanto cabe decir sobre el canon de la novela gráfica. Creo que este tipo de desplazamientos serían muy interesantes y nos darían una perspectiva distinta de cada área creativa.
-Hace poco leí un debate-entrevista que te hicieron en la revista Quimera acerca de la difuminada línea entre baja y alta cultura ¿crees que esto se debe a la democratización debido a internet, las nuevas tecnologías y la Cultura 2.0 o es parte del clasismo cultural que ha vencido sus muros debido a esta sociedad de consumo y la globalización reinante? La “democratización”, aunque parece lo más deseable para todos, siempre es recibida con suspicacia en algunos frentes, porque cuando el saber, el capital simbólico o la información se democratizan, siempre hay alguien que “pierde la exclusiva”, por así decir. Y, en efecto, el uso de los metamedios en internet 2.0, con su difusión viral del conocimiento –y no sólo de los datos- saca a la luz e incluso lleva al primer plano algunas modalidades culturales que hasta la fecha habían permanecido ocultas. Eso es evidente en el caso de las subculturas. Peor me temo que este proceso no contribuye necesariamente a la difusión de los niveles culturales ni al fin del clasismo, sino que más bien reformula esas jerarquías, estableciendo una nueva distinción entre mediatenientes y minusválidos informáticos, entre creadores de tendencias y receptores de data trash, entre gourmets del píxel y lumpenproletarios del twitter. Siento aguarles la fiesta a los blogueros, pero lo cierto es que la red transmite y articula jerarquías de manera más rápida y eficiente que los medios analógicos.
-¿Qué piensas cuando dicen aquello de La Cultura es para todos pero solamente una élite lo sabe? Creo que eso lo decía Dora García a propósito del arte, ¿no? En el terreno de las artes visuales (antes llamadas “artes plásticas) se puede comprobar, más que en otros, cómo la aceptación generalizada –generalizada en ese campo en particular- de discursos alternativos y críticos, como los estudios subalternos, el poscolonialismo o la teoría de género, crea, en cada galería y en cada centro de arte, un pequeño espacio de consenso crítico donde “la utopía se ha realizado”. Es de lamentar que ese espacio suela estar semivacío. Pero ese no es un problema de los creadores ni de las obras, sino de los modos de difusión y presentación de las expos, que deberían ser, creo más agresivos, más confrontacionales y también más combinados con discursos extra-artísticos.
-¿Qué les dirías a todos esos que temen la desaparición del libro debido a la nueva Cultura 2.0? Pues lo mismo que a los que temían la desaparición del cine con la llegada del formato vhs –creo que aquí se ha notado los años que voy teniendo-: que el cambio en el formato traerá consigo cambios en el contenido y en la “filosofía”, pero también reacciones esencialistas. Así que habrá para todos.
-¿Crees que desaparecerá la literatura en letra impresa? Creo que eso lo ha previsto Bill Gates para el 2021… no, en serio, en este aspecto veo que la aparición de las novedades siempre provoca, como efecto secundario, la aparición de corrientes conservadoras que velan por los viejos medios y las buenas costumbres. Esas corrientes también idealizan los medios “obsoletos” y les atribuyen virtudes en las que nadie había reparado. Fíjate, por ejemplo, en las nuevas descripciones del formato libro que surgen cuando se habla de su posible desaparición: ahora resulta que los libros son maravillosos por el olor del papel, que si el tacto de las páginas, que si el placer sublime de acariciar el lomo… De pronto, los libros normales, que no huelen a nada ni suelen tener un tacto particularmente agradable, pasan a ser descritos como si fueran piezas de bibliófilo –y los lectores, como coleccionistas refinados. Esta reinvención del objeto y de su consumidor, que pasan a ser “más añejos y auténticos”, es otro de los procesos, regresivos, generados por el progreso; en los próximos años oiremos cada vez más cosas en esa línea.
-¿En Latino-América presentas tus libros de igual manera que aquí o allí es más convencional y tradicional la cosa? Pues sí, lo hago igual, siempre que sea posible. Hemos hecho sesiones de Afterpop Fernández & Fernández en el Centro Cultural de España de México DF y de Buenos Aires, y también hice una €®O$ Session en Córdoba (Argentina). Muy buen feeling en ambos casos.
-¿Cómo ves allí la cultura literaria? ¿Crees que darán alguna sorpresa más? Bueno, te puedo hablar de los libros que he leído recientemente, en particular de literatura argentina, y que me han interesado, que no son pocos. En el terreno del ensayo-crítica cultural-teoría pop, me gustó Contagiosa paranoia de Rafael Cippolini, y también Furia & clase, de Luis Diego Fernández, dos libros con bastantes puntos en común.
-¿Qué opinas acerca de la Revista Nevando en la Guinea? Me gusta el aspecto de literatura multimedia que tiene, la combinación de poesía, vídeo y demás hierbas. Potente.
Gracias Eloy, esperamos que sigas cosechando éxitos.
Gracias a ti.
Clickea abajo en el enlace (versión pdf):
3er NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
3er NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
DIGITAL MENSUAL
NEVANDO EN LA GUINEA
NºXLVII de la 2ª Etapa/01-09-2010
EDITORIAL XLVII
SOBRE LITERATURA ACTUAL EN ESPAÑA
Estamos en una época de artificio e impostores, de caducas teorías inspiradas desde un pasado e imposiciones que cansan a los lectores, en una época de chorradas y conceptos lineales, en una época de gracias asequibles y tonterías rentables, en una época de seudo literatura y experimentalismo ya experimentado, en una época de fanfarronadas y dudosas posturas imitativas, en una época de epígonos argumentos y ejemplificadas frases repetidas. La literatura española actual ha dejado de ser innovadora. Lo más innovador que se conoce, a nuestro parecer, fue la trilogía escrita por Enrique Vila-Matas llamada por el editor de Anagrama (Jorge Herralde) como la “Catedral de la Metaliteratura”, y las obras postreras de Roberto Bolaño. Hemos visto experimentos que como experimentos han resultado rentables, pero que como materia viva e interesante, y como antecedente que aporte algo nuevo a la literatura contemporánea han dejado mucho que desear. Podemos enumerarles a escritores de la llamada Generación Nocilla, que han visto incrementarse en un elevado índice de ventas sus novelas pero que como novedad en el mundo de las letras universales solamente tenían esa gracia improvisada y paralela a la cultura televisiva y a la de las nuevas tecnologías, y a la cultura de masas, pero que como material interesante y novedoso se dormía en los laureles, se iban por la puerta de atrás y de puntillas. Podemos ver a escritores españoles que creen haber encontrado una piedra filosofal y haber descubierto América, y se quedan en la nonada contribución de lo que ya estaba escrito. Decimos esto por que ya otros escritores anteriormente experimentaron sobre esa misma tendencia, y ellos vuelven a redundar en lo mismo, vuelven a evidenciar lo ya dicho, lo ya citado, vuelven a la misma frase hecha que ellos ahora ven como suya propia. Hay demasiada mentira en el mundo de las letras españolas. Demasiada tomadura de pelo, demasiado nepotismo cutre, demasiado servilismo, demasiada farfolla. Nos quieren vender la moto unos de que son escritores que pretenden desaparecer, cuando lo que pretenden es permanecer. Y eso no es malo, no; lo malo es que nos intenten engañar. Después están los que a base de escribir tonterías, todas expuestas bajo una trama interesante, nos intentan divertir con gracias improvisadas y con chistes malos. Se está perdiendo el fruto único y necesario de la literatura seria, literatura que hable desde y para las entrañas de la tierra, literatura buena, literatura que interese y haga hincapié en lo que el ser humano es en sí. Debemos aprender más sobre escritores de fuera. Escritores que aunque han hecho su vida aquí y han escrito su obra también aquí, han interesado mucho más en otros países extranjeros, por su condición de escritores originales, por su condición de escritores completos, de escritores que enganchan al lector como es el caso de Roberto Bolaño, Juan Villoro, y otros tantos más. Los descendientes de la generación del Boom, y los mismos integrantes de ella, han desmejorado su actitud, han caído en la petulancia, en la decadencia; han dejado de escribir una obra coherente para entrar en el parnaso de la repetición incesante.
Pero existen excepciones. Escritores de ensayo como Eloy Fernández Porta, y escritores de novela y poesía, como Vicente Luis Mora, están demostrando que no todo está perdido en el mundo de las letras hispanas como hasta ahora parecía. Aunque la literatura está cambiando en la forma en que las nuevas tecnologías lo permiten, la literatura actual, la literatura vista desde la perspectiva de las humanidades, está como nuestra economía: en estado de recesión, en estado de crisis, que es como nos dicen los políticos que estamos, aunque muchos siempre hayamos estado así. Los escritores actuales han entrado en la dinámica de publicar lo que sea, de ganar el máximo dinero posible, de publicar un libro cada año, para ante todo ganarse el pan y el sustento; pero, ¿Estos libros tienen calidad literaria? ¿Estos escritores que lo que dicen que pretenden es desaparecer, lo que pretenden realmente es todo lo contrario? Nuestra opinión es que así es. Pretenden, antes que desaparecer, pretenden permanecer; pero la permanencia de los escritores es más fidedigna cuando el escritor escribe desde la humildad, desde la soledad y la independencia, desde la carencia de influencias externas, desde donde el escritor no tiene miedo de lo que escribe, desde donde el escritor no ejerce un compromiso para con sus lectores, desde donde el único compromiso que existe es ejercer la dignidad del propio autor para así no caer en petulancias y consignas apropiacionistas, que suenan a molde industrial , o a patrón de moda, del cual, parten las ideas que todos conocemos, y las cuales suenan a tópicos y estereotipos demasiado escuchados ya. Demasiado repetidos, demasiado evidentes para negar lo evidenciable.
************************************************
**************************************
La muchacha muerta
El hombre se mantenía inmóvil sentado en la butaca de la habitación y daba la impresión de hallarse absorto, al margen de lo que le rodeaba. Su mano izquierda sujetaba la barbilla mientras que el codo reposaba en una de sus piernas. Miraba hacia el suelo, con la espalda corvada hacia delante.
– Parece inofensivo. -dijo Molina.
– Nunca te fíes de la primera impresión -le replicó Murgaín-, aunque tampoco huyas de cualquier intuición que tengas porque es la base para la razón y, con el tiempo, te darás cuenta de que la vas afilando.
– ¿La intuición?
– Exacto.
Acababan de entrar en la habitación del hotel y todo estaba en orden, la escasa y minimalista decoración del dormitorio a la que se añadían las pertenencias de sus ocupantes aquella noche, sobre todo las visibles, la maleta en una esquina, junto al armario, y la gabardina y el bolso de mujer sobre la cama. La presencia de los agentes de policía y la quietud del hombre rompían la normalidad de aquel escenario. Dónde está ella, preguntó Murgaín y uno de los agentes apuntó hacia la puerta tras la cual estaba el baño. La abrieron y allí sí que los detalles indicaban toda la amplitud de la tragedia. El rojo de la sangre destacaba en el azulado de las baldosas y en el blanco del bidé. Por el contrario, la mujer, en la bañera, parecía dormir.
– Es hermosa. -afirmó Molina a quien, por edad, la belleza le debía aún que impresionar bastante.
– Lo que es un problema.
– ¿Por qué?
– Nadie duda de quien es bello: resulta inocente, creíble. El marido en cambio es feo y casi viejo, lo tiene muy mal.
– No estará exagerando, jefe. -preguntó Molina a quien los comentarios pedagógicos de Murgaín a veces le resultaban excesivamente tópicos.
– Honestamente, ¿te lo creerías si el marido te dijera que esta chica tan joven y guapa le maltrataba y que matarla fue una mera reacción defensiva, un mero salvarse a sí mismo de la fiereza de la ninfa?
– Hombre, jefe, que tampoco nos lo va a contar así.
– ¿Ves? No te lo creerías.
Murgaín observó el baño con atención. Aunque intentaba mostrarse duro y distante, lo cierto es que a él sí que le afectaba la belleza herida. Miró a la muchacha no sin turbación, sin duda molesto por su muerte y sobre todo por la vida enredada que habría llevado. Sabía, y en ello había sido sincero, que mujeres hermosas de rostro dulce habían cometido crímenes atroces, pero en el fondo, en un rincón de su espíritu, guardaba la idea de que aquello era una aberración, un hecho contranatura.
Vamos a hablar con el marido, ordenó y ambos salieron del baño. El hombre continuaba con el mismo gesto sentado en la butaca. Los dos se pusieran delante de él y sólo entonces levantó la mirada. Sus ojos enrojecidos parecían pedir comprensión. Quizá clemencia, pensó Molina sin poderlo evitar. Esperó a que los agentes rompieran el silencio. Que sean ellos quienes arranquen la conversación, debió de pensar tal vez por táctica o tal vez por el tormento que arrastraba. En todo caso, parecía exigirlo. Murgaín comenzó por presentarse, soy el subinspector Murgaín y él es mi ayudante, el agente Molina. El hombre hizo un gesto con la cabeza. Murgaín pidió la documentación de ambos y un policía se la entregó. Hizo tiempo mirando los documentos, el carné de identidad del marido y el pasaporte extranjero de la mujer.
– Cuénteme que ocurrió. -a Molina a veces le molestaba la aridez impersonal, casi inhumana, con que su jefe iniciaba los interrogatorios, como si para él no fuera posible que quien a todas luces parecía ser culpable de repente no lo fuera y existiera otra versión de los hechos distinta a su lógica de diablo viejo, o sea, de policía con años de experiencia en eso que, con no poca retórica, se calificaba de dura realidad de la vida o maldad absoluta de la naturaleza humana.
– Mire, mi mujer llevaba tiempo irritada. No acababa de centrarse, hace tiempo que queremos un hijo …
– ¿Cuánto tiempo llevan casados?
– Un año. Nos casamos al poco de conocernos …
– ¿Cuánto es poco?
– Cuatro meses, tal vez cinco.
– Sí que fue rápido.
– Las circunstancias, sabe. Ella necesitaba salir de su tierra y a mi edad las cosas no se pueden demorar mucho.
– Por cierto, ¿la diferencia de edad no fue un problema?
– Lo fue, por mí, por el qué dirán.
– ¿Y que decían?
– Que me iba a sacar los cuartos, que era una niña que me buscaba para que yo le trajera de su tierra a aquí y luego me dejaría colgado y a dos velas.
– ¿Y a usted no se le ocurrió que pudiera ser cierto?
– Claro, pero yo la quería, sabe, más allá de lo maravilloso que es tener a alguien joven, una mujer hermosa. Para mí tampoco es … fue fácil. Yo nunca tuve muchas oportunidades, la vida en lo sentimental no me ha sido amable. Pero me quería, la verdad es que me quería, no se lo podría explicar, pero yo lo sentía. Es verdad que el que yo tuviera dinero era para ella un aliciente y tal vez al principio fue determinante. Pero sepa que me tomó cariño y en ningún momento me iba a abandonar.
– Me explicaba que estaba irritada.
– Sí. Discutía conmigo. Lo buscaba, como si necesitara desahogarse y sólo lo consiguiera chillando, enfrentándose a mí.
– ¿Se pegaban?
– Nunca. Yo no la pondría la mano encima.
– Sin embargo, la situación no debía de ser fácil.
– Pero yo no soy de esos tipos que pegan a sus mujeres.
– ¿Y qué ocurrió anoche?
– Me montó una escena.
– ¿Qué tipo de escena?
– Que no podía más, que pensaba en matarse.
– ¿Hablaba con frecuencia de suicidarse?
– No.
– ¿Ayer fue la primera vez?
Aquí el hombre calló. Mantuvo la mirada en el rostro de Murgaín, le miraba a los ojos como si intentara sonsacarle respuestas en vez de preguntas. El subinspector se mantuvo quieto, sin mostrar el más mínimo desconcierto o inquietud por ese repentino silencio, pero sin querer tampoco atosigarle.
– Mi mujer era feliz pese a todo. No le voy a decir que todo le fuera bien, no acababa de adaptarse, le costaban muchas cosas, pero se sentía bien conmigo, le repito, sólo que su vida no fue fácil.
– ¿Cómo se conocieron?
– Fue en su aldea. Yo viajaba con frecuencia. Invertí allí, ayudé a construir casas para unos socios, una agencia de turismo. Ella trabajaba en el hotel en que me alojaba, un hotel pequeño, familiar. Apenas sobrevivía con lo que ganaba. Se lo daba todo a sus padres, sólo cubría parte de la comida.
– Sin duda Vd. fue como un milagro.
El rostro del hombre pareció irritarse con el comentario de Murgaín. Sin duda le recordaría otros comentarios y doble sentidos.
– Ya le he dicho que el que yo tuviera dinero tuvo su importancia para ella, pero le aseguro que se sentía cómoda conmigo.
– ¿Y por qué estaba irritada?
– Aquí todo es distinto. Además, buscaba una estabilidad, quería que yo pasara más tiempo con ella, pero viajo mucho y debía estar muchos días fuera. Por eso habíamos decidido que de vez en cuando viniera conmigo, así estábamos juntos y también ella se entretenía, tal vez se relajaba y pudiera así quedarse embarazada.
– Pero seguía irritada.
– Sí.
– ¿Y anoche?
– Discutimos. Me pidió salir, dar una vuelta. Ella es joven, lo entiendo. Le dije que estaba cansado, que mañana tal vez, pero ella comenzó a chillar.
– En el hotel nos dijeron que chillaron ambos.
– Estaba cansado, lo que menos me pedía el cuerpo era una sarta de reproches injustos y levanté la voz.
– ¿Y que pasó?
– Se puso como una loca. Que se iba a tirar por la ventana, me dijo. Y allí se dirigió. Yo me asusté.
– Aunque nunca antes amenazó con matarse.
– No, pero temí que estuviera afectada por la medicación.
– ¿Qué medicación?
– Tomaba algo para facilitar el embarazo. Lo habíamos consultado en una clínica. Supongo que buena parte de su irritación venía de los medicamentos.
– Entonces, se dirigió a la ventana.
– Sí, y yo me asusté, ya le he dicho. Corrí hacia ella y la sujeté por los brazos, con fuerza, sí, pero para que no se lanzara.
– ¿Ella se resistió?
– Sí, y chilló más, me dijo que la dejara, me insultó.
– Y Vd., ¿la chilló?
– No lo recuerdo bien, creo que sí, tampoco me acuerdo de lo que le pude decir, estaba encrespado, nervioso y desbordado.
– ¿Entonces?
– Se desasió de mí y se metió en el lavabo. Sollozaba, pero parecía que ya no quería suicidarse.
– ¿Qué hizo Vd. cuando se metió ella en el lavabo.
– Me senté en la butaca. Bebí.
Murgaín observó la botella de Flor de Caña. Buen hotel, pensó, distinguen a sus clientes con un buenísimo ron.
– Me quedé dormido -continuó tras un silencio herido-, esta mañana la encontré muerta en la bañera, con todas esas heridas en los brazos y la sangre por todas partes, una pesadilla, se lo aseguro, créame.
– ¿No oyó nada al meterse ella en el lavabo?
– Nada.
– ¿No hizo Vd. nada cuando se encerró?
– Supuse que necesitaba estar sola.
El hombre se puso a sollozar, el rostro entre las manos. Murgaín y Molina se miraron. Esperaron que se relajara.
– ¿Tenían pensado regresar hoy a su ciudad?
– Mañana.
– ¿Va a regresar?
El hombre le miró extrañado. Sin duda pasó por su cabeza que sería detenido, que le acusarían de matar a su mujer. Ahora, de pronto, la pregunta de Murgaín abría una salida, una situación diferente.
– Tendré que arreglar los papeles de Elsa -balbuceó-, no sé cuánto tiempo me llevará. Pero también están ustedes -les dijo de repente, con fuerza, como si sólo en ese momento descubría realmente la presencia de los policías-, no sé si necesitarán retenerme, saber más cosas.
– Se lo diremos esta tarde, ahora descanse.
Murgaín aconsejó a los policías agilizar el registro, que dejaran al hombre descansar, les dijo. Él le miró agradecido. Que se quede uno solo de vosotros, ordenó, por lo que pudiera pasar. Salieron de la habitación y bajaron al vestíbulo. Hablaron con el personal de la noche que habían declarado ante un oficial. Disponen de otro cuarto para el Sr. Belández, preguntó Murgaín. Le dijeron que le instalarían en otra habitación y que cuando la policía lo indicase, limpiarían la actual. Lo pueden hacer en cuanto llegue el juez para el levantamiento, sugirió el subinspector, el registro está terminado. Salieron del hotel. Cuando se subieron a su coche, Molina preguntó que impresión había tenido.
– No lo sé -afirmó-, no siempre todo es claro y cristalino.
– Así es.
Por un momento, sospechó que esta vez la intuición poco le iba a ayudar. El hombre estaba realmente compungido y no sabía hasta qué punto actuaba ante ellos, estaba seguro de que lo hubiera detectado con facilidad si era así, o si por el contrario, aun consciente de lo que había ocurrido, lamentaba haberla matado, si es que la había matado, pero cabía también que ocurriera lo que les había explicado. Las cosas, realmente, no siempre resultaban evidentes.
– Ojalá ella nos pudiera decir algo.
Molina sonrió levemente. Qué ideas de bomberos se le ocurrían a veces al jefe, pensó.
Juan A. Herrero Díez
********************************************
POEMAS DESDE LA PRAXIS TEÓRICA
Por Cecilio Olivero Muñoz
Quiero saber si el papel higiénico
de la Real Academia limpia …fija y da esplendor.
José Agustín Goytisolo
MONÓLOGO DE UN HEREDERO
Hay herencias que son un verdadero desastre,
se pelean los hermanos, se disputan el esfuerzo,
se reparten el patrimonio, se llenan de rencor y odio.
Pero yo no puedo pujar por lo que no es mío,
pues lo mío, a otros poetas también pertenece.
Soy heredero de poetas que tienen sencillez como dote
y en el parnaso de laureados sus palabras
brotan con orgullo entre los más grandes poetas.
Soy heredero de ti José Agustín, de ti Federico,
hasta de ti Gamoneda, heredero de poetas,
herencia que vale un Perú, heredero de ti
Jaime, de ti Mario, de ti Enrique, de ti Juan Carlos,
heredero de ti Blas, de ti Jorge Luis, de ti Roger,
soy heredero de ti Antonio, tú que eres
un poeta que ralentiza a la naturaleza,
heredero de galaxias inmensas que salen de las páginas,
heredero de ti José María, heredero de ti Charles,
heredero de ti César, de ti Vicente, de ti Elena,
heredero de todos, heredero soy de vuestra poesía,
heredero soy de lo que no se nombra,
heredero soy de lo que todavía no se ha dicho,
heredero soy de lo que queda aún por decir.
***
MONÓLOGO
SOBRE PALABROS, PALABREJAS
Y PALABROTAS
(Las utilizadas en los anuncios de la tele)
Odio las palabras que mezclan tradición e industria;
odio los spots televisivos que invitan a la confianza,
porque no hay nada que me trasmita más desconfianza.
Odio las palabras Producto, Productividad,
como por ejemplo, cuando dicen los spots algo en relación
con la palabra Producto me dan cierto repelús.
Cuando dicen algo así como Nuestros Productos,
me incitan a la desconfianza y su uso es el contrario
del que se proponen, me da casi fobia escucharlas,
es evidente que quieren ostentar dedicación y calidad;
odio cuando la palabra Producto se une a palabras bellas,
por que, ¿qué produce el hombre? El hombre no produce,
el hombre en algún caso (des)produce.
Por que, ¿cómo estamos destruyendo especies animales,
vegetales, incluso humanas, y decir que producimos?
Y encima con esa soberbia, con esa argucia, con esa magnificencia, con esa insolencia, y esa ceguera estética.
Es pura hipocresía; el hombre no produce,
cuando engendra (re)produce, y cuando crea (des)produce.
O quizá prefiera mejor la palabra (contra)produce,
por que es evidente que todo ese esfuerzo ya lo hace la naturaleza.
Odio cuando los poetas usan la palabra Producto,
cuando por ejemplo dicen, estas son mis Producciones.
Palabras como Producto es (contra)producente para mi salud.
Otra palabra que me provoca urticaria es Establecimiento,
la encuentro impositiva, una palabra reaccionaria.
Esto no es una tienda, o un puesto, o una Boutique
(que etimológicamente es francófona), es un Establecimiento.
Me resultan repulsivas, me resultan difíciles de tragar,
estas palabras que quieren ostentar algo que no son
es como si fueran artificios impropios de las personas.
Es como intentar vendernos un Producto, o un Establecimiento
que se cree por encima de la condición humana.
Es como si fueses un pelele en manos de estos artefactos
expresivos, es intentar ser rimbombante, es intentar
superarnos a base de contradecirnos; como si creáramos Gloria
en cantidades industriales siguiendo rigurosamente una tradición,
es tratar de especular con una verbigracia que es magnánima
y que pretende ser delirio de grandeza
en vez de ser sencillez, de ser proximidad, de ser cercanía;
es intentar vendernos la moto a base de especular
con lo que no existe por ningún lado.
***
DONDE NACE EL POEMA
(Retórica entre el jazz y el flamenco)
¿De qué fuente parte el poema?
¿Qué destello y qué resplandor
evoca a la sombra del poema?
¿De cuál esencia se nutre?
¿Dónde brota su semilla abierta?
¿Qué idea lo hace fértil?
¿Qué metáfora lo resplandece?
¿Qué útil presencia lo entraña?
¿Qué sustancia lo germina?
Padre, yo quiero ser poeta,
quiero ser poeta que una
cielo al sol y luna al viento,
quiero ser poeta que aúna
las azucenas que de blancas lloran,
y las magnolias solas que ríen,
quiero ver las dos en una
para ver llorar de alegría
al amigo de las flores nuevas.
Para ver reír al niño
salpicando verdad de charcos
de aguas sinceras que gimen,
quiero volver donde yo fui,
quiero yo ser patria de sueños,
quiero volver para vivir
y ver al caballo de cartón risueño,
y ver aquella alondra otra vez ir
hacia el nocturno de aire en el verbo,
en la canción que rima sola
y por la noche ser yo tu dueño,
yo quiero para ser feliz
que la luz quepa en este verso.
Que la luz gima en trémolo sexo,
que parta en dos un poema
y lo haga metafórico contexto,
yo quiero ver crecer la hierba,
y quiero galaxia en el beso,
quiero luna en la noche quieta,
trémulo vacío de rima al viento
y que trepe en ti la hiedra,
que trepe la raíz en todo tu cuerpo,
que suene la zambra allí
y ver dormir al señor del tiempo.
***
RETÓRICA VACÍA
Preposiciones, conjugaciones,
Neologismos, retórica vacua,
Tanta frase ¿para qué?
Sujeto, verbo, predicado,
Hacer énfasis tras la coma,
Explayarte tras el punto seguido,
Coger aire entre los paréntesis,
Soltarlo en el punto y aparte.
Unir palabras ¿para qué?
¿de qué me servirá tanta metáfora?
¿para qué me servirá
tanta dedicación frente al lenguaje?
Aliteraciones, fonemas, aforismos,
Palabras como gusanos quietos,
Cadenas abiertas a la idea,
¿Para quién escribo mi verdad?
La verdad mía puede no ser la suya.
La verdad es un instrumento
en manos de cada sujeto,
de cada individuo.
Me monto en el automóvil,
¿qué me deparará esta carretera?
Intimismo, intromisión, intuición,
entro en un intrínseco intrusismo,
Preposición, conjugación,
Sujeto, verbo, predicado,
¿Para quién escribo?
Elegante juego de palabras vacías,
Fenece una ilusión y nace otra,
Tengo una ilusión anterior a la futura,
Compro una cosa y me canso,
Compro un libro y quiero otro,
Me canso de mí mismo,
Me canso de este vacío,
He roto las postales de aquel viaje,
He roto los recuerdos
en un yermo olvido.
Quiero ser otro, por eso escribo.
Puntos suspendidos,
Seudo-vorágine de letra elástica.
Me dices: -Un papel aguanta
cualquier cosa. Yo te digo:
No todas las cosas
aguantan tu papel-.
*****************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR MARIO MELÉNDEZ
(Poeta chileno afincado en México)
Y el gusano mordió mi cuerpo
y dando gracias
lo repartió entre los suyos diciendo
“Hermanos
éste es el cuerpo de un poeta
tomad y comed todos de él
pero hacedlo con respeto
cuidad de no dañar sus cabellos
o sus ojos o sus labios
los guardaremos como reliquia
y cobraremos entrada por verlos”
Mientras esto ocurría
algunos arreglaban las flores
otros medían la hondura de la fosa
y los más osados insultaban a los deudos
o simplemente dormían a la sombra de un espino
Pero una vez acabado el banquete
el mismo gusano tomó mi sangre
y dando gracias también
la repartió entre los suyos diciendo
“Hermanos
ésta es la sangre de un poeta
sangre que será entregada a vosotros
para el regocijo de vuestras almas
bebamos todos hasta caer borrachos
y recuerden
el último en quedar de pie
reunirá los restos del difunto”
Y el último en quedar de pie
no solamente reunió los restos del difunto
los ojos, los labios, los cabellos
y una parte apreciable del estómago
y los muslos que no fueron devorados
junto con las ropas
y uno que otro objeto de valor
sino que además escribió con sangre
con la misma sangre derramada
escribió sobre la lápida
“Aquí yace Mario Meléndez
un poeta
las palabras no vinieron a despedirlo
desde ahora los gusanos hablaremos por él”
***
Señores del sur
he comprometido mis raíces con ustedes
mi palabra llegará como un río
a recoger la tierra y su origen
Llámenme agricultor
cuando el trigo se despierte
cuando cruja la semilla
y el invierno se levante en una mano
Llámenme soldado
cuando el agua y la piedra se reúnan
entonces seré el puñal
que desgarre ceniza y envoltura
No digan al Maule como me llamo
me reconocerá por la voz
por los susurros que mis labios
llevarán hasta su lecho
No digan nada en Constitución
o en Pelluhue o en Chanco o en Curanipe
mi nombre fue encontrado en una ola
no es necesario que digan nada
Señores del sur
mi casa es mi mejor emblema
Pueden ver a través de las ventanas
o a través de mis ojos
lo que les tengo preparado
Abriré de una en una mis heridas
y escupiré poemas en vez de sangre
y a todos les diré mi nombre
Porque no quiero ver a Pedro
arrinconado en un museo
o a Manuel Francisco
retenido en una boca
Ellos sabían cantar
eran dos vientos de distinto oficio
dos gotas que el Maule
sacudió con violencia
Y yo ¿quién soy?
algo tengo de todos
cara de pan o de hormiga
muslos comprometidos
con el sabor de la tierra
hombros de padre
dientes de inquilino o de patrón
Soy una flor con espinas
y pétalos de mármol
un poema preparado
con la lluvia de cada día
***
a Vicente Huidobro
El gran poeta de las vanidades
se mira al espejo y dice
no hay otro mejor que yo
no hay otro más hermoso y delicado
más burlón, paradojal e irresistible
Y cuando voy por las calles
me persiguen y me piden autógrafos
se aglutinan en torno mío o se desmayan
porque soy más inmortal que las agujas
y en mi boca suspiran las estrellas
Así, cada montaña es un pelo en mi oreja
y cada nube una escalera de emergencia
donde subo y bajo como un mago
persiguiendo su conejo sin darle jamás alcance
No obstante los helicópteros me adoran
me adoran también las escolares que diviso de reojo
me adora el trapecista de un circo desahuciado
me adora la azafata de un vuelo imaginario
me adoran los enanos, los duendes, los fantasmas
y todos gritan “Ahí va Vicente, ahí va
con su cara encerrada en un sombrero
ahí va, el que se orina en los astros
el que respira copihues
y cambia de color hasta volverse inaguantable”
Y yo me río como un Buda chocho
cuando arrojan flores a mis pies
y me lleno de números telefónicos
y de mujeres que darían sus propios pechos
por rozar mi frente de amante multitudinario
o por mirar mis cabellos salidos de un arcoiris de fruta
Tengo unos cuantos lunares en francés
y un gato que me habla en un idioma póstumo
y un perro que me muerde y me lame las antenas
y un cilantro preguntando quién soy
y yo le digo “No me busques
no hagas caso de la rosa deshojada
tú tienes tu propia sabiduría
tu propio olor
tu apellido en la cazuela del domingo
y no necesitas ser tan hermoso
para que ellos te respeten
cuando con sólo probarte
tienes ganado el cielo
y un espacio en mi garganta”
Ahora me marcho en mi paracaídas
me marcho en mi aeronave de plumas anónimas
me marcho a pellizcarle las nalgas a un piano
a dormir una siesta en un ataúd de huevo
***
Que salga el Guayasamín que cada uno tenemos
que salga el indio entre las piedras, médula a médula
el gran precipicio que somos, la gran llaga ecuatoriana
y lo que cae del ojo al cielo, y lo que arruga el aire
y lo que sale de nosotros mismos como una rosa deforme
y lo que araña más adentro que salga
que salga el trueno, la bocanada, el relámpago
la hebra furiosa y tuerta que mira sangrar el alma
y aquí, en esta jaula ardiente que es América de luto
están pendientes los nombres de aquellas manos clavadas
de aquellos pies desahuciados, de aquellos huesos de humo
de aquel sueño arrojado al gran ataúd del miedo
o simplemente del árbol con sus ramas infinitamente secas
Porque no estamos muertos, no estamos
y hay uno que ahora brinca por encima de los sables
y hay uno que bebe fuego y lleva alas de ceniza
y hay uno que agrieta el río con su cráneo universal
y hay uno que dice yo, yo soy el indio entre las piedras
y todo el horror humano se me apaga en el cuerpo
y tengo lágrimas y penas
y el corazón como una luna borracha
y el esqueleto dormido, y la mandíbula tiesa
y a mi oído brama el perro de las noches podridas
y a mi boca rueda el beso de la angustia que mata
Y yo pinto, yo pinto con mi voz y con mis uñas repletas
yo pinto con mi oxígeno la cicatriz del viento
raspo la puñalada maldita de los siglos
me sumerjo en el ácido mortal de las pupilas andinas
desnudo el recuerdo de la calavera sombría
y en mí sobreviven las tripas cortadas de cuajo
y cada grito soy yo, cada mejilla nacida del grito
cada suspiro fatal y su patria de aguja
cada mujer, cada hombre
cada animal volteado en la vértebra dramática
todos y cada uno de ellos
y en todas partes la vida como un sol amargo
y yo, hinchado de colores
cierro las alas y duermo sobre la tristeza
***
Un día volveré a tus ojos
y comenzaré de nuevo
volveré con un sonido hueco de metal
y sol mojado
buscaré entre los papeles del tiempo
tu cuerpo verde y tus cabellos de uva
te coronaré en silencio con mi boca
y con mis manos que no terminan
Volveré por ti y por tu sangre estrellada
viendo pasar la tarde como una sombra antigua
algo se romperá allá arriba y no seremos nosotros
algo se quemará de pronto con el eco de tus sábanas
Y volveré más vivo, más puro, más hambriento
y volveré volando y desgarrando plumas
todo lo haré por ti, todo en silencio
que hasta los gallos prolongarán la noche
cuando te vean desnuda
***
LLÉVAME
Llévame hacia el sur
de tus caderas
donde la humedad
envuelve los árboles
que brotan de tu cuerpo
Llévame a la tierra profunda
que asoma entre tus piernas
a ese pequeño norte de tus senos
Llévame al desierto frío
que amenaza tu boca
al desterrado oasis de tu ombligo
Llévame al oeste de aquellos pies
que fueron míos
de aquellas manos que encerraron
el mar y las montañas
Llévame a otros pueblos
con el primer beso
a la región interminable
de lengua y flores
a ese camino genital
a ese río de ceniza que derramas
Llévame a todas partes, amor
y a todas partes conduce mis dedos
como si tú fueras la patria
y yo, tu único habitante
***
Si fueras calva también te amaría
me volvería loco besando tu cabeza
tu pequeña luna dorada
Si fueras calva, oh si fueras calva
te llevaría por el río de la memoria
me sentaría junto al fuego de tus ojos callados
derramaría un cisne en medio de tu frente
Pero la larga y ciega cabellera
el largo aliento de cristal
la larga hebra de ceniza y polen que tú eres
todo lo que la vida se guarda para sí en tus cabellos
lo que la noche te roba en suspiros
todo lo que el color del éxtasis te lame
como en un vuelo relámpago
como en un sol prolongado
como en un juego de luces apiladas en tu cuello
todo eso, amor, y más arriba esta ola
esta corriente, este aire
este racimo de algas enjuagadas al viento
este cordón humano amontonado a ti
esta marea, este soplo
este susurro que me ata hasta las últimas raíces
y lo que nace, y lo que acaba
y lo que cae al gran abismo de tu sangre
lo que no ha sido escrito, amor, todo el misterio
porque en la sombra de tu pelo
yo me ahogo para siempre
***
PARA MAYOR SEGURIDAD
Vengan a ver mi poesía
no está hecha de material ligero
aguantará perfectamente el invierno
y en verano refrescará
las mentes y los cuerpos
Hay poderosas vigas entre cada verso
hay listones apuntalando mis palabras
Y si la lluvia desea entrar
pondré mis sueños en el techo
y taparé las goteras
con mi propio dolor
***
LA OTRA
Caperucita nunca imaginó que El Lobo la dejaría por otra.
Nunca hizo caso de los consejos que en materia amorosa le daba
La Abuelita. Por lo que una mañana El Lobo le dijo: «Caperucita,
quiero terminar contigo. Ya no me excita perseguirte por el bosque;
ya no me agrada disfrazarme de abuelita para que tú me digas
tus tonterías de siempre, que si tengo las orejas grandes y esos
colmillos tan filudos, y yo, como un estúpido, responda que son
para oírte, olerte y verte mejor. No, Caperucita, lo nuestro ya
no tiene remedio». Entonces Caperucita, desconcertada por aquella
confesión, se echó a correr tan lejos como pudo pensando en la
clase de mujer que había conquistado el corazón de su amante.
«Es ella, tiene que ser ella», repetía la niña, mientras buscaba
desesperadamente la casa de la anciana. «Abuelita», gritó al fin,
cuando hubo contemplado la figura que yacía en el lecho, «¿cómo
pudiste hacerme esto? tú, la amiga en quien yo más confiaba».
«Lo siento», dijo la otra, «nunca pensé quedar embarazada a mi edad,
y menos de alguien tan poco inteligente e imaginativo. No obstante,
él es un lobo responsable, que no dudó por un minuto en ofrecerme
matrimonio al conocer la noticia. Lo siento, Caperucita, tendrás
que buscarte otro. Después de todo, no es este el único lobo
en el mundo, ¿o no?».
***
MI GATO QUIERE SER POETA
Mi gato quiere ser poeta
y para ello
revisa todos los días mis originales
y los libros que tengo en casa
Él cree que no me doy cuenta
es demasiado orgulloso
para dejar que le ayude
Lleva consigo unos borradores
en los que anota con cuidado
cada cosa que hago y que digo
Ayer no más, en uno de mis recitales
apareció de incógnito entre la gente
vestía camisa a cuadros
y mis viejos zapatos rojos
que no veía hace tiempo
Al terminar la función
se acercó con mi libro en la mano
quería que lo autografiara
y para ello me dio un nombre falso
un tal Silvestre Gatica
Yo le reconocí de inmediato
por sus grandes bigotes y su cola peluda
pero no dije nada
y preferí seguirle la corriente
Luego me deslizó bajo el brazo
uno de sus manuscritos
“Léalos cuando pueda, Maestro” me dijo
y se despidió entre elogios y parabienes
Y sucedió que anoche
y como no lograba dormir
levanté con desgano aquel obsequio
para darle una mirada
Era un poema de amor
un hermoso poema de amor
dedicado a Susana
la gatita siamés
que vivía a los pies del sitio
Parecía un texto perfecto
tenía fuerza y ritmo e imaginación
y todos los elementos necesarios
para decir que era un gran poema
y sin duda era un gran poema
un poema como pocas veces había leído
Entonces me entró la rabia
y la envidia y la cólera
y me pilló la madrugada
con el texto entre las manos
sin atreverme a romperlo
o hacerle correcciones
Que Dios me perdone por esto
pero no veo otra salida
mañana echaré mi gato a la calle
y publicaré el poema bajo mi nombre
********************************************************************
LA RAYA
Por Cecilio Olivero Muñoz
Existe una raya, sí, una raya. Una raya entre la mitad visible de las gentes de un barrio de suburbio, las gentes sin estudios, gente sencilla y primaria, gente que ve la televisión, se distrae con los programas del corazón, con la repetida crónica rosa, con los programas basura. La otra gente es universitaria, académicamente ilustrada, va a las exposiciones, a las conferencias; veo a esas cabezas, la mayoría con gafas, y les digo, les digo en mi silencio que estoy entre la raya, aunque ellos esa raya la ven inexistente, ellos se rezagan de la manada de incultos y maleducados que les incomodan desde el silencio y la pasividad, se alejan borrando rayas, se van del todo de ese lumpen, se quedan en el lado de la raya, el cual les pertenece, el cual es solo de ellos, luchan contra el clasismo, aunque parecen ignorar que ellos son el mismo clasismo, en estado puro, en estado de verdad evidente. Estoy frente los dos lados de esa raya, entre las dos mitades. Una mitad cree que voy de predicador nocturno, que me creo más listo que ellos, que soy una especie de Testigo de Jehová mezclado con un burócrata venido a menos; la otra mitad me ve como a un extraterrestre curioso, un extranjero que no es de ninguna parte, un ser que no está en su respectivo lugar, como a un salvaje que se ha escapado de su cueva, de su hábitat natural, osease, un friki. Salto entre esas dos mitades, entro una y otra vez entre esos dos lados, dos vértices, dos mundos paralelos. En un lado de la raya están un matrimonio mayor ya, mirando la televisión, el hombre medio dormido, la mujer mirando la tele y comiendo fruta. También están un hombre que está y no está, está desesperado, preocupado, fuma y fuma sin parar, se muerde las uñas mientras que espera una noticia que le dé esperanza, que le saque de su tedio, que le rejuvenezca el suspiro, que le renueve el aliento, los minutos frente a él se difuminan desmayados como una aurora cansada, espera una explicación positiva, espera la confirmación que algunos esperan, espera la confirmación de su ingreso de parte de su médico psiquiatra; también está una chica maquillándose, pintándose el perfil de las pestañas con rimel, llorando, lagrimea cuando se pinta la comisura de los ojos, le acaban de mandar un msm, se limpia las lágrimas y se dispone a leerlo. En el otro lado de la raya hay una pareja en una conferencia, la conferencia está repleta de gente, la pareja mira y oye la conferencia, la conferencia es sobre el impacto de la Cultura 2.0 en la actualidad. Hablan de alta y baja cultura, raya entre todas las rayas. Escuchan al conferenciante; a decir verdad, él está medio dormido, incluso se le cae un hilo de baba espesa por la boca, ella está sosteniendo el móvil, está sosteniendo una cámara de fotos digital; en ese mismo lado de la raya también hay un pintor nervioso, no encuentra color para tanta negrura habitable en su interior, está perdido, está buscando la manera de dar color a su vida a través del Fotoshop, está tratando de lograr que su pintura entre en el reputado prestigio de un éxito que se le resiste, en realidad es algo mediocre, aunque él cree que es un genio aún por descubrir; también ahí hay otra chica maquillándose, se acaba de graduar en Historia del Arte, el arte está contaminado, los artistas materialistas intentan ganar dinero anteponiendo una retórica plagada de tecnicismos, demasiada tinta para tanta sencillez, demasiada verborrea para tanta simplicidad, pronto el arte será gratuito, lo saben ellos, lo saben todos. Se dice, contaminada de aburrimiento, se dice, mientras se maquilla, se dice, con la brutal sensación de haberse licenciado en nada, de que todo su esfuerzo ha sido en vano, vacía se maquilla.
La raya soy yo, yo soy esa raya. Esa raya que se peina en medio, o al lado, una cierta tendencia lo decide; también soy la raya del trasero que separa los glúteos, la raya de un aparcamiento, la raya de un mapa, la raya de cocaína, esa raya pequeña que se acaba deprisa, que se acaba deprisa y pide más, y pide otra, y otra, y otra. La raya que se pintan esas dos mujeres vacías en la comisura de los párpados, la raya de esperanza que el pintor busca entre imágenes de Fotoshop, anhelando, esperando, con cierta impaciencia traspasar la raya que lo separa del éxito, de la gloria, de la fama, de esa fama que no sabe a nada, de esa gloria que no pertenece a ningún sentimiento, es superflua, es ladina, es efímera, mientras él todavía cree que es lo único que le hará feliz; la raya del hombre expectante que vive en su mundo vacío frente a noticias que le dicen lo que él ya sabe, la raya que lo separa de la buena y la mala salud, la raya que divide su estado de ánimo simplemente por las noticias que vendrán; la raya que existe en el televisor, raya hecha de rayos catódicos, que dividen dos mitades y dos mundos paralelos, un programa cultural y el programa basura, la raya que sostienen estos dos seres adormilados, la raya entre sueño y realidad, una raya, una solitaria raya, una solitaria mitad frente a otra mitad solitaria. Una raya, una raya, una raya. Una raya contra una mitad vacía y detrás de esa mitad, una mitad hueca. Una raya, dos mitades. Una raya, dos verdades, una raya ante la soledad. Raya que separa la cultura de masas, la baja y la alta cultura, la raya de tiralíneas delator que excluye y separa con la eterna línea clasista. La raya en la que tropiezan los hombres. Raya invisible y eterna que no cambia y no pretende ser raya. Raya que empieza a ser otra, raya que cambia ahora. Raya. Raya. Raya que separa y une al mismo tiempo.
******************************************************************
POEMA DE ENRIQUE GRACIA TRINIDAD
UN LIBRO DE MAYAKOWSKY
EN LA MESILLA CON UN FONDO DE BLUES
Ha descolgado su teléfono
pero ya no es capaz de recordar el número preciso.
La cortina se mueve dulcemente,
cadera de bordados que acaricia la luz tras la ventana.
A lo lejos
suenan las voces de los niños
que el otoño conoce por sus nombres. Huele a lluvia tranquila.
Su mano izquierda ha conseguido
marcar el número imposible. Hacía tanto tiempo…
Un hilo de sirenas, como siempre,
va cosiendo la tarde
para que no le cuelguen los harapos,
para que la ciudad no se deshaga como un muñeco antiguo.
Los pitidos son largos y monótonos,
melancólico blues que se riza en los cables de la desesperanza.
La prensa de mañana contará muchas cosas,
disputas de políticos, nuevos descubrimientos,
los últimos apuros del banquero de moda, asuntos importantes;
pero no habrá entendido
que la noche es un pájaro lleno de certidumbre,
que de nuevo «la barca del amor
se estrelló sin remedio contra la vida cotidiana».
Nadie cogió el teléfono.
La tristeza quedó junto al balcón abierto como una enredadera.
En el húmedo asfalto, un reguero de sangre
va dibujando poco a poco
el silencio.
(Del libro “Crónicas del laberinto”)
*******************************************************
POEMAS DESPREVENIDOS
Por Cecilio Olivero Muñoz
MIEDO AMARILLO
Le tengo un miedo interior, un miedo muy adentro,
a los reproches negros que todavía no se han dicho,
le tengo un miedo amarillo
a los proxenetas del café que tienen
la sonrisa de cartón-piedra, sonrisa meridional,
sonrisa dañina, sonrisa creciente y la mirada verde de sátira,
como la vegetal tragedia de los bosques cerrados,
como el asco que mira desde el escondite del niño;
le tengo un intenso miedo al cruce de calles,
a las ventanas entreabiertas, y al opaco de los ventanales
grandes, tapados, ocultos de ignorante ceguera
de los bares que miran incompasivos la derrota,
con su tedio para afuera, desde adentro, para afuera;
le tengo miedo también a los buzos de la cloaca abandonada,
a los butaneros cansados de subir a mi ático por las escaleras,
a los inquietos suspiros, a los incómodos momentos incómodos,
les tengo miedo desde mi coartada de cemento,
desde mi habitación inhabitable, desde mi mujer abandonada,
desde mi semáforo en rojo, desde mi sorpresa de luz.
Oigo los pasos tibios del reloj de arena,
me persigue su mitad medio vacía y su mitad medio llena,
me acuesto en el filo afilado de las treguas que se tragan,
me levanto como un espantapájaros roto, podrido por la lluvia,
ante el olor contenido de las cocinas que preguntan por ti.
Soy un vocero que pregona ausencias en la oscuridad
y que teje su ruido desde la patria del olvido,
que sentencia su cuesta abajo a los alpinistas
con la amenaza que evoca al nadir que finge la chica del pozo,
resumo mi tenaz desacato, me hago miscelánea
en el soplete de verano que el matarife odia,
por que se apilan los cadáveres sedientos de voz
en el horizonte esquivo de los Adanes remotos, Adanes sin Eva.
Existe un mundo desde este mismo otro,
existe una mañana que huele su sacrificio,
ya no quiero seguir creyendo en lo mismo
por que en Edimburgo conocen presagiados el secreto de la flor,
esa flor desnuda que revienta de noche
y de buena se persigna ante un vacío que la monta por detrás;
los gritos, mis gritos vienen desde el miedo amarillo;
los niños olvidados se interesan por el pulso de los párpados,
una verdad de rodillas los busca por los sótanos prohibidos,
una gran verdad que los arrincona de cara a las ventanas tapiadas;
todos bajan por la avenida desmantelada,
la ciudad los engulle siniestra, mientras que en las oficinas
comentan su destino encaprichado en las nostalgias.
Pero ellos se hacen los ignorantes ignorados
dejándose caer en la sección de deportes, en sus rutinas grises.
Los Brokers se comen su sandwitch de seco logaritmo
y beben el zumo del plomo que se acomoda,
los samaritanos sueñan con cabezas motoras,
con seres que arrastran su inercia de grillos en una pared,
los samaritanos sueñan que viven sin el impulso
y que en las cajas de cobre se amontonan sus susurros de lata,
los samaritanos sienten traición en muros de (des)vergüenza,
y colorados devuelven la (des)vergüenza sin muro,
devuelven su (des)vergüenza esclava de lo nunca oído,
después de que la cabeza motora pregunte la hora
para que nadie pueda decirle si son la una o las tres.
(…)
Unos lo llaman voz del instinto, otros lo llaman
cuando no hay dos sin tres,
otros lo llaman locura y laberinto,
otros prefieren verlo sin quererlo ver.
EPÍLOGO
Soy la volteleta arriesgada de la golondrina
y soy el opio absorbido que busca decidido la sangre,
soy el niño con miedo al guardián del parque,
y soy la mañana furtiva que desperada renace.
No quiero creer que para nada sirve un sacrificio en la tarde,
no quiero vivir para ser una historia triste,
se comen los miedos la alegría de los tinteros,
se acaban las ilusiones al unísono con la verdad.
Miénteme entre dulces mentiras que yo soy agua y barro,
miénteme por que ahora tengo la esperanza en el río.
Y ese río baja ciego de ruido de agua que no se detiene.
***
CONTRA-CINEMATOGRÁFICO
Existen personas apartadas del modo,
Mundo aparte entre princesas y divas,
Inmundo desprecio entre lodo y yodo,
Mundo lejano aunque no lo percibas,
Crepúsculo y otoño, flor o cogollo,
Existen películas que reflejan nocivas
Una mota de polvo en un ojo por ojo,
La cinematografía es una bonita mentira,
Fotograma sospechoso, juguete roto,
Soldadito de plomo, escenario o tarima,
Mentira consentida, sobreactuado doblo,
¿Qué tiene que ver esta vida aburrida
con el romántico mundo de este otro?
¿Tiene que ver tu película preferida
y ese falsario riesgo que yo adoro
con la verdadera ruina (des)merecida
y el afán por poner al personaje apodo?
Fui príncipe y me pegaron el SIDA,
Yo fui un feo sapo y cambié de rostro,
Yo del paraíso pasé a mejor vida,
Tú quisiste comértelo de una vez todo,
Él se conforma con la nariz torcida,
Ella piensa que es un estorbo,
Ellos tienen vida mala, pero unida,
A él le gusta el vicio, el mero morbo,
Ese borracho vive para su bebida,
A los otros solo les interesa lo otro,
Ese se cargó el jerifalte, la directiva,
La secretaría; aunque tenía buen fondo,
Para ese la droga es todo en su vida,
El otro se pregunta, ¿la quito o la pongo?
Hay alguien que se va hacia su deriva,
Hay quien sufre por este mundo loco,
Existen bellezas con tendencia suicida,
Existen fracasos que con goma borro,
Existe quien cambia, quien se cuida,
Quien por su histeria lo desconozco,
Los hay que a marcianos esquivan,
Los hay que se apuntan a un coro,
Los hay a los que les va la grifa,
Los hay a los que les va el costo,
Los hay que no conocen buena vida,
Los hay que quieren ser otros,
Los hay que se acuestan de amanecida,
También hay quien se levanta pronto,
¿Conoces a alguien que no decida?
¿O que no decida por sí solo?
Los hay que temen a la despedida,
Hay quien jamás tuvo en la vida apoyo,
Existen personas que dan solo grima,
Quien resiste su vida poro a poro,
Los hay que temen hasta la risa,
Los hay que de risas se toman su poco,
Hay quien ve en todo un gran cisma,
Los hay que discrepan del poema tonto,
Hay quien se lanza, quien se rila,
Del metraje largo hasta el metraje corto,
Una película cuenta una mentira,
Cuenta un amor, un asesinato, un robo,
Pero es la fantasía de los que sin vida
Encuentran un bendito placer en otro,
Elige la mentira a quien nos mira,
Purpurina a purpurina, plano del rostro,
Fotograma a fotograma, actor o plastilina,
Elige mi retina lo que desconozco,
Elige mi ego y la película convida,
Elige mi interior ser un rato otro, otro.
***
ODA PARA MI PSIQUIATRA
A Josep Moya Ollé, testigo de mis tormentos
y de mis obsesiones, de mis paranoias y de mis palabras.
Mi psiquiatra es la esperanza que yo visito
Cada cierto tiempo, de vez en cuando,
Es la piedad, la compasión, el tercer grado,
Es la pauta que mantiene a mi equilibrio,
Es la pregunta que rastrea la vegetal raíz,
Es el pulso de sus párpados, corazón de paloma,
Es oasis en la tormenta, quietud de doble filo.
Contempla mi historia desde cada síntoma,
Analiza el cobre de los impulsos que duelen
Y los contrarresta con el estaño caliente,
Mi psiquiatra es tranquilo y pausado,
Suspira su ansiedad en las zonas comunes,
Prefiere no ser capitán de ningún barco:
Marfil feble que absorbe mil debacles frías,
Pez que recuerda mi ausencia y mi presencia.
No te miro a los ojos por que me miro,
No, porque me veo, no, porque me encuentro.
Conoce la tempestad que doy a mi frente,
Mi mosca encerrada en un vaso del revés.
Ha visto muchas veces el agua sucia
Que corre decidida hacia todas las cloacas,
Percibe los acertijos y todas las adivinanzas,
Sabe del triste pájaro y del azúcar apolillada,
Se muestra como un amigo en la distancia,
Respeto su autoridad y curación de antesala,
Elige quién no muere entre los alfileres
Y quién no necesita de su mágica sabiduría,
da consejos para evitar la hinchada sombra,
Escribe resúmenes sobre tedios con miseria,
Evita el bostezo en las auroras cansadas,
Se cae exhausto en el minuto solitario,
Se duerme entre rutinas que espesas le giran.
Es amo de mis realidades con abrigo,
Que desnudas ante él buscan su consuelo.
Se escapa del hombre de los rayos x,
Se escapa triunfante de fantasmas sombríos,
Se esconde de semi-dioses tirados al mar,
Vence batallas ante los diablos de espuma,
Y se bate en duelo contra los Napoleones,
Se aniquila su pregunta entre el sí y el no,
Es mi súper-héroe, es mi ejemplo imposible,
Mi ángel de bata blanca, mi guardián de luz,
Lucha para el orbe arrodillado, para el ego
Sometido, contra el decimonónico diagnóstico.
Conoce el vértigo urbano del estrés moderno,
Conoce la epidemia de cascabeles vacíos,
Conoce la incógnita de la sinrazón, y del hallazgo
Su viva contradicción, conoce los miedos
Ante las calles que escupen, los miedos que pisan
Las carencias de flor inmadurada,
Conoce las noches de atada carne amoratada,
Conoce prisiones en el cielo abierto,
Y hasta libertades encerradas en un puño,
Y hasta libertades debajo de un zapato,
Conoce tragedias y comedias a ras de suelo,
Conoce laberintos de agua, y muros ante el viento,
Tiene indicios de que la primavera existe
Pero prefiere no saber dónde tuvo lugar,
Prefiere la imprevista pertinencia
A la pregunta conocida, prefiere el arte
Del conocimiento a la enajenada respuesta.
Yo ante él me inspiro desde mi soledad gris,
Con él me indago hallándome deprisa,
Presumo de tener un amigo distinguido
Ante vecinas que saben de mis malas compañías,
Con él encuentro lo que yo no sé darme,
Y evito la putrefacta idea que llama a mi puerta.
Corre con él un río de tinta entre la fórmula,
De él esperan un pseudo-milagro sin esperanza,
Su conferencia es un pacto entre el espejo
Y la blanca pizarra, y entre la ilustrativa esencia
Y el antiguo árbol de la ciencia que indaga.
Resume mi mes con porfiado sosiego
Y encuentra gnomos correteando los rincones,
Aunque estos son enormes en su total soledad.
***
-OFF EVOLUTION-
BROADWAY OF THE FUTURE
Este mundo es un escenario,
Primero actuaron los dinosaurios,
[Luego-Después: Entreacto de óbito hacia
una hibernación como un telón de hielo.]
Después actuó el hombre de las cavernas,
Vinieron tribus, comunas, sociedades,
Ahora actúa solo el individuo.
Su escenario es la total soledad compartida.
Los extraterrestres son espontáneos,
El argumento será mera pluralidad.
Los robots cuidarán de nuestros viejos,
Macedonia de chatarra y gente rara,
Turismo espacial, nuevas costumbres,
Código Morse por Internet,
La infra-cultura expandirá sus artes,
Borrachera de cosmonautas a los que
No les sienta muy bien el güisqui.
***
FUMAR FRENTE A UN VENTILADOR
Recuerdos como humo que se escapa, que se enajena,
Recuerdo el día en que ganó España el Mundial,
Justo cuando Casillas iba a levantar la copa
Se fue la luz en toda la barriada,
Mi padre dijo: ¡Boicot! ¡Esto es un Boicot!
Boicot del aire que suspira su física boicoteado,
Boicot del viento artificial que nada boicotea,
Pienso yo. Boicoteándome el aliento.
Fumar frente a un ventilador
es algo contradictorio; sabes que el cigarrillo
se consume más deprisa, la ceniza se te cae,
fumar se convierte en algo incómodo,
pero no te apartas del ventilador,
no puedes ni tan siquiera apagarlo,
hace calor y cuando te alejas de él sudas,
el ventilador da vueltas y más vueltas
y todo a tu alrededor está súper-quieto.
Vueltas y más vueltas: ¡Boicot! ¡Esto es un Boicot!
Y los suspiros no son nada, se dispersan como el humo,
Aterrados, confusos, humo apresurado,
Humo que huye sin pedir ni siquiera permiso:
Justo cuando Casillas levantaba la copa del Mundo
vino otra vez la luz a la barriada, mi padre entonces dijo:
¡Somos campeones del Mundo! ¡Somos campeones!
Yo, mientras daba una infinita calada a mi cigarrillo,
expulsaba aquel humo mimetizado en un gran suspiro.
La rutina frente al ventilador aireaba otro verano más.
Boicot para los vencedores, humo para los vencidos.
El mundo sigue siendo una sorpresa.
***
PURPURINA
Habito parajes de inquina,
Suavizo refugios sin darla,
No puedo vivir sin purpurina,
Maquillo la noche en mi cara.
Huyo de toda pamplina,
Remuevo páramos sin entraña,
Bailo en puntas de espina,
Escapo de párpados sin infancia,
Dejé la fe en una papelina,
Mi equilibrio plomizo se escapa,
Se esconde tras esa esquina
Donde la esperanza se acaba,
Esquivo el horizonte con ruina
Pero el fracaso me atrapa,
No puedo vivir sin purpurina,
Maquillo una aurora incauta.
Ninguna corte es divina,
La compañía parece obligada,
La cobardía es toda ladina
Y otra ilusión pinta calva,
Mi sonrisa a veces termina,
Me maquillo porque me da la gana,
Mi oropel se difumina,
Mi vicio por brillos no es nada,
Rompo el silencio y patina
La desfachatez del agua,
Devuelve desprecio y maquina
Un ensayo que evite la racha,
No puedo vivir sin purpurina
Y sin la tregua que vendrá mañana,
Me venden allí la rutina,
Con altas dosis de patraña,
Viene ella crápula y margina
Fina tregua que se da sin darla,
Calle mojada es su vagina,
Rompe un gemido y se empapa,
No puedo vivir sin purpurina,
Soy fracasado abril de realidad rara.
***
NEVERLAND OF A OUTSIDER
(La Última Patria de un Marginal)
Me iré de mi infancia con un silencio lento
e imperceptible como cuando crece un árbol
y ya crecido le insertan un columpio.
Enseñaré mis arrugas al sol del invierno
y cambiaré mis pasos garbosos por cachaza
que llega, aunque casi llegue inusitada.
Trataré siempre de ser quien fui,
buscaré aquellas maneras que les evocaron
paraísos artificiales, alegres y luminosos,
trataré de encontrar nombres frente a tantas cosas,
evidenciaré mi vejez entre mis mejores noches
y prohibiré prohibir a los moralistas que persigan
los abrazos vivos en los rincones a media luz.
Tendré la osadía de abandonar lo que fui,
siempre y cuando no haga ningún daño a nadie,
aunque no se me permita ser lo otro,
que es lo que quisiera, ahora y siempre
estará fuera de lugar, y muy lejos de mi alcance;
seré cosecha dichosa, antes que precaria sal,
intentaré florecer frente al bochorno
para que mis semejantes estén a gusto conmigo,
brotará rocío en mi frescura como una sonrisa
que se concede generosa ante la vida.
Seré camino que conduce hacia todas las dichas
si la dicha es aquello que los demás pretenden.
Andaré aprendiendo, pues somos andando,
aprenderé siendo, pues somos lo vivido,
viviré sintiendo, si nunca olvidamos lo sufrido,
prefiero ser física de agua y materia orgánica
antes que ser vacío y nada, ser adimensional aire.
Vive para vivir, cuenta para existir.
Mi antecedente será siempre éste.
***
EL FANTASMA SE VA
Le digo al fantasma que habita conmigo
que se quede, que no se vaya,
Al fantasma de mi soledad
le digo que no sea tonto y se quede,
no utilizo el por favor,
pero le digo que no sea tonto,
Por que, ¿adónde se va a ir?
Si ya estamos totalmente compenetrados,
además, con lo cara que está la vivienda
en este país de especuladores…
***
UN PUNTO Y APARTE
De jóvenes creemos que la muerte
no nos tocará,
ella, con sus manos inclementes,
con su dedo propiciatorio
apunta sentenciando nueva oscuridad.
De jóvenes nos creemos altivos,
tocados por la inmortalidad,
soberbios como prepotentes.
A mediana edad comprendemos
lo equivocados que estuvimos,
encontramos a la decadencia
sentada en la puerta
de nuestras vanidades diluidas.
Ya de ancianos vemos la muerte,
con su negrura abismal,
ella incompasiva nos evocará la vida
que tuvimos antes,
nosotros ya no seremos los mismos.
**************************************************
ESPERANDO UN BESO
Por Cecilio Olivero Muñoz
SENTIMENTALIDAD INGENUA
(con cierto sinsentido común)
¿Por qué no os vais todos a casa?
Iros todos, iros, marchaos.
Dejad que mi mujer descanse
Entre los otoños que se alejan cegados,
Entre los sofás que buscan su desmayo,
Entre los algodones que delatan la negrura,
Frente a los soles que se exilian
de la razón y de la lógica aburrida,
Ante los cócteles que se mezclan
contra la mecánica sombra que los crea.
Venís aquí a hincharos de pitanza,
Comida hecha por unas manos,
Unas manos cansadas de ser manos.
Venís a engullir su primer minuto,
Su inocencia perdida, su cansancio.
Necios e insaciables comilones,
Hartaos de su sazón difuminada,
Bebed de su sorbo de mar encerrada,
Tragad su sudor y su entremés manipulado,
Haced vuestro piscolabis ignorando
aquellos resoplidos dormidos que calla.
Llenad la andorga tras su esfuerzo,
Refrescaos con el sinsentido que ella
Guarda en las neveras, sentid la nada
Que brota de vuestro inocente consumo,
Cortad su tropiezo con los dientes.
Marchaos a vuestra casa y cenad,
Cenad en vuestra mesa de errores,
Comed de vuestra infamia sin cubiertos,
Marchaos, por favor.
Iros a vuestra oscuridad sin luna,
Volved a la incógnita que da vuestra presencia,
Mirad vuestra silueta engordada
Con los mangos de grasa que ella nutre.
Os merecéis todo aquello que coméis,
Cantad la siesta en el ayuno,
Nutríos con el reloj que ella mira sin parar
y con la esperanza que llega a su deshora,
Dormid saciados vuestro sueño cómodo;
Unos quieren el pan sin gluten,
Otros lo prefieren con buen Ibérico,
Otros sólo comen el magro del jamón,
Existen otros que lo quieren con tomate,
Hombres casi todos con un pan bajo el brazo
Disfrutáis del ocio tras el encierro de otro.
Marchaos y sed solidarios
con mi tragedia, con mi frustración,
Sed solidarios con mi enclaustrada
Derrota sin dinero, con mi ahogo,
Comed, comed, comed desde la nube,
Yo saciaré mi agosto en short
y con bebida helada, con duchas
y espesura atediada, con zeros
como hielos, con sudor y televisión,
con la ilusión de puro autoengaño
de poder volver de las vacaciones,
con la esperanza en la espera
a que salga del trabajo y darle un beso.
****************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
Por Francisco Jesús Muñoz Soler
(De su antología publicada en Perú: Una flor erguida)
Francisco de Quevedo
Si tus vitrinas no guardaron trofeos,
si tu alacena no rebosó de viandas
ni en tu finca nunca se sembró librea
no fue por ciego error de lo vivido.
Si conociste las reclusiones y el destierro
las burlas, la sátira y la malicia
de tus contemporáneos fue por algo más
que por la sucesión de deseos,
porque si a ti llegó el desprecio
arrobas de pobreza y quintales de llanto
te quitaron la imaginación en el ocio
y te creíste de la riqueza esclavo, ¡Yo digo!,
que nazcan muchos esclavos de tu condición
cuya sola riqueza sea ser Quevedo.
(Si me hubieran los miedos sucedido
como me sucedieron los deseos,
los que son llantos hoy fueran trofeos,
¡mirad el ciego error en que he vivido.
Perdí con el desprecio y la pobreza,
la paz y el ocio, el sueño, amedrentado,
se fue en esclavitud de la riqueza)
***
Todo pasa como un sol entre tinieblas
Todo pasa como un sol entre tinieblas
lleno de residuos de amor y deseo,
de insatisfechos deseos, hijos lúdicos
de nuestra fe y nuestra zozobra.
Todo pasa tan próximo y tan lejano,
infrenable, sólo quedan algunos enervantes
instantes que sacudieron nuestro semblante
sensaciones de vida que llenan nuestros recuerdos.
Lo perverso de nuestra existencia
es la contradicción que prima a la vez
las fuentes de nuestro placer
y nuestras dolorosas angustias.
Porque lo hermoso de la vida
es que cada instante es irrepetible
cada acción es un paso hacia la muerte
un sorbo de placer sin retorno y desdicha.
De El sentido de ser, 1986
*********************************
2º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
2º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
MENSUAL DIGITAL
NEVANDO EN LA GUINEA
Nº XLVI de la 2ª Etapa/ 01-08-2010
EDITORIAL XLVI
Fútbol, el espectáculo global
Si hay un fenómeno global en nuestros días, sin duda es el fútbol. Apenas algún rincón realmente aislado, muy contados ahora mismo en el mundo, escapan a la fascinación por este espectáculo transmitido por todos los medios. La literatura se ha acercado al mismo de un modo tímido hasta el momento, aunque qué duda cabe que este deporte posee rasgos a partir de los cuales se puede escribir buenos relatos. No obstante, es un fenómeno social de enorme alcance y con simbolismo profundo. Se ha convertido en el espectáculo por excelencia. Algunos miembros de esta revista hemos podido experimentarlo en algún viaje lejos de Europa, a algún lugar que creíamos al margen de los grandes eventos europeos, donde se nos explicaba a la perfección los componentes de la liga española de fútbol, una de las más apreciadas a tenor de la expectación que despierta.
Este último mes de Julio el Campeonato Mundial de Fútbol ha despertado furor. Millones de personas lo han contemplado por televisión, por internet o lo han escuchado por la radio. Se ha vibrado con los partidos y con las anécdotas que han rodeado a los equipos nacionales que han acudido a África del Sur. Por cierto, el continente africano ha acogido por primera vez un campeonato del mundo y el éxito ha sido absoluto, lo que para nosotros ya es de por sí un hecho importante: por fin se ha roto la tendencia a que todo lo que nos llega de África sean noticias terribles de hambrunas, crisis, violencia y desesperación. África ha mostrado una vez más que posee una realidad diferente a la que se impone en los medios de comunicación y que es capaz de organizar acontecimientos importantes con eficacia.
Los que disfrutan de este deporte han podido gozar del juego de los equipos presentes. Reconocemos que, aun cuando todos no somos aquí aficionados al llamado deporte rey, el fútbol puede ofrecer el atractivo de un juego en equipo donde cada uno de sus miembros ha de poner de su parte para que el equipo, de un modo coordinado, pueda ganar y en la mayoría de las veces impera las buenas formas, una caballerosidad que en ocasiones tiene algo de épico, toda una ética de compañerismo y esfuerzo.
No obstante, este deporte tampoco escapa a un sistema económico voraz que lo dosifica todo y hace que todo dependa finalmente de los beneficios y la rentabilidad, un sistema donde se prima el dinero, lo comercial. La ambición ha convertido el fútbol en una actividad agobiante, excesivamente presente en los medios de comunicación y que conlleva largas discusiones sobre cláusulas, primas, pagas, compras, ingresos por publicidad o por imagen y un largo etcétera. Hay quien utiliza el fútbol y todo lo que le rodea como palanca de una actividad económica o política. Lo hemos visto en España incluso ahora, cuando el presidente saliente del Fútbol Club Barcelona, uno de los equipos más alabados del planeta, se ha lanzado a la política activa una vez abandonada la presidencia.
La ambición y los gastos excesivos han provocado que se hayan montado un sinfín de ligas, copas, campeonatos, premios, encuentros, partidos amistosos y otros eventos, todo ello para aumentar los ingresos que genera la publicidad, hemos pasado de los fines de semana futboleros a tener uno o más partidos de fútbol todos los días de la semana, todos ellos televisados y debatidos, sus incidencias repetidas y examinadas una y mil veces en cientos de programas y medios escritos. Las altas primas que se pagan a jugadores y directivos, junto a un aumento de beneficios, pueden matar a la gallina de los huevos de oro. Sobre todo porque con ello acaba matando lo que debería importar más, el juego y las reglas modélicas que han de regir a los equipos, esa épica de la que hablábamos y que convierte este deporte en todo un acontecimiento social de enorme envergadura.
*********************************************
MONÓLOGO SOBRE LOS FRÍOS MAPAS
(COSA DE CHARNEGOS)
Los mapas tienen la culpa de que los hombres
sean tan ciegos y tan miserables,
se marcan los hemisferios con líneas,
se lindan los límites de las ciudades oscuras,
se encuadran las constelaciones,
se pintan contornos en los aparcamientos,
se exilian las lágrimas en las comisuras,
se hacen furtivos los besos en el ombligo,
los aviones siguen un torpe cuadrante de instinto,
se desheredan a los hijos de la tierra
y todo esfuerzo es en vano, y todo para
que se coman la pulpa los gusanos del azar
y las moscas golosas que engordan su tragedia.
Ahora quieres la independencia.
Antes no te importaba pertenecer
a España, a esta cruel España; sí, antes no,
antes cuando aquel antepasado tuyo
vivía con la conciencia tranquila
siendo negrero en una plantación de azúcar de caña
en Camagüey, y comulgaba con látigo
y espuela, y comulgaba con negros en el establo.
Se olvidan demasiado que el hombre
es hombre y nada más.
Cuando en l.921 gozaba tu familia reputada
de un negocio textil floreciente en Terrassa,
todo se fue al garete cuando los nacionales entraron.
¿Y tanto esfuerzo para qué?
Tus familiares que eran burgueses de Liceo
y casino-club, de domingo con cura presidiendo su mesa.
Todo bajo el servicio de una moza de cría andaluza,
de un chofer murciano, de un masovero extremeño,
de un maestro gallego, de un guarda-jurado asturiano,
y tú, dependiente de todos y patrón de todos ellos,
no preguntaron sobre raigambre alguna
cuando al lado de sus sepulturas floreció la trufa dormida,
pues la misma tierra que a ellos les cubre
a ti te cubrirá la mortaja,
tierra inocente y catalana, inútiles serán tus consignas,
inútiles serán ya las plegarias,
aquellas que en vida no se dieron
y que muertos ya para nada servirán.
¿Y todo esfuerzo tan inmenso para qué?
Tierra que ha de sellar los ojos cerrados para siempre
con el silencio de la piedra que ahoga a la tierra,
Tierra por la que pelean los hombres
con sus manos cansadas, Tierra que han de pisar los pies
que no conocen aurora abierta ni los yermos reposos.
Ni tú, ni yo conocemos el palo diestro de patrón,
ni el ayuno matutino, ni el trabajo en la niñez,
ni el abuso del señorito, ni lo que es pasar necesidad.
¿Y tanto esfuerzo para qué?
¿De qué alegría orgullosos podremos presumir?
Ahora quieres la independencia.
Malditas sean las lindes y las fronteras,
los metros cuadrados y los páramos dóciles,
el alambre de espino, y las custodias con plomo,
los gritos que preceden a las guerras consentidas,
malditos sean los distinguidos apellidos
y los antiguos blasones,
las familias que de viejas bostezan su orgullo,
las banderas con su símbolo incierto,
y la historia que es una medio verdad ignorada.
Quizá puede que agradezcan a las patrias la vocación
de ser muchas veces una puta, una puta utilizada,
donde amasan su patrimonio todos aquellos
que creen en una causa sin tregua
y en la interesada ley del mínimo esfuerzo,
y quizá, esa llaga sesgada, ese sudor del cual se burlan,
quizá se lo deban
a la negrura de mujeres de luto que corren apresuradas
a refugiarse de un bombardeo,
a la calamidad de huérfanos de patria
que emigran desde el sur hacia un norte de tierra llovida,
al reproche enemigo de esa triste España
que llora sus muertos entre las dos mitades que llegaron tarde,
España tuya, España tuya, España tuya,
y de la que tú ahora reniegas. Tú, como un hijo pródigo
que en pos de un egoísmo generacional,
reniegas de una Vieja Castilla que asume muralla en el aire.
¿Y tanto esfuerzo desde antaño para qué?
¿Quién nos velará en la noche cuando nos digan
que ya no nos necesitan?
¿En qué desguace agonizan los trenes
que un día nos trajeron?
¿Y tanto esfuerzo para adónde? ¿Para adónde?
Tu grito de independencia es exigencia
de que otro negocio resurja desde la barbarie.
Vida holgada y acomodada del independentista.
Exige otro negocio de ella, prostitúyela,
y olvídate de los que patria no conocen,
por que se la dejaron toda en la tuya.
Exige y olvídate. Exige y olvídate.
Olvídate de negros esclavos, olvídate de banca-rotas,
olvídate de fusilados, olvídate de damas de cría,
olvídate de las raíces desnudas, de las cosechas que se pudren,
olvídate de los maceteros rotos,
y de los árboles arrancados por la tramontana,
olvídate de Españas y de Castillas,
de los que en tu patria se dejaron la carne,
olvídate, ya que el olvido es un pasado con recuerdos vacíos,
sin nada de lo que avergonzarse todavía,
sin nada de qué lamentarse en un futuro.
Y ése no sé si será tu caso, amigo mío. Olvídate.
Por Cecilio Olivero Muñoz
***************************************************
El Empleado Modélico
Treinta años, se dice rápido, treinta años que te pasaste aportando siempre lo mismo: puntualidad, disponibilidad, atención, profesionalidad, nunca un error ni una incidencia, nunca nada que se te pudiera reprochar, ni tampoco pediste nada, en ningún momento, nada en absoluto, ni una subida más allá de lo contemplado, ni siquiera un favor. Eras, y así te lo habían dicho más de una vez, un empleado modélico, te ponían como ejemplo y te alegraba, te llenaba de orgullo porque tú habías puesto de tu parte para cumplir, habías incluso sacrificado tu vida misma, tu vida privada por ejemplo, en beneficio de tu trabajo. Sólo había que verte, pulcro, te preparabas dos horas antes de la hora de entrada, llevabas una vida ordenada, nada fuera de control, cinco minutos antes salías del café junto al edificio, subías y justo a las ocho, ni un minuto antes ni uno después, te sentabas a tu mesa y te ponías a tus papeles. Nada te despistaba, ni siquiera esperabas una llamada inoportuna porque lo dabas todo para la empresa y preferiste incluso tu soltería, ya me satisface mi trabajo, pensarías sin duda si es que tomaste de un modo consciente la decisión de mantenerte soltero en beneficio de tu empleo, para que nada, de este modo, ni preocupaciones ni angustias, pudiera entorpecer tu labor cotidiana y poder aportar así lo mejor de ti mismo. Incluso cuando decidieron colocarte el ordenador te reciclaste con corrección y no poco esmero y diligencia para entender los mecanismos del aparato, que a ti te pilló tarde esto de las nuevas tecnologías.
Amable y educado, nadie escuchó de ti una palabra más alta que otra, un grito, un comentario fuera de tono, un desplante. Hombre más discreto no lo hay ni lo habrá, se decía no sin exageración.
Pero de pronto te lo soltaron tal cual: las necesidades del trabajo, la nueva organización de la empresa. Cuando te llamaron esperaste un reconocimiento, el anuncio de un premio, de una mención especial, treinta años como empleado perfecto, se dice fácil, pero se logra con tesón y disciplina, por fin me ascienden, pensaste mientras subías a la tercera planta, por fin lo reconocían, ya habían tardado lo suyo, ciertamente, aunque no dijiste nada, nunca, seguiste cumpliendo con tu labor, sea cual fuera la actitud de tus superiores, lo importante es la conciencia, la tuya, siempre limpia, te repetías una y mil veces, pero ahora tenías para ti que ahora llegaba tu momento.
– ¿Cómo dice? -Preguntaste aturdido.
– Lo siento.
Descenso de categoría y de sueldo. La alternativa era una jubilación anticipada porque las cosas no iban bien.
– Espero que lo considere. -le dijo el señor Lapuig, casi en un tono como si le perdonara la vida, o de este modo lo entendiste- Cualquiera de las dos opciones nos parecerá correcta, usted decide.
Te levantaste porque tu interlocutor se mantuvo callado, dejando claro que la conversación había terminado. Incluso se puso a mirar unos papeles antes de que te movieras de tu silla, como si ya diera por hecho que no ibas a decir nada, que ibas a permanecer callado, como siempre lo estuviste, como de hecho te quedaste, ciertamente, y te levantaste, en efecto, y apenas murmuraste un buenas tardes, tímido, un tanto timorato, apenas perceptible. Bajaste a tu planta, regresaste a tu mesa y te pusiste a trabajar, como siempre, como si nada hubiera sucedido, como si tu interior no bullera como una olla a punto de estallar. Nadie vio en ti nada que llamara la atención, ni siquiera notaron una mayor palidez o un rictus de molestia, de desagrado o de angustia. Claro que quien se fijase lo hubiera detectado, había un cierto cambio en la mirada, los ojos enrojecidos, una cierta expresión como de enfado o de humillación, aunque con toda probabilidad difícil de reconocer por todos porque en treinta años nunca te enfadaste o no lo expresaste de un modo evidente.
En un momento en que elevaste la mirada de tus papeles, quién sabe si con el ánimo de buscar un alivio fuera de tu mesa, viste al director general. Pasaba por el pasillo, se detuvo a saludar a un consejero. Sonreían amables, tranquilos, la vida sigue, parecían indicar con total descaro, la vida sigue a pesar de tus treinta años y la decisión de reducirte el empleo o echarte a la calle para que jugaras a la petanca con la misma diligencia con que habías trabajado hasta ese momento.
No sabemos qué mecanismo se desencadenó dentro de ti. Te levantaste con el libro de registros sujeto entre las manos y de pronto se lo lanzaste al director general, directo a su distinguida cabeza, acertaste de lleno, se hizo un silencio áspero, tremendo, como si el tiempo se detuviera en ese instante o el mundo se acabara de pronto, el libro se cayó al suelo mientras en la frente del director general se abría una brecha de la que brotaba la sangre a borbotones. El consejero, aterrado, agarró a su superior con rapidez para sacarlo de la sala al tiempo que dos o tres empleados, desconcertados, no menos espantados, te sujetaron con fuerza e impidieron que siguieras lanzando cualquier de los objetos que tenías a mano sobre tu mesa, que no eran pocos.
Juan A. Herrero Díez
***************************************************
DAMOS PASO A LA PUBLICIDAD
Ayuno y saciedad con las que soñar de nuevo,
sociedad de consumo, capitalismo salvaje,
magia de plástico para nuestras comodidades
y capricho eléctrico que se desnuda de nuevo,
espejo y escaparate que nos refleja del revés.
Tribuna visceral de todas las santidades,
pasarela de mentiras, todas consentidas;
te encuentro en cada anuncio televisivo,
te hallo en los anuncios de supermercado,
me pierdo en tu pelo
cuando veo un anuncio de champú,
busco nuestro temido porqué
en el eslogan más original.
En las galletas María recuerdo tu ahorro,
pues comprabas blancas marcas
que se parecían pero dejaban mucho qué desear;
en la margarina Tulipán veo tu desayuno,
tu célibe desayuno, tu migado ayuno,
mi triste despertar;
en el arroz Nomen tu paella de domingo,
tu domingo, mi domingo, mi triste domingar;
en los anuncios de perfume
te recuerdo recién duchada y muy contenta,
eso, eso, tú contenta, yo contento, algo que contentar;
en el anuncio de Ariel está mi negrura,
pues el blanco de las sábanas
se confunde con lo oscuro de mi vida litigada,
mi negrura litigada, mis sábanas sin ti.
En los anuncios de lavavajillas pierdo el norte,
en el anuncio de conservas me pudro,
en el anuncio de Mastercard te me haces imposible,
te vuelvo a encontrar en el de Colacao,
pero exiges tu propio cielo
cuando vuelas tranquila en el anuncio de Iberia,
eso, eso, volar, buscar otro cielo, otro cielo
aunque sea gris;
frases rimadas que recordar en el futuro,
canciones pegadizas que se tararean sin remedio,
spot televisivo que pregona algún milagro,
te quiero desde mi televisión;
me rompe el corazón el anuncio de Durex,
también el de Duracell,
necesito de vida alcalina y sin descanso amar;
el anuncio de Vodafone me asemeja a ti,
pero renuncio a nuestro parecido
cuando veo el de Movistar insinuándome su tarifa plana.
Brillo de marcas y de proyectos con fundamento,
economía de mercado, libre mercado con celulitis,
trajes en el Corte Inglés
y corbatas de seda para ahorcar la infamia del individuo.
A voces te llamo cuando veo tu suerte
en los anuncios de confort y vida blanda,
vida fácil de tragar como la de los potitos Nutribén,
vida en pareja, familia feliz,
familia sonriente pero con una tiniebla escondida,
una mentira preciosa que nos invita al sueño dorado,
¡¡Miénteme con tus anuncios, caja tonta!!
Miénteme que quiero ser mentido una vez más.
Consumo el oropel de tus promesas
en las farmacias listas para sanar mi exterminio.
Sobremesa en el bienestar,
sociedad del bienestar, producto en el que estar,
mundo que rueda por que piedra que corre
no cría moho.
Te veo en el comercial más sincero
y dejas en el McDonalds mis esperanzas de volver;
te recuerdo conmigo mezclando bebidas espirituosas
con Coca-cola burbujeante, negra, y siempre igual,
la chispa de la vida unida al rugir de las tripas,
son una rutina y una simbiosis perfecta.
Como tú y yo cuando nos queríamos.
Preludio estupefacto en los envoltorios abiertos
y en las preguntas marchitas que nadie nos quiere contestar.
Por Cecilio Olivero Muñoz
***************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR ENRIQUE GRACIA TRINIDAD
TOME EL TESTIGO QUIEN LO QUIERA
Era mi oficio despertar cansado, evitar que la sangre oxidara los bajos de las puertas. Cuidar de las esquinas donde el polvo convive con la araña.
Era mi oficio permitir que el aire se mantuviese respirable, aun teñido de sombra y de perfume amargo, de azafrán engañoso, de gritos de mujeres protestando por el aliento de la vida.
Maldito oficio este de contar los muertos que hacen cola en la augusta oficina del olvido, junto a las máquinas de la melancolía, que ya no tejen ni fabrican ruido.
Era mi oficio, sí, tarea innoble y dura, malpagada, repleta de rumor y de chocar de jarras de cerveza ya vacías. Trabajo miserable, cercano a las bisagras, siempre al lado de los embarcaderos solitarios, de los pueblos nocturnos que abandona la vida.
Un oficio sin causa necesaria, tan repleto de cáscaras vacías, de ceniza aún caliente y de quejidos, tan necesario y tan inútil, tan extraño.
Oficio indeseable, vecino de pendencias y alborotos, proclive a la masacre, residente en las cajas de zapatos donde el odio se anuda los cordones y aprisiona los sueños.
Era mi oficio. Era.
Ahora me alejo sin saber a dónde. He decidido renunciar. No puedo soportar esta carga por más tiempo.
Si el mundo que conozco se derrumba, no será por mi causa sino porque no es justo ni posible arrojar tanto peso sólo sobre unos hombros.
(De “Pentimento”)
***
VALE, AMICI
A Edu, que empieza a escribir
La poesía es la incómoda palabra.
No te engañes, poeta ¿qué pretendes?
¿que te perdonen lo que escribes?
¿que el lector, obligado a descubrir
en tu voz lo más hondo de su voz,
te lo agradezca?
No abrirá tus páginas,
no dejará que le inficione
tu lengua venenosa. Está prohibido
sacar los sentimientos a la calle,
esgrimir emociones,
modos distintos de mirar el mundo.
Ejerce tu pasión como un proscrito
que no eres otra cosa cuando escribes.
El mundo es más de lo que dicen, más
de lo que vemos, más de lo que quieren
que miremos. Es mucho más, lo sabes.
Di lo que tengas que decir y dilo
sin disculparte por hacerlo. Y vale.
(Del libro “Todo es papel”)
***
CONTRITIONEM PRAECEDIT SUPERBIA
A Juan Carlos Mestre
Desobediente, sí, desobediente.
Como la rama que se ha vestido ayer de verde joven sin que la primavera la convoque.
Como la catedral, con su santo de piedra que no es santo, sus dibujos ajenos a la fe de sus puertas y su temblor de suelo que destroza el silencio.
Como el deseo de venganza que se enfría más de lo necesario, menos que la ternura del olvido.
Como el armario donde nunca aparece el abrigo del pobre ni la caja de música, ni los viejos recuerdos que alguna vez tuvieron allí su rincón y su reino.
Como el nombre que olvidas cuando más lo precisas, y la canción que insiste en ser nuestra memoria.
Como las hojas que se han quedado aquí todo el invierno, orgullosas y tercas, y nunca respondieron a su cita de otoño.
Como las chimeneas que aún se yerguen pero ya para nido de pájaro y araña.
Como el libro que la humedad ha clausurado y tiene las palabras inservibles, borrosas, indigentes.
Como el amor, agazapado y torpe, que no quiere ni ser ni abandonarnos, o como la tristeza que se mancha de risa y nos engaña.
Como la muerte, díscola siempre y taciturna, que jamás se acercó cuando era necesaria y que habrá de llegar cuando no se la quiera.
Desobediente, sí, desobediente. La condición exacta de la vida.
(De “Pentimento”)
***
(Del libro “Tiempo de Apocalipsis”)
«…Venid, reuníos para el gran banquete, para que comáis carne de reyes, carne de tribunos y carne de valientes, carne de caballos y de sus jinetes, y carne de toda clase de gentes, libres y esclavos, pequeños y grandes…» (Apocalipsis, 19, 17-18)
III.
HAN DISPUESTO LA MESA,
comed hasta que el vino os devore los labios,
hasta que la ceniza sepa a carne,
hasta que del combate sólo queden
los despojos de azufre
que hacen yermos los campos.
Mil diademas coronan la cabeza de Fiel, (3)
y él es quien nos prepara la mesa del banquete,
¿dónde habéis visto un servidor
más honorable?
No dejéis de comer, que nada sobre
para los herederos de la tierra,
para el insecto silencioso,
para la rata confundida
con el barro y la muerte,
para las piedras del olvido,
para las patas de la araña,
para esta ruina triste que adelantan los ácidos
y el grito. .
Venid hasta el banquete que ha dispuesto
la locura de plástico del hombre,
la ceguera de todos los que piensan
que habrá un mañana fértil
sobre tanta miseria.
Venid,
comedlo todo,
acabad con la carne y con la sangre,
que no descansen las migajas.
(3) Fiel aparece en 19,11. Es el mismo Cristo en su cualidad de Veraz, nombre por el que también se le llama. Él es quien dirige los ejércitos celestiales de la primera batalla apocalíptica. Posteriormente el Angel invita a un festín con los despojos (referencia en Ezequiel 39,17 ss).En esta condición de Fiel y Veraz, Cristo es llamado también Amén (ver último poema del libro y nota 23). Fiel monta un caballo blanco pero no son los mismos jinete y montura que aparecen al abrirse el primer sello (6.1-2) a pesar de que se han confundido a veces (ver apocalipsis 6.1 y poema XII en página 45)
NOTA: Este libro está basado en citas del Apocalipsis y repleto de notas orientadoras.
******************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR FRANCISCO JESÚS MUÑOZ SOLER
Te internaste por un camino de zarzas
Te internaste por un camino de zarzas y espinos
sin saber que su maquiavélico sentido
te destrozaría cruelmente al transitarlo,
crepúsculo de una feliz infancia.
Cual poema abandonado y despojado
en una calle desierta adornada
por una violenta ventolera
que la mece aturdido sin dirección.
Tu delicada piel de espuma
blanca y suave se derritió
bajo un sol de resquemor
bordado en odio y avaricia.
De Juventud primera, 1980
***
Me siento anclado en el pasado
Me siento anclado en el pasado
noto mis ilusiones añejas
y son la luz de mis dichas
que se desvanecen sin remedio.
No quiero aislarme del mundo
mortificarme en mis dudas
ser engullido en las cenagosas
lindes de mis negros pensamientos.
(Quiero vivir). Ser querido
rodearme de armoniosa amistad
sentirme dichoso de amar.
¡Descubrir que no es solo un sueño!
Realizarme como ser humano
sin lucros ni hipocresías
es cuanto pretendo en esta vida.
¡Qué satisfacción sentirme vivo!
*****************************************************
APUNTES DE UN CASADO EN TRÁMITES
DE DIVORCIO
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
ÓYEME
Niña, tú, dulce niña,
Estás preparada, estás cerca,
escucha mis palabras que son cruces,
creo en ti, observa mi fantasma interior,
es aire y palabra, es desierto pequeño,
te quiero y por eso me voy,
no quiero ser cómplice de tu muerte moral,
no quiero ser yo tu mal sino,
pretendo a mi orgullo,
que no vale más que tú.
La vida es la duda, es espino en silencio.
Te quiero niña, te quiero feliz.
***
¿CULPABLE YO?
¿Culpable YO? ¿Culpable de quererte?
He amortajado a este silencio entre muebles
con la carcoma nueva, entre lo azul celeste,
con la carcoma lechosa que habita como un virus,
esperando mi descuido, esperándome distraído.
He caído por barrancos de desidia
y he dado vueltas en mi propio círculo.
Tiene que haber un dios testigo de que te amé,
tiene que haber un testigo tras este silencio,
no puede ser que se confunda
esta espesura entre la nada de la nada.
He olvidado la rosa rosada de tu vientre
de niña traviesa; no puede ser que de tu derrota
cimbree la serpiente para morderme
su veneno; no quiero, no, no quiero.
***
NIÑA SONRIENTE
Niña, niña que espera virgen de inocencia,
Niña que desconoces la gran verdad
que no te conoce. Así quiero verte.
Te quiero ver sonriente como una alondra
en el charco límpido de una fuente salvaje.
Te quiero con la alegría fresca del verano,
Te quiero entre silvestres veredas
que no fermentan en el agobio.
Me acuerdo mucho de ti. De tu tragedia,
que ahora es la mía; rosa negra, rosa brotada
de la desventura, germina de desasosiego
y frecuenta el yermo solano seco
que no quiere mientras pueda ser padre,
ser padre de tus ojos con brillo mojado.
***
CUSTODIA COMPARTIDA
Más nos valdría saber lo que nos conviene
y más nos valdría saber las causas
de los errores que cometimos en su momento,
pues intentar repartirse un cielo
desemboca a quedarse sin estrellas,
sin soles, sin lunas, sin nubes, sin pájaros,
ya que, malgastemos la noche y el día
y todo un preludio de besos olvidados.
Repartirse ciegamente un corazón
es repartirse una vida inocente y sin culpa,
pues malgastemos nuestra autoridad
a golpes de zarandeo y a voces de riñas sordas.
Un niño es una infancia y una infancia es raíz,
un matrimonio es amor y si no hay amor
no hay nada.
¿Cómo repartirse un cariño?
¿Cómo repartirse un abrazo?
¿Cómo repartirse un buenas noches?
¿Cómo repartirse una voluntad?
¿Cómo repartirse lo que se ve crecer?
¿Cómo repartirse lo que empieza a ser?
¿Cómo repartirse lo que a nadie pertenece?
¿Cómo repartirse lo que nació para ser alegría?
¿Cómo repartirse un recuerdo?
¿Cómo repartirse una soledad?
¿Cómo repartirse lo que no se reparte?
***
PRESENCIA DESCONOCIDA
Si quieres saber quién
es la mujer que vive a tu lado
divórciate.
Te pasas la vida junto a una mujer
y aguantas sus manías,
aguantas sus cambios de humor,
no das importancia a las discusiones,
ella te ofende, tú la ofendes,
comprendes que todo es ventaja
y también desventaja.
Asumes todos sus defectos,
piensas que cambiará,
te engañas sólo por amor,
no das importancia al dinero,
a tu necesaria intimidad,
a tu discontinuo sufrimiento,
estás con ella por que la quieres.
Aguantas tú y aguanta ella,
te refugias en cualquier cosa,
esporádicamente te masturbas,
duermes a veces en el sofá,
descubres después de haberte casado
que tiene sus preferencias.
Sabes que odia a tu madre
pero deseas que sea del todo feliz,
llegas a creer que la conoces bien
aunque llegas a conocer a tu esposa
cuando tramitas tu propio divorcio.
Se reparte todo aquel objeto
que carece de alma y de sentimientos,
pero eso es una verdad
con demasiada ceguera,
porque la verdad es que se reparte
hasta aquello que a nadie pertenece.
***
EX-MARIDO
¿Qué significa ser un ex-marido?
Quizá sea dejar de ser ese bulto
arrumbado como un mueble
en algún rincón de la casa.
O quizá sea dejar de ser aquel
calzonazos con quien nadie cuenta.
Pero un ex-marido es un hombre
que descubre una nueva vida
existente tras el terrible divorcio.
Descubres que tienes libertad,
que la soledad no es ningún problema
porque sabes estar solo.
Descubres que haces todo
lo que te da la gana,
descubres que tienes amigos
y descubres que te quieres mucho más.
Si quieres comer, pues comes,
si quieres tener sexo haces onanismo,
si quieres dormir solo, duermes solo.
Descubres que depender de una mujer
es depender de Mefistófeles.
Descubres que existe una vida
después de haber estado muerto.
Descubres que la felicidad
es la que uno mismo se fabrica.
Y no la que una mujer te impone.
**********************************************
SELECCIÓN DE TEXTOS
POR DANIEL DE CULLÁ
ENTRAD, VEREIS HILADO DE UN AÑO Y CAGADO DE UNA SEMANA
Nazarenos, disciplinantes, cornetas y tambores se acreditan hacendosos con sus instrumentos., cruz en lumbre, cruz en puerta y cruz en llelda, y no hay sitio sino entra entra, y un aviso del que todos se hacen cruces:
-Cuando fueres a cagar, lleva con qué te limpiar”.
Ved: un romero franchute, Juan Templado, hijo de españoles, con su capirote puesto en su buena calabaza y alegre, se halló en las procesiones del Azoguejo en Segovia, y de los templarios en Zamarramala; puso en medio de un círculo el capirote y comenzó a retozar alrededor de él, saltando de un término en otro, canturreando lo que parecía más que responso cuento o saeta, con alegría añadiendo lo primero:
– Me cagüen in toti li diabli; dándose matraca los lugares, y gritando: “Aquí como en Cañamero nos dan Burra por carnero”.
Y cantaba, o mejor berreaba como en los tiempos de la doctrina:
– Cristolografía es la ciencia que trata de los lugares de cristo.
– Crisma es administrar y dar el criso santo del sacramento de la pedofilia. Criso: insecto aculeado que sirve de tipo y da nombre a la familia de los pedos de lobo cristianegos, y así lo define Crisneja que prepara la novela pornoerótica de Neptuno y Teofanía en busca del crisomalón, el vellocino de oro en cueros.
– Cristolba: producto de la brea peneal que constituye un preservativo contra la polilla de Satán, como cuenta Crisopolea, una de las beatificadas hamadríadas que tuvo su destino unido a un árbol del monte de los olivos, cuando su padre confesor la trajo aquí beneficiándosela.
-La Cristiada: Famoso poema religioso escrito en el siglo XVII por fray Diego de Hojeda y cuyo asunto es la pasión de cristo y la resurrección de un murciélago, purgando de profanidad la conformación social cristiana de manera que no se trasluzca en ella sombra de gentilismo.
– Pedofiliandad. Nueva gran porción de fieles cristianillos como dicen los moros por despecho ,que siguen a cada misionero, cura o papa, cuyo universo Urbi et Orbi no va más allá del As de Oros, o Culo. A lo que “Vaya Cruz”, dijo Renán en la Vida de Jesús, los Apóstoles y el Anticristo; y para quien cristianizar el ano no era más que conformar el sitio y darle carácter cristifero en forma de cresta al estilo de los chaperos a veinticinco euros en Domingos de Cuasimodo cayéndosele la baba ante el Sepulcro de Tiziano; Cristo en la Cruz, de Rubens; de Van Dyck o de Velázquez.
Terminando Juan Templado:
-Mirad por el mes de Enero, qué pollo tengo en mi pollero.
Y desapareció volando.
-Daniel de Cullá
***
CURA SIN EMBARGO
“Todos somos hijos de cura o de militar!
-Picarico de España
Yo no sé si sí o si no soy hijo de cura
Pero que lo soy de militar, lo dice mi madre
Que reía de los pequeños poemas de cerilla
Que le entregaba el “señor cura” cuando iba a confesar
Y cuyo follar se había convertido
En comidilla de la gente que cantaba:
Cura, curita
Que de Avila vienes
A calderilla de iglesia
Me güeles
Y que dicen que llevaba una caja de condones
En el hostiario del Viático
Pues un día se equivocó sin querer queriendo
Dándole un condón como sacramento
A una bella dama en peligro de muerte que era de Granada
Y a quien se le iluminó intensamente el rostro
Mientras al cura se le elevó algo místico de repente
Detrás de la sotana a la altura del mear
Y que salía cantando:
Andome en la villa
Fiestas patronales
Con mi eucaristía
De cazar pardales
No perdiéndose fiesta patronal alguna
Que por eso los beatos y beatas de la plebe decían:
-“Es un buen cura sin embargo”
Y así le quedó de mote a este villano
Que daba las hostias de la coacción y el engaño
Con el aroma de ese abismo
Que sólo las almas fugitivas y salidas percibían
Las mujeres y las chicas sintiendo en su labiado nido
Como una mariposa leve libando su rocío.
***
HERO Y LEANDRO
Yo soy Leandro, mancebo de Abidos
Bueno ahora en Burgos
Ciudad cruzada por el río Arlanzón
Y vivo en la opuesta ribera
Que atravieso de noche a nado
Para verme con mi amada Hero
De la Ribera del Duero
Sacerdotisa de Venus
Pornoestrella que oye misa de doce
En su catedral de álcali
Extraído del fruto del cocotero
Que fundó a Santa Fe de Bogotá
Con Gonzalo Jiménez de Quesada
Y se señaló en el bando de la reina
En la primera guerra carlista.
Mi padre fue Leovigildo
Rey de Andalucía
Amante primo de Hermenerico
– para que luego digan
que el amor homo
no nos viene desde allá de los tiempos-
Rey de los godos
Que se benefició de los herulos y los wendos
Pero vencido por los hunos
Se quitó la vida a los cien años
Después de haber dejado preñadas
A trece rosas apiladas
En castañas pilongas
Tomando forma de pezuña;
Mas, habiendo abrazado yo el Ateísmo
Se malquistó conmigo
Y me mandó ahogar
En el charco de mierda
De la Ciencia Hermenéutica de la Vida
Que interpreta los textos
Y especialmente
Los libros mal llamados sagrados
Para fijar su verdadero sentido macabeo
Muy enjuto que no tiene perispermo
En la planchuela igualadora
De los calambres
Bajo la soberanía suprema
De los romanos apimpollados
Que tuvieron por progenitor a Antipater
Ministro de Hircano
Soberano pontífice de los judíos
Que anduvo de Herodes a Pilatos.
Hero y yo, Leandro
Nos abrazamos
Dando ella raíz a la mordedura
De la serpiente
Justo debajo del Puente de la Audiencia
Y escribí la historia de mi tiempo
Como Paul Klee dibujaba
Con el apículo
Punta aguda, corta y poco consistente
De su órgano aperdigado
Desde la muerte apezonada
De Marco Aurelio
Hasta el advenimiento de Gordiano
Y en los labiados labios de mi Amada
De modo heroico
Reproduciendo mi músculo reproductor
O “morcilla de Burgos”
Medio dios, medio hombre
De gran estatura y fuerza enorme
Al estilo del miembro de Hércules, Teseo
Aquiles, Eneas
A golpes y carnales cuchilladas de herrería
Las treinta cuatro de las vidrieras
De la catedral de Segovia
Que son obra suya
Y no de Francisco Herranz como cuentan
Jugando mi amada al Herrón
Antiguo juego que consistía
En lanzar un tejo de hierro
Con un agujero en medio
Y acertar ensartarlo en un clavo hincado en tierra
¡ Ella acertó¡
En golpe de herrón
Y yo en picotazo fuerte
Y hablamos besándonos con versos de espuma
Apitonados
Empezando a descubrir
Los pitones de los animales
Que crían cuernos
Empezando los árboles
A arrojar sus botones
Rompiendo ella esa cosa
Con punta o pico
Como las gallinas rompen los huevos
picándolos:
“El Chisme hierra
Mientras el río se desprende
En burbujas gaseosas”
Como dicen que hizo Antonio de Herrera
A su amante en La Latina
Historiógrafo de Castilla y de las Indias
En el reinado de Felipe II
Natural de Cuéllar
E historiador de nota
Que un día a Felipe le cantó:
“Al herrerillo, con barbas
Y a las letras, con babas;
Quien deja el herrerillo y va
Al herrerón, gasta su hierro
Y quemase el cabrón”.
-Daniel de Cullá
*************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR BRUNO JORDÁN
No siempre los pájaros cantan
no siempre es primavera
ni las nubes tienen ganas de levantarse.
En ocasiones
se navega por charcos de estrellas
y las palomas atraviesan el tiempo
porque están en una jaula libre.
En ocasiones
el amor ensancha mis cadenas.
***
Recolecta
Con el buen tiempo
y el calor
va llegando
la temporada del cayuco.
Occidente se prepara
para recoger sus frutos.
***
(De un autorretrato)
Vencido y convencido
de que mis ideas
eran para mí
ideales
solo,
mientras tanto
las hice añicos.
Entre los trozos convivo ahora revuelto
por el suelo.
*******************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR PABLO MARTÍN (PABLO VOLUMEN)
Rebeldes porque sí,
siempre en el otro bando,
sin cambio
ni cruz en las monedas.
Pasando de flechas
y cúspides,
de horas,
de presidentes de vecindario,
de obligaciones casuales,
pasando página,
lista,
pasando de cuadrarnos.
Nos podíamos pasar horas impávidos
con el miedo metido en el cuerpo,
sordos de angustia, insensibles.
Horas sin articular palabra,
sin ser lo suficientemente algo.
Y cuando no queríamos ver
aquello a lo que estábamos obligados,
abríamos los ojos
y nos poníamos ciegos.
***
Se agarraban las manos
en frigoríficos ruidosos,
donde ella no podía recogerse el pelo
y nadie se sentía solo.
El color de los juegos traumatizaba
a los que querían alzar la voz,
persiguiendo horas
y destrozando entretelas
sistemáticamente,
como decía el irreflexivo.
Algunos preferían
poderse mirar a los ojos
en vez de dar vueltas.
***
La casa con su primer mechero
deseando arder, escapar,
el directo de los primos de los Zeppelin
y la fiesta en el patio.
El vecino al que se quieren follar
las hookers con su Carling
de medio litro en la mano.
Su dipsomanía
y su esquizofrenia incurables,
los piropos a Alonso Quijano
estampado en una camiseta,
las esperas de autobús
y los favores de tabaco.
Mucho «smashing»
pero teníamos que correr
a por nuestros sueños
que no nos esperaban.
Mereció la pena,
aunque el pastel de carne ardía,
la posadera era tuerta
y Chuck Berry sonó fatal.
El sudor, el baile,
las mesas retiradas,
y allí seguía la chica de Goytisolo
con su camiseta verde,
esperando a ver
si algún gilipollas la entraba.
***
Cruzando la vía
Estábamos llenos después de la penúltima cena,
que nos salió gratis,
ya que a la hora de pagar
no aceptaban Master Card,
y eso que es la tarjeta del Maestro.
Al final pagó Judas que siempre lleva monedas.
Nuestros padres nos habían abandonado
y los borrachos estaban perdonados
porque no sabían lo que hacían.
Nosotros sí sabíamos lo que hacíamos,
lo contrario de lo que predicábamos,
por eso nos negaron la entrada tres veces
antes de que cantase el gallo.
Tuvimos que cambiar el calzado,
nos atamos los cordones de las sandalias
y entramos en el Gólgota’s Rock Club
con la señal de la cruz en la mano.
El estigma indicaba
dónde tiene que caer la gota
para saber si la ponzoña
es apta para los menores de treinta y tres años.
Una vez en la barra
el romano nos puso La Corona
que no tenía espinas
pero daba dolor de cabeza
después de una tras otra.
Las rubias nos azotaron,
la Magdalena bailaba como loca,
desbocada, con sus tatuajes de color,
con su piercing en la boca.
Ella sabía de cruces,
de piedras y de clavos,
y aunque era Good Friday
como buenos carpinteros
jodimos, pecamos
y nos hinchamos a comer carne.
***
Hoy se me ha hecho la una,
y todas estas horas transcurridas
con el edredón de Agatha Ruiz de la Prada guardado
me he inventado dos sueños deformados.
Uno no se acercaba ni de lejos
al pie tembloroso en el aire,
y las hostias de los curas,
los profesionales.
Pero me levanto
y me voy a la zona de juego
con los guantes preparados
para romper dientes rotos.
Me muevo hasta otro garito
con dos plantas que simula el otro,
pero éste tiene más luz,
no sé qué busco allí
porque está lleno de tíos,
venga hombre,
lo mismo me he vuelto homosexual
y Freud me está psicoanalizando
en el puente de la avenida.
El segundo sueño es mucho peor,
tengo que levantarme
para echar un par de gargajos en el baño
y ahí se acaba todo.
**************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
MONÓLOGO DESDE LA CRISIS
(EPIDEMIA INVISIBLE)
Tengo depresión nerviosa,
también soy maniaco-depresivo.
Estoy apañado con lo que tengo.
También tengo trastorno bipolar
y paso de la alegría a la tristeza
en un chasquido de dedos.
Tengo mis manías,
persecutorias, fantasmagóricas,
sensaciones sin cesar tan sensitivas,
tengo visiones, oigo otro mundo
tras este mundo de corcho,
soy ludópata, cleptómano,
alcohólico, drogadicto,
fantasioso, histérico,
megalómano, mitómano.
Sufro o padezco
de una licenciosa esquizofrenia,
trastorno esquizofreniforme,
psicosis, ¿trastorno o síndrome?
¿Virus o patología?
Trastornos alimenticios,
Animal Heleno-latino.
Ácido ribonucleico.
Cromosoma Zero, Incógnita,
Trastorno de la despersonalización,
cachaza y desasosiego.
Análisis, ecografía, encefalograma plano,
Yuxta-armónica comparación.
Psicología sin psico y sin lógica,
Trastorno de la identidad sexual,
Megainfralentitud antropomórfica,
Vida moderna, vida de estrés,
Autobús, metro-under-ground,
Lógica de un síntoma sin síntoma,
Puñetazo invisible en la cara desnuda.
Amparo, ceguera, retroceso,
Vida orgánica sin vida tras la aurora,
Noche que es toda una noche de insomnio,
Amparo de estrellas que bostezan,
Correaje duro, electroshock,
Paso a paso la psiquiatría
se ha hecho una ceporra ignorante,
la ignominia peligrosa de los griegos,
latinidad de vértigo contagioso,
psicoanálisis para ricos y soñadores,
suicida, asesino, asesinado,
son tres presunciones encadenadas
a la incógnita cifrada en el infra-verbo,
Cruela de Vil de los excesos,
Linternas de todas las calamidades huecas,
Blister a blister nace el poema,
Comprimidos son los besos de la farmacéutica.
Escasa luz para tanta duda.
Lógica incapaz e inadmisible.
***
EL FANTASMA DE MI SOLEDAD
Existe un fantasma en los rincones de mi piso,
arrastra su sombra vertical por las paredes
y en la noche quieta respira de mi silencio.
Siento su contrita presencia en la madrugada,
cuando crujen los muebles,
cuando los ruidos de la vecindad se difuminan
con los del recuerdo dañino,
cuando la televisión le da apariencia
entre la secundaria voz de los sonidos.
Me busca cuando nunca estoy, me llama
por el nombre que yo mismo desconozco,
baila sus tragedias a mi alrededor,
y lo persigo entre el miedo de agujas
que tienen los pensamientos ante la soledad.
***
HIPROUCRESÍA
Hemos vencido, hemos ganado,
contra la fiesta nacional se alzan sólo los vencedores.
Abolida la fiesta, daremos el primer paso,
ahora mismo ha comenzado el principio del fin.
Prohibiremos todo lo que huela a castizo,
a español por antonomasia,
prohibiremos la Sevillana, el churro y el Tío Pepe,
prohibiremos el visionado de la sangre
sin pecado en la fiambrera.
Hemos vencido, hemos ganado,
Lo celebraremos con una parrillada,
o con unos pollos a l’ast, o mejor si nos vamos
todos juntos a atiborrarnos al McDonalds.
El restaurante Can Joanet no cambiará jamás,
con carnes a la brasa gozamos como bobos,
después de la resaca tomaremos caldo de gallina.
Y nos reiremos todos juntos como saciados
vencedores.
EPÍLOGO
No has parado hasta conseguir la prohibición
de la tauromaquia en Cataluña,
pero no te da pena ingresar a tu madre
en una triste residencia de ancianos.
Y todo para salir a manifestarte pintado de rojo
por las ramblas de Barcelona
los días festivos y hasta los laborables.
***
PARADOJA
La vida es sacrificio
mientras
otros viven su gozo,
la vida es un bullicio
y una habitación vacía,
la vida es azar
que te señala
y naipe escondido
en el juego en serio.
NUEVOS CONTENIDOS EN NEVANDO EN LA GUINEA
http://www.nevandoenlaguinea.com/
Amigos y lectores de Nevando en la Guinea, hemos colgado vídeos de otras webs de interés en nuestra propia web. También hemos colgado la Revista Poe+, como también la misma, la de siempre, el primer número de la Revista Literaria Mensual y Digital Nevando en la Guinea. Queremos informarles de lo importante que es que nos manden material literario para publicarlo en la WEB-REVISTA para la total retro-alimentación en que ésta consiste. Damos las Gracias a la página web: www.canal-l.com ya que sin ésta algunos vídeos publicados no serían del todo factibles. También queremos dar las Gracias a nuestros participantes en la Revista Número 1ero y el 45º de la Segunda Etapa. También, cómo no, queremos agradecer al portal web de Televisión Española por la generoisidad que ésta ha demostrado al dejar que podamos colgar sus vídeos y así retro-alimentarnos de un material excepcional y de primera calidad. Debemos ahora informarles de que esta será la base de funcionalidad que nuestra web tendrá: la retro-alimentación, no solo desde otras webs, si no también con los vídeos que iremos colgando en nuestro canal en YOUTUBE. También queremos abrir un canal en VIMEO, ya que podremos inter-actuar sin cortes debidos a la longitud de los vídeos, y la retro-alimentación, en la que insisto, que también pudiera llamarse mero feed-back existencial. Debemos disculparnos de no poder asistir al encuentro Voces del Extremo, con sede en Moguer, y al que pedimos disculpas a su organizador, Antonio Orihuela, ya que por motivos económicos no podremos asistir a este acto y a ningún otro, de esta o de diferentes índoles. Damos las Gracias a los participantes de este número próximo y les emplazamos hasta el siguiente y evocamos y hacemos un pequeño llamamiento a la participación colectiva, que es la base del funcionamiento de esta Revista. Nos quedamos con dos palabras, la primera es colectividad, por que es de donde debe partir el concepto literario o poético, por que reside y es posible por el amor a la humanidad, por la total confianza que tenemos a las humanidades como impulsoras éstas de la comprensión hacia el mundo y como redentoras también que nos invitan a creer que otro mundo será posible desde ahora, desde hoy; y la segunda es retro-alimentación, o feed-back si se prefiere el término anglosajón, por las cuestiones anteriormente citadas. Les damos las Gracias a los amigos y lectores por su seguimiento y esperamos que les guste nuestra labor, que aunque gratuita y totalmente altruista y desinteresada, no deja de ser reconfortante. Gracias. http://www.nevandoenlaguinea.com/
CLICKEAR EN EL ENLACE (ABAJO) (versión pdf):
1er NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA(1º)
1er NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
DIGITAL MENSUAL
NEVANDO EN LA GUINEA
XLVº de la 2ª etapa/ ¿?-06-2.010
NOTA DE LOS EDITORES
Con un nuevo formato, Nevando en la Guinea inicia una nueva etapa que esperamos sea más madura, más interesante y con mayor calidad. Al igual que en estos dos años, iremos sacando cada mes un número con relatos, poesía, artículos, crítica, entrevistas. También esperamos poder compartir más experiencias literarias, interactuar con los lectores y participar, en el fondo, con más intensidad en el diálogo que debe ser la literatura, en el que podamos compartir ideas, relatos y poemas, pero también que el lector pueda entrar en el proceso creativo que también es la lectura.
No obstante, además de los números mensuales que seguiremos publicando a inicios de mes, iremos aportando a lo largo del mismo noticias literarias, reseñas, comentarios, entrevistas que serán un complemento a los números mensuales. Para ello queremos aprovechar también los blogs que hemos mantenido todo este tiempo. Esperamos que guste y lógicamente invitamos a participar en este diálogo que nos permiten las nuevas tecnologías.
EDITORIAL XLV
José Saramago y Amín Maalouf
Dos escritores fueron noticias en Junio por razones bien diferentes: José Saramago por su muerte y Amín Maalouf por habérsele otorgado el premio Príncipe de Asturias. Aunque distintos en muchos aspectos -idiomas, visiones del mundo, perspectivas-, ambos poseen no obstante una intensa preocupación por lo que les rodea. Sus novelas tratan de un modo rabioso de la vida, de la ética, de la sociedad, no en vano se trata de autores con una actitud ética muy profunda, todo ello con un compromiso absoluto con la literatura, esforzándose en aportar lo mejor de sí mismos como escritores.
El portugués José Saramago se comprometió personalmente con muchas causas y hace unos pocos meses, ya enfermo, le vimos visitando en Canarias, donde residía, a una dirigente saharaui en huelga de hambre. Sencillo y atento, su propia vida podía hilvanar algunas de sus narraciones. Sus novelas tratan de un mundo deshumanizado, lo cuestiona hasta lo más profundo, dando al lector la distancia suficiente como para que reflexione sobre el mundo descrito. Se trata de un escritor maduro, con una escritura aparentemente sosegada pero de una profundidad sin cortapisas. Sus textos son un intercambio con quienes se sienten sobresaltados por un mundo en permanente cambio.
El libanés Amin Maalouf, por su parte, plantea en sus novelas la identidad colectiva y personal, no en vano su país de origen es uno de los más plurales del planeta y él mismo es fruto de esa pluralidad: escribe en francés, es cristiano, pero nos recuerda la injusta visión que se tiene del mundo árabe y musulmán. De hecho, ha escrito dos ensayos que son una toma de postura incluso en su título nada inocente: «Las cruzadas vistas por los árabes» e «Identidades Asesinas». Recorre la historia de Oriente Próximo para intentar cercenar al ser humano de nuestros días, en toda su grandeza y toda su miseria. Al igual que José Saramago, sus novelas son de una enorme lucidez, una meditación que comparte con el lector en un diálogo ilimitado.
Ya es un tópico afirmar en estas circunstancias que el mejor homenaje que podemos realizar con un autor fallecido es leerle, del mismo modo se trata del mejor premio que le podamos dar. En ambos casos, se trata además de autores conocidos en los países de lengua española y bien traducidos, con lo que el lector que todavía no los conozca puede adentrarse en un mundo literario fascinante y en una reflexión sincera sobre la vida. Sin duda no quedará indiferente.
ALEGATO DE NOCIONES MIGRATORIAS
Pensamiento inicial
Yo no tuve demasiada vocación de marido,
Aunque tú tampoco la tuviste como esposa.
Yo suelo contar sombras de altos árboles sin norma,
suelo creerme poemas de antesala en pro del amor virginal,
suelo no ser yo cuando todo es yo menos mi certidumbre;
migraste a mi país de abundancias por que en el tuyo
la buena vida la conocen otros, los de siempre.
La necesidad es un espantapájaros perfecto para ahuyentar
a las palomas mensajeras y a las moscas de vuelo bajo
que migran con la esperanza seca,
que migran con la noción ciega, que tantea, que sisea, que palpa
la terca diáspora de noses con bandera, con frontera, sin visado.
País pobre sin seguridad social,
sin seguridad ciudadana,
sin seguridad futura,
sin cielo seguro, sin futuro seguro,
sin nada seguro;
país pobre con el desamparo de madres que engendran
para salvaguardarse, porque están huérfanas de patria;
país pobre con una legión de desesperados suicidas
que buscan nombre en la incógnita de las estadísticas,
país pobre de contradictoria educación,
de educación para con los mayores
aunque ingratos en su desvergüenza,
(país de algo pobre,
si de algo se es pobre,
si de algo carece el pobre
al ser del mismo país pobre,
pobre, dos veces pobre);
de remilgo decimonónico, de cuchicheo de intereses,
de doble moralina congelada, de mojigatería con nausea,
de angustia de rodillas, de gallera abandonada,
país de maestros con anemia y tuberculosis,
país de chupatintas huidos y hallados en lonchecitos ajenos,
país sediento en su labor mal pagada,
de rabia contenida en lo más hondo,
país pobre de necesidad vencida,
de esperanza de paseo, de desesperanza
al borde del sueño que no puede serlo,
de alegría en la esperanza, de esperanza en la alegría.
Viniste pura, sencilla, y todo en ti fue una sorpresa,
los dos sorprendidos hallemos un nuevo mundo
que respiraba de este mismo otro,
paseabas conmigo en coche casi boquiabierta,
tanto como yo cuando vi aquel país con tanto (in)tuyo.
Viste opulentas señoras con perrito mimado,
viste servicios gratuitos en la aurora de las promesas,
viste tráfico ordenado y regalos oropelados,
viste el reflejo eterno de las joyerías en los reinos de celofán,
viste resplandores y flashes de neón y orden en el tumulto,
viste casas de suelos encerados, chimeneas
donde bajaba Santa Claus, balcones hacia un mundo
de azules y rosas, y viste dioses en la basura tirados,
viste ancianos con la gloria entre sus mellas,
a muchachos que escapaban de la ceniza de los bolsillos,
viste médicos santos y gasolineras con un gracias,
aunque también supiste ver que de algo carecían.
Entendiste que estaban solos, que la felicidad costaba sacrificio.
Como souvenir patriota trajiste toda la alegría fresca,
tan tuya, tanta…, tan mía
que no la reconocía como mía propia.
Trajiste el empalagoso latido que emanaba sospecha,
e ilusiones de las que alguien te había hablado;
conociste el deber de los reos en manada de derrotados,
conociste la depresión, conociste el estrés, conociste la ansiedad,
conociste la locura del sí y el no,
por eso, sólo por eso, viste la mentira como quesos de gruyere
en aquellos compatriotas que contaban la milonga
del tío venido de América con laptop sin eñe
y bienvenida podrida.
Con el tiempo, no demasiado,
te cambió la sonrisa, la chispa del comienzo
se hizo monótono acertijo helado por la rutina,
lo profano se pudrió de santidad, ¡¡¡De asquerosa santidad!!!
y tú te convertiste en esclava de tu santo complejo de inferioridad.
Yo, en el dedo inquisidor con ácido nacido del reproche.
Los dos fuimos víctimas de esta suerte de dados mudos
que se ríe en nuestra cara de esperanzados idiotas,
los dos fuimos esclavos de pertenecer
a múltiples banderas que renegaban de nosotros mismos.
La burocracia tenía un inoportuno horario de oficina,
los legisladores eran amos del sudor del pobre,
los tenderos no fiaban la lluvia de consomé frío,
los hombres guapos eran caciques de su soberbia,
los cuentos no tenían un final feliz,
los aprendices de la noche roían a su luna obesa,
la policía apretaba las sogas de los dulces te quieros,
el ombligo no estaba, lo habían embargado,
los piojos contaban frialdades de invierno relamido,
los bebés gorditos y rubios salían en anuncios de champú,
la libertad se veía desde el revés del mundo al revés,
los rascacielos eran yermos gigantes tontos de verticalidad,
los pintalabios olían el ayuno matutino del aliento,
los despertadores pateaban al sueño caliente
y una bandada de gaviotas conocían el palo diestro
y la yunta de bueyes pisoteando hormigas;
los dos andemos por las cloacas de esta ciudad hueca intentando
encontrar nuestra felicidad marchita de aroma (des)robado.
En este país suele haber de todo, pero todo
es soledad e insatisfacción, es tedio y un mes a mes lento
como un cuentagotas con goteo exasperante,
es aburrimiento suspendido en el ambiente
y es una agonía que medio mundo quisiera gozar;
quinientos enfermos mentales inflados como botijos
visitan gregarios a que les acunen en la mortaja de bromuro
como susurros de cicatrices viejas.
En tu país suele haber de todo, pero todo
es injusticia y (des)olvido,
y los capataces todavía llevan espuelas
y un astracán contrito en su piel de chivato zarrapastroso
regala súbito una suerte de oreja cruda con la que hacer cucharas.
Un país es rico por sus méritos político-económicos,
por su honradez, por su talante comprometido,
pero hasta la cucaracha sabe que está (des)provisto
de (des)méritos (in)humanos, de (es)mera(da) humanidad,
es la merma (des)humana sin rastro de huella dactilar;
un país pobre tiene risa abierta y calor familiar
aunque carente de escaparates, de pasarelas, de charol brillante,
de envoltorios, de fibra óptica, de olor a nuevo.
Este mundo da vergüenza por que es dos mundos.
¿Quién es el pobre y quién es el rico?
Ahora te pregunto. Contéstame, por favor.
Por que no sé si tú eres tu país
o si de tu país eres tú una parte,
o si nada en tu país es todo así
o si un país es culpable del todo de la nada que le sucede
a gente como tú. A gente sin país.
Por Cecilio Olivero Muñoz
La noche de Mister Dólar
Eran de manual, de primer curso de carrera, si es que hubiera una carrera que se dedicase a estudiar la estupidez cotidiana del ser humano. No ocultaban que tenían dinero, mucho dinero, él exhibía con descaro su cartera repleta de billetes hasta reventar mientras ella, con su vestido ceñido y sus maneras voluptuosas, sacaba algunos de esos billetes, siempre los de cuantía más alta, y con las manos en alto gritaba: invitación para todos. Pacorro sonreía, no en vano era el dueño de la tasca y decía entre sí que aquella iba a ser, gracias a esos extranjeros idiotas, una buena noche. Lucio dibujó en su rostro un atisbo de sonrisa, iba a beber, lo que a todas luces más le gustaba en la vida y lo único que parecía hacer a todas horas, beber una tras otra sus copas de vino barato, y además esta vez no iba ni a pagar ni a aumentar, como era habitual, su deuda con Pacorro, en ocasiones harto cuantiosa. Los otros parroquianos sonrieron también por estar allí en el momento oportuno gracias a lo cual iban a aprovecharse de ese par de memos. Y por último Miguelón y yo sonreímos, cómplices, porque si aquel par de parvos no se gastaban todo el dinero en un plisplás, haciendo ostentación de su pasta gansa y derrochándolo a diestro y siniestro, íbamos también a sacar tajada de la circunstancia que nos venía dada y además de un modo muy fácil para nosotros, que no éramos ni de lejos del oficio.
Ellos hablaban sin parar, a voces, sin que ninguno les entendiéramos, no sabíamos lo que decían con su jerga extranjera y sólo de tanto en tanto entendíamos alguna palabra suelta. Ella cimbreaba su cuerpo para provocarnos mientras que él alardeaba de chica, de novia y amante, su chorbita decía con fuerte acento extranjero e intentaba imitar a los lolailos locales, tan característicos, y tras una ruidosa risotada afirmaba orgulloso: es una yegua, lo chillaba para que todos lo oyéramos y ella respondió al comentario soez con una carcajada y grititos emocionados, algo histéricos, mientras colocaba otro billete sobre la barra, otra ronda, ordenaba, y Pacorro la servía sin molestarse en darle las vueltas, los que nos ponía algo moscas porque si seguían así iban a vaciar la billetera y nos íbamos a quedar sin nuestra tajada, y ellos reían y soltaban palabras que no entendíamos o entendíamos a medias, y ella se cimbreaba y nos ojeaba con descaro a nosotros, los más jóvenes en la tasca, y nos retaba con la mirada, como si nos dijera: veis lo buena que estoy, veis lo bien que nos lo hubiéramos podido pasar si estuviera sola, pero habéis llegado tarde, colegas, por ello miraréis mas no palparéis porque soy la yegua de este machito que tanto me gusta, mister Dólar, y que ahora os invita con esmero y de modo tan generoso a vosotros, nativos, que nunca habréis visto tanto dinero junto, lo que no dejaba de ser cierto, por nuestra parte no cabía más que reconocerlo, que no acostumbrábamos a ver mucho dinero junto, todo lo contrario, y si todo eso era lo que nos decía ella con su mirada nosotros, lo aceptábamos por completo, para qué negarlo, claro que sería distinto si nos lo dijese palabra tras palabra, tal vez entonces podríamos alegar algo, pero no nos lo dijo, sólo cabía interpretarlo así porque ella mantuvo su actitud retadora, y tras mirarnos unas cuantas veces más, pero qué buena que estoy, parecía decirnos, se puso a bailar al son de la música de la radio mientras levantaba aún más su falda y todos la observábamos no sin dejar evidente que la teníamos ganas.
Chillaron, gritaron, pagaron varias rondas más, mostraron la foto de su coche recién comprado, pagado en cash, repitió una y mil veces él, bien alto para que nadie escapara a la reseña de su fortuna, bailaron, rieron, discutieron, volvieron a reír, a carcajadas, y cuando Miguelón y yo perdimos la esperanza de que acabara el espectáculo, él se puso de pronto serio y dijo al fin: nos vamos. Dejó otro billete sobre la barra a modo de propina, a Pacorro hasta se le iluminó la cara con tanta amabilidad, y el machote agarró a la chica de la mano y se marcharon tambaleándose. Nosotros nos levantamos en cuanto salieron por la puerta. Adiós Pacorro, dijimos, cuídense, respondió, y seguimos a la pareja calle abajo, hacia el puerto, por la empinada travesía de los Barqueros, que así se llamaba la misma, y ellos agarrados hablaban, cuchicheaban, gritaban sin motivo aparente para cambiar el tono de la voz, aunque lo cambiaran, ora chillaban ora murmuraban, y ella se dejaba tocar por Mister Dólar, que la manoseaba con descaro, se lo van a montar en plena calle, murmuró Miguelón, no sin poco anhelo de asistir a uno de esos espectáculos licenciosos que, decían, tanto abundaban en el extranjero.
Cuando torcieron por las calles estrechas del barrio portuario aceleramos el paso. Alcanzamos a colocarnos a su lado y Miguelón le pegó un empujón a Mister Dólar, que a punto estuvo de caer, aunque más por efecto de la borrachera que por la fuerza de mi amigo. La chica miraba la escena sin saber muy bien si tocaba gritar o reír. Le agarré con la mano por la nuca y la aparté del lado de Mister Dólar de paso que acariciaba su piel suave. Es mejor que no hagáis nada, advirtió Miguelón con voz algo forzada, orden que obedecieron y que a todas luces no hubiera hecho falta formularla porque iban lo bastante bebidos y aturdidos como para ser incapaces de reaccionar ante nosotros y por ello quedarse perplejos o inconscientes de lo que estaba realmente ocurriendo.
– A ver, la cartera.
– Sois unos ladrones. -Mister Dólar se puso de pronto a reír para nuestra sorpresa, como si encontrara aquello muy divertido.
– No, no lo somos. -Dije como si de pronto me sintiera culpable o ridículo.
– Es que las cosas están difíciles. -dijo Miguelón.
– Pobrecitos. -exclamó ella e hizo un mohín con la boca, parecía más bien que quisiera enviarnos un beso.
– Claro, claro -dijo Mister Dólar-, las cosas difíciles para vosotros.
– Eso es, por eso os pedimos un favor.
Mister Dólar sacó su billetera del bolsillo de la chaqueta. Tomad, dijo. No imaginábamos ni de lejos que iba a ser tan fácil. Incluso nos miramos para cerciorarnos uno al otro qué debíamos hacer, lo que no teníamos claro. Miguelón agarró el fajo de billetes y se los puso en el bolsillo del pantalón.
– Gracias. -le dijo no sin sarcasmo.
– Amigo. -le llamó Míster Dólar, completamente indiferente o ajeno a lo que realmente le estaba ocurriendo, a los posibles peligros a los que se enfrentaban de ser nosotros unos ladrones de verdad en vez de unos aficionados.
Sin correr, nos largamos de su lado y nos metimos por las calles del barrio portuario. Seguimos en silencio, sin echar la vista atrás.
– Qué buena estaba ella. -dije al cabo de un rato.
– Sí, mucho. -respondió Miguelón indiferente, tal vez pensando en su recién iniciada carrera de delincuente.
Juan A. Herrero Díez
CONCENTRACIÓN
Veo programas en YOUTUBE
sobre literatura, ellos hablan de libros,
libros antiguos.
¿Tienen los libros fecha de caducidad?
Lo que si es cierto es que tienen
fecha de (exp)edición.
No me puedo concentrar.
Se puede hablar sobre libros
y sobre literatura y arte cuando
no existen problemas.
Ellos no tienen problemas,
por eso hablan,
algún día yo hablaré de libros
y literatura, entonces
el diálogo será como sonreírle al invierno.
Entonces se abrirán las acequias.
Entonces el verbo será mío
y dejará de ser ajeno suspiro
con extraño sabor.
Por Cecilio Olivero Muñoz
Cómo es posible que una flor
Cómo es posible que una flor
erguida sobre su perfumada belleza
ansíe que sus pétalos se entristezcan
para consolar un absurdo dolor.
Cuáles son las palabras que expresan
este inexplicable homicidio repugnante,
qué fronteras deja sin violar esta situación horrible,
doblegada y reducida al frío de una cifra.
La razón no me llega con vida
no está muerta ni viva, permanece sin sentido
esperando que dejen de maltratar mis sesos
que agredidos por una opresión incesable sangran.
¿Qué valor tiene la vida?
viviendo en esta degradación permanente,
anegado de este asco repelente:
dejad que el hombre viva, ¡Dejad!
Por Francisco Jesús Muñoz Soler
UNA NIÑA DE AZUL CON UN PLUMIER DE PINO
Ha muerto en Conde Duque
una niña de azul con un plumier de pino.
Es una vieja estúpida la noche de Madrid, una mueca sin dientes que recuesta
[su rictus de sonrisa en las aceras.
A lo lejos,
detrás de tanta fiebre de tejados,
hay un jardín con úlceras, con hambre, que golpea el perfume de café, la tos
[de una muñeca
que se perdió en el fondo de la tarde. Jeringuilla de plástico y mentiras.
Me subo el cuello del abrigo,
no hay nada que decir, poco que hacer. Fatiga.
Pasa un ruido descalzo de autobuses
que dibuja la sangre para fotografías de turismo.
Cerca quizás, para qué buscar lejos, hay alguien que se gana la piel tostada y
[limpia
con el pálido labio
de esta niña sin horas que cambiaba sus sueños por un grito en el brazo.
Me detengo a buscar por los bolsillos cualquier cosa,
un poco de tabaco, calor para las uñas,
refugio contra el miedo,
y esas muchachas tímidas pasan corriendo como siempre,
novias tontas que han de llegar a casa sin mirar las paredes donde todo se
[vende con rápida sonrisa.
Calle de la Princesa, veloz la luz, el aire, el agua que mañana llegará hasta la
[plaza.
Pero la niña azul no corre.
(De Crónicas del laberinto © )
Por Enrique Gracia Trinidad
RESÍSTETE A SER OTRO
Resístete a que tu mirada se pudra
y estropee tu sueño de luminosos vergeles,
resístete a que te agrien el carácter
y te conviertan en lapidario de cementerio,
ellos se divierten con la pelusa eterna
aunque dócil de los rincones sin dios,
se divierten con el trasiego muerto
de esquizoides e iracundos, de tísicos y enjutos
(pues en la gordura está la genialidad),
se divierten evitando de la endrina
su carne salvaje, su jugo incorregible,
su verdad silvestre, su zumo rebelde y vivo.
Resístete a que te amarguen la entraña,
a que te conviertan en un dios sabe qué,
a que te eviten la palabra en un vacío,
a que te epitafien el sentimiento de selva
con un rencor viejo, viciado, obsoleto,
desde hace una docena de siglos atrás,
a que te adoctrinen como a un eunuco castrado
con las lágrimas encendidas sólo por las noches,
a que te amansen como a un animal de circo
y te enseñen a dar la volteleta al revés,
a que te patibulen la sonrisa, tan libre y tan sincera,
como aquel ciego que palpa su oscura calle,
como un viejo que se resiste a ser un niño,
como un mendigo que pide para pan,
a que te enclaustren la libertad
como a un pájaro que da vueltas entorno
a su jaula, que como un autómata solamente
conoce la vida que no es vida.
Arrincónate si es preciso, intenta ser
Alias y no ser sed de apellido y nombre propio,
intenta vestirte con las duras promesas
que la naturaleza te da, y no con
las palabras necias que el viento se lleva.
Intenta ser esclavo de tu yo
y nunca esclavo del yo que otros te impongan,
intenta obedecer a tu instinto
y que nunca el instinto de otros se someta ante ti,
deja que otros vivan entre su albedrío
y si escupen al vestigio de tu alma
es que no hay alma, ni vestigio, ni albedrío, ni nada.
Intenta hablar de lo que sabes
y no del mundo que te queda por conocer,
intenta ser agua que emana tranquila
sin pensar que es ella misma
y sin pensar dónde encontrará su estancado final.
Resístete a ser mundo
pues es todo el mundo el que vive sin serlo.
Sé oportuno y nunca inoportuno.
Sé tu amigo. Sé tú.
Por Cecilio Olivero Muñoz
*********************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR ENRIQUE GRACIA TRINIDAD
IGUAL, IGUAL
Como el insecto que ignora que lo es y se esfuerza por cumplir la tarea con su estirpe.
Como las puertas que no saben si fueron colocadas para entrar o salir. “Perded toda esperanza” “prohibido el paso” o “entren sin llamar” y otras mentiras, pone siempre.
Como la tarde, ahíta de suspiros, que imita en el color a la mañana pero le es imposible reproducir su olor o su futuro.
Como el rompecabezas, todo temblor y miedo, que odia su última pieza cuando se le aproxima para dejarlo quieto e inservible.
Como la taza de café vacía, que llora con amargo recuerdo su aroma de suicida y el sabor de los labios.
No sé si así es la vida
pero el poema se parece mucho.
(De “Todo es papel”)
***
SALTANDO DE JACOBO A GUILLERMO GRIMM
«Todos los pasos tienen la forma del pasado;
de un pasado sin boca para besar la orilla
de otra existencia hermosa que nunca se ha tenido,
a pesar de las fiestas del corazón en llamas.»
(Juan Eduardo Cirlot)
Recuerdo aquel perfume
de cuando sólo era una rana
del estanque.
Un instrumento más, y prescindible,
de la orquesta de anfibios que rondaba a la noche.
Una charca, lo sé, más que un estanque,
pero era al fin y al cabo nuestra casa,
palacio de los juncos,
húmedo hogar que, sin esfuerzo,
hicimos habitable solamente cantando,
nada más que con brincos y con lodo.
Nunca faltaron moscas,
y era un gozo mirar los renacuajos
asomarse directos a la vida.
Luego, fueron llegando las princesas,
con sus juegos de risas, con sus bolas doradas
que dejaban perder para que yo las encontrase.
A fuerza de besarme y de besarlas
dejé de ser aquella rana
y el estanque empezó a ser un problema.
Ahora voy bien vestido, escribo versos,
en el estanque han hecho una piscina
y todo está muy limpio.
Saludo con respeto,
hago el amor de frente,
y hasta es posible que algún día
alguien piense que sirvo para algo.
No está mal,
pero fui más feliz cuando era rana.
(Del libro “Historias para tiempos raros”)
***
TERCERA CRÓNICA DEL GUARDIÁN
(El Hechicero)
«… Ma se senza ingiuria vostra io potessi fruirlo, rendetevi certo che saria in me quella letizia ch’essere in alcun uomo sia possibile.» (1)
(Ludovico Ariosto, Il Negromante)
El hechicero acaba su tarea,
acaricia su barba satisfecho
y sus labios se curvan en lánguida sonrisa
—la que debe tener todo alquimista que aprecie su trabajo—.
La luna se despide como un guiño
de los últimos juegos de la noche.
La lechuza es un bus que aún lleva luces
y susurra un final, como Louis Armstrong, de Jazz expresionista.
Recoge los papeles, guarda todas las fórmulas en verso
tras el aparador de palisandro
mientras un gato insomne y circunspecto,
con el lomo de azúcar y de miel, afirma silencioso
que él ya lo sabe todo
Va tapando los frasco uno a uno,
los matraces de esencia,
las redomas con uña de lagarto y ese polvo amarillo de mandrágora
que hace azules los sueños.
El horizonte empieza a recitar
una canción de cuna para la espalda de la noche.
Es hora de acabar los sortilegios,
que descanse el mercurio en su probeta y el ala de murciélago en el aire.
Los Rollings sustituyen al Cármina Burana.
El hechicero cuelga el mandilón,
se cambia de zapatos, deja su gorro frigio en un estante,
anuda su corbata de seda milanesa,
y se va a la oficina como todos los días.
(1) «…Pero si yo pudiera disfrutarlo sin ofenderos, estad seguros de que sería dueño de la mayor alegría que hombre alguno pueda poseer.»
******************************************
Las horas lentas
Somebody put me back in school, I forget everything.
I used to know how to leave the boy behind
without having to watch him go.
Infidel to die for what I’m doing
will happen on the morning when the mirror won’t recognize me.
The Twist. Metric
Durante la noche, en mi reflejo, las horas pasan lentas. Callan la voz y la expresión de mi rostro, y todos los propósitos buenos van huyendo de mí. Despacio. Se va alejando todo lo aprendido, y como dientes de leche oscilan y duelen la culpa y la vergüenza.
Durante la noche, en el espejo, las horas pasan tan, tan, lentas, que revivo toda mi vida cada madrugada. L’espirit de l’escalier de todos los momentos, como escenas añadidas en el director’s cut que nunca se llegó a estrenar. Los besos que nos dimos a escondidas en el jardín del colegio, donde se metían los gatos, donde no nos dejaban estar. Y si se lo recuerdo por Tuenti y dejo que me diga que estoy loca, que no pasó, sabré que a ella ya se le ha caído ese diente tan incómodo. Penden de mis encías recuerdos de una infancia encubierta.
Durante la noche las horas pasan lentas. Pasan los amantes a escondidas y dejan un rastro amargo entre los huecos de mi infancia. Oscila la primera carta de amor y su viaje en mil pedazos desde las manos de un niño rubio hacia el fondo de una papelera. Tiembla el recuerdo de una mano fría dentro un pantalón de la dieciséis. Cae definitivo el primero de los besos y lo olvido sin esfuerzo, como los siguientes. Y si les busco por Facebook y me agregan como “amiga” quedará patente el valor que le dimos. Cero.
Por Adriana Bañares Camacho
*****************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR DANIEL DE CULLA
BURRO PANDERO OBISPO DE ANILLO
Soy de Sevilla
Y me he amancebado
Estoy gordo como un obispo con anillo
Soy un burro pandero
De los de dios y el diablo
Consagrado a hacer vida
Espiritual y contemplativa
O a tratar sobre ella
De cualquier forma
Sobre todo
La comunicación
Inmediata y directa
Con la divinidad abierta de piernas
O el éxtasis
No hecho casual
E impremeditadamente.
Tengo hacienda en Cantillana y Brenes
Y unos sobrinos
¡No digáis nada¡
Que son “hijos de cura”
Ese que trae fantasmas por el día
Y por la noche
Para causar miedo a los niños
En libamiento de exvotos
O eróticos relicarios
Que se liban en sacrificios
Para fines de amores sucios.
Antes
Fui paje del rey don Pedro de Castilla
“el Cruel”, “el Justiciero”
Ese que pretendió el amor
De una doncella principal
Y desposada
Y que venía a verla de noche
Hecho un fantasma
La moza, cuando sale
Siempre va
Con un cántaro de agua en la cabeza
Y su mozo, el desposado
Con una losa a cuestas
Porque es enterrador
Y conduce a lomo piedras
O cosas semejantes
Y a casa, tarde o nunca llega.
Sabes: se toparon al amanecer
Ella y el rey
Un día de mayo
Que por eso ella canta:
“Días de mayo
Días de desventura
Aun no es mañana
Y ya es noche oscura”
O “Bien se está
San pedro en Roma”
Cuando follan
O “Ya es duro, o viejo Pedro,
Para cabrero”
Y Ja ja ja
Dicen
Que lo dijo la gente del rey:
“Disfrazado viene el rey villano”
Que echándose un día
Al desposado y parlando
Le hizo ver a su amada
En sabor, y color, y olor
Cuando le dijo:
-Dios te la deparó buena.
Hermano.
Y de esos caldos del Amor
Dale hartos.
***
HAIKUS DE LA VERDE OLIVA
Muerte pelada
Mi esposo sin albarda.
Campo de Nabos.
Sabes del cielo
Y no sabes del suelo.
Caca pisada.
Viuda en entierro
Morcilla de sacristán.
Buena en buena fe.
Por mar y tierra
La vieja de puntilla
Te llama beodo.
Beata a grillos
Cura de puerta en puerta
A pedir huevos.
-Mujer, pon la olla
Que aquí traigo la polla.
Convite al jarro.
En Toledo un día
Remolón un chumino.
Puta a caballo.
Altivo mono
Sacaba la castaña
Con mano de gato.
Siete la vacía
Y siete la hincha al día
Ama de cura.
**********************************************
POEMAS DE CUBATA CALIENTE
Por Cecilio Olivero Muñoz
MARI-LIENDRE, VIEJA GATA
Aprecio tu cariño frío y premeditado,
Pero detesto tu nostalgia apenas pacata,
Decides acabar con tu plan repasado
Y das celos con tu uña de vieja gata,
Gata, vieja gata, acabó tu reinado,
Acabó tu helado de fresa y nata,
Acabó tu manjar de otoño prestado,
Acabó el escondite, el hallazgo, el alba,
Acabó tu sonrisa un día inusitado,
Días de tormentas en total calma,
Días de olvido casi desmemoriado,
Días caminando por la lluvia santa,
Días de gris paisaje, de peaje y asfalto,
Hay una verdad de totalidad franca,
Hay un rumor en el fondo de un vaso,
Hay una dicha en la ciudad blanca,
Hay un bochorno en el cielo raso.
Supiste ser gata de argucia incauta,
Quisiste marcarte tu mejor menoscabo,
Quisiste ser obscena tragedia sin tacha,
Quisiste quitarle al asunto un grado.
Tiene tu dentadura vicio y patraña,
Tiene tu finura un ademán chabacano,
Tiene tu rabia una breve larva
De gusano que rememora al pasado.
Huele tu aroma a corcho y a chapa,
Buscas un tesoro ya encontrado,
Buscas nadir y cenit, una mejor carta,
Buscas un juego ya terminado,
Buscas un amor por si acaso mañana,
Buscas un reloj hace tiempo parado,
Odias ser esquirla, migaja y nada,
Odias el desprecio y al despreciado,
Odias escuchar aquella feliz balada
Que te trae aquella tarde oscura a las cuatro,
Odias la vida sin física y sin entraña,
Al fantasma que te visita a diario,
Al marica fanático de la última palabra
Que sólo pretende hacerte algún daño,
Odias la verdad caduca y extraña,
Al fragmento del beso casi olvidado,
Al rosado peluche y la dura almohada,
Al tedioso mundo rodando a tu lado.
Eres mi princesa vestida en pijama,
Eres mi amargor del todo estupefacto,
Eres mi ilusión a edad tan temprana,
Eres abrazo y rapto, polvo de torrefacto.
Eres una niña inocente y mera villana.
Eres alegría que se muere en el acto,
Eres púrpura luna, ventana cerrada,
Eres negro sollozo, oro manchado.
Eres la Mari-liendre que prefiere Baco.
***
MISA POR CAN TUNIS
Bendito sea el Padre, el Hijo, el Lugar
y el Espíritu que os abandona,
Santa parábola que al alma dormita,
Santa Letanía de estorbos consagrados,
Santa Eucaristía de vicios consentidos,
Hábitos que no hacen al monje
y monjes con hábito y sin fe.
Mártires que no quieren consagrarse
y Madres que lloran su Vía Crucis,
cruces que se llevan muy adentro
y procesiones que se ven desde afuera,
cálices que se derraman ante nosotros
y luego nosotros nos arrodillamos sin verlos,
santos que no son santos
y ángeles que pecan de caer demasiado.
Bendito sea el pastor sin rebaño,
y el rebaño sin pastor,
bendito sea el silbo del agua que se os da
y la huella que deja con sus patas la gaviota.
Realidad de los Gitanos de Can Tunis,
qué loca barbarie sin aurora os teme todavía,
barranco de todas las derrotas con desprecio,
justicia de macabros embudos de plomo,
dioses múltiples e inquilinos sin cielo propio,
Guardad vuestra libertad en las cloacas,
Guardad vuestro verbo entre retales,
Cread vuestra virtud entre tinieblas,
Romped los idiomas con vuestra verdad,
Quebrad erguidos las mañanas cansadas,
Verted la hiel de todos los suspiros,
Amontonaos en los rincones de este mundo;
No lloráis más por que no podéis,
Llagas que os saltan desde la frente
y germinan por las tardes como hongos.
Se divisa un paisaje de escombro vencido
en la línea honda de las palmas de las manos
que se cruzan con vuestro aliento ardiente,
cumbre de los equinoccios que pasan,
lumbres desprovistas de toda la dulzura,
melancolías negras, tedios peligrosos
y agobios que se desmayan desde la boca,
ratas que son misterio de contradicción
y nombres que son herencia de tradición negada.
Gitanos de Culto Sacrosanto,
guardad vuestras banderas de trapo,
guardad vuestra alegría, guardad
vuestra canción hecha a vuestra semejanza.
Se alejan los edificios con portería
los coches de cunda y el alivio ciego,
los muchachos con Navidad perenne,
Se alejan las piedras que os rodean,
vuestros Consuelos, vuestros presagios,
se alejan vuestras gratitudes calientes,
los hemisferios que no os conocen,
los Migueletes que un día os amaron,
se alejan con sus durmientes miedos de cobre,
se alejan las autoridades, las promesas olvidadas,
se alejan los barcos oxidados
y os quedáis con el orgullo hecho de roca
y con la soledad nómada de los camioneros;
compran el madroño y se van; y se quedan
las hogueras, las crujientes candelas,
las alegrías pequeñas de gorrión,
y los yonquis, que también se alejan,
se curan del vicio y vendrán otros,
caras iguales que no son nunca iguales,
caras que piden su golosina prohibida
y no se atreven a ser ellos mismos
los que den el alimento a los lobos,
los que rieguen la dormidera escondida,
los que jueguen con el hecho y el acto.
Cuidaos de la siembra sin cosecha,
cuidaos de los ejércitos sin sombra,
cuidaos de las agujas y de los vidrios rotos,
cuidad de vuestros niños arrinconados,
cuidaos hasta de vosotros mismos.
Gitanos, sed libres por que sí,
sed salvaje orgullo que no cede,
sed la rabia que se hace desierto de ira,
sed libertad herida
que exige vuestro propio destino,
sed vuestra oligarquía bajo las estrellas.
Sed vosotros, gitanos. Sed vosotros.
***
LA CADENA
Todo comportamiento
en un futuro a medio plazo
está acondicionado por un pasado,
el futuro es consecuencia
del pasado.
Todo es una cadena
y en cada eslabón está la clave.
***
SILENCIO
Silencio, hay un silencio,
con la televisión encendida,
la calle a media tarde,
la música en el PC
y hay en todo un silencio,
y ese silencio solo puede darlo
la poesía.
***
RETROCESO Y AVANCE
Es necesario que el hombre vuelva a su origen,
a su caverna, a su inocencia, a su desconocimiento,
hay que renegar de la moneda,
de las instituciones, de las jerarquías,
de las banderas, de las fronteras,
de los dogmas, de los credos,
de las palabras huecas, de los sinsentidos;
todas estas cosas han fracasado,
han expirado, han sido algo de lo que reírse,
hay que renegar hasta del origen,
de la génesis, de lo establecido como cívico,
la civilización es deshumanización,
el ser humano debe volver a su ignorancia,
el conocimiento lo hace un total desconocido,
el hombre debe volver a ser parte
del hombre, y todo lo que ha aprendido,
volver a desaprenderlo, intentar desentenderlo.
Otro mundo es inevitable,
No podrán ésta vez pararlo.
La humanidad carece de sentido,
la humanidad se extinguirá como un mamut rabioso
que se resistirá arañando su derrota
en su acabamiento.
Este mundo es un fracaso,
ahora que todo parece más unido, más cercano,
ahora todo es soledad, todo es lejanía.
Comprendo al hombre como un remanso de inocencia
caminando en su avance incierto
y anda aprendiendo y el conocimiento
lo hace bestia, bestia fraticida y fría,
ciega, insaciable, egoísta, e injusta,
aunque lo sabemos y siempre sepamos
de su vulnerabilidad, de su fragilidad, de su extinción
el hombre ha llegado a ser otro,
ahora es la bestia que en su futuro antropófago
no conocerá; la habrá ya olvidado.
Olvidará hasta la bestia que ahora es.
Que recuerde su origen cavernario
no es más que una anécdota en los libros de historia.
Se debe volver a la simplicidad.
Lo sencillo es el camino verdadero.
No hay otro camino.
***
DESPUÉS DE TODO
(el poeta no está)
Pasa la noche por el borde de la fiebre azul,
se toma tres pastillas mezcladas con Coca-cola,
quiere soñar para eyacular sus calzoncillos,
quiere verse protagonista de su gemido espeso,
y después de la repetida mañana no está,
el poeta no está,
han encontrado sus sábanas frías
y este poema que reclama su terca ausencia,
han fusilado su aurora con piedras blandas
y lo han puesto a secar con sus poemas
al sol de la noche más buena.
El poeta no está,
está herido de palabras que no se han dicho
y de aromas que pasan sin su olor prematuro,
está herido de resplandores tras las montañas
que ve desde su balcón abierto,
de efigies que no se conocen todavía
y vienen a pedirle el aguinaldo,
de golosinas robadas por la mar amarga
que se pudren de risa mal intencionada,
de contagiadas alegrías en colectividad
que se vuelven consuelo y semejanza,
que se vuelven espejos cautivos de gracia;
al poeta lo han desmigajado
epifanías durmientes como osos de brea
que hacen aspavientos por las mil morales huecas
escuchando monsergas en la radio local,
con la esperanza local, con la idea estéril;
han esquilado la flor del poeta
con lamentos en la esquina de los presagios
que confunden su ombligo con una perla boba
hartos de sentirse acompañados;
lo han marchitado
las palmadas en la espalda y las felicitaciones
de parejas normales con dicha y ropa perfumada,
que buscan sus propios embriones por las cloacas;
lo andan buscando
los misterios que dejan de ser misterio
y que se apropian del poeta,
que parten en dos
al poeta y lo vomitan como a un ecce homo
en vísperas de ser quien fue.
Lo hallan los logros de asedio consumado
como el humo primitivo del incienso caprichoso,
han desechado al poeta de su edén virginal
y lo han atiborrado de asfalto y goma de neumático,
de reloj digital y semáforos en rojo,
de farmacias cerradas y ambulancias veloces,
de tardes de domingo y estrellas resentidas;
se han librado de su tozudez
y han festejado la hazaña en la cumbre
de las plazas y en las dos mitades de un corazón,
lo han decretado sofisticado argumento
y han disecado su discurso con arena teñida
de las playas de la ilusión oculta,
han derramado sus palabras en un bote
y dan a probar el trago de suerte y desventura
por diez céntimos sudados con mugre de lustro,
se esconde el poeta de la vida angular
y se traga las dagas de los conductores vacíos,
se escuda tras la higuera preñada de cansancios,
se escuda en los soportales del sinsentido,
y no tiene madre que lo haga buen zagal,
las salamandras se han comido
su poema favorito y lo bordan con el hilo
de los gusanos de seda para que brote desde su interior.
Los hastíos del poeta se han marchitado
y no volverán a enfriar a la plateada luna,
los poemas de amor han engordado
y una redonda barriga les nace
como un orbe que pretende ser ovillo de luz
y bostezo eterno que asusta
a los refugiados que han visto torpes su corona,
su corona de sombras bailando
que lo hacen bulto en desmayo vencido
y relato trágico que en primavera se desnuda.
*****************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR PABLO MARTÍN
(PABLO VOLUMEN)
Por ti,
por tu amor
estaría dispuesto a dejarlo todo.
Excepto el rock,
mi pelo largo si me aguanta,
mi ropa de moda,
mis botas,
mi Fender,
mi Lee Oskar,
mis libros no leídos,
mis calzoncillos de los Lunes a Domingo
y mis noches escuchando a Cebrián.
No habrá más daño en los ojos
porque he absorbido la luz
capaz de morir en tu visera,
aunque quede la artificial,
la menos importante,
la de las farolas
y los últimos garitos abiertos
en los días sin descanso.
Tú hablabas de lo bello de mi pueblo
después de girar la pulsera en la mesa
y hablar de lodazales y charcos,
en un acto de confianza,
cuando creías todavía
en el valor ético de mi locura.
Te aquilataba
y apostaba alto
haciendo alquimia
de miradas asépticas,
remedando en sus síntomas
a la azafata de vuelo.
Cuando todo terminó
me quité la ropa
y me pisé para ganar lo jugado,
me quedé sentado en un banco,
escribiendo,
matando el tiempo
en defensa propia.
***
Los críos estaban columpiándose,
lanzándose insultos desde el tobogán,
esperando a ver quién llegaba
más manchado a casa.
Los pañuelos me daban arcadas
sobre los aparcamientos de bicicletas,
cuando los que se adornaban el pelo
tenían las rodillas manchadas.
Me hacía gracia el aire que nos atravesaba.
Había quien sujetaba la bolsa
y luego se daba la vuelta.
Había quien con tranquilidad reciclaba.
Pero otros no estaban
tan concienciados
con el medio ambiente,
nos usaban,
nos tiraban,
y sin pasar por planta
yo les mandaba
a tomar por el culo,
directamente.
***
Absorbía el calor
y llevaba el cuero a juego con la noche,
a juego con sus pendientes,
a juego con mi chupa de cuero,
con sus zapatos,
con sus medias,
con su falda,
con el suelo del garito.
A juego con sus ojos,
con mi cerveza,
con su pelo,
con la ausencia de luz,
con los Lunes,
los Jueves,
con los gatos,
con el estribillo de la ropa,
las listas,
los agujeros
y los árbitros.
Yo también iba a juego
por mi cuenta,
con
mis
calcetines.
***
Los focos auguraban desazón
y las suelas tragaban la orina
de todo el mundo,
cuando las lesbianas
se daban el palo
y se intercambiaban el chicle,
muy cerca de la máquina de condones,
a la salida del recreo.
A un lado del ring,
a mi derecha,
estaba ella
en la categoría de peso pluma.
Al otro lado,
a veinte metros de mí
estaba yo,
en la categoría de semipesados.
***
Nos pusimos unos cuantos pivotes
en el corazón
para que no aparcase nadie,
y después nos fuimos corriendo
con nuestros miles de kilómetros de correa
para morder de cerca a los más cobardes.
Nos apuntamos a todas las guerras:
a la primera, la segunda,
la tercera
y a la de los 21 días en cama.
Nos quedamos sin dormir
casi todas las noches
durante nueve semanas y media.
Unos viendo el teletienda
y nosotros en nuestro piso franco
planeando el próximo
atentado al Sol.
Esa noche nos hicimos más violentos,
nos maltratamos a base de caricias
y esnifamos amor adulterado,
pero ahora hemos cambiado,
llevamos bien alta la cabeza
y nos partimos la cara
con nosotros mismos,
con cualquiera.
***
Después de tantos años
Después de tantos años sin vernos
no tenemos nada que decirnos,
revelamos la retina para ver el pasado
y sólo hay noches en vela, sueños velados.
Somos propensos a la vejez,
la experiencia se la dimos a los años,
los mismos que guardan nuestros secretos,
igual que el anciano esconde su dinero.
Nos hemos quedado con un dolor vitalicio,
con el pomo de la puerta en la mano,
pero a pesar de nuestra incontinencia urinaria,
intentamos contenernos, intentamos aguantarnos,
pero no podemos,
nos echamos de menos,
después de tantos años.
Nos hemos prohibido todas las ilusiones,
nos hemos permitido todos los fracasos,
hemos sopesado todas las opciones
y hemos escogido caminos contrarios.
Ahora sabremos que los dos teníamos razón,
y la repartiremos a partes iguales,
tú te quedarás con que «hemos cambiado»
y yo me quedaré con que «estás equivocado».
Tropezaremos una y otra vez,
nos levantaremos y seguiremos tropezando,
y por cada traspiés que demos,
descompondré nuevos gritos de dolor articulado.
Devolveremos las palabras a su dueño
y aunque sea con los pies por delante,
saldremos del manicomio,
saldremos de la cárcel,
y te echaré en falta,
yo por lo menos,
después de tantos años.
***
Ellos no tenían los cortes en la cara,
no tenían que vestir como yo lo hacía,
no tenían que tragar a diario
toda la mierda que llovía en seis horas.
No tenían que beber el alquitrán
de las cuevas de Altamira,
ni la menstruación de las señoritas de Avignon
que me hacía vomitar.
Iban de gallos amanerados,
insultantes,
custodiados por sus chicas,
quejándose por todo,
hipócritas, machistoides,
con su mirada altiva
de perdonavidas,
de proxenetas con vasectomía,
fantasmas de espejos,
fuleros y demagogos,
pero sobre todo ignorantes.
Debía ser contagioso,
porque a la vez que enfermaban
me ponían enfermo.
*******************************************
BREVE ANTOLOGÍA DE LO VIVIDO
Por Cecilio Olivero Muñoz
MISERIA Y MUGRE
Andaré sobre cristales, andaré,
andaré la oscura sombra,
seré fiel a tu persona, yo seré,
aunque sepa que me sobras.
Quise hurgar en tu miseria,
quise soñar con tu mugre,
quise curarte de tu histeria,
pronto caerás de tu nube,
quise hacerte mi princesa,
rogué que tocaras cumbre,
con maldad a veces se reza,
por ti abriría grutas de azufre,
diablo de este rompecabezas,
rezaría por si quizá tú sufres,
rezar aunque quemen mis venas,
¿es mi sufrimiento tu disfrute?
es tu goce toda entera mi pena,
es ese llanto donde te luces,
espesa brea mi noche de espera,
mi alrededor es absurdo y cutre,
al diablo también se le reza,
este sentimiento solo se pudre,
quien anda solo, solo se encuentra,
se seca el agua, se amarga lo dulce.
Iba de la cocina a la sala,
y de la sala al desastre,
por tu amor me falta un ala,
por tu amor me faltó el aire.
Miseria y mugre es la vida,
azar y suerte es el juego,
me dejaste tan tieso querida,
que de tu gris arco-iris reniego,
que de tu pasión fui mártir,
tú supiste hacerme fuego,
de aquella manera tan fácil
me hiciste el corazón negro
y te salió la partida gratis,
te salió gratis el sepelio,
te salió gratis la ronda,
te salió barato mi infierno.
Amor entre tu miseria,
desamor entre tu mugre,
vas de santa y leguleya,
en mi llanto seco das lustre,
hembra sutil de verbena,
disfrutas entre trago y bitute,
vas con soberbia, guachafera,
y de desprecios me cubres.
No quiero ver fría mirada,
no quiero ver más sollozo,
mejor tenerte olvidada
que convertirme en tu estorbo.
Verás cómo todo se paga,
verás cómo me lo cobro,
comprenderás que se ama
lo que es digno para tus ojos,
yo contigo fui a la cama
cuando debí saber estar solo,
solo en llanto y en pijama,
solo por que debo ser yo solo,
solo y al cuidado una dama
que sabe por qué fui yo el loco.
***
TENGO HAMBRE, MUCHA HAMBRE
Necesito del bendito sabor de la vida,
necesito probar de tu buena sazón,
degustar siempre de tu sazonada comida
es labor que no olvida nunca el corazón.
Degustar tu lúcuma desconocida,
saciarme la virtud con tu chanfainita,
eres potaje de judía y patata cocida,
pucherito bravo que mi chu-chú imita,
eres lomo suave, solomillo a la manida,
ágape de golosina y bolsa de palomitas,
pan con pamplina, chupe de camarón,
mermelada, queso tierno, tacos, vainitas,
flan, tocino de cielo, mejillones al vapor,
arroz chaufa, pollo frito y unas lentejitas
con su chorizo en plena ebullición,
salpicón, gazpacho, morteruelo, parigüelita,
sopa con tropezón, frijoles en su esplendor,
bendito bistec con sus patatas fritas,
conejo al ajillo, conejo con arroz,
sabor del tomate con su lengua exquisita,
con un cocido andaluz al punto y hervor,
anticuchos y finas hierbas en tus pechuguitas,
unos picarones, unos caracoles, y requesón,
redondo alfajor con miel de frutas variaditas,
besos de moza, pollo a la piña, a todo piñón,
deliciosa tu paella con sus palabritas,
tu pepián, tu rocoto, tu lasaña, y tu amor,
tu mondongo italiano, y tu carapulcrita,
tu pollo a la brasa, tu yogurt y tu picantón,
tu dulce algarrobina, tus calamares en su tinta,
perejil, cilantro, romero, tomillo, pimentón,
empanada, sándwich, empanadilla,
cebiche de conchas negras, jamón con melón,
almendras garrapiñadas y peladillas,
salitre en tu colacao, en la leche, en tu fogón,
cebolla, mozarella, carne y mucha miga,
y a veces y otras veces, un milagro de peces,
merluza, boquerones, pescadilla,
mero, perca, perico, y chanquete,
milanesa, salchicha, (hot-dog), ensaladilla,
turrón norteño, sabor de Jijona, sorbete,
trucha, cangrejo, papa-seca, granadilla,
capuchino, café solo, irlandés y moliente,
carne mechada, ternera en salsa, papa amarilla.
la escudella, el estofado, coca de aceite,
a la guanábana, a la palta, a la mantequilla,
pecado de cardenal, de chocolate con leche,
pecado de bacanal, pecado a la vainilla,
alucine en el paladar, remedio indecente,
ensaimada, sobrasada, croissant, canelillas,
potaje de almejas, piñonate, aguardiente,
coñac, anisete, nueces con nata, natillas,
pestiños, mistela, güisqui, miel silvestre,
crema catalana, magdalenas, quesadillas,
pistacho, mortadela, espagueti, queque,
altramuces, anchoas, olivas y pizza al dente;
de jamón york, de atún, de patatas mis tortillas,
qué buen sabor tiene lo que tan bien huele.
***
CANCIÓN DE LOS MUCHACHOS
Burla de necios y fanfarrones,
tropa de dioses con migraña,
cumbre de todos mis detractores
que guardan su tiña en su guadaña,
victimas de aquel compromiso,
secuaces de asediadas mañanas,
protectores de un mundo sumiso
que beben a sorbos su desgana,
bostezan por fríos consuelos,
su peloteo es floreo con mala maña,
entre los rastros del suelo
se halla su huella siempre tan casta,
se atan gomas en el pelo,
levantan su voz por las cucañas,
creen que su verso es de caramelo
y es rima parca de pura melaza.
Ramplones del gris compadreo,
son pendencieros y mojigatos,
sacad vuestra fiera de paseo
mientras yo echo la siesta un rato,
sacad de vuestro váter el tebeo
y apuntadme en la frente el gasto,
yo mientras sigo dando garbeos,
siempre buscando y buscando,
me gusta demasiado el cachondeo,
de cualquier paga-fantas me escapo,
en la melodía de alegrías me empleo,
me tapo y también me destapo,
ni de fraile ni de santo me veo
y mucho menos haciendo milagros,
señalad mi soledad con el dedo,
yo del güisqui no cuento los grados.
Otras madrugadas me desnudan,
otras mañanas me desvisten,
todos mis ceros se adeudan
a las rutinas de tardes que insisten
que eres apariencia y fachada,
que todo es farfolla y despiste,
que tú sólo das la patada
cuando en torno a ti está lo triste,
que quieres y te cansas deprisa,
y llevas tu cansancio en ristre,
ves como se te pudre la risa
guardando para unos pocos tu chiste,
te aniquilas enfadado la camisa
si los cierra-bares te hablan de alpiste,
te persigue nerviosa tu prisa,
tú lo sabes y ya lo asumiste,
vas de progre y de optimista,
naipe comodín, órdago al envite,
regateo ruin de mezquino estraperlista,
chamullista vil, zaino quitaquite,
(estribillo)
Círculo de los mamarrachos,
pan de las lejanas quimeras,
poto de los buenos borrachos
que chupan todos de sus maneras,
Son estudiados y buenos muchachos
que nunca tuvieron malas ideas.
***
VÉRTIGO EN LAS CALLES
Secuencia de un mundo inexacto,
calles mojadas aún por desnudar,
el binomio es fragmento del pacto
con el miedo abierto de par en par.
Gorriones grises le dan al acto
un dios atento que aprende a callar,
delirio mecánico y azar de artefacto,
gramos de insomnio, taxi-realidad.
Bares que esconden en el lavabo
criaturas de sesgo del todo vertical,
parques que abrazan lo asediado,
peces con beso oscuro que olvidar,
olvidos que buscan en su pasado
una memoria desnuda con luz de gas.
Clases sociales entregadas al vaso,
destellos opacos en estrecha verdad,
madres ajenas que en aquel raso
hacen maraña de lo que no está,
viles majaderos que en el tabaco
hacen inventario de semilla angular,
matarifes del compás deshuesado,
pupilos de la noche y del gran maná,
tempraneros que allá por las cuatro
legañean toda su cruel vanidad,
mozos que rompen un mal contrato,
proxenetas con moribundo paladar,
exterminio torpe en los sustratos,
pollo frito frío con el que soñar,
noches de ceguera y de espanto
que vale la pena dejar muy atrás,
largos turnos silbados en el trabajo
de seres que viven para menospreciar,
estornudos y falsas toses que por abajo
hacen heridas que pretenden gritar,
busca en tus llagas sombra de tirano,
busca tu flash en la velocidad,
no encuentras larva en el simulacro
que pierda el hilo al conversar,
cimarrones que entran al trapo,
mitómanos y cirujanos que viven mal,
tapujos en los suspiros suspirados,
moneda que de mano en mano va,
lágrimas que valen más de un pecado,
muralla de miradas por derribar,
mundo renovado que pisotea lo viciado,
otro sol que aprende el mismo andar.
(estribillo)
Calles que se mueven al compás
de ritmos que vértigo te darían,
pon tierra por medio y ya verás
aquello que inusitado tú odiarías,
calles de contrariedad y velocidad,
calles de soledad que acompañaría
a solitarias fotos de carné de identidad,
solitario nombre de noche y de día,
solitaria calle, vertiginosa ciudad,
Vértigo que habita allá entre cañerías.
***
UN BLUES, UN TANGO
Y UNA RANCHERA PARA DOS
A Joaquín y Benjamín, por inspirarme vivir.
La noche es un gato negro,
el día es lisura de filigrana,
la mafia defiende sus huesos
con gorilas de espalda ancha,
me atrapan y me olvidan los versos,
me buscan todas las trastadas,
se me escapan azules los cielos
detrás de ángeles de negras alas,
se caen de mi bolsillo los ruegos,
se me suben todas las retahílas,
me siguen ciegos tus besos
por las calles frías de Praga,
busco en tus canciones consuelo,
busco nueva fe en tus baladas,
a mí también me ladran los perros,
y mis sonrisas también se cansan,
entre chistes negros no pienso,
gozo entre tus bromas macabras,
las canciones huyen de su consejo,
las canciones hay que cantarlas;
un hombre anda así de rodillas,
un hombre que apenas es nada,
fugitivo de su espesa pesadilla,
amante infiel sin su coartada,
villano que anda a hurtadillas
desde su maldición a su casa,
un rey mendigo de pacotilla,
fulano que anda siempre sin plata,
nadie puede ser un rico mengano
y un pobre zutano de lo que canta,
nadie puede gozar del verano
con tantas tormentas sin calma,
nadie ha previsto vivir tan sano
con tantas epidemias que matan,
nadie ha empezado un camino gitano
y ha terminado con soledad en la solapa,
nadie se ha levantado temprano
con una luna que a veces se escapa,
no se hace combustión de lo falso,
una canción de amor no se pacta,
qué mueran de amor los tiranos
con miedo al espantajo del agua,
qué revienten de paz los resolanos
y los mares salvajes que braman,
abrazo que se da a un hermano,
remedio que aprietas en tu garganta,
sol de silencio, mi primo lejano,
baile de treguas y de catalas,
ves galaxias en los estribillos,
ves estrellas en las verdades blancas,
de goma son los cuchillos,
pura broma las zarandajas,
a sangre viva gritan los chiquillos,
a lluvia suena tu fiel guitarra,
calla la cigarra y calla el grillo,
Sabina canta lo que Prado sangra.
(estribillo)
Puedo ser cómplice de algún artificio,
puedo sufrir ceguera en cada frontera,
puedo hacer canción de esta primavera,
puedo dar parte a un juez sin oficio,
puedo buscar de ti el triste indicio,
puedo equivocarme a mi manera,
puedo ser mártir de este sacrificio
y puedo cantarte este blues, este tango
[esta ranchera.
********************************************
Nos trasladamos a la Nueva Web de Nevando en la Guinea,
les invitamos a que nos manden sus escritos. No sin antes decirles que
empezaremos desde el número 1º hacia adelante,
ya que vemos así más
lógica y coherente la continuidad que si empezáramos desde el número
45º, que es donde hemos dejado los blogs periféricos
en estos momentos, osea,
que damos por terminada nuestra etapa en los blogs.
Sobre los blogs periféricos debemos decir que serán eso,
blogs periféricos. Tendrán un carácter informativo y no de Revista
como se venía haciendo hasta ahora. Repito, mándesnos sus
escritos que nosotros los publicaremos con mucho gusto,
pueden mandarlos a la dirección: nevandoenlaguinea@hotmail.com
Gracias por vuestra lectura y seguimiento,
les anunciamos desde ahora
que Nevando en la Guinea comienza su nueva andadura.
Salud(os).
P.D: NUEVA WEB: http://www.nevandoenlaguinea.com/
44º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
NEVANDO EN LA GUINEA
NºLXIV 29-05-2010
EDITORIAL LXIV
Día de África
En los últimos tiempos se ha establecido la moda del día dedicado a las grandes o pequeñas causas. Prácticamente todos los días se dedica a alguna, un santoral arreligioso cuya utilidad práctica no está, al menos para nosotros, muy clara, aunque reconocemos que tampoco sobra y que algunos de los objetivos a los que se dedica un día en concreto no aparecerían nunca a la luz si no fuera por el día en cuestión.
El 25 de Mayo es el día de África. Se recuerda la constitución en 1963 de la Organización de Unidad Africana, hoy denominada Unidad Africana, y sin duda es una buena fecha para recordar que África existe y vive y aporta no sólo materias primas, también cultura, espiritualidad, conocimiento. Ese continente del que tanto se habla en la prensa occidental, cuando aparece, para narrar sus desgracias y en gran medida tergiversar sus realidades es para nosotros, en cierto modo, fuente de inspiración, aunque a veces sea de un modo tangencial.
Nos encantaría por ello que la realidad se trastocara y que realmente nevara en la Guinea, que emigráramos todos a aquel continente, que por fin sus riquezas se distribuyeran con equidad, que sus tierras verdes o sus desiertos cobrizos se volvieran el paraíso que ya son en cierta manera. También nos encantaría que se reconociera su arte, las esculturas y máscaras que inspiraron a Picasso, su poesía cantada o narrada por los griots, sus novelistas políglotas o su música alegre y profunda, de momento el arte africano más conocido y reconocido..
Deseamos que la historia africana sea conocida como lo es la de los demás continentes y que se mostrara cómo en África se desarrollaron el cristianismo -con los coptos o la Iglesia Etíope como cultura y espiritualidad propias-, el islamismo –sus muchas variantes en gran parte del territorio africano- y el judaísmo -con los judíos sefardíes tan presentes en Marruecos-, al igual que las corrientes animistas tan apegadas a la tierra.
Nos gustaría que se supiera que en África se hablan multitud de lenguas. Algunas son lenguas de comunicación internacional, como el swahili, el fula o el mandinga. Al continente llegaron lenguas de origen exterior, como el árabe, el francés, el inglés y el portugués -el español o el holandés son más minoritarias, aunque se hablan también- y dieron lugar a mezclas que de dialectos pasaron a lenguas de expresión artística, como ese criollo caboverdiano en el que canta Cesárea Évora.
Buena parte de la cultura, el pensamiento y la realidad del mundo no se entiende sin la aportación africana. América no sería la misma sin esos millones de hombres y mujeres arrancados de las costas africanas y portados al Nuevo Mundo como esclavos, en un comercio execrable, el de la esclavitud, vergonzoso para la condición humana. No obstante, lo negro constituye un elemento fundamental en Brasil, Colombia, Nicaragua, Cuba, Belice, Haití, República Dominicana, el Caribe en general y en los Estados Unidos.
Pero además los científicos nos dicen hoy que el origen de la humanidad se halla en África, que descendemos de las tribus originarias en el continente y que se establecieron en el mundo entero. Sea o no así, lo importante es que descubramos nuestra africanidad colateral, porque al fin y al cabo ser de aquí o de allá es lo de menos, siempre que nos sintamos parte del mundo.
**********************************
PELUSA EN LA BOCA Y EN EL OLVIDO
POR
CECILIO OLIVERO MUÑOZ
ZOQUETE Y TARUGO
Zoquete lo entiende todo al revés,
Tarugo está de algo carente y es lento,
Zoquete cree que dos son tres,
Tarugo es sufrido aburrimiento,
Zoquete no ve aquello que ves,
Tarugo cree en el escarmiento,
Zoquete lo hace todo a la misma vez,
Tarugo es un total impedimento,
Zoquete critica cualquier memez,
Tarugo escupe contra el viento,
Zoquete es bocazas de la idiotez,
Tarugo sufre de estreñimiento,
Zoquete es docto en la estupidez,
se asoma a galimatías en detrimento,
Tarugo tiene memoria de pez,
se le olvida de noventainueve el ciento.
***
PELUSA EN EL RECUERDO
Las botas de agua son para pisar charcos,
una lluviosa tarde del mes de abril
una mujer con prisa me viste despacio,
pastelitos Bucaneros, yogures Chambourcy,
chubasquero, paraguas, olor a vestuario.
Tienes la solitaria, la solitaria lombriz,
Esport Nuria, Galerías Preciados,
Tiburón, sala de actos, ensaimada manacorí,
fascículos del Libro Gordo de Petete,
cómprame un duro de soldados de plástico,
olor del papel tintado, sonido Max-Mix.
Torrebruno, historietas de Tete Cohete,
Cartilla Paláu, Box mi diccionario,
Aplauso, El barco de Chanquete,
Estrellitas Crecs, Bolígrafos Bic,
[Pinchadiscos Horacio, ruidoso traga-bolas,
mola la gramola, y el hiper-espacio]
Turmix Moulinex y Thermomix,
Fantástico Ficcionario, ¿puedo ir al lavabo?
Grandioso edificio Apolo; sabor a Peppermint,
edificio granate cortando el aire;
cómprame un polo y te bailo Billie Jean;
disfraz de Carnavales, Mamá cortando retales;
Iron Maiden in The Number of the Beast,
Naranjito y Citronio, Mario el loro,
Carpanta, Caponata, Ruperta, el patito feo,
Ulises-31, Flash-Gordon, y mis Clicks,
Blancanieves, tres cerditos, el VEO-VEO,
Night-Club La Bohemia; este niño come poco.
Mirinda, Zumos Fruco, Miami Vice,
Biter-Kas, la fiesta del Blas, Joaquín Prat,
la familia Telerín, bocata de foie-gras,
juego del bote, truco del almendruco, el Coyote,
libélula, luciérnaga, mariposa; ¡tengo pis!
pastelitos Bonny, los Pantera Rosa;
plaza de compañeros y prefacio infantil,
escalofrío de ácido feliz en mi ilusión,
cuatro puntos cardinales, Cantinflas, Tintín,
un arco-iris en la sonrisa, Telefunken a color,
un beso en la mejilla, vitaminas Ceregumil,
merendilla en el recreo, Bollicao, gusanitos Risi,
juegos boca-abajo, Orzowei, Oliver Twist,
pelusa en el Recuerdo, Pixie y Dixie.
Sandokan, Tarzán, Mickey, Hermanos Grimm.
******************************************
Mogol
-¿De Mongolia?
El subinspector Murgain creía haberlo visto todo, pero era evidente que le quedaba todavía mucho por ver. A todas luces, las cosas cambiaban a una velocidad de vértigo y eso le produjo no poca ansiedad.
-¿Qué porras hace un tío de Mongolia en La Mina?
Nadie supo darle una respuesta convincente. Por lo demás, ¿alguien podía indicar a ciencia cierta dónde estaba Mongolia? En Asia, comentó no sin cierta inseguridad el más joven de sus subordinados, Molina, uno de los policías recién incorporados a su grupo. Recordó también que había un mapamundi en algún lugar de la comisaría que no pudo al principio precisar, pero que por fortuna logró localizar sin mucho problema y que de inmediato extendió sobre la mesa del despacho.
-Entre China y la URSS. -dijo Molina con plena seguridad esta vez tras dirigir su mirada hacia el continente indicado y no sin orgullo de quien se ve de repente útil, aun cuando no era en absoluto difícil dar con país tan grande.
-Serán entonces comunistas.
Casi de reojo, el subinspector Murgain lanzó una breve mirada al retrato de Franco que presidía el despacho del Inspector Jefe. Aun cuando ya era evidente para él y también para los demás, pese a la natural discreción con que se conducía en la vida, que aumentaba su cada vez mayor desafecto hacia el Caudillo y su decepción por motivos políticos, pero sobre todo dinásticos, no pudo menos que pensar, no sin cierta distante ironía, que allí había gato encerrado y a lo mejor habían dado con algo tremendo, algo grande, algo inmenso y reservado. Porque a todas luces, y a pesar de sus actuales reticencias, España y Mongolia no mantenía relaciones diplomáticas por razones obvias, incluso se advertía en los pasaportes, recordó, que éstos no eran válidos para viajar a aquel país, lo cual debía de ser recíproco seguramente, y pese a todo el ciudadano mogol -Molina también había comentado, un tanto azorado ante el temor de quedar como un resabido, que el gentilicio era mogol, y no mongol, como estaban todos tentados de decir- estaba allí abajo, en los calabozos de la comisaría de un barrio destartalado de una ciudad dormitorio de Barcelona, lo que requería con más urgencia si cabe dar una explicación convincente a su presencia en el país, lo que además le pedirían sin lugar a dudas.
– Nos espían.-dijo Gutiérrez- Se trata, seguro, de una avanzadilla contra nuestra país. -y aquí su voz tomó un empaque solemne, como de NO-DO.
Aunque en los discursos oficiales España era la envidia del mundo y una amenaza para el comunismo imperante en medio planeta, el subinspector no daba mucho crédito a los comentarios patrióticos que apuntalaban el deseo de querer destruir el régimen tras los correspondientes treinta años de paz y de progreso, entendido el progreso en su sentido más fidedigno, nada que ver con teorías liberales ni socializantes, según explicaba una y mil veces Gutiérrez.
-¿Sabe alguien si Mongolia tira hacia Moscú o hacia Pekín?
La pregunta del inspector Murgain buscaba no sólo burlarse tangencialmente de los temores de espionaje planteado por el falangista Gutiérrez, que adoptaba ya el aparatoso tremendismo del poder, sino jactarse de un conocimiento de política internacional que en realidad no poseía más que de oídas. En esa comisaría nadie sabía nada de tamaña discordia en el seno del movimiento comunista internacional, bastante trabajo había con entender a los clanes gitanos que se pavoneaban por el barrio y por las pintadas amenazantes, a estas alturas de la historia demasiado habituales ya, que anunciaban revoluciones permanentes y que brotaban una y otra vez en las paredes de la zona industrial de San Adrián, siempre aderezadas con enormes hoces y martillos y a pesar de la labor represiva que procuraba llevar a cabo el cuerpo policial. Deberé consultarlo con Bidache, pensó Murgain, no en vano su amigo, a pesar de periodista y un poco marxista, era un erudito y sabía de temas políticos como el que más.
Pero había que volver a la realidad circundante y la realidad circundante era que un ciudadano de Mongolia había sido detenido en La Mina al parecer por llevar una bolsa repleta de productos robados. Hay que interrogarle, murmuró Murgain lo que dio lugar a una nueva duda.
-¿Qué idioma habla el susodicho?
Bajó Molina a enterarse de ello por haber quedado acreditado que era el que más sabía de geografía. Chino, afirmaban algunos, seguro que hablaba chino además de mogol, al fin y al cabo eran países vecinos y de aspecto algo parecido, explicación no muy científica seguramente, pero que hubiese ganado las apuestas de haberse producido. Además, de ser así, podrían contar con la inapreciable ayuda del único habitante chino de San Adrián que vivía a dos manzanas de la comisaría, hacia el centro de la ciudad. Molina regresó con cara de extrañeza.
-Habla portugués perfectamente.
Murgaín no daba crédito a lo que acababa de decirle su subordinado. Miró el mapamundi y contempló la enorme mancha verde con que se simbolizaba a Mongolia en plena estepa oriental. Si ya encontrarse con un mogol en La Mina resultaba incomprensible, más lo era que hablase además portugués.
-Que me lo suban.
Llamó a García, que al fin y al cabo era de Ortigueira y hablaba gallego. La espera se les hizo larga, tanta era su deseo de aclarar aquel asunto. Apareció al fin escoltado por dos agentes de custodia. No dejó de sorprenderles a todos la altura del detenido. Sobrepasaba en una cabeza a los dos policías que le acompañaban. En lo demás, se adaptaba a la perfección a los tópicos al uso: ojos rasgados, moreno, pómulos marcados, delgado, chato y una sensación general de no estar estando.
Lo sentaron en la silla frente a Murgain que lo contempló extrañado. Avezado a los delincuentes del barrio, que sólo por la pinta echaban para atrás, aquel tipo parecía cualquier cosa menos un choro. Sin embargo, le pillaron con una bolsa repleta de objetos robados, desde relojes a pitilleras de plata, desde joyas a documentos de otras personas. Muy buenas, le dijo con voz seca que intentaba disimular con una pizca de irritación la curiosidad que le invadía. El mogol le miró como si no mirara.
-Me puede explicar -fue directamente al grano- qué hacía usted con esa bolsa y los objetos que llevaba dentro.
García lo tradujo al gallego y el mogol se tomó su tiempo para responder. Pero respondió y en un portugués bastante neutro dijo que se la encontró. Esta vez lo que sorprendió a Murgain fue la respuesta al uso que le dio el susodicho, dada la rareza de la situación qué menos que una explicación estrambótica, consideró. Pero no, había respondido como hubiera contestado cualquier de los habituales de aquella comisaría, me lo he encontrado, repetían sin vergüenza alguna cada vez que los detenían con objetos robados, lo que solía ser frecuente, los había incluso que eran detenidos varias veces a la semana y siempre daban la misma respuesta.
-¿Y dónde se encontró la bolsa?
–Na praça grande, perto do mercado.
-¿Y dentro estaba todo lo que encontramos?
–Não sei, não olhei, somente apanhei.
Ahora resulta que el mogol era lo más normal del mundo, es decir, del barrio, murmuró Murgain. En otras circunstancias no hubiera dudado en emplear los correctivos tradicionales, las sonoras collejas de López o los empujones casi histéricos de García. Pero aquel tipo les sorprendía tanto que llegó incluso a neutralizar las prácticas habituales de una comisaría en tierra de nadie.
-Vamos a ver, ¿Vd. dónde vive?
–Na rua.
Murgain observó que el mogol iba demasiado limpio como para vivir realmente en la calle. Allí estaba claro que le estaba mintiendo. Ya te he pillado, pensó. Sin duda, callaba su dirección porque había muchas cosas que ocultar. Claro que se trataba de alguien que realmente rompía todos los estereotipos conocidos y esta vez dudó incluso de sus dotes observadoras. Para colmo, Molina comentó que había leído hacía años que los mogoles eran un pueblo nómada.
-Por eso va tan limpio -añadió-, está acostumbrado a vivir sin techo.
-Eso será en Mongolia -replicó Murgain-, que en España sólo los pastores de cabras son trashumantes.
El mogol seguía mirándoles como si todo aquello no fuera con él. A Murgain aquella situación le empezó a molestar.
-Me joroba este tío -le dijo a García-, no sé si nos toma el pelo.
-No desespere, jefe, que todo tiene explicación.
Lo que realmente molestaba al subinspector era no saber a qué atenerse. Necesitaba entender qué hacía aquel tipo en una barriada marginal como La Mina y cómo había llegado hasta allí. Necesitaba saber lo que había tras ese rostro tan poco expresivo. No sabían nada de él, sólo el nombre que aparecía en su pasaporte, por cierto, sellado en Roma una semana antes.
-¿Por dónde entraste a España?
–Pela fronteira.
Tenía narices el asunto, ahora resultaba que el chinito ese se estaba burlando de él, porque era como si le dijera que había entrado por la puerta. Murgain se lo quedó mirando un tanto irritado, casi convencido en ese momento de que realmente el chino, mogol o lo que fuera le estaba tomando el pelo.
-No tienes sello de entrada. -le replicó mostrándole el sello de Italia.
-El carimbo. -le dijo García.
–Foi pelas montanhas que eu entrei.
Murgain en ese momento se sintió gratamente sorprendido porque de pronto, para él, eso tenía sentido, un sentido muy romántico además. Los Pirineos, él lo sabía muy bien dada su condición de navarro, siempre habían sido un lugar de paso de contrabandistas y conspiradores, y le vino a la cabeza lo que Pío Baroja había escrito de las guerras carlistas, de las que él mismo era un estudioso por su adscripción legitimista, y se planteó hasta que punto el mogol aquel estaba restaurando los viejos usos. Por primera vez sintió simpatía por el oriental. A veces ocurría, simpatizar con algunos de los individuos que pasaban por los calabozos, al fin y al cabo, se dijo, los choros y la bofia compartían muchas cosas, eran todos pájaros de mal agüero, como le solía decir en sus primeros años en el oficio su mentor Pablo Salcedo. Sin embargo, se lo pensó un instante, tampoco estaba muy seguro de que pudiera llegar a simpatizar con el mogol. No es que hubiera motivos para detestarlo, eso no, no había matado a nadie y hasta parecía un tipo pacífico. Pero le irritaba esa parsimoniosa distancia que había adoptado y tras la que debía ocultar algo tremendo, no tenía nada que ver con los habituales de la casa que mostraban en ocasiones una pachorra y un desparpajo que él admirada. El secretismo, además, le ponía muy nervioso, Murgain era consciente de que estaba donde estaba porque nada debía quedar oculto a los ojos del Estado, del que él era un guardián.
-¿Qué ibas a hacer con las cosas de la bolsa?
– Não sei.
García y el subinspección se miraron.
-No vamos a sacarle nada, jefe.
-Ya lo veo.
-Tal vez lo mejor es que nos quedemos la bolsa y dejarlo marchar, tampoco sabemos si ha sido él quien ha robado los objetos.
-No, lo mejor es que pase mañana por el juzgado. Si no quiere decir nada, que se atenga a las consecuencias. Que le pongan un abogado, pero mañana, que aquí ya no hay nada que añadir.
García salió de la sala y habló con Molina para empezar a preparar el papeleo. Murgaín y el mogol se quedaron cara a cara y se miraron, el subinspector con una tremenda curiosidad, el detenido con su parsimonioso estar no estando.
-Cómo es que hablas portugués. -le preguntó.
–Eu gosto do fado.
-¿Has estado en Portugal?
–Não, nunca fiquei.
Por primera vez en aquella tarde se dibujó una leve sonrisa en la cara del subinspector. Este tipo se lo estaba chuleando de veras, pensó, pero no sintió molesto. ¡Olé tus narices!, farfulló. Tuvo la certeza de que realmente el mundo estaba a punto de cambiar. Y mucho, además.
Juan A. Herrero Díez
********************************************
POEMA FILOESTADOUNIDENSE
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
I FORGOT MORE THAN
YOU’LL EVER KNOW
Me acurruco en tu canción de invierno,
¿Te gusta Skeeter Davis? Dices que No.
Quizá a ti te guste Townes Van Zandt.
Los niños juegan asomados al desperezo,
escuchamos Dead Flowers, luego a Skeeter Davis,
Dead Flowers me recuerda a un amigo,
este amigo me decepcionó, qué ingrato fue;
nosotros nos miramos y nos cogemos las manos,
sonreímos, rumiamos, infringimos,
este out-sider ya no busca road-movie
que lo haga mero co-starring,
el largometraje de mi vida es la tuya.
Tele-film y música country,
alfabeto práctico y melodías de abrigo,
casa acogedora y sopas donde diluirnos,
café en mi taza y té en la tuya,
el perro a nuestros pies, calor de hogar y rutina,
el calentador siempre está a punto;
me dices que quite esa música rara
y me arropas un te quiero en el suspiro,
somos felices en este momento,
lo demás no importa.
Alguna vez sabrán
que olvidé más que ellos.
Es esa la máxima de los hombres puros.
A mi no me importan nada, ya encontré mi canción.
Ellos pertenecen a los hombres corrientes.
Tú y yo no, somos ajenos y contradictorios.
***********************************************
ESCRITOS DE LA NIÑA DE LAS NARANJAS
POR ADRIANA BAÑARES
Por amor. Por amor a sí misma y por miedo. Ese miedo típico de las que nacen flower power y se convierten en mujer florero. Ese miedo de la dependiente, ese miedo típico a la soledad que las convierte en patéticas esclavas de la superficie, del mainstream, del bótox, del miedo a reencontrarse consigo mismas en el espejo. A Nilda no le gustan sus ojos sin maquillar. Sus ojos sin maquillaje: los ojos, iguales a los de su padre. Idénticos, los mismos, sin cambiar ni un ápice, los mismos ojos con los que nació. Esa mirada, esa retina, que no ha podido cambiar la cirugía, ni la inflamación de los parpados ni la oquedad bajo sus ojos rematadas con corrector de ojeras cada mañana desde hace veinte años. Nada ha podido extirpar de su rostro los ojos de su padre ni todas las cosas que han pasado ante ellos. Nada ha podido borrar todas sus miserias, todos sus anhelos, la soledad detrás del plástico, las ratas, la cochambre, los insectos, la bajeza de tener que recurrir al reflejo de su juventud perdida para mantenerse a salvo, aunque sea viviendo un falso ideal de compañía.
Una a una se va recolocando las horquillas. Sesenta horquillas como sesenta promesas dichas al aire. Religiosamente las va colocando sobre su cabeza sin dejar de mirarse fijamente a los ojos en el espejo. Diez avemarías. No me dejes sola. Diez avemarías y un viacrucis por su cabellera.
Por debajo de la puerta, por los grifos, por las rejillas, por el inodoro, la bañera, van entrando cucarachas. Nilda mira fijamente su reflejo y espera.
En la otra habitación Alejandro ronca y a Leo se le han dormido las piernas. Tirada en el suelo observa a las cucarachas de cerca. Están al mismo nivel. Las ve venir, y espera.
***
SÓLO COMPRA COMIDA LIGHT
Sólo compra comida light. Su marido está en la cocina preparando una salsa carbonara con extra de nata en la cocina. Regalo de San Valentín. Entre velas y música hortera. Unchained Melody. Sobre la mesa la pasta y en su cabeza retumbando “no me gusta esta situación”. Entre los labios de él una sonrisa de satisfacción. ¿Te gusta cari? Entre los dos, y por toda la habitación, una tensión que supera a toda la instalación eléctrica de los apenas cuarenta y cinco metros que ocupa el apartamento a unos trescientos escalones de altura desde el portal. Subir andando, dicen por ahí, ayuda a reducir-elevar-endurecer los glúteos. Entre sus labios un porro de hachís y en la pantalla del portátil una partida del Solitario sin terminar. Ella hace amago de pasarle el porro pero él niega. Para lo que queda no me des. Si hubieras querido me lo hubieras pasado antes. No me gusta esta situación, responde ella. No me gusta esta situación. No me gusta esta situación, y como la grasa de sus caderas en menos de quince días probando la última revolución en productos adelgazantes del nature house su novio se desvanece. Sobre la silla todos los planes de futuro y las ganas y los te quiero que salían sin querer en aquellas madrugadas del principio, cuando el objetivo a corto plazo más importante para ambos era enamorarse y ante todo, que no les pillaran en plena manifestación de su amor cuando lo hacían en casa de alguno de sus padres.
******************************************
EXPERIMENTO BOLAÑO
Después de haber leído y haber releído Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño se puso a indagar por Internet. Buscó por Internet todo tipo de textos producidos por Bolaño. Videó todos los videos existentes en YOUTUBE sobre Roberto. Encontró una página donde se decía que la viuda de Bolaño había demandado a un escritor que publicó un texto de Bolaño en una página web sobre literatura en Internet; un texto inédito de Bolaño. Este relato inédito (argumentaba la susodicha página) le fue extraído a un supuesto conocido del escritor aprovechando su ausencia en la habitación donde esa noche se había quedado a dormir el dueño de la web. Este amigo generoso que ofreció cobijo al supuesto ladrón tenía el relato olvidado sin haberle dedicado ningún interés a los textos, ya que no sólo estaba el citado relato, sino que también custodiaba poemas y otros textos, que también fueron sustraídos; al parecer, el amigo confiado de Bolaño nunca notó la ausencia de tales textos (prueba evidente de lo olvidada e infravalorada que está la buena literatura hoy en día). Naturalmente, este texto fue leído por más de mil personas de la red de redes mundial en una sola noche. La página tuvo más de 20.000 visitas en cuestión de una semana. El dueño, ladrón y autor de la página se sintió por poco tiempo triunfador, demasiado poco le duró el éxtasis; porque, aunque temeroso de las consecuencias que pudieran importunar el éxito de la publicación del texto inédito y supuestamente robado, y las posteriores responsabilidades en tema de justicia que pudiera pedirle la esposa del autor fallecido, el esperado éxito fue tan temidamente fugaz como un suspiro. Digo fugaz, por que así fue, ya que el juez dictaminó con premura la retirada inminente del texto.
El que la viuda de Bolaño demandara a un camarada cibernético le produjo cierta rabia como escritor, y cierta repulsión como navegante cibernético ante tal opresión y atropello fundamentalista. Entonces, se le ocurrió que podía emular, o coger prestado el nombre de Roberto Bolaño, ya que a la vista no iba a ser perceptible la autoría entre un escritor u otro; parecía un juego de niños, una travesura sin malicia alguna, un acto tan claramente inofensivo, y al mismo tiempo atrayente para él. Él, el mismo que decía querer realizar este pequeño experimento para escarmentar así a la viuda. Pretendía hacer realidad este experimento para hallar la verdad a cerca del esfuerzo incomprendido, muchas veces infravalorado, muchas veces sin ninguna conmiseración, sin ninguna compasión hacia la soledad que estos sufrían. Quería experimentar sobre la abnegada correspondencia de estas, sobre la solidaridad incondicional que emanaban estas viudas de escritores, que después de la muerte repentina del artista/poeta/literato habían hecho una fortuna manejando, o manipulando, la obra excelsa de sus maridos o familiares laureadamente ya fallecidos. Cayó en la cuenta de que la viuda de Bolaño no era la única vampiresa ávida de dólares en el mundo literario. Estaba María Kodama (viuda de Borges), estaba la hermana de Nietzsche (gran manipuladora de la obra póstuma de éste para beneficio oportunista del nazismo), y en el mundo musical, estaba Yoko Ono (viuda de Jonh Lennon). Por supuesto, había muchas más, pero ahora sólo le venían estas a la memoria.
Se propuso pues, escribir un texto, un texto sublime, apoteósico, un texto hermoso, un relato extremo, atrayente; metafórica paradoja de la gloria póstuma y la riqueza ocasional debido al mínimo esfuerzo. Se propuso escribir un cuento bajo el influjo Bolaño. Se dispuso a usurpar el nombre de Bolaño, que a modo de experimento, pretendía así llamar la atención del gran público lector, y con las mismas, llamar la atención de la viuda póstuma de Roberto Bolaño. Se puso manos a la obra. Escribió el cuento más hermoso que Bolaño y él mismo pudieran haber imaginado, y lo firmó como cuento inédito de Roberto Bolaño, escritor chileno, nacido en 1953 y fallecido en el 2003, aunque antes optó por registrarlo en la oficina de la propiedad intelectual de su ciudad con su nombre real y verdadero, anticipándose así a los acontecimientos que pudieran restarle legitimidad sobre la obra escrita. Le gustaba la idea, no sólo de resucitar a un escritor de entre los muertos, sino de experimentar con la generosidad, con las buenas intenciones, con los intereses creados, con la avaricia, con la ley del mínimo esfuerzo; quería experimentar sobre la prueba evidente de lo que en vida es la realidad y lo que tras la muerte queda en el corazón de las personas.
Tituló el cuento, Brevedad entre el Callejón sin nombre y el silencio de las cosas; un cuento que utilizaba la ficción con escenas de escritos que había imaginado, o había leído sobre el final de Roberto Bolaño. Hablaba de los últimos días del autor, de las cosas que circulaban por Internet, de las habladurías dispuestas en la red, como un juicio relevante, quirúrgico y conciso, como una leyenda urbana que en torno al escritor le envolviera. Como si en una figura de gas tomara forma cierto halo de misterio y misticismo. Como si todas las preguntas fueran a desembocar hacia el mar del autor de Una Novelita Lumpen.
Publicó su cuento con el nombre suplantado de Roberto, y los resultados no tardaron en hacerse presentes. La gente armó un gran revuelo tras el escrito publicado. Las visitas al blog literario se cuantificaron. Ese incremento de visitas hizo correr la voz, el boca a boca traspasaba la red, las redes sociales se hicieron eco del asunto, el mundo literario se rasgaba las vestiduras, suplementos culturales hablaron del tema. Así hasta que llegó a oídos de la viuda de Roberto. La viuda se puso en contacto con sus abogados. Primeramente no identificó atribuible el cuento como parte de la obra póstuma de su marido fallecido, pero tras el éxito que tuvo la posterior publicación quiso sacar tajada del éxito consumado. Sus abogados se pusieron en contacto con el verdadero autor del cuento que suplantaba el nombre de Roberto Bolaño. Este contrató un abogado experto en propiedad intelectual y se concretó una fecha de celebración del juicio, reclamando así, derechos de autor al suplantador del nombre.
El abogado de éste tenía pruebas evidentes de la autoría legítima de su cliente; el abogado contactó con la viuda, advirtiéndole así de la no-autoría del cuento atribuida a su marido. Pero ésta, desconfiada, llena de avaricia, y dispuesta a sacarle el mayor partido a la obra escrita por su pareja en vida, hizo oídos sordos a las explicaciones del abogado, creyendo que era todo parte de una artimaña urdida por el abogado para quitarle hierro al asunto y eludir así las responsabilidades económicas compensatorias. Fueron a juicio y el juez, un ser campechano y muy equilibrado, trató de hacerle ver a la viuda de que la obra estaba publicada con el nombre de su marido pero el autor no era él realmente, y que era todo parte de un experimento, según decía el demandado. El juez dio la causa como desestimada. El escritor del cuento halló así una lección irrefutable que le sirvió de moraleja sobre ese mismo cuento que él había mal intencionado. Y comprendió que el nombre no es más que un nombre, y que la consagración de un escritor no cambia su condición para con el hecho de ser humilde, y que siempre se es más libre partiendo desde un anonimato que alcanzando metas desde la consagración. Comprendió que la gloria, la fama, el éxito, no respira ni tiene alma, que no es sólido, ni líquido, y sí luz de gas. Comprendió éste que la fama es una burbuja y se rompe con facilidad de espanto. La viuda no supo qué conclusión sacar del asunto, pues había sido doblemente engañada, y salió enajenada de la sala debido a la frustración y la rabia ocasionadas por un acto mal intencionado inapreciable para el juez. Esta es la gran verdad de la vida. La verdad de los muertos, los vivos, y los muertos en vida que pretenden vivir de las postrimerías que dejan tras de sí los muertos. Muertos que quieren estar vivos, y vivos que pretenden vivir de los muertos. Vivos que están un poco muertos y muertos realmente muy vivos. Nombres que son sólo nombres, sean consagrados o anónimos, nombres que quieren estar vivos, y nombres que quieren estar muertos; nombres muertos y vivos nombres, que estarán un día muertos y sólo serán nombre. La vida en sí misma. La vida que nombra, y la vida que muere.
Por Cecilio Olivero Muñoz
*******************************************
POEMA DE ANTONIO ORIHUELA
TELEPIZZA, EL SECRETO ESTÁ EN LA PASTA
AENOR, Certificado de Calidad.
Leo en las cristaleras de un Telepizza
que ya calienta motores para hacer su agosto estas navidades.
Espero a un amigo con el que he quedado para ir al cine
y como mi amigo se retrasa, no puedo evitar mirar adentro
y revivir, no sin cierto masoquismo,
el tiempo que trabajé en uno de estos sitios para sacarme unas pelillas
y no seguir apretándoles el cuello a mis padres
con el coste de los estudios.
Unas pelas, eso era, porque de allí
era imposible salir con un sueldo,
las nóminas había que perseguirlas a lazo
porque no aparecían por ninguna parte,
o se habían quedado sin tinta en la impresora
o el ordenador no pitaba,
o no se podían entretener en ese momento
o directamente te decían
que fueras a pedir un extracto
al banco de la cuñada donde nos ingresaban la paga.
Si la pillabas y sabías leer aquel galimatías,
siempre faltaban cosas,
descuentos por desgaste de vestuario que jamás me dieron,
horas extras que no aparecían…
tenía un contrato de treinta horas semanales
pero si me descuidaba con los cierres
me iba a cincuenta.
Le comenté al supervisor,
que además era el delegado sindical de UGT en Telepizza,
que me habían dicho que las horas extras
tenían que cotizarse a la Seguridad Social
y me dijo que eso sería en El Corte Inglés,
que estaba hasta los huevos de los sindicalistas baratos
y que, venga, a limpiar que hoy cierras tú.
Y ahí estaba yo, pensando en cómo se esfumaban mis horas extras
y limpiando el suelo con la salsa Jalisco,
que algo de insecticida llevará
porque dejaba a las cucarachas patas arriba nada más destapar el bote
y además, daba un brillo a las losas que ni la lejía Tres Sietes.
AENOR, Certificado de Calidad.
En más de una ocasión pretendieron que hiciera de repartidor
en aquellos vespinos de escape suelto, sin luz, sin espejo ni freno trasero
y el mango del manillar partido,
pero con la excusa de que no conocía la ciudad
evitaba tener que salir a hacer el kamikaze.
Un día, uno de los repartidores tuvo un accidente con la moto
y se abrió la cabeza en canal.
Llamó su madre desde la UCI.
Habló con el jefe que estaba a mi lado,
dibujando ceritos y cruces
como si le estuvieran encargando una pizza marinera.
-Vaya, otra baja.
¿Cree usted que dentro de tres días su hijo podrá volver al trabajo?
Se lo digo por no cambiar el cuadrante de la semana.
AENOR, Certificado de Calidad.
Yo he visto, como el de Blade Runner,
utilizar condimentos que llevaban meses caducados,
lomo verde y ensaladas marrones
a las que se les quitaba la pegatina de la fecha de caducidad,
redes con más mierda que el rabo de una vaca,
masas con una costra amarilla de dos dedos
que se deshacían y se volvían a amasar con harina de roble
para que parecieran nuevas,
a repartidores con las manos llenas de grasa
desmenuzando queso, carne o pimientos,
al encargado cogiendo una masa, croquetas, alitas
y hasta pizzas enteras que se habían caído al suelo
y terminaban en el horno.
-A 500 grados todo es alimento, nos decía,
el horno lo rejuvenece y limpia todo.
Le hablaba de las normas sobre higiene
que nos habían dado en el curso de manipulador de alimentos.
-No te digo yo por dónde me paso el cursillo, chaval,
aquí lo que hay es que llegar a presupuesto,
¿o es que no quieres cobrar a fin de mes?
AENOR, Certificado de Calidad.
Sigue insistiendo, machaconamente, ante mis ojos, la pegatina,
y detrás de ella, ahora, por primera vez,
me fijo en los nuevos esclavos de temporada
que se afanan detrás del cristal,
gastándose bromas y atendiendo pedidos,
al menos, parece que la camaradería de los explotados
y humillados sigue siendo aquella que un día
también yo compartí allí dentro.
Mientras, también llega mi amigo, jadeante,
y me dice que después del cine, si quiero,
podemos ir a un Pizza Hut cercano a comernos unas pizzas.
Déjalo, mejor pensamos otra cosa,
llevo años a régimen.
*********************************************
POEMAS DESDE LA ANTISOCIEDAD
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
SUEÑO MONÁRQUICO
Hoy he soñado con el rey; si, con Juan Carlos I.
He soñado con él, y estábamos en la Zarzuela,
y le pedí unas cuantas cosas, cosas banales,
le pedí que me enseñara el astrolabio de Colón,
le pedí que me enseñara la carta Magna del 78,
le pedí que me enseñara los cuadros que tenía
en propiedad, y me dijo que estaban en el Prado.
Le pedí también que me enseñara el casco de Pizarro,
le pedí que me enseñara su sitial real,
le pedí que me enseñara algo de sus antepasados,
le pedí que me enseñara la herida abierta de España,
la sangre derramada por los inocentes,
le pedí que me enseñara parte de la conciencia
(si es que la tuvo) de Carlos V,
le pedí que me enseñara la cabellera del primer
indio venido desde las Indias,
le dije que me enseñara aquello que se llevó
su monárquica gloria de grandeza real
entre la humillación y el eco del espanto.
***
SE LLEVA ESTO PORQUE ES MODA
Se lleva esto por que sí, yo te lo impongo,
se lleva lo otro por que es moda,
lo llamo tendencias, no lo llamo
estrategia de mercado, ni lo llamo marketing,
moda retro, moda future,
moda, modo, domo, demo, doma,
doma si puedes a mi caballo salvaje,
es norte-americano, viste en chanclas
y va en short todo el santo día,
e inventó una nueva manera de vivir.
Llevar mejores ropas
no nos hace mejores personas.
Nos hace más soberbios, con más aires de grandeza,
más materialistas, más elitistas, más carentes de lo esencial.
LA ESENCIA ESTÁ EN LA HUMILDAD.
Pregunta fuera de lugar:
-¿Por qué el dinero hace a la gente tan imbécil?-
***
TIERRA PROMETIDA
¿A eso llamáis La Tierra Prometida?
Si Dios te hubiera prometido algo
jamás sería un trozo de Tierra.
Al menos el Dios doméstico
y no domesticado que tienes
en tu interior.
Ni nadie ni nada promete algo
sin haberse consagrado a una causa
donde la paz, donde el amor, donde lo justo
sea el único pan que necesite el espíritu.
La Tierra se pisa, nos sostiene, es nada
entre tanta nada, es piso y es pisada.
Dame paz y paz te daré,
dame libertad y libertad te daré,
dame justicia y justo serás,
dame amor y amado serás.
Aunque esto es promesa y no-parábola.
***
ASÍ EN LA TIERRA COMO EN INTERNET
Lo mismo que en Internet estamos unidos
por un mismo nombre, por un mismo síntoma,
por una similitud, por una misma causa e idea,
en la vida también debe ser así,
estamos unidos por una misma cosa,
somos todos parte de lo mismo.
La semejanza parece lejana
aunque está dentro de nosotros,
el ADN de nuestra antropología
es el código de nuestra víscera hecha fósil,
y este fósil es una bitácora electrónica en desuso.
En esta red no estoy solo yo,
yo sólo soy un síntoma y una parte de ella.
Cromosoma a cromosoma me hago múltiple,
Mega-byte a Mega-byte me hago mundo.
***
EL GRAN PARTIDO
Mientras el mundo ve la gran final
de los mundiales del mundo mundano,
en mi corazón llueve
y el verano es fragmento de un alfiler
en un segundo apagado,
mientras el mundo celebra una victoria,
mi corazón lamenta una derrota;
las guerras de la paz son un abrigo,
y mi guerra es mera paz desnuda;
mientras el mundo celebra el gol en equipo,
yo debato con mi égloga interior esta soledad.
¿Cuántas veces tengo que decirte esto?
Apaga el televisor y hagamos el amor.
RESACA DE VICTORIA:
Después de una semana el triunfo No es Nada
y tienes ganas de vencer otra vez,
el triunfo es un acto volátil en su insatisfacción,
El éxito extingue su euforia en un vacío,
el día a día hace superfluas las virtudes.
El triunfo es también una derrota.
***
FLAGELO BACTERIANO
El flagelo bacteriano a hecho que Dios
asome su cabeza.
Parece ser que este micro-organismo
es tan perfecto, tan complejo
que no ofrece lugar para las dudas
y el azar es mentira
y Dios sufre de miedo escénico.
***
MISTERIO DE UN DOCTOR
No me contestaba los e-mails que le enviaba.
No contestaba a ninguno de ellos.
Yo le mandaba e-mails como gritos de socorro,
pidiendo auxilio, suplicando comprensión,
manifestaba mi cansancio, mi desesperación,
mi agotamiento, mi soledad,
y él no contestaba ni siquiera con evasivas,
ignoraba mis palabras, aunque
comprendí la causa y el efecto de ese vacío,
mi psiquiatra estaba cansado
de respuestas ineficaces, de susurros en la oreja,
cada vez que escribía algo
era como escribir un informe médico,
eso le recordaba a cuando describía un síntoma,
le producía puro cansancio,
escribir y escribir, ¿informar para qué?
El mundo estaba en total enfermedad mental,
unos depresión, otros esquizofrenia,
unos psicosis, otros trastorno bipolar,
sentía cansancio de escribir pauta tras pauta,
informe tras informe, ¿y todo de qué sirve?
¿Qué van a cambiar con tanta palabra cifrada,
con tanto misterio sin afirmarse,
con tanta espesa contradicción,
con tanto mundo separado del mundo?
***
CANCIÓN SIN HEROÍNA
A Xavi Vía, con aprecio.
Recuerdo a mi compadre,
mi compadre Xavi Vía,
un triste día le dije
que estaba yo en la heroína.
Cayeron de sus dos ojos
lágrimas que yo sentía
como lágrimas de pena y oro
por cosas que desconocía,
eran frías y sinceras lágrimas,
diferían de la hipocresía,
eran sal y pan de Dios,
eran la mismísima poesía.
Yo siempre les diré a todos
que la maldita heroína,
destroza tu vida entera,
no existe en ella luz ni de día,
comprendes la vida mala,
que vives sin alegría,
sientes que la droga mata,
que destroza lo que querías.
Yo le diría a esos chicos
que están en la heroína,
que ese sufrir no es en balde,
que te sumerge en la lejanía,
si no te das cuenta antes
tarde ya te enterarías,
la causa que te hizo distante,
la causa tan viciada y fría,
El regreso que ya paga bastante
con tu madre en su alegría,
con paz en tu nuevo hogar,
con tu casa en plena armonía,
todo tiene principio y final,
y la droga lo adelantaría.
Halla, por que hallar es la paz.
Halla luz en la alegría,
un nuevo camino andarás,
un nuevo camino con gallardía,
renueva tus ansias de volar,
renueva en ti este nuevo día,
eres joven, lo podrás lograr,
hazte hombre de valía, tú tienes
[la valentía,
no es osadía empezar, logra ya,
ese principio vital desconocías,
libérate ya, comienza a andar,
olvídate ya de esa porquería,
tienes esperanza en empezar,
no te escudes en esa tontería,
que corre peligro tu peligrosidad,
piensa y hazlo con sabiduría,
no es una golosina incapaz,
ama aquello que a ti te amaría,
tienes ansias por fin de volar,
empieza hoy tu nuevo día.
En este camino entenderás
que yo soy tu propio Xavi Vía,
aquel que me hizo apostar
por un caballo sin lotería.
*******************************************
POEMAS DESDE LA MISANTROPÍA
POR
CECILIO OLIVERO MUÑOZ
EL SÍ DE LOS POETAS
Los poetas resisten ante la vida.
Aguantan su Procesión de cruces
o su Maratón de esqueletos
por las avenidas del seco y monótono desierto,
aguantan su prisión de urbe
e imposible semilla abortada,
aguantan la venganza de los sedientos
patibularios;
resisten una sólida soledad podrida
mientras que desesperados
se atan a la fresa del sueño,
resisten protegiendo al mito,
su mito,
porque saben que un poeta
no debe ser solo sí;
descubren tempranamente
que sus padres ya cansados
se pierden entre la multitud
de la feria insistente,
descubren que el amor
es un milagro inconcluso,
(es guerra en calma, es tregua acabada,
es sangre de aguja,
es la ruina de la carne,
es ventura salvaje y enajenada)
y que necesario es odiar a quien
profane su nombre;
se aíslan de mujeres que mascan
sus chicles gastados
y hacen con él globos
que estallan como ceporros de goma,
se aíslan de la ciudad y su sombra,
de la plaza y el parque,
porque en éstos no existe
el silencio del cementerio;
encuentran la verdad
en los bares de carretera,
mientras que los nuevos borrachos
esperan su momento,
encuentran la verdad de los suspiros
agazapada en la piel
y saben que su tacto difiere
estando afuera y adentro;
comprenden que vivir es sufrir,
que la dicha es breve,
y que hasta duele eterno el gemido
de la parturienta exhausta,
comprenden que la vida
se ausenta de ser vida
y que se quedan solos entre
la pared de palabras;
hablan con los muertos del no,
con los Mister-señores Qwerty,
con ellos inventan el nuevo
vocabulario del aliento,
hablan con la verdad dolorosa,
con la calle vacía,
y con los niños que dejan su hogar
en primavera;
se clavan un estilete dormido
en las lágrimas,
y vuelan en el infinito
de las habitaciones sin ruido,
se clavan a la existencia
del mundo arrinconado,
y vuelan como gorriones
en bandada de heridos;
son dulce elixir y amarga bilis,
son agridulce presencia,
y se les escapa el agua
en los razonamientos ajenos,
como gotas de su propia lluvia
en el secreto enfermizo,
son puente sin paisaje
testigos de la locura total y negra,
y comprenden a los muchachos sin risa,
al cascabel vacío,
y a las ancianas que recolectan basura
en los patios de vecinos sin aurora;
no hay nada más triste
que la voluntad de un poeta,
no existe nada más triste
que una canción cansada,
por eso son dueños de su sí,
son dueños de su universo cruel,
su no vendrá, como aquel invierno
que no falta nunca a su cita señalada.
***
MIENTRAS USTEDES DUERMEN
Amigos, amigos que descansáis,
amigos que os reunís ofreciendo pasos
con una china en el zapato,
amigos bajo el yugo impuesto del pie descalzo,
cuanto más sometimiento os emplaza
más anhelo yo mi destino en soledad;
amigos, veteranos del cansancio,
aletargados como tóxicos, mecenas del agobio;
cuanto más os comprendo
más pretendo ser vuestro reverso;
tenéis el don y la exclusividad
del pensamiento bueno y reverente
y yo soy el cero zurdo en una izquierda;
vosotros decís ser vuestra única verdad,
se parece la canción a una plaga de hormigas
en reunión, en desfalco y en saqueo,
con el alimento fermentando sois mayoría.
Yo, soy destino que halla vuestra nariz;
yo, soy un solitario barquito de papel;
soy locura que se previene, locura prevista,
para mí es incierta mentira y verdad,
¿¿¡¡sí sois previsores porque no prevenís!!??
Luego os quejáis sin previsión.
¿Queréis y no podéis? ¡Podéis y no queréis!
Afirmo y no pregunto ya.
Mientras dormíais los títeres cortaron sus hilos
y esos títeres locos se ríen entre bambalinas.
Los títeres se ríen del milagro que llamáis amor.
Ya no hay tiempo para mentiras pueriles.
No se debe tomar la palabra amor en vano.
¡Que tengan ustedes un bonito día!
***
CUANDO PIENSO EN TI
Los luceros nacen para dar luz
y son luz si se les deja ser luceros.
Cuando pienso en ti, pienso en:
una persona arrinconada en su hogar,
en una persona que lucha por ser ella misma,
en una persona incomprendida.
Desconocen que no sales a la calle (más por evitar)
(y en menor grado por cobardía),
nadie se imagina lo duro que resulta
vivir a contracorriente,
vivir en contra de lo corriente,
vivir encontrado ante la gente,
vivir el eco tras la gente.
¿Cuándo fue la última vez que te reíste de verdad?
¿Cuánto hace del momento aquél donde te llenaste de gozo?
¿Te acuerdas cuando eras joven
y gozabas sintiendo un escalofrío cargado,
plagado, infinito de ilusión y alegría?
¿Te acuerdas? ¿Lo has olvidado todo ya?
Seguramente nadie sepa que ahora
sólo vives para él y que con verlo feliz
tú ya eres feliz. Amar es sacrificio, te dices.
La vida no es fácil para nadie, te digo yo.
La humanidad entera sufre el latido, dice la vida.
Encontrar otra vida dentro de la tuya propia
es hallar la plenitud del alma y de la humanidad.
Comprendes al universo.
Ahora tienes dos alas, aprovéchalas,
ya no te interesan las cosas cotidianas,
ahora eres dos veces hombre, o dos veces mujer.
Ahora conoces las entrañas de la Tierra.
Eso es ser generoso ante la (des)humanidad.
***
CANSANCIO DESPUÉS
DEL CAPRICHO
Se cansa el hombre de ser hombre,
el desprecio es náusea y esquinazo,
visceral la gelatina, grasienta viscosidad,
pulula trémula esa inmoralidad;
se enseña al niño a ser demonio,
se cansa el sueño de ser sueño,
la voluntad del hombre escoge
el atajo más largo, aunque corto en apariencia,
por que obedece a su naturaleza orgánica.
La naturaleza del hombre es todavía animal,
obedece al instinto
y no a su ciencia,
huyo de la multitud de tres personas,
huyo del que atesora insaciablemente,
huyo de aquél que huye de la verdad,
huyo de fanáticos de la última palabra,
huyo de insensibilidades y de impertinencias,
puedo ser vulgar en su mesura
y puedo ser refinado en su desmesura,
huyo del que grita para hacerse visible,
huyo del erudito televisivo,
huyo del oportunismo cutre y la dejadez.
***
EL VASO MEDIO LLENO
Perdonen amigos, perdonen mis vísceras,
perdonen mis vecinos, perdonen mis secretos,
perdonen lo que soy y no lo que esperan que sea,
tomo mi medicación, la he dejado varias veces,
pero siempre tengo que volver a ella
como un perro arrepentido, y con el rabo entre…
vuelvo a ella y sigo una constante,
me veo en la constante de llenar un vaso.
Carezco de la sustancia que genera la paz, mi paz,
la de ustedes, la de todos, la de mis adentros.
Me gusta la metáfora del vaso medio lleno.
Mi mente debe ir cachazamente con calma,
llenando mi vaso medio vacío de equilibrio.
Cuando rebose de química será él mismo.
***
EL TELÉFONO
Mi teléfono se ríe de mí,
Yo me río de él,
Los dos nos reímos juntos,
Él se ríe de ello,
Yo me río de lo otro,
Él vuelve a reírse conmigo,
Yo me río del otro
Y el otro se ríe de él.
Él se ríe del otro teléfono
que pudo haber sido,
y yo me río del otro Cecilio
que pude haber sido.
Nos reímos y no hablamos
con nadie.
Tan sólo reímos.
*************************************************
POEMAS EXTRA-MATRIMONIALES
POR
CECILIO OLIVERO MUÑOZ
HOMENAJE
Echo en falta tu comprensión.
Tú comprendías la meta
de mi trabajo, el hecho de ser poeta.
Echo en falta tu sonrisa fresca.
Nunca te olvidaré.
Aunque se piense lo contrario.
***
TE ARRANQUÉ DE TU VALLE
BELLA FLOR
El reproche puede remover las vísceras.
El acusador acusa dentro de una verdad.
Me dijiste: -¿Para qué nos sacaste de nuestro país?
Allá éramos felices mi Mamá y YO-.
Al rato, os imaginaba comiendo fresas
con leche condensada, felices, inmaculadas.
Os imaginaba solas en una habitación,
durmiendo juntas vuestra unión de acero.
Os imaginaba con el televisor encendido,
sonrientes y ajenas a la banalidad del mundo.
Os imaginaba, a ti la hija, distraída y canturreando,
y a ti la madre, cantando lo mismo,
aunque haciendo otra cosa.
Os imaginaba subidas por las nubes
correteando vuestra alegría y riendo juntas.
Os imaginaba en un valle verde y florido
y entonces llegué yo (el ogro) y os veía,
os acariciaba y os arrancaba del valle.
A vosotras bellas flores quiero deciros
que la soledad sólo a mí pertenece,
vosotras en vuestro valle seguid siendo flores,
yo mientras haré cosas de Ogro.
Os prefiero como flores, siempre en vuestro
hermoso valle, lo siento flores, lo siento.
FIRMA: El solitario Ogro.
***
PARADOJA
Y REALIDAD
No se puede desear el mal
de la persona amada,
no se puede decretar maldad
desde el despecho,
Si algo malo le pasa a tu amor
también te pasará a ti,
si después de ver todo esto
le sigues deseando mal,
nunca la has amado
de verdad.
*************************************************
POEMAS DE SOBRE-MESA
POR
CECILIO OLIVERO MUÑOZ
SOBRE EL MATRIMONIO
Después de haber pasado
Infancia y Adolescencia
hallas tu crisis existencial.
Primero te percatas
de tu soledad,
aunque soledad en libertad,
después de tu soltería libre,
aunque libertad en soledad.
Deseas dejar de estar solo
para dejar de ser soltero,
después te casas,
pierdes la libertad
y también la soltería,
pero casado sigues estando
solo y sometido,
aunque ya no soltero,
pero solo y sin libertad.
Tienes dos o tres hijos pequeños
que te restan tiempo y libertad,
pasas los años en soledad,
vives toda tu vida casado, solo,
sometido, y ese tiempo empleado
de nada te sirvió,
deseas estar soltero y libre
para recobrar el tiempo perdido.
Te divorcias o te enviudas,
por fin te ves liberado,
y con mucho tiempo libre,
pero sigues estando solo
aunque con dos o tres hijos
ya mayores,
que te llaman con sus problemas
y que te quitan libertad y tiempo,
aunque no tu soledad,
Después deseas morirte,
para estar tranquilo ya,
aunque nunca estando solo,
y te mueres estando solo
como lo has estado siempre,
por que la vida es constante
soledad,
y es tedio e incomprensión,
es egoísmo, es maldad,
es doble intención,
es dejar que pasen los años,
y no es vida, y es vacío,
es interés creado
y es putrefacción.
***
SOBRE ESPAÑA
Si un forense hurgase
sobre la herida abierta de España
su conclusión sería,
que España sufre de chovinismo
producido por su orgullo
patrio-conquistador,
Si un forense determinase
las causas del fallecimiento de España
el diagnóstico sería
Muerte Natural Hereditaria
debido a un Cáncer,
si este diagnóstico tuviera un síntoma
este sería
EL FRANQUISMO.
El Mal de España
es la Misma España.
***
LA PREGUNTA
Y mi pregunta era tan larga y extensa,
que el lector olvidó el primer
signo de interrogación y al llegar
al segundo y último signo
quedó tan desconcertado que la pregunta
quedó sin contestar.
***
SOBRE EL SUICIDIO II
Comparo al suicida con un lector,
un lector que deja de leer
antes de cincuenta páginas del final
de la novela o relato de su vida.
Lamentablemente es un estúpido.
Aunque de verdad valiente.
***
EN MADRIZ
Tuve nostalgia tanto del exterior
como del interior,
tuve nostalgia de tus ganas de llevar chanclas
con calcetines, fósil de una guerra sin olvido,
en Atocha espectrales presencias,
garitos oscuros para darte el lote
con la coca, brisa espesa con peaje y contraseña.
Paseo en coche por la Gran Vía,
tan de reojo y tan garrulamente inalcanzable;
Casa de Campo en la noir-nuit.
Palacio de la Zarzuela siniestro, higuera cerrada;
no comí cocido y sí Pizza Hut.
Lavapiés de charango y embeleso
en el margen de la marginada latinidad,
boda con preludio e incidente,
boda con prefacio y precedente;
Museo del Prado, desayuno con porras,
aguardiente, Neptuno en las tragaperras;
vida circular que mira desde lejos,
eché de menos a los quinquilleros de Sastre,
eché de menos la taberna el Gato Negro,
y molestias a parte, a la otra Puerta de Alcalá.
Soberbia domesticada y dos leones que bostezan
a la patria para siempre; KM.0 sin ombligo,
M-30 en paños menores, GPS delirante;
vecindad de polvo en la columna de barro,
putas que esconden su lunar preñado;
¿queque o bizcocho? Menudo dilema.
Pecho con escote, me paro en Las Ventas,
chocolate amargo, despedida, puente dinamitado,
Cibeles nos saluda, no pasarán las olas,
refugio de cartón, dame un no y te lo dejo fiado.
Tuve nostalgia de mi exterior
y también de mi interior. Sin tío y sin Graná.
**************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR LUCILA SORIA
Amarte
Estabas callado,
absorto, pensando
quizá el insomnio
de pasadas noches
te trajo hasta mi.
Como una paloma
llevé en mi pico
una carta breve
que decía así:
No te sientas sólo.
Jamás estés triste.
Que no te lastimen
yo soy tu muralla.
Estoy a tu lado
aunque no me veas
soy estrella , canto
lluvia tierna
alondra…
Soy viento fresquito
para tu sosiego.
No me extrañes nunca.
yo estoy contigo
así a la distancia
te llevo en el alma.
Que bello que me ames
precioso es amarte
y somos nosotros
de aquí hasta la muerte.
***
Soy
Soy arena blanca
para que en ella
acerques tu barca.
el ensueño sea
de dos que se aman.,.
se entregan la vida
ya no queda nada.
Soy el aire puro
que respiras calmo.
Soy el suelo firme
para que tus pasos
se acerquen a mi
sin que tu lo adviertas
Soy el brazo fuerte
para sostenerte,
la dulzura mansa
para que te entregue
caricias y besos
Soy la lluvia tenue
que moja tus días.
Soy pájaro libre
soy espejo mágico
donde ves mi rostro
aunque yo esté lejos
Lucila Soria
*******************************************
POEMAS DE LUCILA SORIA
DEDICADOS A SANTIAGO DEL ESTERO
Y A SUS GENTES
(ARGENTINA)
Santiago del Estero
Santiago del Estero
ciudad de mis amores
solar de mis mayores.
Asiento de mis hijos
multiplicado en nietos
que van por esta vida
contándote su amor.
Tu cuna fue la cruz
la espada y La Palabra
nos fuiste regalada
sos toda tradición.
Sos el númen mágico
con tu tierra agreste
opaca y sin verdes
pero enjambrada
de mieles y saberes.
No tenemos paisaje
si un Río Dulce
de dulzura extrema
que nos serpentea el alma
cuando lo vemos correr.
Nos falta la belleza
pero somos humildes
entregamos el alma
el corazón, las manos
a todo forastero
que llega a esta ciudad.
Santiago del Estero
por siempre hospitalario
regálame el hechizo
de tu voz ancestral.
Quiero cantar despacio
pero con voz potente
y decirte emocionada
que estoy muy orgullosa
de haber nacido aquí.
***
Un 27 de abril…
(Homenaje a la Autonomía de Santiago del Estero)
Corría mil ochocientos veinte
y nuestra querida tierra
estaba invadida
por las fuerzas militares
de Tucumán enviadas
por el gobierno de Aráoz
Estos soldados estaban
al mando de un general
apellidado Echauri;
que muy seguro en su sitio
no pensó, al parecer
en el líder de Abipones
aquel Comandante Ibarra;
que ha pedido de su pueblo
sacó a las fuerzas de Aráoz
con su valeroso ejército .
El 31 de marzo
llamó a un “Cabildo Abierto”
formado por Congresales
de los diez departamentos.
En una sesión dinámica.
nombraron gobernador
al Abipón Juan Felipe
dándole todos los fueros
para que el “Federal”
declare la Autonomía
de este querido terruño.
Llegó el día 27…
abril se cubría de flores
todos estaban felices
el Comandante Ibarra.
con la solemnidad del caso
y su sello inconfundible
declara la Autonomía
de nuestro Santiago amado .
En homenaje al Día de la Autonomía
de Santiago del Estero (ARGENTINA)
************************************************
POEMAS DEL AMOR HERMOSO
POR
CECILIO OLIVERO MUÑOZ
BEAUTIFUL DAY’S
Sonreímos y jugamos, cultivamos la risa,
Gracias por hacer de ti un bonito día
para mí, gracias por cultivar mi sonrisa,
quiero vivir contigo en la mojada risa
donde los muchachos juegan su agua,
bebe el futuro su orgasmo; ligero siempre.
***
MADRE
DEL
AMOR HERMOSO
Cada semana mi madre
me compra las cosas
que me gustan
en el supermercado
cercano a mi casa;
mi casa, a pesar
de que la dejé hace años,
me sigue comprando
caprichos y antojos,
pues soy su niño todavía.
Últimamente,
cada mes de la vida de mi madre
me costea el tabaco
que suelo fumar,
-la crisis, me dice, hijo mío-.
Mi madre emigró con trece años,
al norte de la opulencia,
tiene unos callos duros en las manos,
aunque tiene las manos suaves,
tiene una sonrisa perenne,
tiene sus años mi madre.
Mi madre no nació
en época de guerras,
pero lleva tantas guerras
en la frente
que ya no cabe más cansancio
en el rostro de mi madre.
Mi madre ha trabajado
toda su vida,
sin embargo, se tira a la espalda
la vida, dura ella,
y ya no cuenta sus años
cada vez más sufridos y más cansados.
Le pasan y le pesan
los años a los pobres;
me besa con sus labios
calientes;
no me juzga y me quiere,
me ha dedicado sus años,
ha trabajado para mi sustento,
y lo más importante,
nunca me pide nada a cambio.
***
APOTEOSIS EN EL BOSQUE
El hombre es una semilla
que no puede abrirse,
no, no puede;
los luceros están entre
la tierra que habla, bostezan,
se sumergen en la espesura
del bosque.
Quisiera ser corazón de fruta,
fruta no-prohibida,
levanta la esquirla de pulpa,
levanta el aroma
a hembra salvaje,
fragmento de otoño mañana,
tropieza el signo de Piscis,
calla la alondra despierta,
el cuco huele
su silencio,
desmaya el ruiseñor
su letargo,
se templa la brizna
a tiempo en el aire,
súbita manera que finge
del plúmbeo momento que escapa.
***
URKO
Más grande que un monte,
me miras y te veo grande,
perro travieso y bonito,
tienes tu nariz húmeda,
tienes ganas de estar conmigo.
Pelo marrón, lomo azabache,
gris mezcla de apagada
aurora frecuente.
Más grande que un monte,
ojos de luna astuta,
claro tu bajo vientre,
fuego en tu morro de bizcochuelo;
huyes del humo
de mi cigarrillo encendido,
te tumbas al sol,
tu barriga es alba
abrumada de terciopelo.
Gimes y parece que hables,
mi lucero de canela,
mi compañero triste,
mi inquieto centinela,
gracioso heraldo que ladra,
mi faldero amigo de siempre,
mi abejilla caprichosa,
tu andar es andaluz por gracia,
dormilón incesante,
cántaro de mi sueño canino,
ládrale al mundo
con tu improvisada rabia,
ceniciento volátil,
mi nariz de chocolate negro,
tus ojos de miel
son un ocre oscuro en el atardecer,
son amanecer sigiloso
que llega de puntillas.
Eres un niño celeste,
y un viejo desangelado,
eres mi cosquilla en los pies,
mi caricia caliente,
mi bollito brioche,
mi exigente presencia,
te digo ven y vienes,
te tiro tu pelota y me la traes,
juego contigo y disfrutas,
Urko bonito, bocadito de azúcar,
empañado cristal,
divino ser de luz y dulzor,
te quiero Urko,
mi York-Shire alucinante,
mi corazoncito de azules,
mi croissant en la leche.
Mi jazmín siempre-vivo,
mi sueño sostenido,
mi niño llorón,
mi mimo de rosas,
mi cucharilla de café.
Urko, mi sangre y tu sangre.
Lengua de gominola.
***
HAIKU MATINAL
Somos dos Niños,
Nos contamos un cuento,
Soñar despiertos.
HAIKU NOCTURNO
Sueño contigo,
Me importas bastante,
Tus ojos Salvan.
***
NIÑA DE OJOS VERDES
-Este niño es fuerte, para nada se queja del frío-.
Dijiste mientras me vestías.
Vi tus ojos verdes escondido tras el pasillo,
una magnolia floreció de entre las arboledas.
Tu viso de color de carne y de ocre ceniciento
se confundió entre la madre selva y la cuaresma sin reparto,
piña y ajenjo todo en un dolor sufriente,
emulsión en blanco y negro entre el barro y la lluvia,
destintado mapa de auroras que buscan amparo,
verde limón en una jaula de plata cruzada;
abuela, eres mi abuela y no te conozco,
maldito sea el abandono del alma,
maldito sea el jueves de ayuno y eucaristía,
maldito sea el largo invierno sin apetito y sin clímax,
maldito sea el beso frío que se da a las paredes,
maldito sea tu satélite avispado, ciego de venenos y gases,
maldita sea tu soledad de lana negra que te destiñe,
maldito sea el delito de ser madre,
maldito sea el Juan Lanas que te amedrenta,
malditos sean los espejos monoparentales,
malditos sean los intereses con garras y las calumnias de esquirla,
malditos sean los hijos que escupen al amor,
benditas seas las margaritas del si y el no,
benditas sean las hijas sin cariño materno,
benditos los otoños de marrón durmiente,
benditas las golondrinas y los vencejos arrinconados,
te absuelven las madres sin caricias del delito
de ser madre en soledad. Solitaria vida sin gozos.
***
EN EL COCHE DE PAPÁ (1)
Padre, si sabes que el tilo no es amarillo,
si sabes que el agua cambia su color,
si sabes que la dulce paloma huye,
si sabes que mi canción es tu canción,
debes saber que soy parte de tu sangre,
soy la contradictoria hidalguía que susurra
y se despeña como un perro en Andalucía,
por que lo dice tu mito y tu retroceso.
¿Por qué la semilla cierra su voluntad
en las postrimerías del alba?
No lo sabes, me dice tu asombro.
Te quiero, aunque tu madurez se asombre.
***
EN EL COCHE DE PAPÁ (2)
Retrovisor, Tebeo, Viñeta, Tu mirada,
Disimulando hago par con la Radio,
Nervioso andas por la mordaz cachaza,
Lúgubre escena de tedio y cansancio,
Cosas cantadas con la misma balada
Que hizo el milagro de amarte tanto.
Fandango de esquirla y de hojalata,
Memoria perdida en el entreacto,
Pasto de las riveras y de las plazas,
Extremo vivaz del por si acaso.
Vas con tu coche por la mar blanca,
Anudas tus vísceras en el lavabo,
Algo inquieto decides no cantar Nana,
Te paras preocupado en el semáforo,
Me dices las cosas con sutil retranca,
Asumes derrotas con destino de palo,
Te precipitas al puente de la esperanza,
Desnudas tu voz casi embobado,
Quieres y no quieres la negra agua,
Disimulas preocupación inusitado,
Te quiero, niño de la verdad ancha,
Te quiero hasta en mi simulacro,
Haces cuentas sobre la vida insensata,
Haces cuentas del no-hijo bastardo,
Resumes tu amor en la hojarasca,
Inaprecias la impuntualidad con retardo,
Inaprecias mi corrosiva palabra,
Aprecias la vida pobre en el sucio barro,
Quieres tranquilidad de calor, luz y plata,
Quieres tu cercano mundo pacificado,
Quieres tranquila verdad en tu sala,
Lo mismo te da comida fría o recalentado,
Tu chorizo, tu queso, tu vida blanda,
Tu vida fácil de tragar, tu bien preciado,
Mejor potaje que comida rápida;
Como si el manjar por exquisito y raro
No tuviera fermentación en la panza
Por ser de otros lares o demasiado caro.
Fermín, te quiero desde esta Mañana,
Te quiero en las páginas de mi a diario,
Te quiere si quererme es la traza
Que quieren los listos del vocabulario,
Tú prefieres vivir con tramada trama,
Tú prefieres vivir sin el mundo malo,
Tú prefieres tu vida en total calma,
Tú prefieres vivir sin ostentar algo,
Vives, criticas la tele, con mente clara,
Sueñas, amas, huyes de la dádiva en el trato,
Huyes del interés de la charla,
Huyes del aventurero desventurado,
Huyes de la pleamar, de toda jaula,
Que pueda hacerte jaulero enjaulado.
****************************************************
43º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
NEVANDO EN LA GUINEA
NºLXIII 30-04-2010
EDITORIAL LXIII
El Día del Trabajo,
La Cultura del Trabajo
El 1º de Mayo se conmemora el Día de los Trabajadores. En prácticamente todo el mundo se convocan manifestaciones, que culminan en algunos casos en comidas y festejos populares mientras que en otros es fuente de enfrentamientos violentos, señal de que las cosas continúan mal para amplios sectores de la clase trabajadora. De hecho, se estableció esta jornada tras una matanza de obreros que se habían encerrado en una fábrica en los Estados Unidos, país donde la clase trabajadora se organizó con fuerza a finales del XIX y hasta mediados del XX mantuvo su vigor reivindicativo.
La Revolución Industrial que se intensificó a partir de mediados del siglo XVIII en Europa cambió completamente la sociedad en Europa, Estados Unidos, América y prácticamente todo el mundo. Hubo una expansión mundial consecuencia de un proceso de acumulación de capital y que venía acompañado por procesos de migraciones enormes, entre ellos el de la esclavitud, o la feroz explotación de los obreros de los grandes centros industriales. Pero no sólo modificó las relaciones sociales entre las personas, también incidió en la cultura. Hasta ese momento, la cultura popular era esencialmente campesina, ligada a los ciclos de la tierra, mientras que se iniciaba en las ciudades una cultura propia que poco a poco fue tomando fuerza hasta culminar en lo que podíamos llamar una cultura burguesa de la que la novela decimonónica es en cierto modo hija. Gustave Flaubert, Galdós, Guy de Maupassant, Eça de Queiroz, Mazzini, Stendal, o Clarín, por citar sólo unos pocos escritores, escribían para y eran leídos por una burguesía ávida de conocimiento, pero sobre todo de estética, de una pretendida cultura, a veces pretenciosa, que suavizara la dureza de la vida. Se desarrollaron las artes, entre ellas las artes decorativas, las que modificaban profundamente el ambiente de las personas.
Pero esa literatura que describía la vida burguesa se interesó también por la situación de la clase obrera y de los sectores populares. El realismo se impuso en Europa y uno de los extremos de ese movimiento desembocó en el naturalismo, fomentado por Balzac en Francia y cuya introductora en España fue Emilia Pardo Bazán. Había que describir lo real, con objetividad, pero tomando posición frente a los conflictos sociales. Había que recoger la vida, con toda su fuerza y toda su envergadura. Se cuestionó la moral imperante y los escritores rusos plantearon temas éticos de un modo extremo.
Pero no todo iba a ser mera descripción en ese mundo industrial que se desarrolló a lo largo del siglo XX. La Revolución Rusa y la crisis del periodo de entreguerras abrieron una época de imaginación desbocada que parecía buscar darle la vuelta a las cosas. El enardecimiento del progreso, una crítica voraz al orden del mundo y la búsqueda de un mundo distinto, más humano y solidario, penetró con fuerza en la literatura europea y americana. «L´ Espoir» (La Esperanza) fue el título que dio Malraux a una de sus novelas.
No fue sólo la literatura la que recogió toda esa cultura industrial y obrera, se materializó también en otras artes, como la pintura, en este sentido habría que recordar al mexicano Diego Rivera, la música, con una sonoridad casi metálica, el teatro, pero sobre todo el cine. Toda la cultura parecía sumergirse en ese mundo de la industria.
Ahora que hemos dejado atrás el siglo XX parece que se cuestiona esa cultura del trabajo. Sin duda están cambiando los paradigmas, se debate el concepto trabajo y las nuevas tecnologías han transformado completamente el mundo del trabajo y sin duda de las artes. Sin embargo, creemos que no pueden ser cantos de sirena: las grandes masas de trabajadores se concentran hoy en muchas ciudades de América Latina o Asia. La realidad de las Maquilas en América Central o de las fábricas de China o de India demuestra que la explotación de la que hablaban los revolucionarios de otras épocas no ha dejado de existir. Es cierto que la experiencia del estalinismo no nos gusta, pero tampoco el mundo posterior a la caída del muro nos parece el mejor de los mundos, nada más lejos. Por eso, sin caer en nostalgias de otros tiempos, reivindicamos la necesidad de la protesta y la subversión frente a la explotación y el desorden del mundo. Creemos también que la cultura, como venimos defendiendo en editoriales anteriores, porque puede ser un instrumento de subversión sin igual. En ello estamos.
SED DE HUMANIDAD
Dos coches, una casa con parking y dos mandos a distancia,
dos ordenadores portátiles y uno de sobremesa,
tres Dvd’s, tres televisores, dos microondas,
un perro con pedigrí, un selecto mini-bar,
un sofá de cara al televisor; lavadora, frigorífico, secadora;
dos polvos por semana y cuatro pajas al mes,
una cama y una lámpara en cada mesita de noche,
fotografías con sonrisa, cepillos dentales juntos,
tres cuentas en distintos bancos; una hipoteca,
seguros de hogar, de coche y de vida,
un plan de pensiones vacío y una tarta en cada cumpleaños,
un balcón con macetas, una pequeña biblioteca;
aspiradora, perfumes y bombones, papel higiénico,
un viaje cada dos años, vacaciones en casa,
camisas y pantalones para mudar, besos sorpresa,
dos trajes, una palmada en la espalda; se prueba
con la televisión, con visitas a los restaurantes,
la comida, el alcohol, el tabaco, la pornografía,
la autoficción, los blogs, el cine clásico,
el fútbol, la Coca-Cola, el McDonalds’s,
el jazz, el flamenco, el rock, el urban, el pop.
¡Nada! ¡Solamente una cosa puede apaliar mi sed!
Mi sed radica en las relaciones humanas.
Tengo sed de humanidad, de nociva humanidad.
Me refugio en mi jaula de oro y veo la vida pasar.
Entro en el juego una y otra vez; me digo:
-Ésta vez será realidad, ésta vez será posible-
y caigo, caigo desnudo en el barro, salpico a quienes quiero,
los engulle mi personalidad sedienta, despacio y súbitamente.
Cojo aire al dormir y otra vez me levanto desde mi verdad,
cuando me doy cuenta de que podría ser feliz
vuelvo a aspirar al vaso vacío, al mundo lejano,
a la compañía desierta, sé que hay otra vida tras esta muerte.
Aunque se esconde de mí como las ratas de mi ciudad.
Por Cecilio Olivero Muñoz
El vecino
Lo veía contemplar la calle. Estaba con frecuencia de pie ante la amplia ventana, con las manos en los bolsillos del pantalón o de la bata, la mirada perdida en un punto cualquier, o sentado a veces en un butacón, siempre puestos los ojos en la calle, fuera de su casa. A veces miraba hacia mi ventana tras la que estaba yo, sentado a mi mesa y ante mi ordenador, con frecuencia ajeno a lo que pasaba fuera. Ignoro si me veía, si me observaba. Parecía en todo caso que siguiera muy atento a mi vida, a mi quietud, sentado siempre, escribiendo sin parar, tal vez por ello no me parecía que fuera yo a ser un objeto de estudio muy interesante para nadie, tan calmada y sosegada era mi vida. En todo caso, debía de ser la novedad, acababa yo de llegar al piso donde siempre habían vivido mujeres y de pronto aparecía un hombre con costumbres aparentemente sedentarias, que se pasaba todas las mañanas escribiendo en el ordenador, es lo que vería él, lo que le llamaría su atención, sin duda, y quizá deseara algo más de movimiento en este lado de la calle que contrastara con su rutina, tan lenta. A mí su presencia en el mirador, al otro lado de la calle, me fue despertando también curiosidad. Un vecino de los de toda la vida, pensé, ese puñado de vecinos del barrio más afamado de Lisboa que siempre habían residido en la misma casa, en el mismo barrio, en la misma esquina de la ciudad y que ahora convivían con estudiantes, bohemios y extranjeros que se establecían en la ciudad.
Recuerdo que Eva me habló de él cuando me dejó el piso, siempre está en la ventana, me dijo, mirando hacia aquí. Os ha vigilado a vosotras, le pregunté. No, vigila la vida, contestó. Tenía razón. Eso es al menos lo que concluí. Al fin y al cabo había muchas personas como él, ancianos que vivían solos, que apenas salían y que se convertían en mero espectadores de una calle que conocían al dedillo por haber pasado en ella toda su larga vida.
Él salía muy poco, ciertamente, apenas un par de veces a la semana, casi siempre para dar una vuelta a la manzana. Me había acostumbrado a conocer sus hábitos. Se levantaba temprano. Cuando yo me ponía a trabajar, en la mesa de mi despacho, junto a la ventana desde la cual le observaba y él me observaba a mí, ya estaba de pie. Pasadas las diez llegaba una mujer. Pensé que debía de ser su hija. Le llevaba comida, el periódico. A veces conservaban junto a la ventana y a media mañana la mujer se marchaba. Charlaban sosegadamente e imaginé que ella le preguntaría si estaba bien, si tenía algún problema a lo largo del día, si necesitaba algo que ella pudiera traerle. Sin duda le haría la comida, se la dejaría preparada. Nadie más le visitaba. No había más familia, otros hijos, nietos, tampoco amigos. Eso imaginé yo, al menos. Se pasaba el día solo, junto a la ventana de la que desparecía de vez en cuando para dar vueltas por la casa.
Tres veces me crucé con él en la calle. Las dos primeras nos miramos sin decirnos nada. Esbozamos sólo una mera sonrisa a modo de saludo, la de dos personas que se conocen pero que nunca llegaron a hablar, a establecer una mínima amistad. La segunda, antesdeayer, se paró ante mí. Lleva una vida excesivamente tranquila, joven, me soltó de sopetón. Sí, farfullé sin saber muy bien qué decirle. Sonrió. Seguro que llevaría antes una vida más agitada, dijo. Sonreí, fue mi única respuesta. No quería tampoco desengañarle. Quiere un café, propuso. Acepté. Parecía con ganas de hablar, de sentirse menos solo, de compartir un espacio no sólo físico, también mental con otro ser humano. Yo, además, sentía curiosidad por saber algo de él.
Ha vivido aquí siempre, le pregunté en cuanto nos sentamos a la mesa de un café. Tardó en responder. Nací aquí, me dijo tras un silencio breve, como si tuviera que pensar las palabras a pronunciar, pero viví fuera durante mucho tiempo. Guardó silencio de nuevo, pero no hizo falta que le preguntara nada para que siguiera hablando, de inmediato se puso a contar. Aquellas ensenadas de Guinea Bissau, continuó, fue lo más hermoso que vi nunca, todo de un verde intenso acompañado de miles de colores, toda la gama de colores ante tus ojos, ¿se lo puede imaginar?
Comenzó a describirme aquella naturaleza con una precisión que me llegó a turbar, era como tenerlo delante, como si con sus palabras dibujara los paisajes de aquella Guinea de su memoria. Me habló de los árboles retorcidos como si les doliera el alma, me habló de playas de arena blanca junto a un mar de un azul luminoso, me habló de flores enormes y bellas.
Me contó que fue allí en el periodo colonial. Todos le vaticinaban un futuro esplendoroso. Había estudiado una carrera técnica, logró ese trabajo que le iba a proporcionar un buen porvenir. Pude haber sido feliz, me confesó. La pregunta me resultó inevitable, ¿qué ocurrió? Su silencio fue más largo esta vez. Cerró los ojos. Necesitaba atrapar seguramente aquel pasado, retenerlo, sentirlo. No soporto las injusticias, me dijo, no las soporté entonces, vi bien a las claras las mentiras que nos contaban aquí, ya sabe: que trataban bien a los nativos, que los ayudaban a prosperar, los civilizaban, ¿se imagina?, y que eran felices con nosotros. Lo que me encontré fueron esclavos que trabajaban todo el día por un plato de arroz y algo de carne podrida.
Había focos de resistencia, al principio ínfimos. Los colonizadores se creían intocables, veían a los nativos como tontos inocentes incapaces de rebelarse. Pero era evidente, dijo, que aquello no podía durar. La cosa se agrandó, me dijo tras un breve silencio, y yo me puse en contacto con ellos, fue casi por casualidad, hasta cierto punto un acto natural, una consecuencia de mi desagrado ante lo que hacíamos allí, por ello les proporcioné datos de las infraestructuras en las que yo trabajaba, ellos los boicoteaban y comenzaron a hacer daño, un daño de verdad, y le confieso que nunca me sentí culpable, muchos me odiaron cuando se supo, traidor me llamaron algunos, tal vez usted lo piense, no lo sé, quizá me lo reproche, pero nunca me vi como tal, un traidor, aunque tampoco me considero un héroe, hice simplemente lo que tenía que hacer.
Creo que pese a todo no podía evitar, aunque no lo reconociese, sentir algo de culpabilidad, los lazos de sangre con frecuencia son excesivos. El ejército empezó a sospechar de él. Por suerte, no era el único que cuestionaba el papel del imperio y que tuvo un papel ambiguo ante la realidad. Le avisaron a tiempo. La guerrilla le ayudó, tenía lazos con el exterior, mecanismo de fuga. Se fue al exilio. Vivió lejos mucho tiempo, lejos de la colonia, lejos de la metrópoli. La guerra empezó a ser encarnizada. Él la vivió en la distancia, a veces intentó ser otro hombre, que todo aquello no fuera consigo, pero leía todos los días lo que la prensa comentaba del conflicto. El día de la independencia fue el más feliz de su vida. Le llamaron por teléfono, todo se acabó, le dijeron, lloró de felicidad y de nostalgia.
– ¿Regresó?
– No, nunca. Por miedo imagino.
– ¿Miedo a qué?
– A encontrar otra cosa.
Nos despedimos frente a su portal. Le debo un café, le dije, espero otra tarde para que me cuente más. Sonrió con tristeza. Nos dimos la mano.
A la mañana siguiente su hija apareció temprano. Me extrañó ver que entraban dos personas más. Noté movimiento. No vi a nadie en la ventana. Imaginé lo peor. A media mañana dejé mi despacho, salí, crucé a la calle y llamé al timbre de su casa. Una voz de mujer me respondió. Sí, dijo. Conozco a su padre, comenté. No estaba muy seguro de que fuera su hija. Me abrió la puerta. Subí. Me recibió la mujer con los ojos enrojecidos. Murió esta mañana, me anunció.
Hoy ha sido el entierro. Éramos pocos, la hija, dos acompañantes, supuse que el marido y un hermano, y el embajador de Guinea en Lisboa. Antes de marchar me acerqué a la hija. No sabía que se conocieran, me dijo, nunca me habló de usted. Hacía poco que nos tratábamos, reconocí. Sonrió tristemente.
He vuelto a mirar la ventana de enfrente nada más llegar a casa. Me hubiera gustado encontrármelo de nuevo, verlo sentado en su butacón y que nos volviéramos a ver para que me contara algo más de sus recuerdos.
Juan A. Herrero Díez
YO YA NO CREO EN DIOS
Estábamos tumbados en la cama, era demasiado tarde;
tú de espaldas a mí y yo de cara a tus espaldas,
de pronto dijiste contra el aire en silencio de la noche:
-Yo ya no creo en Dios, ya no creo que Dios exista,
se ha llevado a mi madre; mi madre nunca hizo ningún daño-.
Parecías una niña rabiosa, enfadada, y al mismo tiempo,
tierna y lastimada, frágil e impía, rencorosa y débil;
daban ganas de tenerte piedad, lástima, compasión,
trasmitías las mismas sensaciones que trasmiten
esos niños inocentes a los que se les niega la paz,
el alimento, la vida, la ilusión, un juguete, una sonrisa, un beso;
aunque lo merezcan todo; tú merecías esa piedad compasiva.
Yo te dije:-Pero Dios existe, debe haber algo ahí arriba-.
Tú dijiste: -No, no hay nada; mi madre no se lo merecía-.
Yo te dije: -No tengo palabras para lo que le pasó a tu madre-.
Suspiraste, luego callaste largo rato.
Yo te creía dormida, te creía ya levitando tu sueño.
Te acaricié el cabello, te acaricié la mejilla, te besé,
acerqué mi mano por tu mejilla y la noté húmeda;
te dije: -¿Por qué lloras? Tú contestaste: -¡Dios, Dios, Dios!-.
-¿¡Qué!?- Te dije yo. –Dios es un monstruo sí existe-.
Quisiera consolarte, pero no tengo palabras para ello;
a no ser que intentara consolarte como se consuela a un niño.
-No digas nada, yo ya sé todo lo que se debería saberse-
Hubo un silencio, un silencio rotundo y tajante.
No había explicación para tanta injusticia, los dos lo sabíamos.
Luego dormiste, parecías una niña en paz; mientras,
un Dios pequeño velaba tu hastío de lágrimas secas y calientes.
Por Cecilio Olivero Muñoz
EL ÁGUILA
Una tarde, paseando con mi amigo Miguel por el monte del zorro, oímos un par de tiros, sin darle importancia, pues caminábamos por una zona de caza. Cual fue nuestra sorpresa, que en aquel instante a unos diez metros, calló algo al suelo que no pudimos distinguir. Miguel se acercó con mucho cuidado, pero al caer detrás de unas matas seguía sin distinguir de qué se trataba así que rodeó al obstáculo pudiendo ver entonces que aquello caído del cielo era un pájaro muy grande con un ala mal herida, era un águila.
Estuvimos unos instantes quietos, ante esa águila sin saber que hacer, hasta que Miguel decidió llevárselo a casa. Vivíamos a las afueras del pueblo, era una casita con su terrenito donde yo sembraba la hortaliza para el gasto de la casa. Vivía cerca de Miguel, pues me encargaba de su establo.
Seguíamos ante el águila sin saber como llevarlo ya que su ala estaba destrozada. Miguel se quitó la cazadora de cuero que llevaba, lo tapó un poco y como pudo lo cogió. Ninguno de los dos sabíamos cómo curarlo, pero yo me espabilé, entablillé la pata cómo pude y le curé el ala con un vendaje.
Miguel tenía un hermano carnicero, a quien visitó y pidió que los desperdicios de carne que guardaba habitualmente para los gatos y los perros, se los diera a él para poder alimentar al águila. Su hermano le dijo que no había problema y que cogiera todo lo que necesitara.
Miguel marcho de caminó a casa con todo el alimento para Juanillo, que así pusieron de nombre al Águila, bajo el brazo. Día tras día, iba Miguel a recoger los desperdicios de la carnicería para alimentar a Juanillo que poco a poco mejoró.
Una mañana, después de darle de comer lo subimos a la terraza para que él mismo se entrenara y así poder echar a volar cuando estuviera totalmente recuperado, todos los días lo subíamos al tejado sin respuesta alguna hasta que un día arrancó el vuelo y marchó. Nos quedamos mirando al cielo, preguntándonos si volveríamos a verlo. Tanto la familia de Miguel como lo mía, mis hijos, mi mujer, cogimos mucho cariño a Juanillo mientras estuvo entre nosotros.
Aquella misma noche mientras veíamos la televisión, mi hijo gritó: ¡Papa! ¡Papa! ¡que Juanillo está en la ventana! Salimos todos a recibirle con una alegría inmensa, pensábamos que jamás volveríamos a verlo. Le abrí la puerta del cubierto, que era donde había dormido los últimos días, y allí se aposentó.
La mañana siguiente, cuando Miguel se levantó, se llevó una gran sorpresa, allí estaba Juanillo esperando su comida para echar a volar de nuevo, y así fue, pero algo nos decía que aquella noche volvería al cubierto. Más de dos años estuvo Juanillo volviendo al cubierto cada noche y esperando su ración de comida cada mañana, hasta que ocurrió lo peor. Hubo una noche que Juanillo no regresó, y entendimos que fue pasto para cazadores. La tristeza invadió nuestros corazones.
Por Juan Antonio Quirós Martos
07-03-2008
*********************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR BRUNO JORDÁN
Llegaron a un acuerdo:
dos toneladas de bonos,
una comisión de expertos en alza,
varios equipos de provecho,
interesantes ventajas,
beneficiosas acciones
y bálsamos con descuento,
en concepto de intenciones,
del 0’7%.
***
Veinticuatro horas en la vida de Nadie
Hay noches que son lamento,
lamento de grito opaco,
de gemido seco,
de desuelo.
Hay noches que no son noches:
lamento desnudo solo.
Hay noches que son lejano
remoto dolor aullido,
de ausencia siempre,
de nunca.
Hay noches que no son noches:
son jamás.
Y hay noches que no son
lamentos lejanos aullidos secos ausentes.
Son noches difíciles.
Hay días que son blanco,
claridad mate sin huecos,
luz llana continua,
tenue superficie
rasa,
sin accidentes;
plano certero:
perfecto
blanco.
Hay días que son buenos,
buenos días,
buenas intenciones,
amable transcurso plácido del tiempo,
los mejores
deseos.
Y hay días que no son
sino malos días,
días que no son días
cuando esperan la noche.
***
TEMERARIO
Después de escribir
y de releerlo despacio
articulando sílaba a sílaba,
constatando letra por letra
que me gusta vivir,
la vida, que me arrastra
…siguió sin importarme mucho
esa certeza
con que me la estaba quitando.
******************************************************
POEMAS COTIDIANOS
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
EN EL MISMO BARCO
Estamos todos en el mismo barco,
cuando tú ríes yo lloro,
cuando tú lamentas yo estoy alegre,
nos miramos a los ojos
y se nos contagia la sonrisa y el bostezo,
se nos contagia la alegría
y cuando la tristeza es evidente
una bandera de luto se esconde
en el subtítulo escondido del atardecer.
Estamos en el mismo barco,
tú caminas si yo camino,
tu suspiro es mi suspiro
y cuando se hunde este barco nuestro
todos nos ahogamos
porque somos una toda realidad.
Vente conmigo y verás el susurro desnudo
tras el aire nuestro hecho de transparente verdad.
TRANSPARENCIAS
Te gustaba la transparencia de mi sostén.
Era de plástico transparente;
me recuerda a aquel niño transparente
que anda a solas por mis pasillos,
tropieza entre sus correrías,
le digo: -Tú eras también transparente-.
Se esconde porque se avergüenza
de mis juegos en el suelo;
son rayas que dibujo con mi tiza,
son gomas elásticas y son rompecabezas,
son palmadas y son canciones tontas,
son te quieros de color de rosa.
Cuando sea mayor te veré
tras la verja de mi patio, tú serás pasado,
yo seré presente, y un futuro diferente
nos viene a visitar. Ya no te encuentro,
te perdiste hace tiempo, cambiaste la sonrisa,
-¿por qué todo es así?- Ahora disimulo al verte,
quiero recordarte ayer. Mañana me haces daño.
TODO CAE
Cae mi esperma en las sábanas,
la habitación huele a semen,
nos quedamos dormidos en las sobras
que nuestros cuerpos dejan
(exhaustos pasajeros de esta tiniebla),
salpica nuestra sangre nuestro beso eterno,
se nos cae el sudor desde nuestra intimidad,
somos refugiados de nuestra guerra,
exiliados en nuestro colchón
circulan ciegos nuestros besos mojados
y las caricias son danza lenta,
nuestros sollozos buscan al gemido
y nuestro peldaño a la gloria
cae desmayado tras el orgasmo en diez segundos
que aprieta a la sinceridad de las luces.
BULERÍAS DE LAS TRES-MIL VIVIENDAS
No sé por que te dicen Tresmil
si aquí en este barrio
deben haber cuarenta mil,
no sé donde te metes el dedo
ni sé sí el cucurucho es tuyo
ni sí yo horchata te debo.
Hay en Sevilla un olor a azahar
y pasando por las Tresmil
hay tantos que no quisieran pasar…
En mi barrio hay tunantes,
veinte gitanos con arte, y una merienda
de negros; en mi barrio hay zero
víctimas por el alcohol,
pero en eso que se mezcla estamos tos’.
Estamos Tos’, estamos tos’,
veinticuatro que comen fideos
y cien que comen arroz.
Yo no paso por Triana
a las tres de la mañana,
yo paso por las Tresmil
que no es precisamente Paris,
yo no paso por Sierpes
por que hay mucho trasiego,
y si paso por la Giralda
un zumbao me pide fuego.
Yo no quiero comer fritanga
por que tiene mandanga
el sustantivo interés,
yo me meto por la manga
lo que sobra y lo que changa
y veo tu mundo al revés.
Así soy yo, así soy yo
pero en las Tresmil te digo no,
te digo no, tres mil veces no,
por que no me gusta tu dos a dos.
LAS LÁGRIMAS DE MI HERMANO
Te habías muerto, ya era evidente,
te habías muerto como se muere
toda la gente; miré a mi hermano,
lo vi llorar, sus lágrimas eran
un triste humedal.
Supe que te habías muerto
por que vi llorar a mi hermano.
Sus lágrimas eran tristeza pura,
como cuando la oscuridad
es espesa bruma que ahoga.
Como cuando el cansancio
es una culpa que te echa para atrás.
Vi llorar a mi hermano y supe
que ésta vez era verdad.
CARICIAS VÍA E-MAIL
Mis e-mails intentan llamar tu atención,
te persiguen mis deseos entre mega-bytes que pululan
y piden salir a la calle como un perro curioso,
te busco en los besos que no me das en el rellano,
en el ascensor, en el Facebook, en la blogosfera,
mi sistema operativo te llama cárdeno,
nunca la soledad estuvo tan cerca de ser eléctrica,
eléctrica compañía que busca tu calor
y exige el impulso anaranjado de los enchufes
abiertos al misterio de la tecnología y al alfabeto cercano.
NO DIGAS NO
(Soneto)
Decir no es negar siempre la amistad
Es inoportunar lo que ya es sabido
Negando afirmas tu fiel contrariedad
Desmentir verdad desde lo ya omitido
Errar donde yerra la inoportunidad
Paliar tu fe con un no desabrido
Morir dando óbito a tu negatividad
Dando noses tajantes al mero olvido
Es desmembrar la pura inactividad
Negando gigante nunca nadie ha sido
Tildar jamases sin ninguna otredad
Obviar un negro nadie distinguido
A todo aquel nada que con hostilidad
Se niega por negar y es sólo ruido.
GUISANTES
Saco guisantes de su vaina plastificada,
vaina plastificada, papel de aluminio,
blister a blister, guisante a guisante,
sorbo a sorbo, traga y sé cotidianidad.
LA CAFETERA ITALIANA
Este poema lo dedico a la larga estación de Invierno.
Cafetera italiana de tres cafés largos.
El primero, suave, ligero y sabroso.
El segundo, con personalidad y muy delicioso.
El tercero, compacto y tan denso;
amargo a veces, otras un placer,
como la vida misma.
***************************************************
42º NÚMERO DE LA REVISTA LITERARIA
NEVANDO EN LA GUINEA
NºXLII 31-03-2010
EDITORIAL XLII
Miguel Delibes
Este mes de Marzo murió el escritor castellano Miguel Delibes. Como suele ser habitual, los medios de comunicación se han volcado en hablarnos de este autor, no hay mucho más que añadir sin riesgo a caer en los tópicos al uso. Sin duda, se le debe recordar como uno de los autores más importantes del siglo XX, un narrador que aportó una de las mejores prosas castellanas. Su última novela, «El hereje», es para muchos, además de su testamento literario, un relato impresionante cuyas últimas páginas reflejan una intensidad de estilo y de contenido deslumbrante.
Pero, al mismo tiempo, Delibes como escritor era el símbolo de una manera de ser literaria. En estos tiempos de espectáculo, de exhibición, la discreción no es valorada, sin embargo creemos que el escritor ha de “saber estar”, nunca ha de hacer sombra a su obra, sino debe permanecer en un segundo plano porque lo importante, lo que debe ser recordado por encima de cualquier otra cosa, es la literatura, es la obra. No porque tengamos una visión mística de la literatura, sino porque creemos que el ejercicio de la escritura permite ese diálogo que consideramos central. Una vez escrita, cualquier novela, cualquier poesía o relato pasa en cierto modo a pertenecernos a todos. De ahí que toda lectura sea una reescritura en tanto en cuanto el lector la interpreta en su mente, recrea la historia narrada. Miguel Delibes lo sabía, su compromiso con la escritura le hizo ser exquisito en el lenguaje, atento en la estructura de sus textos, primoroso en su caminar entre las letras.
Escribir es sin duda ocupar un lugar en el mundo. Al mismo tiempo, quien escribe refleja en cierto modo el mundo que le circunda y también su propia visión de la vida. En este sentido, Miguel Delibes logró transmitir en sus libros esa Castilla austera que era cálida y distante al mismo tiempo, circunspecta y reservada, extensa y cultivada, tal vez como era el escritor, . La reflexión estuvo presente siempre entre sus párrafos porque la literatura se compone de palabras, sí, pero también de ideas.
Estamos en un momento de cambio cultural y social, lo sabemos. Lo audiovisual está ganando un terreno enorme y somos conscientes del papel que ejerce la literatura en el ámbito cultural actual, un papel menor que hace algunos lustros. Podemos llegar a pensar que autores como Miguel Delibes, con una obra amplia y cuidada en lo estilístico, hoy no podrían aparecer, aunque puede que se trate de una visión distorsionada por el temor que nos dan las nuevas tecnologías, los cambios de referentes y los nuevos paradigmas culturales. Sin embargo quizá cambien las formas, pero no el fondo y ese diálogo que es la literatura perdurará mientras haya lenguaje, mientras existan los idiomas y perviva el ser humano.
No queremos caer en el tópico de la despedida, pero sí tenemos que insistir en una frase que se repite en situaciones así: nos queda su obra. Seguramente habrá lectores que acudirán a sus libros y, aunque las circunstancias hayan cambiado, entenderán lo que el escritor castellano quiso transmitir, que es al fin y al cabo lo que le convierte en un buen escritor.
RETRATO DE UNA HIKIKOMORI
(MONÓLOGO)
He escrito la palabra japonesa hikikomori en Google
y me ha dado 341.000 resultados.
Esto es lo que dice la wikipedia de ellos:
[Los hikikomori (ひきこもり o 引き篭り), hikikomori: son adolescentes y adultos jóvenes que se ven abrumados por la sociedad japonesa y se sienten incapaces de cumplir los roles sociales que se esperan de ellos, reaccionando con un aislamiento social. Los hikikomori a menudo rehúsan abandonar la casa de sus padres y puede que se encierren en una habitación durante meses o incluso años. La mayoría de ellos son varones, y muchos son también primogénitos. Este tipo de problemas se centran (aunque bien, no son exclusivos) en las clases media-alta y alta, donde el joven posee cuarto propio, lo cual es considerado un lujo en Japón. La palabra japonesa hikikomori significa aislamiento en español.]
Pero aún más alarmante resulta esto:
[Estos adolescentes deciden encerrarse en su habitación o en una parte de su casa después de suspender un examen o tener un desengaño amoroso y lo que empieza por una chiquillada acaba convirtiéndose en años de reclusión voluntaria. La familia resignada no hace más que pasarle la comida sin poder mediar palabra con él. En la habitación suelen tener TV, PlayStation y todo lo necesario para no tener que salir. Se suelen pasar la noche jugando a los juegos y las consolas que sus padres les proporcionan (que son todas las que quieren) y los días durmiendo.]
Estoy realmente preocupado al ver estos resultados.
Ella es así como dice que son estos chicos japoneses,
aunque ella no está obsesionada con las webs MANGA.
Ella lo está por las novelas coreanas.
Cuando va al pueblo donde nació de vacaciones
es como si resucitara. Toma el sol y juega con los demás
chiquillos, pero cuando regresa aquí, a la ciudad:
se encierra horas y horas, y no sale ni para comer.
Ella es, o ha sido, muy afectuosa, dicharachera,
muy sociable y muy alegre, pero de un tiempo hasta aquí,
nada…, nada…, no sale.
Yo quisiera verla como antes, cuando compartíamos,
cuando reíamos, cuando éramos una familia.
Recuerdo cuando era una bebé; tan frágil,
tan pequeña, siento a veces que se me va, se me pierde.
De niña me decía: -Papá, vayamos al parque-.
Llévame a la feria. Sácame de paseo.
Ahora la veo encerrada y me siento culpable de su encierro.
Ella ya no ríe si no es delante de ese maldito ordenador.
A veces le digo: -¿Te vienes a pasear?
Ella contesta:-No Papá, estoy viendo novela.
Me frustra tanto su negativa que prefiero dejarla.
Yo quisiera que fuera como cuando vamos al pueblo.
¡Ojalá no cometa una locura!
Sé por experiencia propia que las nuevas tecnologías
son parte de nuestro futuro inmediato, sé que esto
irá a más, sé que la gente en un futuro
se conocerá a través de Internet, pero… ¿esto?
No, me niego, me niego a verla así encerrada en su cuarto.
Su madre y yo estamos algo carentes de dinero,
eso la obliga a no salir apenas, pero si tuviera un poco
de dinero yo se lo daría para que fuese al cine,
incluso a la discoteca. Ella a veces ríe sola,
parece reír de forma vehemente y transitoria;
sabe mucho sobre informática, quizá sepa demasiado.
Ella no quiere estudiar, no tiene amistades,
Se encierra en su habitación y toda la vida
le pasa a su lado, veloz e implacable, inexorable,
las aventuras que podría vivir en esta ciudad de caos.
Un joven es un aventurero en potencia,
aunque un viejo es un aventurero cansado, quizá apaleado,
y ella parece ser un aventurero atormentado y miedoso,
que no se atreve a vivir la aventura, la vida, la realidad.
Esta vida duele, pero nos duele a todos, sólo unos pocos
son felices irremediablemente, aunque no son hombres del todo.
Ser un hombre completo conlleva a pasar por un sufrimiento.
No puedes encerrarte de por vida. No, no puedes.
1.200.000 chicos japoneses sufren este mal moderno.
¿Y en el mundo? Quizá haya muchos más.
Internet es una llave al mundo y también un candado.
Un candado en el que encerrarse en una habitación
y ver pasar tu vida vertiginosamente, pavorosamente.
Los chicos de hoy deben mirar las estrellas en verano,
deben tener primeros amores, deben probar nuevos sabores,
viajar, aprender a saber lo que quieres, aprender a pensar
por sí solos. Aprender a elegir cuál es el camino.
Esta vida tiene sus riesgos. Esta vida no sería nada sin riesgos.
Es bello, es importante luchar y vivir con estos riesgos.
La vida es una lucha y un cruzar una frontera.
¿Qué será de esta chica cuando nosotros faltemos?
Debo enseñarla a afrontar sus problemas.
Cuando carece una pareja de recursos económicos
vienen automáticamente las discusiones y quizá fuese eso
lo que de verdad le amedrenta o lo que la empujara al encierro.
-¿Qué puedo hacer?- Esto se me escapa de las manos.
¿Llevarla a un psicólogo?, ¡a un psiquiatra jamás!
No quiero que la atiborren a pastillas, es muy joven.
Los chicos deben vivir, vivir y conocer que detrás de un día malo
quizá venga otro peor, pero nunca habrá dos días similares,
es mejor descubrir que si no se lucha
acabarás siendo víctima de tu propia inhibición.
Cuánta literatura por disfrutar, cuántos sabores por degustar,
cuántos amores por comprender, cuántas verdades por conocer.
Por Cecilio Olivero Muñoz
El Secreto
Begoña, se llamaba Begoña, sí, me acuerdo perfectamente, cómo olvidarla, aunque pasaba desapercibida, de hecho nadie la recuerda ahora, a veces lo pregunto a algunos de los compañeros de entonces, os acordáis de Begoña, y se quedan parados, pensando, recorriendo con la mente los rostros de entonces de todas las chicas de la clase y también las de otros cursos en busca de un rostro que asociar al nombre, sí, hombre, Begoña, les digo cuando compruebo que no hay ningún recuerdo, flacucha, pecosa, pelo medio rizado, castaña, más bien feúcha, aunque no del todo, no creáis, podía ser resultona si te fijabas, sacaba notas medias, apenas hablaba, cómo me voy a acordar, me decían entonces algunos como respuesta, cómo podría recordar a alguien así, maldita sea, me digo, seré yo el único que me acuerde de ella, no entiendo que pasara tan desapercibida, que no haya el más mínimo recuerdo, por mucho que tenga yo una razón para acordarme de ella, que no es otro que el conocer su secreto, lo que nadie sabia y ni siquiera se podía llegar a imaginar, lo que, de saberse, armaría una buena escandalera en nuestra escuela, en nuestra pequeña comunidad conservadora repleta de cotilleos y chismes con que amenizar la rutina, el aburrimiento generalizado.
Corrían años sombríos, aunque no nos diéramos cuenta aún, y creo que se imponía un color acorde con la desolación general, tengo para mí que ese color era el gris, un gris ceniciento, el de esos días de niebla y llovizna que se extendían a lo largo de los meses, el de inviernos largos que en la práctica llegaban hasta bien entrada la primavera, con nuestras mortecinas tardes en clase, las de un instituto desvencijado en el corazón de un barrio obrero de luenga tradición popular y calles estrechas, largas, interminables, donde vivíamos en casas pequeñas, baratas, con familias de toda la vida. Estudiábamos más porque no podíamos hacer otra cosa, apenas teníamos dinero, a veces nosotros mismos trabajábamos por algunas monedas, nada del otro mundo, un pequeño peculio que apenas nos permitiera algunos dispendios, como pagarnos los cafés o alguna cerveza en la taberna de Ernesto cuando nos reuníamos los sábados después de comer, más por salir de casa que por la oferta de una tarde que sólo vaticinaba aburrimiento y de tanto en tanto alguna conversación entretenida o una partida de ajedrez o de parchís que nos salvaba de la rutina. En ocasiones acudía alguna chica, se formaron algunas parejas, somos novios, anunciaban, luego se separaban sin más explicaciones, nadie las pedíamos, quizá porque sabíamos que era una forma más de pasar el tiempo, emparejarse más por el luchar contra el desasosiego que por amor.
En la taberna de Ernesto nos reuníamos uno puñado de los estudiantes del Instituto. Nos caíamos más o menos bien, nunca discutíamos, tal vez, como dice Mario, porque el mal tiempo relaja tanto los espíritus que no permite los malos rollos. Ahí compartimos las primeras esperanzas, algunas confidencias, las primeras frustraciones. En realidad no guardo malos recuerdos de aquellos años, para ser sincero, no sé por qué me gusta regodearme a veces en la melancolía, en la amargura.
Por aquella época comencé a vagar algunas tardes por las calles. Siempre me había gustado callejear, pero en la niñez apenas me dejaban alejarme mucho de casa. A medida que me hacía mayor mis padres dejaban de advertirme que no me fuera lejos, a no preguntarme por qué tardaba cada vez un poco más en regresar. Salía del instituto y comenzaba a dar vueltas, primero por las calles próximas, pronto llegué a otras calles distantes, otros barrios. Hará sus cosas, oí que le decía mi padre a mi madre, déjalo, ya no es un niño. Me sentí entonces libre. No sé si me satisfizo mucho la sensación, creo que más bien no.
Pero descubrí que ya podía alejarme lo que quisiera, podía saciar mi curiosidad por otros rincones, en una ciudad cuyos límites me resultaban imprecisos y vagos. Era una libertad que por entonces no sabía que lo era, no tenía nombre. Salía del instituto, a veces dejaba mis libros en casa y me iba a andar sin destino alguno, sólo por el placer de recorrer las calles.
Una tarde la vi. Me daba la espalda, pero la reconocí sin dificultad, a pesar de haber empezado a oscurecer y de la luz difusa, algo incierta, de las farolas. Begoña no era del grupo afín. De hecho, nunca hasta entonces había hablado con ella, hablado en serio, en el sentido de conversar, de charlar, todo lo más intercambiaríamos algunas palabras cuando los profesores formaban grupos para potenciar la cooperación en el estudio, los lazos entre todos, el intercambio de ideas o de los temas aprendidos. Pero casi no era hablar. Ella, además, parecía esquivar cualquier contacto, por timidez o recato, quién podría saberlo. Quise acelerar para ponerme a su lado y saludarla, pero algo me obligó a parar, una intuición o un presentimiento, no lo sé. Había algo extraño en su manera de andar, en ese mismo instante no podría decir qué. La seguí un buen rato. A veces andaba tan lento que me obligaba a detenerme, a darme la vuelta, recorrer de nuevo lo ya recorrido, volver la vista para que no me viera. De pronto fue ella quien se dio la vuelta y se dirigió de nuevo hacia donde yo estaba. No me vio. Me escondí en una callejuela y regresé a casa, curioso por saber de aquellos paseos.
La busqué al día siguiente. No la encontré. No fue hasta dos o tres días más tarde que la volví a ver. La seguí. Entonces vi como se acercaba a los hombres, intercambiaba algunas palabras, los hombres, siempre adultos, la miraban primero con sorpresa, luego con asombro, y muchos, la mayoría, aceleraban el paso. Otros, apenas unos pocos, la acariciaban, la tomaban a veces del brazo, avanzaban hacia una de las callejas laterales, algún portal, rincones oscuros donde les perdía de vista.
Durante varios días se repitió la misma escena, con exactitud. Una vez, al cabo de una semana, me acerqué a la calleja. Escondido en un lado, les observé. Se besaban. El hombre la acariciaba con fuerza, colocaba sus manos debajo de su falda larga, la pegaba contra la pared, escuchaba sus jadeos, algunas palabras obscenas. Al día siguiente en clase parecía la misma chica tímida y callada de siempre, un espectro, pensé, nada que ver a la Begoña que yo había visto la noche anterior.
Una tarde vi como se acercaba a varios hombres. Los días anteriores había conseguido llevarse a varios a los rincones oscuros. Pero ese día ninguno la hacía caso, huían de ella. Avanzaba rápido, como desesperada, la perdía entonces de vista, la volvía a vislumbrar entre farolas y coches aparcados, a veces se detenía, parecía pensar o desolarse, no lo sé muy bien. En uno de los momentos que la perdí de vista aceleré el paso para no perderla del todo. Crucé una esquina. No la vi, se me fue, pensé no sin cierta amargura y decepción.
– Me buscas. -oí que me preguntaba detrás de mí. Me quedé quieto, sin saber qué decir, qué responder- Te he visto varios días seguirme -continuó-, incluso cuando me iba con alguien a alguna calleja.
Se rió cuando intenté explicarme y apenas farfullé algunas palabras inconexas, estúpidas. Se acercó, se puso delante de mí. Sonreía de un modo extraño y entonces me pareció de una belleza feroz.
– No te preocupes -me dijo-, no me ha molestado, todo lo contrario, me ha gustado. Mucho, de verdad.
Me besó en la boca. Yo seguía quieto, sin saber qué hacer. Vamos, susurró. La seguí a un portal. La puerta estaba entreabierta y nos colamos dentro, como fugitivos, mientras yo sentía que ardía por dentro, como si de pronto me invadiese la más alta de las fiebres porque estaba a punto de lanzarme al barranco más profundo, a un lugar que nunca antes había conocido.
Juan A. Herrero Díez
***************************************************
TRES CANCIONES SUB-URBANAS
Por Cecilio Olivero Muñoz
CANCIÓN DE LOS MUCHACHOS
Burla de necios y fanfarrones,
tropa de dioses con migraña,
cumbre de todos mis detractores
que guardan su tiña en su guadaña,
victimas de aquel compromiso,
secuaces de asediadas mañanas,
protectores de un mundo sumiso
que beben a sorbos su desgana,
bostezan por fríos consuelos,
su peloteo es floreo con mala maña,
entre los rastros del suelo
se halla su huella siempre tan casta,
se atan gomas en el pelo,
levantan su voz por las cucañas,
creen que su verso es de caramelo
y es rima parca de pura melaza.
Ramplones del gris compadreo,
son pendencieros y mojigatos,
sacad vuestra fiera de paseo
mientras yo echo la siesta un rato,
sacad de vuestro váter el tebeo
y apuntadme en la frente el gasto,
yo mientras sigo dando garbeos,
siempre buscando y buscando,
me gusta demasiado el cachondeo,
de cualquier paga-fantas me escapo,
en la melodía de alegrías me empleo,
me tapo y también me destapo,
ni de fraile ni de santo me veo
y mucho menos haciendo milagros,
señalad mi soledad con el dedo,
yo del güisqui no cuento los grados.
Otras madrugadas me desnudan,
otras mañanas me desvisten,
todos mis ceros se adeudan
a las rutinas de tardes que insisten
que eres apariencia y fachada,
que todo es farfolla y despiste,
que tú sólo das la patada
cuando en torno a ti está lo triste,
que quieres y te cansas deprisa,
y llevas tu cansancio en ristre,
ves como se te pudre la risa
guardando para unos pocos tu chiste,
te aniquilas enfadado la camisa
si los cierra-bares te hablan de alpiste,
te persigue nerviosa tu prisa,
tú lo sabes y ya lo asumiste,
vas de progre y de optimista,
naipe comodín, órdago al envite,
regateo ruin de mezquino estraperlista,
chamullista vil, zaino quitaquite,
(estribillo)
Círculo de los mamarrachos,
pan de las lejanas quimeras,
poto de los buenos borrachos
que chupan todos de sus maneras,
Son estudiados y buenos muchachos
que nunca tuvieron malas ideas.
VÉRTIGO EN LAS CALLES
Secuencia de un mundo inexacto,
calles mojadas aún por desnudar,
el binomio es fragmento del pacto
con el miedo abierto de par en par.
Gorriones grises le dan al acto
un dios atento que aprende a callar,
delirio mecánico y azar de artefacto,
gramos de insomnio, taxi-realidad.
Bares que esconden en el lavabo
criaturas de sesgo del todo vertical,
parques que abrazan lo asediado,
peces con beso oscuro que olvidar,
olvidos que buscan en su pasado
una memoria desnuda con luz de gas.
Clases sociales entregadas al vaso,
destellos opacos en estrecha verdad,
madres ajenas que en aquel raso
hacen maraña de lo que no está,
viles majaderos que en el tabaco
hacen inventario de semilla angular,
matarifes del compás deshuesado,
pupilos de la noche y del gran maná,
tempraneros que allá por las cuatro
legañean toda su cruel vanidad,
mozos que rompen un mal contrato,
proxenetas con moribundo paladar,
exterminio torpe en los sustratos,
pollo frito frío con el que soñar,
noches de ceguera y de espanto
que vale la pena dejar muy atrás,
largos turnos silbados en el trabajo
de seres que viven para menospreciar,
estornudos y falsas toses que por abajo
hacen heridas que pretenden gritar,
busca en tus llagas sombra de tirano,
busca tu flash en la velocidad,
no encuentras larva en el simulacro
que pierda el hilo al conversar,
cimarrones que entran al trapo,
mitómanos y cirujanos que viven mal,
tapujos en los suspiros suspirados,
moneda que de mano en mano va,
lágrimas que valen más de un pecado,
muralla de miradas por derribar,
mundo renovado que pisotea lo viciado,
otro sol que aprende el mismo andar.
(estribillo)
Calles que se mueven al compás
de ritmos que vértigo te darían,
pon tierra por medio y ya verás
aquello que inusitado tú odiarías,
calles de contrariedad y velocidad,
calles de soledad que acompañaría
a solitarias fotos de carné de identidad,
solitario nombre de noche y de día,
solitaria calle, vertiginosa ciudad,
Vértigo que habita allá entre cañerías.
UN BLUES, UN TANGO
Y UNA RANCHERA PARA DOS
A Joaquín y Benjamín, por inspirarme vivir.
La noche es un gato negro,
el día es lisura de filigrana,
la mafia defiende sus huesos
con gorilas de espalda ancha,
me atrapan y me olvidan los versos,
me buscan todas las trastadas,
se me escapan azules los cielos
detrás de ángeles de negras alas,
se caen de mi bolsillo los ruegos,
se me suben todas las retahílas,
me siguen ciegos tus besos
por las calles frías de Praga,
busco en tus canciones consuelo,
busco nueva fe en tus baladas,
a mí también me ladran los perros,
y mis sonrisas también se cansan,
entre chistes negros no pienso,
gozo entre tus bromas macabras,
las canciones huyen de su consejo,
las canciones hay que cantarlas;
un hombre anda así de rodillas,
un hombre que apenas es nada,
fugitivo de su espesa pesadilla,
amante infiel sin su coartada,
villano que anda a hurtadillas
desde su maldición a su casa,
un rey mendigo de pacotilla,
fulano que anda siempre sin plata,
nadie puede ser un rico mengano
y un pobre zutano de lo que canta,
nadie puede gozar del verano
con tantas tormentas sin calma,
nadie ha previsto vivir tan sano
con tantas epidemias que matan,
nadie ha empezado un camino gitano
y ha terminado con soledad en la solapa,
nadie se ha levantado temprano
con una luna que a veces se escapa,
no se hace combustión de lo falso,
una canción de amor no se pacta,
qué mueran de amor los tiranos
con miedo al espantajo del agua,
qué revienten de paz los resolanos
y los mares salvajes que braman,
abrazo que se da a un hermano,
remedio que aprietas en tu garganta,
sol de silencio, mi primo lejano,
baile de treguas y de catalas,
ves galaxias en los estribillos,
ves estrellas en las verdades blancas,
de goma son los cuchillos,
pura broma las zarandajas,
a sangre viva gritan los chiquillos,
a lluvia suena tu fiel guitarra,
calla la cigarra y calla el grillo,
Sabina canta lo que Prado sangra.
(estribillo)
Puedo ser cómplice de algún artificio,
puedo sufrir ceguera en cada frontera,
puedo hacer canción de esta primavera,
puedo dar parte a un juez sin oficio,
puedo buscar de ti el triste indicio,
puedo equivocarme a mi manera,
puedo ser mártir de este sacrificio
y puedo cantarte este blues, este tango
[esta ranchera.
***************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR ANTONIO ORIHUELA
DALES AMOR Y PUÑETAZOS, TV
Tú ya sabes que eres
el lugar donde trascurre su vivir,
su sumisión y sus pocas ganas de protesta,
así que dales un tiro allí,
bárrelos con la escoba si se caen de un andamio aquí,
y al resto déjalos sueltos por la jaula para que canten
y discutan de fútbol
y triplica los espacios y tiempos de la publicidad
porque nadie como ella extiende la verdadera utopía del capitalismo
y multiplica por ocho
el tiempo de la sección de deportes,
y duplica los concursos donde haya que cantar la ovejita lucera,
bailar con un zombi extraído de la programación de 1980
o recordar el primer apellido de soltera de la mujer del príncipe.
Mejor más películas de acción para que parezca que está pasando algo.
Mejor dales drogas, terrorismo y religión
y nadie se reirá cuando hables de la ley y el orden.
DESARROLLO SOSTENIBLE
En China, los niños juegan catorce horas diarias
a que trabajan
fabricando juguetes
para los niños de España.
Los pedidos para esta temporada
ya están en las tiendas
y la producción para el 2006, asegurada.
Mientras queramos,
los Reyes Magos
seguirán viniendo de Oriente.
AL SUR DE NUESTRAS UÑAS
para Sonia
Contra el parabrisas
calles adornadas con nombres de asesinos,
mendigos,
incómodos manifestantes de SAMSUNG
que los miran por el rabillo del ojo
y siguen su marcha,
no como obreros despedidos,
sino como niños que se han perdido de sus padres.
Una ETT y al lado otra, y otra, y otra,
todas muy juntas, todas habitando el centro de la ciudad,
levantadas del suelo a los primeros pisos
por recomendación gubernamental.
Ministros, consejeros, delegados, directores,
maestros, aprendices, escolares,
por encima del conocimiento: obediencia,
por encima de la justicia: compadreo.
Pisos, bloques, polígonos, zonas industriales.
Autopistas, carreteras, caminos, sendas.
Granjas, aldeas, pueblos, ciudades.
Por encima de los kilómetros, muros.
Por encima de los lugares, soledad.
Extremadura, España, Eslovaquia, Europa.
Una, dos, tres, cuatro, cinco,
seis velocidades para dejar atrás la pobreza y los incendios,
el sur, el deshielo, el relente,
la tierra devastada, la amnesia, la culpa
y sólo al final, muy al final,
algo de viento, algo de lluvia
contra el parabrisas.
*************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR BRUNO JORDÁN
Sé que perdí
la cabeza por ti
y también sé
que saberlo
es solo el primer paso
para poder encontrarla
si es que aún anda
por ahí.
Hay quienes –no muchos,
pero incluido yo mismo-
que dicen que urdo
representaciones ocasionales en un acto, que escribo
poemas.
Lo mismo que duermo o lato.
(De un autorretrato)
Vencido y convencido
de que mis ideas
eran para mí
ideales
solo,
mientras tanto
las hice añicos.
Entre los trozos convivo ahora revuelto
por el suelo.
Suplanto con mi mano
las mariposas alrededor de tu pelo
mientras que de la boca derramo
un flujo angosto de voz
que apenas ha podido
ser pronunciado:
Hoy
ya no eres tú
a quien espero.
*************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR ASCENSIÓN RIVERA
Déjame Vivir
La música llegaba a mis oídos
aún por definir
me acariciaban sus sonidos
y ¡era feliz!
Mi alimento son tus entrañas
y al son de tus latidos
mi corazón al tuyo acompaña.
Entre tú y yo, madre
un delgado hilo que nos une
y a la vez nos separa.
Mis ojos cerrados
no perciben la luz de tu entorno
pero dentro de mí
viven sus colores
en deliciosos tonos.
Pero hoy … ahí afuera
existen ruidos extraños
voces que te hablan con fuerza
pasos que se aceleran.
Y de repente un golpe
que me aleja de tu regazo
Me atrapan unos brazos
que me asfixian
me golpean unas tenazas
que me cortan
y siento como se me escapa
la vida
derramándose dentro de ti
Trato de huir pero me alcanzan
¡es inútil luchar!
estoy aquí, atrapado
ya no hay vuelta atrás.
Ahogándome con tu sangre
me deslizo por ese canal
donde sé que al final
dejaré de existir.
Y en mi último aliento madre
aunque no puedo hablar pienso
¿por qué me mojan tus lágrimas
Si lo quisiste así?
***
En este exquisito segundo
de la noche
donde los pensamientos vuelan
ágiles entre los dedos
nada se esconde
al derroche de la imaginación.
Y aunque temerosa la mano tiembla
a veces
su fuerza es poderosa
estremece
Rasgando el papel
puede vestirte
de luces y colores
convertirte en el centro
de ardientes amores
hacerte diestro
o concederte honores.
Torbellino lento
pero implacable
la mente se abre
a la melodía que se escapa
de infinitas palabras
y las absorbe.
Historias miles
se desatan
con la luna de fondo
o un mar de plata
lleno de sirenas que cantan.
Puedes ser un sujeto
cualquiera
convertido en soneto
cuando la mano quiera
estatua de sal o de piedra.
El tiempo ya se quiebra
y se desvanece
ante el alba
que callada aparece
Se coronan los versos
se oyen los latidos
de la rima
abrazándose en el poema.
****************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR LUCILA SORIA
Remembranzas
“Una lluvia de ausencias acompaña”
el gemir tumultuoso de mis días.
Son presencias que añoro
están en los rincones que habitan mi memoria.
Allá en lo alto, cultivando rosas,
mi madre con sus manos mariposas.
Mi padre, el señor de las canciones
tarareando antiguas melodías.
Ellos saben de mi.
Son compañía.
Los siento en los recodos
de esta casa,
También pueblan mis instantes
con palabras
que yo sola traduzco
porque hablan el lenguaje
del amor
sin tiempo ni medida.
Hay veces que me encuentro sonriendo
enmarañada en el pajar de los recuerdos
soltando amarras a juegos y poemas
a rondas con hermanos y vecinos.
Me instalo en la lejanía de la infancia
y casi como un acto de comedia
corro , salto, río a carcajadas
y vuelvo a ser la niña
poblada de alegría.
Lucila Soria
***
Soy
Soy arena blanca
para que en ella
acerques tu barca.
el ensueño sea
de dos que se aman.,.
se entregan la vida
ya no queda nada.
Soy el aire puro
que respiras calmo.
Soy el suelo firme
para que tus pasos
se acerquen a mi
sin que tu lo adviertas
Soy el brazo fuerte
para sostenerte,
la dulzura mansa
para que te entregue
caricias y besos
Soy la lluvia tenue
que moja tus días.
Soy pájaro libre
soy espejo mágico
donde ves mi rostro
aunque yo esté lejos
Lucy Soria
Santiago del Estero . Argentina
**************************************************
SELECCIÓN DE POEMAS
POR TERESA PALAZZO CONTI
CIÉNAGA
Salgo a buscar
por los retratos
el tiempo acorralado
sin mirada.
A intervalos
suceden puntos germinales
que alguna vez
delinearon el rostro.
Los rasgos
gritan un nombre
en la pasividad de la fotografía.
El mito de la permanencia
aúlla
en alcobas derrumbadas.
y
yo desembarco
en una ciénaga de muertos
que insisten en fingir la sonrisa.
© Teresa Palazzo Conti
del poemario MEMORIA DEL ABISMO
EL SUICIDIO
Debe de haber un error.
Ya no viven aquí;
ni se han marchado.
Es cierto que en la garganta del espejo
se cuelan las imágenes
y el furor de los lazos.
También se ciñe a ratos
la soga que mutiló la senda
y dejó columpiando
las huellas de los nombres.
Que ese reloj fue suyo;
que había un crucifijo y cien llaves inútiles;
un revólver con unas pocas balas
y un rosario de cuentas transparentes.
Debe de haber un error.
Sólo el arma es lo cierto.
Y la sangre y los gritos
y el dictamen que muerde;
apenas un diluvio de noches
bajo el tiro absoluto.
©Teresa Palazzo Conti
del poemario «Sobre trazos impares»
*****************************************
POEMAS DEL AMOR ANTIBÍBLICO
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
AGUA-CORRIENTE
(soneto)
El agua es lluvia, es vida estancada,
Puede estar fría y estar caliente,
Puede ser de mar el agua helada,
Puede ser molestia frecuentemente.
Agua sagrada, entre acequia y azada,
El agua es agua, jamás se detiene,
Vida mojada, vida aguada, vida nadada,
Si la llaman no va, sin avisar viene.
Rey Salmón de agua dulce y salada,
Agua vital de sembrada simiente,
Agua enjabonada, agua embotellada,
Tú eres el agua y lo con-siguiente,
Eres el agua siempre tan esperada
Tú eres el agua y yo soy lo corriente,
(agua-corriente)
SILENCIO A GRITOS
La tarde, sólo aquella tarde,
Se queda tranquila al saber,
Que el alba en el agua no está
E ignora su malaventura de ser,
El agua está y no está,
El agua no se deja ver.
La tarde se queda tranquila esa vez,
Suspira el viento su física y verdad,
La tarde es media mitad.
***
Una parte de la tarde vive tranquila
Sabiendo que el agua no conoce
La impertinencia obscena de la noche.
TANTA CARAJA Y UN SUSPIRO
Tarde lluviosa, tarde tan gris,
espantapájaros con sucia ropa,
a sopa boba, pobre es la sopa,
copichuela amarga es este anís.
Blanco y negro y flor de lis,
paria amigo de esas cosas,
cortejo escueto de mariposas,
un disparo y son treinta mil,
poetas y gamusinos desde aquí,
Faustinos que se destrozan,
Cansinos que no lo gozan,
y zangolotinos hartos de regaliz.
Suspiro mío, suspiro tuyo,
los dos son aire caliente,
del suyo al trullo, abiertamente,
lo que yo a nadie chamullo
lo sabe toda la gente decente.
NO-VERDAD
A Juan Carlos Mestre, un poeta que emana.
Pienso a veces un-¿por qué no eso?-
¿Por qué no puede ser,
si he visto brillar una estrella de flashes que quieren ser de carne
en la sonrisa de los guineanos que perdieron su nombre?
¿Por qué no puede ser,
si en los páramos bohemios del azul ceniciento
donde los cuentos no creen en la quimera simulada
me dabas la mano y fermentaba de amor tu suspiro confiado?
Me pregunto -¿por qué no?-,
si eras tú eras, tú fuiste y sigues desnudo,
si quiero y tú quieres,
si los dos soñamos con el cobre de los impulsos,
si el rojo de tus labios
todavía gime con la palabra embudo,
si me miras y te miro
y somos un saturno malva que de orgásmico ama,
si los muchachos de la yunta verde
renunciaron al gris del gorrión caprichoso,
si la voluntad es prostituta y virgen de los desengaños,
¿por qué no puede ser verdad que aquellos, mis ruidos,
sean tu silencio amarilleándose en tu gozo?
¿por qué no se cuelgan los te quieros
adentro de mis embalsamados anhelos?
Se debían soñar las sorpresas y hacerse físicas de gloria,
se debían pensar los murmullos
tan quietos tan quietos
que el viento sepa que no es viento
sabiéndose nada, cuando nunca nadie pueda hacerlos paso atrás.
Yo quiero. Tú quieres.
La voluntad es un capricho del todo imposible.
Soñar es esconderse en lo putrefacto.
Levantaremos los párpados del silencio
y los haremos suave franela caliente en invierno,
y risa y brisa patética de agua en los veranos,
y desnudos los dos partiremos en la cópula del pétalo mojado
hacia la caricia que germina hacia lo nuevo.
Correremos entre distraída desnudez y canción adolescente
y seremos parte y refugio de lo que nos mira,
y gritaremos poemas de pulpa y naturaleza viva
con la sinceridad acostumbrada de siempre.
Dime, -¿Por qué no?-
MIEDO A SER YO
Yo que nunca conocí el miedo
y ahora ando casi siempre asustado,
yo que nunca bebí de los yugos
y ahora mi yugo me tiene agobiado.
Yo que mentía a quien oídos paraba
y ahora so mentira no digo palabra,
yo que decía sí de alegría y corazón
y ahora no paro de decir siempre no.
Calambre de enchufe abierto,
moneda con mugre y nada más,
lamento que deja vivo al silencio,
silencio que pretende sólo gritar,
parque de la infancia volcada,
puerta abierta en aquel lupanar,
mentira que se siente atrapada,
y un bostezo que quiere aullar.
Fecha límite para el compromiso,
luz violeta en el mar del miedo,
esta el asesino, está el sumiso,
está el verdugo, está el tonto del pedo,
está tu primo, está tu sino,
está tu yugo, y está al final mi miedo.
Sólo mi miedo.
NIÑATO
Dices que soy como un niño, un niñato me llamas tú,
y soy todo un niño camino de una escuela abandonada
y camino de un parque en el aire apagado,
me escondo en mi oscuridad de niño
y tras la luna encuentro un talismán roto,
en la ancestral confusión de los hombres eternos,
con la patria metida entre sus desprecios,
entre sus dientes picados,
entre sus miserias y sus suelas gastadas, entre sus vicios legales,
soy un niño que se pierde
en los retablos de la luz podrida,
soy la escena de oropel mugriento
en la mentira hecha carne del cine negro archivado,
soy el marchitado niño
que sueña verse bebiendo del opio sangrante de la naturaleza,
soy esa estela espesa que me ha visto y yo la sostengo,
ya que no les tengo miedo a los cuajos de sangre,
no les tengo miedo, no,
tampoco a la guerra de las autocomplacientes
estatuas
que no quieren ser nunca nadie nada en la aurora del silencio,
me esperan las vecinas con su callejón herido
y su letanía que empuja a las gacelas de la fiebre azul,
soy el hermano mayor
de los crujientes amarillos, tan suspendidos por su mala conducta,
soy el tibio niño vestido de rosa
del que se ríen de él los otros niños sin jugo
en los lagrimales de mármol inclinados tras la puta ciudad,
soy la espesa melaza
que de caliente se personifica en el aire viciado,
y se sube, se baja, se suma y se resta.
**************************************
POEMAS DE LOS HEMISFERIOS LEJANOS
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
UN CUARTO EN UNA AZOTEA
Sudakas y gachupines descansan en Paris, duermen su tormenta,
duermen todos en una azotea, encogidos duermen…,
en un cuarto pequeño, acogida limitada en un cuchitril,
conviven una legión de hormigas, y un ejército de cucarachas
acompañando a la triste vigilia del éxodo de los poetas;
esperamos a que pase la guerra, la batalla ciega del consumidor,
los consumidores quieren besarnos en las manos,
las azoteas desnudas mienten sobre el milagro cercano.
Alquilar una habitación en una azotea
es alquilar la verdad de los suburbios bochincheros.
Suburbios repletos de árabes, y comunas africanas.
Una televisión, una cocina, un calefactor, un ventilador
es todo el universo que trasportamos en nuestra diáspora,
eyaculan los árboles nuestra cal inofensiva en nuestros senderos,
muerden un cielo esclavo los inquilinos del sedentarismo;
pues debe haber resquicios de libertad en los cuartos pequeños
que la precariedad nos impuso. Como congelados párpados.
Todo un mundo habla desde las azoteas, un mundo contrito
en su confort,
de amplia comodidad acaparada en los besos muertos.
Las antenas son nuestras amigas, las ilusiones de nácar
y los puentes vencidos, y los sueños que hablan de la escarcha.
Tejeré mis azules sobre las victorias del cielo,
mientras, en mi espacio chico,
asumiré la derrota de las golondrinas que escapen del sueño.
Somos gitanos del aire invisible, somos judíos de las estrellas.
Dibujan todos los caminos una libertad horizontal,
nosotros somos nómadas divinos de la voluntad durmiente,
somos zíngaros que con sus carros recorren
un abismo en los barrancos, una cruz en los surcos de las palmas
de las manos, un llano baldío en la memoria,
una tregua que camina desnuda ante nuestra libertad.
Y grita de desnuda y de libre. Grita. Grita y camina.
HOMBRE DEL NORTE
Vs.
HOMBRE DEL SUR
(Mujer A y Mujer B)
Al hombre del norte se le acaba la batería de su celular y va al enchufe de cualquier parte de su casa a cargar su batería.
Al hombre del sur se le acaba la batería y anda cinco kilómetros
para cargar su batería, al llegar comprende
que ha habido un tremendo apagón, luego descubre
que debe andar dos kilómetros más.
***
La mujer A conecta su móvil al enchufe de su hogar.
La mujer B no tiene móvil.
Las cuatro son personas del mismo planeta.
(Continuará)…
HOMBRE DEL NORTE
Vs.
HOMBRE DEL SUR
(Mujer A y Mujer B)
El hombre del norte pone el televisor para ver el partido, y hace zapping mientras cena un filete sangriento como el infierno, se queja de cómo está el país, eructa mientras ve a niños llorando por un atentado en Irak, se enfada con la prensa amarilla, se mofa de los homosexuales que salen en un programa sobre moda masculina, se mira un Reality Show, sigue haciendo zapping de una manera tan ciega que asusta, después se queda dormido y deja ver su barriga reflejada por la luz del televisor emitiendo la teletienda.
El hombre del sur pone el televisor que hay en una cantina para ver el partido, no puede hacer zapping por que están viendo el partido varios hombres en la cantina, ve los anuncios en el tiempo de descanso y ve una estupenda televisión de plasma, toda la gama de teléfonos chocolate de la compañía MOTOROLA, ve una casa inteligente en la misma Barcelona, le asombra el anuncio tan desgarrador de UNICEF, está comiendo un delicioso maní que su mujer le dio, es casi lo único que ha comido en el día, ya que antes almorzó un filete de res que le costó 2 dólares; se enfada por que han cambiado de canal, discute con el que lo cambió, decide irse a su casa en la periferia de la capital y allí pensar sobre lo que ha visto para llegar a la triste conclusión de que su vida es un infierno y lo bien que viven en el norte.
***
La mujer A está haciendo ejercicio mientras mira la televisión, ya que le sobran unos kilos que ha cogido en las últimas Navidades pasadas. Las pasó sola, pero este año nuevo ha decidido perder esos kilos para encontrar pareja.
La mujer B está barriendo su choza, ya que no tiene nada con que distraerse, recuerda mientras tanto, las últimas Navidades pasadas, qué suerte tuvieron entonces, pudieron estar todos juntos, aunque no hubiera apenas qué comer.
Las cuatro son personas del mismo planeta. (continuará)
*************************************
AUTOFICCIÓN POÉTICA
POR CECILIO OLIVERO MUÑOZ
¡ESPAÑA ES UN ASCO!
1998 del día 9 de Julio.-Escalarre, (Vall D’Áneu).
Pirineo de Lérida, (ESPAÑA)
Camarón de la Isla estaba tumbado en la hierba,
sí, en la hierba, en la hierba plagada de cagadas de vaca
en el Doctor Festival Music del año 1998,
viene a ver al gran Iggy Pop, está fumándose un canuto
en la hierba cagada del Doctor Festival Music.
De pronto lo ve una chica con un ojo a la virulé,
es morena, de pelo corto, se llama Isabel,
es catalana, de La Bisbal de l’ Empordà,
es maestra de niños y niñas, la quieren mucho estos niños y niñas.
Hablan de todo ella y Camarón. Beben, fuman porros,
toman pastillas, se divierten.
De pronto se encuentran con un grupo de Navarros
que han venido al Doctor festival Music para ver
a los Negu Gorriak; son independentistas,
llevan con ellos una bota de vino en la que han puesto
güisqui DYC con vino peleón, llevan también consigo
una ikurriña, uno de ellos se la ha atado al brazo,
es el más apuesto y joven, es un vasco típico,
con mentón, nariz y perfil vasco, con cuerpo de vasco,
parece que toda su puta vida haya cortado troncos en Euskadi,
no habla euskera, pero quiere la independencia.
Se ponen a disfrutar de los conciertos juntos,
se drogan, beben, conversan, a Camarón de la Isla
le ha llamado la atención el vasco de la bandera
en el brazo, conversa con él, hablan mal de la Guardia Civil,
se han hecho amigos, aunque Isabel quiere irse,
esta gente a Isabel no le gusta, todos navarros,
todos independentistas, ella no lo es, es catalana,
pero no independentista; ama la paz, ella es hippie,
su lema es un mundo al revés, por eso no les gusta nada,
ella quiere irse, Camarón le dice que espere,
que se está divirtiendo. Se esperan los dos,
ven muchos conciertos juntos, hasta que Isabel se cansa.
Se fueron Camarón de la Isla y la catalana Isabel
de ese nido de independentistas vascos.
Camarón se va con Isabel y van a la tienda de campaña
a practicar sexo duro con ella, ella es morena,
con el pelo corto, con un ojo a la virulé,
pero es una viciosa de cuidado; follan, follan mucho,
a Isabel le gusta que mientras practican sexo
Camarón le diga guarradas al oído.
Acaban de follar; ella y Camarón se quedan juntos
mirando las estrellas. Esa noche hubo lágrimas de San Lorenzo,
una lluvia interminable de estrellas se abalanzan sobre ellos,
Camarón le dice a ella:-pide un deseo- Ella le dice:
Ya lo tengo, -¿qué has pensado?- Que haya paz en la Tierra.
Camarón le dice: -se cumplirá- Después le canta Canastera.
***
Año 2000.- Día 9 de Julio.-
Plaza del Castillo-Café Iruña-Pamplona (Navarra)
DOS AÑOS DESPUES:
Camarón está paseando por la plaza del Castillo, en Pamplona,
donde está el Café-Bar-Restaurante Iruña.
Va todo borracho por la plaza; son los San Fermines del año 2.000. De pronto,- ¿con quién se encuentra?-
Se encuentra con el vasco de la Ikurriña atada en el brazo.
Le hizo gracia el chaval. Se acerca a él.
Primero duda, ya que el vasco va totalmente borracho.
Pero se acerca a él y le dice: -¿Te acuerdas de mí?-
Soy Camarón de la Isla, aquel tío del Doctor Festival
que hablaba contigo, sí, hombre sí. Soy yo.
-¿No te acuerdas?-
De pronto el vasco da un alarido de súbita rabia.
Golpea a una papelera de plástico que estaba repleta de basura
y la tira al suelo. Camarón se queda estupefacto.
Se pierde el vasco entre la muchedumbre.
Camarón lo ve perderse entre la multitud
y oye que grita: -¡España es un asco!-
Camarón se acuerda de los momentos vividos
en el Doctor Festival Music del año 98.
Se dice a sí mismo:
-Estos tíos de la ETA son unos reaccionarios de cuidado-.
-¡Al chiquero con ellos!-
Y escupe en el asfalto gris de aquella plaza en Pamplona.
Camarón de la Isla se va de allí cantando: (Dónde una ermita poner).
CARTA AL PRESIDENTE TODOPODEROSO
BARACK OBAMA
Obama, presidente todopoderoso, hombre angelical,
te pido, si es posible, que ofrezcas de tu vacuna de sol meridional
a Zapatero y a todos los politicastros de esta humanidad,
que mi madre duerma hasta las diez de la mañana
y después, si fuera posible, una siesta de cuatro a seis,
te pido que mi padre tenga la salud del acero inoxidable,
y también mi madre, porqué no,
que hagas su mundo transitable, y sus días primaverales,
te pido protección para mis hermanos, ya que,
mi hermano trabaja en la sección eléctrica del mundo
del espectáculo, y puede correr peligros
con la corriente, también con su cuenta corriente,
y también con todo de lo presuntamente corriente.
Sobre mi hermana, que es una gran profesional de lo suyo,
es asesora de imagen y asuntos protocolarios
y sí cuidas de ella
puedo decirle que te asesore en algunas de tus cumbres,
ya que no careces de ellas, y hacemos un fifty, fifty,
mitad para cada uno y asunto zanjado,
te pido, por favor, presidente de ébano Obama,
que cuides de mi mujer, por que es cocinera en un restaurante
de comida veloz, y viene demasiado lenta, es decir,
llega demasiado cansada a mi dulce y tieso hogar.
Te pediría que dulcificaras aquello que es amargo
y que pusieses amargor en las fotografías que te suelen hacer,
esa sonrisa abierta de par en par no se la traga nadie,
te pido por favor que le hagas fácil a mi hijastra
su entrada en los estudios de gastronomía, ya que ella
lo ve a corto plazo muy difícil, y a largo ya ni te cuento.
Te pido, presidente súper mulato de los Estados Unidos
que mi sobrina tenga una vida fácil, sin muchos calentamientos
de cabeza y sin ninguna tensión ni presión,
que cubras tú, papi chulo, sus facturas y sus caprichos,
y mantengas alejados a repugnantes pederastas,
apestados carboneros, y sucios vivarachos sin principios.
Te pediría también que indujeras a los politicastros del Perú
en un estado de gracia, en un trance de generosidad total,
y los hicieras comulgar con ruedas de molino,
y los hicieras arrepentirse con tu mano de santo,
y si se ponen tontos, ¡a Guantánamo con ellos!
Te pedería también una cosita más, algo especial,
te pido, si no es mucho pedir, que los MCDonalds volvieran
otra vez
a sus ofertas de Euro, ya que estoy sin blanca,
y quiero engordar placidamente mientras el mundo,
su mundo, mi mundo,
se nos va a la mierda o se encamina a la idiotez universal,
ya que muchos siguen engordando sus cifras
gracias a que otros siguen achicando sus carnes.
Thank You, Mister President. I Love You Forever.
One Kiss four the ghetto.
***********************************